Mi?rcoles, 21 de enero de 2009

Selena y Severus Snape. Versión 2

Disclaimer: esta es una historia que se basa en uno de los mejores personajes creados por la adorada J.K. Rowling. No, no es Harry Potter, es Severus Snape. (Desearía que Rowling me lo regalara. Jeje.)

Aclaraciones: es un fic que comienza romántico y algo lento para luego haber situaciones bien explicitas. Así que quedan advertidos. Puede haber ocasionales escenas de torturas y violaciones, por lo tanto esta clasificado para mayores de 18.
Los pensamientos van entre comillas.

Personajes principales: Selena, Severus Snape y Lucius Malfoy.

Pareja: Severus Snape y Selena.

Capítulo 23: El entrenamiento Malfoy.

La noche cayó sobre el castillo y los pequeños dormían profundamente en sus camas, mientras algunos profesores vigilaban los pasillos en busca de alumnos desobedientes.
- Señor Cape, Señorita Sores, esto no es un burdel, es un colegio. La profesora McGonagall se sentirá muy frustrada al saber que su casa acaba de perder cien puntos, por causa de ustedes. Háganme el favor de vestirse y seguirme.- Sentenció Severus, mirando a los dos jóvenes que habían sido pescados in fraganti. Ambos jóvenes se vistieron rápidamente y siguieron al escalofriante profesor de pociones, tomados de las manos. Snape golpeó la puerta del dormitorio de la jefa de Gryffindors y esperó unos segundos a que se abriera.
- Severus, ¿Qué ocurre?-
- Deberías repasar las normas con tus alumnos, he encontrado a estos dos en la torre de astronomía y no contemplando las estrellas exactamente.-
La mujer miró a sus alumnos que estaban vestidos a medias y comprendió lo sucedido. - Me haré cargo.- Sentenció Minerva con los labios apretados por la furia.
- Ya le desconté cien puntos a tu casa. El resto te lo dejo a ti.-
- Muy amble de tu parte, Severus.- Dijo Minerva y Severus se marchó.
Snape continuó vigilando los oscuros pasillos del castillo, sin prestar mucha atención hacía donde se dirigía. Su mente se hallaba lejos, pensando en cierta morocha con la cual deseaba estar. Es que los pocos minutos, que en realidad eran horas, que pasaba con ella, no le eran suficiente. Claro que el desliz del día de hoy, no habían ayudado mucho a su causa …
“¿Seguirá pensando que me molesta? ¿Y si decide venir a verme con menos frecuencia? ¿Cómo puedo ser tan estúpido?”
- ¿No lo entiendes?- Susurró una voz que provenía de las sombras.
- Nunca podrás estar realmente con ella.-
- La perderás.-
- ¡Basta!- Gruñó Severus.
- Eres delicioso.- Susurró una de las furias.
- Estas lleno de remordimientos, de dolor y de furia.-
- Eres un manjar, como nunca antes habíamos degustado.-
- ¡Déjenme en paz!- Siseó Snape.
- No lo haremos.-
- Nunca te dejaremos.-
- No hasta que te consumas.-
- Ella no esta aquí.-
- No puede ayudarte.-
- Nunca te amará.-
- Solo esta jugando contigo.-
- Ella se va a ir con el rubio.-
- Ella lo desea.-
- Se entregará a él.-
- No eres nada.-
- ¡BASTA!- Gritó Severus y las furias rieron.
- ¿Cómo podría fijarse en ti?-
- Eres desagradable, con tu pelo grasiento y tus dientes amarillos.-
- Tu piel es horrible y tu nariz ganchuda.-
- Eres un monstruo de feria.- Repetían las furias, una y otra vez, mientras Severus se iba debilitando. No supo en que momento, perdió la conciencia …

