Martes, 14 de octubre de 2008
 

Disclaimer: esta es una historia que se basa en uno de los mejores personajes creados por la adorada J.K. Rowling. No, no es Harry Potter, es Severus Snape. (ojala Rowling me lo regalara. Jeje.)

Aclaraciones: es un fic que comienza romántico y algo lento para luego haber situaciones bien explicitas. Así que quedan advertidos. Puede haber ocasionales escenas de torturas y violaciones, por lo tanto esta clasificado para mayores de 18.

Los pensamientos van entre comillas.

Pareja: Severus Snape y Selena.

Capítulo 13: Mi segundo año.

─ ¿Mamá? ¿papá?─ preguntó tímidamente la morocha.

─ Pequeña abominación, ¿cómo te atreves a venir a este lugar?─ dijo el hombre.

─ Te dijimos que nunca vuelvas a hablarnos, no somos tus padres, nunca lo fuimos.─ sentenció la mujer.

─ Pero yo … ─

─ ¡Vete de mi vista!─ gritó el hombre.

Selena salió corriendo hacia la mesa donde estaban sus profesores y se abrazó a Severus llorando.

─ Severus quiero regresar.─ Sollozó la pequeña.

─ Selena ¿Qué te sucedió?─ preguntó mientras la abrazaba.

─ Mi niña ¿qué pasa?─ dijo Sprout alarmada y acercándose a ella.

─ Severus quiero ir a casa, no quiero estar aquí, no quiero regresar nunca más.─ suplicó la pequeña, cuando se escucharon unas voces …

─ Esa maldita, nos arruinó el día. No deberían permitir que los de su clase anden por donde quieran.─ dijo la voz de un hombre.

─ Es una monstruosidad, una aberración, ¿cómo se atrevió a hablarnos?─ dijo la mujer. Al escuchar las voces, la morocha lloró más fuerte. Snape observó a las dos personas, al reconocerlas una oleada de odio y de deseos de asesinarlos lo invadió al entender lo ocurrido.

─ Selena tranquila, nos iremos, voy a pagar y regreso.─

─ Severus no te vallas, no me dejes.─ Suplicó la pequeña.

─ Ya vuelvo, Pomona se quedará contigo.─ Snape miró a Sprout y le susurró. ─ Luego te explico.─

La morocha se abrazó a su tutora sin dejar de llorar. Minutos después el profesor regresó y la niña volvió a aferrarse a él. Ambos adultos estaban muy preocupados, la morocha no paraba de llorar y comenzaba a tener problemas para respirar.

─ Iremos a mi casa, queda más cerca que el colegio.─ Sentenció Snape.

Salieron del local con la niña en brazos de Severus, en el primer callejón que encontraron aprovecharon para desaparecerse. Llegaron a la casa del profesor de pociones, quien se sentó en un sillón con la niña aún en brazos para tratar de tranquilizarla.

─ Selena por favor tranquilízate, te va a hacer mal.─

─ Cariño escúchame, todo va a estar bien.─ decía su tutora.

La niña se tranquilizó luego de un largo rato de estar en brazos de Severus y se quedó profundamente dormida. La dejaron descansar en el sillón mientras los dos adultos fueron a la cocina.

─ Severus ¿Qué sucedió?─

─ Sus padres estaban en el local, probablemente trató de hablarles y la rechazaron. ¡Esos malditos! Debería matarlos.─ gruñó Snape.

─ No puedes hacerles daño, ella jamás te lo perdonaría.─

─ Lo sé.─ respondió de mala gana.

Luego de un par de horas, la morocha despertó y se dirigió hacia la cocina de donde provenía las voces de sus profesores.

─ Pomona, Profesor Snape.─

─ Pequeña despertaste, ¿te sientes mejor?─ preguntó su tutora.

─ Me duele la cabeza.─

─ Te daré algo de tomar al llegar al colegio.─ le dijo Snape.

─ ¿Quieres hablar de lo que pasó?─ preguntó Sprout.

─ No, solo quiero olvidarme de todo.─ respondió mientras sus ojos se llenaban de lagrimas.

─ Recuerda cielo, que cuando quieras hablar puedes buscarme.─

─ Gracias Pomona.─ dijo mientras se abrazaba a su tutora.

Al regresar a Hogwarts, la morocha se fue a su habitación y no bajo a cenar. Cerca de la medianoche, Severus pudo colarse dentro de la habitación para verla. Ella seguía despierta y con los ojos rojos.

─ Amor, ¿te encuentras bien?─ le preguntó preocupado.

