Viernes, 03 de octubre de 2008

Disclaimer: esta es una historia que se basa en uno de los mejores personajes creados por la adorada J.K. Rowling. No, no es Harry Potter, es Severus Snape. (ojala Rowling me lo regalara. Jeje.)

Aclaraciones: es un fic que comienza romántico y algo lento para luego haber situaciones bien explicitas. Así que quedan advertidos. Puede haber ocasionales escenas de torturas y violaciones, por lo tanto esta clasificado para mayores de 18.

Los pensamientos van entre comillas.

Pareja: Severus Snape y Selena.

Capítulo 9: Extrañas visiones.

El humo negro que salía de su armario, comenzó a rodearla. No podía moverse, se sintió repentinamente muy débil y asustada. Trató de gritar, pero las palabras no salían de su boca, cada vez estaba más aterrada. Todo a su alrededor se ponía más y más oscuro, se le dificultaba respirar y una gran presión embargaba su corazón. Cayó al suelo de rodillas, temblando mientras que un sudor helado recorría su cuerpo. No supo en que momento pudo gritar.

─ ¡Auxilio, por favor ayúdenme!.─

Severus estaba llegando a la habitación, extrañado por la tardanza de la pequeña. Cuando escuchó sus gritos, corrió hacia el lugar. Al entrar, solo pudo ver un espeso humo negro que se arremolinaba en el centro de la habitación. Los gritos de la niña salían de su interior.

─ ¡SELENA!─ gritó Snape, realizó una serie de hechizos para disolver el humo, pero no dieron resultado. Desesperado por ayudarla, se abalanzó hacia el humo. Fue expulsado violentamente contra una de las paredes de la habitación. Se lesionó un hombro y por su cabeza corría un hilo de sangre.

─ ¡SELENA !─ gritaba, estaba alterado por no poder rescatar a la morocha.

Los gritos de terror de la pequeña sumados a los de Severus, fueron escuchados por McGonagall que entró con paso firme. Trató en vano de desaparecer el humo con unos encantamiento. Snape se incorporó algo mareado por el golpe en la cabeza, decidido a salvar a la niña se dirigió nuevamente hacia el humo, pero algo muy poderoso se lo impedía, parecía que hubiera una barrera invisible.

Dentro del remolino, Selena comenzó a ver distintas imágenes:

Una mujer con un bebé en brazos, descansaba en un jardín de rosas, que por algún motivo, a la niña le resulto familiar.

Un hombre cantaba una canción a una beba que dormía en una cuna blanca con un dragón tallado en un lateral.

La mujer era muy hermosa, tenía una larga y abundante cabellera negra y unos ojos celestes como el cielo.

El hombre era alto, castaño con unos ojos avellanas similares a los suyos.

Más y más imágenes seguían apareciendo …

Alguien lanzaba a la beba al aire … Evan, ten cuidado, no la asustes dijo la mujer.

Vamos, hermana, sabes que nunca lastimaría a la pequeña

Selena seguía gritando y llorando desesperada, no podía moverse, sus fuerzas la abandonaban, se sentía muy mal. A lo lejos escuchó una voz familiar que la llamaba …

─ ¡SELENA! Escúchame … ¿Qué sucedió?, por favor, contéstame.─ gritaba Snape, mientras que McGonagall y Sprout que acababa de llegar trataban de disolver el humo.

─ ¿¡PROFESOR?! … Profesor Snape … ayúdeme … por favor …─

─ Selena, dime que pasó, te ayudaré.─

─ No lo sé … algo salió del armario … ayúdeme … sáqueme de aquí …─ Y la voz de la niña dejó de sentirse.

“ ¿Del armario? No puede ser un boggart, esas cosas no se comportan así, además … estoy seguro de que ella no le tiene miedo a la oscuridad, pero … no hay otra explicación”.

─ Riddikulus.─ dijo Severus, apuntando con su varita al remolino de humo, el cual se transformó en un conejo. Corrió hasta la niña. ─ ¡Selena! ─ pero la pequeña se encontraba inconsciente.

─ ¿Qué le sucede?─ Preguntó Sprout ,muy preocupada por su niña.

─ Esta ardiendo, tiene mucha fiebre.─ le respondió Snape.

─ No puede ser, ella estaba bien.─

─ Rápido, hay que llevarla con Poppy. Severus ¿puedes cargarla? ¿tú hombro …?─ Dijo McGonagall.

─ Estoy bien.─ Respondió él, mientras tomaba a la niña y salía corriendo hacia la enfermería.

Por el camino Minerva le ordenó a Filch que le avisara al director lo sucedido.

─ ¿Qué sucedió?─ preguntó la enfermera.

