Jueves, 08 de enero de 2009

Versión 1: Selena y Severus Snape

Disclaimer: esta es una historia que se basa en uno de los mejores personajes creados por la adorada J.K. Rowling. No, no es Harry Potter, es Severus Snape. (Desearía que Rowling me lo regalara. Jeje.)

ADVERTENCIA: ESCENA DE AGRESIÓN SEXUAL. Como ya les había dicho en otro capi, depende de ustedes si la leen o no. Pueden saltearse la escena o el capi, en cualquiera de los dos casos, nos leemos al final de este o en el próximo.
Miaka Snape.

Aclaraciones: es un fic que comienza romántico y algo lento para luego haber situaciones bien explicitas. Así que quedan advertidos. Puede haber ocasionales escenas de torturas y violaciones, por lo tanto esta clasificado para mayores de 18. Los pensamientos van entre comillas.

Pareja: Severus Snape y Selena.

Capítulo 27: Crímenes del pasado.

Hacía unos meses que Lucius Malfoy no sabía que hacer con su vida. Llevaba dos años de casado, la misma cantidad de tiempo que había transcurrido desde que finalizó su educación en Hogwarts. Su esposa Narcisa. era más fría que un témpano de hielo y se negó a darle un hijo, hasta que hubieran pasado por lo menos cinco años de matrimonio y sólo le daría un heredero. Su padre ya lo había entregado al señor oscuro, pero éste aún no había solicitado sus servicios, salvo en lo referido a lo económico.
- ¿Y bien?-
- ¿Qué?-
- ¿Te interesa?- Preguntó Lucius.
- He escuchando bastantes historias sobre él, pero … no me aceptaría a mi.-
- ¿Por qué no?-
- Recuerda que soy hijo de un asqueroso muggle.-
- Severus, no te preocupes por eso. Estoy seguro que tus habilidades en artes oscuras y en pociones, le agradaran a mi señor.- Dijo el rubio, que se había reunido con Snape durante las vacaciones de verano en el callejón Diagon. No sabía bien porque, trataba de seducir al morocho para que ingresara en el pequeño ejercito del Innombrable, teniendo en cuenta que él mismo odia la idea. “Tal vez así, no me sienta tan solo.”
- No estoy seguro.-
- Vamos, ¿Qué te preocupa? Seguramente, podrás llamar su atención.-
- ¿De qué hablas?- Siseó Severus.
- Tú sabes de quien hablo. Seria bueno que para variar, seas vos quien tenga el poder de poner en su lugar a esos mugrosos gryffindors, o me vas a decir que ya no te molestan. A las mujeres les gustan los hombres fuertes y poderosos, si te unes a nosotros … lo serás.-
“Quizás tenga razón y pueda impresionar a Lily.”Pensaba Severus. - Esta bien, lo pensaré.-
- Bien, pero recuerda que solo lo podrás conocer cuando termines el colegio, yo te lo presentaré.-
- De acuerdo.- Dijo Snape y un rato más tarde se separaron.
Lucius caminaba por el callejón sin nada que hacer, hasta que se chocó con Aine.
- Aine.- Dijo el rubio sin poder quitarle los ojos de encima a la mujer. Encontrarse con ella, era lo mejor que podía pasarle.
- Malfoy.- Respondió secamente.
- ¿Cómo has estado?-
- Bien, si me disculpas …-
- Espera, ¿Podemos hablar?-
- No hay nada de lo que nosotros podamos hablar.-
- ¿Sigo sin agradarte?-
- Por supuesto, sigues con esa actitud tan desagradable y comportándote … como un mago oscuro.-
- ¿De dónde sacaste eso?-
- Mael ha recibido unas cuantas denuncias en tu contra, sin contar que eres sospechoso de torturar a varios muggles.-
- Cierto, me olvidaba de tu adorado novio Mael, el perfecto mago blanco y orgulloso león.-
- Mael es mi esposo, nos casamos hace un año y ahora es un importante auror.- Respondió Aine. - Así que déjate de perder tu tiempo conmigo.- Agregó la mujer y se marchó, dejando a Lucius solo y sin saber lo mucho que le dolió su manera de tratarlo.
Un tiempo después, Su padre lo llamó …
- Lucius, tienes que participar de este contrato, beneficiara mucho a nuestra familia. Es hora de que empieces a entender como los Malfoy conseguimos nuestra fortuna. El Señor Izanagi, vendrá a quedarse un tiempo junto con su hijo y su nuera.-
Unos días después …
- Señor Izanagi que placer verlo.- Dijo el Señor Malfoy. - Este es mi hijo Lucius y su esposa Narcisa.-
- Mucho gusto. Esta es mi nuera Siva y mi hijo Vayu.- Dijo el Señor Izanagi.
Los días siguientes, la convivencia entre las dos familias era muy cordial, sobre todo porque Lucius se mantenía alejado. Siva había comenzado a tratar de acercarse al joven rubio con distintos pretextos hasta que …
- ¿Qué es lo que quieres?- Preguntó Lucius.
- Un hijo.- Respondió la mujer.
- Díselo a tu marido.- Gruñó el rubio.
- Él no puede darme hijos, lo hemos intentado durante un par de años.-
- ¿Qué tengo que ver yo?-
Siva se acercó a él y con su mano rozó la entrepierna del rubio. - Tú puedes dármelo.-
- Estoy casado.-
- Pero … no los he escuchado tener acción. Todo lo contrarió, su esposa duerme en el otro extremo de la mansión.-
- Los hijos de los Malfoy siempre son rubios, independientemente de la familia de la madre. Tú y tu esposo son trigueños.-
- Existen distintos hechizos.-
- Veo que lo has pensado.-
- Así es.- Dijo Siva rozando sus labios contra los del rubio.
Lucius sabía que esta era una muy mala idea, pero unos días después no pudo soportar más las insinuaciones de esa mujer. Se veían a escondidas, en distintos sectores de la casa. Siva era una experta en el arte del sexo y muy pronto, Lucius se hizo adicto. Su apetito sexual iba en aumento día tras día, y Siva conseguía complacerlo. El mes de estadía de los Izanagi llegó a su fin y tras una breve despedida se marcharon. Lucius no volvió a ver nunca más a Siva ni a su esposo, y luego de unos años, la había olvidado por completo. Pero su apetito sexual no disminuyó y por tal motivo, tuvo que recurrir a diversas amantes, a las cuales seguiría viendo durante gran parte de su vida.

