Viernes, 24 de octubre de 2008
 

Disclaimer: esta es una historia que se basa en uno de los mejores personajes creados por la adorada J.K. Rowling. No, no es Harry Potter, es Severus Snape. (ojala Rowling me lo regalara. Jeje.)

Aclaraciones: es un fic que comienza romántico y algo lento para luego haber situaciones bien explicitas. Así que quedan advertidos. Puede haber ocasionales escenas de torturas y violaciones, por lo tanto esta clasificado para mayores de 18.

Los pensamientos van entre comillas.

Pareja: Severus Snape y Selena.

Capítulo 15: El encuentro con los dementores.

En el momento en que esas criaturas sintieron la presencia de la niña, se abalanzaron sobre ella, succionando su energía. Las mismas imágenes que la atormentaron durante el ataque del boggart, comenzaron a rondar en su mente. No podía soportar todo ese dolor y tanta tristeza, cuando …

─ ¡Expecto patronum!─ exclamó snape, acercándose a ella y ahuyentando a los dementores.─ ¡¿Selena?! ¿te encuentras bien?─

─ No se acerque.─ logró decir la pequeña antes de desmayarse.

Unas horas después despertó en la enfermería escuchando varios gritos …

─ ¡NO PUEDES LLEVARTELA, SOY SU TUTORA!─

─ YA NO LO ERES, BAJO TU CUIDADO FUE ATACADA DOS VECES. EL MINISTERIO ME HA OTORGADO SU CUSTODIA Y LA HARÉ EFECTIVA EN ESTE MOMENTO.─ Bramó Malfoy entrando en la habitación.─ Mi amor ¿te encuentras bien?─

─ ¡¿Lucius?! ¿Qué sucedió?─

─ Te atacaron los dementores, este lugar no es seguro para ti, vendrás conmigo a mi casa.─

─ Pero …─

─ El ministerio me ha otorgado tu custodia, de ahora en más perteneces a la familia Malfoy.─ respondió tomándola entre sus brazos para alzarla.─ ¿Dónde están tus cosas?─

─ En la habitación del primer piso.─

─ Iremos a buscarlas y nos marcharemos.─

─ Lucius, pero …─

─ Shh, tienes que descansar, no te preocupes por nada.─

La pequeña estaba tan confundida que no dijo nada y se durmió en los brazos del rubio. Malfoy envió las cosas de Selena a su mansión y luego por polvos flu se fue con ella.

─ Draco, quédate con Selena mientras preparo su habitación.─

─ Sí padre, por supuesto.─

A la mañana siguiente la morocha despertó muy confundida.

─ Buenos días mi amor.─

─ ¿Lucius? ¿Dónde estoy?─

─ En tu nueva habitación, en la mansión Malfoy.─

─ ¿Y tu familia?─

─ Draco aún duerme y Narcisa se encuentra en otra de las propiedades de mi familia.─

─ ¿Se fue por mi culpa?─

─ No, ella siempre pasa el verano en esa casa. Puedes preguntarle a Draco si no me crees.─

─ Él me dirá lo que vos le hallas ordenado.─

─ Mi amor, te digo la verdad. ¿Te sientes mejor?─

─ Estoy muy cansada. ¿Qué pasó con Pomona?─

─ Toma, debes comer chocolate, te ayudara a sentirte mejor. Sprout perdió tu custodia como consecuencia de su ineptitud para cuidarte. Aunque debo reconocer que todo ha sido mi culpa.─

─ ¿Qué quieres decir?─

─ Jamás debí permitir que vivieras en Hogwarts. Desde el momento en que te conocí, tendría que haberme hecho cargo de ti y tener tu custodia.─

─ No fue por tu culpa, no había forma de que supieras que todas esas cosas iban a pasarme.─

─ Aún así … ─

─ Gracias por cuidarme.─ le dijo y lo abrazó, un rato después fueron a desayunar.

