Jueves, 29 de enero de 2009

Selena y Severus Snape. Versión 2

Disclaimer: esta es una historia que se basa en uno de los mejores personajes creados por la adorada J.K. Rowling. No, no es Harry Potter, es Severus Snape. (Desearía que Rowling me lo regalara. Jeje.)

Aclaraciones: es un fic que comienza romántico y algo lento para luego haber situaciones bien explicitas. Así que quedan advertidos. Puede haber ocasionales escenas de torturas y violaciones, por lo tanto esta clasificado para mayores de 18.
Los pensamientos van entre comillas.

Personajes principales: Selena, Severus Snape y Lucius Malfoy.

Pareja: Severus Snape y Selena.

Capítulo 24: San Valentín.

Selena y Severus continuaron con los besos y las caricias por largo rato. Ninguno de los dos quería separarse.
- Ya es tarde.- Susurró Severus con sus labios rozando los de ella.
- Lo sé.- Respondió la morocha y volvió a besarlo.
- Tienes que irte.-
- Lo sé.- Dijo nuevamente, pero sin alejarse ni un centímetro del adulto.
Severus rió. - ¿Tengo que ser el malo?-
- ¿Por?-
- Porque si yo no me detengo, vos no vas a irte.-
- No quiero irme.-
- Tienes que ir a cenar y yo también.-
- ¿Podemos comer aquí?- Preguntó la morocha y volvió a rozar sus labios con los del adulto.
- Lo dudo, necesitamos separar nuestros labios.- Respondió Severus y la besó apasionadamente.
- No puedo, eres delicioso.- Dijo Selena y Severus estalló en carcajadas, nunca imaginó que alguien le diría algo semejante. - No te rías. Nunca puedo decirte nada.- Gruñó la pequeña, frunciendo el seño y haciendo un pucherito.
- Lo siento, pero nunca creí que alguien me diría que soy delicioso.-
- Lo eres, me has hecho adicta a tus besos.-
- No te quejes, no eres ninguna santa. ¿Crees que yo no me he vuelto adicto a ti?-
- No lo sé, ¿Lo eres?-
- Demasiado y podría ser peligroso.-
- ¿Por qué?-
- Porque cada vez querría más y más de ti. Hasta que un día te voy a encerrar en mi habitación, para no tener que compartirte con nadie, y entonces, serías solamente mía.-
Selena se levantó y Severus se preocupó por haberla asustado. - ¿A dónde vas?- Le preguntó.
- A tu habitación, me ofrezco voluntariamente. Solo soy tuya y si me encierras en tu habitación, yo no te dejaré salir, así que estaríamos todo el día juntos.-
Severus se echó a reír nuevamente. - No tienes remedio. Estoy seguro, que después de un par de horas encerrada conmigo, me suplicarías por que te liberara.-
- Hagamos la prueba, soy tu prisionera.- Respondió con una sonrisa traviesa.
- Tontuela, ¿No te parece que eres muy chica para andar diciendo todas estas cosas?-
- No. Quiero estar contigo y besarte todo el día, si vos entendes algo más … es porque eres un pervertido.-
- No puedo evitarlo … soy adulto.-
- Y por lo que veo, tienes una mente bastante pervertida.-
- ¿Te molesta?-
- No realmente.-
- Selena … ¿Qué voy a hacer contigo?-
- ¿Besarme?- Preguntó pícaramente y Severus la besó tiernamente. - Te amo.-
- Y yo a ti.- Respondió el adulto y volvió a besarla. - Ahora sí, debemos ir a comer o llegaremos para el postre.-
- Tú eres mi postre.-
- Selena …-
- Esta bien, ya entendí.-

