Viernes, 16 de enero de 2009

Selena y Severus Snape. Versión 2

Disclaimer: esta es una historia que se basa en uno de los mejores personajes creados por la adorada J.K. Rowling. No, no es Harry Potter, es Severus Snape. (Desearía que Rowling me lo regalara. Jeje.)

Aclaraciones: es un fic que comienza romántico y algo lento para luego haber situaciones bien explicitas. Así que quedan advertidos. Puede haber ocasionales escenas de torturas y violaciones, por lo tanto esta clasificado para mayores de 18.
Los pensamientos van entre comillas.

Personajes principales: Selena, Severus Snape y Lucius Malfoy.

Pareja: Severus Snape y Selena.

Capítulo 22: Sentimientos extraños.

Lucius regresó a la mansión Malfoy, con muchos problemas que solucionar. Si bien era cierto que como jefe de familia, su voluntad era ley … Narcisa no estaba dispuesta a obedecerle sin presentar batalla.
- ¿Y bien? ¿Dónde está esa sangre sucia?- Preguntó la rubia.
- ¡CALLATE! ¡NO VUELVAS A DIRIGIRTE A ELLA DE ESA FORMA!- Siseó el rubio.
- ¿Tan buena es en la cama? ¿Cuántas veces lo han hecho?-
- Ella no es lo que piensas.-
- Te has rebajado con solo tener su custodia, si solo la quieres para que te dé placer, podrías haberla comprado. Por lo menos no bajarías el prestigio de los Malfoy.-
- Eres una idiota. No hago esto por sexo.-
- ¡No seas hipócrita! Te conozco desde hace mucho tiempo y sé que solo hay dos cosas que mueven a los Malfoy, el dinero y el sexo. La niña no es ninguna ganancia, así que …-
- Ella es diferente.-
- Vamos a ver cuanto duras sin tocarla.-
- Tú no entiendes nada. Recuerda que debes tratarla como a una princesa.-
- ¿Princesa? No me hagas reír, no será nada más que una sirvienta, solo puede estar a la altura de un elfo doméstico.-
- TE HE DICHO, QUE HAS DE TRATARLA COMO A UNA PRINCESA, ELLA VALE MUCHO MÁS QUE TÚ.-
- SOY UNA SANGRE PURA, ¿CÓMO TE ATREVES A DECIR ESO?-
- ¿Lo olvidas? Me perteneces, solo eres un objeto. Mi padre le pagó al tuyo, un tercio de la fortuna de los Malfoy para arreglar nuestro matrimonio. Tú padre había despilfarrado la fortuna de los Black en mujerzuelas, estaban en quiebra y su única escapatoria fue venderte. Eres tú, la que no tiene más valor que una simple esclava, deberías agradecerme que no hago contigo lo que se me dé la gana.-
- Yo …-
- Lo vas entendiendo. Podría violarte las veces que yo quisiera, pero no voy a rebajarme a ello, eres más fría que un témpano de hielo, recuerda que tienes amantes, solo porque yo te lo permito. Tú única utilidad era darme un heredero, y ahora que lo tengo, podría deshacerme fácilmente de ti. Ya has cumplido tu misión, si aún sigues con vida, es gracias a que Draco te quiere. Nunca lo olvides.- Sentenció Lucius amenazante.
- Eres …-
- ¿Qué? Yo no fui el que te compró, de hecho, tú has sido el peor negocio que mi padre ha realizado. Suerte que en poco tiempo, pudimos recuperar el dinero perdido. Pero aún recuerdo, que no eras un regalo para mi, eras un regalo para él. Me llegaste usada, mi padre decidió estrenar primero el regalo, solo para asegurarse de que fuera adecuado. Aún no entiendo que fue lo que vio en ti.-
- ¡TE ODIO! ¡ A TI Y AL CERDO DE TU PADRE! CADA VEZ QUE RECUERDO SUS MANOS RECORRIENDO MI CUERPO ME DAN GANAS DE VOMITAR. TE VEO A TI Y LO VEO A ÉL-
- Pues hazlo, no es muy diferente de lo que yo sentí cada vez que tenía que tomarte, hasta que por fin, quedaste embarazada.-
- MI HIJO, OTRO ERROR QUE ME RECUERDA A TU PADRE Y A TI.-
- ÉL NO ES UN ERROR Y JAMÁS SE TE OCURRA DECIRLE ESO A MI HIJO, LO DESTROZARÍAS, ERES SU MADRE Y TE AMA, AUNQUE TÚ NUNCA SE LO HAYAS DEMOSTRADO.- Bramó Lucius y salió de la habitación.
“Nada de esto habría ocurrido si me hubiera casado con alguien a quien amara. Solo quiero una verdadera familia.” Pensaba el rubio, mientras se dirigía a la futura habitación de la niña. El lugar era enorme, decorado en tonos pasteles y con las telas más finas que se podían conseguir. Se sentó en la enorme cama con dosel y acarició el suave cubrecama imaginando que era a ella a quien acariciaba con ternura. No faltaba mucho tiempo, solo unos cuantos meses, para poder tenerla ahí y tomarla entre sus brazo para olvidar todo el dolor que en esos momentos le destrozaban el corazón. Se recostó pensando en la morocha y en pocos minutos, cayó en un profundo sueño …
- Recuerda Lucius que debes comportarte como un Malfoy.- Le dijo su madre, mientras le acomodaba la capa.
- Si, madre.-
- Debes ser un Slytherin.- Le ordenó su padre, amenazadoramente.
- Lo sé, padre, lo seré.- Sentenció con firmeza el pequeño.
- Ya debes subir al tren, te escribiremos.- Dijo su madre.
- Sí, hasta pronto.- Respondió el pequeño. Lucius subió al expreso de Hogwarts, feliz por alejarse de sus padres, bueno, realmente feliz de alejarse de su padre. Su madre era muy diferente, una mujer muy dulce y bondadosa, a pesar de lo que la vida le había deparado. Caminaba distraídamente por uno de los pasillos del tren, cuando tropezó con una pequeña de larga cabellera negra y enrulada, con unos ojos de un impresionante color celeste.
- ¡Hola!- Dijo Lucius a la pequeña.
- Hola.- Respondió tímidamente la muchacha.
- ¡Aine, ven aquí!- La llamó un joven, desde un compartimiento cercano. La pequeña dio media vuelta y corrió hasta su hermano.
- No te acerques a ese muchacho, me has entendido.- Dijo Evan.
- ¿Por qué?-
- Porque es un Malfoy, sabes que a nuestra familia no le agradan los magos oscuros.-
- No volveré a hablarle, lo prometo.- Dijo Aine.
Lucius se había acercado sigilosamente y escuchó la conversación. Tal como lo imaginaba, ser un Malfoy no eran todas ventajas.
Luego de unos días, Lucius debía compartir DCAO con los Ravenclaw.
