Viernes, 13 de febrero de 2009

severus snape

Disclaimer: esta es una historia que se basa en uno de los mejores personajes creados por la adorada J.K. Rowling. No, no es Harry Potter, es Severus Snape. (Desearía que Rowling me lo regalara. Jeje.)

Aclaraciones: es un fic que comienza romántico y algo lento para luego haber situaciones bien explicitas. Así que quedan advertidos. Puede haber ocasionales escenas de torturas y violaciones, por lo tanto esta clasificado para mayores de 18.
Los pensamientos van entre comillas.

Personajes principales: Selena, Severus Snape y Lucius Malfoy.

Pareja: Severus Snape y Selena.

Capítulo 26: El espejo

Los días siguientes, las clases de DCAO se convirtieron en todo un atractivo para los alumnos. Los temas eran muy interesantes, aunque a veces recaían en el límite de las Artes Oscuras. Las alumnas suspiraban durante la clase, a pesar de que Lucius solían ser bastante desagradable con todos los que no fueran de su casa. Mientras que los chicos, sobre todo de los últimos años, le tenían bastante envidia. Habían soportado el embobamiento de las chicas con Lockhart, hasta que ellas se dieron cuenta del engaño que era ese hombre. Pero ahora, Lucius Malfoy distaba mucho de ser una estafa, el hombre no solo era atractivo sino que sabía de lo que hablaba y eso se notaba.
- No voy a negar que sus clases son interesantes. Sin embargo, me estresa la forma en que Mary se la pasa suspirando por él.- Decía un muchacho de Hufflepuff.
- No solo ella, todas las muchachas se lo devoran con la mirada. Malfoy es casado y tiene un hijo, pero eso no las detiene.- Respondió otro chico.

- ¿Viste cómo me miró?- Dijo una chica de Ravenclaw.
- No te miraba a ti, me miraba a mi.- Respondió una castaña.
- ¿Creen que se lleve bien con su esposa?- Preguntó otra.
- ¿Quién sabe?-
- ¿Tendrá algún hermano soltero?-
- No sé, pero tiene un hijo.-
- Es un niño de segundo año, es una lástima.- Dijo una rubia de sexto año.

Lucius había escuchado bastante de esas charlas durante los últimos días y eso, era algo que le divertía. Después de todo, a los Malfoy les gustaba llamar la atención y alimentar su ego. Severus por otro lado, no estaba disfrutando para nada de la situación. La incorporación de Lucius le había ocasionado más trabajo de lo normal. Algunas alumnas, habían tenido la brillante idea de realizar la poción amortentia y trataron de robar varios de los ingredientes del armario de los alumnos del salón de pociones. Mientras que otras, compraron los ingredientes y trataron de hacerla ellas mismas con desastrosos resultados. Por lo cual, Snape no solo tuvo que reforzar los hechizos de protección de los armarios del salón de clase, sino que también tuvo que fabricar distintos antídotos para los brebajes mal hechos.
- No te costaría nada, hacerles entender a esas mocosas que no estas disponible.- Le gruñó Severus a Lucius en el salón de profesores.
- No las he alentado. No puedo evitar ser tan irresistible.-
- Ten cuidado con las Slytherins.-
- ¿Por?-
- No van a usar pociones, escuché a varias hablando de distintos hechizos.-
- ¿Por qué vuelvo locas a todas, menos a ella?- Gruñó el rubio y Severus lo miró.
- Ella es diferente y mantente alejado.- Le siseó Snape.
- Nunca la obligaría a nada.-
- ¡Malfoy!- Gruñó McGonagall.
- ¿Si?- Respondió poniendo cara de “Yo no fui.”
- No puedes usar hechizos como forma de castigo. ¿Es qué Albus no te lo ha dicho?-
- Creo que sí, pero solo eran pústulas, ese muchacho no se callaba y …-
- ¡Lucius!- Lo interrumpió Minerva. - Te recuerdo que tú eras aún peor que McBride y jamás usé un hechizo en ti. Aprende a manejar a tus alumnos.- Lo reprendió y se marchó.
- No te rías.- Le dijo el rubio a Snape.
- No puedo evitarlo, tenías la misma cara que ponías cuando eras su alumno.-
- ¡Ya! ¡Cállate!- Siseó Malfoy.
Severus tenía que reconocer, que la presencia del rubio en el castillo no solo ocasionaba problemas. Actualmente su casa iba primera, y los gryffindors últimos. Lucius disfrutaba mucho más que él quitar puntos y también, tenía que reconocer que ahora tenía alguien con quien hablar, ya no estaba aislado en una esquina de la sala de profesores ignorado por la mayoría, Malfoy se sentaba con él.

