Domingo, 26 de octubre de 2008
 

Disclaimer: esta es una historia que se basa en uno de los mejores personajes creados por la adorada J.K. Rowling. No, no es Harry Potter, es Severus Snape. (ojala Rowling me lo regalara. Jeje.)

Aclaraciones: es un fic que comienza romántico y algo lento para luego haber situaciones bien explicitas. Así que quedan advertidos. Puede haber ocasionales escenas de torturas y violaciones, por lo tanto esta clasificado para mayores de 18.

Los pensamientos van entre comillas.

Pareja: Severus Snape y Selena.

Capítulo 16: Viviendo con los Malfoy.

Selena se paró súbitamente frente a una vidriera, algo había llamado su atención, Draco que caminaba detrás suyo, no notó que se había detenido y chocó con ella.

─ ¿Por qué te paras de esa forma? ¿qué estas viendo?─

─ Eso.─ dijo la muchacha señalando un objeto.

─ ¿Un juego de té? ¿Qué, quieres jugar “a la casita”?─ dijo el rubio riendo.

─ No, ese dibujo.─

─ Es un escudo familiar. Cada familia de sangre pura del mundo mágico tiene el suyo, el de los Malfoy es un pavo real blanco.─

─ Es el dibujo de mis sueños.─

─ ¿Un gato y una serpiente?─

─ Sí, ¿sabes a quien pertenece ese escudo?─

─ No, a decir verdad, nunca lo había visto.─

─ ¿Qué están haciendo? No se alejen.─ Gruñó Malfoy.

─ Padre ¿A quien pertenece ese escudo?─

Lucius se puso muy pálido al ver el emblema grabado en el juego de té.

─ A nadie, debemos ir de compras.─

─ Pero es el emblema que aparece en mis sueños.─ dijo tímidamente la morocha.

─ ¿Cómo?─ Gruñó Lucius.

─ Siempre aparece en las imágenes que veo sobre esa familia.─

─ Mi amor.─ dijo el rubio acercándose y poniendo sus manos sobre los hombros de ella.─ Jamás vuelvas a hablar sobre eso con nadie, ni siquiera Dumbledore ¿me has entendido?─

─ ¿Por qué?─

─ Solo hazme caso, nunca nombres ese escudo otra vez, prométemelo.─

─ Esta bien, te lo prometo.─

─ ¿Le has dicho a alguien más sobre esto?─

─ Yo … sólo a Severus, Blaise y Theodore.─

─ ¿Se lo dijiste a Nott?─

─ Sí, pero él no sabía que era.─

Ni Draco ni Selena entendían la reacción de Lucius, el resto del día siguieron con las compras pero era evidente que Malfoy estaba preocupado por algo.

Los días siguientes, Lucius parecía haber olvidado el asunto, sin embargo pasaba la mayor parte del tiempo ocupado en distintas cosas. Por su parte, Draco le enseñaba a la morocha varios hechizos, en su mayoría, maleficios menores.

─ No me gustan ¿No sabes hacer algo … más lindo?─

─ ¡¿Lindo?! Soy un Slytherin no un estúpido Hufflepuff.─

─ ¡Oh! Perdóneme su majestad.─ respondió burlonamente la muchacha haciendo una reverencia.

─ Ven, tengo una idea.─ le dijo el rubio llevándola al jardín.

─ ¿Qué vamos a hacer?─

─ Di “pinky pinky pisty” agitando tu varita tres veces y apuntando a los pavos.─

─ ¿Para qué? ¿por qué no lo haces vos?─

─ Es un encantamiento para volverlos rosa, a mi padre le va a dar un ataque. Vos sos mejor en encantamientos, si lo hago yo tal vez los termine rostizando.─

─ No quiero.─

─ Vamos, será divertido.─

─ Pero…─

─ Se supone que sos una gryffindor, te pareces más al león cobarde del mago de Oz.─

─ ¿Conoces al mago de Oz?─ preguntó la morocha sorprendida de que un Malfoy conociera una historia muggle.

