jueves, 01 de febrero de 2007
Imagen

“no sé que voy a hacer sin él, no puedo imaginarme la vida sin él, no imagino levantarme cada mañana e ir a la cocina y no verlo, ni poder abrazarlo. Sentía que me habían sacado el corazón.
Cada parte de la casa, me recordaba que ya no estaba aquí, cada cosa que hacía me recordaba a mi pequeñito. Ya no iba a tener al loco para que me pidiera caramelos o masitas, ni para dormir la siesta juntos. Hace 6 años que mi pini se murió, fue tan repentino, en un minuto estaba bien corriendo en el patio y al minuto siguiente no, lo lleve de urgencias al veterinario, tenía ataques al corazón y al sistema nervioso. Teníamos que dejarlo internado en la clínica e irlo a ver a la mañana siguiente, yo estaba destrozada, mis nervios no lo resistían y tuve que volver a casa, a la mañana siguiente mi papá fue a ver como estaba, pero no pudo pasar la noche, murió un rato después de que nos habíamos ido, eso es algo que jamás me lo voy a perdonar, murió lejos de nosotros entre extraños, pero yo jamás hubiera pensado que se iba a morir ese mismo día.
Habíamos compartido 12 años, yo tenía 10 años cuando lo fui a buscar, aún recuerdo ese día como si hubiera sido ayer, estaba sobre un almohadón blanco, y tenía puesto un moñito rojo, parecía un peluche.
Cuando él murió pensé que jamás iba a poder tener a ningún otro animalito, siendo hija única, mi Pinino se había convertido en mi hermanito menor. Hay personas que no entienden cuando alguien se pasa 1 semana entera llorando cuando se muere su perrito o un gatito o su canario, pero para nosotros no es solo una mascota, es un miembro de la familia, siempre esta con nosotros, nos acompaña cuando estamos contentos, cuando estamos triste, es él primero en alegrarse cuando volvemos a casa.
Un tiempo después de que murió, surgió la posibilidad de adoptar un cachorrito, yo no quería saber nada, pero mi familia pensó que era lo mejor. El Negro tenía 6 meses cuando lo trajimos a casa y ya había pasado por 3 hogares distintos en donde lo habían maltratado. Al principio no lo quería ni ver, porque para mí significaba que si él estaba era porque Pinino ya no estaba conmigo. Pero entonces me di cuenta que ningún perro del mundo podría reemplazar a mi Pinino, al igual que las personas cada uno es único, tienen su propia personalidad, su propia forma de expresarse. Y pensé que sería muy egoísta de mi parte mirar hacia otro lado y no ver a los miles de animalitos que sufren y que necesitan amor y un hogar.
Hay personas que dicen que una vez que su mascota “su familiar” muere no soportarían pasar nuevamente por esa experiencia y deciden no tener más animales. Sé que el dolor de perder a un animalito o a una persona querida nunca se va, pero no podemos dejar de brindar cariño porque es una forma de aliviar el dolor, no solo nuestro dolor sino también el de los demás seres vivos.
Publicado por miakayuki2006 @ 16:50  | zona personal
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios
 

adopt your own virtual pet!
Para que me agregues a tu blog:


Get your own Chat Box!