En otro lugar del castillo, envuelto en finas sábanas de seda, un pequeño rubio se removía intranquilo a causa de sus sueños …
Aunque sabía que estaba soñando, no podía evitar sentir la angustia apoderándose de él. Los pasillos oscuros parecían no acabar y por más que gritaba nadie venía a buscarlo.
- ¡Padre! ¡Madre!- Sollozaba el pequeño rubio. Siguió caminando por largo tiempo, tanto que parecían días enteros. - ¡Padre! ¡Por favor, me portaré bien!- Gimoteó asustado ante tanta oscuridad.
- ¡Cállate! Eres una vergüenza para la familia.- Siseó Lucius, que había salido de entre las sombras.
- ¡Padre!- Gimoteó nuevamente el pequeño, tratando de acercársele pero por cada paso que él daba, Lucius se alejaba tres.
- Tienes que aprender. Nada de abrazos, nada de caricias, esas cosas son de débiles y tú eres un Malfoy, no necesitas nada de eso.-
- ¡Por favor! ¡No quiero estar solo!-
- Te he dicho que no, te quedarás aquí hasta que aprendas. Debes ser valiente.- Sentenció el adulto y se desapareció entre las sombras. Draco trató de correr para alcanzarlo pero trastabillo y cayó al suelo. Se encogió y comenzó a llorar.
- Draco … Draco.- Escuchó que lo llamaban.
- ¿Qué?-
- Ven, no tengas miedo.-
- ¿Selena?- Preguntó el rubio sorprendido.
- Ven.- Respondió la morocha que estaba a escasos pasos de él.
- ¿Si me acercó, te irás?-
- No, estoy aquí y no voy a irme.- Respondió extendiendo sus brazos. El pequeño rubio se levantó y corrió hacía ella, cuando estuvo solo a unos pasos, se arrogó para abrazarla.
- Selena …- Dijo el rubio, abrazándola con todas sus fuerzas. - No me dejes solo.-
- No lo haré, no llores.-
- No quiero ser débil.-
- No lo eres.-
- Selena …- Dijo Draco, cuando despertó empapado en sudor por el extraño sueño. “Fue solo un sueño … en realidad, solo una parte … creí que ya no volvería a tener pesadillas sobre mi entrenamiento como Malfoy … creí que lo había superado ... Aún puedo sentir su calidez, aún puedo sentirla entre mis brazos … no quiero perderla … Selena …”

