Mi?rcoles, 01 de octubre de 2008

Disclaimer: esta es una historia que se basa en uno de los mejores personajes creados por la adorada J.K. Rowling. No, no es Harry Potter, es Severus Snape. (ojala Rowling me lo regalara. Jeje.)

Aclaraciones: es un fic que comienza romántico y algo lento para luego haber situaciones bien explicitas. Así que quedan advertidos. Puede haber ocasionales escenas de torturas y violaciones, por lo tanto esta clasificado para mayores de 18.

Los pensamientos van entre comillas.

Pareja: Severus Snape y Selena

Capítulo 8: Un cumpleaños olvidado y mi nuevo tutor legal.

Al terminar la cena, varios profesores se reunieron a conversar.

─ ¡Por Merlín! Minerva ¿nadie se acordó?─ preguntaba la señora Sprout.

─ Francamente, con todo lo que sucedió con Quirrell y la piedra filosofal, se me pasó de largo.─

─ Severus, tú siempre has estado cerca de la niña, ¿no te acordaste?─ preguntó Madame Pomfrey.

─ No lo hice.─ gruñó Snape, molesto consigo mismo por el olvido y que encima se lo recordaran.

─ ¡Es terrible! Pobre niña, ¿cómo pudimos olvidarnos de su cumpleaños?─ Exclamaba el pequeño profesor Flitwick.

─ Tendremos que disculparnos con ella, aunque no creo que sirva de algo.─ Decía Dumbledore.

Nadie en Hogwarts se acordó que el 14 de abril era el cumpleaños de Selena. En parte porque sus compañeros no sabían la fecha de su cumpleaños y en parte porque los profesores andaban muy preocupados por la piedra filosofal.

Flash Back

La mañana del 14 de abril se presentó ideal para disfrutarla al aire libre. Era sábado y ese fin de semana resultó ser día de visita a Hogsmeade para los alumnos a partir de tercer año. Por tal motivo el castillo se encontraba tranquilo, los alumnos de primero y segundo se encontraban en su mayoría a la sombra de alguno de los numerosos árboles que rodeaban los terrenos del colegio. La morocha se encontraba caminando sola, cerca del bosque prohibido cuando Dobby se apareció.

─ Señorita Selena, Buenos Días, ¡Feliz Cumpleaños! Mi amo desea verla.─

─ Hola Dobby, muchas gracias.─ respondió la niña sorprendida y tomando la mano del elfo para desaparecer. Dobby la llevó a un enorme jardín lleno de hermosas flores que la pequeña jamás había visto en su vida. Lucius estaba parado a la sombra de un enorme árbol cuyas ramas caían sobre un arroyo. Se acercó a ella y la abrazó.

─ ¡Feliz cumpleaños mi amor!─

─ Gracias Lucius, ¿ en que lugar estamos?─

─ En los terrenos de la casa de una antigua familia de magos que ya no existen, ahora el lugar me pertenece. Aunque no vengo muy seguido. ¿Te gusta?─

─ Es hermoso, gracias por traerme.─

─ ¿puedes quedarte un rato conmigo o debes regresar al colegio?─

─ Me quedo, nadie notará que no estoy.─

─ Pero … es tú cumpleaños, ¿no van a celebrarlo?─

─ Nadie en Hogwarts lo recordó, pero no me importa.─ Aunque en el fondo no era verdad. No le importaba que sus compañeros no le dijeran nada, lo que le dolía era que Severus no lo recordara.

─ Toma, esto es para ti.─ le dijo el rubio entregándole una pequeña cajita. Al abrirla, la niña vio una hermosa cadenita con un colgante en forma de estrella rodeada por una serpiente.

─ Muchas gracias, es precioso.─ Dijo la pequeña abrazando a Malfoy, quien le colocó el colgante.

Lucius había organizado un picnic al aire libre, para compartir todo el día. Entre más tiempo pasaban juntos, más amaba el rubio a la niña, mientras que ella también sentía cariño por él.

De este modo, Selena pasó el día que cumplió sus doce años.

Fin del Flash Back

Quedaban solo un par de semanas para el término de las clases. Algo que a Selena le aterraba, últimamente no podía dormir, tenía muchas preguntas en su cabeza a las cuales no podía encontrar respuestas. “¿Qué va a pasar conmigo? ¿Tendré que ir a un orfanato? ¿conseguiré un tutor legal? ¿Me tendré que ir del colegio? Y entonces yo no podré volver a ver a …”

Una mañana Dumbledore la llama a su oficina.

