Jueves, 30 de octubre de 2008
El beso robado by miaka snape
 

Disclaimer: esta es una historia que se basa en uno de los mejores personajes creados por la adorada J.K. Rowling. No, no es Harry Potter, es Severus Snape. (ojala Rowling me lo regalara. Jeje.)

Aclaraciones: es un fic que comienza romántico y algo lento para luego haber situaciones bien explicitas. Así que quedan advertidos.

Los pensamientos van entre comillas.

Pareja principal: Severus Snape y Selena.

Capítulo 5. El beso robado

Lucius Malfoy estuvo visitando el Callejón Diagon los dos últimos días, con la esperanza de ver a la pequeña Selena. Después de todo, él sabía que el cuatro de agosto la niña iría de compras. Por lo menos, eso era lo que ella le escribió en su última carta. Desde que la morocha vivía en Hogwarts, Lucius le había escrito como mínimo dos veces a la semana. No quería perderse detalle de la vida de esa niña que le quitaba el sueño. Era obvio, que ninguno de los profesores sabía acerca de este intercambio de correspondencia o de lo contrario nunca hubiera recibido contestación.

“Es ella. Ahí está. Se ve preciosa.” El rubio se acercaba hacia Selena, sin notar quien la acompañaba. Él solo tenía ojos para ella. Además, estaba seguro que sería ese mugroso guardabosques. Y a ése, él sabría como manejarlo, para conseguir lo que quería.

─ ¡Lucius! ¿qué diablos significa esto?─ dijo una voz amenazante que él conocía a la perfección.

─ ¡Severus! ¿qué haces tú aquí? ─

─ ¡¿yo?! Acompaño a Selena de compras.─

─ ¿Tú de compras? ¿tan amaestrado te tiene ese viejo? ─

Selena miraba atónita a los dos adultos. No sabía cual de ellos estaba más tenso y furioso. ─ Profesor Snape, yo conocí al señor Malfoy, el mismo día que me mude a Hogwarts.─

─ Selena, te he dicho que me llames Lucius.─

─ ¡NO! Ella no te llamará de ninguna forma. Selena te prohíbo que hables o tengas cualquier contacto con él.─

─ Severus ¿tienes idea de cómo ella consiguió el permiso temporal? ─ dijo Malfoy con una sonrisa burlona.

─ ¡¿Tú?! ─ siseo el morocho.

─ ¡Pues claro! ¿quién más podría conseguir algo así?─

─ ¿usted me consiguió el permiso?─ preguntó perpleja la niña.

─ Así es, me interesé MUCHO en ti, desde que te vi.─ le respondió seductoramente el rubio.

La niña lo miró y se sonrojo. Lo cual hizo que Severus se enfureciera.

─ Lucius, conozco muy bien “tus gustos”, mantente alejado de ella.─

─ ¿O qué?─ respondió burlonamente. Siempre conseguía lo que quería. Después de todo era un Malfoy, y sí se le había antojado esa morocha … tarde o temprano sería TODA suya.

─ Selena, nos vamos.─ dijo Severus agarrando el brazo de la niña. Pero Lucius le interrumpió el paso.

─ Me gustaría pasar el resto del día con ella.─

─ ¿acaso crees que te dejaré?─

─ ¿por qué no? Somos amigos … compañeros.─

─ ¡Ni que estuviera loco!─

─ antes nunca te importó lo que yo hacía, aunque se tratará de niños.─

Selena no entendía que diablos estaba pasando. Pero confiaba en Severus y sí él decía que no se acercara a Lucius … “por algo será.”─ Señor Malfoy, quiero decir Lucius … yo estoy en verdad cansada, me gustaría regresar al colegio. ¿Tal vez podemos vernos otro día? ─ “espero que así ya no sigan peleando.”

─ Muy bien, Selena, en otra oportunidad podremos vernos.─ se acercó a ella, tomo su rostro tiernamente con sus manos y le dio un beso en la frente. Severus casi le lanza un cruciato por semejante atrevimiento. Hecho una furia se desvaneció con la niña para regresar a Hogwarts. La pequeña jamás había visto a su profesor con semejante humor. Al parecer Lucius Malfoy tenía la capacidad de enfurecer a Severus, mucho más de lo que lo lograba la profesora McGonagall.