-¡Sele!-
- Hola Draco.-
- ¿Cómo estuvo tu clase?-
- Aburrida. Historia de la magia me da sueño, ¿Y Blaise?-
- McGonagall lo castigó por pelearse con Nott. Los dos están en detención.-
- ¿No van a regresar a la normalidad?-
- No … mientras vos estés en el medio.-
- Es culpa mía.-
- Blaise es tu amigo, no va a dejarte.-
- Lo sé, pero … estoy segura de que extraña a Theodore. Ellos eran muy unidos.-
- Te prefiere a ti.-
- ¿Cómo lo sabes?-
- Porque si estuviera en su lugar, también te elegiría a ti. Además, esta contigo y no se ha quejado.-
- No, es verdad. Sin embargo …-
- ¿Quieres que hable con él?-
- Gracias, pero no. ¿Tienes clases?-
- Sí, de herbología en diez minutos.-
- Ya tienes que ir yendo.-
- Puedo hacerme la rata.-
- Y Lucius te asesina. Recuerda que esta en el castillo.-
- ¿Cómo olvidarlo? Ahora soy el niño consentido de papi.-
- ¿Por qué dices eso?-
- Tus compañeros gryffindors me llaman así, porque padre me ha dado veinte puntos en dos clases.-
- Ve el lado positivo, tu casa va primera.-
- Sí, supongo que este año ganaremos.-
- Haciendo trampa.-
- Todo sea para ganar. Nos vemos.- Le dijo Draco divertido y se marchó.

La morocha bajó hacía la oficina del profesor de pociones, ya que no tenía nada que hacer y deseaba ver a su novio.
- Tienes que hacer algo.- Siseó Lucius.
- Lo sé.- Gruñó Snape.
- Si no hubiera pasado por aquí, podrías haber lastimado a ese mocoso.-
- No puedo frenarlas. Se han vuelto demasiado poderosas.-
- Si no logras detenerlas … tendrás que marcharte.-
-No lo haré.-
- Deberás alejarte de Selena, hasta que derrotes a las furias.-
- Eso es algo que te haría muy feliz. La dejaría a tu merced.-
- No soy una fiera. Por otro lado, en estos momentos, tú si lo eres.-
- No voy a dejarla.-
- ¿Y qué harás si pierdes el control con ella?-
- ¡No lo hará!- Siseó Selena entrando en la oficina.
- ¡Te he dicho que no escuches conversaciones ajenas!- La reprendió Severus.
- No fue mi intención.-
- Nunca lo es y siempre te la pasas escuchando.-
- ¿Por qué tiene que marcharse?- Le preguntó la morocha al rubio, ignorando la reprimenda de su novio.
- Porque tú eres su fortaleza y su debilidad. Tu presencia lo tranquiliza, pero las furias utilizan el lazo que existe entre ustedes para atormentarlo.-
- Aunque él se valla, ese lazo no va a romperse.-
- No, pero …- Trató de decir Lucius.
- No te preocupes, no me iré.- Dijo Severus cuando la morocha se sentó en su regazo.
- Si te vas, llévame contigo.-
- No iré a ningún lado, no volveré a dejarte.-
- ¿Lo prometes?-
- Te lo prometo.- Le respondió abrazándola.
- ¿Qué sucedió?-
- Un alumno de cuarto de Hufflepuff me hizo perder la paciencia y … casi lo ataco. Lucius pasó y me hizo entrar en razón.-
- Ya veo. Deberías tomar té de tilo, dicen que sirve para calmar los nervios.-
- Esas son cosas de muggles. ¿No crees que siendo profesor de pociones, no puedo hacer algo mejor?-
- Entonces, ¿Por qué no lo haces?-
- Porque lo mantendría débil.- Dijo Lucius.
- ¿Débil?-
- Su magia se vería disminuida y si alguien lo ataca … no podría defenderse.-
- ¿Tampoco de las furias?-
- Con ellas es diferente. Severus es quien les esta dando poder y por lo tanto, el único que puede quitárselo.-
- ¿Y cuál es el problema? Nadie va a atacarte en el castillo.-
- Te recuerdo que me lanzaron a las furias. Como hicieron eso, podrían tratar de atacarme.-
- Ya veo … y …-
- ¿Qué?-
- ¿No podemos usar el hechizo que Lu usó conmigo?-
- ¡No!- Exclamaron los dos adultos al mismo tiempo.
- No tienes que gritarme en el oído, no soy sorda.-
- Lo siento, amor. Pero ese hechizo esta fuera de consideración.-
- ¿Por qué?-
- Es un hechizo de artes oscuras.-
- ¡OH! Vamos Sevi, como si vos nunca las hubieras usado.-
- No me refiero a eso.-
- ¿Entonces?-
- No voy a entregarle el control de mi magia a nadie.-
- Y yo no puedo realizarlo, solo puedo controlar un tipo de magia a la vez.- Dijo el rubio.
- ¿Y qué hay de mi?-
- ¿Tú qué?- Preguntó el morocho.
- Me pueden enseñar como hacerlo y yo te lo lanzó.-
- Tú no vas a usar ninguna magia negra mientras yo este con vida. Además, no tienes el poder suficiente para controlarla. Ni siquiera puedes controlar la tuya.-
- ¡Oye! No tienes que ser tan antipático.-
- Solo digo la verdad. Eres una niña que quiere controlar la magia de un adulto, primero aprende a controlar la tuya.-
- A veces, puedes ser verdaderamente muy desagradable. Solo trataba de ayudarte.- Le respondió haciendo un pucherito.
- Solo has dicho tonterías.-
- ¡Ay! perdóneme señor perteneciente a Ravenclaw.-
- Cuando dejen de comportarse como dos niños pequeños, ¿Podríamos hablar?- Los interrumpió el rubio.
- ¿Qué?- Preguntaron los dos morochos a la vez.
- Ustedes sí que son tal para cual.- Dijo Lucius, maldiciendo internamente lo que había dicho y conciente de que era verdad.
- ¿Qué querías decir?- Preguntó Snape.
- Aún no has resuelto que es lo que harás.-
- Seguir igual, hasta que encuentre la forma de desterrarlas.-
- Al paso que vas, te puede llevar toda la vida. Y no pienso ser niñera por tanto tiempo.-
- Te he dicho que no necesito niñera.-
- Estoy seguro que Cape, agradece que lo sea.-
- Ese estúpido muchacho …-
- Severus tienes que pensar en algo, tú eres brillante. Aunque odio admitirlo.- Gruñó Lucius.
- Si no puedo controlar tu magia  … ¿Hay alguna forma de saber cuando te enojas?-
- ¿Y para que quieres saberlo?-
- Para venir a verte y tranquilizarte.- Le respondió la morocha, acariciándole el rostro.
- ¡No!- Siseó Lucius.
- ¿Por qué?- Preguntó la muchacha.
- Porque es peligroso, no te quiero cerca de él cuando esta así.-
- No es tú decisión, y de todas formas, no sería la primera vez.-
- Él tiene razón, no voy a arriesgarte. Además, si estuvieras en clases ¿Qué harías?-
- Salir corriendo y venir a tu lado.-
- ¿Con qué excusa?-
- Eso no importa, solo quiero estar contigo.-
- Definitivamente no.-
- ¿Por qué no me dejas ayudarte?-
- Porque no puedes hacerlo.-
- Porque tú no quieres.-
- Selena …- Dijo Severus con ese tono de voz, que le daba a entender a la pequeña que la batalla la había perdido.
- Ya entiendo. Tú ganas.- Respondió haciendo un pucherito. Si hubieran estado solos, Severus le abría devorado la boca, pero tuvo que contenerse.