─ Pequeña pasa, toma asiento, tengo noticias para ti.─

─ ¿qué sucede profesor?─

─ ¿Recuerdas que tú permiso temporal termina al finalizar las clases?─

─ Sí, ¿qué ocurrirá conmigo?─

─ El ministerio me ha informado que existen dos familias que han solicitado tu adopción. Se evaluará cual de ellas esta mejor capacitada para adoptarte y podrás mudarte con ellos.─

─ Entonces … si me adoptan … ¿Tendré que dejar el colegio?─

─ Tendrás una nueva familia y ellos decidirán a que colegio enviarte, puede que regreses a Hogwarts o que decidan enviarte a otro lugar, eso no puedo respondértelo.─

─ oh, bueno.─ respondió Selena y se fue del lugar. Dumbledore estaba sorprendido, esperaba otra reacción de la niña, en verdad pensó que se alegraría de poder tener una nueva familia.─

“Me voy a tener que ir, pero … yo no quiero, me gusta Hogwarts, ya no me importa tener una familia. Quiero vivir aquí con los profesores, yo quiero quedarme con …” La morocha no miraba por donde iba y se choco con el profesor Snape.

─ Sería prudente que mires por donde vas.─

─ Lo siento profesor, yo …─

─ ¿Qué te sucede? ¿por qué estas tan triste?─

─ ¿Puedo hablar con usted un momento?─ Severus la guío hasta un aula vacía, entraron y se sentaron. Él la miró esperando a que hablara.

─ El profesor Dumbledore me dijo que unas familias quieren adoptarme.─

─ Me parece muy bien, podrás tener una verdadera familia y no tendrás que vivir en el colegio.─ dijo el profesor no muy convencido en su interior.

─ Pero yo … no quiero irme. ¿Qué pasa si deciden enviarme a otro colegio? Jamás volvería a verlo, ni a usted, ni a ninguno de los otros profesores.─

─ Estoy seguro de que eso no sucederá. Eres muy pequeña y necesitas una familia que te quiera.─

─ Pero … pero usted y los otros profesores ahora son mi familia, Hogwarts es mi hogar.─

A pesar de que Severus trato de tranquilizarla no tuvo éxito. En el fondo él también estaba preocupado por lo que sucedería con ella, era egoísta pensar así pero no quería que la niña se fuera. Cuando terminaron de hablar, Snape fue al despacho del director y Selena se fue a ver a Madame Sprout, tenía la esperanza de que tal vez ella, la entendería.

─ Albus, necesito pedirte un favor.─ Dijo completamente serio el profesor de pociones.

─ ¿Qué te preocupa?─

─ Selena … ella no quiere irse del colegio, no quiere ser adoptada.─

─ Sabes muy bien que esas son las leyes, ella es menor de edad, tiene que estar con una familia. Nosotros no podemos criarla, tenemos muchas responsabilidades, ni siquiera recordamos su cumpleaños. La niña merece algo mejor.─

─ Lo sé, por eso … quiero pedirte que escribas una recomendación, para que yo … pueda adoptarla.─

─ Lo siento Severus, pero no puedo hacerlo.─

─ ¿Por qué no?─

─ Primero porque no creo que estés capacitado para criar a esta niña, una cosa es darle clases y otra es criarla como familia, no importa cuanto la quieras. Además no estoy seguro de que la veas como a una hija. Segundo porque no importa lo que escriba, el ministerio nunca dejará que la adoptes con tus … antecedentes. Reconociste públicamente ser un mortífago por voluntad propia. Si hubieras dicho que actuabas bajo una maldición, como hizo Malfoy, tal vez tendrías una oportunidad, pero no fue así.─

Severus salió abatido del despacho del director, no tenía ningún argumento para discutir. Otra razón más para odiar su pasado.

Un rato más tarde. Madame Sprout era quien visitaba al director…

─ ¿Estás segura de lo que quieres hacer?─

─ Por supuesto Albus, hace tiempo que lo vengo pensando. Sabes que adoro a esa niña y sé que ella me quiere. Tengo un trabajo respetable y una casa … aunque nunca la utilizó, no veo porque no puedo adoptarla. Viviríamos aquí, la niña esta muy afligida, en verdad no quiere irse.─

─ Esta bien, escribiré una carta al ministerio ahora mismo, aún así, será difícil habiendo familias que puedan adoptarla.─

Sprout se juntó nuevamente con Selena, le dijo lo que habló con el director y que por las dudas no se haga muchas ilusiones. La niña corrió a su habitación, tenía una idea de cómo asegurar su adopción. Busco dentro de su baúl, hasta que encontró una pequeña cajita verde que había recibido en Navidad. Salió hacia los terrenos del colegio porque no sabía que podía pasar al abrirla. Vaya sorpresa que se dio al ver el contenido, se trataba de una piedra parecida a una diamante, la observo por un momento, hasta que casi grita al ver el rostro de Lucius y escuchar su voz.