─ Profesor … ¿usted esta enojado … conmigo?─ pregunto tímidamente la morocha.

─ No pequeña, tú no tienes la culpa y no estoy enojado contigo.─ le respondió tiernamente, controlando la irá que en ese momento sentía. ─ Estoy preocupado por vos. Debes alejarte de ese hombre, es un verdadero mortífago. Jamás se ha arrepentido de lo que hizo en el pasado. Siempre le ha gustado seducir a niñas lindas para luego lastimarlas. Si en verdad confías en mí, no te acerques a él, por favor Selena, prométemelo.─

Nuevamente ella estaba confundida, últimamente le pasaba bastante seguido. “Lucius no parece ser malo, es más, se parece a un ángel. Es muy lindo. Quizás, este arrepentido igual que el profesor Snape. Tal vez todos lo juzgan por su pasado.” ─ profesor ¿cómo sabe que a él no lo tratan injustamente como a usted?─

─ porque lo conozco desde que éramos niños. Fue él quien me llevo ante el Señor Oscuro y me convirtió en un mortífago. ¿vas hacerme caso, te alejaras de él?.─

─ lo haré.─ “pero solo por ahora. Creo que Lucius también se merece una oportunidad para demostrar que ha cambiado. Además sino fuera por él, estaría ahora en un orfanato.”

Snape no estaba convencido de que la niña fuera alejarse de Malfoy. Era muy ingenua y Lucius demasiado astuto, sabría como seducirla. La acompaño hasta su habitación y luego fue a ver a Dumbledore.

─ Lemon pie.─ le dijo a la gárgola. Golpeo la puerta del despacho del director y entró.

─ ¡Severus! Mi muchacho, pasa. ¿cómo estuvieron las compras?─

─ ¡LUCIUS MALFOY!─ Gritó con toda su furia contenida.

─ ¡¿disculpa?!─ respondió sorprendido el director, ante semejante actitud de su profesor favorito.

─ él … él conoce a Selena, la desea. Le consiguió el permiso temporal. Estaba en el Callejón Diagon. Estoy seguro de lo que desea hacerle.─ contestó apresuradamente casi sin respirar.

─ Esto no es bueno. ¿hablaste con la niña?─

─ Sí, pero él sabrá como ganársela. No se lo puedo permitir. No voy a dejar que se acerque a ella.─ exclamaba fuera de sí Severus.

─ Tranquilo, no dejaremos que la lastime. ¿ella en verdad te importa tanto?─

─ Ella … es especial. Solo una persona ha confiado en mi así … aunque al final la perdí … yo … ─

─ ¿te refieres a …?─

─ por supuesto … aunque lo que siento por Selena no es lo mismo que lo que sentí por Lily. Selena es una niña que esta sola en este mundo y en parte es por mi culpa.─

─ ¿es solo la culpa de que sus padres la echaran, cuando les informaste de que es una bruja, lo que te une a ella?

─ es una de las razones.─

─ ¿entonces hay algo más?─

─ ¡Albus!─

─ esta bien, esta bien, solo soy un viejito curioso.─

Severus no estaba enamorado de la niña, de otra manera sería igual que Lucius. Pero sentía un profundo cariño por ella. Un cariño que crecía cada día que pasaban juntos.

Los días siguientes la vigiló más de cerca, y no fue el único. Todos los profesores estuvieron atentos ante cualquier contacto que ella pudiera tener con Malfoy. Cuando McGonagall se enteró de la situación, estuvo a punto de ir hasta la Mansión Malfoy y darle un buen escarmiento a Lucius. Pero Dumbledore se lo prohibió. Si Severus Snape no le agradaba a Minerva ni que decir lo que pensaba acerca de Malfoy y lo que dijo sobre éste.

A pesar de la vigilancia, Lucius se puso nuevamente en contacto con Selena. Le mando una carta, el búho la llevo directamente hasta la ventana de la habitación de la pequeña.

“Querida Selena.

Me disculpo por el desagradable momento que pasaste por mi culpa en el Callejón Diagon. Espero no haberte causado problemas en el colegio. Y sí ese fue el caso, por favor dímelo de inmediato. Yo voy ayudarte. Puedes confiar en mí. Haré todo lo necesario para que seas feliz.