Los días siguientes, Draco se le acercó varias veces a la morocha. Algo que le molestaba mucho a Zabini, pues aún no confiaba en Malfoy.
- ¡Hola!- Dijo el pequeño rubio, entrando en el aula en donde Blaise y Selena estudiaban.
- ¿Qué quieres?- Le gruñó Blaise. La muchacha le dio un codazo a su amigo y Zabini se calló.
- ¡Hola Draco!-
- ¿Puedo … estudiar con ustedes?-
- ¡No!- Gruñó Blaise.
- ¡Sí!- Dijo la morocha. - ¡Oh! Vamos Blaise, no seas así.-
- Después no digas que no te lo advertí.- Gruñó Zabini y se levantó.
- ¿A dónde vas?-
- A tomar aire, aquí adentro apesta.- Dijo Blaise mirando al rubio. - Regresaré cuando entres en razón.-
- ¡Blaise!- Lo llamó la morocha, pero el muchacho ya se había marchado.
- Lo siento, no quería ocasionarte problemas.- Se disculpó el rubio.
- No te preocupes, ya se le va a pasar.-
- Creo que … mejor me voy.-
- ¡Draco!- Dijo la morocha, al tiempo que se acercaba y lo abrazaba.
- Sigo siendo un egoísta. Quiero estar contigo y eso solo te causa problemas. Y aún así, no me alejo.- Le respondió correspondiéndole el abrazo.
- Todo esta bien. Blaise ya se va a calmar, no dura mucho tiempo enojado.-
- Solo un Malfoy puede ocasionar tantos desastres.-
- No seas exagerado, ven siéntate.- Le dijo tomándolo de la mano y llevándolo hasta el banco.
- ¿Segura?-
- Sí, vamos cerebrito, me podrías ayudar con este encantamiento.-
- En eso soy todo un experto.- Dijo el rubio sonriendo. - Gracias … por soportarme. Sé que después de todo lo que te he hecho, no merezco que seas tan buena conmigo.-
- Solo eran tonterías.-
- Te limé la escoba, el día de la prueba. Si zabini no te hubiera atrapado, te habrías estrellado contra el suelo y ahora estarías muerta.-
- Solo fue una estupidez. ¿Por qué …?-
- ¿Qué?-
- Sé que yo no te caía bien, por ser hija de muggles. Hermione, también lo es, pero a ella solo … la agredías verbalmente. A mi, siempre me has hecho algo, ¿Por qué?-
- Te tenía mucha bronca.-
- ¿Qué te hice?-
- ¿Recuerdas el día en que nos conocimos?-
- Si, en el caldero chorreante, estabas con tu papá.-
- Y tú me lo robaste.-
- ¿Qué?-
- Ese día, se suponía que lo pasaría conmigo. Era un día para estar juntos, y yo sería el centro de atención. Pero en cuanto te vio … se olvidó de mi. Cuando me fue a buscar, a eso del mediodía … me regresó a la casa y él se marchó.-
- Lo siento, no fue mi intención.-
- Lo sé. Fue él, el que quiso quedarse contigo, vos no se lo pediste. Pero no podía desquitármela con él … así que cuando te vi en el colegio … no pude evitar querer hacerte pagar por eso.-
- ¡Draco!- Dijo la morocha y volvió a abrazarlo.
- Viste que soy patético.-
- No lo eres, deja de decir eso.-
- Estaba celoso de una niña que se había quedado completamente sola, en un lugar extraño y que estaba sufriendo mucho. Porque tenías toda la atención de mi padre,  y aunque me di cuenta, en el momento en que te vi, de lo mucho que estabas sufriendo, quería hacerte sufrir aún más.-
- Es normal.-
- No es normal, soy de lo peor.-
- No. Necesitabas estar con tu papá compartir tiempo con él y yo me interpuse. No era algo que hacías todos los días con él y eso hizo que te enojaras.-
- Estoy seguro que vos no te hubieras comportado de esa forma. Probablemente, si las cosas hubieran sido al revés, habrías sido muy dulce y cariñosa conmigo.-
- Quién sabe.-
- No mientas. Eres muy buena y seguramente, lo habrías sido conmigo. Como lo eres ahora, cuando no me lo merezco.-
- Ya Draco, termina con el melodrama. No es para tanto.-
- Lo es. No he dejado de sentirme mal, desde que …-
- ¿Desde?-
- Desde que me dejaste abrazarte, no tienes idea de lo mucho que significa para mi. Y yo me he comportado tan mal contigo …-
- Olvídalo. Empezamos con el pie izquierdo, eso es todo. Ahora somos amigos, no sirve de nada que sigas pensando en eso. No puedes cambiar las cosas que has hecho y a mi, ya no me importan.-
- Pero a mi sí.-
- Si que tienes ganas de torturarte.-
- No es eso, me siento … culpable y nunca antes, me había sentido así por las cosas que había hecho.-
- Eso se llama remordimiento. Lo bueno, es que si sientes eso, evitará que vuelvas por el mal camino. Pero en serio, olvídate de lo pasado. No me gusta verte así.- Dijo la morocha y le acarició el rostro al rubio, el cual se sonrojó.
- Eres impredecible.-
- ¿Por?-
- Porque siempre haces algo que no podría imaginarme. Para ti es tan natural demostrar cariño … y yo … me gusta como me haces sentir. La caricia de recién … fue tan dulce … Desearía …-
- ¿Qué?-
- Que nunca te alejaras de mi.-
- No lo haré, ahora somos amigos. Recuerda que te lo prometí.- Dijo la morocha y Draco la abrazó muy fuerte, sorprendiéndola.
- Yo … te quiero.- Le susurró el rubio en el oído.
- Yo también.-
- Gracias por ser mi amiga.-

