Jueves, 30 de octubre de 2008
Capítulo 9: extrañas visiones by miaka snape
Author's Notes:
como no tengo otro lugar para escribir esto lo hago aquí antes de subir un nuevo capítulo, esto se lo digo a mis lectoras fieles.

me mandaron un mail desde la web los malos autores y sus fics y basicamente me dicen que esta historia es un desastre y que como los personajes no se comportan como los describe Rowling y que además selena es una mary sue, me recomiendan que directamente deje de escribirlo, lo borre y me dedique a escribir otra historia, realmente me bajoneo bastante y estoy pensando en dejar de públicar la historia y me gustaría saber si ustedes opinan lo mismo.

besitos miaka

Disclaimer: esta es una historia que se basa en uno de los mejores personajes creados por la adorada J.K. Rowling. No, no es Harry Potter, es Severus Snape. (ojala Rowling me lo regalara. Jeje.)


Aclaraciones: es un fic que comienza romántico y algo lento para luego haber situaciones bien explicitas. Así que quedan advertidos. Puede haber ocasionales escenas de torturas y violaciones, por lo tanto esta clasificado para mayores de 18.
Los pensamientos van entre comillas.


Pareja: Severus Snape y Selena.

Capítulo 9: Extrañas visiones.

El humo negro que salía de su armario, comenzó a rodearla. No podía moverse y se sintió repentinamente muy débil y asustada. Trató de gritar, pero las palabras no salían de su boca y cada vez, estaba más aterrada. Todo a su alrededor se ponía más y más oscuro, se le dificultaba respirar y una gran presión embargaba su corazón. Cayó al suelo de rodillas y temblando mientras que un sudor helado recorría su cuerpo. No supo en que momento pudo gritar.
- ¡Auxilio, por favor ayúdenme!.-
Severus estaba llegando a la habitación, extrañado por la tardanza de la pequeña. Cuando escuchó sus gritos, corrió hacia el lugar. Al entrar, solo pudo ver un espeso humo negro que se arremolinaba en el centro de la habitación y los gritos de la niña salían de su interior.
- ¡SELENA!- gritó Snape y realizó una serie de hechizos para disolver el humo, pero no dieron resultado. Desesperado por ayudarla, se abalanzó hacia el humo y fue expulsado violentamente contra una de las paredes de la habitación. Se lesionó un hombro y por su cabeza corría un hilo de sangre.
- ¡SELENA !- gritaba, estaba alterado por no poder rescatarla.
Los gritos de terror de la pequeña sumados a los de Severus, fueron escuchados por McGonagall que entró con paso firme. Trató en vano de desaparecer el humo con unos encantamiento mientras, Snape se incorporó algo mareado por el golpe en la cabeza y decidido a salvar a la niña, se dirigió nuevamente hacia el humo, pero algo muy poderoso se lo impedía, parecía que hubiera una barrera invisible.
Dentro del remolino, Selena comenzó a ver distintas imágenes:
Una mujer con un bebé en brazos descansaba en un jardín de rosas, que por algún motivo, a la niña le resulto familiar.
Un hombre cantaba una canción a una beba que dormía en una cuna blanca con un dragón tallado en un lateral.
La mujer era muy hermosa, tenía una larga y abundante cabellera negra y unos ojos celestes como el cielo.
El hombre era alto y castaño, con unos ojos avellanas similares a los suyos.
Más y más imágenes seguían apareciendo ...
Alguien lanzaba a la beba al aire ... *Evan, ten cuidado, no la asustes* dijo la mujer.
*Vamos, hermana, sabes que nunca lastimaría a la pequeña*
Selena seguía gritando y llorando desesperada, no podía moverse y sus fuerzas la abandonaban. A lo lejos escuchó una voz familiar que la llamaba ...
- ¡SELENA! Escúchame ... ¿Qué sucedió?, por favor, contéstame.- gritaba Snape, mientras que McGonagall y Sprout, que acababa de llegar, trataban de disolver el humo.
- ¿¡PROFESOR?! ... Profesor Snape ... ayúdeme ... por favor ...-
- Selena, dime que pasó, te ayudaré.-
- No lo sé ... algo salió del armario ... ayúdeme ... sáqueme de aquí ...- Y la voz de la niña dejó de sentirse.
"¿Del armario? No puede ser un boggart, esas cosas no se comportan así, además ... estoy seguro de que ella no le tiene miedo a la oscuridad, pero ... no hay otra explicación".
- Riddikulus.- dijo Severus, apuntando con su varita al remolino de humo, el cual se transformó en un conejo y corrió hasta la niña. - ¡Selena! - exclamó pero la pequeña se encontraba inconsciente.
- ¿Qué le sucede?- Preguntó Sprout muy preocupada.
- Esta ardiendo, tiene mucha fiebre.- respondió Snape.
- No puede ser, ella estaba bien.-
- Rápido, hay que llevarla con Poppy. Severus ¿puedes cargarla? ¿tú hombro ...?- Dijo McGonagall.
- Estoy bien.- Respondió él, mientras tomaba a la niña y salía corriendo hacia la enfermería.
Por el camino Minerva le ordenó a Filch que le avisara al director lo sucedido.
- ¿Qué sucedió?- preguntó la enfermera.
- No estamos seguros.- Respondió Snape.
Dumbledore llegó a la enfermería mientras Poppy revisaba a la niña. Le dio varias pociones y pronunció distintos hechizos para bajarle la fiebre, pero nada daba resultado.
- Me temo que no puedo hacer más por ella, he tratado todo lo que sé pero nada funciona.-
- Debemos llamar a un curandero de San Mungo.- Declaró Albus, mientras salía del lugar. Un rato después regresó acompañado de Filibuster, el mejor curandero del hospital mágico y viejo amigo.
- Necesito revisar a la pequeña, solo puede quedarse su tutora y la enfermera, los demás deberán retirarse.- sentenció el recién llegado.
A regañadientes, McGonagall y Snape salieron del lugar, acompañados del director. Los nervios estaban afectando a los dos profesores, Severus decidió que sino le permitían regresar rápidamente junto a la niña, entraría a la fuerza en la enfermería. Los minutos pasan y parecían horas, uno rato después, las puertas se abrieron. Snape, notó que las dos mujeres lloraban y eso, no era un buen augurio.
- Me temo que no podemos hacer nada por ella.- exclamó Filibuster para horror de los adultos.
- ¿Qué quiere decir?- preguntó amenazadoramente el morocho.
- No sé que le ha pasado, pero no hay ninguna curación que resulte. Solo nos queda esperar, todo depende de la voluntad de la pequeña por vivir.-
A Severus se le aflojaron las piernas igual que a McGonagall y tuvieron que sentarse.
- Lo único que puedo recomendarles es que se queden junto a la niña, solo aquellas personas con las que tiene un fuerte vinculo emocional, que le hablen y traten de alentarla para que se mejore. Tal vez responda, si no pueden contenerse y comienzan a llorar, solo empeoraran las cosas. Si la fiebre no baja pronto ... me temo que morirá.-