─ ¡Bienvenida a casa!─

─ Draco, muchas gracias.─

─ ¿Te encuentras bien?─

─ Sí, solo me siento un poco cansada.─

─ Tú sí que eres un imán para los problemas.─

─ No es mi culpa.─

─ Lo sé, pero eres un peligro.─

El resto del día, la morocha lo pasó en compañía del muchacho recorriendo la mansión. A la hora de dormir, se acostó tranquila y cayó profundamente dormida. Pero a la madrugada, despertó gritando y llorando, las imágenes que la atormentaban regresaban una y otra vez.

─ Mi amor ¿qué sucede?─ preguntó Lucius entrando en la habitación, pero Selena parecía no oírlo. Draco entró instantes después.

─ ¿Qué le sucede?─

─ No lo sé, no responde. Mi amor, háblame por favor.─ Dijo Lucius abrazándola.

─ Haz que paren, por favor, ya no más.─

─ ¿Qué cosa?─

─ Las imágenes, no quiero verlas.─ respondió llorando con más fuerza.

─ Selena, tranquilízate, estas a salvo.─

Durante varios minutos, la morocha continúo llorando y quejándose por las cosas que veía. Malfoy no podía hacer otra cosa que abrazarla y tratar de calmarla.

─ Draco, vete a dormir, yo la cuidaré.─ dijo Lucius cuando la morocha comenzaba a tranquilizarse.

─ ¿Va a estar bien?─

─ Sí, no te preocupes, vete a dormir.─

─ No me dejes, Lucius no te vallas.─ suplicó la muchacha.

─ Mi amor, no voy a dejarte, te lo prometo. ¿Qué fue lo que vistes?─

─ Las mismas imágenes que cuando me atacó el boggart.─

─ ¿Mis recuerdos?─

─ No, son de una familia con su beba y luego el ataque de los … mortífagos.─

─ Trata de dormir, me quedaré junto a tu cama.─

─ No, duerme conmigo, por favor, no te alejes.─

─ Esta bien, solo tranquilízate.─ le dijo Lucius mientras se acostaba a su lado y la abrazaba con más fuerza. Selena se acurrucó junto al rubio y sintiéndose protegida, volvió a quedarse dormida. Se despertó por la mañana temprano aún en los brazos de Malfoy que dormía profundamente. “Se ve tan lindo cuando duerme, nunca podría haber imaginado que hubiera hecho cosas tan malas.” Un rato más tarde él despertó.

─ Buenos días.─ dijo sonriendo la muchacha.

─ Mi amor, buenos días ¿te sientes mejor?─

─ Sí, gracias por quedarte conmigo.─

─ Sabes que te amo y haré todo lo que pueda para cuidarte.─ respondió Lucius acariciándole el rostro y acercándose más para besarla. Muy despacio apoyo sus labios sobre los de ella, sintiendo su dulzura y su calidez. Poco a poco comenzó a profundizar en su beso, había esperado tanto tiempo para volver a compartir un momento así, que estaba dispuesto a saborear cada segundo. Soñó tantas veces con poder estar con Selena que no estaba seguro de si se encontraba despierto o sí aún seguía dormido. No se atrevía a ir más lejos, a recorrer el cuerpo de la morocha con sus manos por miedo de que se asustara o de que lo rechazara. Se separó solo un poco, ella estaba completamente sonrojada y volvió a besarla. Esta vez el beso era compartido, porque Selena lo estaba correspondiendo. Necesitaba tanto sentir que alguien la quería que se dejó llevar por el beso de Lucius.

─ Te amo Selena, te haré feliz, lo prometo.─ le susurró el rubio al oído.

─ Lucius, yo …─

─ No digas nada, todo estará bien.─

Se levantaron y la morocha fue a bañarse antes de desayunar.

─ Buenos días, ¿te encuentras bien?─ preguntó Draco.

─ Buenos días, sí me siento mejor.─

─ ¿Qué te pasó anoche?─

─ Tuve las mismas visiones que cuando me atacó el boggart.─

─ Pero habías dicho que ya no las tenías.─

─ Así era.─

─ Gritabas mucho, parecías una banshee, me asustaste.─

─ Lo siento.─

─ ¡Draco! Déjala tranquila.─ siseó Lucius.