Un rato después, Blaise regresó más tranquilo.
- Me voy.- Dijo Draco, al ver regresar al otro muchacho.
- Puedes quedarte.- Le gruñó Blaise. - Estoy seguro que de ahora en más, tendré que soportarte. Pero te advierto que si la lastimas … no me importa que seas un Malfoy, te destruiré.-
- ¡Blaise!- Dijo Selena.
- Lo entiendo y lo aceptó.- Dijo Draco. - No pienso lastimarla.-
- Eso lo veremos.- Gruñó Zabini y se sentó frente a ellos.
Trabajaron juntos un largo rato, hasta que Crabbe y Goyle vinieron a buscar al rubio.
- Nos vemos luego.- Dijo Draco y se marchó.
- ¿Se puede saber por qué tienes que ser tan desagradable con él?- Le preguntó la morocha a Zabini.
- Ya te dije que no confío en él.-
- En realidad, no es tan malo como parece.-
- Eres una niña muy ingenua.-
- No lo soy.-
- Lo eres y punto.- Sentenció Zabini.
- No debiste amenazarlo.-
- No lo hice, solo le dije un hecho.-
- Blaise …-
- Eres mi amiga y no tienes a nadie que te defienda.-
- No por eso, debes convertirte en mi guardaespaldas. Además, recuerda que Lucius Malfoy es mi tutor, y Severus es mi amigo.-
- Dos mortífagos, a los cuales le des debe dar lo mismo, si respiras o no.-
- Eso no es verdad.-
- Esas personas no cambian lo que son. Ya te dije lo que mis padres me contaron sobre ellos.-
- Y yo te dije, que los conozco mejor que tus papás y ninguno de los dos es tan malo.-
- Di lo que quieras. Aún así, voy a cuidarte, y no voy a discutir eso contigo.-
- Eres algo medieval. Pareces un caballero, protegiendo a una princesa. Aunque yo, disto mucho de parecerme a una, no tengo un reino, ni belleza, ni dinero.-
- Eres bonita, a tu manera. Y yo tampoco me parezco a un caballero, ¿O acaso, has visto mi armadura y mi corcel?-
- No.-
- Lo ves, solo soy tu amigo.- Sentenció Blaise. No podía evitarlo, desde el día que la había hecho llorar, sentía un deseo incontrolable de protegerla. No iba a permitir que nadie más, volviera a hacerla llorar. Como hijo único, siempre había deseado tener una hermanita menor y Selena, había ocupado ese lugar en su vida. Una niña que necesitaba cariño y protección, aunque Blaise, había notado el cambio en el carácter de su amiga, no se había atrevido a preguntar cual era la causa. Sin embargo, aún seguía sintiendo, que detrás de esa fachada de chica fuerte, que mostraba Selena desde hacia unos meses, seguía estando esa pequeña a la que él quería cuidar.