- ¡NO! Ella no puede morir, es solo una niña.- Exclamó Severus, mientras que Pomona lloraba desconsoladamente.
- Minerva será mejor que lleves a Madame Sprout a su habitación y te quedes con ella. Filibuster gracias por venir.- sentenció el director.
- No me des las gracias, Albus, no he podido hacer nada. Cualquier cosa llámame nuevamente.-
- Me quedaré con ella.- dijo firmemente Severus, ni siquiera Minerva se atrevió a contradecirlo, todos sabían muy bien que la niña adoraba a Snape, quizás él pudiera despertarla.
El director y el curandero salieron de la enfermería seguidos por Sprout, McGonagall y Pomfrey que trataba de tranquilizar a la profesora de Herbología a pesar de que ella misma estaba bastante alterada.
La primera noche la niña se mantuvo estable, Snape no se separó de su lado ni por un momento. El resto de los profesores estuvieron visitando a la pequeña varias veces, excepto Sprout que no pudo volver, estaba demasiado alterada, no quería perder a esa niña.
Sin embargo los días siguieron pasando y la pequeña poco a poco se fue desmejorando, la fiebre subía cada vez más, deliraba y gritaba cosas sin sentido. Severus hizo todo el uso de su autocontrol para no desquiciarse. No podía soportar ver a la morocha sufriendo de esa manera, y él ahí, parado, sin poder hacer nada. No dormía ni se alejaba de ella, su temor era que en cuanto se fuera, al regresar la encontraría muerta. Trataba de hablarle, de decirle todas aquellas cosas que no se atrevía a confesarle cuando estaba despierta. No podía dejar de pensar en que pasaría si ella muriera... "¿qué voy hacer sin ella? Nunca podré volver a verla sonreír, nunca me abrazará nuevamente, ni me dirá que se preocupa por mí, que yo le agrado ... no podría soportarlo ... no puedo perderla."
- Selena, por favor, tienes que despertar. No me dejes pequeña, te necesito.- le susurraba Snape.
Luego de siete días, el cuerpo de Selena se encontraba al límite, completamente debilitada, seguía delirando y balbuceando palabras sin sentido. Su cuerpo se estaba consumiendo y la vida se le escapaba segundo tras segundo.
- Debemos prepararnos para lo peor. No creo que pase la noche.- dijo llorando Madame Pomfrey. Tuvo que darle una poción calmante a Sprout, otra a McGonagall y tomarse una ella misma. No podían permanecer en el lugar, al igual que el director, se retiraron. Severus se quedó solo con la niña, estaba agotado, en todo este tiempo apenas había dormido y comido.
Nunca pensó que podría sentirse tan vulnerable, se había encariñado con esa niña y ahora la iba a perder para siempre. "Nada de lo que sé puede salvarla, no hay nada, ni siquiera magia oscura. Entregaría mi alma por que ella se recuperara."
- Selena, por favor despierta, no puedes darte por vencida, te lo suplico, hazlo por mí. Pequeña por favor, tienes que escucharme.-
Bien entrada la noche se quedó dormido, estaba agotado. Por la madrugada, la fiebre bajo y la morocha despertó. Estaba confundida, las imágenes seguían abrumando su mente. No sabía donde se encontraba, no recordaba que había sucedido, solo seguía viendo esas imágenes. Volteó su rostro y observó al profesor de pociones dormido en una silla junto a su cama. Muy despacio se incorporó, estaba un poco mareada y lentamente camino hacia Snape, con su mano retiró algunos de los cabellos que él tenía sobre su rostro y en un susurró lo despertó.
- Profesor ... profesor Snape.-
Severus abrió los ojos y al ver a la niña parada junto a él, se sorprendió. Por un momento pensó que se trataba de un ángel o de un fantasma. Pero cuando sintió la mano de la morocha se dio cuenta de que estaba bien. La abrazó con todas sus fuerzas, y sin poder evitarlo unas lágrimas cayeron de sus ojos.
- Profesor, no llore, ya estoy bien.- le dijo la pequeña mientras que con su mano secaba el rostro del adulto.
- Selena, estaba tan preocupado, pensé ... pensé que no despertarías.-
Se quedaron abrazados por largo tiempo, ninguno de los dos quería separarse, un rato más tarde la regresó a la cama. Tenía que avisar a los demás que la pequeña había despertado.
- Tengo que decirles que despertaste.-
- No se valla profesor, por favor quédese conmigo.-
- Enseguida vuelvo, te lo prometo.- le dio un beso en la frente y salió de la habitación.
Segundos después, un estruendo llamó la atención de la morocha.
- ¡Señorita Selena! ¡despertó! ¡Cuánto me alegro!- Chilló Dobby.
- ¡Dobby! ¿Qué haces aquí?-
- Vine a verla, cuando me enteré de lo que le pasó, le avisé a mi amo. Él me ordenó que me quedará con usted y le informara lo que sucedía. Mi amo ha estado como loco, pero no podía venir a verla.-
Selena se imaginó lo mucho que Lucius debería estar alterado por no poder estar con ella. Él le había prometido que la protegería y ahora que ella estaba enferma, él ni siquiera había podido acercarse.
- Ve con Lucius y dile que ya estoy bien, que no se preocupe, en cuanto pueda le hablaré e iré a verlo. Dile ... dile que lo quiero mucho.-
- Lo haré señorita.- y el elfo se desvaneció.
A continuación regresó Snape acompañado de Dumbledore, McGonagall, Sprout y Pomfrey.
- ¡Por Merlín! Mi pequeña, despertaste.- decía entre llantos la profesora de herbología.
- Pomona, no te preocupes, ya estoy bien.- le contestó la niña tratando de tranquilizar a su tutora. Mientras que Snape se acercó y se sentó a su lado.
- Severus, deberías ir a descansar, nosotros nos quedaremos.- le dijo el director, al observar al agotado profesor de pociones.
- Me quedaré con ella.- Respondió Severus al tiempo que la pequeña lo tomaba de la mano.
- Selena debe descansar.- Sentenció Madame Pomfrey.
- Deberías descansar, Severus, la has cuidado por mí todo este tiempo, ahora yo me haré cargo.- anunció Sprout.
- He dicho que me quedo.- Bramó Snape, no iba a permitir que lo alejaran de esa niña. No ahora que ella estaba despierta, la necesitaba como nunca en su vida imagino que podría necesitar a alguien.
- Vamos, Selena debe descansar. Él se quedará, después de todo la ha cuidado día y noche.- Sentenció Minerva para sorpresa de todos los presentes. Luego de que todos se despidieran, la morocha miró a su profesor. Estaba más pálido que de costumbre, muy demacrado y con ojeras.
- Gracias por cuidarme. No ha estado durmiendo ¿verdad?-
- No tienes que darme las gracias, no podía alejarme de vos.-