─ Abrázame.─ le suplicó cuando las lágrimas comenzaron a caer nuevamente. Severus la tomó entre sus brazos, le dio un tierno beso al tiempo que la acariciaba para tranquilizarla, un rato después se quedó dormida. “Esos asqueroso muggles deberían pagar por lo que le han hecho.”

Unos días después, la niña seguía muy deprimida, todos en el castillo estaban preocupados. Lucius se apareció, como de costumbre, en la habitación en compañía de Dobby.

─ Mi amor ¿por qué no has contestado mis cartas? ¿estás enojada conmigo?─

─ Lucius lo siento no estoy enojada, yo solo … ─

─ ¿Por qué estas tan triste?─ Preguntó Malfoy al ver la carita de la morocha. La única vez que la vio tan desanimada fue el día que la conoció, por eso se preocupó de inmediato.

─ No es nada, no importa.─

─ Claro que importa, me importa a mí ¿dime que te sucede?─

Pero ella no dijo nada, no quería hablar sobre lo ocurrido ni siquiera con Severus que trató de consolarla y mucho menos con alguien tan volátil como el rubio. Lucius se quedó gran parte de la tarde tratando de levantarle el animo, no quería irse sin saber que ocurría. A toda costa tenía que averiguar la causa de la tristeza de su amor. “No puedo hablar con esa mujer un sermón más y la asesino. Severus debe saber que demonios sucede.” Se despidió de la morocha con un suave beso en la mejilla y ella respondió abrazándolo muy fuerte. ─ Selena mi amor debo irme, mañana vendré a verte, te lo prometo.─ y se fue rumbo a las mazmorras. Al llegar a la oficina del profesor de pociones entró azotando la puerta.

─ Severus, ¿Qué rayos le pasa a Selena? ¿por qué esta tan triste?─ demandó saber el rubio. Ambos hombres no se habían visto desde el día en el Callejón Diagon y Snape no quería saber nada con él y mucho menos que estuviera rondando a “Su” niña.

─ ¿Dónde está tu educación? ¿Acaso no sabes que se debe golpear la puerta antes de entrar?─

─ Déjate de boludeces y responde mis preguntas.─

─ Deberías hablar con ella.─

─ No quiso decirme nada.─

─ Entonces no te metas, claramente no quiere que participes en el asunto.─

─ ¿Qué le has hecho?─

─ Yo no fui.─

─ Si tú no fuiste, no deberías tener ningún inconveniente en relatarme lo sucedido.─

─ Fueron sus padres.─ Gruñó Snape que no tenía intensiones de pasar toda la noche discutiendo con el rubio. Sí algo se le metía en la cabeza a Malfoy no paraba hasta conseguirlo y en estos momentos su interés era la tristeza de la morocha.

─ ¿Sus padres?─ preguntó incrédulo.

─ ¿Estás sordo?─

─ No lo estoy, pero se supone que no los volvió a ver.─

─ La semana pasada fuimos a un local muggle, ellos estaban allí y trató de hablarles pero la rechazaron cruelmente.─

─ ¿CÓMO DEMONIOS SE TE OCURRE LLEVARLA A UN SITIO MUGGLE?─ Bramó Lucius.

─ En primer lugar yo no la llevé, ella quiso ir y su tutora acepto. En segundo lugar tu no eres quien para darme ordenes.─

─ Quizás necesites que te refresque la memoria sobre quien soy yo.─

─ Somos adultos, tu posición ya no me intimida ni me interesa.─

─ ¿Supongo que has tomado las medidas necesarias?─

─ ¿Qué se supone que debería haber hecho?─

─ ¡ASESINARLOS, TORTURARLOS, DESMEMBRARLOS!─ Rugió Malfoy.

─ Sabes perfectamente bien que no podemos hacer nada.─

─ Tal vez TU no puedas, yo me haré cargo de la situación. Esto no debe volver a ocurrir.─

─ No puedes hace nada.─

─ Ya lo veremos.─

─ ¿Crees que Selena te perdonaría si llegara a enterarse?─

─ No tiene porque saberlo.─ respondió mientras se desaparecía con su elfo.

El primero de Septiembre llegó muy rápido. Por un lado la morocha estaba feliz porque estaría nuevamente con sus amigos, pero por el otro debería pasar menos tiempo con Severus y eso la ponía triste.

Durante el banquete de bienvenida, Snape se lo pasó yendo y viniendo. “¿Qué estará haciendo?”. Cuando llegó la hora de dormir, la pequeña se escapó hasta la habitación de su profesor. A estas alturas no necesitaba golpear la puerta porque conocía la contraseña.