─ No estamos seguros.─ Respondió Snape.

Dumbledore llegó a la enfermería mientras Poppy revisaba a la niña. Le dio varias pociones y pronunció distintos hechizos para bajarle la fiebre, pero nada daba resultado.

─ Me temo que no puedo hacer más por ella, he tratado todo lo que sé pero nada funciona.─

─ Debemos llamar a un curandero de San Mungo.─ Declaró Albus, mientras salía del lugar. Un rato después regresó acompañado de Filibuster, el mejor curandero del hospital mágico y viejo amigo.

─ Necesito revisar a la pequeña, solo puede quedarse su tutora y la enfermera, los demás deberán retirarse.─ sentenció el recién llegado.

A regañadientes, McGonagall y Snape salieron del lugar, acompañados del director. Los nervios estaban afectando a los dos profesores, Severus decidió que sino le permitían regresar rápidamente junto a la niña, entraría a la fuerza en la enfermería. Los minutos le parecían horas, unos treinta minutos después, las puertas se abrieron. Snape, notó que las dos mujeres lloraban, eso no era un buen augurio.

─ Me temo que no podemos hacer nada por ella.─ exclamó Filibuster para horror de los adultos.

─ ¿Qué quiere decir?─ preguntó amenazadoramente el morocho.

─ No sé que le ha pasado, pero no hay ninguna curación que resulte. Solo nos queda esperar, todo depende de la voluntad de la pequeña por vivir.─

A Severus se le aflojaron las piernas igual que a McGonagall y tuvieron que sentarse.

─ Lo único que puedo recomendarles es que se queden junto a la niña, solo aquellas personas con las que tiene un fuerte vinculo emocional, que le hablen y traten de alentarla para que se mejore. Tal vez responda, si no pueden contenerse y comienzan a llorar , solo empeoraran las cosas. Si la fiebre no baja pronto … me temo que morirá.

─ ¡NO! Ella no puede morir, es solo una niña.─ Exclamó Severus, mientras que Pomona lloraba desconsoladamente.

─ Minerva será mejor que lleves a Madame Sprout a su habitación y te quedes con ella. Filibuster gracias por venir.─ sentenció el director.

─ No me des las gracias, Albus, no he podido hacer nada. Cualquier cosa llámame nuevamente.─

─ Me quedaré con ella.─ dijo firmemente Severus, ni siquiera Minerva se atrevió a contradecirlo, todos sabían muy bien que la niña adoraba a Snape, quizás él pudiera despertarla.

El director y el curandero salieron de la enfermería seguidos por Sprout, McGonagall y Pomfrey que trataba de tranquilizar a la profesora de Herbología a pesar que ella misma estaba bastante alterada.

La primera noche, la niña se mantuvo estable, Snape no se separó de su lado ni por un momento, McGonagall, Pomfrey y el director, estuvieron visitando a la pequeña varias veces. Sprout no pudo volver, estaba demasiado alterada, no quería perder a esa niña.

Sin embargo los días siguieron pasando y la pequeña poco a poco se fue desmejorando, la fiebre subía cada vez más, deliraba y gritaba cosas sin sentido. Severus hizo todo el uso de su autocontrol para no desquiciarse, no podía soportar ver a la morocha sufriendo de esa manera, y él ahí parado sin poder hacer nada. No dormía ni se alejaba de ella, su temor era que en cuanto se fuera, al regresar la encontraría muerta. Trataba de hablarle, de decirle las cosas que no se atrevía a confesarle cuando ella estaba despierta. No podía dejar de pensar en que pasaría si ella muriera... “¿qué voy hacer sin ella? Nunca podré volver a verla sonreír, nunca me abrazará nuevamente, ni me dirá que se preocupa por mí, que yo le agrado … no podría soportarlo …”

─ Selena, por favor, tienes que despertar. No me dejes pequeña, te necesito.─ le susurraba Snape.

Luego de siete días, el cuerpo de Selena se encontraba al límite, completamente debilitada, seguía delirando y balbuceando palabras sin sentido.

─ Debemos prepararnos para lo peor. No creo que pase la noche.─ dijo llorando Madame Pomfrey. Tuvo que darle una poción calmante a Sprout, otra a McGonagall y tomarse una ella misma. No podían permanecer en el lugar, al igual que el director, se retiraron. Severus se quedó solo con la niña, estaba agotado, en todo este tiempo apenas había dormido y comido.

Nunca pensó que podría sentirse tan vulnerable, se había encariñado con esa niña y ahora la iba a perder para siempre.