Unos meses después durante la época de pascuas, en el callejón Diagon …
- Severus, veo que te decidiste.- Dijo Lucius.
- Sí, quiero verlo ahora.-
- Te dije en el verano, que tendrías que esperar hasta terminar el colegio.-
- No quiero esperar, quiero tener ese poder ahora.-
- ¿Qué ocurrió?-
- Nada que te importe.-
- Te ves … un poco cambiado.-
- No sé de que me hablas.-
- Tú mirada se ha vuelto más fría e intimidante, ¿Qué te han hecho los gryffindors?-
- ¿Por qué tienen que haber sido ellos?-
- No creo que sea a causa de los TIMOS.-
- Estoy cansado de las humillaciones.- Siseó Severus, mientras recordaba como James Potter lo había elevado por los aires, y le había quitado los pantalones y los calzoncillos frente a todo el colegio. Todos estallaron en risa frente a su cara, las burlas lo seguían a cualquier lado que iba. Y para colmo, ocasionó que se peleara con Lily. Ahora estaba solo, más solo que nunca y deseaba tener el poder para vengarse y recuperar a la mujer a la que amaba.
- Esta bien, cuando terminé el año, ven a mi mansión.- Sentenció Lucius.
- Lo haré.- Dijo Severus y se marchó. Al llegar a su casa de Spinner’s End …
- ¡Maldito mocoso! ¿En dónde demonios andabas?- Gruñó Tobías Snape.
- Por ahí.- Respondió desafiante Severus, para recibir al segundo siguiente, un fuerte golpe en la cara que le hizo sangrar la nariz y el labio.
- ¡PONTE A LIMPIAR ESTE CHIQUERO O YA SABES LO QUE TE ESPERA!- Bramó el adulto, desabrochando la hebilla del cinto. Severus se estremeció, aún no terminaban de cerrarse, las heridas del último castigo que había recibido por dejar quemar la cena. Se alejó y comenzó a arreglar esa casa que tanto odiaba, mientras trataba de mantener la furia y el dolor que se debatían en su interior. No quería llorar como tantas otras veces lo había hecho, cuando su madre aún vivía y podía consolarlo, porque ahora no había nadie a quien le importara. “Y probablemente siempre será así. A Lily ya no le importo, no le importo a nadie, pero cuando me una al señor oscuro … conseguiré el respeto y el amor de Lily.” Pensaba Severus mientras continuaba con la limpieza. “En cuanto a éste … me vengaré. Los muggles jamás deberían tener hijos magos, hay que acabar con todos ellos. Y luego … haré arder este lugar hasta sus cimientos.”

En el presente …
- Lucius.-
- ¿Qué quieres Casius?-
- Veo que no has perdido la costumbre.-
- ¿Cuál?-
- Mantén a tus amigos cerca, pero aún más cerca a tus enemigos.-
- ¿Dé quién hablas particularmente?-
- De Vayu Izanagi.-
- Nuestras familias hicieron hace tiempo un buen acuerdo, ¿Por qué dices que somos enemigos?-
- Mi viejo amigo, deberías llevar una lista de tus amantes, por si no lo recuerdas te follaste a su esposa más de una vez, ella es la que te hizo adicto al sexo, ¿Lo olvidaste?-
Lucius se estremeció al recordar a Siva, no había sido su intención invitar a nadie peligroso a su fiesta, principalmente para mantener a Selena a salvo. Escudriñó el salón atentamente viendo que los únicos que aún permanecían en la mansión era los Crabbe, los Goyle, los Zabini y los Nott. Vio que su hijo estaba junto al resto de los muchachos, pero no había ninguna señal de la morocha, camino rápidamente hasta Draco y …
- ¿Dónde esta tu hermana?- Preguntó Lucius un poco alterado y seguido por Nott.
- Fue a su habitación.- Respondió Draco extrañado por el cambio de humor de su padre.
- Se a tardado bastante, fue a buscar un libro.- Dijo Blaise.
- ¿Cuánto hace que se fue?- Preguntó Malfoy.
- Unos diez o quince minutos.- Explicó Theodore.
El estómago de Lucius se contrajo por el temor, no recordaba que Vayu se hubiera marchado. - Quédense aquí.- Siseó el rubio.
- Padre, ¿Qué ocurre?-
- No tengo tiempo, obedece.- Gruñó y salió como un tornado en dirección a la habitación de su pequeña, mientras Casius les hizo señas al Señor Crabbe y al Señor Goyle que los siguieran, el padre de Blaise decidió también seguirlos.