Selena se hizo a un lado en la cama. - Puede acostarse conmigo, la cama es bastante grande, debería dormir.- le dijo sonrojada la morocha.
- Yo ... no ...- Respondió Severus aún más colorado que ella.
- Profesor, tiene que dormir.- le dijo con una voz autoritaria que él jamás le había oído.
- Esta bien.- le respondió mientras se quitaba la capa y los zapatos para acostarse a su lado, algo inseguro. La pequeña se acercó ý él la abrazó y se durmió rápidamente en sus brazos. No podía dejar de mirarla y acariciarla suavemente. "No podría soportar perderte. Esto es una locura pero yo ... yo la amo. Es tan solo una niña pero ... la amo, nunca creí que volvería a sentir esto". - Te amo.- le susurró mientras ella dormía profundamente a su lado, luego se quedó dormido.
A media mañana Madame Pomfrey regresó para revisarla. Valla sorpresa que se llevó al ver a los dos dormidos y abrazados. El rostro de Snape era tranquilo, incluso parecía estar sonriendo. La enfermera jamás había visto esa expresión en el rostro del profesor. No quiso despertarlos y salió nuevamente. "Si Minerva los ve, armará un escándalo". cerró las puertas de la enfermería y prohibió la entrada al resto de los profesores.
- Ambos necesitan descansar y no voy a permitir que los molesten.-
- Poppy, por favor déjame entrar.-
- Lo lamento señor director pero mi función es asegurar la salud de mis pacientes, no puedo dejarlo pasar.-
Cerca del mediodía Severus se despertó y observó a la pequeña junto a él.
- ¿Estás despierta?-
- Sí, me desperté hace un rato, pero no quería moverme para no despertarlo.-
- ¿Te sientes mejor?-
- Si, profesor Snape.-
- Severus.-
- ¿Qué?-
- Puedes llamarme por mí nombre ... sí quieres ... aunque cuando comiencen las clases deberás llamarme profesor Snape como siempre.-
- Lo haré ... Severus.-
Su nombre en los labios de la niña era como música para sus oídos, se sentía tan bien que ella lo pronunciara.
- Severus ... deberías dormir un poco más.-
- Estoy bien, dormí suficiente.-
- No lo creo, aún tienes ojeras.- le respondió mientras tocaba el rostro de su profesor.
- ¿Quieres levantarte? ¿Te estoy molestando?-
- No, para nada. Quiero estar contigo.- le dijo mientras se sonrojaba. Severus tuvo que controlarse para no besarla, sabía que ella lo quería pero ... "soy su profesor, soy muy viejo para ella, podría ser su padre, jamás me verá de otra forma. Además ¿quien podría fijarse en mí?".
- Selena ... ¿Qué fue lo que ocurrió?-
- No lo sé, algo salió del armario y luego ... vi cosas ... imágenes ... como si fueran recuerdos.-
- Lo que salió del armario fue un boggart ... nunca he visto que se comportaran así. ¿le tienes miedo a la oscuridad?-
- No, para nada ¿por qué?-
- Es muy extraño, los boggarts asumen la forma de las cosas a las que más miedo tenemos.-
- Entonces tendría que haberse convertido en una araña, me aterrorizan.-
Madame Pomfrey entró en ese momento, llevándoles el almuerzo. Cuando Severus la vio, casi se cae de la cama. Se sentía incomodo de que lo vieran en esa situación, compartiendo la cama con la niña y teniéndola entre sus brazos.
- ¡Relájate Severus! Ya los había visto dormir. No te preocupes, nadie más te vio.- Se apresuró a decir la enfermera al notar la expresión del profesor. - Deben comer, nadie vendrá a molestarlos hasta la tarde.- y salió del lugar riendo. Snape estaba escarlata, la pequeña lo miraba y sonreía.
- ¿Se puede saber que te hace tanta gracia?- preguntó el morocho tratando de sonar frío e intimidante, pero no lo logró, la risa de la niña lo hacía feliz.
- Su expresión, lo siento ... Severus.-
- Será mejor que almorcemos o se enfriará.-
A pesar de que lo habían visto, se quedó almorzando en la cama junto a ella, la miraba de reojo no quería incomodarla.
- ¿Qué sucede?- preguntó la morocha al notar la mirada de su profesor.
"Perfecto, ahora pensará que soy un depravado".
- Nada, solo ... quería mirarte, estaba tan preocupado por vos.-
- Ahora estoy bien.-
- Lo siento, no quise incomodarte.-
- No lo hiciste, estoy despierta gracias a vos.-
- ¿A mí?-
- Sí, te escuche llamarme varias veces, tu voz me guío.-
- ¿Escuchaste todo lo que te decía?- preguntó preocupado.
- No, solo escuchaba mi nombre ¿por qué?-
Severus estaba aliviado de que no lo hubieran escuchado, de otra forma ¿cómo le explicaría que se había enamorado de ella? - Quería saber si podías escucharme.-
- Escuchaba que me llamabas pero luego lo demás se escuchaba muy lejano, no podía entender que me decías. Era como una horrible pesadilla de la que no podía despertar.-
- Solo eran sueños a causa de la fiebre, ahora estas a salvo.- le dijo Severus y la abrazó.
- Me siento muy cansada.-
- Acuéstate a dormir. Vendré a verte más tarde.- respondió Snape levantándose de la cama. "Necesita descansar y no estar respondiendo mis estúpidas preguntas."
- Esta bien.- dijo triste la morocha.
- ¿Qué sucede?-
Selena quería que él se quedara pero sabía que Snape también necesitaba descansar. - Nada, descanse profesor.-
Severus la miró por unos segundos. - ¿quieres que me quede?- La verdad es que él no quería dejarla, aunque estaba cansado, lo único que le importaba era estar con ella.
- Estaré bien, usted también debe descansar.- "No quiero que se enferme por mi culpa."
Severus no pudo contenerse, se acercó nuevamente y la envolvió en sus brazos. - Me quedaré contigo pequeña, no te preocupes.-
- Yo quiero que se quede pero ... no quiero molestarlo.-
- Selena no es molestia estar contigo, eres muy importante para mi.-
La niña sonrió al escucharlo y se durmió nuevamente en los calidos brazos de su profesor. Por la tarde el director se asomó a la enfermería.
- Severus ¿cómo están?-
- Aún duerme, se siente muy cansada pero esta bien.-
- Tú también necesitas descansar, apenas has dormido.-
- Albus sabes bien que no necesito dormir mucho, mi experiencia como mortífago tiene algunos beneficios.-
- mmm ¿qué sucede?- preguntó la pequeña al escuchar las voces.
- Nada, el director vino a verte.-
La morocha abrió los ojos y sonrió. - Hola.-
- Hola pequeña ¿te sientes bien?-
- Sí, solo estoy cansada y ¿Pomona?-
- Vendrá a verte en un ratito por eso me quedaré haciéndote compañía, así el profesor Snape puede ir a descansar.- dijo el director ganándose una mirada asesina por parte del morocho.
- Albus ya te dije que no necesito descansar.-
- Pues no lo parece, tienes una cara fatal.- dijo McGonagall que acababa de llegar.