─ Selena, mi amor, ¿qué sucede? ¿te encuentras bien?

─ yo … sí, pero necesito hablar contigo.─

─ Espera un segundo, enviaré a Dobby por vos.─

El elfo la llevó al jardín que visitó el día de su cumpleaños. Lucius estaba muy nervioso y preocupado por su llamado.

─ Tranquilo, estoy bien, solo … necesito pedirte algo.─

─ Lo que sea.─

─ ¿Cómo conseguiste que me dieran un permiso temporal?─

─ La familia Malfoy siempre ha sido muy importante y respetada en la comunidad mágica, lo que me ha permitido relacionarme con personas influyentes. ¿Por qué?─

─ Podrías … ayudar a que una persona determinada me adopte.─

─ ¿Te refieres a una de las familias que lo han solicitado?─

─ En realidad no, no sé quienes son.─

─ Yo solicite tu adopción.─

─ ¿Tú? ¿pero que piensa tu esposa y Draco? ¿por qué querrías adoptarme? Yo no soy de sangre pura.─

─ Mi familia aún no lo saben, si te adopto estaremos siempre juntos.─

─ ¿Solicitaste mi adopción y no le has dicho a tú familia? No creo que sea una buena idea.─

─ ¿No te gustaría vivir conmigo? Jamás te faltaría nada, y nadie se atrevería a lastimarte.─

─ no es eso, es solo que … conociendo a Draco no creo que le haga mucha gracia que viva con ustedes y supongo que a tu esposa tampoco le agradaría esa idea. Por eso no se los has dicho ¿Verdad?─

─ No me importa lo que ellos opinen, en mi casa se hace lo que yo digo. Y he decidido adoptarte, tendrán que aceptarlo o atenerse a las consecuencias.─

─ Pero yo no quiero vivir con personas a las que no les agrado, me sentiría muy mal, no podría ser feliz, prefiero un orfanato.─

El rubio se dio cuenta de que las cosas no serían tan fáciles como pensaba.

─ Entonces ¿A quien te referías?─

─ A la profesora Sprout, ella quiere adoptarme, me quiere y yo la quiero, estoy segura de que sería feliz, además podría seguir viviendo en Hogwarts y todo seguiría igual.─

─ ¿La prefieres a ella antes que a mí?─ Preguntó Lucius muy celoso de esa mujer, estaba frustrado, pensó que a esta altura la pequeña lo querría lo suficiente como para querer vivir con él.─

─ No es así.─

─ ¿Entonces?─

─ No puedo vivir contigo, tienes a tu familia y si ellos no me aceptan no me sentiría bien estando con ustedes, no les puedes ordenar que me quieran, sería horrible, una farsa. Si la profesora Sprout me adopta podemos seguir viéndonos como ahora, seguiríamos siendo amigos.─

─ lo que sucede es que en realidad no me quieres, ¿no quieres saber nada conmigo?─ dijo Lucius, que comenzaba a comportarse como un niño malcriado. Selena estaba perdiendo la paciencia, no podía creer que ese hombre no entendiera la situación.

─ ERES UN TONTO … si no te quisiera jamás dejaría que Dobby me traiga a verte, nunca te contestaría tus cartas, se las hubiera dado directamente al profesor Snape o la profesora McGonagall y por sobre todo nunca te pediría que me ayudes.─

Malfoy se sorprendió por la reacción de la morocha, era la primera vez que reconocía sentir algo por él.

─ Lo siento, es solo que nunca me has dicho lo que sentías por mí. Pensé que solo aceptabas estar conmigo porque … tenías miedo de cómo pudiera reaccionar o algo por el estilo.─

─ Lo sé, lo lamento, en verdad te quiero pero …─

─ ¿Aún no me amas?─

─ yo … no … no debí venir a pedirte esto.─

─ no te arrepientas de pedirme ayuda, quiero estar en tu vida. En verdad me comporté como un idiota. Te prometo que esa mujer va a adoptarte. Pero quiero algo a cambio.─

Selena no esperaba que él pidiera algo. “Bien supongo que es lo justo, pero yo no tengo nada que él pueda querer, yo …”

─ ¿Qué es lo que queres?─

─ Un beso.─ le respondió con una sonrisa muy picara.

─ ¿ Un beso?─ dijo sonrojada la pequeña.