Con profundo y sincero amor

Lucius Malfoy.”

La morocha lo veía como un apuesto príncipe azul. Se sentía bien al recibir esas cartas y saber que alguien se preocupaba así por ella. Pronto le escribió una respuesta.

“Lucius, estoy bien. Pero no me permiten tener contacto contigo.

Con cariño. Selena.”

La morocha pensó que no pasaría nada malo sí solo se trataban por carta. Y por el momento Lucius se conformaba con eso.

Esa noche, el director le dijo a la niña, que la profesora Sinatra la llevaría al día siguiente al anden 9 ¾. Viajaría en el expreso igual que sus nuevos compañeros. Por fin llegaba el primero de septiembre. Al terminar la cena, Selena quería hablar con Snape antes de irse a dormir.

─ Profesor ¿puedo hablar con usted?─

─ Por supuesto pequeña ¿qué sucede?─

─ Mañana … cuando sea la selección de las casas … ¿qué pasa sí me toca Gryffindor … usted seguirá siendo mi amigo?─

El profesor de pociones se quedó sin palabras. “¡¿Amigo?! ¿ella me considera su amigo?”─ No te preocupes por ello. Siempre podrás contar conmigo, sin importar en que casa estés, aunque seas una Gryffindor.─

Selena lo abrazó y luego se fue a dormir. Aunque Severus verdaderamente no quería que la pequeña fuera una leona. “probablemente sí termina en esa casa … con el tiempo se alejará de mí”.

Por la mañana, la profesora Sinistra la dejo en la plataforma del tren. Era un mar de gente, iban de un lado para el otro con baúles, cajas y jaulas. Ella ya llevaba las túnicas del colegio puestas y una pequeña cartera con algo de dinero que Severus le dio para comprar algo durante el largo viaje. Se dirigió hacia el tren cuando la jalaron detrás de una de las columnas de la estación. Estuvo a punto de gritar hasta que vio el rostro de Lucius Malfoy que le sonreía.

─ ¿Por qué estas aquí?─ preguntó el hombre.

─ Porque el directo pensó que sería buena idea que hiciera el viaje igual que los demás. ¿ y vos?─

─ vine … a traer a mi hijo.─ contestó un poco incómodo.─ Selena te he extrañado, quería verte, no puedo dejar de pensar en vos.─

Antes de que la niña pudiera decir o hacer algo, Lucius la besaba en los labios. La morocha no reaccionó por unos segundos, se sentía extraña y confundida. Pero luego salió corriendo y se subió al tren. Él quiso seguirla pero no tenía ninguna excusa para subir detrás de una niña que no era su hija. “¡Maldición!, tendré que arreglar esto más tarde. No debí besarla.”

La mayoría de los compartimentos del tren ya estaban ocupados, pero encontró uno vacío y entró. “ No voy a decir nada. no debí seguir escribiéndole. No pasó nada, solo fue un beso. ¡¿un beso!?” de pronto, la puerta se abrió y entraron dos chicos pelirrojos y uno moreno.

─ Disculpa, ¿podemos sentarnos?─ preguntó uno de ellos.

─ Sí, no hay problema.─

─ ¿eres de primero?─ preguntó el otro.

─ sí ¿y ustedes?─

─ de tercero, soy George y el es Fred, somos Weasley.─

─ Soy Lee Jordan.─ dijo el moreno.

─ Soy Selena Thomas.─

─ ¿Selena Thomas? ¿eres la niña que vive en Hogwarts?─ preguntó Fred.

─ ¿cómo lo sabes?─

─ nuestro padre trabaja en el ministerio y escucho acerca de tu caso.─ contestó George.

─ ¿vives en el colegio? ¿por qué estas aquí?─

─ por qué el director quería que hiciera el viaje como los demás.─

─ Debe ser muy duro vivir en el colegio. ─ exclamó Fred.

─ un poco, pero todos los profesores han sido muy amables conmigo.─

─ ¿qué, viven todo el año en el colegio?─ preguntó Lee.

─ Algunos sí, pero la mayoría llegó la semana pasada. ¿A qué casa pertenecen?─

─ A GRYFFINDOR.─ exclamaron los tres al mismo tiempo.