- Te informo que este siempre ha sido mi rostro, deberías saberlo muy bien ya que tus gryffindors siempre me están poniendo sobrenombres.-
- No te atrevas a difamar a mis niños, eres un ...-
- ¡Ya basta los dos! Esto es una enfermería y no un ring de pelea, si quieren seguir discutiendo váyanse a afuera.- los reprendió Madame Pomfrey.
- Esta bien Poppy, es solo que él no acepta la verdad.-
- Vieja arpía.- siseó Severus.
- Prefiero ser una vieja arpía antes que un asqueroso mortífago.-
- ¿Es que le estoy hablando a las paredes? ¿no les importa la niña? Terminen ya de pelear.- ordenó la enfermera.
- Iré a descansar pequeña, luego vendré a verte.- dijo Snape y se fue molesto por no poder quedarse con ella. "Esa vieja bruja. No quiero que Selena se ponga mal por vernos pelear."
Selena miraba fijamente a su profesora.
- Pequeña ¿qué sucede? Seguro que Snape no te ha dejado dormir. No te preocupes me aseguraré de que no regrese.-
- ¿Por qué es tan mala con él?- preguntó llorando la niña.- Yo quería que se quedara.-
- Selena escucha, él no es una buena persona, no te dejes engañar. Lo mejor para ti es que no le tomes cariño y te alejes de él porque tarde o temprano va a defraudarte o peor a lastimarte.-
- ¡Eso no es verdad!- dijo la niña y comenzó a llorar más fuerte.
- Minerva será mejor que te retires, solo estas empeorando las cosas.- sentenció el director.
- Albus hay que decirle la verdad, no puede confiar en ese hombre.-
- ¡Minerva!-
- Esta bien, luego vendré.- respondió la jefa de gryffindor saliendo de la enfermería, instantes después llego madame Sprout.
- ¡Mi niña! ¿por qué estas llorando? ¿Te duele algo?-
- McGonagall echó al profesor Snape.- respondió la morocha, la profesora miró al director en busca de una explicación mientras trataba de consolarla.
- Minerva y Severus, discutieron nuevamente frente a ella, y él se retiró muy molesto.-
Sprout se quedó por el resto de la tarde junto a su protegida tratando de levantarle el animo, cenaron juntas y luego la arropo para que se durmiera.
- El profesor Snape dijo que iba a volver.-
- Seguro que se quedo dormido, no te preocupes, mañana de seguro vendrá a verte. Es tarde, vamos a dormir.-
- Hasta mañana Pomona.-
- Dulces sueños mi niña.-
A media noche la pequeña despertó, había tenido una pesadilla en la que veía las imágenes que el boggart le hizo ver. Junto a su cama se encontraba su tutora pero no había ninguna señal de su profesor. Aunque estaba muy cansada y sabía que debía hacer reposo no podía resistirse, tenía muchas ganas de ver a su profesor. Por eso, lentamente, se dirigió hacia las mazmorras, el camino era largo y sus piernas parecían que en cualquier momento iban a dejar de responderle pero peor aun era que la cabeza le daba vueltas por el esfuerzo. Cerca de la habitación de Snape, se detuvo al escuchar los gritos.
- ¿Cómo te atreves a acusarme de algo así?-
- Tu pasado te condena. Nadie cree que puedes cambiar, siempre has sido el mismo. Recuerdo cuando eras mi alumno, siempre haciendo hechizos de artes oscuras y lastimando a los que eran más débiles. Has querido deshacerte de la niña desde el día en que la conociste.-
- Eso no es verdad.-
- ¿No te parece extraño que fuiste el único en darse cuenta de que eso era un boggart? Yo creo que fue uno de tus antiguos hechizos, si mal no lo recuerdo, usaste algo similar con James Potter. Claro que el resultado no fue el mismo pero asumo que con los años lo has mejorado.-
- Nunca lastimaría a esa niña.-
- Ya es hora de que te quites la máscara. Es una hija de muggles, el blanco favorito de los mortífagos. No dejaré que vuelvas a estar cerca de ella, te lo garantizo.-
- No puedes hacer nada para evitar que este con ella. Lárgate de aquí.- bramó Snape.
- Tal vez a mí no me haga caso pero de seguro Pomona la alejará de ti, después de todo, ella tiene asuntos pendientes contigo.- sentenció McGonagall y se retiró convencida de que lograría su objetivo por eso no se percató de que la niña estaba escondida muy cerca.
Cuando Selena notó que su profesora esta lejos, golpeo la puerta de la habitación.
- ¿Y ahora de que vas a acusar ... ¡Selena! ¡¿Qué demonios haces aquí?!- gruñó Snape.
- Yo solo ...- dijo la niña tambaleándose. Severus la alzó.
- ¿Viniste sola?-
- Sí, yo ...-
- Lamento no haber regresado, ¿estuviste esperándome?- preguntó mientras caminaba en dirección a la enfermería.
- Si, quería verte. ¿estuvieron peleando toda la tarde?- preguntó la niña mientras se acurrucaba en los brazos de su profesor.
- No te preocupes por eso.-
- ¿Por qué ella es tan mala?-
- Otros dirían que yo soy el malvado.-
- Pero no es verdad, ella cree que soltaste a ese bicho.-
- ¿Otra vez estabas escuchando? ¿es que nunca aprendes?- Gruñó Snape.
- Lo siento.-
- ¿Crees ... que yo haría algo así para lastimarte?-
- Sé que no me lastimaría.-
- ¿Cómo lo sabes?-
- Porque sino no me hubiera cuidado todo este tiempo y no habría tratado de despertarme.-
- ¿Confías en mí a pesar de mi pasado?-
- Claro que sí o no habría venido hasta aquí para verlo.-
- Pequeña ...- "Te amo, te amo tanto. Significa mucho que confíes en mí y me quieras a pesar de todo lo que te dice para que me odies."
- ¡Selena! ¿qué haces levantada?- preguntó su tutora cuando los dos entraron en la enfermería.
- Fue a verme.- respondió Snape regresándola a la cama.
- ¿Fuiste hasta las mazmorras? ¿en qué estabas pensando?-
- Pomona lo siento, vos estabas dormida y yo...-
- Esta bien, tranquila, tienes que quedarte en cama para que te recuperes pronto ¿de acuerdo?-
- Lo prometo pero no te enojes.-
- No estoy preocupada, me preocupo por ti. Vamos a dormir que es tarde.-
- ¿Me permites quedarme?- preguntó el morocho a la profesora de herbología. Sprout lo fulminó con la mirada.
- Supongo que no tengo opción, si te pido que te retires de seguro la pequeña irá nuevamente a buscarte.-
Selena tomó la mano de su profesor que se sentó junto a su cama, para asegurarse de que él no se fuera y luego se quedó dormida.
- ¿Tú también me consideras culpable de lo sucedido?-
- Comienzo a creer que Minerva tiene razón. Estabas solo con ella en la habitación cuando ocurrió.-
- ¿Vas a prohibirme estar cerca de ella?-
- Aunque te lo prohibiera, Selena te buscaría. No puedo entender porque te quiere, eres un hombre cruel y malvado que disfruta lastimar a los demás.-
- No voy a lastimarla.-
- ¿Por qué habría de creerte? No he olvidado lo buen actor que eres.-
- Lo que pasó entre nosotros, en el pasado, no tiene nada que ver con ella.-

