Mi padre es una persona a la que siempre le ha importado más las cosas materiales, que las personas. Se la pasa criticando a los vecinos porque salen de vacaciones o de vez en cuando a comer a algún restaurante, etc para él eso es plata tirada.
Su filosofía es aquel que duerme hasta las 11 de la mañana es un vago. Le molesta que sí él se levanto, yo siga durmiendo, entonces levanta todas las persianas de la casa, golpea todas las puertas, se pone a caminar por la casa haciendo shshshsh, saca al perro al patio, y a los 15 minutos lo llama para entrar, y mi perro se le queda mirando sin moverse, entonces a los gritos lo llama para que entre y mi perro lo sigue mirando como si nada, entonces me viene a buscar para que me levante y entre al perro aunque sean las 6 de la mañana de un día domingo, a él no le importa. Cuando mi viejo diseño la casa no hizo una pieza para mí, obviamente en ese tiempo yo no había nacido, cuando nací y crecí seguí sin tener pieza, de hecho no tengo pieza a la noche armo mi cama en el comedor, tengo un sillón -cama para dormir, por lo que dentro de mi casa no tengo un espacio propio para mí. Esto no me molestaría tanto si en 1990 mi viejo no hubiera decidido ampliar la casa, hizo a continuación de la casa una especie de quincho, con piso de cerámico, un fogón, una mesada con pileta y un calefactor, pero adivinen qué? No es para el uso de la familia, en su lugar decidió trasladar a su pasatiempo a ese lugar, él cría palomas, cotorras y canarios, y allí los coloco, entonces los pájaros tienen una habitación y yo no.
En el ‘89 mi viejo compro un televisor de 32 pulgadas su orgullo, siempre dice “es él único televisor de 32” que trajeron a bahía” en el ‘91 en una de mis fiestas de cumpleaños (ya he dicho la mala suerte que tengo al festejar mis cumpleaños) como mis viejos no me dejaban salir a jugar a la calle porque según ellos era muy peligroso, festejar un cumpleaños dentro de casa resultaba súper aburrido, en esa oportunidad pusimos música y bailábamos hasta que por desgracia dos de mis amigas que estaban bailando cerca del televisor, una de ellas se resbalo y callo sobre la pantalla del televisor, y se rompió el vidrio protector, la llame a mi mamá y ella dijo “a no sé arréglatelas sola” ayude a mi amiga que se había cortado un poco los brazos con el vidrio, la fiesta termino allí, las chicas se fueron y un rato más tarde llego mi viejo que había salido a caminar y se armo la gorda, me dijo de todo, me re grito, jamás mis viejos me pegaron pero para mí es peor los gritos y los insultos que un golpe. El televisor funcionaba igual y el vidrio se tuvo que mandar a pedir a la fábrica en Alemania. Varios años más tarde el televisor se quemo mientras yo lo estaba usando, de hecho siempre fui yo quien más lo uso, y mi viejo otra vez el grito en el cielo, se lo mando a reparar, eso fue a fines del 2002, a mediados del 2004 otra vez se quemo el televisor cuando yo lo estaba usando, se lo reparo nuevamente y a principios del 2005 se quemo nuevamente y adivinen quien lo estaba usando? Esta vez el que había reparado el televisor 6 meses antes no quiso saber nada con arreglar el TV de nuevo se busco un nuevo técnico, esta vez era uno recomendado por un amigo de mi viejo, se llevo el televisor y descubrió que el transformador que estaba usando el TV era para uno de 28” y por eso siempre se quemaba, porque en el país ya no había repuestos para ese modelo de TV, por lo que no era mi culpa que siempre se quemara el TV, se consiguió un repuesto adecuado y el TV anda muy bien pero adivinen que? No, no se quemo nuevamente, simplemente yo ya ni lo toco por miedo a que se vuelva a quemar y me tenga que tragar todas las puteadas de mi viejo.