Domingo, 05 de octubre de 2008

Disclaimer: esta es una historia que se basa en uno de los mejores personajes creados por la adorada J.K. Rowling. No, no es Harry Potter, es Severus Snape. (ojala Rowling me lo regalara. Jeje.)

Aclaraciones: es un fic que comienza romántico y algo lento para luego haber situaciones bien explicitas. Así que quedan advertidos. Puede haber ocasionales escenas de torturas y violaciones, por lo tanto esta clasificado para mayores de 18.

Los pensamientos van entre comillas.

Pareja: Severus Snape y Selena.

Capítulo 10: Sinceridad.

─ Selena … lo que te dije mientras estabas inconsciente … yo … solo lo dije para que despertaras.─

─ ¿Era mentira?─

─ Yo … no pretendo que lo entiendas, no quiero que por eso … ya no quieras estar cerca de mí. O que te sientas incomoda … Debes pensar que soy patético o peor, un …─

─ Quiero que me digas la verdad … ¿fuiste sincero?─

─ Lo fui … pero no quiero que pienses que tienes que … decirme algo o sentir lo mismo. Todo va a seguir como siempre.─

─ Las cosas ya no son como antes … ─

─ Selena, escúchame … ─ La pequeña no dejó que Snape terminara de hablar.

─ Las cosas no son como antes porque yo también te amo.─

─ En verdad … ¿me amas?… yo soy muy viejo, podría ser tu padre, lo que siento no es correcto. Y seguro que … lo que sentís, simplemente es admiración por mí, es muy común que los chicos se sientan atraídos por sus profesores pero eso no es amor.─

─ Te amo, Severus. Cuando te conocí me sentí muy extraña, no sabía porque. Siempre quería estar cerca de ti y necesitaba que me dijeras lo que sentías por mí, por eso cuando no lo hacías me ponía mal. El amor y la admiración no es lo mismo, lo sé. Yo admiró al profesor Dumbledore y al profesor Flitwick, lo que siento por ellos no es lo mismo que siento por ti.─

─ No podemos estar juntos, no es correcto … no debí decírtelo.─

─ Si no lo hubieras hecho, probablemente no habría despertado. En el amor, no hay correcto o incorrecto porque son sentimientos.─

Severus no sabía que decir o que responder, jamás imaginó que ella pudiera sentir lo mismo. Su parte racional le decía que se alejara pero su corazón le gritaba que la necesitaba. Tenía que tomar una decisión: dejarse llevar por sus sentimientos o en este mismo momento debía romperle el corazón a la niña, para asegurarse que nunca ocurriera nada entre ellos. Sabía que sí decidía lo segundo … “jamás me perdonará, no volverá a querer estar cerca de mí”. Pero antes de que pudiera decidirse, Selena apoyó sus labios en los suyos. Esa sensación tan calida y embriagadora, nubló sus pensamientos, y se dejó llevar por lo que sentía. Comenzó a besarla muy tiernamente, a recorrer su cuerpo con suaves caricias y jugar con su pelo. Siguieron besándose hasta que se quedaron sin aliento y apenas se separaron, pero no se detuvo. Comenzó a besarla en el cuello mientras se recostaba sobre ella sin darse cuenta. Siguieron besándose y acariciándose, compartiendo un momento mágico que parecía que duraba horas, el tiempo se detuvo, el mundo desapareció, solo estaban ellos dos. Cuando …

─ ¡¿SEVERUS?! ¿Qué estas haciendo?─ Exclamó Dumbledore sorprendido por la escena frente a él.

Snape se levantó rápidamente, sin poder mirar al director. Se quedó parado, duro como estatua, sin saber que responder. “¿En que estaba pensando?”

─ Fue mi culpa, yo lo obligué.─ dijo Selena rápidamente, preocupada por lo que podría pasarle a la persona que amaba.