─ Si, me gustan tus besos, me hacen sentir … especial.─

Lucius la tomó por la cintura, la jaló hacia él. Su beso fue profundo, desesperado y compartido. Por primera vez la niña lo correspondía, en ese momento sintió que debía hacerlo, necesitaba besarlo tanto como él deseaba besarla. Se dejó guiar por él, lentamente colocó sus brazos alrededor del cuello de Lucius, mientras que él recorría su cuerpo con suaves caricias. Se separaron solo un poco, cuando necesitaron tomar aire, Selena lo miró a los ojos, “En verdad se ve feliz”. Sin saber porque lo hacia, se acercó nuevamente y lo beso casi tan apasionadamente como él lo había hecho.

─ Gracias.─ Le dijo Malfoy cuando dejaron de besarse.

─ No lo hice porque me lo pediste, te bese porque quería hacerlo.─ dijo sinceramente la pequeña. Esas palabras hicieron a Lucius más feliz de lo que Selena jamás podría imaginar. El hombre juro en su interior que de ahora en adelante haría lo que fuera por ella, aunque le costara la vida.

─ Debo ir al ministerio, arreglaré todo, no te preocupes. El elfo te regresará.─

Segundos después se encontraba nuevamente en los terrenos de Hogwarts. Estaba tranquila, sabía que Lucius sería capaz de arreglar su adopción.

Al día siguiente, una lechuza del ministerio fue enviada a la oficina del director. Albus Dumbledore no podía creer que en domingo, el ministerio resolviera el caso de la niña.

Mandó a llamar a la profesor Sprout y a Selena.

─ ¿ en verdad puedo quedarme con la profesora Sprout?─

─ De ahora en adelante deberías llamarme Pomona, somos una familia.─

─ El lunes deben ir a firmar los papeles, Felicidades.─

─ Muchas gracias.─ dijeron las dos, mientras se abrazaban.

─ Vamos a decírselo a los demás.─ dijo alegremente Sprout, mientras salían de la oficina de Dumbledore. ─ Vamos con Minerva, seguro que se pondrá muy feliz.─

─ ¿Puedo ir primero a ver al Profesor Snape?─

─ ¿En verdad te agrada tanto ese hombre tan amargo?─

─ Sí, él es muy bueno … lo quiero mucho.─

─ Esta bien, ve a decirle, te alcanzo luego.─

─ Gracias.─ le respondió con un fuerte abrazo para luego salir disparada como una flecha hacia las mazmorras. Al llegar a la oficina del profesor de pociones, golpeo la puerta con todas sus fuerzas.

─ Adelante.─ respondió el hombre con un gruñido.

─ ¡PROFESOR … profesor …!─

─ ¿Qué demonios te ocurre? ¿estás bien?─

─ Me quedo … no tengo que irme ….─

─ ¿De qué me estas hablando? Hazme el favor de tranquilizarte.─

─ La profesora Sprout me adoptará … viviré en el colegio.─

Severus frunció el seño. ─ Deberías esperar a que el ministerio decida, no te alegres tan pronto.─

─ No sea aguafiestas, ya lo decidieron, me lo dijo el director.─ la pequeña se acercó y lo abrazó antes de que él pudiera reaccionar. En ese momento entró la profesora de Herbología.

─ lamento interrumpir. Selena puedes esperar unos minutos afuera mientras hablo con el profesor Snape.─

La pequeña se quedo mirando a su nueva tutora. “¿Y ahora que sucede? ¿le molestará que me lleve bien con el profesor Snape?” luego miró a su profesor que estaba serio.

─ Vete afuera.─ exclamó Severus con voz fría.

Al salir, dejó arrimada la puerta para poder escuchar.

─ Supongo que ahora que serás su tutora, no querrás que yo me le acerque, a eso has venido, a prohibirme estar con ella, ¿verdad?─

─ No soy como Minerva. Selena te quiere, no sé porque, pero te quiere mucho. Es por eso que no voy a interferir entre ustedes. Solo quería decirte que si no sientes lo mismo por ella, no la alientes a que pase tiempo contigo. No quiero que siga encariñándose y luego descubra que a vos no te importa.─

─ Entiendo.─

─ Ahora que aclaramos el asunto, te pido que la lleves a Hogsmeade hasta la noche o que en este momento me digas que no quieres saber nada con ella.─

─ ¿para qué quieres que la lleve al pueblo? ¿tan fácil confías en mí?─

─ Confío en ella, probablemente ha visto en vos algo que los demás no podemos. Quiero organizar una fiesta para celebrar la adopción con los otros profesores y los amigos de la pequeña.─

─ ¿Qué amigos? ¿los gryffindors?─ dijo en tono burlón.

