Lunes, 10 de noviembre de 2008

Disclaimer: esta es una historia que se basa en uno de los mejores personajes creados por la adorada J.K. Rowling. No, no es Harry Potter, es Severus Snape. (ojala Rowling me lo regalara. Jeje.)

Aclaraciones: es un fic que comienza romántico y algo lento para luego haber situaciones bien explicitas. Así que quedan advertidos. Puede haber ocasionales escenas de torturas y violaciones, por lo tanto esta clasificado para mayores de 18.

Los pensamientos van entre comillas.

Personajes principales: Selena, Severus Snape y Lucius Malfoy.

Pareja: Severus Snape y Selena.

Capítulo 13: La llegada de Lockhart.

Selena se quedó por el resto del día en su habitación, las cosas con su tutora iban de mal en peor.

“Sé que él no es un santo pero no puedo odiarlo, no puedo alejarme y dejarlo solo. Severus ya no es así, confió en él y sé que, si hiciera lo que Pomona me pide lo lastimaría demasiado. A estado solo toda su vida y de seguro que las personas siempre han sido malas con él incluso cuando era un niño, por eso no me quiere contar nada de su pasado. Lo veo en sus ojos, tan llenos de tristeza y sufrimiento.”

Esa noche la cena estuvo bastante distendida, principalmente porque el huraño profesor de pociones estuvo ausente. Luego de despedirse de su tutora la morocha se dirigió a su habitación, al llegar, Severus la estaba esperando en la puerta.

- Selena-

- ¡Hola profesor! ¿Por qué no fue a cenar?-

“¿Por qué a veces me llamará Severus y otras veces profesor?” - No tenía hambre, ¿te encuentras bien?-

- Sí.-

- Pequeña, eres la peor mentirosa que he conocido.- Dijo el adulto mientras entraban en la habitación.

- Lo siento, no quise mentirte, pero …-

- ¿Qué?-

- No quiero contarte.-

A Severus le dolió que ella no quisiera hablarle y por eso su expresión cambio.- Bien, hasta mañana.- Respondió con voz fría y alejándose de ella.

- Severus … Yo …-

- Vete a dormir.- Gruñó el adulto.

Selena corrió hacía él y lo abrazó. -Lo siento, no quise lastimarte.-

Snape iba a reaccionar como siempre pero se contuvo. - No te preocupes.-

- Es sobre Pomona, no quería decírtelo porque …-

- Te pidió que dejaras de estar conmigo y tú, estuviste de acuerdo ¿es lo que tratas de decirme?- Preguntó el profesor de pociones que sentía que su corazón se desgarraba con tan solo pensar en esa posibilidad.

- No voy a dejarte. Siempre seremos amigos, lo prometo. Te quiero demasiado.-

- Eres solo una niña para hacer semejante promesa.-

- Pero es la verdad.-

- ¿Te gustaría vivir algún día conmigo? De esa forma, yo podría cuidarte.-

- Claro que sí, así estaríamos siempre juntos, salvo que …-

- ¿Qué?-

- Que seas vos el que no quiera estar conmigo.-

- Eso nunca sucederá.-

- Pero vos …-

- ¿Yo qué?- Gruñó Severus.

- A veces, parece que te molesta tenerme cerca.-

“Soy un idiota”- Eso no es verdad.-

La morocha sonrió. - ¿Vas a dormir conmigo?-

- ¡No!- Gruñó molesto.- Vas a tomarte la poción y te vas a acostar vos sola. Obedece.-

- Pero …-

- Nada de peros.- Siseó el morocho.

- Lo ves, me tratas como si te molestara.- Dijo Selena que se acostó en la cama y le dio la espalda.

- Lo siento, perdóname.-

- No te perdono, primero me decís que me vas a cuidar y luego sos muy frío y antipático.-

- Selena …-

- Hasta mañana.- Respondió la morocha y se tapó la cabeza con el acolchado.

Snape se quedó mirándola, esperando que se diera vuelta y saltara a sus brazos. Pero como no ocurría y no quería irse sin amigarse, se quitó la capa y los zapatos y se metió en la cama.

- En verdad lo lamento.- Murmuró mientras deslizaba su mano inseguro por la cintura de la muchacha para abrazarla. “Sí ahora me rechaza, yo …”

Selena colocó su mano sobre la de su profesor. - No te entiendo.-

- Pequeña … nunca he querido a nadie tanto como te quiero y te necesito a ti y jamás nadie a sentido algo por mi, por eso yo … no sé como tratarte. Me cuesta mucho decirte todo esto …-

- ¿Tienes miedo de que te lastime?- Preguntó dándose vuelta y su rostro quedó a unos centímetros de su profesor.