Unos días más tarde, un nuevo ataque ocurrió en el colegio. Dos niñas de ravenclaw aparecieron petrificadas.
- ¡Atención! El profesor Dumbledore quiere decirles algo.- Dijo Minerva durante el desayuno.
- Como todos ustedes sabrán, dos nuevos ataques han ocurrido en el colegio. Por tal motivo y hasta que encontremos al responsable o los responsables, nadie podrá circular solo por el castillo. Los alumnos permanecerán en sus salas comunes y solo saldrán para ir a clases. Un profesor los acompañara durante el trayecto de un aula a otra. Eso es todo, pueden comer.- Sentenció Dumbledore.
- ¿Qué crees que sucederá?- Preguntó Neville.
- Nadie sabe nada. Si las cosas siguen así … probablemente cierren Hogwarts.- Dijo Seamus.
Luego del desayuno, fueron a la clase de transformaciones. Al terminar, McGonagall los acompañó a la clase de DCAO.
- ¿Profesor?- Preguntó Parvati.
- ¿Si?-
- ¿No hay ninguna pista de lo que sucede?-
- Si la hubiera, no tendría porque compartirla con ustedes.- Respondió Lucius.
- ¿Cerraran el colegio?- Preguntó Bulstrode.
- Nadie ha dicho nada de cerrar Hogwarts. Es hora de la clase, así que presten atención.- Siseó Malfoy. Durante dos horas estuvo tratando de captar la atención de los pequeños, pero sin éxito. Los chicos estaban preocupados por las cosas que sucedían y eso les impedía concentrarse.
- Terminó la clase. Vallan derecho a la torre.- Les dijo a los Gryffindors. - Yo iré con ustedes a las mazmorras.- Les advirtió a los Slytherin.
- Ten cuidado.-
- Blaise, no te preocupes. Estaré bien.-
- Solo presta mucha atención a tu alrededor. Han atacado a otras dos hijas de muggles.-
- Lo sé. Prometo no andar sola.-
- Nos vemos luego.- Le dijo Blaise, dándole un beso en la mejilla.
- Adiós.-
- ¡Sele!-
- Draco ¿Qué ocurre?-
- Te voy a acompañar.-
- ¿A dónde?-
- A tu sala común, para asegurarme de que llegues a salvo.-
- Ni lo sueñes. No puedes.-
- ¿Por qué?-
- Tú eres un Slytherin y yo una Gryffindor. No puedo mostrarte en donde queda mi sala común.-
- Pero …-
- No. Gracias por preocuparte por mi. Debo irme o me quedaré sola.- Dijo Selena y corrió para alcanzar a sus compañeros de casa.
- ¿Qué quería?- Le preguntó Neville.
- Acompañarme.-
- Ni se te ocurra mostrarle el camino a esa serpiente.- Le advirtió Seamus.
- No lo haré, no soy tonta.-
- No lo eres, pero le tienes demasiada simpatía a esos sujetos.-
- Son mis amigos.-
- Son Slytherin, es lo mismo que decir, sucias sabandijas.-
- No hables así de ellos.-
- No los defiendas.-
- Córtala Seamus.- Le dijo Dean.
- Estoy seguro que el sombrero se equivocó con ella. No debería estar con nosotros.-
- No seas idiota. No tienes porque tratarla así.- Dijo Dean, cuando vio los ojos llorosos de la morocha.
- Selena, ¿A dónde vas?- Le preguntó Neville.
- ¡Como si les importara!- Le respondió y se perdió a la vuelta del pasillo.
- No deberíamos dejarla sola.- Dijo Dean.
- Ya volverá.- Le respondió Seamus.