─ Sé que también es amiga de los Slytherin, del muchacho Zabini y del señor Nott. En gryffindor sus amigos son los gemelos y Longbottom. ¿me equivoco?─

─ no, así es. La llevaré al pueblo.─

Sprout se acercó a la puerta.─ Ya puedes pasar. Bien tengo que irme pequeña, nos vemos luego.─

─ esta bien, Pomona.─ cuando la puerta se cerró, la morocha miró a su profesor. ─ ¿por qué los otros profesores son … tan antipáticos y desconfiados con usted?─

─ ¿Estabas escuchando?─

─ Sí, la puerta quedo abierta, no fue mi intención.─

─ Sí como no y yo soy el ganador del mago más apuesto de este mes de la revista “Corazón de bruja”─

─ ¿por qué no podría ganar?─ preguntó inocentemente la niña.

─ ¿ME ESTAS TOMANDO EL PELO?─ Bramó Snape dolido. “No puedo creer que se burle así de mí.”

─ no lo hago … yo creo que es … atractivo.─ respondió sincera y sonrojándose.

Severus se dio cuenta que le decía la verdad y se sonrojó más que ella.─ deberías ir a la enfermería, necesitas lentes, tal vez Potter te los pueda prestar.─

─ No necesito lentes … y no contestó a mi pregunta.─ respondió media ofendida.

─ ¿En verdad no sabes por qué no les agrado?─

─ No lo sé.─

─ Por donde empezar … soy un ex mortífago, aunque todos siguen creyendo que aún lo soy. Piensan que soy desagradable y malvado, ¿qué más razones se necesitan para que no les agrade?─

─ No todos piensan así.─

─ Dime de alguien que no me vea así.─

─ Yo, para mí es muy bueno y me gusta estar con usted.─

─ Vamos, tenemos que ir al pueblo.─ le dijo Snape antes de que por su cara comenzará a salir humo.

─ Podemos quedarnos si usted quiere, prometo no molestar.─

─ No seas tonta, nunca me has molestado. Nos divertiremos más en Hogsmeade que aquí, ¿de qué te ríes?.─

─ Nadie me creería si les dijera que el profesor Snape pronuncio la palabra diversión.─

─ Muy graciosa, sigue así y te voy a castigar, créeme que lo haré.─

─ ¿y cuál sería mi castigo?─ preguntó muy divertida.

─ mmm … que te parece … tener que ayudar a McGonagall por una semana.─

─ Ese no es un castigo … es una tortura.─ y ambos rieron.

─ ¿estás feliz de que Sprout te adoptara?─

─ Sí, pero … ¿por qué me lo pregunta?─

─ yo … quería adoptarte.─

─ ¿usted?─

─ Sí, aunque ni siquiera pude llenar la solicitud, con mi pasado no tenía ninguna posibilidad. ¿Te parece raro que quisiera adoptarte?─

─ Solo me sorprendió, aunque hubiera sido extraño.─

─ ¿por qué?─

─ porque hay cosas que no podría decirle.─

─ ¿qué cosas?─

─ asuntos de … chicas.─

─ Ah, ya veo.─ dijo Severus que pensó que se trataba de cierta cuestión femenina que ocurre una vez al mes.

─ no me imagino hablando con usted de … chicos.─ agregó la niña para sorpresa de Snape

─ ¿QUÉ? ¿CHICOS? ¿CUÁLES CHICOS?─ Bramó sobresaltado.

─ mmm … bueno … sí … me gustara uno …─ “Era obvio que un tema así no se lo puedo decir.”

El morocho sintió una oleada repentina de celos y de ganas de asesinar a “ese” chico. ─ ¿Quién es?─ exigió el profesor.

─ No, nadie. Era uno de esos temas hipotéticos de lo que no podría hablarle.─

─ Sí alguien te gusta, te pido que me lo digas.─ le dijo Severus en un tono medio autoritario. Selena asintió, había alguien por quien sentía algo muy fuerte pero no se lo podía decir a él y tampoco a su nueva tutora. Era una situación bastante complicada.

─ ¿Podemos ir a Londres?─ preguntó la morocha, para safarse de este tema tan delicado .

─ ¿quieres ir al callejón Diagon?─

─ No, en realidad me gustaría visitar Londres muggle, extraño algunas cosas como la música y los libros..─

─ De acuerdo, iré a cambiarme, no creo que este atuendo pase desapercibido con los muggles.─

La pequeña se dio cuenta que probablemente su profesor no debía tener ropas muggles … “¿sabrá como se visten los muggles?” … ─ cambie de opinión mejor vamos a Hogsmeade.─

─ ¿Por qué? No voy a tardar tanto en cambiarme.─

─ Supongo que a usted no le debe agradar Londres muggle … como es de familia de magos.─

─ ¿Quién te dijo eso?─

─ Bueno … a los Slytherin no les gustan los muggles.─

─ Me refería a que provengo de una familia de magos. ─

─ Pertenece a Slytherin y usted fue … un mortífago … creí que solo los de sangre pura podían serlo.─

─ No lo soy, mi padre era muggle.─

─ ¿Por qué si su papá era muggle se unió a …?─

─ Porque lo odiaba. Mi madre se casó con él sin decirle que era una bruja. Cuando yo nací y mi magia se hizo evidente, ella tuvo que explicarle todo a mi padre, él se enfureció y jamás nos acepto, solo éramos basura para él.─

─ Lo siento.─ dijo la niña. “Debe haber sufrido mucho de pequeño.─ No quise hacerlo recordar cosas tan tristes.─ Se acercó y lo abrazó muy fuerte.