─ Selena.─ le dijo al retrato de Salazar Slyherin. “Debería usar otra contraseña”. Snape estaba sentado en un sillón junto a la chimenea.

─ ¡Sorpresa!─

─ ¡Amor! ¿Qué haces aquí?─

─ Vine a verte, quería saludarte antes de irme a dormir. ¿Te molesto?─

─ Claro que no.─ Respondió extendiendo sus brazos para que ella se acercara. ─ Pero pudieron verte, sabes que no debes estar aquí.─

─ Vine por los pasadizos. ¿Qué estuviste haciendo durante el banquete?─

─ Reprendiendo a Potter y a Weasley.─

─ ¿No me digas que en verdad vinieron en un auto volador?─

─ Así es, deberían expulsarlos. Se lo dije a Albus pero solo van a castigarlos.─

─ ¿Qué te dijo el director?─

─ Que estaba conciente de las reglas porque él había escrito unas cuantas. Cuando regresábamos al Gran Salón me dijo que no estoy en posición de hablar de reglas rotas.─

─ Tiene razón, estas saliendo con una alumna.─ le respondió sonriendo.

─ ¿Eso quiere decir que no tengo autoridad para castigar a los alumnos?─

─ No, solo que es mejor que no menciones las reglas rotas.─

─ Eso es ridículo, soy un profesor.─

─ Que ahora esta en su habitación con una alumna.─

─ ¿De qué lado estas?─

─ Del tuyo pero digo la verdad.─

─ Entonces sería mejor que ya no estuviera con esa alumna.─ respondió de forma muy fría. La pequeña se tensó.

─ Sí es lo que quieres me voy, así podrás hacer y decir lo que se te antoja.─ exclamó al borde de las lágrimas, tratando de levantarse ya que estaba sentada sobre las piernas de Snape mientras él la tenía agarrada por la cintura.

─ ¡No!─ dijo Severus al notar que ella trataba de alejarse. ─ Lo siento amor, creí que … estábamos jugando.─ agregó sonrojándose.

─ Pero hablaste muy serio, creí que lo decías de verdad. Pensé que ya no me querías.─

─ Pequeña tontuela, ¿Cómo podría dejar de quererte? Te has convertido en mi razón de vivir.─ le dijo para luego besarla con dulzura. “Aún no aprendo, ella esta muy sensible con lo ocurrido con sus padres y yo soy tan estúpido como para insinuarle un rechazo.”

─ Te quiero mucho.─ le respondió la morocha. Luego de un rato debía regresar a la torre.

─ Selena, recuerda que ahora no debemos vernos tan seguido, pero eso no significa que no te siga queriendo.─

─ Esta bien, prometo no regresar.─

Durante las clases de pociones, la morocha volvió a trabajar junto a Zabini bajo la atenta mirada de Snape. Fiel a su promesa no había vuelto a ver a Severus fuera del horario de clases. Aunque lo extrañaba mucho pasaba casi todo su tiempo libre con sus amigos de Slytherin, lo cual la ayudaba a no estar tan triste. La fiesta de Halloween llegó pronto y con ella los problemas …

Selena salió del Gran Salón acompañada por Blaise y Theodore, al llegar al pasillo del primer piso se encontraron con el horrible espectáculo, pero aún peor fue la actitud de Malfoy.

─ “¡Teman enemigos del heredero!” los siguientes serán los sangre sucia.─

─ ¡Cállate Draco!─ siseo Blaise.

─ Pero si es el amante de los sangre sucia. Vas a tener que cuidar a tu amiguita, no valla a ser la próxima colgada en un pasillo.─ respondió Malfoy con malicia. Blaise y Theodore se abalanzaron sobre él pero Crabbe y Goyle se interpusieron, por su parte la morocha trato de frenar a sus amigos.

─ Solo eres valiente con tus gorilas cerca.─ sentenció Nott.

─ ¡Cállate! Sí tu familia se entera que te juntas con esta escoria ¿Qué crees que te harán? O mejor ¿Qué crees que haría tu padre con ella?─

─ Draco, eres desagradable.─ le dijo la morocha.

─ No te atrevas a dirigirme la palabra, no eres nada.─

La discusión terminó en ese punto porque los prefectos obligaron a los alumnos a ir a sus salas comunes. Selena se despidió de sus amigos preocupada de que fueran a pelearse estando en la sala de Slytherin. Al llegar a su dormitorio, no pudo evitar pensar en que tal vez Lucius supiera que estaba ocurriendo. “él me advirtió que tuviera cuidado”. Tomó el comunicador y se encerró en el baño, unos minutos después Malfoy aparecía en la piedra.