─ No creo que eso sea verdad, pequeña. Severus por favor toma asiento.─

─ Albus, yo … ─

─ Me temía que algo así podía pasar, los sentimientos entre ustedes eran muy intensos. Severus solo te diste cuenta de lo que sentías cuando estuviste a punto de perderla. Sabes muy bien que existe una regla en el colegio que prohíbe las relaciones profesor - estudiante. Dado que soy el director debería echarte y teniendo en cuenta de que ella es menor de edad, tendría que enviarte a Azkaban … ─

Selena lloraba, no había pensado que podía ocurrirle a su profesor si estaban juntos, de haberlo sabido no lo hubiera besado. ─ Director ¡NO!, todo es mi culpa, el profesor Snape. Él … ─

─ No terminé de hablar … uno no elije a quien amar, simplemente sucede. Severus, tú vida ha estado rodeada de tristeza, amargura y soledad, cuando conociste a la niña todo eso cambio. No creas que no lo había notado, te mereces ser feliz.─

Selena y Severus se miraron confundidos.

─ Albus, entonces … ─

─ No tengo ninguna autoridad para impedirles que se amen, pero tendrán que tener cuidado. Los otros profesores no aprobaran su relación, existe una diferencia de edad muy importante entre ustedes. Además, tú eres un ex - mortífago, nadie querría que te acercaras a la niña, todos sabemos que no eres exactamente la persona más amable ante los ojos de los demás.─

─ Gracias director.─ dijo la pequeña.

─ Deberán amarse y cuidarse mutuamente a partir de este momento.─ sentenció el director, a Selena le pareció más como una orden que un deseo.

─ Albus, gracias, yo … ─

─ Mi muchacho, es bueno verte feliz, hacía mucho que no te veía así.─ respondió el director y salió de la enfermería, no muy satisfecho por lo ocurrido. Parte de sus planes se habían desmoronado, una parte importante que involucraba a la pequeña. De haber sabido que las cosas terminarían así, habría puesto un límite entre la niña y el profesor de pociones. Necesitaba que existiera una relación entre ellos, pero no de este tipo, sospechó que Severus pudiera sentir algo así por ella, y era, lo que convenía a sus planes. Después de todo la niña era muy tierna y cariñosa, algo que siempre había faltado en la vida de Snape, pero no imaginó que Selena pudiera enamorarse de ese hombre.

La morocha se levantó y abrazó a Severus. ─ Prefiero morirme a tener que separarme de vos.─ susurró a su oído.

─ Nunca digas eso. No podría vivir si algo te pasara.─

Volvieron a besarse y acariciarse con mucha ternura, sintiendo como sus corazones se aceleraban y la magia entorno a ellos se incrementaba.

Unos días después Madame Pomfrey le dio el alta a la morocha, que regresó a descansar y recuperar fuerzas a su habitación. Ocasión que aprovechó para comunicarse con Lucius, por medio de la cajita mágica.

─ ¡HOLA!─ dijo sonriente Selena.

─ Mi amor, ¿Estás bien? Me estaba volviendo loco, quería ir a verte pero no tenía ninguna excusa para pedir que me dejen estar cerca de ti.─

─ Lo sé, ahora estoy bien, ya pasó todo, aunque todavía me siento un poco cansada.─

─ ¿Puedes levantarte? Enviaré a Dobby para que te busque.─

─ En realidad, vienen a cada rato para ver si cumplo con el reposo, pero podes venir vos.─

─ ¿yo?─

─ Sí Dobby puede sacarme de aquí también puede traerte a ti o ¿no?─

El orgullo de Malfoy era lo que le impedía que su elfo lo llevara. Pero las ganas de estar con ella eran mayores. ─ Esta bien.─

Segundos después estaba en la habitación a su lado.

─ Estas muy delgada.─ le dijo muy preocupado.

─ Sí, pero estoy bien.─ Lucius se acercó y la abrazó con mucho cuidado, tenía miedo que fuera a romperse como una muñeca de porcelana. Para sorpresa de la morocha, el rubio comenzó a llorar.

─ ¿Por qué estas llorando? Te dije que estoy bien, no te miento.─

─ Casi te pierdo y no podía estar contigo, no pude hacer nada, no te protegí.─

─ Tranquilo, ya paso todo. No estés mal por mí. Lucius yo … yo tengo que decirte algo importante … te quiero mucho pero yo no … yo no te amo, me siento mal porque sé lo mucho que te importo y … ─

─ Yo te amo, no puedo evitarlo, no importa si nunca me amas. Siempre estaré contigo, me conformo con que me quieras y que te importe.─

─ Pero … ─

─ ¿Amás a otra persona?─

─ Yo … sí, lo siento, no me di cuenta hasta que … ─

─ Te amo Selena, eres lo único bueno en mi vida.─

─ ¿No estas enojado?─

─ Nunca podría enojarme contigo. Solo quiero que me permitas estar cerca, ser parte de tu vida, aunque sea solo como amigos.─

Selena lo abrazó con todas sus fuerzas, lo quería demasiado y no podía soportar ver que era la causa de su sufrimiento, por eso permitió que él la besara. Lucius la besó con tanta desesperación como si ese momento que compartían era su razón de vivir.