─ No te preocupes, eso fue hace mucho, mucho tiempo.─ A pesar de lo que decía la herida de su pasado aún estaba abierta, razón por la cual también le respondió con un fuerte abrazo. No podía explicarlo, pero la calidez de ella lo tranquilizaba, le hacía olvidar el dolor y la soledad que sentía.

─ No creo que halla sido hace taaantoo tiempo, porque usted no es viejo.─ Le susurró al oído, mientras seguían abrazados. La respuesta de la niña lo hizo reír.

─ ¿Cuántos años crees que tengo?─ le preguntó al tiempo que ella se iba a sentar a la silla frente a su escritorio.

─ mmm … estoy segura que es mucho menor que McGonagall y es un poco mayor que la profesora Sinatra.─

─ Es un alivio que me consideres más joven que Minerva, pero aún no me has respondido.─

─ No lo sé.─

─ Supongo que no soy viejo, pero para los de tu edad seguro que los soy, tengo 32.─

─ Definitivamente no es viejo.─

─ Al final ¿a dónde quieres ir?─

─ A cualquier lugar, mientras este con usted, no importa.─

─ ¿ Por qué … te agrado?─

─ Porque siempre ha sido muy bueno conmigo y se preocupa por mí.─

─ ¿Me consideras como un … padre?─ preguntó, aunque no estaba seguro de querer conocer la respuesta.

─ La verdad no … es mi amigo. Mi padre me echo por ser lo que soy, no puedo considerarlo como un padre porque tengo uno, aunque él no quiera verme. ¿Usted me quiere como … una hija?─

Severus se había cavado su propia tumba, no había tenido en cuenta que ella podía formularle la misma pregunta.

─ No.─

─ Pero … si me quiere ¿verdad?─

─ Solo soy tu profesor.─ contestó más cortante de lo que había querido y con una mirada muy fría. “no puedo demostrarle cuanto me importa, eso es para los débiles”.

─ Oh, bueno, mejor … voy un rato a la lechucería, así no lo molesto y usted puede seguir trabajando. Con su permiso … profesor.─ dio media vuelta y se dirigió hacia la puerta. Severus se levantó rápidamente y la abrazó.

─ No te vallas, perdóname, no quise contestarte así.─

─ No se preocupe, todo esta bien, yo entiendo. Prefiero estar un rato sola.─

El profesor la hizo girar para mirarla a los ojos. ─ Arruiné todo, ¿no es así? … yo … si te quiero.─ le confesó por miedo a perderla, después de todo era la verdad.

─ No tiene que decir algo que no siente, no es su culpa. En verdad quiero estar sola, por favor déjeme ir.─

─ No … sé que si te dejo cruzar esa puerta, no volverás a querer estar conmigo.─

─ No puede obligarme a quedarme.─

─ Soy tu profesor y tu tutora me pidió que te cuidara.─

─ Pudo decirle que no.─

─ Te ordeno que te quedes.─

─ Como quiera.─ le respondió bruscamente, algo que nunca había hecho y safándose del abrazo.

─ Selena, no lo entiendes … no expreso lo que siento, nunca lo he hecho, me hace sentir … vulnerable. Por favor, no estés enojada conmigo, eres la única en Hogwarts a la que realmente le importo.─

Por un momento, la pequeña dudo en como responder, deseaba salir corriendo y no volver a verlo, pero lo quería demasiado. Sabía que, sí él estaba siendo sincero y decidía irse, probablemente lo lastimaría y no quería hacerlo.

─ Lo siento, no quise comportarme así, es solo que …─ No se animaba a decirle lo mucho que él le importaba y cuanto necesitaba saber que realmente la quería.

─ ¿Qué?─ preguntó con curiosidad.

─ Nada, mejor olvidemos todo.─ le respondió mientras lo abrazaba.

─ ¿ya no estas molesta conmigo?─ Estaba preocupado, por un momento sintió que la perdía para siempre. No estaba seguro de cómo reaccionaría si ella no volviera a confiar en él o peor aún no volviera a mirarlo con esa sonrisa que lo hacía tan feliz.