─ ¿ a cuál te gustaría pertenecer? De seguro que no a Slytherin, ¿verdad?. Probablemente Snape ha estado atormentándote todo este tiempo.─ le dijo Fred, un tanto preocupado, viendo a la pequeña frente a él, e imaginándosela sola en el colegio con ese horrible hombre.

─ me gustan las cuatro casas. El profesor Snape ha sido muy bueno conmigo.─ dijo la pequeña para sorpresa de los chicos.

─ ¿Severus Snape amable? ¿el jefe de Slytherin? Segura de que hablamos del mismo … ¿del murciélago de las mazmorras?.─ dijo bromeando George.

A Selena no le hizo gracia. Estuvo a punto de contestar cuando la cesta que sujetaba Lee se movió.─¿ qué tienes ahí?─

─ ¡Ah! Mi linda mascota, una tarántula gigante. ¿quieres verla?─

La pequeña se puso pálida, no hay nada que le diera más miedo que las arañas. Antes de que se pusiera a gritar, una niña se asomó al compartimiento.

─ ¿han visto un sapo? Se le perdió a un niño.─

─ no, aquí no hay sapos.─ le contestó Fred.

─ ¿te ayudo a buscarlo?─ dijo rápidamente Selena, no quería quedarse más tiempo en ese lugar con esa araña.

─ sí gracias.─ ambas salieron. ─ soy Hermione Granger, soy de primero ¿y vos?─

─ Selena Thomas, también soy de primero.─

Estuvieron buscando en los otros compartimientos pero el sapo no apareció. Al final la pequeña se quedo con Neville que lloraba por su sapo perdido y con otros dos niños llamados Dean y Seamus.

Al llegar a la estación y bajar entre empujones y corridas, Selena escuchó la fuerte voz de Hagrid que llamaba a los de primero. Ya estaba oscuro, y se dirigieron al lago para llegar al colegio en botes. La morocha se subió junto a los 3 muchachos con los que estuvo en el tren. Hagrid los dejó en las puertas del Gran Salón, donde los esperaba Minerva McGonagall con su habitual cara de pocos amigos. Dio un discurso sobre las distintas casas y les dijo que esperaran. Todos estaban muy nerviosos por la ceremonia de selección, nadie sabía como era. Ni siquiera Selena lo sabía, los profesores no habían querido decírselo. Cuando entraron al lugar y se enteraron del sombrero se tranquilizaron un poco. Pero Selena tenía otros miedos. “no quiero estar en Gryffindor. Prefiero Slytherin o Hufflepuff, no quiero a esa mujer como jefa de casa.” Minerva había logrado todo lo contrarío a sus intenciones. La pequeña estaba cada día más unida a Snape y más alejada de ella. A medida que se acercaban hacia el sombrero, la niña miraba a la mesa de profesores buscando a Severus. Él cual no le había quitado los ojos de encima desde que ella entró al lugar. La jefa de Gryffindor comenzó a llamar a los alumnos por orden alfabético, cuando llego el turno de … Malfoy, Draco. La morocha se había olvidado por completo del hijo de Lucius. El pequeño rubio pasó a su lado y le lanzó una mirada de profundo desprecio. ─“Slytherin”─ grito el sombrero inmediatamente. Así continuaron pasando otros niños más hasta que Minerva dijo … ─Thomas, Selena.─ ella se sentó en el banquito y el sombrero fue colocado en su cabeza…

End Notes:

Nota de la autora:

¿en qué casa quedará Selena?

¿Qué sucederá con Lucius? ¿podrá hablar con la niña?

El próximo capítulo se llama: “Slytherin y pociones.”

Author's Notes:

Comienzan las clases y aparecen algunas complicaciones

Severus ¿tomo la decisión correcta?

 

Disclaimer: esta es una historia que se basa en uno de los mejores personajes creados por la adorada J.K. Rowling. No, no es Harry Potter, es Severus Snape. (ojala Rowling me lo regalara. Jeje.)

Aclaraciones: es un fic que comienza romántico y algo lento para luego haber situaciones bien explicitas. Así que quedan advertidos. Puede haber ocasionales escenas de torturas y violaciones, por lo tanto esta clasificado para mayores de 18.

Los pensamientos van entre comillas.

Pareja principal: Severus Snape y Selena.

Capítulo 6. Slytherin y Pociones.