Enero dio paso a febrero y para alivianar la sensación que reinaba en el castillo, Lockhart, decidió hacer algo especial para san valentín. La mañana del catorce de febrero, los chicos entraron en el gran salón y quedaron en shock al observar el lugar. Todo tenía una tonalidad rosa, con corazones colgando del techo, y flores por todos lados. El ambiente estaba demasiado cargado para resultar agradable. Lockhart estaba en la mesa de profesores, usando una capa a tono con el decorado, mientras los otros profesores lo miraban de manera poco agradable. La expresión de Severus le arrancó una sonrisa a Selena. El pobre hombre, parecía que estuviera siendo torturado por alguien invisible y la morocha se preguntaba, ¿Cuánto tiempo más podría soportar Severus, sin arrancarle la cabeza a Lockhart?
Selena se sentó en la mesa de los gry y un rato después Lockhart pidió silencio con las manos.
- ¡Feliz día de San Valentín!- Gritó Lockhart. - ¡Y quiero también dar las gracias a las cuarenta y seis personas que me han enviado tarjetas! Sí, me he tomado la libertad de preparar esta pequeña sorpresa para todos ustedes... ¡y no acaba aquí la cosa!- Agregó, con una sonrisa que permitía verle todos los dientes. Dio unas palmadas y por la puerta del vestíbulo entraron una docena de enanos de aspecto hosco. A los cuales, se los había disfrazados para que parecieran pequeños angelitos, lo cual les daba un aspecto poco romántico y si algo terrorífico.
-¡Mis amorosos cupidos portadores de tarjetas!- Dijo Lockhart riendo. - ¡Durante todo el día de hoy recorrerán el colegio ofreciendo felicitaciones de San Valentín! ¡Y la diversión no acaba aquí! Estoy seguro de que mis colegas querrán compartir el espíritu de este día. ¿Por qué no le piden al profesor Snape que les enseñe a preparar un filtro amoroso? ¡Aunque el profesor Flitwick, el muy pícaro, sabe más sobre encantamientos de ese tipo que ningún otro mago que haya conocido!- Agregó. Varias alumnas se rieron bajito y algunas consideraron seriamente, preguntar sobre ambas cosas. Aunque a Selena, le pareció que cualquiera que se acercara a Severus para preguntar sobre un filtro de amor, corría el serio peligro de desaparecer de la faz de la tierra.
A media mañana, los gryffindors fueron a la clase de pociones.
- ¡Hola!- La saludo Draco.
- Hola chicos.- Respondió la morocha, saludando a Blaise y a Malfoy.
- ¿Recibiste algo?- Preguntó el rubio.
- No nada, ¿Y vos?-
- Soy muy popular, recibí seis tarjetas en el desayuno.-
- ¿Blaise?-
- Nada y no me interesan estas idioteces … ¿Vos querías recibir algo?-
- No, ¿Por?-
- Es que si … quieres recibir algo … yo puedo mandártelo.- Dijo Blaise sonrojándose y ocasionando que Draco se sintiera un idiota por no haber tenido esa idea.
- Estoy bien así. Me moriría de vergüenza si alguien me enviara algo. Pero gracias de todas formas por pensar en mi.- Dijo la morocha y le dio un beso en la mejilla a Zabini.
Unos segundos después, entraron en el aula de pociones. Se pusieron a trabajar después de las instrucciones del adulto y como era costumbre, apenas se escuchaba un suave murmullo. Cuando faltaban unos quince minutos para que termine la clase, un grupo de enanos entró en el lugar, repartiendo tarjetas y cantando serenatas. La morocha se echó a reír cuando dos de los enanos más feos, se acercaron a Draco. Uno le entregó una tarjeta y el segundo, le cantó una serenata.
- ¡Terminen con esta payada!- Gruñó Severus.
- Lo sentimos señor, pero tenemos permiso del director.- Respondió uno de ellos, mirando algo desconfiado al morocho.
- ¡Sele!- Dijo Blaise, cuando un enano se paró frente a ella.
- ¿Señorita Thomas?- Preguntó.
La morocha estuvo a punto de negarlo, pero Zabini se le adelantó. - Es ella.- Dijo Blaise, ganándose una mirada asesina de su amiga.
- Esto es para usted.- Dijo entregándole una tarjeta y luego comenzó a cantar una canción.
“So I cry, I pray and I beg …

Love me love me
say that you love me
fool me fool me
go on and fool me
love me love me
pretend that you love me
leave me leave me
just say that you need me
Love me love me
say that you love me
leave me leave me
just say that you need me
I can't care 'bout anything but you…”