Por la madrugada, el Señor Filch siguió a la Señora Norris hasta la parte más alejada del castillo. La gata había estado muy insistente durante la última media hora y Filch decidió que era mejor seguirla para ver que pasaba.
- Ya, ya voy, Señora Norris.- Decía el conserje, mientras caminaba a paso acelerado detrás de su gata. - ¿Qué quieres mostrarme? ¿Alumnos vagabundeando?- Preguntó el hombre, cuando la pequeña gata corrió hasta doblar en el próximo pasillo. La sorpresa que se llevó se dibujo en todo su rostro …
- ¿Profesor Snape?- Preguntó acercándose al hombre inconciente, lo sacudió un poco, pero Severus no reaccionó. Filch no sabía que hacer, no podía cargar a Snape hasta la enfermería y tampoco podía dejarlo ahí, pero antes de que el pánico se apoderara de él, el fantasma de Gryffindor atravesó la pared.
- Ve por ayuda.- Le espectó el conserje al fantasma. Sir Nicholas, lo miró con mala cara, pero se fue volando muy rápido. Unos minutos después, Minerva llegaba al lugar.
- ¿Qué ocurrió?-
- No lo sé, señora. La señora Norris me guió hasta él, yo no puedo llevarlo hasta la enfermería.-
- Esta bien Filch, ha hecho lo correcto.- Sentenció la mujer y luego susurró … - Mobilicorpus.-
Y llevó a Severus hasta la enfermería, donde Madame Pomfrey lo revisó.
- Las furias, lo han agotado.-
- ¿Por qué no despierta?- Preguntó Minerva.
- Porque aún lo deben estar atacando.-
- Tenemos que ayudarlo.-
- Nuestra presencia parece no afectarlas.-
- ¿Qué haremos? No podemos dejarlo así, esta sufriendo mucho.-
- Ve por la niña, ella logró alejarlas una vez, probablemente lo haga de nuevo.- Sentenció la enfermera. Minerva salió apurada hacía la torre Gryffindor, tan apurada que casi se olvida de la contraseña, subió las escaleras hasta la habitación de la niña y le susurró …
- Señorita Thomas … despierte por favor.-
- Un ratito más, Hermione.-
- No soy la señorita Granger, soy la profesora McGonagall.- Susurró de nuevo la mujer.
- Un minuto más.- Refunfuñó la pequeña, tapándose la cara con la frazada.
- Pequeña por favor, Severus te necesita, esta sufriendo.- Solo eso bastó, para que la pequeña se levantara de la cama como un resorte y su cabeza casi choca con la de su profesora.
- ¿Severus? Es decir, el profesor Snape, ¿Qué le ocurre?-
- Las furias … esta en la enfermería ...- Dijo Minerva, pero antes de que pudiera terminar de hablar la niña salió disparada de la habitación, sin pensar en nada más que llegar hasta su profesor de pociones. Bajó los escalones de dos en dos e incluso de a tres, casi perdiendo el equilibrio. Corrió por los pasillos, con su fino camisón y se le puso la piel de gallina a causa del frío. Corría lo más rápido que podía, imaginando el sufrimiento del morocho al que tanto quería, estaba tan desesperada por llegar hasta él, que a mitad de camino resbaló y cayó al suelo, raspándose las rodillas. Sin prestarle atención al dolor, se levantó y continúo corriendo. Por fin llegó hasta la enfermería e irrumpió como un tornado en el lugar …
- ¡Severus!- Exclamó, acercándose a la cama en donde se encontraba el adulto. - ¡Severus!- Volvió a decir, acariciándole el rostro y sin que le importara que madame Pomfrey estuviera presente. El morocho se removió un poco, mientras que el aire denso del lugar comenzaba a desaparecer.
- Esta funcionando, las furias se retiran.- Dijo Poppy.
- ¿Se pondrá bien?-
- En unos minutos seguramente despertará. ¿Dónde está Minerva?-
- ¡Eh! Creo que la deje en la torre.- Respondió la morocha, aún acariciándole el rostro a su profesor. -¡Severus, despierta!-
El adulto abrió los ojos algo confundido, le costó bastante poder enfocar la vista, pero a diferencia de lo que habría ocurrido de encontrarse solo, el pánico no se apoderó de él, al sentir a la morocha a su lado. - ¿Selena?-
- Soy yo, ¿Te sientes mejor?-
- Sí, se han marchado.-
- ¡Severus!- Repitió la muchacha y lo abrazó.
- Tranquila, estoy bien.- Respondió Severus abrazándola.
- ¿Despertó?- Preguntó Minerva, que acababa de llegar.
- Sí, ya está mejor.- Respondió la enfermera.
La jefa de gryffindor se acercó hasta el hombre y … - Nos has dado un terrible susto, es hora de que empieces a pensar un poco en ti y te enfrentes a las furias … antes de que sea demasiado tarde.-
- Gracias por preocuparte Minerva, pero estaré bien.-
La mujer apretó aún más fuerte los labios, hasta convertirlos en dos líneas blancas. Selena sabía muy bien que su profesora, estaba haciendo uso de todo su autocontrol para no estallar.
- Dejémoslos un rato solos, Severus necesita recuperarse.- Dijo Poppy y Minerva la siguió. La morocha se había recostado junto a su profesor y seguía acariciándole el rostro.
- ¿Por qué estas llorando? Ya estoy bien.- Dijo Snape.
La morocha lo miró y le dijo. - Porque eres un estúpido egoísta.-
- ¿Qué demonios estas diciendo?- Gruñó Severus.
- Eres egoísta, crees que si soportas a las furias, estarás pagando en parte los errores que has cometido en el pasado y todos sabemos que eso es una estupidez.-
- Eso no es asunto tuyo.-
- ¿Qué no?-
- No.-
- Te equivocas. Sabes bien lo que sucederá, ellas te atacaran una y otra vez hasta matarte. Por eso eres egoísta, solo piensas en ti. Si te dejas vencer, me dejarás sola. Me prometiste que siempre estarías conmigo, pero eres un mentiroso.- Dijo la morocha y estalló en llanto.
- ¡Oh Selena!- Dijo Severus, abrazándola más fuerte. - No pensé en eso, no tenía idea que supieras eso sobre las furias.-
- Lo busqué en la biblioteca, quería encontrar algo para alejarlas, pero encontré que solo puede hacerlo la persona que es perseguida. Los demás solo podemos ver como la persona a la que queremos, muere lentamente. Eres cruel.-
- Selena …-
- Tienes que enfrentarte a ellas y vencerlas. Deja de sentirte culpable por todas esas cosas, ya no tienen remedio, lo que has hecho, no podrás cambiarlo aunque dejes a las furias que te atormente. Solo lograrás herir a las personas que te quieren, ¿Qué crees que sentirá Madame Pomfrey y la profesora McGonagall, si algo te pasa? ¿Qué crees, que sentiré yo, si me dejas? No podría soportar perderte, no me dejes.- Gimoteó la morocha.
- Tranquila amor.-
- No, eres malo.-
- Selena …-
- Tienes que prometerme que las detendrás, que te quedarás conmigo.-
- Amor, yo …-
- Lo ves, eres cruel y egoísta.- Dijo la morocha, mientras enormes ríos de lágrimas surcaban su rostro. Severus se acercó lentamente y la besó con mucha ternura.
- Te amo y lucharé por ti.- Le susurró Severus al oído.
- ¿Lo prometes?-
- Lo prometo.-
- Te amo mucho.-
- Yo también amor, no voy a dejarte.-
- Más te vale.-
Un rato más tarde, Minerva acompañó a la morocha hasta su habitación. El amanecer bañó las paredes del castillo y pocas horas después, los chicos bajaron a desayunar. Selena caminaba media sonámbula hacía el gran comedor, cuando notó que Draco estaba recostado sobre una pared a mitad del pasillo.
- Buenos días.- Dijo el rubio con una sonrisa.
- Hola.- Respondió Selena algo confundida. Malfoy la miró un poco dubitativo, quizás solo había sido un sueño y nunca la había abrazado.
- ¿Cómo estás?-
- Dormida, camino solo por seguir a los demás.- Respondió la morocha y Draco rió.
- Vamos, yo te llevo.-
- ¿Te ocurre algo?-
- No.-
- Parece como si no hubieras dormido bien.- Dijo Selena.