─ Sí padre. Selena, lo lamento.─

─ Esta bien, no te preocupes, yo fui la desubicada.─

─ Mi amor, no digas eso, no puedes evitar lo que te sucede.─ dijo Lucius, mientras Draco lo observaba y Selena se sonrojaba.

─ ¿Qué haremos hoy?─ Preguntó el joven Malfoy para romper el incómodo silencio.

─ Iremos de compras al Callejón Diagon y al Knockturn.─

─ ¿Callejón Knockturn? ¿Yo también voy?─ preguntó la morocha.

─ Claro que sí, mi amor. ¿acaso creíste que iba a dejarte aquí, sola y encerrada? El callejón Knockturn es … bueno, un lugar donde se pueden encontrar ciertas cosas oscuras, pero mientras estés conmigo y con Draco no tienes que preocuparte por nada.─

─ Vas a ver que será divertido.─ dijo Draco cuando el fuego de la chimenea se intensificó anunciando la llegada de alguien.

─ Buenos días. Pequeña Selena, veo que te encuentras aquí.─ dijo Albus Dumbledore.

─ Buenos días profesor Dumbledore.─ respondió la muchacha.

─ ¿Qué hace usted en mi casa?─ preguntó Lucius.

─ Vine a ver a la niña. Fuiste muy astuto al conseguir su tutoría mientras yo no estaba en el colegio.─

─ Nuevamente la atacaron, nadie la cuida, no voy a permitir que algo así vuelva a ocurrirle.─

─ ¿Y por qué alguien como usted, habría de preocuparse por una hija de muggles?─

─ ¿Qué quiere decir?─

─ ¡Vamos Lucius! vos y yo sabemos lo que eres. No creo que la niña se encuentre a salvo cerca de ti. ¿Quién sabe lo que deseas hacerle? Crees que no recuerdo lo que hacías en el pasado a las niñas bonitas como ella.─

─ ¡Vallase de mi casa! Selena esta segura conmigo.─

─ ¡¿Segura?! Tú la pusiste en riesgo durante el último año escolar, al ocasionar la apertura de “la cámara de los secretos”.─

─ No tiene ninguna prueba de que estuve involucrado.─

─ No la necesito, ya fuiste relevado del consejo escolar, claramente estas perdiendo influencias y poder.─

─ Selena se quedará conmigo.─

─ Eso lo veremos. Estoy aquí para preguntarle que es lo que desea. pequeña ¿quieres irte?─

La morocha estaba confundida, su director acababa de decir que Lucius era el responsable de todo lo ocurrido en Hogwarts. “Me mintió, por su culpa Ginny casi muere.”

─ ¿Selena?─ preguntó Draco.

─ Lo siento profesor Dumbledore pero quiero quedarme con los Malfoy.─

─ ¿Estas segura?─

─ Lo estoy.─

─ Ya la oyó Dumbledore, puede retirarse.─ Sentenció triunfal Lucius.

─ Pequeña, cuando necesites algo o si cambias de idea no dudes en llamarme ¿de acuerdo?─

─ Sí lo haré, muchas gracias.─

─ Adiós.─ dijo Dumbledore tristemente y se retiró.

─ ¡ME MENTISTE!─ Le gritó la morocha a Lucius.

─ Selena, escúchame yo …─

─ Te pregunté varias veces si tenías algo que ver y siempre dijiste que no. Tu odias a todos los que son como yo ¿Por qué querías que me quede? ¿para burlarte de mí igual que Severus?─ le dijo y salió corriendo a su habitación.

─ Ahora sí que la hiciste en grande padre.─

─ ¡Cállate Draco!─ Bramó Lucius y salió tras la muchacha. Golpeo la puerta de la habitación pero como no le respondía, entró sin permiso.