─ Sí, ¿vos también?─

─ Es una historia muggle.─

─ En realidad, el mago de Oz existió, se trataba de un viejo lunático que concedía deseos a los muggles pero con el tiempo la historia se fue modificando y ¿vas a hacerlo?─

─ Esta bien, pero si pasa algo es tú culpa.─

─ De acuerdo.─

La muchacha realizó el hechizo y las plumas de los pavos albinos adquirieron un color rosa chillón que dañaba los ojos solo con mirarlos. Draco se partía de la risa.

─ Vamos a escondernos hasta que salga mi padre.─ dijo el rubio agarrando a Selena y escondiéndose detrás de unos arbustos.

─ ¿Y cuando crees que vaya a salir?─

─ ¡Demonios! no pensé en eso. ¡Krispy!─ dijo el muchacho. Instantes después con un suave plop apareció un elfo.─ Dile a mi padre que algo sucede en el jardín pero no le digas que yo te lo dije ¿has entendido?─

─ Sí, joven amo.─ respondió el elfo y se desapareció.

Minutos después, Lucius salió al jardín, al ver a sus queridas aves y símbolo de su familia con ese color tan espantoso, estalló en furia.

─ ¡MALDITA SEA! ¿QUÉ TAN ESTÚPIDOS PUEDEN SER?─ Bramó agitando su varita y los pavos recuperaron su color natural.

─ ¡DRACO! ¡SELENA! VENGAN ACÁ.─ Gritó desde la puerta.

─ ¿Ahora qué hacemos?─ preguntó la morocha, mientras el joven rubio había parado de reír y estaba muy pálido, tan pálido que se parecía a los pavos albinos.

─ Es mejor que vayamos.─ dijo en un susurró. Ambos caminaron hacia el adulto.

─ ¿POR QUÉ DEMONIOS HICIERON ESO?.─

─ Nosotros no fuimos.─ respondió Draco.

─ ¿Acaso crees que soy estúpido? Ambos están castigados, nada de golosinas por una semana, nada de salidas y se pondrán a hacer la tarea del colegio.─

─ Lo sentimos.─ dijo la morocha muy apenada, no quería que Lucius estuviera enojado con ella. La carita de tristeza que tenía casi hace que el rubio le levantara el castigo.

─ Ya entren y pónganse a estudiar.─ gruñó el adulto antes de arrepentirse.

Los dos se pusieron a estudiar en el salón principal, la semana de castigo pasó muy lentamente. La mayor parte del tiempo estuvieron ocupados haciendo la tarea de verano. La peor de todas resultó ser la de pociones, era una investigación sobre distintos ingredientes, no solo era larga sino que también bastante complicada, pero lo peor era, que ocasiono que Selena se pusiera muy triste porque le recordaba constantemente a Severus.

Arrepentido por el castigo impuesto a su morocha, Lucius trato de levantarle el ánimo organizando una fiesta en su mansión. Las más distinguidas familias del mundo mágico habían sido invitadas, todo debía hacerse siguiendo un estricto protocolo que, por supuesto, Selena ignoraba, razón por la cual ahora a demás de triste, estaba nerviosa.

─ No te preocupes, te quedas junto a mí y no tendrás problemas.─ le dijo Draco feliz de celebrar una fiesta.

─ Pero…─

─ Ya basta, olvídalo. Zabini y Nott también vendrán, nos vamos a divertir un montón.─

─ ¿Y si me equivoco?─

─ Nadie se va a fijar en nosotros, estas fiestas son para hablar de política, dinero y una sarta de estupideces que a nosotros no nos importan.─

No convencida por la situación fue a ver a Lucius un rato después.

─ Pase.─ dijo el rubio desde el interior de su despacho.