─ Gracias.─ Murmuró.─ Te prometo que no volveré a besarte, ahora seremos solo amigos.─

Antes de que ella pudiera responder, unos pasos se escucharon en el pasillo.

─ Debo irme, mi amor te veré pronto.─ y Dobby lo sacó del lugar.

Segundos después …

─ Mi niña, tienes visitas.─ dijo la profesora Sprout, mientras dos niños entraban en la habitación.

─ ¡SELENA!─ gritaron los dos.

─ ¡Blaise, Thedore! ¿qué hacen aquí?─ preguntó sorprendida la niña.

─ Te mandé una carta, pero Dumbledore la contestó por vos, dijo que te habías enfermado y que … estabas muy mal.─ explicó Zabini.

─ Cuando Blaise me lo dijo, inmediatamente quisimos regresar al colegio para verte, pero no podíamos explicárselo a nuestros padres. Así que organizamos una mentira.─ agregó Nott.

─ Le dijimos a nuestras familias que yo iría a pasar el día a casa de Theodore y que él vendría a la mía.─

─ Sus padres van a matarlos, si se enteran que vinieron a verme a mí, a una sangre … ─ Selena no terminó la oración porque Blaise le tapó la boca con su mano.

─ Odio que te llames así.─ Exclamó Zabini muy molesto.

─ Tú me llamaste así cuando nos conocimos en la clase de pociones y sé que sus familias piensan así.─

─ Lo sé, pero yo me disculpe.─

─ Sí, pero a mí no me afecta usar esas palabras.─

─ Pero a nosotros sí.─ Sentenció Nott, horrorizado por lo dicho por su amiga.

─ ¿Cómo llegaron al colegio?─ preguntó Selena para cambiar la conversación.

─ Por medio de mi elfo domestico.─ Explicó Blaise, un poco más tranquilo.

─ En verdad, debes haber estado muy mal, se te ve terrible.─ le dijo preocupado Theodore.

─ Esto no es nada, si me hubieran visto unos días atrás … estaba mucho peor. Por suerte todos los profesores me han estado cuidando.─

─ ¿Qué te sucedió?─

─ En verdad no lo sé, Blaise, se supone que fue un boggart, pero el profesor Snape, dijo que nunca había visto que se comportaran así … me hizo ver cosas … como recuerdos, fue muy raro.─

─ ¿Recuerdos de qué?─ preguntó Nott.

─ De un hombre y una mujer con una beba y … otras cosas.─

─ ¿Tus padres?─ preguntó Blaise, que no le agradaba mencionar a esas horribles personas que habían abandonado a su amiga.

─ No, no sé quienes eran, nunca los había visto.─

Pasaron el resto de la tarde charlando, los dos chicos hicieron varias bromas para que la morocha se alegrara y no pensará más en esos recuerdos. Por el momento, lo ocurrido estaba muy cercano, quizás más adelante, podrían hablar un poco más sobre esos recuerdos e investigarlos.

Cuando el jefe de su casa entró en la habitación comprendieron que ya era momento de retirarse.

─ Buenas tardes, profesor Snape.─ dijeron los dos niños al mismo tiempo.

─ Buenas tardes.─ Gruñó Severus.─ Creo que deberían retirarse, la señorita Thomas necesita descansar.─

─ Sí, ya nos íbamos.─ dijo Blaise acercándose a Selena y dándole un beso en la mejilla.─ Adiós Selena, mañana te escribo.─

─ Gracias por venir, me alegraron el día.─

Nott también le dio un beso y ambos chicos salieron de la habitación ante la gélida mirada de su profesor. Al cerrarse la puerta, Selena pregunta …

─ ¿Por qué estas tan enojado?─

─ No lo estoy.─

─ Oh, vamos, estas ahí parado con una mirada asesina.─

─ Estoy … celoso.─

─ ¿Celoso? ¿De qué?─

─ De ellos … estuvieron toda la tarde contigo … pueden besarte, abrazarte … hacer que … ─

─ ¿Hacer qué?─ preguntó la morocha frunciendo el seño.