─ Mi amor ¿te encuentras bien?─

─ Sí pero ocurrió algo en el colegio, petrificaron a la gata del señor Filch y escribieron en una pared que la cámara de los secretos fue abierta. Draco dijo que los siguientes serían … los sangre sucia, que tal vez yo fuera la próxima.─

─ ¿CÓMO? ¿Draco te dijo eso?─ Bramó furioso.

─ Sí, yo no le agrado.─

─ No te preocupes, nada malo va a sucederte mientras uses el talismán que te regale.─

─ Pero no funcionó contra el boggart.─

─ ¿Qué quieres decir? ¿lo estabas usando?─

─ Sí, nunca me lo saco.─

─ Debiste decírmelo.─ El rubio se alarmó, sin darse cuenta había puesto en peligro a la niña que tanto amaba. ─ Selena, quédate en donde estas, ahora mismo iré al colegio a buscarte, te traeré a mi casa.─

─ ¿Qué? No puedes hacer eso.─

─ No discutas conmigo.─

─ Entonces ¿sabes lo que esta pasando?─

─ No, pero no voy a dejarte ahí si hay algún peligro.─

─ No voy a irme, Hogwarts es mi hogar, Pomona esta aquí igual que las personas a las que quiero.─

─ No te preocupes por Sprout, es de sangre pura, al igual que la mayoría de los otros profesores. No importa nadie excepto vos.─

Selena se enojó y cerró el comunicador. “no voy a dejar ni a Pomona ni a mis amigos y mucho menos me voy a ir sin Severus.” En ese momento, Dobby apareció.

─ Señorita Selena, mi amo me ordenó que la llevara a la mansión Malfoy.─

─ Puedes decirle a TU amo que no voy a moverme de acá, que sí esto es culpa suya, que lo arregle.─

─ Señorita, no puedo irme sin usted.─

─ Dile a Lucius lo que te dije, no me voy.─ y salió del baño.

A la mañana siguiente durante el desayuno todo el mundo hablaba de lo sucedido. Luego de las clases se junto con sus amigos de Slytherin.

─ Sele, no deberías andar sola por el colegio.─ aconsejo Blaise.

─ ¿Por qué?─

─ Sí en verdad existe esa cámara, bueno tu … ─ trató de explicar Theodore.

─ ¿Draco dijo la verdad?─

─ Tal vez.─

─ Selena, cariño ¿podemos hablar?─ pregunto Sprout.

─ Sí claro. Nos vemos luego chicos.─

Fueron a la oficina de la profesora de herbología.

─ Pequeña, ayer no pude hablar contigo de lo sucedido ¿estas asustada?─

─ No, pero ¿es verdad que existe esa cámara?─

─ No lo sé, pero quien halla petrificado a esa gata es peligroso. Quiero que tengas mucho cuidado.─

─ Draco Malfoy dijo que … los próximos serian los sangre sucia y que …─ Selena no pudo terminar de hablar porque en ese momento Lucius entró en la oficina.

─ Buenas tardes Madame Sprout, Selena.─

─ Buenas tardes.─ respondió Pomona mientras Selena miraba al recién llegado.

─ Me he enterado del extraño acontecimiento ocurrido con un gato. Creo conveniente que Selena se mude a un lugar seguro, como mi casa.─

─ Por ahora el colegio es seguro. Selena permanecerá aquí igual que el resto de los alumnos. Sí en algún momento se determina que Hogwarts es peligroso, la llevaré a mi casa, soy su tutora.─

─ Estaría más tranquilo, si ella estuviera bajo mi protección.─

─ Me temo que usted no tiene ningún vínculo con ella, no puedo permitir que se la lleve.─

─ Insisto en que …─

─ No voy a irme.─ exclamó la morocha.

─ Selena …─

─ He dicho que no.─

─ Señor Malfoy le pido que se retire, debo irme a dar clases.─

─ Quisiera hablar unos minutos con Selena.─

Sprout miró a la niña.

─ Esta bien.─ accedió la pequeña.

─ De acuerdo, los dejaré hablar.─ dijo Sprout y salió del lugar mirando reprobadoramente a Malfoy.

─ Mi amor no seas porfiada.─ dijo el rubio mientras se acercaba a ella.

