En verdad es una vergüenza de hasta que punto los seres humanos somos capaces de sentir desprecio por otro. A lo que me refiero es que hay que ser completamente un ser de sangre fría, y no me refiero a los reptiles, para atacar y golpear brutalmente a las personas mayores para robarles lo que tantos años de trabajo les ha costado. En el diario de ayer, en la primer página se publico la foto de una mujer de 69 años que fue salvajemente golpeada y amordazada para robarle. Esto ya no se trata de que alguien roba por necesidad de alimentarse, esto se trata de pura violencia instalada y bien arraigada desafortunadamente en esta sociedad moderna. A la par de la nueva tecnología, va creciendo la brutalidad y el desprecio por la vida ajena. Lamentablemente no se vislumbra un fin a tanta violencia, debemos tomar conciencia y ponernos firmes para impedir estas atrocidades, hay que comenzar a endurecer las leyes y lo más importante hacerlas cumplir.