─ Que … te enamores de ellos … sería lo normal … son de la misma edad.─

─ Pero llegaron tarde, Severus, yo te amo. Sabes que no me importa la diferencia de edad.─ y él se acercó más relajado, como si se hubiera sacado un peso de encima.

─ Toma, debes beber esto.─ le dijo entregándole una pequeña botella que contenía un líquido oscuro.

─ ¿Qué es?─

─ Una poción fortalecedora, para que te recuperes más rápido. No te la pude dar antes, porque no se podía mezclar con las otras que estabas tomando.─

─ ¿La hiciste vos?─

─ Obvio, soy el profesor … de pociones.─ gruñó entre ofendido y molesto.

─ Entonces, la bebo con confianza.─ y de un trago la tomó, pero como tenía gusto a huevos podridos, comenzó a toser.

─ Lo siento, sé que sabe feo, debí decírtelo, bebe agua.─

─ No te preocupes, me recuerda a un remedio muggle que tomaba de niña cuando me resfriaba.─ le dijo la niña para tranquilizarlo. Severus la abrazó.

─ Aun estas molesto, ¿qué te pasa?─

─ No se te escapa nada, ¿verdad?─

─ Te conozco más de lo que te imaginas, vas a contármelo o tendré que adivinarlo.─

─ Yo … Albus rechazó esta mañana mi solicitud para profesor de defensa contra las artes oscuras. Contrató a un estúpido.─

─ Lo siento, sé que querías ese puesto … ¿fue por mi culpa?─

─ No tiene nada que ver con nuestra relación. El director no quiere darme el puesto por la supuesta maldición, ningún profesor dura más de un año.─

─ Severus … sé como sacarte el mal humor.─

─ ¿Cómo?─ Preguntó escéptico

Selena se acercó y comenzó a besarlo. Al principio, él se tensó, no se acostumbraba a recibir tanto cariño, pero poco a poco se fue relajando. El beso fue interminable y sin embargo, terminó demasiado pronto. Sin poder contenerse, devoró la boca de la morocha, sus sentimientos eran muy fuertes, incontrolables. Sus lenguas danzando, un baile nuevo y sin embargo tan familiar, tan antiguo. Sus manos recorrían el cuerpo de la pequeña de forma frenética, lleno de pasión y deseo. Severus, la besó en el cuello muy despacio, fue bajando hasta la clavícula, siguió el recorrido que sus manos trazaron previamente. Desabrochó los primeros botones de la camisa de Selena, cuando la magia de ambos comenzó a descontrolarse, a fusionarse, hasta que el vaso junto a la cama estalló. Ambos se sorprendieron, Snape se separó rápidamente, en su interior agradeció que eso sucediera, de lo contrario hubiera ido mucho más lejos y no quería … “ Aún es muy pequeña … no podemos ir tan rápido … tengo que controlarme”. Selena sonreía cada vez que veía el desconcierto en su profesor de pociones. Severus se recostó junto a ella, mientras la acariciaba.

─ ¿Estás arrepentida de estar conmigo?─ preguntó de pronto.

─ Claro que no, ¿por qué me lo preguntas?─ Selena lo conocía muy bien, a pesar de su aspecto de hombre seguro y fuerte, era una persona muy insegura y vulnerable. Ella quería que él le confiara todo lo que sentía sin avergonzarse y por eso, a pesar de conocer la respuesta se lo preguntó.

─ Porque … mientras estés conmigo … vas a tener que fingir que nada ocurre.─

─ No me importa. Solo quiero estar contigo, no me interesa andar presumiendo que eres mi novio.─

Severus la miró algo indeciso. ─ ¿Te daría … vergüenza decir que lo soy?─

─ Nunca, pero sí lo dijera, vos terminarías en Azkaban y no quiero que nada malo te pase. Te amo demasiado.─ le respondió y lo besó.

─ Yo también te amo.─

La pequeña se durmió junto a su profesor, sintiéndose segura, protegida y feliz. El lazo mágico que los unía se intensificaba cada día. Unas semanas después, Selena se encontraba mucho mejor, se había convertido en la mimada de los profesores. Incluso McGonagall trataba de evitar pelear con Snape delante suyo al ver cuanto le afectaba a la niña sus discusiones.