Selena se sonrojó a más no poder al escuchar la canción, definitivamente, no era de Severus.
- Eso es todo.- Dijo el enano cuando terminó.
- ¡Espere! ¿Quién me lo manda?-
- Esa persona, prefiere mantenerse en secreto.- Respondió el enano y se marchó. Snape la miraba intensamente y sus facciones expresaban una completa furia. Un frasco del armario de los alumnos, estalló detrás del profesor, sobresaltando a todos los presentes. El adulto estaba lívido y parecía que en cualquier momento sufriría de un ataque. La campana sonó y los chicos dejaron los frasquitos de las pociones en el escritorio del profesor. Él cual, aferraba el borde con tanta fuerza que los nudillos de las manos estaban blancos. Nadie entendía que había ocasionado tal comportamiento en ese hombre y por temor a presenciar un estallido, salieron apresurados.
- ¿Vienes?- Preguntó Blaise.
- No. Luego te alcanzó.-
- Sé que es tu amigo, pero en estos momentos … no creo que sea una buena idea que te quedes con él.-
- Estaré bien.-
- Sele …-
- Ve.- Le dijo la morocha y Blaise miró receloso al adulto antes de marcharse y dejar a su amiga sola. Sentía que la dejaba a merced de una fiera salvaje. - Severus …-
- ¡VETE!- Bramó el adulto, aferrando aún más fuerte el borde del escritorio.
- Tranquilo, todo esta bien.-
- ¡VETE!- Volvió a decir y otro frasco estalló en el armario.
- Tienes que tranquilizarte.-
- ¡SOLO VETE! ¡NO QUIERO LASTIMARTE!-
- No lo harás, por favor … déjame acercarme.-
- ¡Selena! Vete.- Gruñó Severus.
- No puedo dejarte así. Las furias vendrán en cuanto me marche y te lastimaran.-
- Eso no importa, vete antes que pierda el control.-
La morocha no le hizo caso y se acercó. Lentamente puso su mano en el hombro del adulto y con la otra, sujetó una de las manos con las que Snape aferraba el escritorio.
El morocho temblaba de la furia y otro frasco más estalló, los vidrios salieron disparados como proyectiles y se dirigían hacía ellos. Selena se interpuso entre los vidrios y el adulto, pero antes de que pudieran alcanzarla, Severus movió su varita y un escudo apareció frente a ella. Los trozos de vidrio se convirtieron en arenilla al chocar contra el escudo, al tiempo que Snape sujetaba a la muchacha por la cintura, atrayéndola contra su cuerpo.
- Severus …-
- ¿Te encuentras bien?-
- Si, me protegiste.-
- Y TÚ, CABEZA HUECA, TE INTERPUSISTE EN EL MEDIO. PODRÍAS HABER MUERTO EN MIS BRAZOS. MALDICIÓN, ¿ES QUÉ NO LO ENTIENDES?-
- YA, DEJA DE GRITARME.- Gruñó la morocha. - No puedo dejar que algo malo te pase, no si puedo evitarlo.-
- ¡TONTA! ¿QUIERES VOLVERME LOCO?-
- Te dije que no me grites.- Siseó la pequeña. - Cierra la boca y cuenta hasta diez, respira profundo. Siéntate en la silla.- Le ordenó con voz firme. Severus la miró por unos instantes y la obedeció. - Mucho mejor. Ahora cierra los ojos … hazlo.-
Snape se debatía entre gritarle nuevamente o sacarla a patadas del aula, pero Selena se sentó en su regazo y la calidez de la morocha lo fue tranquilizando. Cerró los ojos y respiró profundamente, tratando de controlar su mal genio, cuando sintió los suaves labios de su novia rozando los suyos. Abrió lentamente la boca y dejó que ella lo besara suavemente.
Selena lo besó hasta que se quedaron sin aliento y apenas, separó sus labios de los del adulto para poder recuperarse. Pero antes de que pudiera hacer algo más, Severus le devoraba la boca con desesperación, de forma muy ruda, mientras la aferraba con fuerza, acercando sus cuerpos aún más. Sin poder contenerse, la sujetó firmemente, alzándola para luego bajarla sobre el escritorio, le separó las piernas y se acomodó entre ellas. Al tiempo que varios de los frascos de las pócimas hechas por los alumnos caían al suelo. Apoyo su cuerpo sobre el de ella, ejerciendo demasiada presión, las cosas se estaban volviendo muy rudas. Snape deslizó su mano por el muslo de la morocha, ascendiendo por debajo de la pollera …
- ¡Severus detente!- Le advirtió la muchacha, pero Snape parecía no escucharla. Sus ojos negros, ahora tenían un color rojo fuego que indicaban que algo no estaba bien con él.
El profesor de pociones estaba siendo manipulado por una de las furias. El objetivo, era acabar con la única amenaza que podría evitar que ellas obtuvieran al morocho. Si Snape lastimaba a la pequeña, el dolor que eso le causaría, sería el suficiente para condenarlo y convertirlo en una presa fácil para esas criaturas, que podrían alimentarse de él por un largo tiempo antes de matarlo.
Snape cambió de idea y dirigió su mano hasta uno de los senos de la pequeña, lo aferró con fuerza por sobre la ropa, causándole dolor.
- ¡SEVERUS TIENES QUE DETENERTE, por favor!- Suplicó Selena y las lágrimas desbordaron sus ojos. - Te amo, no dejes que te controlen.-
Las lágrimas de la morocha, hicieron reaccionar al adulto que se apartó bruscamente, retrocediendo y trastabillando hasta caer al suelo.
- ¡Selena … vete! Soy demasiado peligroso.- Dijo el profesor, cuando sus ojos volvieron a su color normal. Se llevó las manos a la cara y luchó por la horrible sensación que embargaba su interior. Lo había hecho, la había herido y perdido para siempre. - Soy un monstruo.- Murmuró.
- No lo eres.- Respondió Selena, que se había acercado y lo abrazaba. - Todo va a estar bien, encontraremos la forma de vencerlas.-