─ Permiso.─

─ Selena, mi amor ¿qué sucede?─

─ ¿No sería mejor que mañana me quede en mi cuarto durante la fiesta?─

─ ¿Por qué?─

─ No sé nada sobre los modales que hay que seguir, no quiero avergonzarte. Sé lo importante que es para tu familia comportarse adecuadamente.─

─ Selena, no te preocupes por nada. Organice esta fiesta para ti, estuviste muy triste estos días, no debí castigarte. No voy a dejarte encerrada en una habitación, ya es hora de que seas presentada en sociedad como una Malfoy.─

─ Pero … yo no soy de sangre pura y…─

─ Ahora eres una Malfoy y nada va a cambiar eso. Perteneces a mi familia y soy feliz por eso, todos van a respetarte de la misma forma que a Draco.─

─ ¿Tú esposa va a venir? ¿podré conocerla?─

─ Narcisa no vendrá y no te preocupes por ella.─

─ ¿Es por qué yo estoy aquí? ¿es mi culpa que ella no viva con ustedes?─

─ Mi amor esto no tiene nada que ver contigo. Narcisa y yo ya teníamos problemas desde antes de que te conociera. Ella me ha solicitado el divorcio, estoy firmando los papeles para arreglar todo el asunto.─

─ ¿Draco lo sabe?─

─ Luego de la fiesta lo hablaré con él y podrá elegir con quien quiere vivir.─

─ Esto es culpa mía, si me voy quizás puedas solucionar todo sin tener que divorciarte y Draco no tendría que elegir entre su mamá y su papá.─

─ No voy a permitir que te vayas.─ le respondió abrazándola.─ nada de esto es tu culpa. La razón por la cual Narcisa solicito el divorcio es porque tiene la esperanza de regresar con su mejor amante, Sirius Black. Como Draco ya tiene la edad suficiente para entender la situación, su madre consideró que es el momento adecuado para explicarle sobre nuestro matrimonio y porque decidimos divorciarnos. Ahora cada uno podrá comenzar una nueva vida, una nueva familia.─

─ Draco ya sabía … acerca de que … ustedes tenían amantes, él me lo contó.─

─ ¿Te dijo que yo tenía amantes?─ preguntó preocupado por la imagen que lo morocha tenía de él.

─ Sí.─

─ Selena mi amor, eso fue antes de conocerte, desde entonces que no las he vuelto a ver.─

─ Lo sé, Draco también me lo dijo.─

─ ¿No estás enojada conmigo?─

─ No ¿por qué?─ preguntó confundida.

Lucius no podía evitar lo que sentía, la amaba y la deseaba. El divorcio le abría la posibilidad de formar una nueva familia, ahora podía casarse con Selena, tener muchos hijos y ser feliz como siempre había deseado. Solo tenía un pequeño problema, conseguir que la morocha se enamorara de él.

─ Pensé que te molestaría. Sí estuviera con la persona a la que amo, siempre le sería fiel.─ Sentenció el rubio mirándola fijamente, ocasionando que se sonrojara. ─ Te amo Selena y quiero hacerte feliz, te esperaré hasta que me correspondas. Ya es tarde, vete a dormir que mañana nos espera un largo día.─

─ Buenas noches.─ le dijo la morocha abrazándolo, se había dado cuenta de lo que Lucius le había insinuado, pero estaba muy confundida como para saber que era lo que sentía. ─ Te quiero mucho.─ le dijo antes de salir, después de todo, eso era lo que estaba segura de sentir por él, un gran cariño.

─ Buenas noches mi amor, descansa.─

La mañana amaneció templada con una suave brisa. Los elfos habían trabajado durante toda la semana organizando cada detalle de la fiesta, desde el decorado hasta el menú que debía servirse. Lucius contrató una de las bandas más populares del momento en el mundo mágico…

─ ¡Oh! Vamos Selena, es la mejor banda de todos los tiempos.─ dijo el joven rubio.

─ Pero a mi no me gustan, o se la pasan gritando o parecen la marcha fúnebre.─

─ Tú y tus gustos, ¿qué vestidos vas a usar?─

─ Minsky me dijo que debo usar el del color champagne, es el más adecuado para la fiesta.─

─ Ese te queda muy bonito.─

─ ¿Y vos?─

─ Yo no uso vestidos.─

─ Tonto, ya lo sé ¿qué te vas a poner?─

─ Un traje negro.─

─ ¿la elfina te va a ayudar a vestirte y peinarte?─

─ Sí, Minsky dijo que debo bañarme con unas esencias aromáticas especiales.─

─ Es una tradición en las mujeres de la familia Malfoy, la receta es única.─

─ ¿No te molesta que tú mamá no venga?─

─ Para nada, mejor sino viene, de lo contrario se la pasaría arruinando la fiesta para luego retirarse a la mitad con algún amante.─

─ ¿No la extrañas?─

─ No, además si estuviera seguramente te haría la vida imposible, estamos mejor sin ella.─

─ Señorita, es hora de prepararse.─ dijo la elfina.