- ¡Hola!- Volvió a decir el pequeño rubio a la niña, pero esta no respondió. - Es de mala educación no saludar.-
- Es aún peor ser un mago oscuro como vos.-
- Yo no soy un mago oscuro.-
- Eres un Slytherin y un Malfoy.- Sentenció la morocha y se dio vuelta para no mirarlo.
- Soy Lucius, ¿Cómo te llamas?- Preguntó el pequeño, pero la niña no le respondió. - Me sentaré aquí.- Dijo tomando asiento al lado de la morocha. Pero en cuanto se sentó, la pequeña saltó del asiento como si hubiera alfileres en el lugar y se marchó para sentarse en otro lado.
El sueño cambió y ahora estaba dirigiéndose a una práctica de quiddicht …
- ¡Aine, hola!-
- No te das por vencido.- Sentenció la muchacha que salía de su clase de criaturas mágicas.
- Por supuesto que no. Me ganaré tu amor.-
- Es más probable que conquistes a un ogro, antes que a mí.-
- Ya lo veremos. Tengo que ir a entrenar.-
- Arrójate de la escoba, eso me haría muy feliz.-
- Sí me lo pides lo haré.- Sentenció Lucius y se marchó. La morocha se lo quedó mirando por unos instantes.
El joven rubio, volaba junto al resto de los miembros de Slytherin, tratando de coordinar un nuevo esquema de ataque, cuando se percató de que dos muchachas lo observaban. Decidió fanfarronear un poco y se acercó a ellas.
- Aine, ¿Vienes a ver como cumplo mi promesa?-
- ¿Promesa?-
- Sí, de tirarme de la escoba.- Dijo el rubio e hizo un amague.
- ¡No, espera!- Exclamó la muchacha.
- ¿Qué, quieres que sea de más alto? No hay problema, lo haré.-
- No seas idiota.-
- Me tiraré, a menos de que salgas conmigo.-
- Sabes que no puedo.-
- Hablaré con tu hermano.-
- No saldré contigo, me desagradas.-
- Entonces, no te importará lo que me ocurra.- Dijo Lucius, ascendiendo velozmente, para luego caer en picada.
- ¡LUCIUS!- Gritó la muchacha y el joven se frenó a escasos centímetros del suelo.
- ¿Lo has reconsiderado?-
- No.-
- Entonces, no estropees mi diversión.-
- ¿Te has vuelto loco? ¿Quieres matarte?-
- No. Ya te lo dije, solo quiero conquistarte.-
- No voy a salir contigo, ni aunque fueras el único hombre sobre la faz de la tierra. Por si no te has enterado, salgo con Mael.-
- ¿Mael Mafdet? ¿El gryffindor?- Gruñó el rubio.
- Sí, con él. No podrías jamás competir contra alguien como él.-
Las palabras de Aine se clavaron en el corazón de Lucius como dagas y sin pensarlo, volvió a remontar vuelo y a caer en picada, pero esta vez, los gritos de la muchacha no lograron frenarlo y se estrelló contra el suelo. En la enfermería recibió una gran reprimenda, tenía varios huesos rotos y contusiones.
- ¡Niño estúpido!- Le dijo la enfermera. - Pudiste haberte matado.-
Lucius, se hizo el sordo mientras la enfermera lo curaba y luego, cuando el capitán del equipo casi lo asesina, al saber que debería faltar al próximo partido.
Otra vez el sueño cambió, esta vez estaba entrando en el Caldero Chorreante junto a su hijo ...
- ¡Padre! ¡Quiero ir de compras!-
- Iremos, pero aún no hemos desayunado. Elige una mesa.-
Draco miró los alrededores y camino hacía un lugar apartado. - ¡Oye! Este lugar es mi favorito. ¡Esfúmate!- Dijo el muchacho y Lucius miró a la niña. No podía creer lo que veía, era tan parecida a Aine, con el mismo pelo negro y largo, salvo que era lacio y no enrulado y poseía unos bonitos ojos avellanas.
- ¿Qué?- Preguntó la niña.
-¿Eres sorda? ¿quién eres?-
-Me llamo Selena Thomas.- Respondió la pequeña.
“Selena, es el nombre más hermoso que jamás he escuchado.”
- ¿Tus padres son magos?-
- No, yo no…-
- Además de sorda eres una sangre sucia.-
- ¿Una sangre que?-
- Draco ¿Dónde están tus modales?- Dijo Lucius, sin poder dejar de mirarla.
- Padre, esa sangre sucia esta ocupando mi lugar favorito.-
- Bueno, si este lugar es tan importante para ti, me voy.- Respondió la niña. Lucius no quería dejar de mirarla y por eso, la sujeto del hombro y la hizo sentar nuevamente.
- Disculpa a mi hijo. A veces me avergüenzo de su comportamiento. ¿Podríamos compartir la mesa?-
- Padre, no podemos compartir la mesa con una sangre…-
-¡Te dije que te callaras Draco! ¿Acaso quieres regresar ya mismo a la casa? Perdone, no me he presentado, soy Lucius Malfoy, y este es mi hijo Draco.-
La niña los miró y les sonrió. -Soy Selena Thomas. ¿Ustedes son magos?-
- Así es. ¿Dónde están tus padres?- Preguntó el adulto y la niña bajo la mirada con los ojos llenos de lagrimas. Lucius sintió el impulso de tomarla entre sus brazos, pero se contuvo.
- Me echaron, ellos no tienen magia.-
La sangre le hervía al adulto, al imaginar lo mucho que esa pequeña estaba sufriendo. - ¿Estás aquí sola?-
- Algo así, un profesor del colegio Hogwarts, está tratando de arreglar todo en el ministerio. Pero no sé que van a hacer conmigo.- Respondió encogiéndose de hombros y unas lágrimas cayeron de sus ojos.
- Todo va a salir bien, estoy seguro.-
- Eso espero.- Dijo la muchacha y lo miró a los ojos. Lucius se perdió en esa mirada y el resto de las personas desaparecieron del lugar. Ahora estaba seguro de lo que quería, deseaba a esa niña.
Malfoy despertó horas más tarde, recordando los sueños que había tenido. Ciertamente Aine y Selena eran muy parecidas y a la vez, completamente diferentes. Lucius se había obsesionado con la pequeña y por todos los medios trató de averiguar si esa niña era la reencarnación de Aine. Pero lamentablemente, no lo era, estaba seguro de eso. Sin embargo, su similitud física le hicieron pensar que quizás fuera su hija. Pero esta nueva línea de investigación, también resultó negativa. No había ninguna duda, Selena era hija de esos horribles muggles que la habían abandonado.
- Selena.- Suspiró el rubio. Solo hacía unas pocas horas que la había visto y ya la estaba extrañando otra vez.