- Mira quién lo dice.-
- ¿No vas a tener problemas?-
- ¿Por qué?-
- Por andar conmigo.-
- Hago lo que quiero.-
- Sí tú lo dices …-
- ¡Selena! ¡Malfoy quítale tus garras de encima!- Siseó Blaise.
- Tranquilo, todo esta bien.-
- Sé nota que estas dormida, porque no te has dado cuenta de con quien estas.-
- Métete en tus asuntos Zabini.-
- Aléjate de ella.-
- No puedes darme ordenes, eres un simple gusano en comparación conmigo, y yo a los gusanos los aplasto.-
- Veremos que tan gusano soy, sin tus gorilas cerca.- Siseó Blaise que le sacaba una cabeza de altura. Pero antes de que pudiera hacer algo, Selena se alejó de Draco que la miró confundido.
- No soporto que seas tan engreído, no eres mejor que Blaise solo por ser un Malfoy o tener más dinero. Si ese fuera el caso, entonces yo soy solo basura para ti.- Dijo la morocha completamente molesta, tomó la mano de Blaise y dejó a Draco solo en medio del pasillo.
- ¡Selena, espera! Eso no es cierto.- Dijo el rubio, alcanzándolos.
- Ella no quiere saber nada contigo, esfúmate.- Siseó Zabini interponiendose entre Selena y el rubio de manera sobreprotectora. Pero Malfoy lo ignoró.
- Selena …- Dijo Draco sujetándola. La morocha lo miró a los ojos y se sintió contrariada.
- ¿Qué?-
- Déjame hablar contigo.-
- No le hagas caso, solo quiere engañarte.- Dijo Blaise.
- ¿Quieres hablar conmigo?- Preguntó la morocha.
- Si.-
- Entonces, tendrás que disculparte con Blaise.-
Draco puso mala cara y no dijo nada, por lo que la morocha siguió su camino de la mano de su amigo. - Espera, esta bien. Lamento mi comportamiento, espero que puedas perdonarme.- A Blaise se le abrieron los ojos como platos, no importaba que tanto tramara Draco. Si de algo estaba seguro Zabini, es que jamás un Malfoy se disculparía, ni siquiera fingiendo. - Disculpa aceptada.-
- ¿Entonces, podemos hablar?- Insistió el rubio, mirando a la muchacha.
- Ahora sí.- Respondió Selena. - Te alcanzó luego.- Le dijo a Blaise.
- ¿Segura?-
- Sí, no te preocupes.- Respondió la morocha y le dio un beso en la mejilla a su amigo.
- De acuerdo.- Dijo Zabini y se marchó, mientras Selena y Draco, caminaron hasta un pasillo lateral menos transitado.
- Lamento … haberte ofendido.- Dijo el rubio.
- Lo sé, pero quería que vos lo reconocieras.-
- ¿Amigos?- Preguntó tímidamente el pequeño.
- ¿Eso es lo que somos?-
- No lo sé, creo que depende de ti.-
- Si somos amigos, es algo que depende de los dos, no puede haber amistad solo de un lado.-
- Yo … quiero que seamos amigos.-
- Esta bien, creo que podemos llegar a serlo.-
- ¿En serio?- Preguntó Draco sin poder evitar sonreír.
- Sí, pero tendrás que controlar tus comentarios.-
- Es algo que no puedo evitar.-
- Lo sé, pero veras que con el tiempo, te va a resultar más fácil.-
- Lo dices como si lo supieras.-
- Digamos que tengo experiencia en el tema.-
- ¿Lo dices por Zabini?-
- No, Blaise siempre ha sido muy bueno. No importa de quien estoy hablando, pero te aseguro que era aún peor que vos y sin embargo, con tiempo y esfuerzo, ahora se controla un poco más, antes de decir algo que sabe que va a lastimar.-
- ¿Entonces, tengo esperanza?-
- Por supuesto que si, ¿De qué querías hablar?-
- Yo … solo quería estar un rato contigo.-
Selena lo miró por unos segundos, hasta que se dio cuenta de lo que podría llegar a querer Draco. - ¿Quieres abrazarme?-
El joven rubio se ruborizó y asintió, lentamente se acercó y abrazó a la morocha. - Gracias.-
- Todo esta bien.- Respondió la muchacha, correspondiéndole el abrazo.
- Ahora sí.-
- ¿Qué te sucedió?-
- ¿Por qué sigues preguntándome?-
- Porque estoy segura de que algo te ocurrió, tenías una mirada muy extraña.-
- Solo tuve una pesadilla.- Respondió alejándose un poco.
- ¿Sobre qué?-
- De cuando era chico y tuve que hacer el entrenamiento Malfoy.-
- ¿Entrenamiento Malfoy? ¿Qué es eso?-
- Se nos enseña que no debemos … ser débiles, eso significa que tenemos que aprender a no pedir cariño, ni caricias, ni besos, y mucho menos …-
- Abrazos.- Concluyó la morocha.
- Si.-
- ¿Y qué hacen en ese entrenamiento?-
- Mis padres me dejaron encerrado una semana en el ala más oscura de la mansión, completamente solo, los elfos me dejaban la comida y ropa limpia pero nada más. Mi padre, se asomó un par de veces para alentarme, aunque eso estaba prohibido y mi abuelo se enfureció mucho con él.-
- Draco …- Dijo la morocha y lo abrazó aún más fuerte. - Eso es horrible, nada justifica que hagan esas cosas. No hay ninguna debilidad en querer o brindar cariño.-
- Díselo a mi abuelo. Según él, mi padre y yo, somos una vergüenza porque ambos somos un poco sentimentalista. Mi padre lo demostró al intentar ayudarme durante el entrenamiento y yo, al llorar durante toda la semana y más aún, al estar siempre tratando de estar cerca de mi padre y aunque él se comporta lo más frío que puede, sé que también él quiere lo mismo que yo. Me di cuenta en la oficina de McGonagall cuando lo vi contigo.-
- Eso no esta mal, no dejes que te convenzan de lo contrario. Tú eres libre de elegir lo que quieres hacer y con quien quieres estar.-
- Quiero estar contigo.- Dijo el rubio muy serio.
- Seremos amigos, no voy a dejarte.-
- ¿Me lo prometes?-
- Te lo prometo.- Respondió la morocha y le dio un beso en la mejilla al rubio, que se sonrojó como un tomate. Los dos muchachos caminaron hasta el gran salón y entraron juntos, como había pocas personas debido a las vacaciones, llamaron bastante la atención, sobre todo en la mesa de Slytherin.
- ¿Vienes?-
- ¿A la mesa de Slytherin?-
- Claro, no es la primera vez que te sientas con nosotros.-
- Bueno, esta bien.- Respondió sonriendo y se sentó entre Draco y Blaise, mientras Theodore la fulminaba con la mirada.
- ¿Qué estas haciendo?- Le gruñó Nott a Malfoy.
- Nada que te importe.-
- ¿Te has dado cuenta a quién has traído?-
- Ya te dije que no es de tu incumbencia.-
- ¿Te has vuelto loco?-
- ¿Me estas desafiando?- Siseó Draco y Selena lo tomó de la mano, para que no hiciera ninguna locura, mientras Blaise lo miraba atónito.
- ¿Qué le lanzaste?- Le susurró Zabini a Selena.
- Nada, solo quiere que seamos amigos.-
- ¿Malfoy?-
- Sí, no lo molestes.-
- No confío en él.-
- Pero yo sí, ¿No crees que se merece el beneficio de la duda?-
- No, porque lo conozco mucho mejor que vos.-
- Hazlo por mi.-
- Sí te hace algo, te juro que no importa que me pidas que me detenga, lo haré pagar.-
- Esta bien.- Dijo Selena, tratando de ser conciliadora. Mientras Malfoy y Nott se fulminaban con la mirada. La morocha miró hacía la mesa de los profesores y Severus también la miraba preocupado.
Luego del desayuno, los Slytherin se fueron a su sala común, porque debían arreglar un pequeño destrozo que habían hecho la noche anterior, bajo la supervisión del jefe de su casa. Mientras que Selena se dirigió hasta la biblioteca, cuando alguien la jaló hasta un aula vacía.
- Soy yo, no me golpees.- Dijo Lucius sonriendo.
- Pues debería hacerlo por muchos motivos.- Dijo la morocha, dando media vuelta y mirando muy seria al adulto que se preocupó por el enojo de la niña.
- ¿Qué hice?-
- Tienes cola de paja, ya estas asumiendo que has hecho algo malo.-
- Vos me acusaste.-
- No exactamente.-
- ¿Por qué estas enojada?-
- No estoy enojada, solo molesta.- Respondió la muchacha y abrazó a Lucius con todas sus fuerzas.