─ Ya voy Minsky.─ respondió la morocha despidiéndose de Draco. Un par de horas después ya se había bañado, peinado y vestido adecuadamente siguiendo las instrucciones de la pequeña elfa.

─ Pase.─ dijo al escuchar los golpes en su puerta.

─ ¡Mi amor! Eres hermosa, como una verdadera princesa.─ comentó Malfoy viendo a la morocha. Él también estaba arreglado para la fiesta, se veía condenadamente encantador, como un actor la noche de la entrega de los oscars.─ Tengo que decirte algo sobre la fiesta, tal vez debí decírtelo antes.─

─ ¿Qué sucede?─ preguntó preocupada la muchacha.

─ Severus esta invitado, aunque no siempre asiste, cabe la posibilidad de que hoy venga.─

─ Esta bien, lo entiendo.─

─ Sí te molesta, dímelo y me haré cargo.─

─ No te preocupes.─

Una horas más tarde comenzaban a llegar los invitados, los tres Malfoy debían recibir a cada uno. Los primeros en llegar fueron las familias Crabbe y Goyle. Lucius como anfitrión hizo las presentaciones correspondientes, Selena estaba bastante incomoda, conocía a muchas de esas personas, eran los mortífagos que había visto en los recuerdos del rubio. Ya faltaban pocos invitados por llegar, entre ellos Severus, pero un momento de tensión ocurrió con la llegada de la familia Nott.

─ ¡Casius! Que placer verte a ti y a tu familia, sean bienvenidos.─ Saludó Lucius.

─ Veo que has puesto en exhibición a tu nuevo juguete. La verdad es que no lo podía creer cuando escuché que habías acogido a una sangre sucia, es una muñeca y supongo que debe ser muy buena en la cama si te rebajaste a ser su tutor. ¿Tal vez podrías prestármela por esta noche? Y podré comprobarlo por mi mismo.─ dijo Nott mirando lujuriosamente a Selena. La morocha se asustó y retrocedió un poco pero Lucius estaba hecho una furia, sacó su varita y apuntó al recién llegado.

─ JAMÁS VUELVAS A REFERIRTE A ELLA DE ESA FORMA. ES MEJOR QUE TE MARCHES EN ESTE MOMENTO ANTES DE QUE ME ARREPIENTA DE NO ASESINARTE. SELENA ES UNA MALFOY Y VAS A RESPETARLA COMO TAL.─ Bramó el rubio con una mirada tan cruel que dejó petrificado a Nott. Draco estaba orgulloso de su padre, mientras Selena que nunca lo vio reaccionar así ni siquiera en los recuerdos del adulto se preocupo de que él cumpliera su amenaza. Lo tomó de la mano …

─ Lucius, ven, tienes que recibir al resto de los invitados.─ le dijo y lo jalo hacia otro lugar.

─ Mi amor lo siento.─

─ Esta bien, no es tu culpa, tranquilo.─

Malfoy la miró y se tranquilizó, se dejó guiar hasta las personas que acababan de aparecerse.

─ Señor Ministro, bienvenido.─

─ Señor Malfoy, muchas gracias por la invitación. Veo que su hijo es un fiel calco suyo. Oh! Y esta preciosidad debe ser la señorita Thomas.─

─ Recuerde que Selena ahora es una Malfoy.─

─ Sí es verdad, mis disculpas.─

Luego de las presentaciones, se dirigieron al salón principal donde la banda tocaba de fondo. Los chicos aprovecharon para alejarse de la multitud.

─ Selena, lamento lo que te dijo mi padre, se retiró no quiere enfrentarse a Malfoy.─ dijo Theodore.

─ No te preocupes, entiendo que varios de los que están aquí, creen que los hijos de muggles no deberíamos pertenecer a su mundo. No es culpa tuya lo que tu padre piense.─

─ ¿Cómo has estado?─ preguntó Blaise.