Mientras tanto en el castillo …
- ¡HOLA!- Gritó la morocha en la oficina del profesor de pociones.
- No tienes que gritar, no estoy sordo.- Gruñó el adulto.
- No eres sordo, pero hace un minuto que entré y no te diste ni cuenta, ¿Qué estas haciendo?-
- Corrigiendo los desastres que me entregan.-
- No somos tan malos, tú eres muy exigente. Estamos en vacaciones, ¿Tienes que hacer eso ahora?-
- Sí.-
- ¿Puedo quedarme contigo?-
- Sólo si no molestas.-
- Así que molesto … bueno, entonces me voy. Buscaré a alguien que me quiera.- Dijo la morocha encogiéndose de hombros y dando media vuelta.
- ¡Espera! ¡Lo siento!-
- No hay problema, nos veremos luego.- Respondió la muchacha, sin detenerse.
- Selena … por favor.- Dijo Severus, llenó de dolor. La morocha se dio vuelta y notó que estaba sufriendo. Corrió hacía él y lo abrazó.
- Todo esta bien, tranquilo.-
- Te trate mal, lo siento.-
- No te preocupes, sé que no eres una persona muy sensible.-
- Debes odiarme.-
- No te odio, ¿Por qué dices una tontería como esa?- Preguntó la muchacha, acariciándole el rostro.
- Estarías mejor sin mi, y ninguna de las dos veces pude contenerme.-
- ¡TONTO! No pienses así. Soy feliz estando contigo. Lamento ser tan molesta.-
- No eres molesta. Lo que dije fue porque estaba de mal humor y me la desquite contigo. Esa es una de las razones por las cuales, el resto de los profesores me esquivan. Quizás deberías hacer lo mismo.-
- Me temo que en ese sentido, no hay nada que pueda hacer. Quiero estar contigo, aunque tenga que soportar tu mal humor.-
- ¿Me preguntó que habré hecho para merecerte?-
- Déjame pensar …- Dijo la morocha sentándose en el regazo del adulto. - Ser muy inteligente, muy bonito y valiente.-
- Inteligente si, bonito definitivamente no, ¿Y cómo sabes que soy valiente?-
- Eres valiente por dos cosas. Uno, porque estas conmigo y hay que ser valiente para aguantarme y dos, porque estas soportando a las furias.-
- ¡Tonta! Adoro estar contigo, aunque a veces no lo demuestre.-
- No deberías alentarme, porque sino vendría a molestarte más seguido.-
Severus se mordió el labio. “Definitivamente, la lastime. No debí decirle que me molesta, soy un idiota. Si pudiera ser más sincero … me paso el día contando los minutos, esperando a que venga a verme.”
- Puedes venir cuantas veces quieras.-
- Gracias, pero … trataré de venir más espaciado. Bueno, ya tengo que irme.- Respondió la muchacha y se puso de pie. Le dio un beso en la mejilla al adulto y se encamino a la puerta.
- ¡Selena!-
- ¿Si?-
- No estés enojada.-
- No estoy enojada, ya tengo que irme.-
- ¿Vendrás esta tarde?-
La morocha lo pensó por unos instantes. - Probablemente no, tengo mucha tarea. Hasta mañana.- Se despidió saliendo del lugar.
Severus se quedó mirando la puerta, esperando a que ella regresara. “IDIOTA, no va a volver. No después de haberle dicho que molesta. Como de costumbre, hago todo mal.” Pensaba mientras se aferraba al borde de la mesa. Un escalofrío le cruzó la espalda y comenzó a temblar a medida que su furia iba en aumento. “Tengo que tranquilizarme, tengo que hacerlo.”
El lugar se fue oscureciendo, mientras el aire espeso y helado le dificultaba respirar. De pronto saliendo de entre las sombras de las paredes, tres seres encapuchados lo rodeaban.
- La heriste nuevamente.-
- Prometiste que la cuidarías.-
- La has hecho llorar.-
Pronunciaban en susurros las tres encapuchadas.
- Se ha ido.-
- Te abandonó.-
- No regresará.-
- No te ama.-
- ¡Cállense!- Gritó Severus y las furias rieron.
- Deberías recordar …- Pronunció una de ellas y comenzó a revolver en los recuerdos del profesor, haciéndole ver todas las veces que había hecho llorar a la niña.
- ¡BASTA!- Bramó Snape y varios frascos de las estanterías estallaron. - ¡BASTA!- Volvió a gritar, cayendo de rodillas al suelo y escondiendo su rostro entre las manos.
- Aún no.-
- La has perdido.-
- Te odia.- Continuaron diciendo las furias.
- ¡SEVERUS!- Gritó la pequeña, que había regresado y abrazándolo. - Todo va ha estar bien. Tranquilo.-
- Selena …-
- Tranquilo, estoy aquí.- Respondió la muchacha, acariciándole el rostro. Snape fue normalizando su respiración, ya que las furias se había marchado en el momento en que la niña entró en el lugar.
- Ya estoy mejor.-
- Sigues muy pálido, descansa unos minutos.- Dijo la morocha y le aplicó un hechizo secador al adulto.
- Gracias, ¿Por qué regresaste?-
- Me deje la mochila al lado de la puerta.-
- ¡Oh!- Dijo Severus, que tenía la esperanza de que ella hubiera vuelto por él. - Ya estoy bien, puedes irte.-
- No me engañas, aún estas débil.-
- No es asunto tuyo, quiero que te vayas. Vete, no …- Severus no pudo seguir hablando, porque la niña le puso la mano sobre los labios.
- Ya cállate, antes de que digas algo de lo que luego tengas que arrepentirte. Si sigues actuando así, se te va a subir la presión.-
- Selena …- Respondió el adulto y le acarició la mejilla. - Lo sien …-
- No te disculpes, no hay problema.-
- Solo deseaba que …-
- ¿Qué?-
- Que hubieras vuelto por mi.-
- ¿Quién te entiende? Primero dices que soy molesta y ahora me dices que querías que regresara.-
- Sabes que te quiero.-
- Yo también te quiero, aunque seas muy complicado y gruñón.- Respondió la morocha y Severus la estrujó con todas sus fuerzas. - Te quiero, pero me gustaría conservar mis huesos enteros.- Agregó la muchacha casi en un susurró.
- Lo lamento.- Dijo el adulto, aflojando el agarre.
- Estoy entera, eso creo. Tus abrazos dicen mucho más de lo que tú dices.-
- Sabes que me cuesta decir lo que siento.-
- A veces.-
- Siempre, lo que digo cuando estoy molesto, solo es para herir a los demás como …-
- Como siempre te han herido a ti, lo sé.-
- Soy un idiota sin remedio.-
- Pero eres el idiota más lindo que conozco.- Dijo la muchacha y lo besó con mucha ternura.
Se quedaron juntos, abrazados en el suelo, hasta la hora del almuerzo.
- Debemos ir a comer.- Dijo de pronto la pequeña.
- ¿No quieres estar conmigo?-
- Esta conversación me resulta familiar, solo que al revés … Sí quiero estar contigo, pero tienes que comer. Las furias te han dejado muy débil y no quiero que te enfermes.-
- Pareces la mamá gallina con sus pollitos.-
- Espero que mi pollito me haga caso.-
- Una serpiente con plumas de pollito.-
- Vamos serpiente, tienes que comer, o le diré a Madame Pomfrey.-
- No lo harías.- Dijo Severus entrecerrando los ojos.
- No me tientes.-
- Gracias … por todo.-
- Tonto, no tienes que darme las gracias por nada. Todo lo que hago, es porque te quiero mucho.- Manifestó la morocha y lo besó nuevamente. 