Pasaron algunos segundos antes de que el sombrero seleccionador gritará a todo pulmón …

─ Gryffindor.─ Para alegría de los niños de esa casa y McGonagall, pero para tristeza de Selena y Severus. Cuando se dirigió hacia su mesa, la pequeña volteo a ver al profesor de pociones, él cual la miraba con un especie de triste sonrisa en su rostro.

Se sentó entre Neville y Fred, recibiendo el saludo de bienvenida de todos sus nuevos compañeros. Una vez terminada la selección y luego de unas palabras del director, comenzó el banquete. La charla era muy amena, al principio sobre los fantasmas, los profesores, etc. Pero al cabo de un rato, todos hablaban de sus familias. Varios eran hijos mitad de padres muggles, mitad padres magos. Otros provenían de familias de muggles y unos pocos de familia de magos. Selena se sentía muy triste, no quería pensar en su familia. Al terminar el postre y nuevas palabras del director se dirigieron a la torre Gryffindor para dormir. La morocha estaba agradecida, solo quería dormir y no pensar en nada más.

A la mañana siguiente tuvieron sus primeras clases, encantamientos y transformaciones. Selena quería ir a saludar y pasar un rato con el profesor Snape, después de todo no tuvo oportunidad de hablar con él en casi dos días. Después del almuerzo tenía una hora libre, sus compañeros se fueron a su sala común, mientras que ella fue al despacho del profesor.

─ Entre.─ dijo la voz de Snape.

─ Permiso profesor.─

─ ¡Selena! Pasa, ¿sucede algo malo?─

─ No, nada, solo … quería saludarlo.─ dijo tímidamente y algo sonrojada.

─ ¿Cómo estuvo el viaje? ¿qué tal tú primer día de clases?─ Él también, tenía muchas ganas de verla y saber como le estaba yendo a la niña.

Por un segundo, ella recordó el beso de Lucius, pero no se animaba a contárselo.

─ El viaje fue genial, aunque bastante largo, conocí a varios de mis nuevos compañeros. Hoy tuve encantamientos y trasformaciones, solo la clase de la profesora McGonagall me resultó un poco complicada.─ dijo apenada la pequeña.

─ No te preocupes por ello. Es normal que la primera vez las cosas no salgan bien. Pero si sigues teniendo problemas te puedo ayudar … si tu quieres.─

─ ¿entonces puedo venir si tengo dudas con las otras materias?─

─ Claro que sí. Te he dicho que siempre puedes contar conmigo.─

La niña se acercó y lo abrazó, para sorpresa del adulto que sentía un remolino de emociones cada vez que Selena le demostraba su cariño.

─ De seguro, ya te habrán comentado algo … acerca de mí …─ dijo un tanto curioso y preocupado de cómo podrían influenciar sus nuevos compañeros a la niña que tenía abrazada.

─ nno, no han dicho nada.─ mintió, todos en Gryffindor ya le habían hablado pestes de Snape, su total imparcialidad, sus castigos injusto, sus desagradables comentarios, y bla, bla, bla. Pero ella no quería decírselo y tampoco les daba importancia. Estuvieron un largo rato hablando, hasta que Selena tuvo que ir a la clase de Herbología.

El día siguiente, definitivamente sería muy interesante. La primer clase era pociones. Al entrar al aula los Gryffindor se sentaron todos de un lado y los Slytherin del otro. Segundos más tarde y azotando la puerta, entró Severus. Más serio de lo normal, con una mirada fría e intimidante, largo un discurso sobre el arte de hacer pociones, ni siquiera las moscas se atrevían a zumbar ante su presencia. Luego se dirijo a Harry Potter para hacerle unas preguntas. La niña tuvo la sensación, que era una especie de interrogatorio. El pobre chico no tenía ni idea de que le estaban hablando. Por otro lado la morocha sabía las respuestas, solo porque estuvo casi dos meses ayudando al profesor. Sin embargo, no se atrevía a levantar la mano. Snape verdaderamente estaba comportándose tan desagradablemente como le habían dicho. Tras pasar lista, armó grupo de dos, pero ambas casas eran impar. Tradicionalmente habría armado un equipo de tres en cada lado, pero esta vez no sería así …

─ Señorita Thomas, usted trabajará con el Señor Zabini, recoja sus cosas y siéntese con él, del lado de Slytherin.