- No podría soportar que dejaras de quererme o que te fueras con …-

- ¿Con quién?-

- No puedo soportar que Lucius sea más importante para ti que yo.-

- ¿Todo esto es por él? Por eso has estado tan raro desde ayer.-

- Olvídalo, duérmete.-

- Severus …-

- Te dije que te durmieras.- Gruñó el adulto y se arrepintió inmediatamente. “Sólo logro alejarla cada vez más”.

- Esta bien.- Respondió la morocha y se acurrucó contra su profesor. - Él no es más importante que vos.- Murmuró y Snape la abrazó muy fuerte.

Con los primero rayos del sol, Selena despertó. Severus aún dormía profundamente a su lado y ella sonrió. Miraba el rostro del adulto con gran atención, como tratando de memorizar cada centímetro, las arruguitas que se le formaban cuando fruncía el seño, sus labios, las formas de las cejas, hasta que notó que él estaba despierto.

- ¡Hola!- Dijo la morocha sonriendo y a la vez con un gran sonrojo.

- ¿Por qué me mirabas tan concentrada?-

- Sólo te miraba dormir.-

- Ya habíamos dormido varias veces juntos para que me miraras de esa forma.-

- Sí, pero siempre te despertaste primero, nunca te había visto dormido.-

- Tengo el mismo feo rostro que cuando estoy despierto.- Gruñó el adulto.

- No eres feo.-

- Selena, dices que Lucius parece un ángel, entonces yo debo parecerte un ogro.-

- Conste que el que nombro a Lucius fuiste vos. Y no te pareces a un ogro, los ogros son grandotes, tontos y huelen muy mal. Vos simplemente sos diferente.-

En el desayuno, Pomona no se encontraba presente. Minerva les informó que Sprout debió viajar con urgencia a ver a su hermano que se encontraba gravemente enfermo.

- ¡Aine! Mi querida.- Exclamó Trelawney acercándose a Selena. - Eres la razón de que baje a desayunar con todos los demás.-

- Profesora, soy Selena.-

- Tal vez en esta vida, querida. Estaba segura de que volveríamos a vernos y aquí estamos las dos, nuevamente juntas.-

“¿Aine? Ahora que la nombra … Selena se parece mucho.”- Sybill, por favor deja a la pequeña tranquila.- Exclamó McGonagall.

- Profesor ¿Quién es Aine?- Preguntó la morocha.

- No tengo idea.- Respondió Severus.

- Aine era una alumna de este colegio, pertenecía a Revenclaw y era la mejor amiga de Sybill.- Explicó McGonagall que los había escuchado.

- ¿Qué pasó con ella?-

- Hace once años fue asesinada junto a su esposo por los mortífagos cuando se rehusaron a unirse al innombrable. Desde ese entonces, Sybill ha estado encerrada en la torre de Adivinación, nunca pudo recuperarse, eran muy unidas.-

Selena miró a Severus. - ¿No la conocías?-

- Severus es unos cinco años menor que Sybill, por eso probablemente no recuerde a Aine. Además los Slytherin no son de socializar con los alumnos de las otras casas.- Sentenció Minerva.

- Me permiten un momento de atención.- Pidió el director. - Quiero anunciarles que esta tarde va a llegar el nuevo profesor de Defensa contra las Artes Oscuras, por favor, sean amables con él.- Agregó mirando principalmente a Severus.

Selena decidió pasar la mañana a la sombra de uno de los árboles que se encontraba cerca del lago. Por su parte, Severus debía reunirse con el director y McGonagall.

- Pequeña ¿Qué estás haciendo aquí sola?-

- ¡Hola Hagrid! Estoy aburrida, todos están muy ocupados. Ya le escribí a Theodore y a Blaise y ahora no tengo nada que hacer.-

- Falta poco para que comiencen las clases y hay que poner a punto el castillo.-

- ¿Qué vas a hacer?-

- Debo ir al bosque prohibido, cuando regrese podemos tomar un te.-

- ¿Puedo acompañarte?-

- Lo lamento pero no puedes ir, el bosque es muy peligroso.-

- Esta bien, luego nos vemos.-

- Pórtate bien.- Dijo el semigigante y se fue.

“Ahora sí que extraño la tele, la radio y los videojuegos.”

Cerca del mediodía Snape fue a buscarla.

- Selena ¿por qué tienes esa cara?- Preguntó el adulto al verla.

- Estoy aburrida ¿ya terminaste con la reunión?-

- Sí, pero esta tarde debemos seguir organizando los horarios.-

- ¿Qué vas a hacer ahora?-

- Debería ir a revisar varios ingredientes y organizar las clases, sobre todo para el segundo año. Tengo que cambiar algunas pociones porque no quiero que Longbottom haga volar las mazmorras.-

- Si no fueras tan serio y estricto con Neville, no te tendría tanto miedo y no haría estallar los calderos.-

- Se supone que los Gryffindors son valientes.-

- Y se supone que los Slytherins son astutos. Deberías saber que tu forma de tratar a los alumnos que no son de tu casa, los pone nerviosos.-

- No voy a cambiar mi forma de ser por un montón de descerebrados.-

- ¡Oye! Yo soy tu alumna y ya sé que no vas a cambiar, tú nunca cambias.-

- Pero no perteneces a ese grupo y no me conoces desde hace tanto como para decir que yo nunca cambio.-

- Entonces podrías contarme de tu época de alumno para saber si has cambiado.-

- No tengo nada que contar sobre esos años.-

- Dime como fue tu primer viaje en el expreso de Hogwarts.-

- ¿Eres tonta o sorda? ¿no entiendes que no quiero hablarte sobre mi pasado?-

- Entiendo, es mejor que te vallas a organizar tus clases.-

- Selena …-

- Debí hacerle caso a Pomona. Ella tenía razón, lo único que sabes hacer es tratar mal a todo el mundo.- Respondió la morocha y se dirigió hacia el castillo.

“En realidad nunca aprendo. Solo quiere estar conmigo y conocerme mejor. Lo único que hago es lastimarla y alejarla. Si sigo así, terminará odiándome.” Pensaba Severus mientras veía a la pequeña alejarse.

A la hora del almuerzo Selena fue al Gran Salón y se sentó entre McGonagall y Trelawney.

- ¿Hagrid y Severus no van a almorzar?- Preguntó Minerva.

- Hagrid esta en el bosque prohibido.- Informó el señor Filch.

- Severus no quiso almorzar.- Agregó el director.

“¿Se habrá enojado? Tal vez no debí hablarle así, pero él siempre dice que yo no soy tan importante como para lastimarlo. En realidad creo que no le importo y que tampoco me quiere.” pensaba la pequeña mientras comía.

Sin embargo, luego de almorzar no pudo resistirse y se dirigió hacia la oficina de su profesor. Golpeo la puerta pero como no le respondía se asomó a ver.

- No te di permiso para que entraras.- Gruñó el adulto.

- Lo siento, solo me asomé para ver si estabas aquí.-

- ¿Qué quieres? Estoy muy ocupado.- “No puedo seguir encariñándome con ella, no es bueno para ninguno de los dos.”

- ¿Por qué no fuiste a comer?-

- Porque verte a ti, me quita el hambre.- Respondió fríamente el adulto.

- ¡ESTOY SEGURA DE QUE DESEAS QUE YO NUNCA HUBIERA DESPERTADO!.- Gritó la pequeña y salió corriendo. Snape se levantó y la siguió.

“¿Qué demonios estoy haciendo?”- Selena …- Dijo el profesor cuando la alcanzó y vio que lloraba. - Lo siento, no quise …-

- Siempre lo mismo, no creo que en realidad te arrepientas de lo que dices, más bien parece que te agrada lastimar a la gente. Te gusta verme llorar.-

- Selena por favor, eso no es cierto, yo …-

- ¡NO! ¡SUELTAME! NO QUIERO ESCUCHARTE, NO QUIERO VOLVER A ESTAR NUNCA MÁS CERCA DE TI, ERES MALO!- Gritó la morocha y subió las escaleras pero a mitad de camino se detuvo y se dio vuelta para ver a su profesor. Snape se había quedado parado observándola y su expresión era la más triste que la niña jamás le había visto.

- Te perdí para siempre.- Murmuró el adulto.

Selena estuvo a punto de dar media vuelta y seguir corriendo pero no podía irse y dejarlo de esa forma. Él era demasiado importante para ella y no soportaba verlo con esa expresión. Así que corrió hacia él y se arrojó a sus brazos.

- Severus …-

- Pequeña, lo siento, lo siento tanto.- “Te amo Selena y no sé que hacer.”