- Selena …- Dijo Severus y le correspondió el abrazó. - Lo lamento, no quise lastimarte.-
- Lo sé, ese no eras vos.-
- Lo era.-
- No, tenías los ojos rojos, fueron las furias.-
- Yo … casi …-
- No me hiciste daño, estoy bien.-
- Debes alejarte de mi. Si vuelvo a perder el control …-
- Eso no ocurrirá. Me quedaré contigo.-
- ¿Acaso disfrutas que te torture?-
- No. Pero no puedo dejarte, estaremos bien.-
- ¿Es qué no tienes el menor instinto de supervivencia?-
- Lo tengo y esta ligado a permanecer a tu lado. Tú eres mi vida.-
- Y tú la mía, por eso te pido que te alejes. Si llegara a lastimarte …-
- No lo harás, me amas demasiado para permitir que las furias se salgan con la suya.-
- Selena …-
- Shh.- Susurró la morocha y lo besó con dulzura, para luego quedarse abrazados.
- No sé que voy a hacer. Perdí el control cuando ese enano …-
- Lo sé, si supiera quien lo envió lo asesinaría.-
- Tú no eres capaz de hacer algo así.-
- Lo haría. Esa estupidez te causó un gran dolor y originó … todo lo demás.-
- Aún así …-
- No voy a dejarte. Tienes que hacerte a la idea, que por nada del mundo voy a dejarte.-
- ¿En verdad, me amas tanto?-
- Claro que si, tonto. Con toda mi alma.-
- Selena … no sé que haría sin ti.-
- Probablemente, ya hubieras matado a la mitad de los gryffindors.-
- Quizás tengas razón y el primero en caer, hubiera sido Potter.- Selena rió. - ¿Por qué te ríes?-
- Nunca creí que tendría tanto poder. Mira que poder detener al jefe de Slytherin.-
- Tonta, eres demasiado adorable.- Dijo Severus sonriendo.
- Ya estas mejor.-
- ¿Cómo lo sabes?-
- Sonreíste.-
- Te amo, pero mi amor no es suficiente para compensar todo …-
- No digas nada o verás que puedo ser mucho más terrorífica que una furia. Es mi decisión estar contigo y lo hago porque te amo.-
- Eres demasiado pequeña para tener que soportar todo esto.-
- Quizás. Pero mi recompensa es poder estar contigo.-
- Otros dirían que sería un castigo.-
- Porque no te conocen, como yo te conozco.-
- ¿Segura, de qué no te lastimé?-
- Sí, estoy bien. Solo me asuste por unos segundos, cuando vi el color de tus ojos.-
- Creo que es hora de pedir ayuda.-
- Al fin lo entendiste.-
- No me agrada demostrar …-
- Lo sé, pero tienes que hacer algo.-
Antes de que Severus dijera algo más, Lucius se apareció.
- ¿Qué ocurrió?- Gruñó el rubio.
- ¿Dé qué hablas?- Siseó Severus. - Sabes que no debes aparecerte por el castillo de esta forma.-
- Al diablo con las normas. Mi amor, ¿Qué te ocurrió?-
- Nada, ¿Por?- Preguntó la morocha que estaba sentada en un banco junto a Snape.
- Hace unos minutos tenías mucho miedo. No pude venir en ese instante porque estaba en el ministerio.-
- Fue un …-
- La ataque.- La interrumpió Severus.
- ¿Qué hiciste qué?- Gruñó Lucius apuntándolo con su varita. Selena se levantó y tomó la mano del rubio y la obligó a bajarla.
- No lo hizo a propósito.-
- No, por supuesto que no. De seguro te confundió con Potter, si son igualitos.-
- ¡Lu!-
- Necesito que me ayudes.- Dijo Severus.
- Claro, no tengo ningún problema en asesinarte.- Respondió el rubio.
- ¡Lucius Malfoy!- Siseó la morocha.
- Esta bien, ¿Qué demonios ocurre?-
- Estoy siendo … atacado por las furias.-
Lucius se echó a reír, pero la miradas fulminantes de la morocha y de Snape, lo detuvieron. - ¿Hablan en serio?- Preguntó atónito.
- ¿Crees que inventaría semejante estupidez?-
- ¿Quieres explicarme como demonios se te acercaron las furias?-
- No sé.-
- Si quieres que te ayude, tienes que ser sincero. Sabes bien, que las furias aparecen en un lugar, solo si alguien las invoca.-
- ¿Qué?- Preguntó la morocha.
- Las furias han sido invocadas desde la antigüedad para castigar a los magos y a los muggles por sus actos, ya sea por causar daños a otros o por romper un juramento.- Explicó Lucius.
Selena se dio vuelta y miró muy  seria al profesor de pociones. - ¿Vos las invocaste?-
- No, porque sería muy peligroso. Como lo son ahora para ti.-
- Eso quiere decir que alguien en el castillo las invocó.-
- Eso no importa. Aunque encontremos al que lo hizo, nada las detendrá.-
- Tienes que enfrentarlas.- Dijo Malfoy.
- No es tan fácil y lo sabes.-
- ¿Qué quieres que haga?-
- No lo sé.-
- ¿Quién puede invocarlas?- Preguntó Selena.
- Cualquier estúpido que consiga el ritual.- Dijo el rubio.
- ¿Pudo ser un alumno?-
- Por supuesto, no se requiere de poder para invocarlas, incluso un muggle puede hacerlo.-
- ¿Si encontramos a esa persona, les puede decir que se vayan?-
- Si, pero si la presa a la que persiguen les gusta … no lo obedecerán.- Explicó Malfoy y Selena se mordió el labio, estaba segura de que Sevi les agradaba.
- ¿No conoces algún hechizo que las mantenga alejadas?- Le preguntó la morocha al rubio.
- No.-
- ¿Un talismán?-
- Tampoco. ¿Qué es lo que te dicen?- Le preguntó el rubio a Snape.
- Nada que te importe.-
- Si sabemos que las atrajo, quizás podemos arreglar el problema.-
- No hay nada que podamos hacer.-
- No seas terco y habla de una buena vez.- Gruñó el rubio, que su paciencia era muy pequeña.
- Selena …-
- ¿Qué?- Preguntó la morocha.
- Me hablan de ella.- Dijo Severus, desviando su mirada.
- ¿De mi? ¿Por qué?-
- ¿Qué te dicen?- Preguntó Malfoy.
- Cosas.-
- Eso es obvio, ¿Qué cosas?-
- Sobre que ella … no me ama.-
