Lunes, 29 de diciembre de 2008

Selena y Severus Snape. Versión 2

Disclaimer: esta es una historia que se basa en uno de los mejores personajes creados por la adorada J.K. Rowling. No, no es Harry Potter, es Severus Snape. (Desearía que Rowling me lo regalara. Jeje.)

Aclaraciones: es un fic que comienza romántico y algo lento para luego haber situaciones bien explicitas. Así que quedan advertidos. Puede haber ocasionales escenas de torturas y violaciones, por lo tanto esta clasificado para mayores de 18.
Los pensamientos van entre comillas.

Personajes principales: Selena, Severus Snape y Lucius Malfoy.

Pareja: Severus Snape y Selena.

Capítulo 19: Comenzar de nuevo.

Lucius Malfoy se apareció en la enfermería, con su actitud altanera y fingiendo que había sido interrumpido, cuando estaba muy ocupado. Pronto se dio cuenta, de en donde se encontraba y que la morocha a la que tanto amaba, se encontraba en cama.
- Mi amor, ¿Qué te sucede?- Preguntó el rubio muy preocupado. - ¿Qué le ocurrió?- Siseó mirando a Snape.
- Deberías preguntárselo a tu hijo.- Gruñó Severus.
- ¿Qué le ha hecho?-
- Le lanzó una maldición, el maleficio Mnemosina.
 Lucius se puso pálido. “Si ese hechizo la aleja de mi …” - ¿Mi amor?- Dijo el rubio, mirando a la morocha.
Selena parecía incómoda y no le respondía. “¿Qué pensará Snape? ¿Por qué me llama así, delante de este sujeto?” - Lu …-
- ¿Qué?- Preguntó Malfoy, y la morocha lo miró primero a él y luego a Snape. Entonces, el rubio comprendió lo sucedido. - ¿Te ha olvidado?-  Le preguntó a Snape.
- Gracias a tu hijo y a Nott.-
- ¿De dónde demonios sacarían ese hechizo?-
- No creo que les ha de ser muy difícil, obtener tus libros. Después de todo, por poco y los guardas debajo de la cama de tu hijo.-
- No estas en posición de criticarme. Tú los tienes desparramados en la sala de estar.-
- Sí, pero yo vivo solo. El único peligro que habría, sería que una rata los leyera.-
- Mi amor, ¿No recuerdas que Severus y vos son amigos?-
- ¿Por qué todos dicen eso? No es verdad, ¿Cómo podría olvidarme de algo así?-
- Porque te han lanzado un maleficio.-
- Eso es mentira.- Dijo la muchacha molesta y mirando a Snape.
- ES VERDAD.- Bramó Severus.
- No le grites, no es su culpa.-
- Tienes razón. Es tú culpa, por tener a ese condenado hijo tuyo. Pudo hacerle algo peor. Uso un hechizo encubridor, para distraernos a todos, le lanzó un ejercito de arañas.-
- Yo me haré cargo de Draco. En cuanto al maleficio … sabes que no existe …-
- Lo sé.-
- ¿Pueden dejar de hablar como sino estuviera en la habitación? Es muy incómodo.- Dijo la morocha molesta.
- Lo siento.- Respondieron los dos adultos al mismo tiempo.
- Mi amor, escúchame bien. Sé que en estos momentos, te parece una locura pero … Severus y vos son amigos y se quieren mucho, incluso lo quieres más que a mi.-
- No es verdad.-
- ¿Recuerdas lo que hablamos antes? Acerca de … los amigos.-
- Si.-
- Este es el momento, en que debo comenzar a cambiar las cosas. Sabes bien, que jamás te mentiría.-
- Si, pero …-
- Pero nada. Confía en mi, tu quieres mucho a Severus y debes hacer el esfuerzo por recordarlo. ¿Lo harás?-
La morocha lo miró algo confundida. - Esta bien, lo intentaré.-
- Así me gusta.- Dijo Lucius y le dio un suave beso en la frente.
- ¿Por qué de pronto quieres ayudarme? ¿Qué vas a querer a cambio?- Preguntó Severus con desconfianza.
- Nada.-
- Nada bueno. ¿Qué demonios te traes entre manos?-
- Te he dicho que nada, solo trato de ayudarte. Sino, ¿Para qué me llamaste?-
- Para que hablaras con la plaga de tu hijo y le adviertas sobre lastimar a Selena.-
- Dalo por hecho. Debo irme, buscaré algo que pueda regresarle la memoria.-
- Estas actuando muy raro, lo normal sería que en estos momentos te estuvieras partiendo de la risa y disfrutando mi situación. Después de todo, ahora tienes el campo libre, ¿No es lo que querías?-
- Si, pero no de esta forma. Eres demasiado desconfiado.-
- Tengo mis buenas razones.-
- Esta vez, si voy a ayudarte.-
- Eso lo veremos.-
- Desconfiado.- Dijo Lucius y se marchó junto a su elfo.
- Pequeña, ahora debes dormir un rato o Poppy va a usar una poción somnífera.-
- No quiero dormir, quiero regresar a la torre.-