Sí antes del incidente Severus pasaba mucho tiempo con la morocha, ahora, prácticamente estaban juntos veinticuatro horas. Madame Sprout, lo permitía porque se sentía agradecida de que él cuidara a su niña mientras ella estaba con un ataque de nervios sin poder acercarse. Durante varios días Selena no vio a Lucius, él estaba muy ocupado. Pero la morocha sospechaba que algo no andaba bien, la última vez que la visitó, el rubio estaba nervioso. “¿Estará metido en algún problema? Sé que no es un santo, pero no me gustaría que algo malo le pasara”.

La niña iba a suscribirse al diario El Profeta, pero al final, no tenía sentido porque Severus siempre le daba su ejemplar. Una tarde leyó algo que la preocupó.

Está por aprobarse una nueva ley de defensa de los muggles.

Arthur Weasley, funcionario del ministerio, es el gestor de esta importante ley. Que asegurará sanciones muy duras para aquellos magos y brujas que tengan en su poder cualquier artículo antimuggle. En los últimos días, se han llevado a cabo varios allanamientos en viviendas de reconocidos magos de ideales de “Pureza de sangre”.

Más información en página 5.

“Me preguntó si es por esto que Lucius ha estado tan ocupado. Sé que él es uno de esos magos. Después de todo Draco vive hablando de eso pero …”

A la hora de la cena …

─ Selena, cielo, mañana iremos de compras al Callejón Diagon. ¿Te parece bien?─ preguntó la profesora Sprout.

─ Sí, genial, tengo ganas de salir por fin del colegio.─ respondió la niña alegremente, ocasionando la risa de los profesores. Mientras, miraba de reojo al profesor Snape.

─ Severus, ¿te gustaría acompañarnos? Estoy segura que a la pequeña le agradará que vengas con nosotras.─ dijo Pomona, a pesar de estar agradecida con él, no podía evitar sentir rechazo por ese hombre que seguía con esa actitud tan fría y desagradable.

─ Si profesor, acompáñenos.─ exclamó la morocha con una sonrisa.

─ Gracias por la invitación, pero tengo cosas más importantes que hacer, que ir de compras con dos mujeres. Espero que se diviertan.─ respondió con su usual sarcasmo.

─ Como quieras.─ dijo Sprout. “¿por qué demonios le agradará este sujeto a la pequeña?”

Al terminar de comer, cada cual se fue a dormir, Selena salió del Gran Salón sin despedirse de Snape. Estaba muy molesta, había pensado que seguramente Severus iría de compras con ella. La desilusionó que él rechazara la invitación. Se echó en la cama de mal humor, comenzaba a dormirse cuando sintió que le acariciaban la mejilla.

─ ¿Te enojaste?─ preguntó Severus. No estaba acostumbrado a que alguien lo quisiera y mucho menos que fuera una niña. Por eso, muchas veces no sabía como reaccionar o que decir.

─ ¿Qué hace usted en mi habitación? ¿lo conozco?─ dijo muy seria. Ocasionando que Snape se preocupara por haberla molestado, su expresión cambio rápidamente, estaba alarmado.

─ Selena … ─

─ Claro que me enojé. ¿Por qué no quieres ir?─ preguntó suavizando su voz para no alarmar más a su profesor.

─ Porqué no sería normal que yo fuera de compras. Tal vez, levantaría sospechas, ya pasó mucho tiempo contigo.─

─ Pero el año pasado, fuiste vos, el que me acompañó. Y no es lo mismo estar en el colegio que ir al Callejón Diagon.─ le respondió haciendo un puchero. Que hizo que Severus dudara de su decisión.

─ Pero el año pasado, vos no tenías un tutor permanente. No estés enojada.─ le dijo con una voz de suplica.

La morocha lo besó y Severus la abrazó. Comenzaron con las caricias y los besos desesperados. Pero cuando la situación se volvía más intensa, él se alejaba. Eso confundía a la niña, que pensaba que estaba haciendo algo mal, para que Severus reaccionara así.

─ ¿Por qué …?─ Intentó preguntar sin saber exactamente que decir.