- ¡Estúpidas furias! No saben lo que dicen.- Gruñó la morocha. - No tienen ni idea de lo que siento por él.- Agregó Selena y se arrepintió porque sabía que eso lastimaría al rubio que apartó rápidamente su mirada.
- Esto es curioso.- Dijo Lucius, tratando de evitar demostrar lo dolido que estaba.
- ¿Por qué?- Preguntó Selena tímidamente.
- Porque eso indica que alguien quiere separarlos.- Sentenció Malfoy. Tanto Selena como Severus miraron al rubio. - Yo no fui.- Respondió rápidamente.
- Nadie sabe lo que hay entre nosotros, salvo tú.- Gruñó Severus.
- ¿Qué hay de Sprout?-
- Pomona no haría eso.- Le respondió Selena. - Ella no lo lastimaría.-
- ¿Segura? Las mujeres despechadas pueden ser peligrosas.-
- Estoy segura.-
- ¿Alguien más lo sabe?-
- No.- Dijo Severus. - ¿Se lo has dicho a alguno de tus amigos?-
- No, a ninguno. Blaise y Theodore, solo saben que somos amigos pero nada más.-
- Alguien en este castillo lo sabe, y esta interesado en separarlos. La cuestión es ¿Por qué?- Dijo el rubio.
- Si las furias solo persiguen a las personas para castigarlas por algo malo … ¿Él qué las invoca, tiene que argumentar por qué las llama?- Preguntó Selena.
- Así es.-
- Entonces … ¿Por qué le hablan sobre mi? ¿No tendría que ser sobre lo que hubiera hecho mal?-
- Ahora que lo dices, debería ser así.-
- Esto es muy raro. ¿Por qué alguien querría apartarme de ella?-
- Porque la desea para él, asumiendo que sea un hombre o para ella, si fuera una mujer. O porque necesita separarlos por alguna razón.-
- ¿No pueden quererlo a él?-
- No. Si fuera así, las furias te perseguirían a ti y no a él.-
- ¿Qué podemos hacer?-
- No mucho.- Dijo Lucius frunciendo el seño. - Severus deberías tener más confianza en la niña. Si te dice que te ama, es porque es verdad.-
- Confío en ella.-
- No lo suficiente, si las furias te atormenta hablándote de ella.-
- No es eso.-
- ¿Entonces?-
- Yo te quiero.- Le dijo la morocha, abrazándolo.
- Lo sé. El problema es que … no soy lo suficientemente bueno, para ti.-
- ¡Idiota! ¿Sigues con eso?-
- Tengo la edad para ser tu padre.-
- ¿Y?- Preguntó Lucius. - Yo soy aún mayor que tú, tengo un hijo de su edad y no puedo evitar estar perdidamente enamorado de ella. Sabes que la edad es algo muy relativa en nuestro mundo. Recuerda que mi padre era treinta años mayor que mi madre.-
- No es lo mismo. Tus padres se casaron por un arreglo matrimonial.-
- Lo sé. Mi padre la compró, como compró a mi esposa. Eso no quita que se llevaran treinta años. Y dudo que la edad sea el verdadero problema.-
- Eso ahora no importa. Tengo que hacer algo con las furias, antes de que la dañe.-
- Si en verdad la amas, las furias no podrán obligarte a lastimarla. Pueden provocarte y usarte, pero no conseguirán que la lastimes realmente y esa, es la razón de que hoy no le hayas hecho daño.- Dijo el rubio.
- No entiendo que conseguirían alejándome de Severus. Es decir, si estuvieran interesados en mi … ¡El regalo!-
- ¿Qué regalo?- Gruñó el rubio.
- ¿Vos me mandaste flores y una pulsera?-
- No, sino hay ninguna celebración.-
- Otro idiota.- Dijo Severus. - Hoy es San Valentín, el día de los enamorados.-
- No tenía idea.- Gruñó Lucius, molesto por no saberlo. Se había perdido una oportunidad de demostrar cuanto la amaba.
- Él que me mando los regalos, podría haber invocado a las furias.-
- Probablemente, pero no nos sirve de nada.- Dijo Lucius. - Iré a investigar sobre las furias y dado que ya estoy investigando como Selena puede recuperar la memoria … deberías pagarme unos honorarios por mis servicios.- Agregó el rubio.
- Si eso quieres, te lo daré. O mejor, no me ayudes y punto. No debí haberte dicho nada.- Gruñó Severus.
- Solo bromeaba, que sensible.-
- No estoy para bromas.-
- Siempre has sido un amargo.-
- ¡Lu! No molestes.-
- Lo siento.- Se disculpó Malfoy. - ¿Puedo hablar contigo … a solas?- Preguntó, mirando a la muchacha.
Severus gruñó y se levantó. - Estaré afuera.- Siseó, no podía evitar ponerse celoso. No entendía porque, Selena estaba con él si podía estar con el rubio.
-¿Estas bien?- Le preguntó la morocha, tomándolo de la mano.
- Si. Solo es el instinto asesino que siempre he tenido.- Gruñó Snape y le dio un beso en la frente a la pequeña y salió del lugar.
- Lo siento.- Dijeron el rubio y la morocha al mismo tiempo.
- No quise molestar aún más a Severus, solo quería estar unos segundos con vos.-
- Lo sé. Lamento … lo que dije hoy.-
- No puedes evitarlo. Lo amas y ya lo sé.-
- Pero te lastimo y no quiero hacerlo.-
- Pequeña … estas en una posición muy complicada. Amas a Severus, pero yo te agrado, y sé perfectamente que no podemos estar todos juntos y felices.-
- Pero vos estas sufriendo por mi culpa. Las furias deberían perseguirme a mi.- Dijo la morocha y Lucius la jaló hacia él.
- No digas estupideces. Es horrible lo que le esta pasando a Severus y por nada del mundo, desearía que te ocurriera a ti. Nadie tiene la culpa de que yo te ame y que vos correspondas a Severus.-
- Pero …- Trató de decir Selena y Lucius la besó tiernamente.
- Me conformo con tu cariño.- Dijo el rubio y Selena lo abrazó muy fuerte.
- ¿Tú no las invocaste, verdad?-
- No lo hice. Nunca se me pasó por la cabeza. Ya te dije, que voy a conquistarte jugando limpiamente. Invocar a esas criaturas es una bajeza.-
Selena seguía en los brazos de Lucius cuando la puerta del aula se abrió. Severus entró en el lugar y junto a él, había otra persona …