─ Selena, lo siento. No quise mentirte, te he dicho que hago cosas malas, no puedo evitarlo.─

─ Pero me mentiste.─

─ No quería que te enojaras conmigo o me odiaras. Yo tenía el diario del Señor Tenebroso, él me había ordenado que cuando la oportunidad se presentara debía entregarlo a alguien en Hogwarts. No me atreví a desobedecerlo.─

─ Pero él ya no esta.─

─ No sabemos eso. Sí regresa y no cumplí con su orden, me mataría al igual que a mi familia y a todos los que me importan, incluyéndote a ti ¿por qué quisiste quedarte?─

─ Porque no tengo a donde ir, nadie me quiere. No quiero estar sola, tengo miedo.─

─ Selena, mi amor.─ dijo el rubio abrazándola.─ En verdad te amo, nunca voy a dejarte sola, te lo prometo ¿a qué le tienes miedo?─

─ A todas las cosas que veo en mi mente, me duelen mucho, no quiero quedarme sola.─

─ Mi amor, voy a ayudarte, todo va a estar bien. Vamos, ve a lavarte la cara, recuerda que tenemos que ir de compras.─

─ Lucius ¿de verdad me quieres?─

─ No te quiero, te amo.─ le respondió para luego besarla con mucha desesperación, devorando su boca casi sin dejarla respirar. Quería demostrarle lo importante que era para él, lo mucho que la amaba y la necesitaba. Comenzó a recorrer el cuerpo de la morocha con sus manos, deslizo una por debajo de la remera para acariciarle los senos por sobre el corpiño. La muchacha se tensó de inmediato, al notarlo él se separó.─ Lo siento Selena, no quise incomodarte, solo quería … te amo, te deseo tanto mi amor.─

─ Pero tu tienes a tu familia y yo no …─

─ Ya sabes que Narcisa y yo, solo estamos casados por un acuerdo matrimonial. A la única a la que amo es a vos. Sé que con todo lo que te ha pasado necesitas tiempo, te esperaré, siempre te esperaré. Ve a lavarte la cara, todo estará bien.─ respondió el rubio y le dio un suave beso.

Ella obedeció y luego regresó al salón principal donde estaba Draco.

─ ¡Sí que lo tienes bien amaestrado!─

─ ¿De que hablas?─

─ De mi padre, por supuesto, salió corriendo como un perrito faldero.─

─ ¡Draco! No hables así de tu papá.─

─ Tienes que darme la receta, me gustaría probarlo en otras personas. Aunque me gustaría tener a mi padre comiendo de mi mano, igual que vos.─

─ y ¿se puede saber para que quieres que coma de tu mano?─ Preguntó Lucius que había regresado sin ser visto y escuchó la conversación.

─ Padre, yo …─

─ Más vale que cuides lo que dices o …─

─ ¿Nos vamos?─ preguntó la morocha para evitar un asesinato.

─ Sí, nos apareceremos.─ sentenció Malfoy tomándola de la mano, mientras Draco se sujetaba a la capa de su padre.

Al llegar al callejón Diagon …

─ Mi amor, lo primero será comprarte varios atuendos adecuados, vestidos, capas, etc.─

─ ¿Me vas a comprar ropa?─

─ Por supuesto, tienes que vestirte como la princesa que eres.─

─ Pero … yo no tengo dinero y…─

─ No lo necesitas, yo cubriré todos tus gastos, te compraré todo lo que deseas, no importa el precio.─

─ Pero … no puedes gastar tanto dinero en mí.─

─ Esto esta fuera de discusión.─

Entraron a varias tiendas y Lucius le preguntó lo que le gustaba pero la morocha no elegía nada.