─ Muy bien, Draco me ha hecho reír mucho aunque también nos metió en varios problemas.─

─ ¡Oye! Sos vos la que me sigue el juego, también es culpa tuya.─ Se excusó el rubio. Pasaron un largo rato poniéndose al día con todo lo ocurrido durante el mes en que no se habían visto.

─ ¿Has sabido algo de Snape?─ Preguntó Theodore, ganándose una mirada asesina por parte de Draco y otra de Blaise.

─ No pero se supone que esta invitado a la fiesta.─

─ ¿QUÉ?─ preguntó Draco.

─ Lucius me dijo que lo invitó, es una tradición.─

─ Aún así no debió hacerlo.─ respondió molesto el joven Malfoy.

─ No importa, no vino.─ respondió la morocha un poco desilusionada. “Lo extraño mucho, me hubiera gustado aunque sea verlo unos minutos.” Regresaron al salón principal, aún faltaba para la cena y los adultos habían formado varios grupos donde hablaban acaloradamente.

─ ¡Draco! Al fin te encuentro.─ exclamó Pansy Parkinson abrazándolo y mirando a Selena como si fuera un perro sarnoso que se había colado en la mansión.

─ Hola.─ respondió fríamente el muchacho.

─ Ven conmigo, soy tu invitada.─ exigió la muchacha.

─ Sólo un rato.─ accedió de mala gana.

Selena por su parte se quedó con sus amigos, cuando …

─ ¡Oh!─ Exclamó de pronto Theodore poniendo una cara rara.

─ ¿Qué suce…─ estaba diciendo Selena hasta que miró en la misma dirección que su amigo.

─ Snape.─ Gruñó Blaise.─ ¿Qué vas a hacer?─

La morocha miró a Draco y a Lucius pero ambos estaban ocupados y no se percataron del recién llegado.

─ Tengo que ir a recibirlo, es mi deber.─

─ ¿Segura? Puedes ignorarlo.─ Sugirió Theodore.

─ Sería de mala educación, estaré bien.─ sentenció la morocha y se dirigió hacia su profesor.

─ Buenas noches profesor Snape, sea bienvenido.─ lo saludó Selena. Severus estaba muy demacrado y más delgado, parecía que hubiera envejecido cincuenta años, daba la sensación de que estaba enfermo lo que ocasionó que la morocha se preocupara.

─ ¡Selena! Buenas noches.─ respondió con su suave voz y una pequeña sonrisa. No pensaba que ella se acercaría a saludarlo.

─ ¿Se encuentra bien?─ preguntó angustiada por el aspecto de su profesor.

─ Sí, no es nada. ¿Eres feliz con … los Malfoy?─ le preguntó, aunque en realidad solo se refería a Lucius.

─ Sí, son muy buenos conmigo.─

─ ¿Te recuperaste rápido del ataque de los dementores?─

La muchacha bajo la cabeza.─ Sí, estoy bien.─

─ Selena fue mi culpa, lamento haberte hecho daño ¿segura que todo esta bien?─ Necesitaba asegurarse, quería que ella pudiera vivir la vida que merecía. Sin darse cuenta habían caminado fuera del salón principal hasta la biblioteca, estaban solos.

─ No fue su culpa, yo salí del castillo.─

Severus la conocía demasiado bien y sabía que cuando no lo miraba a los ojos era porque algo ocultaba.

─ ¿Qué sucede?─

─ Lo siento pero no puedo hablar sobre eso, Lucius me hizo prometerlo.─

─ Selena, puedes confiar en mí.─

─ ¿En verdad puedo?─ preguntó la morocha recordando todo lo sucedido, tan dolida y a la vez tan furiosa, que su tono de voz fue duro y acusador. El rostro de Severus se ensombreció surcado por el dolor, no podía soportar que ella lo tratara así, lo estaba matando, era mucho más dolor del que podía soportar. Selena notó la expresión del morocho y comprendió que fue por su reacción “¿Estará así por mi culpa?”

─ Lamento haberte molestado, será mejor que me retire. Solo quería verte y saber que estabas bien.─ respondió Snape dirigiéndose a la puerta.