 

End Notes:
Nota de la autora:

¿qué opinan de lo que siente Sev?
¿Selena lo corresponderá?
¿Qué ocurrió entre Pomona y Sev?

Aclaraciones:

A partir de este capítulo la historia se divide en dos, una en la que Selena sí escucha lo que Severus le dice cuando esta enferma (historia que publicó en fanfiction, si les interesa les paso el link) y la otra es esta en la que Sele no logra escuchar nada más que su nombre. La razón de esta división es que en un principio cuando pensé la historia, los personajes no iban a estar juntos románticamente por un buen tiempo, pero en el camino de escribir pues se salieron con la suya y terminan juntos antes de tiempo, pero como me habían quedado otras buenas ideas para la historia decidí escribir esta alternativa.
Bueno eso es todo por ahora, espero algunos comentarios, críticas, sugerencias, ec.
Buena semana
Besos
Miaka

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Capítulo 10: Lazos mágicos by miaka snape
Disclaimer: esta es una historia que se basa en uno de los mejores personajes creados por la adorada J.K. Rowling. No, no es Harry Potter, es Severus Snape. (ojala Rowling me lo regalara. Jeje.) Aclaraciones: es un fic que comienza romántico y algo lento para luego haber situaciones bien explicitas. Así que quedan advertidos. Puede haber ocasionales escenas de torturas y violaciones, por lo tanto esta clasificado para mayores de 18.Los pensamientos van entre comillas. Pareja: Selena y Severus Snape. Capítulo 10: Lazos mágicos. Snape y Sprout hablaban en voz baja mientras la niña dormía profundamente, aferrada a la mano de su profesor. - No me enorgullezco de lo que he hecho en mi pasado y lamentablemente no puedo cambiarlas.-- Tú me sedujiste solo para obtener información sobre mi marido y el departamento de aurores. Jamás podré perdonarte, disfrutaste diciéndole lo que había pasado entre nosotros y luego no tuviste compasión, lo asesinaste enfrente de mis ojos. Día tras día tengo que ver tu horrible rostro que me recuerda todo lo sucedido, te aseguro que si puedo evitar que la niña te siga queriendo, lo haré. No mereces que ni ella ni nadie te quieran, no mereces seguir con vida.-- ¿Crees que no lo sé?-- Entonces por el bien de Selena no vuelvas a estar cerca de ella.-Mientras discutían ninguno de los dos se percató de que habían despertado a la morocha. Enterarse de todas estas cosas del pasado de su profesor le dolían un montón.-- No voy a alejarme, no es su culpa lo que yo haya hecho.-- Eres patético, deberías inventar otra excusa. No quieres alejarte porque solo piensas en ti, como siempre lo has hecho.-- ¡Silencio!- Gruñó madame Pomfrey.- Van a despertarla, son dos insensatos.Ambos profesores no volvieron a dirigirse la palabra por el resto de la noche. Selena entre dormida y despierta no pudo dejar de pensar en lo que había escuchado."¿Por qué nadie le da una oportunidad? Él ya no es malo y todos lo tratan muy cruelmente. Hay muchas personas en este castillo pero nadie es amable con él por eso siempre esta solo y triste." Por la mañana temprano, el señor Filch le avisó a madame Sprout que un pequeño desastre ocurrió en uno de los invernaderos. Sin más opción que ir a resolver el asunto Pomona dejó a Snape solo con la niña.- Selena buenos días.- dijo el profesor con su suave voz cuando la morocha despertó. Ella se levantó y se arrojó a los brazos del adulto.- Severus te quiero mucho.- le susurró en el oído sorprendiéndolo, era la primera vez que ella pronunciaba esas palabras.- Yo también te quiero.- "Te quiero más de lo que podrías llegar a imaginar mi pequeño amor."- ¿Por qué me saludas de esta forma?-- Si te lo digo vas a enojarte.- "Prometo que no va a pasar un día sin que le diga lo mucho que lo quiero, no deseo que vuelva a sentirse solo nunca más."- ¿Por qué?-- Porque otra vez estuve escuchando.-- ¿Cuándo? ¿qué es lo que escuchaste?-- Anoche, cuando ... discutías con Pomona.-- Selena, será posible ¿Cuándo vas a aprender? Es de mala educación escuchar conversaciones ajenas.-- No fue mi culpa, ustedes me despertaron. No te enojes.-- Pequeña no me enojo pero hay cosas que no quiero que sepas sobre mí y lo que escuchaste anoche es una de ellas.-- ¿No confías en mi?-- Claro que confió en ti pero eres muy pequeña. En mi pasado hice cosas terribles y quizás si lo supieras ...-- ¿Crees que dejaría de quererte?-- Probablemente, me tratarías igual que lo hacen los demás.-- Tonto, no voy a dejar nunca de quererte. Ya no sos malo, ahora haces muchas cosas buenas: me ayudas a mí, ayudaste a proteger la piedra filosofal y evitaste que el profesor Quirrell arrojara a Harry de la escoba y se rompiera la cabeza. Lo ves ahora sos muy bueno.-- Pequeña.- Le dijo abrazándola muy fuerte.- Aunque seamos amigos sigo siendo tu profesor así que más respeto, ¿qué es eso de llamarme gruñón y tonto?- - Bueno, tonto no sos pero no puedes negar que eres medio gruñón.-- ¡Selena! Eres una mocosa malcriada, nunca creí que alguien se atrevería a decirme gruñón en mi cara.- Sentenció Severus sonriendo. - Severus ¿No crees que la niña necesita descansar? ¿Por qué no te retiras?- dijo McGonagall que acababa de entrar.- Profesor quédese conmigo.- Dijo la pequeña abrazándolo y escondiendo su rostro en el cuello del adulto.- No te preocupes, no voy a dejarte.-- ¡Severus!- Gruñó la jefa de Gryffindor.- No puedes echarme, no eres su tutora.-- Pero yo sí.- Dijo Sprout detrás de Minerva.- No creo que sea una buena idea.- Anunció Filibuster, que entró junto con el director.- Albus me contó que la pequeña despertó y que la persona que la cuido fue este hombre. Ella aún esta muy débil y podría recaer, lo que probablemente sería fatal. Hay una alta probabilidad de que halla despertado gracias al vínculo mágico por lo tanto es mejor que no lo rompan.-- Un vínculo mágico solo se crea si el cariño es mutuo y es muy fácil de comprobar.- Dijo McGonagall deseosa de que no existiera tal lazo.- Así es, si me permiten.- Dijo el médico moviendo su varita en dirección al adulto y la niña.- ¡Profesor! ¡Está brillando!- exclamó la morocha.- No soy el único, tu también.-- ¿Por qué estamos brillando? Parecemos un árbol de Navidad.- - Porque existe una unión mágica entre ambos.- Gruñó indignada McGonagall.- ¿Y eso que quiere decir?- preguntó la pequeña.