Por la tarde, la morocha salía de la biblioteca, cuando …
- Thomas.-
- Malfoy, ¿Qué quieres?-
- Hablar contigo.-
- Estamos hablando.-
- No demasiado, ¿Me acompañas?-
- ¿A dónde?- Preguntó la muchacha con desconfianza.
- A caminar, mientras hablamos.-
- Yo no tengo nada que hablar contigo.-
- Pero yo si, ¿Qué, me tienes miedo?-
- No eres digno de confianza.-
- ¿Me tienes miedo a mí y no a mi padre? Estas chiflada.-
- Tú papá es bueno y vos …-
- Soy el monstruo del pantano.-
- Algo así.-
- Tonta, eres realmente muy tonta.-
- Mira quien lo dice, si fueras tan inteligente estarías en Ravenclaw.-
- Elegí Slytherin.-
- ¿Elegiste?-
- El sombrero me dio a elegir, entre Slytherin y Ravenclaw.-
- ¿Por qué …?-
- Porque los Malfoy solo podemos pertenecer a Slytherin, mi padre me hubiera asesinado si entraba en Ravenclaw.-
- Él no hubiera hecho eso.-
- Ya te dije que no lo conoces.-
- Fue un placer hablar contigo.- Dijo haciendo una mueca. - Debo irme.-
- ¡Espera!- Exclamó Draco sujetándola del brazo.
- ¡Suéltame!-
- Solo quiero hablar contigo … por favor.-
- Esta bien, pero si me vuelves a hacer algo, te acuso con tu papá.-
- Es un trato.-
- ¿De qué querías hablar?-
- No vengas a mi casa.-
- Gracias, ya sé que no soy bienvenida, si eso es todo, me voy.-
- Espera.- Volvió a decir el rubio, agarrándola nuevamente.
- Yo no quiero ir a tu casa, no fue idea mía. Sé que no soy bienvenida en ningún lugar, ¿Por qué alguien querría vivir conmigo, cuando mis padres no lo quisieron? Sé que nadie …- Dijo la morocha apresuradamente, casi sin respirar y se largo a llorar. -¡IDIOTA! No quería pensar en eso y me has obligado.- Agregó entre llantos. Draco se quedó parado frente a ella y observándola llorar, sin saber que hacer.
- Yo no …-
- Seguro, ahora vete con tus amigos y ríanse de mi. Que te diviertas con el chiste.-
- No lo haré.-
- No te preocupes, no le diré nada a Lucius.- Dijo la morocha y se dio media vuelta, entró en un aula cerca y lloró aún más fuerte. El rubio se había quedado clavo en el mismo lugar, sin saber como reaccionar. Podía escuchar los sollozos de la muchacha y sentía que los segundos transcurrían muy lentamente como si fueran en realidad minutos. Cuando el cuerpo le respondió entró en el aula que estaba bastante oscura, pudo distinguir a la muchacha sentada en el suelo, abrazando sus piernas, mientras seguía llorando. Se sentó a su lado y se quedó callado.
- ¿Qué haces aquí?- Preguntó la morocha, aún hipando.
- No lo sé.- Respondió el rubio, encogiéndose de hombros.
- Entonces, vos estas más desquiciado que yo.-
- Puede que tengas razón.-
- Estas disfrutando de tu trabajo.-
- No realmente. Selena …-
La muchacha se sorprendió cuando él pronunció su nombre, nunca antes la había llamado así. - ¿Qué?-
- Lo que te dije … sobre que no vengas a mi casa …-
- Ya te entendí.-
- En realidad creo que no.-
- ¿Qué quieres decir?-
- Estoy seguro de que mi padre sería más que feliz contigo en la casa …-
- Y vos el más infeliz.-
- Me da lo mismo, tu presencia no me importa. Pero mi madre …-
- ¿Qué hay con ella?-
- Bien, si yo te doy miedo, espera a conocerla a ella, y si crees que Snape es cruel con los Gryffindors, no tienes ni idea de cómo es mi madre.-
- ¿Me estas diciendo que me cuide de ella?-
- Así es.-
- ¿Por qué me dices todo esto?-
- Mi padre parece quererte.-
- ¿Y?-
- Sí algo te pasara … él se pondría muy mal. Esta mañana temprano, cuando lo vi contigo …-
- ¿Qué?-
- Nunca había visto a mi padre de esa forma, tan … dulce y protector.-
- Él te quiere.-
- Lo sé, pero nunca me lo demuestra, no abiertamente.-
- ¿Lo quieres mucho?-
- Por supuesto, es mi padre.-
- ¿Y a tú mamá?-
- Nos toleramos.-
- ¿EH?-
- Yo la quiero, pero ella a mi no.-
- ¿Por qué dices eso?-
- Mi madre … mi abuelo la adquirió y se la entregó a mi padre.-
- ¿Qué quieres decir con “la adquirió”?-
- Lo que la palabra significa, mi abuelo la compró. Mi familia no esta fundada con amor, sino con dinero, es por eso que mi madre odia a mi padre y me odia a mi.-
- Pero no es tu culpa, y tampoco de Lucius.-
- No, ella lo sabe. Pero tanto mi padre como yo, somos muy parecidos a mi abuelo, y ella lo único que ve cuando nos mira es a él.-
- Lo siento, debe ser muy duro ser un Malfoy.-
- Tanto como debe ser, estar tan sola como vos.-
- No estoy sola, no del todo. Tengo personas que me quieren y tu papá es una de ellas.-
- Y sin embargo, aún sigues llorando.- Dijo Draco y estiró su brazo para rodearla. La morocha se tensó de inmediato. - No voy a lastimarte, recuerda que si te hago algo, mi padre me arranca la cabeza.-
- Eso no evitó que me lanzaras un ejercito de arañas y un maleficio.- Respondió la muchacha. Draco la jaló más hacía él y ella le permitió que la abrazara.
- Tenía que crear una distracción, sabía que las arañas funcionarían y sobre el maleficio … se supone que debía alejarte de Blaise.-
- Pero no funcionó, yo no amo a Blaise de esa forma, solo somos amigos.-
- Sí, ya me di cuenta. Theodore lo extraña mucho, siempre fueron inseparables, y aunque seguro te han vendido el cuento de las alianzas …-
- Sí, algo me contaron, ¿Qué hay con eso?-
- Esas alianzas existen, pero pasando tanto tiempo juntos, es inevitable que nos volvamos amigos. Aunque claro esta, ninguno lo reconocería.-
- Porque no corresponde con la imagen de un Slytherin.-
- Exacto. No eres tan tonta como pareces.-
- ¡Oye!- Le dijo Selena, aún en los brazos del rubio. - ¿Puedo preguntarte algo?-