─ ¡Severus! ¡Espera no te vayas!─ le dijo la morocha tomándolo de la mano para frenarlo.─ No quise responderte de esa forma, lo lamento.─

─ No te preocupes, lo merezco.─

─ En verdad lamento todas las cosas horribles que te dije, ninguna de ellas era cierta. Solo te grité lo que los chicos decían de vos, nada de eso es lo que sentía, yo no te odio.─

La morocha necesitaba disculparse, aunque él la había lastimado, a Selena le dolía más todo lo que ella le había dicho.

─ Entonces … ¿me perdonas?─ preguntó el morocho algo inseguro.

─ Soy yo la que debe pedir perdón, te traté muy mal.─

─ Sólo reaccionaste a lo que yo te hice. Te lastime porque creí que era lo mejor, fui un estúpido. Durante todo este tiempo no podía soportar recordar lo que te había hecho, no podía soportar que me odiaras.─

─ Severus …─ pronunció la morocha mientras sus lágrimas recorrían su rostro y se abrazó a él con todas sus fuerzas.─ Te extrañé, te extrañé tanto que creí que me moriría.─

─ Amor, lamento todo el dolor que te cause.─

─ Te quiero Severus.─

─ Yo también te quiero. Selena eres mi vida, no puedo vivir sin ti.─

Permanecieron por un largo rato abrazados sin decir nada, necesitaban tanto sentir la calidez del otro que creían que si se separaban se morirían.

─ ¿Vas a decirme que te sucede?─ preguntó al fin Snape.

─ Volví a tener esas pesadillas pero ahora a veces las tengo mientras estoy despierta y … vi el escudo del lince y la serp…─

─ ¡Selena!─ Exclamó Lucius entrando en la habitación.─ No digas nada.─

─ Pero yo…─

─ Ve con Draco, debo hablar con Severus a solas.─

─ Lo siento Lucius, no te enojes.─

─ No estoy enojado mi amor, solo te estoy cuidando.─ le dijo mientras acariciaba su rostro.─ Vamos vete, todo esta bien.─

La morocha miró a Severus que asintió y se retiró del lugar.

─ Sabes que no voy a lastimarla.─ respondió Snape.

─ No creo que puedas lastimarla más de lo que ya lo has hecho.─ le respondió el rubio, sacó su varita y la dirigió hacia la puerta.

─ ¿Por qué realizaste un hechizo muffliato?─

─ Porque lo que voy a decirte no debe saberlo nadie más, en especial Selena, por lo menos por ahora. Pero primero debo decirte otra cosa, ES TU CULPA QUE ELLA SIENTA QUE NADIE LA QUIERE, VIVE CON MIEDO DE QUE LA DEJEN SOLA, CASI NI DUERME, SE LA PASA LLORANDO TODA LA NOCHE, LA LASTIMASTE MÁS DE LO QUE TE IMAGINAS.─ bramó el rubio descargando su furia.

─ ¿Crees que no lo sé?─

─ A pesar de todo te sigue queriendo, no la mereces, nunca la has merecido.─

─ Lo sé.─

─ Aún así te necesita.─

─ ¿Qué sucede?─

─ No creo que Selena sea hija de muggles. Las visiones que tiene probablemente se trate de recuerdos de su niñez, la beba con la que sueña debe ser ella misma. Alguien ha sellado su memoria y tanto el boggart como los dementores, rompieron ese sello.─

─ Pero la magia que se requiere para algo así … se trata de las artes oscuras más poderosas y complicadas que existen y creo que solo dos personas pueden tener semejante nivel de poder, una sería el Señor Tenebroso y la otra … Albus Dumbledore.─

─ Los dos sabemos que el Señor oscuro no se molestaría en sellar la memoria de una beba, simplemente la mataría.─

─ Pero Albus … nunca haría algo para dañar a una niña.─

─ ¿Estas seguro? Ese viejo se trae algo entre manos, no confió en él.─

─ ¿Por qué crees que ella pertenece a una familia mágica?─

─ ¿Recuerdas el día que me dijiste que sus padres la rechazaron nuevamente?─

─ Sí ¿por qué?─

─ Fui a darles su merecido. Me aparecí en su casa y los torture, lo curioso es que seguían negando ser sus padres. Y es verdad, la adoptaron cuando ella tenía sólo un año y medio. Así que estuve averiguando, Selena fue abandonada en las puertas de un convento en una canasta con una carta. La carta la tengo yo.─ sentenció extendiéndole una hoja muy gastada y Severus la leyó en voz alta.