- Espero que te molestes más seguido, si vas a abrazarme de esta manera.-
- ¿Por qué no me lo dijiste?-
- ¿Qué cosa?-
- El entrenamiento de los Malfoy.-
- ¿Cómo te enteraste?-
- Draco me lo contó.-
- ¿Desde cuando te llevas bien con mi hijo?-
- Desde ayer.-
- ¿Qué sucedió?-
- No lo sé, quiso hablar conmigo, luego me largue a llorar y después … me abrazó.-
- ¿Draco te abrazó?-
- No te enojes con él.-
- No lo haré, solo me sorprende. Creí que él … había salido como su abuelo.-
- Te equivocas, es más parecido a vos de lo que imaginas.-
- ¿Él te … gusta más que yo?-
- ¿No me digas qué estas celoso de tu hijo?-
- No me respondiste.- Gruñó Lucius.
- Él me agrada, no es tan malo como creía.-
- Sigues sin responderme.-
- Lucius, no tienes que competir con nadie, yo te quiero y mucho.-
- ¿Más que a Draco?- Insistió el adulto.
- Sí, más que a Draco.- Respondió la morocha y Lucius la besó con desesperación, hasta quitarle el aliento.
- Haré lo que me pidas, pero nunca …-
- Nunca dejaré de quererte, no voy a hacer nada que pueda lastimarte, deberías saberlo.-
- Recuerda que yo …-
- Me entregaste tu corazón, lo sé y significa mucho para mi.-
- Te amo Selena y no quiero perderte, ni por mi hijo, ni por nadie.-
- Te quiero y una parte de mi, siempre te querrá.- Respondió la morocha y Lucius volvió a besarla.
- No quiero que sigas encariñándote con otras personas.-
- ¿Por qué dices eso?-
- Porque si.-
- ¿Crees que si quiero a otras personas, te querré menos a ti?-
- Por supuesto.-
- ¿No puedes hablar en serio?-
- Claro que sí, entre más personas quieras, menos me vas a querer a mi.-
- ¿Por qué piensas un disparate como ese?-
- Porque yo soy el que menos vale de todos ellos, no puedo competir con Severus y ahora tengo que competir con mi hijo, sin tener en cuenta a las otras personas a las que puedes llegar a querer.-
- ¡Tonto! No vuelvas a decir algo tan estúpido. No importa a cuantas personas pueda querer, siempre te querré.-
- Pero cada vez menos.-
- No he disminuido ni un poco, lo que siento por ti. Todo lo contrario, cada día te quiero más.-
- ¿En serio?- Preguntó el adulto sorprendido.
- Es la verdad y deberías saberlo. Después de todo, me dijiste que podías gracias al hechizo.-
- Puedo saberlo, pero no me he atrevido a comprobarlo, tenía miedo de que … me quisieras mucho menos.-
- Lucius …- Dijo la morocha y lo besó. Selena sabía que estando con Severus, no era correcto besar a Lucius. Pero la razón por la cual lo hacía, era porque sabía que era la única forma de que Lucius comprendiera que lo seguía queriendo. Si no volvía a besarlo, el rubio pensaría que ya no lo quería y que seguía vivo por lástima y compasión. Y selena no podía permitir que ese hombre se sintiera tan miserable, no importaba lo cruel que podía llegar a ser con los demás. La morocha sabía que Malfoy necesitaba mucho cariño y que solo se lo había demostrado a ella.
- Te amo Selena.-
- Yo te quiero mucho y siempre será así.-
- Te necesito tanto pequeña.-
- Estoy contigo.- Respondió la morocha y le acarició el rostro. Lucius se sentó en un banco cercano y tomó a la muchacha entre sus brazos para que se sentara sobre su regazo.
- Gracias mi amor.-
- Lu, ¿Tú también tuviste que hacer el “entrenamiento Malfoy”?-
- Sí, es una tradición que no se puede obviar. Mi padre me encerró en una de las alas de la mansión durante un mes, es lo que vos viste en mis recuerdos.-
- ¿Un mes? ¿Estuviste solo durante un mes? Pero si tenías como unos seis años.-
- Tenía cinco.- Respondió el rubio y Selena lo abrazó con mucha fuerza.
- ¿Y Draco?-
- Traté de postergar el entrenamiento, pero mi padre intervino, diciendo que era un débil sentimentalista. Así que lo encerramos durante una semana, cuando tenía siete años. Mi padre dijo que me tarde demasiado y por eso Draco se echo a perder.-
- Eso no es verdad.- Refunfuñó la morocha.
- Lo sé, pero así son las tradiciones en las familias de sangre pura, bueno, en algunas de ellas.-
- ¿Por qué a vos te encerraron un mes y a Draco solo una semana?-
- Porque no pude soportar hacerle eso a mi hijo. Cuando mi padre se descuido, me acerqué a Draco y le dije que dejara de llorar y fingiera que era fuerte y entonces podría salir. Me hizo caso y no lloró por un día y entonces lo saqué. Mi padre dice que debía haberlo dejado durante dos meses, que su caso era aún más serio que el mío.-
- Tu padre era un idiota, perdón por decir eso, pero es lo que pienso.-
- No te preocupes, no le tenía mucho cariño, como sé que Draco no me lo tiene a mí.-
- Te equivocas otra vez. Le pregunté si te quería y me dijo que si.-
- ¿Lo dices en serio?-
- Por supuesto, no voy a mentirte.-
- ¿Por qué no?-
- Porque te darías cuenta enseguida y eso te haría sentir peor.-
- No puedo creer que me quiera.-
- Eres su padre y te portas bien con él. Draco sabe que eres un poco duro, por la forma en que te han criado y porque crees que eso es lo correcto. Pero te quiere y mucho.-
- Quizás … debería tratar de ser más cariñoso con él, pero no sé como hacerlo.-
- Cómo lo eres conmigo, bueno, exceptuando los besos.- Dijo la morocha sonrojándose.
- Mis besos solo son tuyos.- Respondió Lucius y volvió a besarla.
- ¿Te ha vuelto a agarrar dolores?-
- No, solo pequeñas molestias.-
- Entonces, deberías venir más seguido.-
- Tendría que quedarme en el castillo.-
- Ya te dije que podrías solicitar el puesto de profesor.-
- Y yo te dije, que no sé enseñar nada, salvo artes oscuras.-
- Me doy por vencida, no se me ocurre nada.- Dijo la morocha con un suspiro y Lucius rió.
- Gracias por preocuparte por mi.-
- Lo hago porque te quiero.-
- Lo sé, aunque no puedo creerlo.-
- ¿Cómo que no? ¿Qué pasó con eso de ser el Señor Irresistible?-
- Ya te dije que mis encantos parecen no afectarte, más bien todo lo contrario. Te has enamorado de Severus, dos veces y él … sabes que quiero decir.-
- Ni se te ocurra decir que él es feo, porque me voy a enojar contigo.-
- Tienes que reconocer, que está muy lejos de lo que la gente cuerda considera atractivo.-
- ¿Así que ahora estoy loca?-
- No, solo algo ciega.-
- ¡Lucius Malfoy! Sé perfectamente bien, que Severus no puede ganar un concurso de belleza y probablemente tú saques el primero, el segundo y el tercer puesto al mismo tiempo, pero aún así para mí, él es bonito.-
- ¿Así que podría sacar los tres primeros puestos yo solo?-
- Claro que sí, ¿Me vas a decir que no te has dado cuenta?-
- Sé que soy irresistible, para el noventa y nueve por ciento de las mujeres, pero me preocupa que no lo sea para ti.- Respondió acariciándole el rostro a la morocha y concentrándose luego en los labios. Con un dedo los recorrió suavemente para luego introducirlo en la boca de la muchacha, esperando que ella supiera que hacer. Sin embargo, Selena se sorprendió y su expresión cambio. - Lo siento, solo … quería jugar contigo.-
- ¿Qué juego era ese?- Preguntó la morocha confundida.
- Algo que aún no has aprendido, a veces olvido que eres muy pequeña para ciertas cosas.-
- ¿Ciertas cosas?-
- Cuando cumplas unos años te lo contaré.- Respondió Lucius sonriendo. - Debo irme, antes de que alguien me vea. Trataré de venir mañana.-
- Esta bien, recuerda que te quiero.-
- Lo haré.- Respondió el rubio, se levantó y llamó a su elfo para irse.