─ Eres muy pequeña.─ respondió Severus creyendo que con eso dejaba en claro el asuntó. Pero la niña seguía con expresión confundida. ─ yo quiero que vallamos despacio … no quiero que hagamos algo, de lo que luego nos podríamos arrepentir.─ agregó para terminar de explicar lo sucedido.

─ ¿Te arrepentirías de estar conmigo?─ Preguntó inocentemente la pequeña, sin entender a que se refería Snape con “ir más despacio”.

─ Nunca, pero vos sos muy joven, necesito que estés segura de lo que sientes por mí.─

Claramente, ninguno de los dos, sabía de que estaba hablando el otro. Selena aún era muy ingenua como para imaginarse que Severus se refería hacer el amor. Simplemente no entendía porque si se sentían tan bien besándose y acariciándose, él se separaba tan bruscamente. Por otro lado, Severus había interpretado la pregunta como un adulto, del modo sexual.

─ Yo te amo, estoy segura.─

─ Lo sé, pero prefiero ir despacio.─ insistió Snape, que se acostó a su lado y comenzó a acariciarla.

─ ¿Te vas a quedar a dormir conmigo?─

─ Sí tú quieres.─

─ Quédate, sino no puedo dormir.─

─ No es para tanto.─

─ Sí, solo cuando dormís conmigo … no tengo esos horribles sueños.─ dijo la pequeña muy angustiada.

─ ¿Qué sueños?─ le preguntó preocupado.

─ Cuando duermo tengo pesadillas, sueño con las imágenes que el boggart me hizo ver. Veo a esas personas, una y otra vez, muchas cosas que no me gustan. Siempre es lo mismo.─

─ Esta bien, me quedaré a dormir. Pero se supone que estabas tomando la poción para dormir sin soñar.─

─ La tomó pero no funciona.─

Severus frunció el seño, él había preparado esa poción, debería funcionar con ella. Después de todo él también la tomaba y no soñaba. Abrazó a la niña hasta que se quedó dormida. Antes del amanecer regresó a su habitación para que los otros profesores no descubrieran que dormía con ella. Minerva lo mataría si se enterara y probablemente Sprout no descansaría hasta verlo en Azkaban.

Por la mañana, a la vista de los otros profesores, fue a despertar a la niña. Al entrar vio que sollozaba dormida.

─ Selena, amor, despierta.─ dijo suavemente para no asustarla y sacudiéndola un poco. La morocha abrió los ojos y rápidamente se aferró a Severus. ─ ¿Qué sucede?─

─ Tuve más pesadillas.─ respondió entre llantos. Snape se sintió culpable por haberla dejado.

─ ¿Qué fue lo que soñaste?─

─ Con un jardín lleno de rosas, una mujer y un hombre con su beba, y el tío de la pequeña. Al principio estaban todos felices pero luego … la mujer llora y el padre se lleva a la niña. Después varios hombres encapuchados entran en la casa y atacan a la familia, golpean al hombre, lo torturan y a la mujer, a ella … le hacen cosas horribles … y hay sangre por todos lados, y muchos gritos y risas. Los pequeños elfos domésticos se esconden en un sótano aterrados. Nadie los ayuda … esa familia … ─

Severus se puso muy pálido, el relato de la niña, le recordaba a lo que hacían los mortífagos, a cosas que él hizo en su pasado. “Quizás de alguna forma … vio mis recuerdos”. Tenía que sacarse la duda, así que le pidió a la morocha que describiera el lugar y a la familia. Ella le detalló todo, pero a él no le resultaba familiar, ni el lugar ni esas personas. La tranquilizó y la llevó a desayunar.

“Ella sabe que fui un mortífago, Minerva se lo dijo y con lujo de detalle. Pero … si entendiera, si supiera que yo hice cosas como esas … ¿podría seguir amándome?”. Estaba muy preocupado por esas visiones que atormentaban a la niña. No sabía que podían significar ni porque el boggart había ocasionado que ella sufriera esas pesadillas y que su magia se descontrolara. Varias veces estuvo a punto de hablarlo con Dumbledore pero tenía una extraña sensación que lo hacían callar. No podía entender porque sentía que sí hablaba con el director, la niña podía estar en peligro. Era una locura, él sabía que no existía nadie más confiable que ese hombre, pero aún así no decía nada.