Sus compañeros leones la miraron preocupados. Todos conocían la historia de la niña y se preguntaban si esto no era una forma de atormentarla. Después de todo, nadie en su sano juicio pondría una niña Gryffindor, hija de muggles, con un Slytherin.

Zabini por otro lado estaba que echaba fuego. ─ No puedo creerlo. Tengo que trabajar con una sangre sucia. Tú eres peor que los sangre sucia, a ti, hasta tus padres te rechazaron. ¡OH! Sí yo lo sé, mi padre es un distinguido funcionario del ministerio, y me contó sobre vos.─

Selena lo miraba con los ojos llorosos, el muchacho supo como lastimarla. Sus compañeros de casa escucharon el horrible comentario y estaban a punto de intervenir cuando el profesor los puso a trabajar.

─ Hoy prepararan una poción curadora de furúnculos, el trabajo será individual. Al terminar la clase quiero una muestra de cada uno sobre mi escritorio. Comiencen.─

Severus no escuchó lo que Zabini le dijo a la morocha, cuando se acercó al lugar de la niña, ella bajo la mirada para que no la viera llorar.

Trabajaban en silencio cuando notó que el muchacho iba agregar un ingrediente equivocado. Estuvo a punto de no decirle nada, pero al final lo previno. ─ Tienes que agregarle patas de escarabajo, no de araña.─

─ ¡Cállate! Tú no sabes nada, no te atrevas a hablarme.─ instantes después el caldero estaba derritiéndose. Snape se acercó velozmente, hizo desaparecer la poción y le ordenó que comenzara de nuevo.

Mientras, los demás Gryffindors pasaban apuros. Al parecer ninguno tenía talento para pociones, todos trabajaban mal según la opinión del profesor. Al terminar la clase habían perdido varios puntos y Severus llamó a la niña.

─ Señorita Thomas, quédese unos minutos, tengo que hablar con usted.─

Cuando todos se fueron, él dijo: ─ ¿te gustó la clase?─

Ella lo miró, quería decirle lo mal que lo pasó pero no se animo. No deseaba que él pensara que comenzaba a tener prejuicios contra la casa a la que él representaba. Tratando de sonar lo más natural posible y aguantándose las ganas de llorar le respondió con una sonrisa fingida

─ Me resultó fácil.─

─ Claro que sí, ya has practicado mucho conmigo. ¿Tuviste algún problema con el Señor Zabini?─

─ No, ninguno.─

─ Bien, entonces podrás seguir trabajando con él. Recuerda que sí necesitas algo puedes decírmelo.

Selena se despidió con un frío ─ Hasta luego.─ y se fue a su sala común.

“¿En realidad no habrá pasado nada?” pensaba confundido Snape. “Ayer me abrazó y hoy solo me dice “hasta luego”. Tal vez debí dejarla con los otros Gryffindors.”

Sin ánimos de hablar, la pequeña subió hasta su habitación y se acostó a dormir. Ni siquiera fue almorzar, a pesar de los insistentes llamados de Hermione. El profesor de pociones recorrió con la mirada la mesa de los leones, al no ver a la pequeña, supo que algo no andaba bien. “ ¿Y que esperabas? ¿cómo se te ocurrió ponerla con alguien de tu casa? ¿quién sabe que le habrá dicho ese muchacho?” decía su entrometida conciencia.

Por la tarde Selena fue a la aburrida clase de Historia de la magia. Luego se junto con Hermione en la biblioteca para hacer la tarea. Al terminar era la hora de la cena. En el Gran Salón en ningún momento dirigió su mirada a la mesa de profesores. El resto de la semana continuó de la misma forma. En ningún momento miró a su profesor ni fue a visitarlo. Algo que obviamente, no pasó por alto el morocho.

El viernes por la mañana, nuevamente tenía clases de pociones. Sin más remedio se sentó junto a Zabini. El muchacho la miró pero no le dijo nada. Al entrar al aula Severus vio a la niña con la intención de que ella le devolviera la mirada pero no fue así. “Ya comenzó a dejarme de lado.” Esa era la conclusión a la que había llegado Snape, la niña era una Gryffindor y a ellos no le agradaban los Slytherin y siendo él el jefe de esa casa seguramente era el más odiado.