Las vacaciones terminaron rápidamente y los deberes comenzaron a sofocar a los alumnos. Nadie tenía ganas de ponerse a estudiar, preferían seguir disfrutando del espíritu de las vacaciones.
Hacía fines de Enero, Selena va a visitar a su profesor …
- ¡Hola!-
- Amor, Hola.- Respondió Snape con una enorme sonrisa. Había estado todo el día esperando que lo viniera a visitar.
- ¿Estás ocupado?-
- No, ven conmigo.- Dijo el morocho, extendiendo sus brazos. Le agradaba la sensación de sus cuerpos tan cercanos, la tibieza que se desprendía de esa muchacha, que lo reconfortaba.
- ¿Puedo preguntarte algo?-
- ¿Qué?-
- ¿Por qué nos quieren matar con tantos deberes?- Preguntó la morocha, haciendo un pucherito.
Severus rió. - ¿Son muchos?-
- A todos los profesores se les dio por darnos una docena de trabajos y tú, nos diste uno muy difícil, me esta sacando canas verdes.-
Snape no pudo contener la risa y estalló en carcajadas. Selena frunció el seño. - Lo siento, no quise reírme.-
- Mañana es el cumpleaños de Parvati, ¿Cuándo es el tuyo?-
- Ya pasó, fue el nueve de enero.-
- ¿Por qué no me lo dijiste? No lo sabía, no te regalé nada y no lo festejamos.- Dijo Selena muy apesadumbrada.
- Nunca lo celebro. No te preocupes por eso.-
- Mentiroso. Se te nota en la mirada, te dolió que no lo supiera.-
- No había forma de que lo supieras, si yo no te lo decía.-
- Aún así, debí preguntarte antes.-
- Ya no te tortures por eso. Mejor si no lo celebré, así puedo fingir que no me he vuelto un año más viejo.-
Selena rió. - Yo no te veo más viejo, te veo más irresistible.-
- ¿Segura que no necesitas una buena revisión de la vista?-
- ¡Tonto! Veo muy bien.-
- No estoy muy seguro de eso.-
- ¿No sabías, qué el amor es ciego?-
- En este caso, creo que sí. Es lo único que justifica que vos te hayas enamorado de mi.-
- Mira que eres testarudo. Eres atractivo, a tu manera y esa manera … me vuelve loca.-
- ¿Te vuelvo loca?-
- Sí, no puedo dejar de pensar en vos.-
- Yo también sufro de la misma locura, estoy todo el día pensando en ti y atento a la puerta, esperando verte entrar.-
- ¿No era que te molestaba?-
- ¿En verdad crees eso?- Preguntó Severus, poniéndose serio. Selena lo observó y notó la tristeza en su mirada.
- Ahora creo que no.- Respondió la morocha y le acarició el rostro. - Te amo.- Le susurró casi en los labios, ya que un segundo después, se estaban besando.