Selena forcejeaba en su habitación tratando de escapar de ese hombre, pero él ejercía fuerza con su cuerpo, manteniéndola aprisionada contra la pared, mientras continuaba acariciándola entre las piernas.
- Hueles muy bien.- Dijo Vayu. Con su varita hizo aparecer unas cuerdas que amarraron los brazos de Selena tan fuerte, que casi le cortaban la circulación. Se separó unos centímetros y le arrancó a jirones el vestido. - Tienes un buen cuerpo, pero sigues siendo algo niñata.- Agregó mientras la arrojó con fuerza sobre la cama. La morocha golpeo su cabeza contra el borde de madera y un hilo de sangre comenzó a correr por su rostro. Vayu le lamió el cuerpo y le dio pequeños mordiscos y algunos golpes para obligarla a que se quedara quieta.
- Será peor para ti, si peleas.- Dijo amenazante el hombre, contemplando el rostro de la morocha lleno de lágrimas. Siguió recorriendo el cuerpo que tenía debajo suyo, a veces con suaves caricias y otras veces provocándole dolor.
Había pensado tantas veces en vengarse de Malfoy, pero nunca imaginó que le haría esto, a una niña que no tenía nada que ver. Cuando vio las lágrimas de la morocha, vaciló en continuar, pero se había excitado con la situación y quizás, podría cambiar las cosas.
- Si te portas bien, no te haré daño.- Dijo Vayu, quitándole las ataduras. Se acercó lentamente y la besó con suavidad. Pero Selena seguía sin corresponderlo y apretó sus labios con todas sus fuerzas. - ¡Bésame!- Ordenó el hombre, pero la morocha negó con la cabeza.
El adulto deslizó su mano hasta el sexo de la chica y la acarició nuevamente con la esperanza de que ella gimiera. Sin embargo, la muchacha seguía llorando y manteniendo sus labios apretados, hasta que los abrió al tratar de gritar sin voz, por el dolor que sintió cuando Vayu introdujo un dedo en su interior.
- Eres virgen.- Dijo el hombre sorprendido. - Descuida, no lo serás por mucho tiempo, te haré mujer.- Agregó, levantándose de la cama y comenzando a desnudarse. Selena estaba aterrada. “Voy a morir igual que mi madre.” Completamente desnudo, se acercó sigilosamente a la cama, cuando un ruido ensordecedor invadió el lugar, seguido por una haz de luz verde que envolvió la habitación por completo. Vayu cayó al suelo con un ruido seco y sin vida. En la entrada, Lucius estaba con una expresión mezcla de horror y furia, y detrás suyo se encontraban el señor Goyle y el señor Crabbe, que se acercaron al cadáver, lo sujetaron y se desaparecieron. Nott miraba el cuerpo de la morocha de forma libidinosa e inapropiada, algo que el señor Zabini advirtió.
- Casius ve a informarle a los demás lo ocurrido.- Dijo el padre de Blaise y el señor Nott se marchó.
Lucius entró en la habitación, se quitó la capa y envolvió a su pequeña, mientras el señor Zabini reconstruía la puerta para luego marcharse. La morocha se aferró a Lucius con todas sus fuerzas mientras estallaban en un llanto sin sonido.
- Pequeña, mi pequeña.- Decía Lucius abrazándola muy fuerte y acunándola entre sus brazos. Sin poder contenerse comenzó a llorar. - Lo siento pequeña, ha sido mi culpa. Siempre supe que los errores que había cometido en el pasado, tarde o temprano tendría que pagarlos, pero nunca imagine que sería de esta forma.-
Agregó el rubio, que no podía soportar lo ocurrido con esa niña, su lado oscuro que se había mantenido dormido desde que la pequeña vivía con él, comenzó a tomar fuerzas. Un impulso asesino se apoderaba de él, la necesidad de torturar y vengarse, iban en aumento, pero era tarde, Vayu ya estaba muerto.
- Pequeña, por favor dime algo.- Dijo Lucius alejándose un poco, pero ella volvió a aferrarlo. - Selena …-
La morocha se alejó un poco y señaló su garganta y negó con la cabeza.
- ¿No puedes hablar? ¿Te ha hechizado?- Preguntó el rubio y ella asintió. - Pequeña …- Agregó para luego levantar el hechizo. Al segundo siguiente, el llanto de la morocha a todo pulmón, le desgarró el corazón.
- Lucius …- Gimoteó la muchacha, aforrándose cada vez más fuerte a él.
- Pequeña … - Dijo el rubio. “Tengo que pensar fríamente.” Se repetía así mismo. Lentamente le quitó la capa a la morocha para observar su cuerpo. La bilis golpeaba en su boca, al notar los moretones y los mordiscos por todo el cuerpo de la pequeña. Volvió a cubrirla, mientras seguía acunándola para calmarla.
- ¿Él?-
- No volverá a tocarte, no te preocupes. Pequeña … tienes que decirme que te ha hecho.-
Selena negó con la cabeza. - No quiero, no quiero pensar en eso.- Sollozó.
- Tienes que hacerlo, si él … si te violó tengo que llevarte a San Mungo, tienen que darte algunas pociones para evitar que … quedes embarazada.-
La morocha negó con la cabeza. - Él solo … él solo me tocó, me golpeo, me mordió el labio … y él … su dedo …-
- Shh, esta bien, tranquila.- Dijo Lucius que ya imaginaba lo ocurrido. - Iré a buscar a la señora Zabini para que se quede unos minutos contigo, tengo que decirle a Draco lo ocurrido y encargarme de algunos asuntos.-
- ¡NO! ¡NO TE VALLAS, NO ME DEJES!- Gritó la pequeña y estalló en llanto nuevamente.
- Esta bien, tranquila, no te dejaré. Lo prometo.- Dijo Lucius mientras trataba de calmarla. - Minsky.- Gruñó.
- Amo, ¿Qué desea?- Preguntó la elfina.
- Prepara el baño con sales curativas, agrega varias pociones para heridas y moretones.-
- Sí, amo, por supuesto.- Respondió la elfina y se desapareció.
- Te llevaré para que te bañes, te ayudará a sentirte mejor.- Dijo el adulto y la morocha asintió.

En el salón principal de los Malfoy …
- ¿Cómo está?- Preguntó la señora Zabini a su esposo.
- Creo que llegamos justo a tiempo.-
- ¿Qué ocurrió?- Preguntó la Señora Goyle.
- Ese sujeto trató de violarla.- Respondió el padre de Blaise y los muchachos se estremecieron, ya que el señor Nott, solo les había informado lo sucedido a las mujeres.
- ¡SELENA!- Gritó Draco y trató de ir a buscarla. - ¡Suélteme!- Le siseó al padre de Blaise.
- No. Debes quedarte aquí, deja que tu padre se haga cargo y lo mismo va para ustedes.- Dijo el Señor Zabini, mirando a su hijo y al resto de los muchachos.
- Pero mi hermana …- Gimoteó Draco y la Señora Zabini, trató de calmarlo.
- ¿Qué ocurrió con ese sujeto?- Dijo Blaise con una mirada muy fría.
- Lucius ya se encargo de él.-
- ¿Y el cuerpo?- Preguntó la Señora Zabini.
- Crabbe y Goyle, se lo llevaron.- Explicó el Señor Nott. - Después de todo ese es su trabajo, deshacerse de la evidencia comprometedora de Lucius.-