─ Selena, por favor despierta, no puedes darte por vencida, te lo suplico, hazlo por mí.─

Bien entrada la noche se quedó dormido junto a su cama. Por la madrugada, la fiebre bajo y la morocha despertó. Abrió los ojos, estaba confundida, las imágenes seguían abrumando su mente. No sabía donde se encontraba, volteó su rostro y observó al profesor de pociones dormido en una silla junto a su cama. Muy despacio se incorporó, estaba un poco mareada y lentamente camino hacia Snape, con su mano retiró algunos de los cabellos que él tenía sobre su rostro y en un susurró lo despertó.

─ Profesor … profesor Snape.─

Severus abrió los ojos y al ver a la niña parada junto a él se sorprendió. Por un momento pensó que se trataba de un ángel o de un fantasma. Pero cuando sintió la mano de la morocha se dio cuenta de que estaba bien. La abrazó con todas sus fuerzas, y sin poder evitarlo unas lágrimas cayeron de sus ojos.

─ Profesor, no llore, ya estoy bien.─ le dijo la pequeña mientras que con su mano secaba el rostro del adulto.

─ Selena, estaba tan preocupado, pensé … pensé que no despertarías.─

Se quedaron abrazados por largo tiempo, no quería separarse de ella, pero la regresó a la cama. Debía avisar a los demás que la pequeña había despertado.

─ Tengo que decirles que despertaste.─

─ No se valla profesor, por favor quédese conmigo.─

─ Enseguida vuelvo, te lo prometo.─ le dio un beso en la frente y salió de la habitación.

Segundos después un estruendo llamó la atención de la morocha.

─ ¡Señorita Selena! ¡despertó! ¡Cuánto me alegro!─ Chilló Dobby.

─ ¡Dobby! ¿Qué haces aquí?─

─ Vine a verla, cuando me enteré de lo que le pasó, le avisé a mi amo. Él me ordenó que me quedará con usted y le informara lo que sucedía. Mi amo ha estado como loco, pero no podía venir a verla.─

Selena se imaginó lo mucho que Lucius debería estar alterado por no poder estar con ella. Él le había prometido que la protegería y ahora que ella estaba enferma, él ni siquiera había podido acercarse.

─ Ve con Lucius y dile que ya estoy bien, que no se preocupe, en cuanto pueda le hablaré e iré a verlo. Dile … dile que lo quiero mucho.─

─ Lo haré señorita.─ y el elfo se desvaneció.

A continuación regresó Snape acompañado de Dumbledore, McGonagall, Sprout y Pomfrey.

─ ¡Por Merlín! Mi pequeña, despertaste.─ decía entre llantos la profesora de herbología.

─ Pomona, no te preocupes, ya estoy bien.─ le contestó la niña tratando de tranquilizar a su tutora. Mientras que Snape se acercó y se sentó a su lado.

─ Severus, deberías irte a descansar, nosotros nos quedaremos.─ le dijo el director, al observar al agotado profesor de pociones.

─ Me quedaré con ella.─ Respondió Severus al tiempo que la pequeña lo tomaba de la mano.

─ Selena debe descansar.─ Sentenció Madame Pomfrey.

─ Deberías descansar, Severus, la has cuidado por mí todo este tiempo, ahora yo me haré cargo.─ anunció Sprout.

─ He dicho que me quedo.─ Bramó Snape, no iba a permitir que lo alejaran de esa niña.

─ Vamos, Selena debe descansar. Él se quedará, después de todo la ha cuidado día y noche.─ Sentenció Minerva para sorpresa de todos los presentes. Luego de que todos se despidieran, la morocha miró a su profesor. Estaba más pálido que de costumbre, muy demacrado y con ojeras.

─ Gracias por cuidarme. ¿No ha estado durmiendo, verdad?─

─ No tienes que darme las gracias, no podía alejarme de vos.─

Selena se hizo a un lado en la cama. ─ Puede acostarse conmigo, la cama es bastante grande, debería dormir.─ le dijo sonrojada la morocha.

─ Yo … no …─ Respondió Severus aún más colorado que ella.

─ Profesor, tiene que dormir.─ le dijo con una voz autoritaria que él jamás le había oído.

─ Esta bien.─ le respondió mientras se quitaba la capa y los zapatos para acostarse a su lado algo inseguro. La pequeña se acercó ý él la abrazó, se durmió rápidamente en sus brazos. No podía dejar de mirarla y acariciarla suavemente. “ No podría soportar perderte. Esto es una locura pero yo … yo la amo. Es tan solo una niña pero … la amo, nunca creí que volvería a sentir esto”. ─ Te amo.─ le susurró mientras ella dormía profundamente a su lado, luego se quedó dormido.