─ Hoy trabajaran en equipos. Deben preparar “Sinfonía de Sueños”, estas son las instrucciones.─ Movió su varita y aparecieron escritas sobre el pizarrón.─ Comiencen.─ Se sentó en su escritorio mirando a la niña.

Selena y Zabini trabajaban sin hablarse. El niño varias veces evitó mirarla. Por alguna extraña razón se sintió mal después de haberla hecho llorar. “¿Qué diablos me pasa? Nunca me importo nadie. Siempre fue divertido fastidiar y hacer llorar a los demás. ¿Por qué me siento así?”. Esto es lo que estuvo pensando desde que la se dio cuenta de que la hizo llorar. De alguna forma la morocha lograba afectar a las personas que la rodeaban. No era algo que hacía conscientemente, simplemente la gente sentía distintas emociones cerca de ella. La pequeña era como una luz calida que reconfortaba y por eso rápidamente se ganó el cariño de sus compañeros de casa. Más importante, era el hecho de que Snape, se comportaba con ella sin la necesidad de usar la mascara fría y sarcástica que le presentaba al resto de las personas.

Blaise no estaba concentrado en lo que hacia. Más de una vez estuvo apunto de cortarse, mientras rebanaba raíces de asfódelo. No podía aguantar más, tenía que decirlo.

─ Lo … siento.─

Selena lo miró sin entender. Entonces el muchacho volvió a decir ─ Lo siento, lamento haberte hecho llorar, perdón.─ “Ya esta, se lo dije”. Y la molesta piedra que sentía en su estómago desapareció. La morocha lo miraba perpleja, no esperaba que él fuese a disculparse. ─ Esta bien, no te preocupes.─ le contestó y sonrió. A partir de ese momento siguieron trabajando juntos pero esta vez se hablaban. Mientras Neville logró que el caldero con el que trabajaba junto a Seamus estallará. Ambos quedaron cubiertos por la poción que los estaba quemando.

─ ¡IDIOTA!─ Bramo Snape.─ Vallan a la enfermería. Diez puntos menos para Gryffindor por cada uno por su incompetencia. ¡LARGO!─

Ambos niños salieron corriendo. Otra demostración de su mal genio que lo dejaba aún más mal parado frente a la niña. ─ Cuando terminen, dejen una muestra en mi escritorio, identificando correctamente a quienes pertenecen o no la calificaré.─

Segundos después sonaba la campana que daba por terminada la clase. Rápidamente los alumnos salieron del lugar, a ninguno le agradaba la idea de estar más tiempo del necesario con ese hombre. Mientras el profesor estaba de espalda a su escritorio fingiendo revisar el armario de pociones, para controlar su mal humor. El cual había crecido en proporciones astronómicas durante los últimos días. Por unos instantes tuvo la esperanza de que Selena se quedará un rato con él, pero obviamente no era así, a juzgar por el silencio del lugar. “En verdad la extraño, no lo puedo creer, pero la extraño.” Pensaba apoyando su cabeza sobre uno de los estantes del armario. Cuando sintió que algo le jalaba la túnica, rápidamente se dio vuelta para ver quien se atrevía a molestarlo.

─ Profesor ¿se encuentra bien?─ le dijo Selena muy preocupada. Nunca lo había visto con una actitud tan afligida.

─ Estoy bien, no es nada. ¿ Por qué has estado evitándome?─ Preguntó sin darse cuenta.

─ ¿Estás enojada conmigo?─

─ No estoy enojada. Es solo que … ─ la niña no pudo evitarlo y le contó todo. Lo que ocurrió con Zabini la clase pasada, rápidamente le aclaró que el muchacho se disculpo cuando notó que Severus volvía a poner cara de furia. También le dijo lo mal que se sintió durante el banquete de bienvenida cuando todos hablaban de sus familias. Selena se sorprendió cuando el hombre se acerco y la abrazó. Trataba de transmitirle en ese abrazo todo lo que sentía y no le decía en palabras. Durante el fin de semana pasaron casi todo el tiempo juntos. Él la ayudo con la tarea y luego hablaron de varias cosas.

Casi a fines de octubre, una lechuza gris le entregó una carta a la niña a la hora del desayuno.