Nota de la autora:

Espero que este capítulo les haya gustado.
¿Qué opinan del entrenamiento Malfoy?
¿Qué sentimientos despierta Selena en Draco?
¿Podrá Severus vencer a las furias?

Pixel: En este capi te enteraras aún más del pasado de Lu y espero que lo quieras mucho más después de leerlo. Sip, la vida de los Malfoy no es simple, esta llena de reglas y prejuicios que deben seguir a rajatabla, pero al conocer a Selena, se les ha abierto una puerta a un mundo que no conocían, ya que ella los acepta sin el prejuicio que les imponen el resto de las personas, tanto por ser Malfoy como por pertenecer a Slytherin.  Severus es un hombre complicado y ha tenido una infancia muy triste, y él cree al igual que los Slytherin que demostrar sus sentimientos es signo de debilidad y lo hace muy vulnerable, por eso actua de la forma en que lo hace y por suerte Sele lo entiende y trata de calmarlo y no enojarse o sentirse mal cuando él reacciona de esa forma. y las furias ... en algun momento Sevi tendrá que enfrentarse a ellas o morirá, ya veremos que ocurre ... Te entiendo, mates es horrible, complicada y nos vuelve locas, a mi me pasaba lo mismo, daba vuelta los problemas de un lado para el otro, tratando de encontrarles algun sentido, pero solo es cuestion de tratar una y otra vez, hasta llegar al resultado, animos y paciencia.