─ No, creo que mejor nos quedamos acá.─

─ ¿Segura?─ Aún no estaba convencido de queno siguiera molesta. “Tengo que recuperarla, soy un estúpido, es una niña, necesita saber que la quieren”.

─ Si.─ dijo encogiéndose de hombros.

Severus tomo una rápida decisión. ─ ¿Te gustaría conocer mi casa?─

─ ¿Su casa? Pensé que vivía todo el año en el colegio.─ había captado la atención de la morocha.

─ Tengo una casa, es muy vieja y hace mucho que no voy. ¿Qué dices?─

La pequeña lo pensó por un momento, miró al hombre frente a ella, se notaba que estaba tratando de compensar la forma en que la trató. ─ Esta bien, me gustaría poder acompañarlo.─ Le respondió con una enorme sonrisa, de esas que hacían que Snape se sintiera especial.

Salieron de los terrenos del colegio para poder desaparecerse. La tomo de la mano y aparecieron frente a la entrada de una casa muy antigua, estaban en un barrio de Londres muggle. En otro tiempo esa zona albergó varias industrias, pero ahora todo estaba en decadencia. El lugar tenía un aspecto triste y lúgubre.

─ Llegamos.─ dijo Severus abriendo la puerta.─ Lumus, quédate cerca, hay libros por todos lados, ten cuidado y no toques nada.─

─ Esta bien.─

Snape prendió varias lámparas de aceite que había en la habitación. Solo en ese momento la morocha se percato de la enorme cantidad de libros que se hallaban en el lugar, pilas y pilas, desparramados por todos lados.

─ Veo que en verdad le gustan los libros, ¿de qué son?─

─ No los toques.─ Gritó Severus desde el otro lado de la habitación.─ Son peligroso.─ Comenzó a pensar que tal vez no había sido una buena idea después de todo.

─ Pero si solo son libros.─

─ Son de artes oscuras.─ le aclaró mientras se acercó a ella.

─ ¿de defensa contra las artes oscuras?─

─ No, son de artes oscuras, de mi … época como mortífago. Desde aquel entonces que no he regresado a este lugar. Es la casa de mis padres.

─ ¿Por qué quiso venir hoy?─

─ Quería … compartirlo con vos.─

─ Gracias … es su forma de decirme que me quiere, ¿no es así?─

Severus hizo un gruñido como confirmación. Le mostró el resto de la casa y le contó algunas cosas de su niñez. Regresaron al colegio para la hora de la cena, se dirigieron a la sala de profesores …

─ ¡SORPRESA!─ gritaban todos los presentes, mientras se acercaban para abrazarla. De reojo miro a su profesor que se aparto hasta una esquina. Blaise y Theodore enseguida reclamaron su atención.

─ ¿Te gusta la decoración?─ preguntó Zabini.

─ Nosotros la armamos.─ Agrego Nott

─ Esta genial, gracias chicos.─

Los gemelos se acercaron haciendo a un lado a los Sly. ─ Al fin tienes una familia.─ le dijo Fred abrazándola y feliz por su amiga.

─ Sí, estoy muy feliz, aun no puedo creerlo.─

─ Con Fred teníamos planeado secuestrarte sino te adoptaban.─ le dijo George apartando a su hermano, para reclamar la atención de la niña.

─ ¿Secuestrarme? ¿no es un poco … exagerado?─

─ Créeme, teníamos otros planes aún peores.─

─ Siendo ustedes, les creo.─

─ Ven Selena, vamos a comer.─ le dijo Neville.

─ Señorita Selena, me alegra su adopción, estoy segura que será muy feliz con Pomona y estando en el colegio, recuerde que puede contar conmigo, no solo como su jefa de casa.─

─ Gracias profesora McGonagall.─

Se sentaron en la mesa, los Sly de una lado y del otro los Gry. Pomona se sentó frente a la niña, ambas se miraban y sonreían. Snape fiel a su costumbre, se sentó lo más alejado posible del resto. Luego de unas palabras del director, comenzó el banquete. El resto del colegio se encontraba cenando en el Gran Salón, vigilados por Filch, los fantasmas y los prefectos.

Al terminar la cena, cada cual se fueron a sus habitaciones. Pero antes Pomona quiso hablar con la niña.

─ Selena, ¿estas feliz?─

─ Mucho, es como un sueño, gracias por adoptarme.─

─ No me des las gracias, sabes que desde el primer día sentí un gran cariño por ti.─

─ Yo también, siempre fue muy amable conmigo y se preocupo por mí. Me hizo sentir bienvenida y no dejo que me ponga triste por lo que me pasaba.─

─ Quería preguntarte algo, espero que seas sincera conmigo, ¿lo prometes?─

─ Si, lo prometo.─

─ Es sobre el profesor Snape … hace tiempo que lo conozco y he visto como trata a sus alumnos y … bueno no veo que a ti te trate mejor que a los demás, me preocupa que te encariñes con él, no quiero que te lastime … ¿él es muy importante para vos?─

─ Sí, ¿usted quiere que me aleje de él?─ preguntó preocupada.