- Ya lo estas haciendo.-
- ¿Por qué me abrazaste?-
- Quería saber que se sentía.-
- ¿Qué, nunca has abrazado a nadie?-
- No, vi como mi padre te sujetó con sus brazos y quise saber que sentía.-
- Podrías haber abrazado a una Slytherin.-
Draco rió. - Es verdad, pero estoy seguro de que no sentiría lo mismo y probablemente terminaría bajo un maleficio.-
- ¿Por qué dices eso?-
- Porque aunque abrace a una chica, esa chica sigue siendo una Slytherin y tienen los mismos ideales y prejuicios que nosotros.-
- ¿Entonces no esta bien que se abracen?-
- No, salvo que signifique que la chica te pertenece.-
- Son muy complicados, tienen una mente muy retorcida.-
- O vos, una mente muy simple.-
- ¿Por qué sigues abrazándome?-
- Porque se siente bien.- Respondió el rubio sonrojándose. -¿Y vos, por qué seguís en mis brazos?-
- Por lo mismo.-
- ¡Idiota!-
- ¡Tonto!- Respondió la muchacha y los dos se echaron a reír.
- ¿Qué haré contigo?- Murmuró Draco.
- Sí me haces daño …-
- Si lo hubiera querido, ya lo habría hecho.- Siseó el joven rubio.
- ¿Y entonces, por qué …?-
- Me siento raro.-
- ¿Raro? ¿En qué sentido?-
- Me gusta estar así contigo.-
- No eres tan malo.-
- Pero se supone que yo, no debería estar así contigo.-
- No hay problema, ya debo irme.-
- ¡Espera! ¿Puedes quedarte un rato más?-
Selena se sorprendió por la actitud del rubio. Cuando trató de levantarse, él la sujeto con más fuerza. - Te estas burlando de mi, ¿No es así?-
- No lo hago. Basta con que salgas de aquí y le digas a alguien que yo te abrace para convertirme en la burla de toda mi casa.-
- No lo haré.-
- ¿Por qué no?-
- ¿Qué sentido tendría?-
- Podrías vengarte por todas las cosas que te he hecho.-
- Ah sí, las arañas.-
- Las arañas, las alfileres en el banco el año pasado, la escoba limada …-
- Ya sé que fuiste tú.-
- ¿Lo sabías?-
- No hay muchas otras opciones.-
- Es verdad, ¿Vas a vengarte?-
- No lo haré, esas cosas no me interesan.-
- Deberías hacerlo. De ese modo, las personas no te pasarían por encima.-
- Solo conseguiría que me tengan miedo, no respeto o aceptación. Ya te lo dije, no me interesa.-
- Eres rara.-
- Y tú muy normal.-
- Dentro de los estándares de Slytherin, si.-
- Ya debo irme.-
- ¿Tan pestilente soy?-
- ¿Qué?-
- ¿Sí soy tan desagradable?-
- No, ¿Por qué dices eso?-
- Porque quieres irte, creí que habías dicho que se sentía … bien, estar así conmigo.-
- Así es, pero no me voy a quedar el resto del día aquí sentada.-
- ¿Por qué no? Estamos de vacaciones.-
- Tengo que hacer los deberes.-
- ¿El primer día de vacaciones?-
- Puede que vos seas un cerebrito, pero yo no.-
- Te ayudaré, si te quedas un rato más.-
- ¿Por qué insistís tanto?-
- Porque es la primera vez que abrazo a alguien y seguramente, será la última.-
- Qué exagerado. Puedes abrazar a las personas cuando quieras, no van a morderte.-
- Quizás a ti no, pero a mí … les desagrado a todos, tanto como te desagrado a ti.-
Selena se quedo unos segundos callada, pensando en lo que Draco le acababa de decir. No era difícil simpatizar con el rubio, cuando sonaba tan sincero como en esos momentos y más aún sabiendo que probablemente era verdad lo que decía. Recordaba la vez que por accidente había visto los recuerdos del padre de Draco, al pequeño Lucius deambulando solo por enormes pasillos oscuros y solitarios, ese pequeño niño con su pelo rubio y esos ojos grises, de los cuales caían abundantes lágrimas.
- Me quedo contigo un rato más, si me respondes con sinceridad.-
- ¿Qué quieres preguntar?-
- Cuando eras pequeño … ¿Te la pasabas llorando y caminando por toda tu casa?-
Draco se tensó por unos instantes, su cuidada expresión cambio rápidamente, pero luego se calmo. Un suave rubor se extendió por su rostro y le costó poder hablar. - Sí, lo hacía casi todo el tiempo. La mansión Malfoy es enorme y no toda la casa se utiliza, pero cuando estas solo y no tienes nada que hacer, te pones a dar vueltas por el lugar. Muchas habitaciones son frías y oscuras, pero la parte habitada de la casa es muy cómoda … lloraba mucho porque siempre estaba solo. Mi padre era el único que me buscaba y jugaba un rato conmigo, pero la mayor parte del tiempo estaba solo.-
- Gracias.-
- ¿Por qué?-
- Por haber sido sincero, sé que ha de haber sido muy difícil.-
- ¿No vas a reírte?-
- ¿De qué?-
- De mí.-
- No veo cuál es la gracia.-
- El perfecto Malfoy, es en realidad un niño patético.-
- No eres patético.-
- Sé sincera.-
- Lo soy.- Respondió firmemente la morocha y le correspondió el abrazo tímidamente al rubio. Draco se sorprendió, pero lo disimuló rápidamente. La sensación de abrazar a alguien y de ser abrazado, era algo que lo hacían sentir extrañamente bien, más que bien. Era una mezcla de sentimientos, que no podía expresar con palabras y no quería que esa sensación desapareciera. Sabía que no podía quedarse con esa muchacha, en ese lugar para siempre, y sin embargo, el hecho de pensar en alejarse, le hacía doler el corazón.
- Selena …-
- ¿Qué?-
- Yo … ¿Puedo volver a abrazarte, algún día?-
- Lo preguntas como si fuera un pecado capital.-
- ¿Eso es un sí o un no?-
- No creo que …-
- Lo entiendo.- Dijo Draco, interrumpiéndola antes de que la morocha terminara de hablar.
- ¿Qué entiendes?-
- Que para ti, soy tan pestilente como para el resto de las personas que hay en este castillo.-
- ¡Tonto! Te estaba diciendo, que no creo que hubiera ningún problema en que me vuelvas a abrazar. Bueno, siempre y cuando, no estés tratando de hacerme algo malo.-