Kny: LAs furias ... aún estoy tratandod de pensar como Sevi se va a deshacer de ellas. Y sobre Narcisa ... mmm ... mejor no te adelanto nada. Y Draco ... esta comenzando a sentir cosas nuevas y todo gracias a Sele, ya veremos en que terminan las cosas.

Lady Drakos: Muchas gracias por tus comentarios y tomarte siempre un minuto para dejarme un saludito. espero que te guste el rumbo que esta tomando la relación de Sele y Draco.

Chicas les dejo un video, no sé si lo vieron sobre Lu y Draco: a mi forma de verlo, se nota que Lucius quiere y se preocupa por su hijo, pero su defecto es que no sabe como demostrarlo, y lo hace de la peor forma a lo bestia. sabe bien que en la tienda de borgin hay objetos oscuros que pueden matarte con solo tocarlos y por eso le advierte a Draco aunque no lo hace de forma muy delicada.



Besos y buena semana para todas.
Miaka Snape


Tags: severus snape, lucius malfoy, fics, fanfics, drama, romance

Publicado por miakayuki2006 @ 9:37  | sele y sevi vers 2
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Comentarios
Publicado por lady drakos
Jueves, 22 de enero de 2009 | 0:17
hola..!xD de nuevo aqui de pasada! a me encanta esta trama!! Sonrisa es que aww que lindo que sevi vuelva a enamorar a sele! ^.^- es que awww! xD oie!! miaka!! xD te recomiendo un anime bn lindo! xD es que me lo recomendaron! Muchas risas se llama itazura na kiss....no se si ya lo hayas visto pero si no..aww n,n...tmbn mira Special A es otro anime!! ambos estan muy lindos de verdad! bueno iia te la sabes!! eres la ley!! hiper guay!! ;D cuidate y alli te mando abrazos!! biiee! x)
Publicado por pixel
Viernes, 23 de enero de 2009 | 15:48
Pobre Sev!!! Menos mal k selena fue a despertarlo porke si no... ufff. Weno y tb ...pobre draco!! Vaya infancia k esta teniendo!!! Menos mal k ahora se lleva bien con selena =) Me ubiera gustado de k sevy ubiera celebrado su cumple jeje =) pero no le dijo nada a sele. Espero k se pueda kitar a las furias de encima!!!

Ya te dejo...bueno y ya se las mates son orribles =( y para mi gran desgracia el lunes tengo un examen!! =S Esto deseando de k lleguen otra vez las vacasiones

Pues adios, bss y cuidate!!
Publicado por kia malfoy
Domingo, 22 de febrero de 2009 | 19:27
ola...miaka..Chica
porbre..sevi..debe de estar.sufriendo muchoo...
pobresito... Llorica por otro lado. que va a pasar..con mi Lu.. sele.. se quedara..que sevi... y lu k'..?? Llorica
y draco.. que va a ser..de el..
bueno.. nos vemos en el proximo... cap... seguire..lyendo..ok..
bye..
bzythos..!
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