Cuando mi madre comenzó a desmejorarse, a ponerse más agresiva y a enfermarse, varias veces se rehusaba a ver al medico, ella siempre tuvo un carácter muy fuerte, y sabía que decir exactamente para lastimar, por ese entonces mi padre cuando veía que las cosas se complicaba se las ingeniaba para pasar más tiempo fuera de casa, siempre haciendo tramites, etc, así que lo peor tuve que vivirlo yo sola, mi madre cuando yo estaba en casa constantemente me decía hace esto y esto otro, tráeme esto, etc, no importaba que yo estuviera estudiando, cuando no la escuchaba porque estaba concentrada o escuchando algo de música y luego iba a la cocina, la encontraba llorando, diciendo que me llamó y que no había ido que nadie le daba una mano, que yo era mala y por eso siempre iba a estar sola, que no sabía que iba a hacer yo cuando ella no estuviera, etc. Las cosas cambiaban cuando venía mi tía a visitarla, era la persona más buena y dócil que pudiera existir, cuando mi tía se iba, empezaba otra vez a decirnos de todos. Cuando al final enfermo de gravedad y tuvimos que internarla, cuando vino la ambulancia se resistió a ser atendida, al final se tranquilizo y se fue en la ambulancia no sin antes decirnos a mi padre, a mí y a mi tía que había venido para acompañarla en la internación, que nos iba a matar a todos cuando regresara eso es algo que me quedo muy gravado, se le diagnostico entre otras cosas, trastorno bipolar, lo que antes se llamaba “maniaco-depresiva”,. el día de la internación fue el domingo, día del niño, del 2004 (agosto), llamé a unas amigas para que me acompañaran en ese momento, que realmente me sentía destruida, pero dieron un montón de excusas y se borraron, el jueves de esa semana iban a operarla, pero el miércoles a la noche llaman de la clínica para avisar que había muerto. Todos sus parientes vinieron para su funeral. 2 días después de que ella muriera, mi tía se aparece por mi casa, no para darme una mano ni para acompañarme, sino que me dijo, quiero algo de tu madre, vos sabrás que es lo que me corresponde, me sorprendí al escuchar esto, no hacia dos días de que había muerto y ya venían sus parientes a buscar tajada, le pregunte que quería pero solo contestaba, vos sabrás lo que me corresponde, como no tenía ni idea a que se refería, y en ese momento no sabía que hacer, le di un par de camperas que habían y unas alhajas que habían quedado de mi madre. Una semana después se aparece mi primo para decir que a él y a su familia le correspondía nuestro auto, por ser familiares de mi madre, realmente no tienen cara, ante la negativa se fue. Esta es la familia en la cual crecí.