- Pequeña …- Dijo Lucius alzándola. - Te llevaré para que puedas bañarte.-
- Si …- Respondió suavemente la morocha con voz ronca, se estaba quedando afónica después de llorar tanto.
Entraron al baño, en cuyo interior había una bañera tan grande que era más bien una piscina, incluso más grande que la que había en el baño de los prefectos en Hogwarts.
- Te esperaré afuera.- Dijo el rubio, bajándola lentamente. Pero Selena volvió a aferrarse a él.
- No, por favor, no me dejes …- Sollozó la morocha.
- Tranquila. Me quedaré contigo. Me daré la vuelta para que puedas entrar en la bañera y me sentaré ahí.- Respondió señalando uno de los bancos de fino mármol que había en el lugar. Cuando se dio vuelta, Selena miró el agua pero se sintió tan desvalida y vulnerable que no pudo moverse, ni quitarse la capa.
- No puedo …- Pudo apenas decir y Lucius se dio vuelta para verla. Las lágrimas seguían recorriendo como grandes ríos por sus mejillas, mientras sus ojos estaban rojos e hinchados.
- Todo esta bien, estas a salvo.- Dijo el adulto, secándole las lágrimas, y Selena se acurrucó contra él.
- Abrázame.- Susurró, y el rubio volvió a alzarla. Se quitó los zapatos y bajo por la escalera para entrar en la bañera.
- Tranquila.- Dijo Lucius.
A pesar de estar cubierta por la capa del adulto, el agua tibia ayudaba a relajar su cuerpo. - Tu ropa …-
- No te preocupes por eso ahora.- Respondió Lucius, sentándose en un escalón de la bañera con la morocha en sus brazos.  Selena se acurrucó contra él y trató de relajarse. La calidez y el abrazó fuerte del adulto, la hicieron sentir segura y reconfortada. Estaba agotada de tanto llorar y de haber luchado con todas sus fuerzas para quitarse a ese hombre de encima.
- Gracias por salvarme.-
- Mi pequeña … nada de esto debió ocurrir, ha sido mi culpa.-
- No lo fue, tú no me hiciste nada.-
- Siento como si lo hubiera hecho. Yo lo cause, ese sujeto solo trataba de vengarse de mi.-
- Tú me salvaste.-
- Mi pequeña …- Respondió el rubio, acariciándole suavemente el rostro. - Todo estará bien.-
- Me siento … sucia.-
- Lo sé, por eso te traje para que puedas bañarte. Llamaré a la elfina para que te bañé y esperaré en la puerta.-
- No … quédate, no me dejes sola.-
- Pequeña …-
- Quédate, por favor.-
- Esta bien, tranquila. Me sentaré en el banco y podrás bañarte.-
- Quédate conmigo.-
- Selena … ¿Cómo piensas bañarte con mi capa puesta y a upa mía?-
- No sé, pero no te vayas.-
- Haremos lo siguiente, me quedaré contigo en la bañera y te daré la espalda para que puedas bañarte, ¿Esta bien?-
- Esta bien.- Dijo la morocha. El rubio se levantó y se quedó parado dentro de la bañera en uno de los laterales. Selena se quitó la capa, tomó una esponja y jabón y se bañó mirando a Lucius, con temor a que se fuera. Las sales curativas y las pociones que habían en el agua, comenzaron a borrar los rastro de lo ocurrido, los moretones y las mordidas se desvanecieron, como si nada hubiera pasado. Cuando terminó se acercó a él y colocó su mano en el hombro del adulto. - Ya terminé.-
- Esta bien, cerraré los ojos y podrás salir a buscar la ropa que la elfina te dejó.- Respondió el adulto sin darse la vuelta.
- Gracias.-
La situación vivida hizo que Lucius se replanteara un montón de cosas, pero principalmente, lo que sentía por esa niña. Cuando la vio en la cama, herida y llorando, lo primero que pensó fue: “A mi niña ¡NO!” Algo había cambiado en ese instante, algo que aún no entendía bien. Ya no era la mujer a la que amaba, era la niña a la que amaba, era su hija. Quizás siempre ese había sido el sentimiento, no la amaba como mujer, la amaba como a una hija, pero en la confusión de creer que quizás había encontrado la reencarnación de su amor perdido, trato de ocultar lo que en verdad sentía. Ahora sabía porque nunca había ido más lejos, incluso sabiendo que le sería muy sencillo seducirla. Era porque la amaba como si fuera su propia hija, eso fue lo que lo detuvo esa tarde en el jardín de los Mafdet y probablemente, esa era la razón de que su imagen se hubiera desaparecido en sus sueños, no era Selena con quien soñó, era Aine.
- Ya me cambie, puedes abrir los ojos.- Dijo la pequeña agachada a la orilla de la bañera. Lucius se apuró a salir y se aplicó un hechizo secador. Se acercó a ella y la alzó.
- Te llevaré a dormir, te hará bien.-
- ¡No! No me lleves a mi habitación.-
- Tranquila, dormirás en la mía.-
- Promete que vas a quedarte.-
- Te lo prometo, mi pequeña.-
El adulto llevo a la niña y la dejó suavemente sobre la cama, la arropó y se quedo a su lado, tarareando una canción de cuna, mientras le acariciaba suavemente el rostro.

En el salón de los Malfoy, los minutos parecían siglos, y Draco no soportaba la espera …
- Quiero ir a verla.-
- Tu padre esta con ella.-
- Me necesita.-
- Lucius vendrá a buscarte cuando sea conveniente.- Le decía el señor Zabini, el único al que Draco parecía escuchar.
- Debería ir a buscar alguna poción para los nervios.- Sugirió la Señora Zabini y en ese momento, el joven rubio cayó en la cuenta …
- ¡Una poción! ¡SNAPE!- Exclamó el joven Malfoy como si todo estuviera claro.
- No sé si es una buena idea llamarlo, no sabemos donde están sus lealtades.- Dijo el señor Nott.
- Tienes que avisarle, yo también me había olvidado.- Dijo Blaise, ignorando al adulto.
- Él seguro podrá ayudarla, ella lo necesita.- Agregó Theodore, también ignorando a su padre.
- Chicos, sé que es el jefe de su casa, pero no sabemos si Severus …- Decía la señora Nott, cuando Draco la interrumpió …
- Es el novio de mi hermana.-
- ¿EL NOVIO?- Exclamaron los adultos a coro.
- ¿Seguro?-
- ¿Lucius lo sabe?-
- Sí.- Dijo Draco y corrió a la cocina.
- Krispy, ve por Snape, tráelo de inmediato, dile que algo terrible le sucedió a mi hermana, dile que lo necesita.-
- Sí joven amo, lo traeré.- Dijo el elfo y se desapareció. Unos minutos después regresó con un Snape muy pálido.
- ¿Qué sucedió? Si esto llega a ser una broma de tu parte, yo …-
- Quisieron violar a mi hermana.- Respondió Draco llorando y sin poder evitarlo se abrazó al adulto que se quedó petrificado.
- ¿Dónde está? ¿Está bien?- Preguntó Severus alarmado y tratando de calmar al rubio.
- Con mi padre, no han regresado, no me han dicho nada.-
- Tranquilo.- Dijo Snape, aunque ni él podía tranquilizarse.- Iré a su habitación y en cuanto pueda te vendré a buscar, lo prometo.- Agregó el morocho y salió de la cocina, los otros adultos que estaban en el salón lo siguieron con la mirada, sin atreverse a decirle nada. Severus sentía como las fuerzas le abandonaban y una opresión en el corazón crecía a pasos agigantados. Al fin llegó a la habitación de la pequeña, abrió la puerta y vio la cama desarreglada, el vestido hecho jirones en el suelo, y las gotas de sangre sobre la alfombra. Creía que las piernas no podrían sostenerlo por más tiempo, pensó por unos segundos y se encaminó a la habitación del rubio, entró sin golpear. Lucius se dio vuelta rápidamente y le hizo señas de que no hiciera ruidos. El morocho se acercó silenciosamente y observó a su novia profundamente dormida.
- ¿Cómo te enteraste?- Dijo apenas en un susurró Lucius.
- Tu hijo me avisó, esta muy mal, deberías hablar con él, ¿Qué sucedió? ¿Ella …?-
- Llegamos a tiempo, solo la manoseo, pudo ser peor, pero esta en shock.-
- ¿Y él sujeto?- Preguntó Severus fríamente, mientras pensaba en como iba a torturarlo.
- Ya me hice cargo de él.-
- ¿Dónde está?- Preguntó el morocho con una actitud tan fría, que parecía que lo ocurrido no fuera nada importante. A tal punto que Lucius pensó que quizás a Severus no le importaba en absoluto su pequeña. “Tal vez Draco tenga razón y él no la ama.”
- Lo asesiné.- Respondió el rubio. - ¿Tienes Agua de Lete?-
- Tengo en casa, ¿Vas a borrarle ese recuerdo?-
- Por supuesto, no quiero que mi niña tenga que vivir recordando algo tan horrible.-
- ¿Crees qué es lo mejor?- Preguntó Severus.
- Lo es, soy su padre y es mi decisión, sino quieres dármela, la conseguiré en otro lugar.-
- No te alteres, la traeré, pero tienes que pensar que recuerdo usaras para suplantar este.-
- Creí que tal vez tú …-
- ¿Quieres crear un recuerdo en el que estoy con ella?- Preguntó Snape sorprendido.
- Solo que has estado en la fiesta con ella, es un recuerdo que le agradará. Nada de esto hubiera ocurrido si de verdad hubieras venido a la fiesta.- Dijo Lucius que quería culpar a alguien más, además de si mismo. Lo cual no era necesario porque desde el instante en que Draco le contó lo sucedido al morocho, éste se culpó de inmediato.
- Iré por la poción.- Dijo Severus abandonando la habitación para desaparecerse sin despertar a la morocha. Al llegar a su casa de Spinner’s end, la furia que había mantenido a raya en la mansión Malfoy estalló. Como si se tratará de un niño pequeño, su magia se salió de control, las paredes comenzaron a sacudirse violentamente, mientras que los libros salían lanzados por todo el lugar. Los vidrios de la ventana y del aparador que se encontraba en la sala, estallaron produciendo un ruido ensordecedor.
- ¡SELENA! ¡SELENA!- Gritaba Severus fuera de si, mientras su corazón se desgarraba al imaginar lo que la niña acababa de vivir. Cayó de rodillas en la sala, mientras todo el lugar seguía temblando. - ¡ES MI CULPA! ¡NO TE CUIDE! ¡SELENA!- Siguió gritando Snape, solo que ahora lo hacía llorando. No recordaba cuando había sido la última vez, que había llorado como un niño, desahogando el dolor que sentía. -¡SELENA!- Gritó nuevamente cuando una fuerte mano, lo sujetó por el hombro.
- Tranquilízate. Mi niña te necesita.- Dijo Lucius que se había aparecido, preocupado por la tardanza del morocho.
- ¿La dejaste sola?-
- No. Draco está con ella, junto a la mujer de Zabini. Aún duerme. Tienes que controlarte.- Le dijo seriamente el rubio, ya que la casa seguía sacudiéndose. - Severus, tienes que calmarte.-
- ¡ES MI CULPA!-
- Yo soy el culpable. Tranquilízate y busca el agua de Lete, quiero que te quedes con ella, hasta que los recuerdos sean cambiados.-
- NO LA MEREZCO.-
- YA CALLATÉ LA BOCA Y REACCIONA. QUIZÁS TENGAS RAZÓN PERO MI HIJA TE HA ELEGIDO. TE NECESITA.- Bramo Lucius, que terminó perdiendo la paciencia.
Severus se quedó sorprendido, tanto por la forma en que reaccionó su amigo, como por el hecho de que se había referido a Selena como su hija. - ¿Tu hija?- Preguntó confundido.
- Selena es mi hija, siempre lo ha sido, solo que yo no me había dado cuenta que eso era lo que sentía por ella.-
- ¿No la amas?-
- La amo como a una hija, porque es mi hija.-
- ¿Tu hija?- Volvió a preguntar Snape incrédulo.
- No biológica, claro esta. Pero de todos modos es mi verdadera hija, tanto como lo es Draco.-
- ¿Esto es una pesadilla?- Preguntó Severus, ya que nada parecía tener sentido para él.
- No seas idiota. Busca la poción o tendré que revolver este despelote yo.-
- La buscaré.- Dijo Snape, tratando de coordinar sus pensamientos. Unos minutos después … - Aquí esta.-
- Bien, regresemos a mi casa, ¿Te encuentras bien?- Preguntó el rubio, que nunca había visto a su amigo tan perdido.
- Creo que sí.-
- Por las dudas, yo seré el que nos aparezca a los dos.- Dijo Malfoy sujetando a Severus del brazo y regresando a su casa. Entraron despacio a la habitación en donde Draco sostenía la mano de su hermana con mucha ternura.
- Deben salir, ahora nos haremos cargo nosotros.- Sentenció el rubio. Draco iba a protestar pero la mirada amenazante de su padre le hizo cambiar de opinión.
- Amor …- Dijo Severus suavemente.
- ¡Severus!- Exclamó la morocha y se abrazó con todas sus fuerzas a su novio.
- Tranquila, estoy aquí. Todo saldrá bien.-
- ¡Severus!-
- Quiero que bebas esto de un trago, te hará bien.- Dijo el morocho, entregándole el agua de Lete. Selena obedeció y unos segundos después cayó nuevamente dormida.
- Llévala a su habitación y quédate con ella. Debes cambiarle el recuerdo.-
- Lo sé, no me des ordenes. -  Respondió Snape, mientras la alzaba. Caminó hasta la habitación de la pequeña y Lucius le abrió la puerta. - Tenemos que acomodar un poco el lugar.- Dijo severus y el rubio movió su varita para cambiar las sábanas, limpiar las manchas de sangre y deshacerse del vestido roto.
- ¿Estas en condiciones de cambiarle el recuerdo?- Preguntó Malfoy.
- Lo estoy, no te preocupes.- Afirmó Snape.
- Esta bien, hasta mañana.-
- Espera, debes advertirles a los otros.-
- Lo sé.- Dijo Lucius y salió del lugar.
Severus se recostó junto a su novia, tarareo una suave melodía y movió su varita, un hilo plateado salió de la cabeza de la pequeña, era el mal recuerdo. Snape lo destruyó y luego relató el nuevo recuerdo, un nuevo hilo plateado se formó en el extremo de su varita y lo colocó en la cabeza de su novia, mientras la sujetaba con fuerzas contra él. El morocho no pudo pegar un ojo pensando en todo lo ocurrido. “Le fallé, no la protegí, fui un idiota.” Pensó mientras la pequeña dormía profundamente en sus brazos. Cerca del mediodía Selena despertó, se sentía algo extraña pero no sabía porque, los recuerdos de la fiesta eran algo borrosos como si hubiera bebido una gran cantidad de alcohol. Quiso levantarse y se dio cuenta de que Severus la tenía aferrada con mucha fuerza. Trató de darse vuelta pero el agarré del adulto se lo impedía.
- Severus …- Susurró. - Severus, despierta.-
- Amor …- Dijo el adulto medio dormido.
- Severus, podrías soltarme un poco, casi no respiro.-
El morocho abrió los ojos un poco alterado y la soltó bruscamente. - Lo lamento.-
Selena se dio vuelta y lo miró. - ¿Qué te ocurre? ¿Te sientes mal? Te dije que me soltaras un poco, no que te apartaras.- Dijo la pequeña y le acarició el rostro.
- Estoy bien, solo algo confundido.- Respondió jalándola hacía él. - ¿Todo esta bien?- Preguntó.
- Claro que sí, estas conmigo.- Dijo la morocha feliz y con una enorme sonrisa. El recuerdo del ataque había sido eliminado exitosamente. Se acercó a Severus y lo besó lentamente saboreando primero el labio superior y luego el inferior, algo que tomó desprevenido al morocho. - ¿Qué ocurre, por qué no me besas?-
- Lo siento, solo sigo un poco dormido.-
- ¿Por qué te estas disculpando tanto?-
- El sueño no me deja pensar.-
- Veo que logré aburrirte.- Dijo la morocha haciendo un pucherito que derritió al adulto. Severus la besó con desesperación, mortificándose por lo ocurrido. Si antes sentía que no merecía a esa niña, ahora era mucho peor. Pero no podía cambiar su actitud con ella, sin levantar sospechas de que algo había ocurrido. Decidió que lo mejor era tratar de no pensar en eso.
- Ya lograste despertarme.- Dijo el morocho con una mirada pícara y Selena sonrió. Volvió a besarla apasionadamente mientras deslizaba su mano suavemente por el costado de la morocha, siguiendo las curvas de su cadera. Comenzó a besarla en el cuello cerca del oído, bajo lentamente hasta la clavícula, besándola y recorriendo el lugar con su lengua, se acercó nuevamente al oído y le susurró con su voz más suave y cariñosa  … - Te amo Selena.- La morocha tomó el rostro del adulto y volvieron a besarse, al tiempo que Severus se recostó suavemente sobre ella. Reanudo el beso en el cuello, mientras su mano se deslizaba por el abdomen de la morocha y de nuevo a su cadera. Bajo hasta su ombligo lo besó suavemente y comenzó a recorrerlo con su lengua y a chuparlo lentamente. Selena colocó su mano en la cabeza del adulto, desordenándole el cabello, lo que estaba haciéndole Severus era algo que le agradaba demasiado. Estaba completamente sonrojada y Snape debajo de la frazada, lamiéndole suavemente el ombligo, cuando la puerta de su habitación se abrió con fuerza, golpeándose contra la pared …
- ¡Hermanita hora de almorzar!- Exclamó Draco. - Ups, perdón.- Dijo el rubio cuando vio la situación y se retiró completamente avergonzado.
- ¡Tu hermano va a volverme loco!- Gruñó Severus, saliendo de debajo de la frazada.
- Lo siento, hablaré con él. Pero siempre me despierta de esta forma, de hecho hoy tuvimos suerte de que no me arrojara nada.-
- Bueno, es mejor que vallamos.- Dijo Snape resignado, no había sido su intención convertir un beso en una sección completa de mimos, aunque tenía que admitir que había disfrutado estar así con su novia, a tal punto que ahora tenía que tratar de esconder su erección.
- Esta bien, vamos.- Dijo la morocha, extendiendo su mano.
- Adelántate, te alcanzaré en un minuto.-
- ¿Qué sucede?-
- Nada.- Dijo Severus sonrojado y lamentando no tener su capa a mano. La morocha no lo pensó dos veces y se arrojó a los brazos de su novio, que trató de mantenerla un poco alejada para que no notará su “pequeño” problema.
- ¿Por qué estas tan colorado?-
- No es nada, vamos, ve.- Dijo el morocho. Selena lo miró por unos segundos y trató de pensar que le ocurría a su novio.
- ¡Uy! Lo siento.- Dijo de pronto la muchacha y se levantó, sorprendiendo al adulto.
- ¿Qué?-
- Ya entendí.- Dijo y estuvo a punto de alejarse cuando Severus la sujetó.-
- ¿Qué entendiste?-
- Porque estas colorado y me pediste que me fuera. No quise hacerte sentir incómodo.-
- Selena, ¿Qué?-
- Vos … Bueno, lo entiendo, tengo amigos y mi hermano también es hombre …- Dijo la morocha tratando de explicarse. Entonces Severus comprendió …
- No quise hacerte sentir incómoda, por eso te pedí que te adelantaras.-
- No me siento incómoda, eres mi novio y es normal lo que te ocurre. Suerte que a las mujeres no nos pasa.-
- En eso tienes razón, tienen suerte.-
- De todas formas, nosotras nos sonrojamos mucho más que ustedes y a veces por algo tan simple como que nos miren, supongo que eso compensa un poco lo que les ocurre a ustedes.-
- Bien, vamos.- Dijo Severus que su erección ya había bajado. - Quizás … luego deberíamos hablar de algunas cosas.-
- Vos también.-
- ¿Dé qué hablas?-
- Lu, también quiso darme una charla sobre … educación sexual, luego de que nos vio el otro día besándonos aquí. Cree que si trató de preguntarte algo, te daría un ataque.- Dijo la morocha sonrojándose.
- ¡Oye! Ni que no supiera nada sobre el asunto.- Gruñó Severus.
- Creo que se refería a que te sentirías incómodo hablando sobre eso. Mientras que él … creo que en realidad no tiene vergüenza para nada.-
Severus rió. - Probablemente tengas razón.-
Luego de que cada uno se fuera a uno de los baños de la mansión …
- ¡HEY! Estoy yo.- Dijo Severus.
- Solo quiero hablar contigo.- Respondió Lucius.
- ¿Y tiene que ser en el baño?-
- Ninguno de mis niños entrará mientras estés aquí.-
- Porque son más educados que su padre.-
- Ya cállate y escúchame.-
- ¿Qué?-
- ¿Le cambiaste el recuerdo?-
- Por supuesto que si. Todo salió bien, no recuerda nada sobre la agresión.-
- Bien, es lo mejor. En cuanto a los muchachos, les apliqué el hechizo obliviate a todos, incluyendo a Draco. Ellos estuvieron de acuerdo al igual que sus padres, tenían miedo de meter la pata.-
- Eso explica que tu hijo se metiera en la habitación de Selena, interrumpiéndonos otra vez.-
- ¿Qué estaban haciendo?- Gruñó Lucius celando a su hija.
- Solo nos besábamos.-
- Por tu sonrojo, diría que hacían algo más. ¿Qué estabas haciendo con mi niña?- Siseó Lucius.
- Nos besábamos, yo estaba … no es asunto tuyo.-
- ¿QUÉ NO? ES MI HIJA.-
- Y nos diste tu bendición.-
- Para más adelante.-
- Sólo trataba de que las cosas parecieran normal, ella me besó cuando despertó y yo me alejé algo confundido por lo ocurrido a noche. Ella se preocupo y por eso … traté de actuar como si nada hubiera pasado.-
- Lo entiendo.-
- ¿Por qué quisiste hablarle sobre educación sexual, si ahora me haces tanto escándalo?-
- Porque no quiero que ande a ciegas.-
- No tengo intenciones de hacer el amor con ella tan pronto, sigue siendo muy pequeña.-
- Mejor. De todas formas, tú eres el adulto y me imagino que tomarás todos los recaudos del caso. No quiero que mi niña quede embarazada siendo tan pequeña. Por suerte, en el mundo mágico, no tenemos que preocuparnos por las enfermedades que afectan a los muggles, sin embargo, la posibilidad de embarazo es igual que para ellos. -

Nota de la autora:

En este capítulo sucedieron varias cositas, primero quiero aclararles que este capítulo iba a ser el final del fic, cuando recibí esos mails que me decían que me deshiciera de la historia y principalmente de Selena por ser una Mary Sue. El ataque de Vayu no iba a ser detenido a tiempo por Lucius, todo lo contrario. Vayu violaría y asesinaría a Selena, dejando a un Lucius Malfoy culpándose de lo ocurrido y sabiendo el dolor que le había causado a tantas familias por sus acciones pasadas. Y dejando a Severus completamente destruido por haber perdido a la mujer a la que amaba con toda su alma y sin haber estado consciente de todo lo que Selena significaba para él. Pero como decidí continuar la historia gracias a su apoyo, lo ocurrido en el ataque de Selena, lo cambié con una llegada a tiempo de Lucius. Lo cual también me permitió cambiar un poco lo que Lucius siente por la pequeña.

Sobre el tema de educación sexual … Me pareció interesante plantear el hecho de que Lucius quisiera hablarlo con la morocha, por si las dudas. Ya que a pesar de que vivimos en una época muy moderna, algunos padres no hablan sobre esos temas con sus hijos, no solo sobre la sexualidad, sino también sobre la drogadicción y otros problemas que aquejan a nuestro mundo, lo cual es un gran error. El que no se mencione no quiere decir que no ocurran. Sobre lo que Lu le dice a Sevi, sobre que el problema principal que habría si Severus y Selena mantuvieran relaciones, es el riesgo de quedar embarazada, y lo diferencia de lo que ocurre con los muggles, es para no tener que ponerme a describir en futuras escenas (Y aún falta bastante, para que ocurra algo de acción entre Sele y Sev) el uso del preservativo, que evitaría no solo el embarazo sino que en el caso de los muggles las enfermedades sexuales. Hago estas aclaraciones porque en algunos lugares donde dan consejos sobre escribir fanfics dicen que estas cuestiones se deben aclarar. Y antes de que alguien me mande mails diciendo que soy una irresponsable por fomentar el sexo sin cuidado, decidí explayarme con tanta explicación.