- Poppy no te dejará ir, hasta que este segura de que realmente estés bien, por eso debes dormir.-
- Pero …-
- ¿Qué?-
- No puedo cerrar los ojos, las veo acercarse.-
- No hay ninguna araña, ¿Olvidaste que las hice desaparecer?-
- No, pero …-
- Me quedaré contigo hasta que te duermas, o si prefieres, llamaré a Sprout.- Dijo Severus, que sentía como su corazón se desgarraba.
- Esta bien, puede quedarse usted.- Respondió la morocha y trató de dormir. Pero la presencia de su intimidante profesor de pociones, la había puesto aún más nerviosa y por lo tanto, tardo el doble en dormirse. Tuvo un sueño muy extraño, más bien, una pesadilla. Soñó que alguien la llamaba, pero no podía verlo, podía sentir la angustia de esa persona y su dolor. Sabía que debería estar a su lado, lo sabía en su corazón, alguien la necesitaba y la necesitaba con desesperación y no podía encontrarlo. Despertó por la tarde, sintiendo una opresión en su pecho, una sensación muy extraña y angustiante.
- Selena, ¿Te encuentras bien?- Preguntó la enfermera.
- Sí, solo tuve una pesadilla.-
- ¿Con las arañas?-
- No. Alguien me llamaba pero no podía encontrarlo. ¿Y el profesor Snape?-
- Se marchó un rato después de que te quedaste dormida, esta muy preocupado por ti.-
- ¿En verdad … éramos amigos?-
- Sí pequeña, ¿No recuerdas que él te despertó o la prueba del lazo mágico?-
Selena lo pensó por unos segundos tratando de recordad. Pero no pudo hacerlo, era como si una espesa niebla, bloqueara sus recuerdos. - No lo recuerdo.-
- Esta bien, tranquila. No te esfuerces, quizás algún día puedas recordarlo.-
- ¿Puedo regresar a la torre?-
- Ahora sí.-
- Gracias.- Dijo la morocha y corrió hasta la sala común de Gryffindor.
Al entrar …
- ¡Selena!- Dijo Ron, al verla.
- ¡Hola chicos!-
- ¿Te encuentras bien? Fuimos a la enfermería a verte, pero madame Pomfrey no nos dejo pasar.- Dijo Harry.
- Si, ya estoy bien, aunque sigo teniendo miedo de que … las arañas regresen.-
- Ni lo menciones … creí que me moriría cuando las vi salir de tu caldero.- Dijo Ron.
- Ronald, también le tiene miedo a las arañas.- Explicó Hermione.
- ¿Qué ocurrió con las clases?-
- Snape, ese maldito murciélago, asqueroso e insensible, nos dio un montón de tarea. No tuvo compasión de que vos estuvieras ausente. Tienes que hacerla igual que nosotros.- Dijo Harry.
- Es odioso, es una lastima que esas … arañas no lo persiguieran a él.- Dijo Ron.
- Sele ¿Segura qué estas bien?- Preguntó la castaña.
- Sí,  ¿Por qué me lo preguntas?-
- Es que es muy raro.-
- ¿Qué cosa?-
- Bueno, tu nunca … has permitido que los chicos insulten a Snape delante tuyo. Él es … algo así como tu profesor favorito.-
- ¿En serio?-
- ¿No lo recuerdas?- Preguntó Harry.
- Una vez, me lanzaste un encantamiento, por haber dicho algo bastante fuerte contra Snape, por las dudas no lo repito.- Agregó Ron.
La morocha los miró muy confundida. - Yo, no … no puedo recordarlo.-
- ¿Te golpeaste la cabeza?- Preguntó Hermione.
- No. Debo irme.-
- ¿A dónde vas?-
- Tengo que averiguar algo. Luego nos vemos.- Respondió la morocha y subió hasta su habitación como un tornado.
Lo primero que hizo fue revisar su baúl, y se sorprendió al encontrar un bonito libro sobre animales mágicos, que no recordaba que lo tuviera. Lo abrió y en la primera hoja encontró un mensaje …
“Querida Selena,
Feliz Navidad. Sé que te agradan las criaturas mágicas, y vi como deseabas este libro cuando fuimos a Hogsmeade. Eres la persona más especial y más importante en mi vida. Gracias por tu amistad y cariño.
 Yo … Te quiero mucho. Sé que casi nunca te lo digo, pero es la verdad, te quiero pequeña.
Con cariño, Severus.”
La morocha, no pudo evitar que abundantes lágrimas cayeran por sus ojos. No entendía porque se sentía tan angustiada y … vacía. Busco su diario y se pasó el resto de la tarde y toda la noche, releyéndolo. No podía creer que se había olvidado de esos sentimientos tan intensos que sentía por su profesor de pociones. No podía entender como se había olvidado de que ella  … “Yo lo amaba. Lo amaba con locura y él también me ama. ¿Por qué no puedo recordarlo? Ahora, él … me da miedo, es tan serio y … desagradable, no entiendo nada.”

Septiembre dio paso a octubre y el clima dentro de Hogwarts, era muy similar al exterior. Por los pasillos corría un viento frío y húmedo que calaba hasta los huesos. Sin contar que el humor del profesor de pociones, parecía haber empeorado astronómicamente. No había ni Gryffindor, ni Hufflepuff o Ravenclaw, que escapara a los castigos o a la quita de puntos, sin ningún motivo, la furia de Snape, era intensa. Una epidemia de catarro y gripe sacudió al colegio, empeorando aún más el humor del profesor que ahora, debía trabajar horas extras para preparar las pociones que la enfermera necesitaba. Si hubiera querido, podría fácilmente eliminar el efecto secundario de la ingesta de la poción. Con solo mezclar una última vez en sentido contrario a las agujas del reloj, el odioso efecto de echar humo por las orejas, habría desaparecido. “Esos mocosos, no se merecen nada.” Pensaba el amargado profesor de pociones, mientras preparaba la tercer tanda de la poción Pepperup.
Hacía dos semanas, que la morocha no recordaba lo que sentía por él. Cada día se le hacía más difícil poder verla, y no sentir que se moría, al notar la carita de susto que ponía la niña, cada vez que se daba cuenta de que era observada. Varias veces trato de hablarle, pero se desesperaba al ver que ella se incomodaba con solo tenerlo cerca. “Era obvio, es una gryffindor y ahora es igual al resto. Me odia y me tiene miedo. No soporto ver esa expresión de temor en su rostro. La extraño. Quiero que me abrace, que me pida que la bese. Lo perdí todo, en un segundo, perdí todo lo que tenía.”
En una de las clases de pociones, Selena y Blaise, parecían ahora más juntos que nunca. La morocha reía con las bromas de su amigo y …
- Señorita Thomas esta castigada.- Siseó Severus. No podía negarlo, estaba celoso de ese muchacho. No soportaba verla con él, ni con nadie. Cuando la clase terminó …
- ¿Profesor?- Dijo ella, acercándose al escritorio.
- Tendrá que venir esta noche a las veinte a cumplir su castigo. No me agrada que se alborote en mi clase, ¿Me ha entendido?- Gruñó Severus.
- Lo siento, no fue …-
- No me importa lo que siente.- Siseó Severus.
- Yo …- Dijo la morocha.
- ¿Usted qué?-
- Nada, olvídelo.-
- ¿Aún no lo entiendes?-
- ¿Qué cosa?-
- Ya no soporto tenerte cerca, no soporto verte con cualquiera.-
- No es mi culpa, ¿Qué quiere que haga?-
- Que no andes por ahí pavoneándote delante de mí.-
- Yo no me pavoneo. Eso hacen los gansos y los pavos, y yo no soy ninguna de las dos cosas.-
- ¿Y cómo le llamas, al florearte por ahí, entre los brazos de Zabini o de esos odiosos y mugrosos gemelos Weasley?-
- ¡Son mis amigos! Solo nos divertimos, no hay nada de malo en que los amigos se abracen.-
- LO ES, SINO SOY YO EL QUE PUEDE ABRAZARTE.-
- NO ENTIENDO COMO ALGUNA VEZ PUDE SENTIR ALGO POR USTED. DEFINITAVEMENTE ESTABA LOCA Y MALFOY ME CURÓ.- Gritó la morocha. No había sido su intensión decirle eso y mucho menos al ver la expresión de su profesor.
- LARGO DE MI VISTA Y JAMÁS REGRESES. ERES SOLO UNA …- Bramó Severus y no pudo continuar. Tuvo que darle la espalda, porque creía que no podría resistir un segundo más, sin cometer una locura o estallar en llanto. Tenía que reconocerlo, estaba demasiado angustiado. Un agujero negro iba creciendo en su interior, devorando todos los buenos sentimientos que la morocha le había hecho experimentar. Estaba seguro, de que el mortífago que dormía profundamente en su interior, en cualquier momento despertaría y eso significaba que nadie que estuviera cerca suyo, estaría a salvo.
Selena no quiso irse y dejarlo de esa forma. Se acercó lentamente y colocó su mano en el hombro de su profesor. - Lo lamento, no fue mi intención. Sé que es muy difícil para ti y …- Severus se dio vuelta y la tomó entre sus brazos.
- Te amo Selena y te necesito.-
- Lo sé. Pero yo no …-
- No puedes recordarme, no es tu culpa. Perdóname por haberte gritado.-
- No importa, sé que estas sufriendo mucho. Quisiera poder recordar … lo mucho que yo te amaba.-
- ¿Cómo sabes que tu …?-
- Lo leí en mi diario. Sé todo lo que pasó entre nosotros, lo escribí todo ahí. Pero cada vez que trato de recordar algo … es como si … un velo cubriera mis recuerdos y me hace doler la cabeza y me mareo.-
- Pequeña …-
- Quizás … podríamos empezar todo de nuevo … podríamos tratar de ser amigos.-
- No lo creo.-
- ¿Por qué no?-
- Te conozco demasiado bien y puedo darme cuenta, lo mucho que te incomoda mi presencia o mi cercanía.-
- No es eso … es que, me siento rara, sabiendo lo que había entre nosotros y no poder recordarlo.-
- No era nuestro destino que estuviéramos juntos, tal como no es mi destino … ser feliz.-
- No digas eso.- Dijo la morocha e instintivamente, le acarició el rostro a su profesor. - Estoy segura, de que algún día voy a recordar todo.-
- ¿Por qué dices eso?-
- Porque el verdadero amor, siempre es más fuerte que cualquier hechizo o maldición. Y entre más se lucha por él, más fuerte es.-
- Te amo Selena.-
- Severus …- Dijo la morocha y volvió a abrazarlo con más fuerza. - ¿Quieres …?- Trató de preguntar, poniéndose muy colorada.
- ¿Qué?-
- ¿Besarme?-
- No puedo hacerlo, si tu no sientes lo mismo.-
Selena, volvió a acariciarle el rostro. - Esta bien, quiero que lo hagas. Según mi diario, soy adicta a tus besos porque besas muy bien, incluso mejor que Lucius.-
Severus no sabía si reír o estallar en furia ante ese comentario. No le hizo mucha gracia, escuchar que ella se lo digiera, aunque ya lo sabía, no era lo mismo saberlo de boca de la muchacha. Pero no pudo evitar imaginarse, la cara del  “Señor Amante Perfecto” si supiera que esa niña pensaba que no besaba tan bien, como cierto morocho horripilante.
- ¿Estas segura de que …?-
- Lo estoy.- Respondió la muchacha muy segura y Severus tomó su rostro con delicadeza. Apoyo sus labios suavemente, tratando de sentir cualquier signo de resistencia o arrepentimiento, al darse cuenta de que ella estaba relajada, profundizo en su beso. La besó con mucha ternura, saboreando esos labios que tanto le gustaban, tan dulces y suaves como ella.
- ¿Te encuentras bien?- Preguntó el adulto cuando se separaron.
- Sí.- Respondió la morocha, muy sonrojada. - Era verdad … besas muy bien.-
Severus no pudo evitar sonreír. - Supongo que debo decir  … gracias por el halago.-
- Me alegro.-
- ¿De qué?-
- Por fin te he visto sonreír.-
- Selena …-
- Quiero recordarte …- Le susurró al oído. - Desde ese día, siento un enorme vacío en mi interior y sé que se debe a que no te recuerdo.-
- Pequeña …-
- Dime que debo hacer para recordar, no importa si es peligroso o lo que sea, lo haré.-
- No lo sé, pequeña. Muy pocas personas han podido romper ese maleficio, y ninguna sabe como lo hizo.-
- ¿Severus?-
- ¿Si?-
- En mi diario leí sobre un hechizo que hizo el curandero, uno que demostraba lo mucho que nos queríamos.-
- ¿El lazo mágico?-
- Sí, ese. ¿Puedes mostrármelo?-
- ¿Quieres que te lo lance?-
- Si.- Respondió la morocha, que necesitaba saber si aún existía tal unión entre ambos. Por su parte, Severus no quería saber nada, porque estaba seguro de que ahora, el lazo que los unía probablemente fuera aún más débil, que el que unía a esa niña con McGonagall o peor, que ya no existiera.
- Esta bien.- Dijo Snape y movió su varita apuntando a la morocha. Distintos haces de luz comenzaron a salir del cuerpo de Selena, algunos grandes y brillantes, mientras que otros solo parecían el hilo de una tela de araña.
- ¡Genial! Ahora veo porque escribí que parecíamos un árbol de navidad.- Dijo la morocha divertida.
Severus no podía creer lo que estaba viendo. - Es imposible.-
- ¿Qué cosa?-
- El lazo que nos une …-
- ¿Qué tiene? ¿Es más … pequeño que la otra vez?-
- No, todo lo contrario, es mucho más grande y brillante.-
- Eso quiere decir, que lo que siento por ti sigue estando en algún lugar, solo que no sé donde.-
- Creí que tal vez …-
- Pensaste que había desaparecido.-
- Si.-
- Eres … un tonto. Tal vez halla olvidado lo que sentía por ti, pero definitivamente sigue existiendo. Olvidar no es lo mismo que dejar de querer.-
- En este caso … debería ser lo mismo.-
- Pero no lo es.-
- Estando así …-
- ¿Qué?-
- El que me hables así, que estemos tan juntos … pareciera que nada hubiera cambiado entre nosotros.- Dijo Severus, poniéndose triste.
- Creí que si veías nuestro lazo, no te pondrías triste y logré todo lo contrario.-
- Estoy bien, no te preocupes. ¿Por qué…?-
- ¿Qué?-
- Intentas hacerme sentir bien.-
- Porque sé que te quiero y no quisiera que estuvieras triste.-
- Selena …-
- Todo va a salir bien.-
- Eso espero. Ya es tarde, es mejor que vallas a tu próxima clase.-
- Esta bien. Esta tarde regresaré por mi castigo.-
- No tienes que hacerlo, ya no estas castigada.-
- Entonces, vendré a verte.-
- Te estaré esperando.-

La fiesta de Halloween, era muy esperada en el colegio. Corrían fuertes rumores, sobre un grupo de esqueletos danzarines y otras sorpresas que los profesores tenían preparados. Y tal cual, como lo habían esperado, el banquete y el espectáculo fue increíble. Cada año, las fiestas se ponían aún mejor. Con las panzas llenas de golosinas y agotados por tanta diversión, cerca de la medianoche, todos regresaban a sus salas comunes, cuando …
-¡Teman, enemigos del heredero! ¡Los próximos serán los sangre sucia!- Exclamó Draco, deteniéndose en el pasillo del primer piso.
Una horrible inscripción, hecha con lo que parecía sangre, se encontraba sobre una de las paredes. La gata del señor Filch, se encontraba colgando dura, de un gancho que sobresalía de esa pared. El temor se expandió entre los alumnos, como una fría ráfaga de viento. Con la llegada de los profesores al lugar, los prefectos recibieron la orden de enviar a los alumnos a su sala común.
- Sele, ten cuidado.- Dijo Blaise.
- ¿Crees qué alguien pudiera lastimar a los hijos de muggles?- Preguntó la morocha.
- ¿Lastimar?- Dijo riendo Draco. - No, idiota. La próxima vez, quizás te agarren a ti y te destripen.-
- ¡CALLATE MALFOY!- Bramó Zabini.
- Tú, mantente tranquilo. No querrás tener problemas con mi familia.-
Blaise estuvo a punto de lanzarse sobre Draco, cuando Sele y Theodore, lo frenaron.
- Esto es tu culpa.- Le dijo Nott a Selena. - Si algo le ocurre a Blaise será tu culpa. Deberías alejarte de él antes …-
- Cállate Theodore.- Siseó Zabini.
- Es mejor que me valla. Hasta mañana, que descansen bien los dos.-
- Espero que tengas pesadillas.- Dijo Nott.
- Cuídate, Sele.-
- No te preocupes, lo haré.- Dijo la morocha y se alejó. A mitad de camino a la torre …
- Asquerosa sangre sucia …-
- ¿Qué quieres ahora Malfoy?-
- Mantente alejada de mi padre.- Siseó Draco.
- Él es mi amigo.-
- ¿Cuántas veces te has acostado con él?-
- No me he acostado con nadie, te dije que es mi amigo.-
- Los Malfoy no tenemos amigos y mucho menos, seríamos amigos de alguien de tu tipo.-
- Tú papá no piensa así.-
- Cuando obtenga lo que quiere de ti, y estoy seguro que solo desea tu cuerpo … te abandonará como la escoria que eres.-
- No soy escoria y tu papá, no haría algo como eso.-
- No lo conoces.-
- Lo conozco mejor que vos.- Dijo la morocha y sin saberlo, puso el dedo en la llaga.
- Eres una …- Dijo Draco, arrinconándola contra la pared.
- Draco, aléjate de ella o lo lamentaras.- Siseó Severus.
- Profesor Snape, nosotros solo estábamos hablando.-
- No trates de engañarme, conozco muy bien a los Malfoy, tu padre ya debería habértelo dicho. El que nunca te reprenda cuando acosas a otros alumnos, es porque no me importa. Pero deberás mantenerte alejado de esta niña o sino sabrás de lo que soy capaz.-
- Señor, yo …-
- Imagino que tu padre, también ha de haberte advertido sobre herir a Selena, ¿Me equivoco?-
- No, pero …-
- ¿Te atreves a desafiar a tu padre? Ya veremos que ocurre, cuando le avise a Lucius sobre tu comportamiento.-
- Señor, no … por favor, no le diga nada.-
- Esta vez, lo dejare pasar pero la próxima no tendrás tanta suerte, ahora vete.- Siseó Severus y Draco se marchó con la cabeza baja. - ¿Te encuentras bien?-
- Sí, gracias por ayudarme.-
- Te acompañaré hasta tu sala común y sí, sé donde esta.- Dijo Severus al ver la expresión de la niña.
- ¿Qué le ocurrió a la Señora Norris … está  …?-
- Esta petrificada. Mañana, después del desayuno quiero que vengas a mi oficina, tengo que hablar contigo.-
- Esta bien. Gracias por acompañarme, buenas noches, Severus.- Dijo la morocha y le dio un beso en la mejilla.
- Buenas noches. Que tengas dulces sueños, pequeña.-
- Vos también.- Dijo la morocha y luego entró en la torre Gry.

Al día siguiente, el gran salón ardía por el bullicio, muchos especulaban sobre lo ocurrido la noche anterior. La mayoría parecía estar más intrigados que preocupados, solo unos pocos estaban disfrutando de lo ocurrido. Algunos Slytherins, hacían apuestas de quien sería la próxima victima.
- Espero que sea Granger.- Dijo Draco.
- Yo deseo que sea Thomas.- Dijo Nott.
- Sí, algo le pasa …- Siseó Blaise.
- No podrás protegerla, conoces tan bien la leyenda como nosotros.- Dijo el rubio.
- Nada va a ocurrirle.-
- Ya lo veremos.- Dijo Theodore.
- ¿Quieres apostar? Todavía están abiertas … un galón por apuesta.- Dijo Draco con malicia.
Blaise se levanto de la mesa, hecho una furia y salió del lugar, escuchando las risotadas de sus compañeros de clase.
- ¡Blaise, espera!-
- Sele, ¿Qué ocurre?-
- Nada, estoy bien. ¿Qué te sucede? ¿Por qué saliste así del Gran Salón?-
- Por nada, no te preocupes.-
- ¿Te peleaste con tus compañeros?-
- No.-
- Blaise, no mientas.-
- Me fui porque no soporto sus idioteces.-
- No son malos.-
- ¿Qué no? ¿Tienes idea de lo que estaban hablando?-
- No, pero supongo que, o se estaban burlando de los gry o disfrutando de lo que sucedió anoche.-
- Algo por el estilo. Están haciendo apuestas … sobre a quien van a atacar.-
- Seguro que yo soy la que más votos tengo.-
- Por ahora te gana Granger, es mucho más impopular. ¿Por qué no te enojas?-
- ¿De qué me serviría? Solo me amargaría sin ningún sentido. Y además sé, que ellos no pueden evitarlo, fueron educados para comportarse de esa forma.-
- Yo también fui educado de esa forma y sin embargo, no me comporto así. Somos amigos ¿O no?-
- Claro que sí.-
- Prométeme que tendrás cuidado.-
- Lo tendré, no te preocupes tanto por mi.-
- ¿Cómo quieres que no me preocupe por ti, si yo …?-
- ¿Qué?-
- Te quiero.-
- ¡Señorita Thomas!- Gruñó Severus detrás de Zabini. - Acompáñeme a mi oficina.-
- Si profesor. Luego nos vemos Blaise.- Respondió la muchacha y siguió a su furioso profesor, a lo profundo de las mazmorras. Al entrar en la oficina …
- ¿CUÁNDO ME LO IBAS A DECIR?- Bramó Snape.
- ¿Qué cosa?- Preguntó la morocha, alejándose un poco del adulto.
- Que zabini y vos, eran novios.-
- No lo somos.-
- TE ACABA DE DECIR QUE TE AMA. ¿CREES QUÉ ESTOY SORDO?-
- Al parecer lo estas. Me dijo que me quiere, no que me ama. Estaba hablando de que somos amigos.- Respondió la muchacha, tranquilamente.
Severus la miró con un poco de desconfianza y sintiéndose un idiota. - ¿Lo dices en serio?-
- Sí, no voy a mentirte. Si algo sucediera con otra persona, no te lo ocultaría.-
- Yo …-
- Olvídalo, sé que no puedes evitarlo.-
- Quería hablarte sobre lo que sucedió ayer. Siéntate un momento.-
- ¿Lo qué estaba escrito en la pared … es verdad?-
- Lo que voy a contarte, no debes decírselo a nadie, ¿Lo prometes?-
- Te lo prometo.-
- Como ya sabes, Slytherin fue uno de los fundadores del colegio. Pero luego de un tiempo, comenzó a querer que la forma de seleccionar alumnos, fuera un poco más … exigente. Como podrás imaginarte, no estaba de acuerdo en que se aceptaran alumnos que no fueran de sangre pura y como los otros tres fundadores, no estuvieron de acuerdo con él, se marchó del colegio. Pero antes, decidió crear, lo que se conoce como la cámara de los secretos. Según cuenta la leyenda, en su interior habita un monstruo que cuando sea liberado, se encargará de … purificar el colegio de aquellos alumnos que … no merecerían estar aquí.-
- Los hijos de muggles, como yo.-
- Así es.-
- ¿Existe esa cámara?-
- Si bien, se ha tratado de encontrarla durante mucho tiempo, nunca la descubrieron. Sin embargo, hace unos cuantos años, sucedió algo que … hizo pensar a muchos que esa cámara puede realmente existir.-
- ¿Entonces, los que son como yo, estamos en peligro?-
- Hasta que no estemos seguro de lo sucedido, no podemos sacar conclusiones. Pero quiero que por las dudas, tengas mucho cuidado, no debes andar sola por el colegio y mucho menos, fuera de los horarios permitidos.-
- No lo haré, tendré cuidado.-
- Algo más. Aunque sé que no me recuerdas y probablemente nunca lo hagas … déjame terminar.- Dijo Severus al ver que la niña estaba a punto de interrumpirlo. - Yo siempre voy a cuidarte y protegerte, nunca dejaré que algo malo te suceda. Te lo prometo.-
- Severus …- Dijo la morocha y lo abrazó.
- Pequeña, gracias por hacer el esfuerzo de … aguantarme.-
- No digas eso, seremos amigos.-
- Quizás. Ahora ve a clases.-

Luego de sus clases, la morocha se juntó con su tutora, la cual volvió a contarle sobre la cámara de los secretos.
- Pequeña, ayer no pude hablar contigo de lo sucedido ¿estas asustada?-
- En realidad no, pero …- Selena, no pudo terminar de hablar porque en ese momento, Lucius Malfoy entró en la habitación.
- Pomona, buenos días.- Dijo el rubio con una sonrisa muy seductora.
- Buenos días Lucius.- Respondió la mujer muy sonrojada. Algo que llamó la atención de la morocha.
-  Me he enterado del extraño acontecimiento ocurrido con un gato. ¿Podemos hablar a solas?-
- Por supuesto. Cielo, podrías esperar afuera.-
- Sí, claro.- Dijo Selena. “¿Qué se traerá entre manos Lu? Y Pomona, ¿No era que Lucius Malfoy era muy peligroso?” La morocha, tuvo que esperar un buen tiempo, fuera de la oficina, mientras ruidos poco comunes salían del interior.
- ¿Qué haces aquí?- Preguntó Severus. - ¿Por qué no entras?-
- Estaba con Pomona hasta que Lucius llegó y me pidió que esperara afuera, hace veinte minutos que estoy parada aquí.- Respondió la muchacha.
Severus frunció el seño cuando un ruido, que parecía un gemido, se escapó del interior de la oficina. - Ve a la torre, luego podrás hablar con ella.-
- Esta bien. Nos vemos luego Severus.- Dijo la morocha y se marchó.
Snape, fiel a su forma de ser, se mando al interior de la oficina sin golpear. - Estamos en horario de trabajo, los niños pasan por aquí y tus gemidos se sienten desde el exterior.- Dijo Severus al entrar.
- No veas.- Dijo la mujer avergonzada.
- No tienes nada, que yo ya no halla visto, salvo que estas más vieja.-
Lucius por su parte, ni se molestó en cubrirse, estaba orgulloso de su cuerpo y de su condición de semental.
- ¿Estás celoso? ¿Por eso nos has interrumpido?- Dijo el rubio. - Si quieres, podemos hacer un trío.-
- No estoy celoso y no me interesan tus juegos. Los interrumpí, porque no me parece correcto que la pobre niña tenga que escucharlos.-
- ¿Aún está afuera? Me olvide.- Dijo Pomona apenada.
- Eso es obvio. Ya la envíe a la torre, pero hace veinte minutos que los estuvo esperando, son dos irresponsables.-
- Bien, ya has dicho lo que querías. Ahora hazme el favor de retirarte que nosotros no hemos terminado.-
Severus se marchó azotando la puerta. Estaba furioso por la actitud del rubio y más aún, por la irresponsabilidad de la mujer.
- ¿En qué estábamos?- Preguntó Malfoy, arrinconando a Pomona contra la pared. - ¿Quieres qué siga?-
- Si …- Dijo ella, completamente excitada.
- Pero recuerda nuestro trato.- Dijo el rubio, acariciando el sexo de la mujer.
- Pero …- Gimió ella.
- Sin peros. Si quieres seguir viéndome y que te folle, me entregaras la custodia de la niña.-
- ¿Qué quieres con ella? Yo puedo complacerte.-
- Eso a ti no te incumbe.-
- Lucius …-
- Sino quieres, me marcho.-
- No, espera. Firmaré lo que quieras, será tuya al terminar el año escolar.-
- Mucho mejor. Ahora continuemos con lo nuestro.- Dijo el rubio.