─ Mi amor, ya revisamos cuatro tiendas ¿no hay nada que te guste? ¿quieres que te hagan la ropa a tu gusto?─

─ Padre, creo que en realidad no piensa pedirte nada.─

─ Selena ¿eso es verdad?─

─ yo, bueno, no necesito ropa nueva.─

─ ¿POR QUÉ NO ME PIDES NADA?─

─ PORQUE NO QUIERO DEBERLE NADA A NADIE.─ Respondió pensando en las cosas que Pomona y Severus le habían regalado y sin saber cuanto tiempo viviría con los Malfoy. “Quizás termine en un orfanato, ¿para que voy a querer vestidos elegantes? Mis padres no me quieren, Severus tampoco, probablemente Lucius también se cansé de mí y me eche.”

─ ACASO YO NO SOY NADIE, ¿NO TE IMPORTO?─ Bramó el rubio sacudiéndola, ella se soltó y se refugió detrás de Draco, no solo estaba asustada sino que el gritó de Lucius y su reacción ocasionó que las imágenes que la atormentaban regresaran. Comenzó a temblar, no podía escuchar a ninguno de los dos rubios, se encontraba atrapada reviviendo una y otra ve esos recuerdos tan dolorosos y horribles sobre esa familia y su beba.

No sabía cuanto tiempo había pasado, cuando recuperó el sentido de la realidad.

─ ¿Draco?─ preguntó tímidamente.

─ No mi amor, soy Lucius.─ Respondió el rubio acariciándole el rostro.─ Lo siento, no quise asustarte, perdóname.─

─ ¿Dónde esta Draco?─

─ En la sala, regresamos a la casa. Te hablábamos y no nos respondías, estuviste así por cuatro horas. Por favor perdóname.─

─ No quise ofenderte.─

─ Mi amor, no se trata de si me ofendiste o no, se trata de que me aceptes a tu lado, que confíes en mí.─

─ Tengo miedo de seguir encariñándome contigo y que después me dejes.─

─ Te prometí que nunca iba a dejarte sola y pienso cumplir mi palabra.─

─ Pero quizás algún día dejes de quererme, como mis padres o como …─

─ Eres la persona a la que más amo en este mundo, eso nunca va a cambiar.─ respondió abrazándola. “Todo esto es culpa de Severus, esta vez sí que logró traumarla.”

─ Lamento haber arruinado la salida.─

─ No fue tu culpa, no me di cuenta de lo que te estaba pasando. Mi amor dime cualquier cosa que quieras que haga para demostrarte que siempre estaré contigo.─

─ Yo no sé…─

─ Esta bien, tranquila, ¿por qué no nos respondías?─

─ No los escuché, cuando me gritaste, las imágenes regresaron es como sí me jalaran hacía ese lugar.─

─ Encontraremos un modo de frenarlas. Mañana iremos tranquilos de compras, por ahora será mejor que descanses ¿quieres dormir un rato?─

─ Sí, pero…─

─ ¿Quieres que me quede contigo?─

La muchacha asintió con la cabeza, haciendo un lugar en la cama para que Lucius se acostara a su lado. Luego de que se quedará dormida, el rubio se fue.

─ Draco, ve a su habitación y quédate con ella, no quiero que despierte y este sola.─

─ ¿Qué le sucedió?─

─ Nuevamente tuvo visiones, la están atormentando.─

─ ¿Qué podemos hacer?─

─ Por ahora iré a comprarle una poción para que pueda dormir sin soñar pero no será suficiente. Conozco un par de cosas que podrían funcionar pero se trata de artes oscuras muy avanzadas y no creo que ella este, en estos momentos, mentalmente lo suficientemente fuerte como para soportar esos hechizos.─

─ ¿Por qué ve esas imágenes?─

─ Eso no importa, solo hay que evitar que las siga teniendo.─ sentenció y se desapareció.