Selena vagó por los pasillos, sin saber a donde quería ir. Cuando de repente se chocó con los gemelos.
- ¿Qué haces sola?- Preguntó Fred.
- Que te importa.-
- ¿Por qué estas enojada?- Preguntó George.
- No es asunto suyo. ¿Qué hacen ustedes? Tendrían que estar en clases.-
- ¿Por qué estas llorando?-
- Por nada. Solo tenía ganas de llorar.-
- Toma.- Le dijo George entregándole unos dulces. - Te harán bien.-
- ¿No tienen nada raro?-
- No, solo son dulces.- Respondió Fred. - ¿Quieres que te acompañemos a algún lado?-
- No, voy sola.-
- No deberías, el castillo no es seguro.-
- Estaré bien. Gracias por los dulces.- Agradeció la morocha y siguió su camino, aunque los dos pelirrojos decidieron seguirla.
- Siempre viene aquí.- Dijo Fred.
- Es verdad. La mayoría de las veces, su nombre figura junto al de Snape en el mapa.- Dijo George.
- ¿Cómo puede ser amiga de ese sujeto?-
- Tal vez sea agradable con ella.-
- Quizás. Ahora que sabemos que esta a salvo, sigamos con lo nuestro.-

- Adelante.-
- Permiso profesor.-
- ¿Selena? ¿Qué te ocurre?-
- ¿Puedo quedarme contigo?- Le preguntó sentándose en su regazo.
- Solo por un rato, tengo que ir a clases.- Respondió el adulto y la pequeña se largó a llorar. - ¿Qué te hizo Lucius?-
- ¿Lu? Nada, ¿Por?-
- ¿No acabas de salir de su clase?-
- Si, pero él no me hizo nada.-
- ¿Qué te sucedió?- Preguntó Severus, sacándole las lágrimas con su mano. Selena escondió su rostro en el pecho del adulto y cuando se tranquilizó le contó lo sucedido.
- ¡Esos mugrosos gryffindors!- Siseó el adulto. - No les hagas caso.-
- Lo sé, es solo que … a veces me siento fuera de lugar. ¿Crees qué el sombrero se equivocó?-
- El sombrero no se equivoca. Me hubiera gustado que … te seleccionara para mi casa. Así nadie te molestaría, porque estaría a tu lado para cuidarte. Eso es algo que ahora no puedo hacer.-
- A mí también me hubiera gustado estar en Slytherin. ¿No puedo cambiarme?-
- No es posible, la selección es permanente.- Respondió el morocho, deseando poder hacer algo por su novia.
- ¿Ya tienes que irte?-
- Es casi la hora, te acompañaré a la torre.-
- No, iré a la biblioteca.-
- De todas formas te acompaño.- Dijo Snape y le dio un tierno beso. - ¿Quieres quedarte aquí? Puedo llamar a un elfo para que busque tus cosas.-
- Sí, me gustaría quedarme.- Respondió con una sonrisa y Severus llamó al elfo que se encargaba de sus cosas, para que le trajera los libros a la pequeña. - