Mi?rcoles, 10 de diciembre de 2008

Disclaimer: esta es una historia que se basa en uno de los mejores personajes creados por la adorada J.K. Rowling. No, no es Harry Potter, es Severus Snape. (desearía que Rowling me lo regalara. Jeje.)

Aclaraciones: es un fic que comienza romántico y algo lento para luego haber situaciones bien explicitas. Así que quedan advertidos. Puede haber ocasionales escenas de torturas y violaciones, por lo tanto esta clasificado para mayores de 18.

Los pensamientos van entre comillas.

Pareja: Severus Snape y Selena.

Capítulo 22: Adopción.

Luego de tanto tiempo, Severus tenía nuevamente entre sus brazos a la persona a la que más amaba, ya que Selena dormía tranquilamente a su lado. Le costó poder dormirse, porque deseaba verla, pero el doble hechizo lo había dejado agotado y entrada la noche, cayó en un profundo sueño. Por la mañana, despertó cuando los primeros rayos del sol, entraron por la ventana. La morocha aún dormía a su lado pero ahora aferrada a su traje, algo que al profesor de pociones, le causó gracia. Acarició tiernamente el rostro de su novia, hasta que ella despertó.

- Lo siento, no quise despertarte.-

- Esta bien, por primera vez me gusta despertar.-

- ¿Qué quieres decir?-

- Qué es lindo despertar y que vos estés a mi lado. Si siempre fuera así, me despertaría todos los días bien temprano para estar contigo.-

- Selena …- Dijo Severus y comenzó a besarla con mucha dulzura, acariciándole suavemente el rostro. - Te amo.-

- Yo también te amo Severus.- Respondió la morocha y se acurrucó en los brazos del adulto. - Quedemos un rato más en la cama.-

- Solo un rato, debo ir a Hogwarts.-

- ¿Qué? ¿Para qué?-

- ¿Te olvidaste que pasado mañana empiezan las clases?-

- No, pero ¿por qué tienes que ir hoy?-

- Porque es mi deber, como jefe de Slytherin.-

- Pero quiero que te quedes conmigo. Casi nunca estamos juntos.-

- No puedo, trataré de venir a cenar. Tendremos que tener paciencia hasta que …-

- ¿Hasta qué?-

- Ya veremos.-

- ¿Qué cosa?-

- Nada, olvídalo por ahora.-

- ¿Olvidar qué? Sino me dijiste nada.-

- Mejor así.-

- Complicado.-

- ¡Oye!-

- No puedes negar, que siempre terminas complicando todo.-

- No es fácil para mi, salir con una niña.-

- No soy una niña y tampoco es fácil para mí, salir con mi profesor.-

- Nadie te esta obligando a salir conmigo.-

- No fue lo que dije. Mejor cambiemos de tema o vamos a terminar peleando y no quiero.-

- No fue mi intención, comenzar una pelea.-

- Lo sé.-

- ¿Estás molesta?-

- Quizás …-

- Ya te dije que no quería …-

- ¿Sabes cómo podes arreglar todo?- Lo interrumpió la morocha.

- ¿Cómo?- Preguntó el adulto, enarcando una ceja.

- Me das un beso y me olvido de todo.- Respondió la muchacha sonrojándose. Severus sonrió y se acercó muy lentamente. Tan lento, que Selena no pudo esperar y lo besó con desesperación, hasta quitarle el aliento.

- Tienes poca paciencia.- Dijo Snape, cuando se separaron.

- Aún me debes un beso.-

- ¿Y cómo llamas a lo que acabamos de hacer?-

- Te pedí que me besaras y terminé besándote yo.- Respondió la morocha, muy sonrojada.

- Sí no pudiste esperar, no es mi culpa.-

- ¿Qué? ¿no me vas a dar un beso?-

- Sé lo que estas planeando.- Sentenció el adulto muy serio. - Vas a seguir haciendo lo mismo y de esa forma, me harás quedar.-

- Mal pensado.- “Aunque no es una mala idea.”

- Lo siento, pero hasta aquí llegamos. Hora de levantarse.-

- ¿Ya?-

- Sí, de lo contrarío vamos a echar raíces en la cama.-

- Esta bien ¿beso?-

- ¿Qué? ¿quieres otro?-

- Sip.-

- No, se me van a gastar.-

- ¡Severus!- exclamó la morocha. Por primera vez en su vida, Snape se estaba divirtiendo, de una forma que nunca imaginó. Sin darse cuenta, esa niña le estaba cambiando la vida, haciéndolo experimentar nuevas sensaciones y nuevos sentimientos.

Un rato más tarde, ambos se dirigieron a desayunar.

- ¡Buenos días amita! ¡Señor Snape!- Exclamó el pequeño Runy.

- Buenos días.- Respondieron los dos.

- Amita Selena ¿le preparamos el desayuno?- Preguntó Rogu que acababa de aparecerse.

- Sí, por favor.-

- ¿El señor Snape se queda a desayunar? ¿desea algo en especial?-

- Lo que preparen para Selena, estará bien para mi.-

- Enseguida regresamos, con su permiso.-

- Rogu ¿Draco y Lu aún duermen?-

- El joven Draco sigue durmiendo, el … señor Malfoy se retiró temprano, dijo que tenía unos asuntos que resolver.- Respondió el viejo elfo, tragándose la bilis, que le brotaba cada vez que tenía que referirse a Lucius.

- Runy, ¿puedes despertar a Draco y decirle que vamos a desayunar?-

- Si amita, Runy ya avisa.-

- ¿A dónde crees que fue Lucius?-

- No lo sé, no te preocupes, de seguro estará bien.-

Draco se les unió unos instantes después. Justo a tiempo, para recibir el abundante desayuno que Rogu hizo aparecer.

- Amita, disculpe mi atrevimiento pero … ¿usted y el señor Snape están casados?- Preguntó el pequeño Runy. Tanto Selena como Severus, se sonrojaron, mientras que Draco escupió la leche que estaba tomando. Se notaba que ese elfo no conocía a Snape, de lo contrarió no se hubiera atrevido a formular esa pregunta.

- No Runy. Severus y yo, somos novios.-

- ¿Sólo novios? Durmieron juntos, la amita solo debería dormir con su esposo.-

- Amita Selena, usted tiene que llegar intacta al matrimonio.- Dijo Rogu, mirando a Snape.

- Que quede claro, que se comportarme como un caballero. Selena y yo, solo dormimos.- Siseó Severus.

- Aún así, la amita es la heredera de dos de las más antiguas familias de sangre pura y debería comportarse como tal.- Dijo Rogu.

- Y dale con la cuestión de la pureza de sangre. Yo no creo en esas tonterías, hasta hace unos días, se suponía que yo era hija de muggles. Lo que define a las personas son las cosas que realizan y no sus orígenes. Y como dijo Severus ¡Solo dormimos!-

- No te enojes con ellos, fueron educados para creer en esas cosas, al igual que todos en mi familia.- Dijo Draco divertido por el tema de conversación y viendo a su hermana sonrojada y a Snape incómodo.

- No me enojo, es solo que me da bronca que por una estupidez como esa, las personas se lastimen unas a otras o se rechacen.-

Severus por su parte, se había quedado callado, las cosas ahora eran muy diferentes. Por su condición de mestizo, no le había dado importancia al hecho de que Selena fuera hija de muggles, pero ahora, sabía la verdad. La morocha era de sangre pura y lo que el viejo elfo había dicho, era una realidad. Ella debería seguir a partir de ahora, ciertas reglas y protocolos, todas aquellas tradiciones propias de las familias de sangre pura, y sin lugar a dudas, debería casarse con un mago de respetada sangre pura.

- Selena, tengo que hablar contigo.- Sentenció Severus.

- ¿Qué sucede?- Preguntó alarmada, por la tención en la voz del adulto.

- Vamos a otro lugar.-

Se dirigieron a una habitación cercana y al entrar, Snape cerró la puerta y se quedo mirándola por unos segundos. - No podemos seguir juntos.- Dijo de pronto.

- ¿Por qué dices eso? ¿Qué te ocurre?-

- Ya escuchaste a los elfos. Eres una sangre pura y tu deber es estar … con un igual.-

- ¿Me estas rechazando por eso? Nunca te importó que fuera una sangre sucia ¿y ahora me discriminas por ser de sangre pura?-

- No te discrimino. Soy yo, él que no está a tu altura.-

- ¡Eres un idiota! Sigues teniendo esas estúpidas ideas de tu época de mortífago, no has cambiado.-

- Es tu deber como Mafdet, debes saber que existen ciertas reglas y protocolos para las familias de sangre pura que …-

- ¡Al diablo con eso! Si ser una Mafdet, implica que no puedo estar con la persona a la que amo, entonces ¡Renuncio!-

- No puedes renunciar a lo que eres. Como adulto, es mi responsabilidad asegurarme que puedas tener lo mejor y yo no lo soy.-

- Dime algo ¿Me amas o no? ¿O solo estas usando mi origen como una excusa para terminar conmigo?-

- Yo …-

- Nunca me has amado, yo no te importo. Solo estas jugando conmigo y ahora que las cosas se ponen serías, decidiste que lo mejor es alejarte. Draco tenía razón, a las personas como vos, le gusta hacer sufrir a los demás ¿Qué pasa, ahora que Lucius me cuida, tienes miedo de enfrentarte a él? Sabes que él nunca permitiría que alguien me lastime, por eso estas buscando una excusa para dejarme. Dime la verdad.- dijo Selena y estalló en llanto.

- ¿QUÉ OCURRE?- Bramó Lucius, que acababa de llegar. Se acercó a Selena y la abrazó.

- ¿Qué le has hecho?- Siseó

- Yo …- Dijo Snape, que no podía quitarle los ojos de encima, a la muchacha que lloraba a todo pulmón en los brazos del rubio.

- No me ama.- Dijo entre llantos la morocha. Lucius miró a Severus, buscando una explicación.-

- Mi amor ¿Por qué dices eso?- Preguntó Malfoy, al notar que Severus no podía articular ni una palabra.

- No quiere estar conmigo, porque soy … una maldita sangre pura.-

- ¿CÓMO DEMONIOS TE ATREVES A LLAMARLA DE ESA FORMA?- Bramó el rubio.

- Yo no dije eso. Solo le explique que es su deber … estar con alguien como ella. Sabes bien que soy un mestizo.-

- Mi amor …- Dijo Lucius, tomando el rostro de la muchacha y secándole las lágrimas. - Ve con Draco, debo hablar seriamente con Severus. No llores, te hará mal.- Agregó dándole un suave beso en la frente. Selena miró a Severus y salió de la habitación hipando.

- ¿Por qué estas llorando?- Preguntó Draco al verla y se acercó para calmarla.

- Severus no quiere estar conmigo, porque ahora soy de sangre pura.-

- ¿Qué?-

- Dice que tengo que estar con alguien igual a mi.-

- Supongo que salió con eso, a raíz del comentario del elfo.-

- Pero a mi no me importan esas tonterías, al final era más feliz siendo hija de muggles. Yo solo quiero estar con él.-

- Snape te trae más tristezas que alegrías. Deberías pensar, si él es lo mejor para ti.-

- Lo es, lo amo.-

- A veces, el amor no es suficiente.-

- ¿Qué quieres decir?-

- Que si te hace sufrir así, tal vez lo mejor es que lo dejes.-

- No quiero.-

- Parece que fuera un capricho.-

- No lo es. Siento que me muero cada vez que se aleja de mí, es como cuando se me acercaron los dementores, la alegría desaparece si él no esta conmigo.-

- ¿Se fue?-

- No, tu papá dijo que va a hablar con él.-

Lo que Lucius le dijo a Snape, es algo que Selena nunca se enteraría. Una hora después, Malfoy fue al salón.

- Mi amor, Severus te espera.-

- ¿En serio?-

- Sí, vamos. No te quedes ahí parada, ve a verlo.-

- Esta bien.- Respondió la morocha pero antes de ir, se acercó a Lucius y lo abrazó. - Gracias por cumplir con tu promesa, de que harías todo por hacerme feliz.- Le susurró al oído.

- Te amo, pequeña.- Contestó el adulto. Aunque no era lo que deseaba para él y para Selena, por fin, estaba asumiendo el rol y la responsabilidad de convertirse en un padre para la morocha.

Selena regresó a la habitación algo temerosa, mientras que Severus, la estaba esperando de pie y muy nervioso.

- Amor, lo siento. No quise lastimarte, tienes que entender que solo quiero lo mejor para ti. Y a pesar de lo que vos creas … no soy lo suficientemente bueno, no te merezco.-

- ¡Tonto! Te amo y no quiero que me dejes. ¿Y que hay de mi?-

- ¿Qué quieres decir?-

- Decís que no me mereces, pero ¿por qué yo tengo que pagar el precio? ¿a caso yo no te merezco?- Preguntó la morocha y comenzaron nuevamente a caérsele las lágrimas.

- Amor …- Dijo Severus y la abrazó. - Lo siento. Aún no puedo creer, que alguien tan especial como vos … me ame.-

- ¿No quieres que estemos juntos?-

- Desearía estar contigo por el resto de mi vida. Te amo.-

- Entonces ¿Por qué siempre estas buscando una excusa para separarnos?-

- Ya te lo dije, quiero lo mejor para vos.-

- No hay nadie mejor que vos para mi.- Respondió la morocha, acariciando el rostro del adulto.

- Trataré, de no volver a hacer una idiotez como esta.-

- Lucius … ¿él te obligo a que estés conmigo?-

- Aunque no lo creas, él no esta fuerte como lo parece. No tiene el poder suficiente como para obligarme, estoy contigo porque te amo.-

- Entonces, dime que te dijo.-

- No puedo, le prometí que no lo haría.-

- ¿Cómo sé que no te lanzó un hechizo? Después de todo, sé que Lucius sería capaz de algo así.-

Snape rió. - Es verdad, ese es su estilo. Pero no lo hizo, te va a contar algo de lo que estuvimos hablando pero no todo.-

- ¿Beso? Para reconciliarnos.- Dijo Selena y Severus la besó con desesperación, devorándole la boca y quitándole el aliento.

Se odiaba a si mismo, cada vez que la lastimaba. Pero no podía evitarlo, la amaba con locura y lo único que deseaba era verla feliz. Creía que esa niña debería estar con alguien que no cargara con un pasado tan horrible como el suyo, no solo por sus acciones como mortífago, sino también, por todas sus experiencias de su niñez y adolescencia. Esos tiempos estaban llenos de recuerdos de burlas crueles, prejuicios y rechazos, todas esas cosas que lo convirtieron en un hombre desconfiado, resentido y complicado. Selena tenía razón, Severus Snape era complicado. Algo tan simple como el hecho que ella lo amara sin limites, él lo había complicado, creando barreras inexistentes, temeroso de ser rechazado o de ser despreciado por lo poco, que según él, tenía para ofrecerle a esa muchacha. Sin poder entender, que lo único que ella deseaba de él, era su amor.

Sin estar muy concientes de lo que hacían, desesperados por curar el dolor de su reciente “pelea”, se dejaron llevar por sus sentimientos. Terminaron en el sofá, besándose con locura y negándose a separarse. Severus comenzó a recorrer suavemente el cuerpo de su novia mientras la besaba en el cuello. Selena tomó el rostro de su profesor, para besarlo nuevamente, mientras deseaba que ese momento nunca terminara. Sin embargo, las campanas del reloj de la sala, anunciaban que eran las diez de la mañana; lo cual indicaba que Snape, llevaba una hora de retraso.

- Amor … debo irme.- Dijo Severus, con la voz entrecortada.- A las nueve, tenía que estar en Hogwarts.-

- Promete que vendrás a cenar.- Pidió la morocha acariciándole el rostro, ocasionando que a Snape le costara aún más, tener que dejarla.

- No puedo prometértelo. Minerva de seguro estará furiosa por mi retraso y tendremos que trabajar horas extras. Pero vendré a verte, en cuanto pueda.-

Selena lo besó. - Para que no me olvides.-

- Tontuela ¿cómo podría olvidarte? Te amo.- Dijo Severus y se desapareció.

- ¿Qué sucedió?- Preguntó Draco, cuando ella regresó al salón.

- Seguimos siendo novios.- Respondió sonriendo.

- ¿Él, en verdad te hace feliz?-

- Claro que sí, lo amo.-

- Nunca creí, que tuvieras tan mal gusto.-

- ¡Draco!-

- ¡OH vamos, Sele! Tengo derecho a quejarme. Después de todo, seguramente algún día será mi cuñado y no quiero ni imaginarme, lo feos que saldrán mis sobrinos, con Snape como padre.-

- ¡Eres odioso! ¡No te burles de él!-

- Ya te lo dije, soy un slytherin y de seguro que Snape es aún peor que yo.-

- No es verdad.-

- ¿Por qué no le preguntas a tus compañeros gryffindors, qué opinan de él? De seguro, lo consideran un dulce corderito. -

- ¡Draco! ¡Ya basta!-

- ¿Qué sucede? ¿Draco te está molestando?- Preguntó muy serio Lucius, al entrar en la habitación.

- No más de lo usual.-

- Tranquilícense unos minutos, que debemos hablar de algo muy importante.-

- ¿Qué ocurre Padre?-

- Anoche estuve pensando, sobre todo lo ocurrido en este último tiempo y tomé una decisión. Esta mañana fui al ministerio y comencé con los tramites.-

- ¿Tramites para qué?- Preguntó la morocha que estaba tan confundida como Draco.

- Para adoptarte legalmente.- Sentenció Lucius y los dos jóvenes se miraron.

- ¿Vas a adoptarla? Pero si ya es una Malfoy, ¿Qué diferencia habría?-

- Lo es. Sin embargo, si alguien descubriera su verdadero origen, perdería su custodia automáticamente y sería asignada a un nuevo tutor. Claro esta pequeña, que no te voy a obligar a ser una Malfoy, los tramites tardan tres días y si deseas que yo no sea tu … que no te adopte, anularé de inmediato la solicitud. - Dijo el adulto, que no se atrevió a decir que deseaba convertirse en su padre.

Selena lo miraba confundida, era un cambio radical en Lucius, que ahora deseara convertirse en una especie de figura paterna. - ¿Seguro que quieres adoptarme?-

- Muy seguro.-

- ¡Genial! Oficialmente seríamos hermanos. - Exclamó Draco.

- Pequeña ¿estás de acuerdo?-

Selena se acercó y lo abrazó. - Por supuesto que sí, te quiero mucho.-

- Yo también, mi pequeña.-

- ¡Señorito Draco! Por favor controle a su clabbert, esta arruinando uno de los sofás más antiguos.- Exclamó una elfina.

- ¡Ya voy! Hunter solo quiere divertirse.- Dijo el joven rubio y fue en busca de su mascota.

- ¿Lu?-

- ¿Si?-

- ¿Por qué quieres adoptarme?-

- Por varias razones. No quiero perderte, ni que me alejen de ti. Además … esta es la única forma en la que podré ser parte de tu vida y quiero darte, lo que te quite.-

- No hables de eso.-

- Tranquila, no lo haré.-

- Pero … no cambió lo que sientes por mi.- Sentenció la morocha.

- No. Te amo Selena y siempre será así. Pero ahora voy a cuidarte, porque serás mi pequeña.- Respondió Lucius, acariciándole el rostro.

- ¿Quieres besarme? ¿Verdad?-

Lucius asintió. - Este será el último beso que compartamos. Con el, vamos a sellar nuestro pasado y comenzar de nuevo.- Dijo Malfoy y se acercó lentamente, apoyó sus labios suavemente sobre los de ella y la besó con extrema ternura. Saboreando cada segundo, porque sabía que ese, sería el último beso que compartía con la mujer a la que amaba. Cuando dejaron de besarse, a Lucius se le cayeron unas lágrimas.

- Te quiero Lu.- Dijo la muchacha, dándole un beso en la mejilla para secarle las lágrimas.

- Yo también pequeña. Ahora, olvida nuestro pasado.-

- No voy a hacerlo. Tú me diste mi primer beso y esas cosas no se olvidan y tampoco quiero hacerlo.- Respondió Selena y Lucius la abrazó con todas sus fuerzas. Se quedaron un rato abrazados, hasta que Draco regresó.

- ¿Qué me perdí?- Preguntó el joven rubio. - Sele, Onix está rompiendo las cortinas, vos también vas a tener que educarlo mejor.-

- ¿Dónde está?-

- En las habitaciones del segundo piso, las elfinas no pueden controlarlo. Voy a llevar a Hunter a dar un paseo por el jardín, buena suerte con el felpudo.-

- ¿Quieres que te ayude con Onix?- Preguntó Lucius.

- Sí, sobre todo para arreglar los destrozos.-

- Esta bien, vamos.- Dijo el adulto y subieron al segundo piso.

- ¿Qué le dijiste a Severus?-

- Varias cosas, entre ellas que iba a adoptarte y de esa manera, vos serías libre de elegir con quien querías estar.-

- ¿Qué más?-

- El resto, queda entre Severus y yo.-

- ¿Por qué?-

- Porque soy el adulto y ahora eres mi pequeña y tendrás que hacerme caso.-

- De acuerdo, ¿Lu?-

- ¿Qué?-

- Gracias.-

- De nada, pequeña.-

Selena se quedo parada de repente, mirando un enorme cuadro que estaba a la mitad del pasillo.

- Me parezco mucho a ella.-

- Sí, pero tienes los ojos de tu padre.-

- Era muy bonita.-

- Tú eres igual.-

- ¿Lu? Cuando borraron mis recuerdos, ¿Vos los vistes?-

- Sí pequeña, ¿Por qué?-

- Cuando vos … atacaste a mi madre, ella hizo un hechizo, ¿Qué era?-

- Eso, ahora no importa.-

- Basta de secretos, por favor.-

El adulto la miró por unos instantes. - Esta bien, te lo diré. Vamos, sentémonos ahí.- Dijo, señalando un banco. Se quedo por unos segundos callado, como tratando de evaluar que debería decir.

- ¿Lu?-

- Tu madre me lanzó una maldición, pero en ese momento no me di cuenta.-

- ¿Una maldición?-

- El nombre de tu madre, provienen de una diosa celta. Asegura la leyenda, que la diosa Aine, fue raptada y violada por un rey del Munster, llamado Aillill Ollum, al que posteriormente ella misma con sus Artes mágicas, destruyó. Supongo que trató de hacer algo similar, sabía que no la iba a dejar con vida y como no tenía el poder para asesinarme, utilizó una antigua maldición. La cual consiste, en que la persona afectada, un día encontrará a alguien de quien se enamorará perdidamente pero será despreciado y aborrecido. De esa forma, pasará el resto de su vida sufriendo por amor.-

Selena se lo quedó mirando. - No entiendo, ¿Por culpa de la maldición te enamoraste … de mi?-

- No, ningún hechizo tiene el poder de crear el amor. Lo que siento por ti, sería así, con maldición o sin ella.-

- Yo te quiero, ¿La maldición … no funcionó?-

- En parte. Sabes bien, que te amo y aunque vos sentís cariño por mi, no es igual. Supongo que Aine, nunca imaginó que me enamoraría de su hija.-

- ¿Por qué la maldición no funcionó?-

- Por el lazo de sangre que existe entre ustedes. La magia de tu madre, no puede afectarte completamente. Por eso me quieres, cuando deberías odiarme. En cierta forma, el hechizo funcionó al revés.-

- ¿Qué quieres decir?-

- Que, ese sentimiento de querer estar conmigo y perdonarme todas las atrocidades que he hecho, probablemente se deba, al mal funcionamiento de la maldición.-

- Entonces, sí ese hechizo no existiera … ¿Yo te odiaría?-

- Quizás, eso es algo que nunca sabremos.-

- Eso no es verdad.- Dijo la morocha abrazándolo. - Yo te quiero, te quiero tanto como a Severus, pero de forma diferente y se que es verdad, porque lo siento en el corazón. Te quiero y no es por ningún estúpida maldición.-

- Esta bien pequeña. No te preocupes por eso, con magia o sin ella, tú me quieres y eso me hace feliz. Eres la razón de que siga adelante, día tras día, tú me das fuerzas para continuar.-

Selena se imaginaba lo mucho que Lucius estaría sufriendo. Se había enamorado, de la hija de la mujer a la que violó y asesinó; y ahora, se enteró que probablemente esa niña lo quería solo por un hechizo fallido. Definitivamente, no debería haber una maldición peor que esa.

Por la tarde, los tres Malfoy regresaron a su casa para preparar los baúles para el nuevo año escolar. Luego regresarían a la mansión Mafdet para cenar y dormir, porque a la morocha le daba lastima dejar nuevamente solos a los elfos.

- Pequeña ¿necesitas ayuda?- Preguntó Lucius, asomándose a la habitación de la morocha. A ella le gustaba, que ahora la llamara de esa forma.

- Sí, no me entran todas las cosas en el baúl.-

- Eso, se resuelve muy fácilmente.-

- ¿Cómo?-

- Observa atentamente.- Dijo el adulto, cuando sacó su varita y realizó el hechizo. Las cosas dentro del baúl, parecían haber sido succionadas. Al acercarse, la muchacha se dio cuenta que ahora el interior parecía ser el doble de grande.

- ¿Qué hiciste?-

- Un hechizo amplificador, es muy útil y fácil de realizar. Si necesitas más espacio, me lo dices y lo vuelvo a agrandar.-

- Gracias, eres genial.-

- Toma, no te olvides del permiso para ir al pueblo.-

- No sé si voy a ir.-

- ¿Por qué?-

- Porque … tengo que pasar por donde están los dementores y tengo miedo de que esos … recuerdos regresen.-

- Eso no va a suceder, no te preocupes. Si no quieres ir sola, puedes pedirle a Draco que te acompañe o incluso, a Severus.-

- ¿Irás a verme?-

- ¿Al pueblo?-

- Sí, así no te extrañaría tanto.-

- Esta bien, lo haré. Pero se supone que salir a Hogsmeade es para divertirse con los amigos y no para que te encuentres con tu padre … es decir, que te encuentre conmigo.- Dijo Lucius que quería que ella lo considerara un padre, porque de ese modo, siempre podría ser parte de su vida. Sin embargo, dudaba mucho que ella lo viera de esa forma, después de saber el crimen que él había cometido.

- ¿Por qué …?-

- Lo lamento, no tengo ningún derecho a considerarme tu padre. Estoy seguro que … Mael hubiera sido un gran padre para ti, mucho mejor de lo que yo podría llegar a aspirar.-

- ¿Quién es Mael?- Preguntó la morocha confundida.

- Mael era el nombre de tu padre, Mael Mafdet.-

Selena se quedó pensativa por unos instantes y luego, abrazó a Lucius. - Sé que no puedes reemplazar a mi verdadera familia, pero eso no quiere decir que no puedas ser una especie de segundo papá para mi.-

- Si vamos al caso, sería tu tercer papá.-

- A mis padres muggles prefiero no recordarlos, me duele mucho que me hallan echado por ser diferente. Siempre pensé, que el verdadero amor no tenía límites, ni el que se siente entre los miembros de una familia, ni el de las parejas. Cuando me echaron, creí que nunca nadie iba a volver a quererme, pensé que había algo malo conmigo pero luego te conocí a vos y desde el primer momento me hiciste sentir querida y especial.-

- Pequeña … no sé que haría sin ti.-

Hacía el anochecer, regresaron a la mansión Mafdet. Cenaron unos exquisitos manjares y luego se fueron a dormir. Lucius, acostó a cada uno de sus niños y les dio las buenas noches. Selena estaba algo decepcionada, porque Severus no había regresado y se preguntaba que estaría haciendo en esos momentos. Poco a poco, comenzó a quedarse dormida, cuando despertó por el ruido de una aparición.

- ¿Te desperté?- Preguntó Severus.

- No, te estaba esperando.-

- Lamento regresar tan tarde.-

- No importa, me alegra que hallas vuelto.- Dijo la morocha, cuando a Severus le hicieron ruidos las tripas. - ¿No cenaste?-

- No, recién terminó la reunión. Tal como lo había imaginado, Minerva me dio un sermón de por lo menos una hora.-

La morocha se levantó y lo tomó de la mano. - Vamos a la cocina, los elfos prepararon unas comidas deliciosas.-

- Deberías estar durmiendo, puedo ir solo.-

- Pero quiero estar contigo. Además, es feo comer sin compañía.-

- No sería la primera vez, siempre he estado solo.-

- Pero ahora no estas solo, me tienes a mi y no voy a dejarte.-

- Lo sé.- Respondió Severus, cuando entraron en la cocina. Los elfos seguían trabajando, preparando el desayuno para el día siguiente.

- ¡Amita! ¿Qué hace levantada a esta hora?-

- Severus recién llega y tiene mucha hambre.- Explicó Selena y Snape se sonrojó.

- Siéntese Señor Snape, ya le servimos la cena.- Dijo Rogu. Ambos se sentaron a la enorme mesa de la cocina, mientras los elfos trabajaban rápidamente para preparar los platos.

- ¡Amita! ¿Usted va a querer algo?- Preguntó Runy.

- Me gustaría un poco de helado, estaba muy rico.-

- ¡Runy es feliz!- Exclamó el pequeño elfo, dando saltos por todos lados.

- ¿Por qué?- Preguntó la morocha.

- Porque a la amita, le gustó el helado que Runy preparó.-

Selena sonrió, su vida había vuelto a dar un giro de ciento ochenta grados, cambiando por completo.