─ No lo soy, no puedo irme ya oíste a Pomona.─

─ Al diablo con Sprout, iré al ministerio para conseguir un permiso para sacarte de aquí.─

─ ¿Por qué estas tan preocupado? Dijiste que no sabías nada.─

─ No es común que petrifiquen a un gato, no quiero que estés en este lugar. Me preocupo por vos.─

─ Los profesores dijeron que todo esta bien, que esto fue un hecho aislado.─

─ Aun así quiero que vengas conmigo. Si te preocupa mi esposa, arreglaré todo para que estés cómoda conmigo.─

─ Lucius no voy a irme.─

─ Esta bien, por ahora dejaré que te quedes. En cuanto a lo que te dijo Draco, hablaré con él.─

─ ¿Y qué vas a decirle? Tú siempre has creído en la pureza de sangre y por eso él piensa así.─

─ Sabes que vos sos diferente.─

─ Sólo para vos, para él y otros Sly no soy nadie, solo una … sangre sucia.─

─ Te he dicho que no te llamaras así. Él es mi hijo y hará lo que le diga.─

─ Pero …─

─ ¿Por qué no me dijiste que habías visto a tus padres?─

─ ¿Quién te lo dijo?─

─ Severus. ¿No confías en mí?─

─ No es eso, no quería hablar sobre ellos.─ respondió y sus ojos se llenaron de lagrimas.

─ Mi amor no quise hacerte recordar, lo siento.─ dijo Lucius al tiempo que secaba las lágrimas de la morocha con su mano y le deba un suave beso en la mejilla muy cerca de los labios. ─ Ven conmigo, te prometo que nadie volverá a lastimarte.─

─ Lucius …─

─ No discutas conmigo, solo quiero lo mejor para vos.─ le dijo abrazándola. “Haré que se enamoré de mí, tarde o temprano estaremos juntos.” El rubio se quedo con ella hasta que se tranquilizo. Luego de que Malfoy se marchara, regresó con sus amigos.

─ ¿Qué te dijo?─ preguntó Blaise.

─ ¿Quién?─

─ Sprout ¿con quién más hablaste?─

─ ah, no con nadie más. Quería saber si estaba asustada por lo ocurrido. Le pregunté por la cámara y dijo que no sabía si existe pero que igual tuviera cuidado.─

Un rato más tarde un pequeño de primero se acercó a ellos. ─ ¿Eres Selena Thomas?─

─ Sí ¿por qué?─

─ El profesor Snape quiere hablar contigo.─

─ Gracias.─ Respondió. ─ Voy a verlo y regresó.─ sentenció levantándose.

─ ¡No espera!─ dijo Theodore.

─ ¿qué sucede?─

─ Te acompañaremos, no vas a estar andando sola. Nosotros somos de sangre pura, no te van a atacar mientras estés con nosotros.─

─ Pero …─

─ Nada de peros.─ dijo Blaise.

Los tres caminaron hasta las mazmorras. Selena rió

─ ¿qué es lo divertido?─ preguntó Zabini.

─ Que ahora tengo guardaespaldas como Malfoy.─

─ ¡Oye! Nosotros no somos idiotas como esos dos.─ Exclamó ofendido Theodore.

─ Lo sé no lo dije por eso.─

Llegaron a la oficina del profesor. Golpearon la puerta, cuando Snape la abrió se sorprendió al ver a la morocha en compañía de los muchachos.

─ Sí mal no lo recuerdo, solo he pedido hablar con la señorita Thomas. Ustedes dos lárguense.─ gruñó Snape.

Luego de entrar en la oficina.

─ Solo me estaban acompañando, creen que nada me pasará si estoy con ellos porque son de sangre pura.─

─ Te extrañé ¿por qué no has venido a verme? ¿No quieres estar más conmigo?─

─ Claro que quiero estar contigo, pero te prometí que no vendría, dijiste que era peligroso que nos viéramos fuera de clases y …─

Severus no pudo contenerse y la besó con mucha desesperación, la había extrañado tanto que no podía controlarse. Un beso llevó a otro y a otro más, mientras la acariciaba con avidez para recuperar el tiempo en que no se habían visto.

─ Lo que te dije fue para que no vinieras tan seguido.─

─ Entonces ¿puedo venir?─

─ Claro que sí, sino tendré que castigarte para verte.─

─ ¿Castigarme? ¿con qué excusa? Yo me porto bien en tus clases.─

─ Eres una gryffindor, no necesito otra razón.─

─ ¿Por qué le dijiste a Lucius lo que sucedió con mis padres?─

─ Él me lo preguntó, ¿cómo lo supiste?─

─ Hablé con él, vino hoy al colegio, quería que fuera a vivir a su casa por lo que sucedió con la señora Norris.─

Snape frunció el seño. ─ Yo voy a protegerte, no voy a dejar que nada te pase.─

─ Lo sé, por eso no tengo miedo.─

Durante varios días solo se hablaba de la cámara de los secretos, pero al acercarse el primer partido de quidditch, las cosas parecían volver a la normalidad. Selena sufría de un fuerte “conflicto de intereses” en la mayoría de los partidos y en este caso era gryffindor vs slytherin. “Me gustaría que ganara Gry pero no quiero que Sev pierda”. El domingo por la mañana, luego del festejo en la torre, corría el rumor de que habían petrificado a Colin Creevey. “¿por qué rayos suceden estas cosas?” pensaba la morocha mientras bajaba a desayunar.