─ “Esta es nuestra hija Selena, nació el catorce de abril, tiene nueve meses. No podemos seguir cuidándola, un gran peligro se cierne sobre nosotros, incluso los muggles pueden sentirlo, por favor cuiden de nuestra pequeña” esta firmada con un sello de un lince mordiendo una serpiente.

─ ¿Sabes a que familia pertenece ese escudo?─ preguntó el rubio.

─ No.─

─ Es el emblema de la familia Mafdet.─

─ Pero ellos fueron asesinados por el señor oscuro, no tenían hijos.─

─ El señor oscuro no los asesinó, relego el trabajo en varios de sus mortífagos, Nott, Crabbe, Goyle … y el líder del grupo era yo.─

─ Eso quiere decir que tú…─

─ Yo violé y asesiné a su madre, si Selena se enterara no me perdonaría jamás. La primera vez que la ví me recordó a Aine, tu quizás no recuerdes a su madre, era una Revenclaw de mi mismo año, la mujer más hermosa que jamás halla visto, pero siempre me despreció porque mi familia pertenecía al lado oscuro. Nunca supe que tuvo una hija, de hecho, el nacimiento de Selena no esta registrado ni en el mundo muggle ni en el nuestro.─

─ Sí el señor tenebroso regresara y se enterara de su existencia…─

─ Selena estaría condenada, es nuestro deber protegerla. Bajo mi custodia jamás podrán tocarla pero no puedo evitar que tenga esas visiones. Draco me contó que solo estando cerca de ti ella logra controlar esas imágenes.─

─ Así era, por lo menos antes de lastimarla.─

─ ¿Crees que puedas ayudarla?─

─ No lo sé, eso depende de que ella confíe nuevamente en mi.

─ Puedes usar legeremancia con ella, es importante saber que tanto recuerda. Lo que no entiendo es que no había ningún bebé en la casa cuando asesinamos a esa familia, o de lo contrario …─

─ Es muy peligroso usar esa técnica si su memoria fue sellada, podría lastimarla.─

─ Entiendo, es mejor que vaya a buscarla para que sigan hablando. Recuerda que aún no debe saber vahada sobre todo esto, necesito tiempo para explicarle lo que le hice a su familia.─

─ ¿Se lo dirás?─

─ A su momento, sé que me va a odiar y por ahora necesita mi protección. Cuando el señor oscuro sea derrotado para siempre se lo diré.─ Sentenció Lucius y fue en busca de la morocha.

Notas de la autora:

¿Qué les pareció este capítulo?

¿Será Selena una Mafdet? Y si lo fuera ¿podría perdonar a Lucius?

¿Qué opinan de Sele como una Malfoy?

¿ Sevi merece el perdón de Sele?

Como verán a partir de ahora, Sele es parte de la familia Malfoy. Lucius arregló los papeles y le dio su apellido a la morocha (¿no les parece raro que Sele tenga el apellido de Lucius sin haber sido adoptada por él? Después de todo solo es su tutor igual que Sprout, pero con Pomona Sele conservaba su apellido original.)


Tags: fics, severus snape, lucius malfoy, drama, romance

Publicado por miakayuki2006 @ 10:44  | Sele y Sevi vers 1
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Comentarios
Publicado por lady drakos
Domingo, 26 de octubre de 2008 | 22:55
genialisismo!! tqmm! nunca estas sola! Sonrisa eres genmial! biie! x)
Publicado por Invitado
Mi?rcoles, 12 de noviembre de 2008 | 21:12
amigaaa full buenisimo lo que escribes...no pares de hacerlo. Hay gente y me incluyo que esperamos por un nuevo capitulo.
No estas SOLAA!!!! nop nop...
besito miles. Sonrisa
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