Nota de la autora:

¿Quién acompaña a Severus?
¿Quién invocó a las furias?
¿Para que las invocaron?

Perdón por el capi tan corto, pero quería dejarlas con el suspenso. A partir de aquí, la historia se aleja de la escrita en los libros de J.K. para ir por otros carriles. En el próximo capitulo sabrán porque lo digo.

Hola Lady Drakos: Aún no vi los animes, así que muchas gracias por la recomendación.  Espero que disfrutes de este capi.

Hola Pixel: Sobre la infancia de los Malfoy ... probablemente pronto profundice un poco más en ella. Y sobre las furias ... Sevi tendrá que soportarlas por un buen tiempo.

besitos y buena semana.

Miaka Snape

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Tags: severus snape, lucius malfoy, fics, fanfics, drama, amor, romance

Publicado por miakayuki2006 @ 9:06  | sele y sevi vers 2
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Comentarios
Publicado por Invitado
Viernes, 30 de enero de 2009 | 12:43
Kny: wua k genial el capi.....kien sera el admirador secreto de sele???...tengo mis sospechas con blaise.....mmm....no se me ocurre nadie xP.......en fin....espero k esas molestosas furias se vallan pronto ??.....................y ceo que sele ya no necesita recuperar la momoria xD o si??....en fin...espero oto capi...cuidate....bye
Publicado por pixel
Viernes, 30 de enero de 2009 | 14:48
No me puedes hacer esto!! Me has ejado con la intriga!! Esk no tengo ni idea de quien es la verda.... pero menos mal k sevy no le hizo nada a selena xQ si no las furias habrian estado a punto de matarlo!!! Ahora k lo pienso estoy segura k el k acaba de entrar con sevy es el mismo k le a mandado las furias... weno eso creo.


Weno te dejo....bss y cuidate!!
Publicado por kia malfoy
Domingo, 22 de febrero de 2009 | 21:34
ya kiero.. saber kien es el admirador.. de sele..
y..mi Lu.. porfavor.. que no sufra..se me parte..el corazon..
anda..plis..!!
jeje.. buenoo..has..lo k'..se pueda...y si no..
por..favor.. en el de ari.. que se quede.. con ella..
sip.
jeje..
bueno..
ia me voy.
xaaaoo.
seguire.. viendo.. a ver k' otra..cosita...encuentro.. ok..
xaaooo..
nena.. kuidate..!


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