─ ¡Selena!─

─ Blaise ¿qué haces aquí?─

─ Te dije que no andarás sola por el castillo.─

─ Solo iba a desayunar.─

─ No importa, tendrías que ir acompañada aunque sea por ese estúpido de Longbottom. Puede que sea casi un squib pero es de sangre pura.─

─ ¡Oye! No digas eso de Neville, es muy buena persona.─

─ ¿Es verdad que petrificaron a un gryffindor?─

─ No sé, también escuché lo mismo. No he visto a Colin quizás sea verdad.─

Entraron al Gran Salón, la pequeña se dirigió hacia su mesa pero Blaise la frenó …

─ ¿Qué?─

─ Ven a sentarte conmigo.─

─ ¿Adonde? ¿a la mesa de sly?─

─ Sí.─

─ ¿Estás loco?─

─ ¿Por qué? ¿pensé que te agradábamos?─

─ Theodore y vos son mis amigos, pero el resto … sí pudieran petrificarme seguro lo harían.─

─ Ven, no te harán nada, lo prometo.─

Selena miró un poco dubitativa la mesa de las serpientes. Theodore ya estaba sentado, reservando dos lugares, Blaise la tomó de la mano y la llevó con él. Mientras Snape los había estado observando desde que entraron, estaba que estallaba de los celos porque ella ni siquiera lo había mirado. “últimamente pasa mucho tiempo con Zabini, quizás ellos dos …”

─ ¡Hola!─ dijo Theodore. ─ Siéntate con nosotros.─

─ ¡Hola! Buenos días.─ Respondió la morocha.

─ ¿Qué hace ella aquí?─ preguntó Draco.

─ Yo la invité.─ sentenció Blaise.

─ Ella no pertenece a este lugar.─

─ Déjala tranquila.─ Siseó Nott.

Draco la miró y se calló, algo que sorprendió a todos. “¿Lucius habrá hablado con él?” se preguntó la morocha. Un rato después se levantó.

─ ¿Adonde vas?─

─ Al baño.─

─ Te acompaño.─

─ Blaise, pudo ir sola y es acá al lado, estaré bien. Regreso enseguida.─

Zabini gruñó pero la dejo ir. Cuando regresaba al Gran Salón …

─ Selena.─

─ ¿Qué? Vienes a recordarme que no soy nada. no fue idea mía sentarme en tu mesa.─

─ Lo sé. Mi padre me ordenó que te cuidara.─ Sentenció Draco. La morocha se lo quedó mirando sin saber que decir. ─ No sé que querrá contigo pero yo en tú lugar preferiría al monstruo de la cámara secreta.─

─ ¿Por qué dices eso?─

─ Tú no conoces a mí padre, si yo te parezco desagradable créeme que él es mucho peor.─

Antes de que Selena pudiera decir algo …

─ ¿Qué sucede aquí?─ dijo una voz fría y furiosa.

─ Nada, solo hablábamos.─ respondió el rubio.

Snape lo estaba fulminando con la mirada. ─ Señorita Thomas, acompáñeme.─ dijo dando media vuelta y yendo hacia las mazmorras. La niña lo siguió sin decir nada, casi tuvo que correr para seguirle el paso. Entraron en la oficina y él cerró la puerta de un golpe.

─ ¿Qué sucede entre Zabini y vos?─ Bramó.

─ ¿Qué?─ preguntó confundida.

─ Ya me oíste.─

─ Somos amigos ¿por qué?─

─ Están siempre juntos y hoy estaban tomados de las manos, te sentaste con él y ni siquiera me miraste. ¿Acaso estas saliendo con él?─

Selena comprendió que Severus probablemente estuviera celoso y para colmo, molesto por perder el partido de quiddicht. ─ Somos amigos, nada más que amigos. Él cree que si está conmigo no va a pasarme nada porque es de sangre pura. Solo trata de cuidarme, mis amigos de gryffindor me están dejando de lado porque no les agrada que sea amiga de los slytherin, me consideran una traidora.─

─ Amor lo siento, solo estoy preocupado por vos. Supongo que si los gryffindor supieran que sales conmigo, te lincharían.─

─ Quizás.─

─ Te extraño, amor.─ respondió Severus mientras la abrazaba y la besaba.