Nota de la autora:

Este rubio endemoniado, sí que sabe como obtener lo que desea.

¿Le entregará Pomona la custodia de Selena a Lucius?
¿Qué intenciones tiene el rubio?
¿Qué sucederá con Sevi y Sele?
¿Selena podrá recordar lo que siente por Severus?

Pixel: El ingles es horrible, te entiendo, pero desafortunadamente es practicamente impresindible hoy en día. todo gira en torno al ingles, desde la informatica hasta incluso los apuntes universitarios. a mi en la uni, me daban publicaciones en ingles y luego teníamos que hacer un trabajo, tipo monografía o peor aún, exponerlos.  Hay que hacer el esfuerzo amiga, que lo que uno aprende le dura toda la vida.
Sobre Draco y Nott, podes decir lo que quieras que yo, ya lo había pensado. Pero bueno, no era la intención de ellos separar a Sele y Sev, sino a Sele de Blaise. Y aquí regresa Lu y esta vez parece que va por el buen camino ... quiere ayudar a Sevi.  Pero si, al final, estos dos deberían estar juntitos ... pero aún les falta mucho. y sí, me gusta que Sevi sufra un poquito porque después la recompensa es mejor.

Eugue: querida, y si, nuestro sevi esta sufriendo, y es una lastima no poder estar con él para consolarlo, porque estoy segura que más de una se ofrece a hacerle compañía. gracias por tu cmentario y espero que este capi te guste.

besos y buena semana
miaka Snape

 

 

 

 

 

 

 

 


Tags: fic, fanfic, severus snape, lucius malfoy, drama, romance

Publicado por miakayuki2006 @ 9:12  | sele y sevi vers 2
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Comentarios
Publicado por pixel
Viernes, 02 de enero de 2009 | 14:55
Vaya capitulo!!! K buena es sele con sevy!!!!Gi?oGi?oGi?oGi?oGi?oGi?oGi?o. y lucius... bueno yo no me esperaba que le pidiera la custodia y menos me esperaba k pomona se dejara manipular por el despues de lo que paso...yo se k lucius quiere de verdad a sele pero no me termino de fiar aunke kiera ayudar a sevy. Espero que no le pase nada malo a selena!!!

Y gracias x tus consejos!! =)

Por cierto que se me olvidabva... FELIZ A?O NUEVO!!!
Publicado por kia malfoy
Domingo, 22 de febrero de 2009 | 16:55
OLA..!
NO MNXSS..!
K' envidia.. de pomona..
mmm..
k'.. mal... que solo sea por un pasatiempo..
pero.. buenoo..
por k' kedra lu.. la custodia.. de sele.. buenoo..seguire..leyendo a ver que mas me encuentroo...
me enknato... este..cap..
como to2.. muy lindo..!

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