Severus se dio cuento y rápidamente se dirigió hacia ella. “Si es de Lucius … voy a matarlo.”

─ Señorita Thomas, ¿sé puede saber de quien es, esa carta?─

La morocha lo miró, no entendía porque su profesor estaba tan molesto.─ Es de Hagrid, hoy me escribió él.─

─ ¿Hagrid?─

─ Sí, me invito a tomar el té a la tarde. ¿Sucede algo malo?─

─ No, nada. Cinco puntos menos para Gryffindor.─ le dijo Severus a los gemelos Weasley que estaban sentados frente a la niña y se reían de su actitud. Regresó a la mesa de los profesores refunfuñando.

─ ¿qué sucede, Severus?─ preguntó la Señora Sprout.

─ Hagrid, le escribió una carta a la niña.─

─ ¡Oh! Sí, hoy le tocaba a él.─

─ ¿le tocaba a él?─

─ Sí, como Selena no recibía correspondencia durante el desayuno, se la veía bastante triste. Así que algunos de nosotros nos turnamos para escribirle algunas líneas e invitarla a pasar la tarde.─

─ ¿Por qué no me dijeron nada?─

─ Bueno … como ella ahora esta en Gryffindor … no pensamos que querrías participar.─

El 31, el gran salón fue decorado para Hallowen, pero la celebración fue interrumpida por un troll. Días más tarde Selena notó que su profesor rengueaba. Pero al preguntarle, él dijó que no le pasaba nada. Esa noche, ella escucha una conversación entre el trío de Gryffindor. Harry, asegura que vio la pierna de Snape sangrando y que el conserje lo estaba curando. “Entonces, sí esta herido”. Espero a que todos se fueran a dormir, para ir a verlo. No le importaba si la encontraban fuera de la cama tan tarde o si la castigaban. Tenía que asegurarse de que su profesor en verdad estuviera bien. Salió sigilosa de la torre hacia las mazmorras. Al llegar a las escaleras del primer piso, fue sorprendida por Peeves. Le arrojó un balde de agua fría. Antes de que pudiera decirle algo a ese desagradable bromista, una voz furiosa retumbó en el lugar…

─ Asqueroso duende de pacotilla, ¿cómo te atreves? Lo lamentaras cuando se lo diga al Barón Sanguinario.─

Peeves desapareció antes de que el fantasma de Slytherin llegara.

─ ¿Qué haces fuera de tú cama a estas horas?─ le dijo Severus a la niña mientras le aplicaba un hechizo secador.

─ Quería verlo, escuche que en verdad estaba herido en la pierna y yo … estoy preocupada por usted.─

─ Te he dicho que estoy bien. No deberías preocuparte por mí, soy adulto y se cuidarme. Sabes que has roto las reglas, debería castigarte y quitarle puntos a tu casa.─ Le dijo con la mirada más fría y seria que pudo poner. El que ella se preocupará por él, en verdad le había tocado el corazón.

─ ¿Cuál es mi castigo?─

─ Mañana tendrás que ayudarme en el aula de pociones después de clases. Vamos te llevaré hasta tu sala común.─

“¿Castigo? Sí como no, para mí no es un castigo y sé que para él tampoco. Ni siquiera me saco puntos.” De hecho, jamás le quitó puntos, incluso más de una vez se los había dado. Era la única en Gryffindor que recibía puntos de parte de Snape.

En el partido de Quidditch entre Gryffindor ySlytherin, Harry Potter tuvo problemas con su escoba. Hermione le aseguraba a Selena que Snape era el responsable. Pero la morocha defendía a muerte al profesor de pociones. El resultado: las dos niñas dejaron de hablarse.

Las vacaciones de Navidad trajeron un respiro a los alumnos después de tantas tareas. Selena se quedó sola en el dormitorio porque las otras chicas regresaron con sus familias. Se levantó temprano el primer día de las vacaciones cuando con un estruendo un elfo domestico apareció en la habitación …

End Notes:

Nota de la autora.

¿Quién es el elfo?

¿cómo pasará la Navidad Selena?

El próximo capítulo se llamará: Una mágica navidad.


Tags: fics, severus snape, lucius malfoy

Publicado por miakayuki2006 @ 11:10  | sele y sevi vers 2
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