- Te quiero mucho.-

- ¿Me Seguís queriendo a pesar de cómo te trato?-

- Sí, te quiero mucho y cada día te quiero más.-

- No merezco que me quieras.-

- Eso no es verdad.- Respondió Selena acariciando el rostro de Snape. - Todo esta bien.-

- ¿Qué voy a hacer? Tarde o temprano diré algo que no podrás perdonarme.-

- Entonces antes de decir algo, cuenta hasta diez y verás que no se te escapa nada hiriente.-

- ¿Tú crees?-

- No pierdes nada con intentarlo. Lamento las cosas horribles que te dije.-

- No dijiste nada que no mereciera.-

- Sé que no es tu intención decir esas cosas, no debería enojarme tan fácilmente contigo.-

- Sólo eres una niña, es normal que actúes de esa forma si alguien te lastima.-

- Aún así no debería reaccionar de esa forma, te lastimó con las cosas horribles que te digo.-

- No más de lo que yo te lastimo a ti, ¿amigos?-

- Claro que sí.- Dijo la morocha abrazándolo aún más fuerte.

Esa tarde Lockhart llegó a Hogwarts, la pequeña se sorprendió al verlo, era muy diferente a sus otros profesores, usaba ropa con colores muy llamativos y brillantes. Los días siguientes descubrió que el nuevo profesor era una persona muy alegre y amable que se pasaba el día entero hablando de sus viajes y de las extrañas criaturas a las que se había enfrentado. Como era el único profesor que no estaba ocupado preparando sus clases, la morocha pasaba gran parte del día a su lado, ayudándolo a clasificar y contestar las cartas de sus admiradoras. Era eso o quedarse sola y aburrida, aunque a veces se cansaba de escucharlo y subía a la torre de adivinación a visitar a Trelawney, que seguía llamándola Aine y le contaba las travesuras que habían hecho de niñas.

Debido a que además de ser profesor, era el jefe de la casa de Slytherin, Severus estaba tan ocupado que casi no veía a la niña durante el día. Su humor y sus celos empeoraban al verla junto a Lockhart, sin embargo, por la noche iba a dormir con ella. Algunas veces hacía ruido al entrar en la habitación para despertarla y que le sonriera, de ese modo podían hablar un rato, otras veces se sentía culpable y solo se recostaba a su lado. Por la mañana, cuando despertaba se daba cuenta que la pequeña durante la noche se acurrucaba contra él y se aferraba a su traje, como si tratara de asegurarse que no fuera a dejarla. Era el mejor despertar que Severus podía imaginar, esa niña entre sus brazos le hacía sentir que ya no estaba solo, que a pesar de su forma de ser y su apariencia alguien lo quería. Lo único que deseaba, era que el resto de su vida fuera de esa forma. “Es tan pequeña, pero cuando cumpla un par de años más o quizás antes … ya no querrá estar así conmigo.”

- ¡Hola Severus!- Dijo la niña alegremente cuando despertó distrayendo al profesor de sus pensamientos.

- Buenos días.-

- ¿Hoy también vas a estar muy ocupado?-

- Así es.-

- ¿No puedo ayudarte? Prometo no molestarte.-

- Lo siento pequeña, pero no puedes.-

- Esta bien, pero extraño no poder ayudarte. Casi nunca estamos juntos y ahora van a comenzar las clases, en menos de una semana y tendré que irme a la torre Gryffindor.- Respondió haciendo un pucherito.

- Te quiero Selena, te quiero tanto.-

- Yo también te quiero mucho.- Dijo la morocha muy feliz.

Desde su última pelea que no hubo más incidentes entre ellos, principalmente porque casi ni se veía pero también porque Severus estaba aprendiendo a controlar la forma en que le respondía.

Selena caminaba por los alrededores del castillo cuando la jalaron detrás de unas enormes rocas.

- Tranquila, soy yo.- Le susurró una voz familiar al oído.

- ¡Lucius! ¿Qué haces aquí?-

- Quería verte, te extraño.- Respondió Malfoy acariciándole el rostro y acercándose para besarla. Apoyo sus labios suavemente y la besó con mucha ternura para luego abrazarla por largo rato.

- Lu ¿estás bien?- Preguntó preocupada.-

- Sí mi amor, no es nada.-

- Te ves … triste.- Dijo la morocha, que no había visto al adulto de esa forma, desde el día que se apareció en su habitación luego del ataque del boggart.