Un rato más tarde …

─ ¡Hola escandalosa!─

─ Hola Draco.─

─ Dormiste por dos horas y aún así se te ve terrible.─

─ Gracias por esos ánimos, me siento muy cansada. Lamento haberte arruinado la salida.─

─ No te preocupes por eso, podemos salir otro día. ¿has estado comiendo correctamente?─

─ Sí, como siempre, pero desde el ataque de los dementores …─

─ ¿Comiste chocolate?─

─ Sí, tu papá me dio varios ¿por qué?─

─ Porque esa es la cura para un ataque de dementores, no entiendo porque no sirve con vos. Cuando el boggart te atacó ¿cómo frenabas las imágenes?─

─ No lo sé, sí Severus estaba cerca no las tenía y cuando él se iba regresaban.─

─ ¿Lo extrañas?─

─ Sí, pero él no me quiere.─

─ Deberías olvidarte de él.─

─ Pero no puedo.─

─ Apuesto a que mi padre hará todo lo posible para que te olvides de Snape.─

─ No te parece raro que …─

─ ¿Te refieres a que mi padre se babea por vos?─

─ Sí …─ dijo la morocha sonrojándose.

─ Un poco, los dos tenemos la misma edad, por lo tanto él sería como un padre para ti, pero en el mundo mágico es normal esa diferencia de edad, ¿vos lo amas?─

─ No pero lo quiero mucho, además es tu papá y esta casado.─

─ Sí él fuera soltero como Snape ¿te gustaría?─

─ No lo sé, Lucius es muy diferente de Severus.─

─ Por suerte, no quisiera parecerme a un murciélago.─

─ ¡DRACO!─

─ ¡Oh Vamos!, no sé que le viste.─

─ El es especial, desde el momento en que lo vi no pude dejar de pensar y de querer estar cerca de él.─

─ Quizás te lanzó un imperio.─ dijo el rubio riendo.─ Debía estar muy necesitado para meterse con una niña.─

─ ¡Ya basta! No se puede hablar con vos.─

─ Tú tienes la culpa, es muy divertido hacerte enojar.─ Como respuesta el rubio recibió un almohadazo.

─ ¡Oye! ¿Cómo te atreves? Dijo muy serio pero tomando otro almohadón y arrogándoselo a su amiga. Así comenzó una guerras de almohadas, un golpe por aquí otro por allá y el relleno de plumas explotó cubriendo toda la habitación de un suave colchón blanco. Ambos reían. “No recuerdo cuando fue la última vez que la vi reírse así.” pensaba Draco cuando su padre entró en la habitación.

─ ¡¿Pero que demonios?! ¿qué sucedió aquí?─ Bramó Lucius.

─ Él empezó.─

─ Ella empezó.─ respondieron los dos al mismo tiempo sin poder parar de reír.

─ ¡Arreglen este desastre! Mocosos desubicados.─ Gruñó Malfoy que se retiró confundido. “Estoy enamorado de un niña, estoy enamorado de una niña” repetía una y otra vez.

─ Mejor arreglemos esto antes de que regrese.─ dijo Draco.

─ Vamos a tardar un milenio.─

─ No sí usamos magia.─

─ Pero no podemos fuera del colegio.─

─ Técnicamente eso es correcto.─

─ ¿Técnicamente?─

─ En la mansión Malfoy existe un hechizo que permite a los niños de la familia hacer magia sin ser detectados por el ministerio.─

─ Eso es hacer trampa.─

─ Querida, ahora estas en una casa de Slytherins.─ dijo Draco dándose importancia.─ ¿Acaso prefieres juntar todo esto al estilo muggle?─

─ Creo que no.─

─ Eso pensé.─

─ Pero yo no soy de tu familia, ¿servirá igual el hechizo?─

─ Te guste o no, ahora eres una Malfoy, morocha pero Malfoy verás que funcionará igual.─

Y así fue, en menos de diez minutos habían arreglado todo el lugar.

─ Vamos a comer, tengo hambre.─ dijo el rubio.

─ Buena idea, ¿crees que halla algo rico?─

─ De seguro que sí, le pedí a uno de los elfos que preparara un pastel.─

Aunque Dobby había sido liberado, en la mansión Malfoy aún quedaban dos elfos y una elfina encargados de todas las tareas domesticas. Draco le sirvió un enorme pedazo de pastel de chocolate con crema y frutillas a su amiga. No podía evitar estar feliz con la presencia de la morocha en su casa, sus días de soledad y aburrimiento habían terminado.