─ Te amo Severus.─

─ ¿Qué quería Draco? ¿Te estaba molestando?─

─ No … me dijo que su padre le ordenó que me cuidara.─

Severus frunció el seño. ─ Yo soy el que debe cuidarte, no ese mocoso arrogante y consentido.─

─ Creí que te agradaba Draco.─

─ Solo lo tolero porque pertenece a mi casa, pero es igual que su padre. Creen que el dinero que poseen les da derecho a hacer lo que deseen.─

─ ¿Aún te molesta que sea amiga de Lucius?─

─ Preferiría que no lo nombres mientras estamos juntos.─

─ Lo siento. Sabes que al único al que amo es a ti ¿verdad?─

─ Lo sé, pero a veces no puedo evitar pensar que puedes enamorarte de alguien más.─

─ Eso nunca sucederá.─

Durante la última semana de noviembre…

─ Crabbe, Goyle y yo nos quedaremos en Navidad.─ dijo Draco.─ Selena, te haremos compañía.─

Blaise y Theodore estaban preocupados por el cambio de actitud de Malfoy, se preguntaban que estaría planeando.

─ Sí vas a lastimar a Selena, haré que te arrepientas de haber nacido.─ lo amenazó Blaise.

─ No voy a hacerle nada.─

─ No te creo, tu nunca la aceptaste, ¿por qué habrías de cambiar ahora?─

─ Eso no es asunto tuyo.─

─ No quiero que estés cerca de ella.─

─ Blaise ya basta, déjalo tranquilo no va a lastimarme.─

─ Eres muy ingenua, crees que todos son buenas personas, pero la vida no es así y él esta podrido hasta los huesos.─

─ Blaise por favor, ya no pelees.─

Draco no quería decir que era amable con la morocha por ordenes de su padre y Selena no quería mencionar a Lucius.

Unos días después la morocha tiene una pequeña charla con su tutora.

─ Selena, el año pasado ¿con quien pasaste la Navidad?─

─ El veinticuatro fui a Hogsmeade con el profesor Snape, él me regaló el libro sobre criaturas mágicas. El veinticinco lo pasé todo el día con él viendo el libro.─

“Con razón adora ese libro, debí imaginarme que él se lo había regalado.” ─ ¿El profesor Snape se va a quedar para Navidad?─

─ Supongo que sí, no sé.─

─ ¿Te gustaría quedarte en el colegio?─

La morocha no estaba segura que debía responder, su tutora estaba haciendo, últimamente, muchas preguntas acerca de su amistad con Snape. “Quiero quedarme pero tal vez no deba decirlo.”

─ No sé, me gustaría conocer a tu familia.─

─ Creo que mejor nos quedamos, hace mucho que no festejo la Navidad en el colegio, será más divertido.─

─ ¿No quieres que conozca a tu familia?─

─ No es eso pequeña, pero creo que a ti te agradará más quedarte aquí.─

Luego de hablar con su tutora, fue a las mazmorras para hablar con Snape.

─ ¡Hola!─ dijo Severus.─ Por fin viniste a verme. Creí que te habías olvidado de mí.─

─ ¿Cómo podría olvidarme? Es solo que … Pomona me ha estado haciendo muchas preguntas sobre vos, recién hablé con ella otra vez.─

─ ¿Qué clase de preguntas?─

─ Sí me tratas bien, sí seguimos siendo amigos, que cosas te gustan, si pasamos tiempo juntos, si vas a quedarte para Navidad y otras cosas más.─

Severus frunció el seño.─ ¿Vos vas a quedarte?─

─ Pomona dijo que sí, aunque yo le dije que me gustaría conocer a su familia.─

─ ¿Te preocupa que se entere que … estamos saliendo?.─

─ Sí, porque sé que vos no le caes muy bien. No quiero que tengas problemas por mi culpa.─

─ No sería tu culpa, yo soy el adulto.─

─ Pero estoy contigo porque quiero, vos no me estas obligando.─

─ Lo sé, todo va a estar bien, no te preocupes por eso.─

Un par de semanas después, se anuncio en el colegio la apertura de un club de duelo. A Selena no le llamó la atención pero como sus amigos insistieron, al final acepto ir.

─ ¿Crees que esto sirva de algo ?─ preguntó la morocha.