- Que ustedes dos se quieren mucho. Las uniones mágicas se dan cuando dos personas se tienen mucho cariño, por ejemplo entre padres e hijos, entre hermanos, con los amigos y entre las parejas. Cada persona crea muchas uniones a lo largo de su vida, algunas son muy fueres otras no tanto.- Explicó el director.- ¡Vamos! Ya salgan todos, la pequeña necesita descansar.- Ordenó la enfermera.- Severus se quedará con ella y nadie discuta nada.- Agregó amenazadoramente.- Tengo sueño.- Dijo la niña cuando todos se fueron.- Entonces regresa a dormir, yo estaré aquí.-- Duerme conmigo.- Pidió la pequeña y Severus se sonrojó ante tal pedido.- No ... duérmete ya.-- No sea malo.-- Esta bien, pero que no se te vuelva una costumbre, ya eres grande y puedes dormir sola.- "Pequeña, vas ha ser mi perdición."Selena sonrió y se acurrucó contra su profesor, minutos después dormía profundamente.- ¿Volvió a dormirse?- Preguntó Pomfrey.- Sí hace un rato, sigue muy cansada. Me preocupa que necesite dormir tanto.-- Se pondrá bien, ya lo veras. Tú también aprovecha a dormir. Nadie entrará en la enfermería hasta que la niña se recupere, Minerva solo logra alterarla y Pomona se esta dejando influenciar por ella y en estos momentos eso solo perjudica a la pequeña.-- ¿No crees que Minerva tenga razón sobre mí?-- Severus, te conozco desde que eras alumno de este colegio y a pesar de tu apariencia, no puedes ocultar que adoras a esta niña. Te he observado con ella y sé que no serías capaz de lastimarla. No importa lo que diga Minerva, esta equivocada.-- Gracias Poppy por creer en mí.-- Vamos, duerme un poco. Vendré más tarde a traerles el almuerzo.- Dijo la enfermera y se retiró. Unos días después Madame Pomfrey le dio el alta a la morocha, que regresó a descansar y recuperar fuerzas a su habitación. Hacía veinte días que había despertado y en todo ese tiempo no pudo hablar con Lucius para tranquilizarlo. Cuando por fin la dejaron sola unos minutos aprovechó para hablarle por medio de la cajita mágica.- ¡HOLA!- Dijo sonriente Selena.- Mi amor ¿Estás bien? Me estaba volviendo loco, quería ir a verte pero no tenía ninguna excusa para pedir que me dejen estar cerca de ti.-- Lo sé, ahora estoy bien, aunque todavía me siento un poco cansada.-- ¿Podes levantarte? Enviaré a Dobby para que te busque.-- En realidad, vienen a cada rato para ver si cumplo con el reposo, pero podes venir vos.-- ¿Yo?-- Sí Dobby puede sacarme de aquí también puede traerte a ti o ¿no?-El orgullo de Malfoy era lo que le impedía que su elfo lo llevara, pero las ganas de estar con ella eran mayores. - Esta bien.-Segundos después estaba en la habitación a su lado.- Estas muy delgada.- Le dijo muy preocupado.- Un poco pero cada día estoy mejor.- Lucius se acercó y la abrazó con mucho cuidado, tenía miedo que fuera a romperse como una muñeca de porcelana. Para sorpresa de la morocha, el rubio comenzó a llorar.- ¿Por qué estas llorando? Te dije que estoy bien, no te miento.-- Casi te pierdo y no pude estar contigo. Te fallé, no te protegí como te lo había prometido.-- No fue tu culpa.-- Te amo Selena, eres lo único bueno en mi vida.- Dijo Lucius. Selena lo abrazó con todas sus fuerzas, lo quería demasiado y no deseaba que él estuviera así por su culpa. Malfoy la besó con tanta desesperación como si ese momento que compartían era su razón de vivir. Antes de que alguno pudiera decir algo, unos pasos se escucharon en el pasillo.- Debo irme mi amor, te veré pronto. Cuídate mucho.- Dijo Lucius y su elfo lo sacó del lugar. Unos segundos después ...- Mi niña, tienes visitas.- Dijo la profesora Sprout, mientras dos niños entraban en la habitación.- ¡SELENA!- Gritaron los dos.- ¡Blaise, Thedore! ¿qué hacen aquí?- - Te mandé varias cartas y como no me respondías le escribí a Snape, me dijo que estuviste muy enferma y que casi ... te mueres.- Explicó Zabini.- Cuando Blaise me lo dijo, inmediatamente quisimos venir a verte pero no podíamos explicárselo a nuestros padres. Así que organizamos una mentira.- explicó Nott.- Le dijimos a nuestras familias que yo iría a pasar el día a casa de Theodore y que él vendría a la mía.-- Sus padres van a matarlos si se enteran que vinieron a verme a mí, a una sangre ... - Selena no terminó la oración porque Blaise le tapó la boca con su mano.- Odio que te llames así.- Exclamó Zabini muy molesto.- Tú me llamaste así cuando nos conocimos en la clase de pociones y sé que sus familias piensan así.-- Lo sé, pero yo me disculpe.-- Sí, pero a mí no me afecta usar esas palabras.-- Pero a nosotros sí.- Sentenció Nott, horrorizado por lo dicho por su amiga.- ¿Cómo llegaron al colegio?- preguntó Selena para cambiar la conversación.- Por medio de mi elfo domestico.- Explicó Blaise, un poco más tranquilo.- Nos dejó en la entrada a los terrenos del casillo y luego enviamos un mensaje para que nos abrieran.-- En verdad debes haber estado muy mal, se te ve terrible.- Le dijo preocupado Theodore.- Esto no es nada, si me hubieran visto unos días atrás ... estaba mucho peor. Por suerte todos los profesores me han estado cuidando.-- ¿Qué te sucedió?- Preguntó Blaise- En verdad no lo sé, se supone que fue un boggart, pero el profesor Snape dijo que nunca había visto que se comportaran así ... me hizo ver cosas ... como recuerdos, fue muy raro.-- ¿Recuerdos de qué?- Preguntó Nott.- De un hombre y una mujer con una beba y ... otras cosas, como el ataque de los mortífagos.-- ¿Tus padres?- Preguntó Blaise, que no le agradaba mencionar a esas horribles personas que habían abandonado a su amiga.- No sé quienes eran, nunca los había visto.-Blaise notó que ese no era un buen tema para seguir hablando, por lo menos por ahora así que rápidamente comenzó a hacer varias bromas para que la morocha se alegrara y no pensará más en esos recuerdos. Por el momento, lo ocurrido estaba muy cercano, quizás más adelante, podrían hablar un poco más sobre esos recuerdos e investigarlos.Cuando el jefe de su casa entró en la habitación comprendieron que ya era momento de retirarse.- Buenas tardes profesor Snape.- Dijeron los niños.- Buenas tardes.- Gruñó Severus.- Creo que deberían retirarse, la señorita Thomas necesita descansar.-- Sí, ya nos vamos.- Dijo Blaise acercándose a Selena y dándole un beso en la mejilla. - Adiós Sele, mañana te escribo para saber como sigues.-Nott también se acercó para darle un beso.