La muchacha estaba feliz de vivir con los Malfoy, todo era muy distinto a vivir en el colegio o con sus padres. Lucius se desvivía por cuidarla y brindarle todo lo que quería aunque no pidiera nada, mientras que Draco se pasaba el día entero tratando de hacerla reír. A pesar de todo, seguía teniendo miedo de dormir, las pesadillas no la dejaban y cada vez eran peores. A media noche Lucius se dio una vuelta para verla dormir.

─ Mi amor ¿por qué estas despierta? Es tarde ya debes acostarte.─

─ Tengo miedo de soñar.─

─ ¿No tomaste la poción?─

─ Sí, pero igual no puedo dormir.─

─ Vamos, hazte a un lado me quedaré contigo hasta que te duermas, nada ni nadie podrá lastimarte mientras estés aquí.─

─ Gracias.─ respondió acercándose a él para que la abrazara, un rato después ambos se quedaron profundamente dormidos.

A la mañana siguiente, la morocha se despertó porque algo se había estrellado en su cara.

─ ¡Que vergüenza! ¡Todavía duermes con ositos de peluche!─ dijo Draco riendo.

─ ¡NO MOLESTES!─ le gritó pero el rubio le quitó el acolchado y las sabanas.─ ¿Qué haces?─

─ Tratar de despertarte, ¡vamos levántate! Que iremos de compras.─ respondió sacudiéndola.

─ Bueno basta, ya entendí.─

Después de desayunar fueron al callejón Diagon, esta vez la morocha aceptó comprar algunos vestidos, Lucius la hacía sentir tranquila y segura.

─ Padre, Selena necesita una escoba.─

─ Tienes razón, iremos ahora mismo a comprarle una.─

─ ¡NO!─ exclamó la morocha.

─ ¿Por qué no? No empieces como ayer.─

─ No es por eso.─ respondió tímidamente mientras Draco se desatornillaba de la risa.─ No me gusta volar.─

─ ¿Qué?─

─ Me da miedo volar.─

─ ¿Cómo aprobase el primer año?─

─ Gracias a Blaise y a Theodore.─

─ ¿Blaise Zabini y Theodore Nott?─

─ Sí, ellos son mis amigos y me ayudaron mientras que otro …─ Dijo Selena mirando a Draco.─ trato de tirarme de la escoba.─

─ ¡DRACO!─ Bramó Lucius.─ ¿se refiere a ti?─

El joven rubio ya no reía.─ Bueno, fue porque ella era una … sangre sucia.─

─ ¡DRACO!─ Gritó enfurecido su padre ocasionando que varios de los que transitaban por el lugar se pararan a verlos.

─ Pero ahora somos amigos.─ trató de defenderse.

─ Más te vale que la cuides o lo lamentarás.─ Sentenció amenazadoramente Lucius.

─ ¿Por qué se lo dijiste?─ murmuró Draco cuando siguieron caminando.

─ La culpa es tuya por mencionar la escoba.─

─ No digo más ideas peligrosas mientras vos no le digas todas las cosas horribles que te he hecho, me mataría si lo supiera.─

─ Esta bien.─

Siguieron caminando cuando Selena se paró súbitamente frente a una tienda …

Nota de la Autora:

En los próximos capítulos la historia va a girar en torno a Selena y su convivencia con los Malfoy, los misterios de esas imágenes van a empezar a ser revelados.

Pobre Lu, debe ser difícil estar enamorado de alguien tan complicado como Selena.

¿Qué sucederá entre Sele y Lu? ¿podrá el rubio conquistarla?

¿Y Severus por donde anda? ¿Podrá recuperar el amor de Selena?

¿Qué ve la morocha en la tienda?

Besos.

Miaka Snape.

PD: el próximo capítulo se llama … Viviendo con los Malfoy.


Tags: fics, severus snape, lucius malfoy, drama, romance

Publicado por miakayuki2006 @ 10:37  | Sele y Sevi vers 1
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios
Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.