Me paso el día entero trabajando, Estudiando pero cuando llega la noche quiero inspirarme y escribir lo que siento. Pero mis neuronas agotadas gritan por un descanso. Y el día pasa arrebatándome mis energías, mis esperanzas. Pasan los días, los años y de pronto ya son 25 años, es un cuartote siglo de alegrías y sufrimiento. Aún guardo un poco de esperanza, atesorándola, no valla a ser que se desvanezca.