- Descansa y recupérate pronto, yo también voy a escribirte.-- Gracias por venir y alegrarme el día.- respondió la niña y los chicos se marcharon ante la gélida mirada del profesor. "Malditos mocosos, no tienen ni idea de la suerte que tienen." Al cerrarse la puerta ...- ¿Por qué estas tan enojado?-- No lo estoy.-- ¡Oh Vamos! Estas ahí parado con una mirada asesina.-- No es asunto tuyo.- Gruñó Snape mirándola fríamente.- Lo siento, no quise molestarlo Profesor.- Los ojos brillosos de la niña y el cambio en su forma de hablar, hicieron reaccionar al adulto.- Selena lo lamento, no quise tratarte así. Hoy tuve un mal día, no fue mi intensión desquitarme contigo.-- No se preocupe profesor Snape.-- Pequeña ya deberías saber que no siempre me doy cuenta de cómo te hablo.-- No tiene porque cambiar su forma de ser por mí, solo soy una alumna. Por favor retírese, quiero dormir.-"Mi amor no es verdad. Soy un idiota."- Eres ... eres alguien importante para mí, no solo una alumna, se supone que somos amigos. Pequeña, en verdad lamento como te trate.-- Yo también lo siento, no quise tratarlo así. Es solo que estoy muy cansada.-- Esos dos mocosos, no debí dejarlos venir.-- No es por ellos, es que desde que estoy en mi habitación no he podido dormir bien.-- Me quedaré contigo hasta que te duermas pero primero debes tomar esto.- Le dijo entregándole una pequeña botella que contenía un líquido oscuro.- ¿Qué es?-- Una poción fortalecedora, para que te recuperes más rápido. No te la pude dar antes, porque no se podía mezclar con las otras que estabas tomando.-- ¿La hiciste vos?-- Obvio, soy el profesor ... de pociones.- gruñó entre ofendido y molesto.- ¿Es mi culpa que estés enojado?-- No pequeña, Albus ... rechazó esta mañana mi solicitud para profesor de Defensa contra las artes oscuras.-- Lo siento, sé que querías ese puesto.-- No te preocupes, ya se me va a ir el mal humor. Ahora duérmete ¿qué?- Preguntó el morocho al ver la carita de la niña.- Nada.-- Otra vez quieres que duerma contigo ¿verdad? Te dije que no lo tomaras como una costumbre.-- Lo siento.- Respondió haciendo un pucherito."Estoy perdido, no puedo decirle que no."- Esta bien, pero que sea la última vez.-- Gracias.- La pequeña se durmió feliz junto a su profesor, el lazo mágico que los unía se intensificaba día tras día. Unas semanas después, Selena se encontraba mucho mejor, se había convertido en la mimada de los profesores. Incluso McGonagall trataba de evitar pelear con Snape delante suyo al ver cuanto le afectaba a la niña sus discusiones. Sí antes del incidente Severus pasaba mucho tiempo con la morocha, ahora, prácticamente estaban juntos veinticuatro horas. Madame Sprout, lo permitía porque no tenía otra opción, Filibuster se lo había aconsejado y en el fondo sabía que si los separaba la niña sufriría demasiado.Durante varios días Selena no vio a Lucius porque él estaba muy ocupado. Pero la morocha sospechaba que algo no andaba bien, la última vez que la visitó, el rubio estaba nervioso. "¿Estará metido en algún problema? Sé que no es un santo, pero no me gustaría que algo malo le pasara". La niña iba a suscribirse al diario El Profeta, pero al final, no tenía sentido porque Severus siempre le daba su ejemplar. Una tarde leyó algo que la preocupó. *** Está por aprobarse una nueva ley de defensa de los muggles.*** Arthur Weasley, funcionario del ministerio, es el gestor de esta importante ley. Que asegurará sanciones muy duras para aquellos magos y brujas que tengan en su poder cualquier artículo antimuggle. En los últimos días, se han llevado a cabo varios allanamientos en viviendas de reconocidos magos de ideales de "Pureza de sangre". Más información en página 5. "Me preguntó si es por esto que Lucius ha estado tan ocupado. Sé que él es uno de esos magos. Después de todo Draco vive hablando de eso pero ..." A la hora de la cena ...- Selena, cielo, mañana iremos de compras al Callejón Diagon. ¿Te parece bien?- Preguntó la profesora Sprout.- Sí, genial, tengo ganas de salir por fin del colegio.- Respondió la niña alegremente, ocasionando la risa de los profesores. Mientras, miraba de reojo al profesor Snape.- Severus, ¿te gustaría acompañarnos? Estoy segura que a la pequeña le agradará que vengas con nosotras.- Dijo Pomona aunque lo odiaba con toda su alma, no quería que sus problemas personales afectaran a la niña.- Si profesor, acompáñenos.- Exclamó la morocha con una sonrisa.- Gracias por la invitación, pero tengo cosas más importantes que hacer.- Deseaba acompañarla pero sabía lo que Pomona sentía por él y no quería seguir torturando a la mujer con su presencia.- Como quieras.- Dijo Sprout. "¿Por qué demonios le agradará este sujeto a la pequeña?" Al terminar de comer, cada cual se fue a dormir, Selena salió del Gran Salón sin despedirse de Snape. Estaba muy molesta, había pensado que seguramente Severus iría de compras con ella, la desilusionó que él rechazara la invitación. Se echó en la cama de mal humor, comenzaba a dormirse cuando sintió que le acariciaban la mejilla.- ¿Te enojaste?- Preguntó Severus. No estaba acostumbrado a que alguien lo quisiera y mucho menos que fuera una niña. Por eso, muchas veces no sabía como reaccionar o que decir.- ¿Qué hace usted en mi habitación? ¿lo conozco?- Dijo muy seria, ocasionando que Snape se preocupara por haberla molestado, y su expresión cambio rápidamente, estaba alarmado.- Selena ... -- Claro que me enojé. ¿Por qué no quieres ir?- Preguntó suavizando su voz para no alarmar más a su profesor.- Sabes que Sprout y yo no nos llevamos bien.-- Pero ella te invitó.-- Solo por compromiso, esa mujer ya sufrió bastante por mi culpa y no quiero empeorar las cosas aún más.-- Lo siento, no había pensado en ello.-- ¿Ya no estas enojada?-- Claro que no, pero no es justo lo que te pasa.-- Es el precio que debo pagar por las atrocidades que he hecho, tu eres muy pequeña para poder entenderlo.-- Pero ...-- Ya no te preocupes, a dormir que es tarde.-- ¿Te vas a quedar a dormir conmigo?-- Sí tú quieres.- Dijo resignado, después de todo él también se había acostumbrado a dormir con ella, la calidez que sentía a su lado lo reconfortaba.- Quédate, sino no puedo dormir.-- No es para tanto.-- Sí, solo cuando dormís conmigo ... no tengo esos horribles sueños.- Dijo la pequeña muy angustiada.- ¿Qué sueños?- Le preguntó preocupado.