─ Me gustaría que ahora que somos familia no me trates de usted, ¿de acuerdo?─

─ lo siento, es la costumbre.─

─ Esta bien, no te preocupes. Volviendo al tema del profesor … no voy a pedirte que te alejes de él, ¿te trata bien?─

─ Si, al principio fue muy amargo, pero con el tiempo se volvió más amable. En realidad es muy bueno, solo que no lo demuestra frente a las otras personas.─

─ Me quedo tranquila, si vos confías en él. Ya es hora de irse a la cama, que tengas dulces sueños.─

─ Gracias Pomona, vos también.─ le deseo la pequeña mientras la abrazaba. Su charla no había sido del todo privada, alguien se había quedado a escuchar. Cuando Selena se dirigía a la torre de Gryffindor, alguien la llamo …

─ Selena.─

─ Profesor Snape, pensé que se había ido a dormir.─

─ Gracias.─

─ ¿Por qué?─

─ Por hablar bien de mí con Sprout.─

─ ¿Estaba escuchando?─

─ Si, te suena familiar.─ le respondió de forma sarcástica. ─ Tal vez así aprendas a que no es bueno escuchar las conversaciones ajenas.─

─ Lo que le dije a Pomona, es la verdad y me alegra que no me pidiera que me alejara de usted.─

─ A mi también me alegra. Vete a dormir, o tendré que sacarte puntos. Buenas noches.─

─ Buenas noches, profesor.─ le dio un beso y se fue a su habitación. Al llegar fue a su baúl, saco la cajita verde y se dirigió al baño. La abrió luego de asegurarse que no había nadie más. Unos instantes después apareció Lucius en la piedra.

─ Gracias … muchas gracias Lucius, soy muy feliz.─ le dijo con una enorme sonrisa.

─ Te prometí que haría cualquier cosa por hacerte feliz, solo cumplo con mi promesa.─

─ Significa mucho para mí. Te quiero. Hasta mañana.─

─ Hasta mañana, mi amor.─

Las clases llegaron a su fin, la pequeña se quedo en el colegio con las profesora Sprout, McGonagall, y el director Dumbledore y el profesor Snape, además de Hagrid y Filch.

─ Pomona, me permites llevar a Selena a Hogsmeade.─ Preguntó Severus. La mujer miró a la pequeña.

─ Sí ella quiere ir contigo, no hay problema.─ respondió, y la cara de desaprobación de Minerva se hizo evidente.

─ Claro que quiero ir.─ Dijo la morocha muy entusiasmada. ─ Muchas gracias Pomona.─

─ De nada, pórtate bien y diviértete.─

─ Iré a buscar mi bolsito, ya regresó.─

─ Selena, espera, toma esto es para que te compres lo que quieras.─ le dijo Sprout mientras le daba unos galeones de oro, unos nickles de plata y unos snut de bronce.

─ Gracias de nuevo.─ y salió corriendo a su habitación. Ahora que los otros alumnos se habían ido, la pequeña regreso a su antigua habitación del primer piso. Entró rápidamente y abrió el placard para tomar su bolso, cuando un humo negro salió del interior y comenzó a envolverla.

Nota de la autora.

un agradecimiento especial a la personita que siempre me deja un comentario para que continúe con el fic, ya que me da muchos ánimos en especial hoy que en la otra página donde lo público me dejaron un comentario diciendo que el fic es básicamente desastroso, enviado por la web: los malos fics y sus autores.
 Espero que este capítulo les halla gustado. Me quedo bastante largo, pero quería mostrar hasta que punto Selena y Severus se conocen y que tanto confían uno en el otro. Además Lucius juega un papel importante en la historia, en especial a partir de los próximos capítulos. En este capítulo hay una pista escondida sobre la niña, es muy sutil pero esta relacionada con su vida.

¿Qué será el humo?

¿Selena esta en peligro?

¿podrá Severus ayudarla?

¿Aprovechara Minerva el hecho de que Sprout es su amiga para alejar a la niña de Snape?

El próximo capítulo se llama: “Extrañas Visiones”

Espero que me dejen algún comentario, un critica, un saludo, lo que quieran.

Besos y que tengan una buena semana.

Miaka Snape.


Tags: fics, severus snape, drama. romance

Publicado por miakayuki2006 @ 12:18  | Sele y Sevi vers 1
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