Selena y Sprout pasaron todo el día de compras en el Callejón Diagon y en Londres Muggle. Previo paso por Gringots para retirar y cambiar algo de dinero. La niña se veía tan feliz, compartiendo sus conocimientos sobre el mundo muggle con su tutora que era de sangre pura y no sabía mucho sobre Londres Muggle. La morocha llevó a su tutora al cine, Pomona estaba maravillada con toda esa tecnología. Fueron a librerías muggles, donde la niña compró varios libros que pagó con su propio dinero. Algo que llamó la atención de su tutora … “¿De dónde habrá sacado ese dinero? Probablemente Severus se lo halla dado.” Ambas estaban felices de ser una familia y Sprout agradecía que la niña estuviera viva y sana. Regresaron al colegio muy tarde, habían cenado en un local muggle a pedido de la niña. Pomona la ayudo a llevar las cosas a su habitación y le deseo las buenas noches. La morocha fue hacia su cama y encontró una carta sobre la almohada.

“ Selena, amor. Esta noche no podré dormir contigo, tengo una reunión muy importante con el director y con Minerva. Te dejó una poción para no soñar más fuerte, bebe solo un sorbo.

Te amo.

Severus”

La pequeña hizo un puchero por no poder ver a Snape y contarle lo mucho que se había divertido con las compras. Para distraerse se puso a leer uno de los libros que había comprado, Crepúsculo de Stephenie Meyer. Cuando se sobresaltó por un ruido.

─ Lo siento, mi amor, no quise asustarte.─

─ ¡Lucius! ¿qué te pasó?─ preguntó preocupada.

─ ¿Esto?─ dijo el rubio señalando su ojo morado.─ Tuve un pequeño problema con un viejo conocido. Estoy bien no es nada.─ La morocha se acercó y le acarició el rostro. Sin poder contenerse por la cercanía, Malfoy la besó, pero notó que ella se resistió.

─ Lo lamento Selena … no quise … ─

─ Lo sé … yo … no quiero que estés mal por mí … tal vez sería mejor para vos … si no nos viéramos más.─

Lucius se desesperó. ─ Por favor, no me apartes de tu vida, lo lamento, es solo que no puedo evitar querer besarte, no volverá a suceder … seremos solo amigos, pero no me alejes.─

─ ¿Seguro que es lo mejor?─

─ Lo es, estaré bien mientras pueda estar contigo aunque sea solo un rato. Quiero ser parte de tu vida, te necesito.─

─ Esta bien, tranquilo, no voy a alejarte.─

─ Selena, escúchame bien, tengo que decirte algo muy importante … este año ten cuidado en el colegio … ¿estas usando la cadenita que te regalé?─

─ Sí, siempre. ¿qué quieres decir con “tener cuidado en el colegio?”─

─ No voy a decirte nada, es mejor que no lo sepas. Esa cadenita es un talismán de protección muy poderoso, nunca te lo quites.─

─ Lucius ¿qué has hecho?─

─ Nada, solo hazme caso.─ Malfoy la abrazó y en ese momento, Selena tuvo una visión …

Nota de la autora:

¿Qué podrá ver Selena en los brazos de Lucius?

¿Qué serán todos esos sueños y visiones?

¿cuál era el plan de Dumbledore que se arruinó?

El próximo capítulo: Recuerdos del pasado.


Tags: fics, severus snape, drama. romance

Publicado por miakayuki2006 @ 12:31  | Sele y Sevi vers 1
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Comentarios
Publicado por Invitado
Lunes, 06 de octubre de 2008 | 10:33
hey! me gusta mucho el fic, de verdad disfruto mucho al leerlo y espero con ansias el proximo capitulo. Ponete las pilas, no te hagas desear!!
Publicado por Invitado
Jueves, 09 de octubre de 2008 | 0:27
hola...! de nuevo yo! xDD see la fanatica de Snape! Sonrisa see Snape es la onda~!la unica onda de Harry Potter! xD si no te ofendes..`pero awww...aqui me tienes de ociosa! aww es que que lindo!! estoy traumada con tu fic! ;D eso es bueno, no me traumo tan facilmente!! ?? xD pero en fin! espero que estes super bien! me encanta el rumbo d ela historia...bueno me voy! cuidate!n.n biie!! x)
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