- Cuando duermo tengo pesadillas, sueño con las imágenes que el boggart me hizo ver. Veo a esas personas, una y otra vez, muchas cosas que no me gustan. Siempre es lo mismo. Por eso estoy cansada, no puedo dormir bien.-- Esta bien, me quedaré a dormir. Pero se supone que estabas tomando la poción para dormir sin soñar.-- La tomó pero no funciona.- Severus frunció el seño, él había preparado esa poción, debería funcionar con ella. Después de todo él también la tomaba y no soñaba. Abrazó a la niña hasta que se quedó dormida. Antes del amanecer regresó a su habitación para que los otros profesores no descubrieran que dormía con ella. Minerva lo mataría si se enterara y probablemente Sprout no descansaría hasta verlo en Azkaban.Por la mañana, a la vista de los otros profesores, fue a despertarla. Al entrar vio que sollozaba dormida.- Selena despierta.- Dijo suavemente para no asustarla y sacudiéndola un poco. La morocha abrió los ojos y rápidamente se aferró a Severus. - ¿Qué sucede?-- Tuve más pesadillas.- Respondió entre llantos y Snape se sintió culpable por haberla dejado.- ¿Qué fue lo que soñaste?-- Con un jardín lleno de rosas, una mujer y un hombre con su beba y el tío de la pequeña. Al principio estaban todos felices pero luego ... la mujer llora y el padre se lleva a la niña. Después varios hombres encapuchados entran en la casa y atacan a la familia, golpean al hombre, lo torturan y a la mujer, a ella ... le hacen cosas horribles ... y hay sangre por todos lados, y muchos gritos y risas. Los pequeños elfos domésticos se esconden en un sótano aterrados. Nadie los ayuda ... esa familia ... - Severus se puso muy pálido, el relato de la niña, le recordaba a lo que hacían los mortífagos, a cosas que él hizo en su pasado. "Quizás de alguna forma ... vio mis recuerdos". Tenía que sacarse la duda, así que le pidió que describiera el lugar y a la familia. Ella le detalló todo, pero a él no le resultaba familiar, ni el lugar ni esas personas. La tranquilizó y la llevó a desayunar."Ella sabe que fui un mortífago, Minerva se lo dijo y con lujo de detalle. Pero ... si entendiera, si supiera que yo hice cosas como esas ... ¿podría seguir queriéndome?". Estaba muy preocupado por esas visiones que atormentaban a la niña. No sabía que podían significar ni porque el boggart había ocasionado que ella sufriera esas pesadillas y que su magia se descontrolara. Varias veces estuvo a punto de hablarlo con Dumbledore pero tenía una extraña sensación que lo hacían callar. No podía entender porque sentía que sí hablaba con el director, la niña podía estar en peligro. Era una locura, él sabía que no existía nadie más confiable que ese hombre, pero aún así no decía nada. Selena y Sprout pasaron todo el día de compras en el Callejón Diagon y en Londres Muggle. Previo paso por Gringots para retirar y cambiar algo de dinero. La niña estaba feliz, compartiendo sus conocimientos sobre el mundo muggle con su tutora que era de sangre pura y que no sabía casi nada sobre el mundo al cual ella pertenecía. La morocha llevó primero a su tutora al cine, Sprout estaba maravillada con toda esa tecnología que en el mundo mágico no existía. Luego fueron a librerías muggles, donde la niña compró varios libros que pagó con su propio dinero. Algo que llamó la atención de su tutora ... "¿De dónde habrá sacado ese dinero? Probablemente Severus se lo halla dado." Ambas estaban felices de ser una familia y Sprout agradecía que la niña estuviera viva y sana. Regresaron al colegio muy tarde, habían cenado en un local muggle a pedido de la niña. Pomona la ayudo a llevar las cosas a su habitación y le deseo las buenas noches. La morocha fue hacia su cama y encontró una carta sobre la almohada. " Selena, esta noche no podré dormir contigo, tengo una reunión muy importante con el director y con Minerva. Te dejó una poción para no soñar más fuerte, bebe solo un sorbo.Severus" La pequeña hizo un puchero por no poder ver a Snape y contarle lo mucho que se había divertido con las compras. Para distraerse se puso a leer uno de los libros que había comprado, Crepúsculo de Stephenie Meyer. Cuando se sobresaltó por un ruido.- Lo siento mi amor, no quise asustarte.- - ¡Lucius! ¿qué te pasó?- Preguntó preocupada.- ¿Esto?- Dijo el rubio señalando su ojo morado.- Tuve un pequeño problema con un viejo conocido. Estoy bien no es nada.- La morocha se acercó y le acarició el rostro. Sin poder contenerse por la cercanía, Malfoy la besó.- Valió la pena que me golpearan si a cambio recibo un beso tuyo.- Agregó ocasionando que la morocha se sonrojara.- ¿Por qué te golpearon? ¿Seguro que estas bien?-- Sí mi amor estoy bien, por el golpe no te preocupes.-- ¿Por qué no has venido a verme?-- He tenido algunos problemas pero no he dejado de pensar en ti ni por un segundo.-- ¿Es por la noticia que salió en el profeta?-- Ya solucioné mis problemas ahora quiero que me escuches muy bien porque tengo que decirte algo muy importante ... este año ten cuidado en el colegio ... ¿Estas usando la cadenita que te regalé?-- Sí, siempre ¿Qué quieres decir con "tener cuidado en el colegio?"-- No voy a decirte nada, es mejor que no lo sepas. Esa cadenita es un talismán de protección muy poderoso, nunca te lo quites.-- Lucius ¿qué has hecho?-- Nada, solo hazme caso.- Le respondió para luego abrazarla y en ese momento, Selena tuvo una visión ...
End Notes:
Nota de la autora: Bueno aquí les dejo otro capítulo. No estaba segura de seguir con la historia después del mail que recibí donde me recomendaban que deje de escribir este fic y lo borrara dado que Selena era una Mary Sue, los personajes no se comportaban como Rowling los describió y para colmo Selena se robaba el protagonismo. Pero luego pensé, el fic se llama Selena y Severus Snape por lo tanto, Selena es la protagonista junto con Severus, la historia esta escrita desde el punto de vista de Selena, lo que hace que veamos a los personajes tal como ella los ve. En fin, por ahora seguiré escribiendo salvo que reciba más mails en contra que a favor.BesosMiaka. ¿Qué podrá ver Selena en los brazos de Lucius?¿Qué serán todos esos sueños y visiones? El próximo capítulo: Recuerdos del pasado.


Tags: fics, severus snape, lucius malfoy

Publicado por miakayuki2006 @ 11:13  | sele y sevi vers 2
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