A media mañana Madame Pomfrey regresó para revisar a la niña. Valla sorpresa que se llevó al ver a los dos dormidos y abrazados. El rostro de Snape era tranquilo, incluso parecía estar sonriendo. La enfermera jamás había visto esa expresión en el rostro del profesor. No quiso despertarlos y salió nuevamente. “Si Minerva los ve, armará un escándalo”. cerró las puertas de la enfermería y prohibió la entrada al resto de los profesores.

─ Ambos necesitan descansar y no voy a permitir que los molesten.─

─ Poppy, por favor déjame entrar.─

─ Lo lamento señor director pero mi función es asegurar la salud de mis pacientes, no puedo dejarlo pasar.─

Cerca del mediodía Severus se despertó, observaba a la pequeña junto a él.

─ ¿Estás despierta?─

─ Sí, me desperté hace un rato, pero no quería moverme para no despertarlo.─

─ ¿Te sientes mejor?─

─ Si, profesor Snape.─

─ Severus.─

─ ¿Qué?─

─ Puedes llamarme por mí nombre … sí quieres … aunque cuando comiencen las clases deberás llamarme profesor Snape como siempre.─

─ Lo haré … Severus.─

Su nombre en los labios de la niña era como música para sus oídos, se sentía tan bien que ella lo pronunciara.

─ Severus … deberías dormir un poco más.─

─ Estoy bien, dormí suficiente.─

─ No lo creo, aún tienes ojeras.─ le respondió mientras tocaba el rostro de su profesor

─ ¿Quieres levantarte? ¿Te estoy molestando?─

─ No, para nada. Quiero estar contigo.─ le dijo mientras se sonrojaba. Severus tuvo que controlarse para no besarla, sabía que ella lo quería pero … “soy su profesor, soy muy viejo para ella, podría ser su padre, jamás me verá de otra forma. Además ¿quien podría fijarse en mí?”.

─ Selena … ¿Qué fue lo que ocurrió?─

─ No lo sé, algo salió del armario y luego … vi cosas … imágenes … como si fueran recuerdos.─

─ Lo que salió del armario fue un boggart … nunca he visto que se comportaran así. ¿le tienes miedo a la oscuridad?─

─ No, para nada ¿por qué?─

─ Es muy extraño, los boggarts asumen la forma de las cosas a las que más miedo tenemos.─

─ Entonces tendría que haberse convertido en una araña, me aterrorizan.─

Madame Pomfrey entró en ese momento, llevándoles el almuerzo. Cuando Severus la vio, casi se cae de la cama. Se sentía incomodo de que lo vieran en esa situación, compartiendo la cama con la niña y teniéndola entre sus brazos.

─ ¡Relájate Severus! Ya los había visto dormir. No te preocupes, nadie más te vio.─ Se apresuró a decir la enfermera al notar la expresión del profesor. ─ Deben comer, nadie vendrá a molestarlos hasta la tarde.─ y salió del lugar riendo.

Snape estaba escarlata, la pequeña lo miró y sonreía.

─ ¿Se puede saber que te hace tanta gracia?─ preguntó el morocho tratando de sonar frío e intimidante, pero no lo logró, la risa de la niña lo hacía feliz.

─ Su expresión, lo siento … Severus.─

─ Será mejor que almorcemos o se enfriará.─

A pesar de que lo habían visto, se quedó almorzando en la cama junto a ella, la miraba de reojo no quería incomodarla.

─ ¿Qué sucede?─ preguntó la morocha al notar la mirada de su profesor.

“Perfecto, ahora pensará que soy un depravado”.

─ Nada, solo … quería mirarte, estaba tan preocupado por vos.─

─ Ahora estoy bien.─

─ Lo siento, no quise incomodarte.─

─ No lo hiciste, estoy despierta gracias a vos.─

─ ¿A mí?─

─ Sí, te escuche llamarme varias veces, tu voz me guío.─

─ ¿Escuchaste todo lo que te decía?─ preguntó preocupado.

─ Sí …─

─ Selena … yo … lo que te dije …─

Nota de la autora.

¿Qué escuchó Selena que le dijo su profesor?

¿Por qué Severus se preocupa de que ella lo escuchara?

¿Era un verdadero Boggart el que la atacó?

¿Qué eran todas esas imágenes que la niña vio?

El próximo capítulo se titula: Sinceridad.


Tags: fics, severus snape, drama, romance

Publicado por miakayuki2006 @ 12:29  | Sele y Sevi vers 1
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Comentarios
Publicado por Maria Luisa
Domingo, 05 de octubre de 2008 | 11:50
Hola Miaka Yuki ^^!!!!!!!!!!!!!!!!!

Hace mucho que no me pasaba por tu blog, muy buen fan fic, estuve leyendo un poco y est? muy interesante *o*.

Saludos ^^.
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