Sobre el agua de Lete … no me la inventé yo. Como me gusta mucho todo lo relacionado con la mitología, las leyendas y los mitos, siempre trato de usar algunas de esas cosas para mi fic.  Aquí les dejo por si les interesa saber que era el Agua de Lete:  En la antigüedad los griegos consultaban distintos oráculos para que los guiaran en muchos asuntos, uno de esos oráculos era el de Trofonio. Según cuenta los historiadores se trataba de un oráculo al que era muy difícil de consultar porque se exigían varias cosas …

En Lebadea hay un oráculo de Trofonio, hijo del argonauta Ergino, donde el suplicante tiene que purificarse con varios días de antelación y alojarse en un edificio dedicado a la Buena Suerte y cierto Buen Genio, bañarse solamente en el río Hércina y hacer sacrificios a Trofonio, su nodriza Deméter Europa y otros dioses. Allí se alimenta con carne sagrada, especialmente la de un morueco sacrificado al espectro de Agamedes, el hermano de Trofonio que le ayudó a construir el templo de Apolo en Belfos. Cuando está preparado para consultar al oráculo, el suplicante es conducido al río por dos muchachos, de trece años de edad, y allí lo bañan y lo ungen. A continuación bebe de una fuente llamada Agua del Lete, que le ayudará a olvidar su pasado; y también de otra cercana llamada Agua de la Memoria, que le ayudará a recordar lo que ha visto y oído. Vestido con botas de campo y túnica de lino y llevando vendas como una víctima del sacrificio, se acerca luego a la sima oracular. Ésta se parece a un gran crisol de horno para cocer pan, de ocho yardas de profundidad, y después de descender por una escalera, encuentra en el fondo una estrecha abertura por la que introduce las piernas, sosteniendo en cada mano una torta de cebada mezclada con miel. De pronto le tiran de los tobillos y lo arrastran por la abertura como si se lo llevase el remolino de un río de corriente rápida, y en la oscuridad recibe un golpe en el cráneo, de modo que parece morir, y una voz de alguien invisible le revela el futuro y muchos secretos misteriosos. Tan pronto como deja de oírse la voz, pierde completamente el sentido y la comprensión e inmediatamente lo llevan de nuevo, con los pies por delante, al fondo de la sima, pero sin las tortas de miel. Después le sientan en la llamada Silla de la Memoria y le piden que repita lo que ha oído. Por fin, todavía aturdido, vuelve a la casa del Buen Genio, donde recobra los sentidos y la facultad de reír. (Extraído del libro: “Los mitos griegos I, de Robert Graves.&rdquoGi?o

Lau Snape, Stella: aquí les dejo el nuevo capi, espero que les guste y como ya han leido la explicación las cosas pudieron ser mucho peor.
les mando un besito enorme y les deseo una buena semana
Miaka Snape


Tags: fic, fanfic, severus snape, lucius malfoy, drama, romance

Publicado por miakayuki2006 @ 9:19  | Sele y Sevi vers 1
Comentarios (6)  | Enviar
Comentarios
Publicado por lau snape
Jueves, 08 de enero de 2009 | 13:59
olaaaaa!!
estaba totalmente convencida de k no le pasaria nada malo a sele pero a leer tu explikacion me e kedado en shok!!como ibas a dejar k la violase y la matase ese tiodesquiciado!! y severus k!! pobreeee no todo le puede salir mal!!estoi muy inpresionada la verda m kedecaida de mandibulascaida de mandibulasuff!! y no puedes terminar tan prontooo es un fic de los mejores k he leido Sonrisa Gigante weno k un buen capitulo yo diria el mejor ya k cambiastes de idea y no m destruistes a severus!!buena semana y escribe prontooooo!!bxitos
Publicado por S T E L L A
Jueves, 08 de enero de 2009 | 16:26
llegas a poner el final del fic y me da algo
pobre sele si no llega aparecer lu

y enserio falta muxo muxo muxo para q pase algo entre sele y sevi??

este capitulo a estado muy bien

bueno adios!!

besos!!
Publicado por Invitado
Domingo, 11 de enero de 2009 | 21:52
Lady drakos: hola!!!! xD aww! O.O' vaya...que t?o tan rencoroso...pero en fin!! xD no le paso nada malo a sele! asi que todo en orden! y Snape...pobrecito...u,u nadie nunca lo consolo de adolescente! u.u awww bueno solo ando d epasada rapidin....tengo deberes!! aww en fin! cuidate miles de abrazos! sigue asi de guay! biiee! x)
Publicado por Invitado
Mi?rcoles, 14 de enero de 2009 | 14:54
waaaaaa!! ya paso casi una semana!! cuando el proximo capitulo k m muero de ganas de leerlooo!!!
Publicado por Invitado
Jueves, 15 de enero de 2009 | 2:06
Kny: caida de mandibulas

.......Primero...espero k ese patronus de snape este empezando a cambiar ??...lo otro esk me hubiera gustado yo misma lanzarle el rayito verde (se me olvido el nombre xD) a ese tal Vayu Ardiendo...eso si k me hubiera gustado!!!...me encanto ese detalle de k lucius viera a Sele como su hija ^^...aparte del tema...toy algo enojada contigo..como pensaste en un final como ese???...digo, yo no soy muy partidaria de los finales felices (a veces los detesto ??), pero no es para exagerar, alguna cosa feliz tiene k haber!!!..aunk te entiendo, con esos estupidos emails...ufff...kiza esa haya sido la causa de tu idea...ejem...en fin...Me alegro de k mi apoyo y el de los demas te haya animado a seguir y no terminarlo asi ^^....y sobre k me habia enojado era broma xD...buen aki me despido esperando otro gran capitulo ^^

sigue asi...cuidate muxoo.....bye
Publicado por kia malfoy
Domingo, 18 de enero de 2009 | 23:19
HolA..
amiGA..
SIp..
ME nKnto..Amor
pERo.
A ver..
coMO.. k' ivan A matAR.y A vIOlar..A selE..
noO..Llorica
BuenO..spERO.
Y COntiNues.-..lA hISToRia..
y K' TNga.. un fiNAL..
MAS fELiz..Amor
siP.
bUENO..
NENa...ME VOe..KUidATE..ok.
Bzos..!
Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.