A veces tenemos que conformarnos con lo que nos toco vivir, no se puede cambiar, ya no hay forma de que yo pueda se parte de este mundo, el destino quiso que me tocará esta vida. Solo soy feliz en sueños, porque solo ahí siento que existo, que soy alguien. Es curioso, cuando estoy despierta puedo reírme si veo algo gracioso, pero esa risa se siente vacía. La otra noche tuve un sueño, estaba con unas amigas y nos reíamos, esa risa fue una risa verdadera, una risa desde el alma y me desperté en ese momento, pero me sentía tan bien, tan plena. Son estos sueños los que me mantienen viva, a pesar de la enorme soledad y angustia que siento cuando estoy despierta. Son sueños tontos, pero son lo único que puedo vivir.