- No te preocupes, solo quería estar un rato contigo.-

- ¿Te pasó algo malo?-

- No, aún eres muy joven para preocuparte por mí.-

- Pero eres mi amigo y te quiero ¿cómo no habría de preocuparme por ti?-

- Mi amor, lo que existe entre nosotros es muy especial. Tú eres … una segunda oportunidad que tengo en esta vida y eso me hace muy feliz, porque esta vez si me quieres.-

- ¿De qué estas hablando? Yo siempre te quise.-

- Cuando seas un poco más grande te lo contaré.-

- Dímelo ahora, por favor.- Suplicó llena de curiosidad.

- Selena … - Dijo el rubio acariciándole el rostro, observándola embelezado.

- Vamos ¿si?-

- Aún no, confía en mí.-

- Esta bien, tu ganas.- Dijo la morocha haciendo un pucherito y Lucius la besó nuevamente.

- ¿Por qué no me has contado que tu tutora tuvo que ausentarse?-

- ¿Cómo logras enterarte de todo sino vivís en el castillo?-

- Tengo mis informantes.-

- ¿Severus?-

- ¿Crees qué a él le hace gracia que seamos amigos?-

- Supongo que no.-

- No me has respondido.-

- Me olvide de contártelo, lo siento.-

- ¿Qué sucedió?-

- El hermano de Pomona esta muy enfermo y se fue a verlo. No me llevó porque es muy contagioso.-

- ¿McGonagall te cuida?-

- En realidad, todos están muy ocupados. Así que con los que más tiempo paso son con Lockhart y Trelawney.-

- ¿Te aburres mucho?-

- Bastante.-

- La próxima vez, te compraré algo en el callejón Diagon para que te diviertas.-

- No tienes que …- Trató de decir la morocha cuando Lucius la besó con desesperación hasta quitarle el aliento.

- Sé que no tengo obligación pero es lo que quiero. Deseo ser parte de tu vida, quiero ser la persona más importante para ti.-

- Claro que eres parte de mi vida, somos amigos.-

- ¡SELENA!- Gritó Hagrid. -¿Por dónde andas?-

- Debes irte.- Dijo Lucius.

- Te veré mañana.- Respondió la muchacha y le dio un suave beso muy cerca de los labios al adulto. Ante de que pudiera dar un paso para alejarse, el rubio la sujetó.

- Te amo Selena, nunca lo olvides.- Sentenció y se desvaneció junto a Dobby.

“¿En verdad estará bien? Esta algo raro.”- ¡Hagrid! ¡aquí estoy!-

- ¿Qué haces aquí? Debes tener cuidado, estas rocas son muy filosas.-

- Sólo caminaba, estoy aburrida. ¿Por qué me buscabas?-

- Lockhart quiere que nos acompañes al bosque.-

- Pero dijiste que era peligroso.-

- Y es verdad, pero según él, estarás a salvo a su lado.-

- ¿La profesora McGonagall me dio permiso?-

- Está en una reunión. Lockhart se hará cargo.-

- Bueno, entonces vamos.-

Nota de la autora:

Mil perdones por estos capítulos que son tan cortitos, prometo que el próximo va a ser más largo. Ya tengo escrito los próximo dos capítulos pero como no he tenido tiempo de pasarlos a la pc, van a tener que esperar un poquito.

¿Por qué Lucius estará triste?

¿A qué segunda oportunidad se refiere?

¿Qué sucede entre Sele y Sevi que se la pasan peleando y amigándose?

¿Quiénes serán los informantes de Lu?

¿Qué sucederá en el bosque prohibido?

Próximo capítulo: Propuesta de casamiento.

Un saludo muy especial para Pixel_Loka que me ha seguido hasta mi blog con esta historia,

Un saludo a Lady Drakos que se engancho con esta segunda versión

Y Kny Gracias a ti también por seguirme hasta este blog y me alegra que te gustara.

Besos.
Miaka Snape.

Pd: Para las Fans de Alan Rickman, ¿Se enteraron que va a trabajar en la peli de Tim Burton: Alicia en el país de las maravillas y que su papel será de la Oruga?
¿Se lo imaginan?

 

 


Tags: fics, severus snape, lucius malfoy, drama, romance

Publicado por miakayuki2006 @ 16:06  | sele y sevi vers 2
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Comentarios
Publicado por pixel
Martes, 11 de noviembre de 2008 | 15:47
No te preocupes x los capitulos que no importan que sean cortos me gustan igual.Sobre el capitulo... severus no se controla cuandop habla y ademas acabo de descubrir lo que eran las visiones esas que vio selena cuando la atac? el boggart. Y no se que quiere decir lucuis con eso la verdad...
Bueno y lo de alan rickman jajaja xDD que va a ser la oruga!!!! Eso tengo que verlo yo!! Cuando se estrena??Muchas risas
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