─ Depende de quien sea el que haga las demostraciones.─ respondió Blaise.

─ Si es Lockhart, me voy.─

─ No creo que sea él, no sabe ni sujetar una varita.─ afirmó Theodore.

Pero para sorpresa de los chicos, Gilderoy apareció acompañado de Snape.

─ Snape va a hacerlo puré.─ dijo Blaise.

─ Esto será divertido.─ agrego Nott.

“Espero que a Severus no se le valla la mano. Creo que aún no le perdona lo de la poción Ignis.”

─ Selena ¿Qué le ven las chicas a ese sujeto que se la pasan suspirando y haciendo risitas tontas?─ preguntó curioso Zabini.

─ La verdad que ni idea, yo no lo soporto. Supongo que debe depender del gusto de cada uno.─

Al momento de ponerse a practicar, Selena armó pareja con Blaise. El muchacho conocía unos cuantos maleficios y rápidamente se los enseñó, usando a Nott como blanco.

─ ¿Esos no son hechizos comunes?─

─ En realidad no … son de un libro de artes oscuras para principiante, no son tan malos pero sí muy útiles.─

Luego de algunas practicas, Lockhart llamó para hacer otra demostración, estaba vez Harry y Draco eran los voluntarios. Malfoy hizo aparecer una serpiente y Harry comenzó a hacer ruidos extraños.

─ ¿Qué esta haciendo?─ preguntó la morocha.

─ ¡No puede ser! Habla parsel.─ Exclamó Blaise.

─ ¿Qué?─

─ Parsel, el idioma de las serpientes.─

─ ¿Se puede hablar con las serpientes?─

─ Sí, pero es algo muy raro, muy pocos magos pueden hacerlo.─

Harry salió del lugar arrastrado por Ron. Todos estaban muy alterados, Lockhart dio por terminada la lección.

─ Señorita Thomas, aguarde un momento.─ Dijo Snape.─ Acompáñeme a mi despacho.─ Al llegar…

─ ¿Qué sucede? ¿por qué todos están tan alterados?─

─ No quiero que vuelvas a estar cerca de Potter.─

─ ¿Por qué?─

─ Habla parsel, solo los magos tenebrosos hablan ese idioma. Hablaré con Sprout para que te mudes de regreso a tu habitación del primer piso y entonces podré cuidarte por las noches.─

─ Pero no creo que el director o McGonagall estén de acuerdo. Durante las clases debo vivir en la torre como los demás.─

─ No quiero que estés cerca de Potter, ese muchacho trae la mala suerte con él.─

A pesar de que Sprout estuvo de acuerdo con Snape, Selena tuvo razón, ni Dumbledore ni la jefa de gryffindor avalaron la idea. Aún así la niña se escabulló para dormir en la habitación del profesor de pociones. Sólo porque él, había amenazado con pasar toda la noche ante la entrada de la sala común para asegurarse de que ella estuviera a salvo. Algo que definitivamente, habría llamado la atención de todos los gry. Selena durmió feliz en los brazos de Severus, escuchando el ruido de la tormenta de nieve. Por la mañana, como la clase de herbología fue cancelada por el frío, ella se quedo durmiendo hasta el mediodía, cuando Severus regresó para despertarla. Era el último día de clases antes de las vacaciones de Navidad.

Nota de la autora:

Gracias amiga por todos tus comentarios, como no quiero ser la culpable de un ataque de nervios aquí te dejo otro capítulo.
(¿Quién fuera Selena para dormir en los brazos de Sevi?)



¿Creen que Lucius visitó a los padres de Selena?

¿Qué sospecha Sprout?

¿Dejará que Severus siga estando cerca de Selena?

¿Draco cuidará a Sele como le pidió su padre?

El próximo capítulo se llama: ¿Un nuevo amigo?


Tags: fics, severus snape, drama, romance

Publicado por miakayuki2006 @ 11:42  | Sele y Sevi vers 1
Comentarios (2)  | Enviar
Comentarios
Publicado por Lady drakos xD
Martes, 14 de octubre de 2008 | 23:38
a see! gracias! xD que lindisimo y super wow!! @[email protected] de veras que tus fic son mi vicio! xD bueno ahorita no tengo mucho tiempo..pero gracias! Sonrisa por poner rapido el fic! see bueno me tengo que ir! cuidate!! I Love Snape 4 ever! xD biee! x)
Publicado por Invitado
Viernes, 17 de octubre de 2008 | 0:10
muy bueno, apurate con el proximo, exitos!!!!!!!!!!!!!!
Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.