- ¿Lo dices en serio? ¿Puedo volver a abrazarte?-
- Sí, se supone que eras un cerebrito.-
- Y se supone que vos me odias, ¿Por qué me dejarías que te abrace?-
- Yo nunca te odie. Fuiste vos, él que siempre fue muy cruel conmigo.-
- ¿En serio, no me odias?-
- Cerebrito, creo que se te quemaron las neuronas.-
- Selena …- Dijo Draco, abrazándola con más fuerza. Ahora sabía que este extraño sentimiento no desaparecería de su vida para siempre, podría vivirlo una y otra vez, mientras ella le permitiera acercarse. - Gracias.-
- No me des las gracias, no he hecho nada del otro mundo.-
- Quizás para ti, para mi es algo completamente nuevo.-
- Draco, eres muy extraño.- Respondió la morocha y el rubio se sintió aún más raro, al escuchar su nombre.
- No suena tan mal.-
- ¿Qué cosa?-
- Mi nombre, además de mis padres, nadie me llama así. Todos me dicen Malfoy, salvo Snape, es el único que a veces suele llamarme Draco.-
- Lo siento.-
- No hiciste nada malo, no quise darte a entender eso.- Dijo el rubio rápidamente.
- Esta bien, ya te entendí, no te alteres.-
- No quiero que te enojes.-
- Vaya que las cosas han cambiado, en este día.-
- Lo sé, ¿Estas enojada?-
- ¿Por qué habría de enojarme?-
- No lo sé, pero no te enojes.-
- Suenas como un disco rayado. ¿Crees que si me enojo, ya no podrás abrazarme?- Preguntó la morocha.
- Seguramente así será.-
- No voy a enojarme.-
- ¡Malfoy!- Gritaba un chico por el pasillo.
- Es crabbe.-
- Creo que ya debemos irnos.- Dijo la muchacha.
- ¡Malfoy!
- Ese es Goyle. Creo que tienes razón.- Respondió el rubio.
- Sí me sueltas, podré levantarme.-
- Oh sí, lo siento. Mañana te ayudaré con la tarea.-
- No tienes que hacerlo.-
- Pero quiero hacerlo.-
- ¿Y qué le dirás a tus amigos, aliados o lo que sean?-
- No tengo que dar explicaciones.-
- Sí tú lo dices. Nos vemos.- Dijo la morocha y salió del aula, antes que Draco pudiera decirle algo más.
Selena caminó hasta la oficina del profesor de poción, con el libro de la biblioteca en la mano. Hacía un buen rato, que estaba pensando en él y quería verlo, pero no quería dejar a Draco. Aunque sonara tonto, había sentido cierto cariño por ese muchacho, principalmente porque se lo había imaginado en la misma situación que Lucius cuando era niño. Alguien que necesitaba cariño pero no sabía como pedirlo, que deambulaba por oscuros pasillos, llorando a moco tendido hasta quedarse dormido.
- Permiso.-
- Selena, pasa.- Dijo Severus.
- ¿Cómo te encuentras?-
- Bastante bien y mejor ahora que estas aquí, pero ¿Qué te pasó?-
- ¿Qué?-
- Estuviste llorando.- Dijo Severus, acariciándole el rostro, donde pequeños surcos de lágrimas habían quedado dibujados.
- No fue nada, un mal entendido.-
- Dime que sucedió.- Exigió Severus.
- Tranquilo, no fue nada.-
- Selena …- Dijo Severus, elevando un poco la voz.
- Estuve hablando con Draco Malfoy.-
- ¿Qué te hizo?- Siseó Severus.
- Si te sientas y te quedas sereno, te lo contaré.-
Snape le hizo caso y se sentó, pero su furia crecía en su interior. Selena se sentó en el regazo del adulto y lo abrazó.
- Ya estoy calmado.-
- Sí seguro. Tan calmado como el mar picado antes de una tormenta.-
- Dime que te hizo, antes de que mi furia se salga de control.-
- Solo hablamos, me advirtió sobre su mamá.-
- ¿Sobre Narcisa?-
- Me dijo que a su mamá probablemente no vaya a caerle bien.-
- ¿Por qué te dijo eso?-
- ¿Quién sabe? Se lo pregunté y me dijo que no sabía porque lo hacía. Creo que se le zafó algún tornillo.-
- Malfoy se trae algo entre manos.-
- No lo creo. Severus, ¿Es verdad, qué los Slytherins no abrazan a nadie?-
- La mayoría no, están educados para que exista el menor contacto posible entre ellos. Los abrazos, las caricias, son muestra de sentimientos y por lo tanto, también signo de debilidad. ¿Por qué me lo preguntas?-
- Vos me estas abrazando.-
- Sí, pero me costó mucho. Al principio, también pensaba lo mismo, es igual que expresar lo que siento.-
- ¿Qué te hizo cambiar?-
- Vos. Para ti es algo natural, abrazar y decir lo que sentís. Me hiciste sentir tranquilo y confiado, por eso pude abrazarte.-
- Nadie se va a reír de otra persona, cuando son abrazados.-
- No es temor a la burla, es demostrar que somos vulnerables.-
- Me alegra que ya no pienses así. No quiero que dejes nunca de abrazarme.-
- No lo haré. Pero volviendo al tema de Malfoy …-
- Cuando me dijo lo de su mamá, al principio no le entendí, me puse muy fatalista y me largue a llorar. Lo dejé en el pasillo y entre en un aula y seguí llorando. Cuando me di cuenta, él se había sentado a mi lado.-
- ¿Y?-
- Luego de un rato, me abrazó.-
- ¿Draco Malfoy te abrazó?-
- Sip, según él, nunca había abrazado a nadie y hoy cuando vino Lucius a decir que teníamos que quedarnos en el castillo, me abrazó y Draco quería saber que se siente.-
- Supongo que es verdad.-
- No te miento.- Dijo la morocha enfurruñándose.
- Sé que vos no me mentís, me refiero a Malfoy. Es probable que nunca haya abrazado a nadie antes, me imagino que ha de haberse sentido muy extraño.-
- Sí, me dijo que se sintió raro.-
- Aún así, no te confíes de él.-
- No lo haré.-
- Así que, te tengo todas las vacaciones en el castillo.-
- Me temo que si, me tendrás que aguan …- Trató de decir Selena, pero Severus la besó tiernamente.
- Estoy feliz de que te quedes.- Respondió el morocho.
- Y yo estoy feliz, porque me quieres a tu lado.-

Nota de la autora:

Como habrá notado en estos capítulos, estoy mostrando de a poco el pasado de los protagonistas. Pequeños recuerdos de la infancia de Severus y Lucius, y probablemente lo siga haciendo en un par de capítulos más.
En una vieja entrevista a Jason Isaacs, (Una entrevista de la CBS) hablaba de la relación entre Lucius y su hijo Draco y él dice que, no esta definido en los libros como es la relación padre e hijo pero que dado la forma de ser de ambos personajes …
“Los Malfoy provienen de un largo linaje de padres fríos y brutales que generan también hijos fríos y brutales.” En base a este comentario, fue que se me ocurrió el hecho de que probablemente, los pequeños Malfoy pasaran la mayor parte del tiempo solos y llorando, a falta de amor. Y el hecho de abrazar a alguien fuera un sentimiento extraño para ellos.
Espero que les haya gustado, este punto de vista.

Querida Pixel: No sé que le pasa al blog, he notado que anda medio mal, pero no tengo ni idea de porque, supongo que ha de ser problema del proveedor.  muchas gracias por tu paciencia y mandarme el mensajito. Los próximos capis, cuando sele se mude con Lu ... se va a poner interesante ... te dejo con la intriga. Sele tiene ciertos destellos de su pasado con SEvi, pero aún no lo recuerda del todo, sin embargo, el amor que siente por él, es más fuerte que la maldición y en cierta forma como ella dice, la ha conquistado dos veces.

Lady Drakos: No te preocupes amiga, que sé que siempre andas dando vuelta por aquí, te entiendo con lo del tiempo, los días deberían tener 72 horas. GRacias por tus halagos, y la verdad es que tengo miles de ideas para el fic y tengo que andar viendo cual es mejor, por ahora se me ha dado por mostrar parte del pasado de los protagonistas, así que vamos a ver que sale.

Querida Kny: Sobre Lu, me da la impresión de que si no fuera tan malvado, sería un gran rompe corazones, tiene mucho atractivo físico (Bueno, por lo menos el Lucius Malfoy que yo me imagino) que lo hace casi irresistible. sobre que sele cayo bajo el embrujo de lu, es en parte cierto y en parte no, pero eso tiene una pequeña explicación que se va a revelar más adelante en el fic, y nop, no guarda relación con la otra versión. Sobre la forma en que sele va a recuperar la memoria ... ya lo tengo planeado ... algo medio dramático, como de costumbre, pero espero que cuando la leas te guste. todavía falta un poquito para que eso suceda, pero sí, lo va a recordar al 100 por ciento.
sobre Drako, la explicación de su comportamiento la puse arriba y probablemente se terminé pareciendo al Drako de la otra versión, porque en realidad no creo que sea tan malo.

Besitos a todas y buena semana
miaka Snape

 

 

 

 

 


Tags: severus snape, lucius malfoy, fic, fanfics, drama, romance

Publicado por miakayuki2006 @ 9:44  | sele y sevi vers 2
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Comentarios
Publicado por pixel
Viernes, 16 de enero de 2009 | 16:20
Que pena de la infancia de lucius!! Pobrecito lo k tuvo k sufrir ='( . Yo no sabia todo eso si no no lo ubiera odiado pero ahora me sumo a su grupo de seguidoras!! (aunke sea un poco cerdo xDD)

Y Sevy deberia de controlar un pokito su mal humor xQ algunas veces se comporta muy mal con selena pero menos mal k despues lo arregla =)

Me impresion? muxo el comportamiento de draco... nunca me llegue a imaginar k abrazara a sele... pero todo en este mundo es posible!!Muchas risas

Bueno te dejo y lo siento x no mandarte un coment antes, pero esk esta semana e tenido mas deberes de lo normal y sobre todo de mates k me llevo siempre x lo menos 2 oras aciendo deberes solo de esa asignatura =S es super rayante... pero bueno es eso lo k me espera.

Pues adios, bss y cuidate
Publicado por Invitado
Domingo, 18 de enero de 2009 | 0:00
Kny: buen capitulo....y esas furias si k son malvadas!!...y pobre draco....k triste k nunca te hayan abrazado Llorica................................
Y sobre Narcisa....k malvada...aunk igual k penoso k te vendan Llorica.............
en fin......estuvo muy bueno el capi ^^
te veo luego..cuidate muxo....bye
Publicado por lady drakos
Lunes, 19 de enero de 2009 | 22:31
bien...!esta genialisimo! la parte de Draco y sele! wow! de veras es algo que nunca imagin?! n.n me agrad? que ella lo abrazara! ^^ bueno estep...xD solo ando de pasada! me voy a leer los otros ficks pero el problema que tengo ahorita es que no se si podr? dejar comentario :c pero poes ya sabes no?? VALES MIL! xD ERES HIPER GENIAL! y epero que tu imaginacion jam?s se agote! si no te ayudaremos a rellenarla! xDDDD ntk! eres hiper genial! de veras! ;D bueno poes mil abrazos! que tenga slinda semana! besos! xD biiee! x)
Publicado por kia malfoy
Domingo, 22 de febrero de 2009 | 18:51
hay... que lastima.. lo de Lu.. se me parte..el corazon.. debe ser horrible.. un matrimonio.. planeado..y la infancia.. que tuvo.. que orror...
buenoo..al menos..espero..que draco.. no sea asi..
que tierno.. se me hizo.. todo..un amor..
no cabe duda.. padre e hijo.. son adorables..!!
bueno.. no me canso.. de escribir..eso.. ypuedo.. seguir..escribiendo.. mas de Lu... pero.. todo..sera lo mismo.. es k'... me enkanta..Amor
aparte..de tu..floo.. que desde.. las 8:00,.am.. me puse.. a leer. y son las...3:00.. y sigo leyendo.. como vz.. jeje. si que stoy..picada.. pero..cada.. cosa que escribes.. que me tiene.. caida de mandibulas
bueno..espero.. que lo sigas.. haciendo..
seguire..pasando...
xaaoo.. amiga. kuida..
bzos..!
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