- ¿Lucius habló contigo?- Preguntó el morocho.

- Sí, me dijo que va a adoptarme.-

- ¿Estuviste de acuerdo?-

- Por supuesto, aunque hay algo que no entiendo.-

- ¿Qué cosa?-

- Creí que la tutoría que Lu tenía, nadie podía quitársela y por eso no necesitaba adoptarme.-

- En parte eso era verdad. Lucius no te adoptó porque … tenía esperanzas de que quizás algún día podría casarse contigo, ¿supongo qué eso lo sabías?-

- Sí, me lo dio a entender varias veces.-

- Si te hubiera adoptado, no podrían casarse. El problema fue al descubrir tu verdadero origen, eso es lo que pone en riesgo su tutoría.-

- ¿Por qué?-

- Cuando el Señor Oscuro desapareció, se hicieron varios juicios a los sospechados de actividad mortífaga. Lucius fue citado e investigado. Él alegó que había actuado bajo la maldición imperio y …-

- ¿Qué es la maldición imperio?- Preguntó la muchacha, interrumpiéndolo.

- Es una de las tres maldición prohibidas. Te permite controlar la voluntad de una persona y obligarla a hacer cualquier cosa que uno desee. El ministerio le pidió a Lucius que revelé los nombres de todas las personas a las que había torturado y asesinado, entre ellas figuran tus padres. Si el ministerio descubre que tu eres una Mafdet, automáticamente por ley, Malfoy perdería tu tutoría, no puede cuidarte, ni casarse contigo, por ser el asesino de tu familia. Es una forma de prevenir que él te lastime.-

- Pero si él dijo que no lo hizo por voluntad propia …-

- Comprobar que se estuvo bajo la maldición imperio es muy difícil, y por eso como medida de prevención se creo esa ley, que impide a los afectados por la maldición tener alguna relación con sus victimas o familiares de las mismas.-

- Ya veo, ¿y vos …?-

- ¿Qué?-

- ¿También dijiste lo mismo?-

- No, confesé que me uní a los mortífagos por voluntad propia.-

- ¿Y entonces, por qué … no te enviaron a prisión?-

- Albus me ayudo.-

- ¿Cómo?-

- Antes de la caída del Señor Tenebroso … yo me arrepentí de servirle y fui a ver a Dumbledore. Él me dio la oportunidad de redimirme y me ofreció unirme a la orden del fénix.-

- ¿Qué es la orden del fénix? -

- Era un grupo de magos y brujas que luchaban contra el Señor Oscuro y sus mortífagos. Cuando fui a juicio, Albus habló por mi y de ese modo evitó que terminara en Azkaban.-

- ¿Por qué te arrepentiste de ser … un mortífago?-

- Ya es tarde, vamos a dormir.- Sentenció Severus, cambiando su actitud. “No creo que sea buena idea que le hablé sobre ella.”

- Esta bien.- Respondió la morocha. “Ya era demasiada suerte, que me contara tanto de su pasado pero … ¿Por qué no me lo habrá querido decir?”

Ambos se acostaron juntos y Selena se durmió rápidamente en los brazos del adulto.

“No estoy seguro, si Selena entendería, si le habló sobre Lily. Tal vez crea que no la quiero o algo por el estilo. No voy a arriesgarme, Lily es la mujer a la que amé en mi pasado, pero Selena es mi presente y mi futuro.” Pensaba Snape, mientras acariciaba tiernamente a la muchacha que dormía a su lado, aferrada a su traje. Por la mañana despertó bien temprano, debía estar en Hogwarts y no deseaba aguantar otro sermón, así que lentamente trató de levantarse pero la morocha aún lo sujetaba del traje. “Pareciera que no quisiera que nos separáramos nunca.” Pensaba el profesor, mientras cuidadosamente trataba de soltarse del agarre. Cuando lo logró, le escribió una nota a su novia, avisándole que debía regresar al colegio y que la estaría esperando al día siguiente.

Cuando Selena despertó, se deprimió un poco al darse cuenta que Snape se había ido sin despedirse. “Esto le va a costar unos cuantos besos.” Pensó la morocha, mientras se quedaba un rato más en la cama, tarareando una canción.

“But I will remember you

Will you remember me?

I'm so afraid to love you, but

more afraid to lose

Clinging to a past that doesn't let me choose

Once there was a darkness,

deep and endless night

You gave me everything you had,

oh you gave me light”(1)

Un rato más tarde, fue a tomar el desayuno.

- ¿Severus no regresó?- Preguntó Lucius cuando la vio.

- Hola Lu. Sí, vino a noche muy tarde pero cuando desperté ya se había ido.-

- Debería cuidarte mejor.- Gruñó el rubio.

- No es su culpa, tenía que ir a trabajar, ¿Ya desayunaste?-

- No, estaba esperando que ustedes se levantaran.-

El resto del día, Selena trató de pasar el mayor tiempo posible con Lucius, sabiendo que probablemente no volvería a verlo hasta Navidad y que él, debería quedarse solo. Esa noche se acostaron bien temprano y Malfoy se quedó al lado de la morocha, viéndola dormir. Estaba conciente lo mucho que le costaría dejarla ir, sabía que le dolería estar solo tanto tiempo, ahora que se había acostumbrado a la compañía, no solo de la niña sino también de su hijo.

Al día siguiente desayunaron, terminaron de revisar todo y Lucius los llevó a la estación 9 y ¾.

- Draco, recuerda que debes cuidar a Selena.- Sentenció Lucius.

- Lo sé padre, no te preocupes, no dejaré que nada le pasé.-

- ¡Oigan! No ocasiono tantos problemas como para necesitar niñera.-

- Eso es lo que vos crees.- Le dijo Draco.

- Yo no voy a estar ahí para cuidarte, si algo te pasara …-

- Voy a estar bien. Prometo mantenerme alejada de los problemas.-

- Tengo tanto miedo de dejarte ir.-

- Nos vamos a ver en las vacaciones de Navidad y si antes hay un viaje al pueblo, podes venir. Además prometo escribirte todo los días. No estés triste.- Le dijo la morocha abrazándolo.

- Es hora de que suban al tren, cuídense mucho los dos, ¿De acuerdo?-

- Sí padre.- Respondió Draco. - Vamos Sele.-

La morocha volvió a abrazar a Malfoy. - Te quiero mucho Lucius.-

Y ambos muchachos subieron al expreso de Hogwarts, bajo la atenta mirada del adulto.

- Hay que buscar a Crabbe y a Goyle.- Sentenció Draco.

- Ve tú, yo voy a buscar a Blaise y Theodore.-

- Pero se supone que tenemos que estar juntos.-

- ¿Qué puede pasarme en el tren?-

- Siendo vos, miles de cosas, desde caerte fuera del tren hasta perderte.-

- No soy tonta.-

- No, pero tienes mala suerte.-

- Si es por tu papá …-

- ¿Crees que es él único que se pondría mal si algo te pasara? ¿Aún no entiendes que eres mi hermanita? Me moriría si algo te ocurriera.-

- Esta bien, no tienes que ser tan dramático.- Respondió la morocha tomándolo de la mano. - ¿Y cómo vamos a hacer en el colegio? Recuerda que soy una gryffindor.-

- Ya pensaré en algo.-

- ¡Draco! Por fin te encuentro, parecería que te estuvieras escondiendo de mi.- Dijo Pansy Parkinson. -¿Qué haces con esta? No deberías andar por ahí, con el juguete sexual de tu padre, salvo que también sea el tuyo y tratándose de esta gentuza, no me extrañaría.-

- Porque no te muerdes la lengua y te envenenas.- Sentenció Blaise, que acababa de encontrarlos.

- Nadie esta hablando contigo.-

- No voy a permitir que una idiota como vos le hable así a Selena. Draco deberías comportarte como corresponde, es tu deber proteger y evitar que hablen mal de las mujeres de tu familia o ¿quizás no lo sabías?- Preguntó Blaise con ironía.

- Blaise, no importa, vamos.- Dijo la morocha, mientras que Draco se quedo sin hacer nada, quería estar con su hermana pero no deseaba perder su popularidad.

- Tienes razón, estos dos no sirven para nada. Theodore reservó un compartimiento.- Dijo Blaise, tomándola de la mano y llevándola lejos.

- Hola Sele, ¿Cómo estás?. Dijo Theodore cuando entraron.

- Hola, estoy bien.-

- ¿Nada más que bien? ¿qué te ocurre?-

- La idiota de Parkinson la estaba molestando y Malfoy no la defendió.- Explicó Zabini.

- Es su amiga, entiendo que no pueda elegir entre una y la otra. Después de todo, yo sigo siendo una sangre …-

- No lo eres. Perteneces a su familia, su padre te adoptó y por lo tanto es su deber protegerte.- Explicó Blaise.

- ¿Cómo sabes que me adoptó? Aún no llegaron los papeles.-

- Mi padre se enteró en su trabajo en el ministerio. Los papeles ya fueron enviados a la mansión Malfoy.-

- Con más razón Draco debió defenderte, es una vergüenza, si su padre se entera de seguro lo castigaría de por vida.- Exclamó indignado Theodore.

- ¿Y Snape?- Preguntó Blaise.

- Somos novios de nuevo, lo vi varias veces durante las vacaciones.- Respondió Selena rebosante de alegría.

- Todavía no puedo creer que salgas con el jefe de nuestra casa, él es tan … mayor.- Dijo Theodore.

- No es viejo.- Dijo Selena.

- Era compañero de nuestros padres.- Agregó Zabini. - Además, tienes que reconocer que no es … exactamente un modelo de revista. Malfoy se ve mucho mejor y es unos cuantos años mayor.-

- ¡Ya córtenla! Bastante tengo con escuchar a Draco y sus disparates.-

- Es que nosotros no entendemos que es lo que le viste.- Dijo Blaise.

- Realmente, el año pasado te quejabas del revuelo que hacían las otras chicas por Lockhart mientras que vos salías con Snape, ¡Snape! Tienes que reconocer que por lo menos el idiota de Lockhart se veía mucho mejor.- Dijo Theodore.

- Sigan así y no les vuelvo a hablar. Tal vez Severus no sea un modelo, pero es bonito para mi, es inteligente, dulce y cariñoso.-

- ¿Snape? ¿Dulce y cariñoso? ¿Te refieres a nuestro jefe de casa? ¿El qué anda siempre con el seño fruncido y se la pasa diciendo comentarios sarcásticos e hiriente a cuanto Hufflepuff, Ravenclaw o Gryffindor se le cruce?-

- ¡Odiosos!- Dijo la morocha y los dos muchachos estallaron en carcajada.

- No te enojes, solo queríamos divertirnos un rato.- Dijo Blaise.

- Sí, a costa mía. Ya me voy a vengar de ustedes.-

Un rato después, disfrutaron de las golosinas que le compraron a la bruja del carrito, hasta que el tren se detuvo y todo se oscureció.

- ¿Qué sucede?- Preguntó Theodore.

- No sé, aun falta para llegar a Hogwarts.- Respondió Blaise.

- Tengo frío.- Dijo Selena. - Son ellos … no quiero que se acerquen.-

- ¿Ellos? ¿De quién hablas?- Preguntó Theodore.

- Tranquila Sele, yo voy a cuidarte.- Dijo Blaise y la abrazó.

Unos segundos después, un dementor abrió la puerta del compartimiento, los tres chicos se quedaron petrificados ante la horripilante criatura. El dementor parecía estar buscando algo en el lugar, al no encontrarlo, siguió su camino y todo regresó a la normalidad, sin embargo Selena seguía temblando.

- ¿Sele?-

- ¿Sele estás bien?- Preguntó Blaise, pero la morocha no respondía.

- ¿Sele, hermanita?- Preguntó Draco entrando en el compartimiento.

- No responde.- Dijo Theodore.

- Maldición, es mi culpa, debí cuidarla.- Gimoteó el rubio, que estaba muy alterado.- Sele, soy yo Draco, por favor háblame.- Suplicó Abrazándola y la morocha comenzó a llorar.

- ¿Sele?- Preguntó Blaise.

- No quiero que vuelvan a acercarse, me dan mucho miedo.-

- No lo harán, ya se fueron, tranquila.- Dijo Theodore. Un rato más tarde, la muchacha se había quedado dormida en los brazos del rubio.

- Va a ser muy difícil para ella, estar en el colegio si esos seres están ahí.- Dijo Blaise.

- Tal vez, deba avisarle a mi padre para que venga a buscarla.-

- No le digas nada, quiero ir al colegio.- Dijo Selena, que acababa de despertar cuando el tren llegaba a la estación.

- ¿Segura?-

- Sí, estaré bien, una vez que este en el castillo y Severus este cerca.-

Bajaron del tren y se repartieron en las carretas. Sele iba junto a Blaise y Theodore, al llegar al colegio, comenzó a temblar nuevamente al ver a esas criaturas surcando el cielo.

- ¿Sele?- Preguntó Blaise.

- No quiero acercarme.-

- Busquemos a Draco.- Sugirió Nott.

- Ya debe haber entrado, iba en la carreta de adelante. Ve a buscar a Snape.- Dijo Blaise.

- Sí, buena idea.- Respondió Theodore y corrió al castillo. Justo cuando los gemelos Weasley junto con su amigo Lee, bajaron de la siguiente carreta.

- ¿Qué le sucede?- Preguntó Fred al ver a la morocha muy pálida. Desde la discusión del año pasado, por la cuestión del heredero de Slytherin, los gemelos no habían vuelto a dirigirle la palabra a Selena. Pero no podían pasar a su lado y no tratar de ayudarla, después de todo, la niña había tenido razón, ningún Slytherin era el culpable de las cosas que habían ocurrido. Bueno, exceptuando a Lucius Malfoy.

- Tiene miedo de acercarse al castillo, a causa de los dementores.- Explico Zabini.

Nota de la autora:

Bueno, aquí termina otro capítulo.

¿Podrá Sele acercarse al castillo?

¿Vendrá Sevi a buscarla?

¿Qué opinan de Lucius con su deseo de convertirse en el padre de Sele?

¿Qué les pareció la maldición que le lanzó la madre de Sele a Lu? ¿Habrá algo peor que sufrir por amor por el resto de la vida?

¿Sevi debería hablarle sobre Lily a la morocha?

Muchas gracias por su comentarios a: Pixel, niña, has visto lo que es el karma, a portarse bien!!
 Lady Drakos, perdón por la espera, pero aquí tienes un nuevo capi extra largo, para compensarlo
 y Kia, te mando un mail para avisarte las actualizaciones y me alegra mucho que te gustaran tanto mis fic y bienvenida.
besitos chicas.

Aclaración:

(1) la leerá pertenece a Sarah McLachlan y se llama I Will Remember you :

* I will remember you

Will you remember me?

Don't let your life pass you by

Weep not for the memories * Chorus*

Remember the good times that we had?

I let them slip away from us when things got bad

How clearly I first saw you smilin' in the sun

Wanna feel your warmth upon

me, I wanna be the one

* chorus*

I'm so tired but I can't sleep

Standin' on the edge of something much too deep

It's funny how we feel so much

but we cannot say a word

We are screaming inside, but we can't be heard

* Chorus *

I'm so afraid to love you, but

more afraid to lose

Clinging to a past that doesn't let me choose

Once there was a darkness,

deep and endless night

You gave me everything you had,

oh you gave me light

* Chorus *

And I will remember you

Will you remember me?

Don't let your life pass you by

Weep not for the memories

Weep not for the memories


Tags: fic, fanfics, Severus snape, Lucius Malfoy, romance, drama

Publicado por miakayuki2006 @ 9:20  | Sele y Sevi vers 1
Comentarios (3)  | Enviar
Comentarios
Publicado por Lady drakos
Jueves, 11 de diciembre de 2008 | 0:14
a la bestia!! :O esres genial!!!!!!!!!!! aww felicidades por lo del fin de parciales!! ;D oie!! aww no manches!! esta super curadoOo! x3 aww me encanto! aww espero que Snape le hable sobre lily...se pondra interesante!! Gi?o xD y aww!! es que no se!! de verdad!! mil gracias por seguir escribiendo! eres genial!!! aww bueno me voy!! T.T tengo ex?menes!! pero bueno!! aww eres la onda!! super guay!! xD qe fuerte!! pero en fin! besos y abrazos! biee! x)
Publicado por kia
Jueves, 11 de diciembre de 2008 | 21:07
grax..
MiL..grAX.. x avisarme...
me ENkantAN..tus fic..
oYE... pss..
MuY bONithO.. esTe..
Capitulo...Sonrisa Gigante
sigue asi...AuNK' Te coNFIeSO QUE me GUstARIa que Lu tERMine coN selE... Se me hACe..
mas romantiko... pero..bueno.esta bien.. que termine con sevi...tambien se me hace un amor.. pero.. bueno.. esta emocionante..la historia..continuala. ok...
que seguire pasando..
haa...
y si es horrible..sufrir.. por amor... Llorica
pero..bueno... es bonito.. cuando un es correspondido..
por eso...lu se kedara solo.Llorica.. bueno.. yo lo consuelo..jeje....Sonrisa Gigante
kuidate..
seguire pasando...proxima actualizacion..avisame.. klaro.que stare.. xecando...
ok..
hasta pronto..
Publicado por Invitado
Viernes, 12 de diciembre de 2008 | 18:25
Kny: muy weno!!!!!.....aunk pobre Lucius la debe de estar pasando horrible...pero ha tomado la decision correcta............y pobre sele...esos dementores le van a hacer el a?o imposible....espero k Lupin le ense?e el patronus xD.....y ese Draco ??...deberia de preferir a sele antes k a su "popularidad"....en fin...cuidate...nos vemos....bye
Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.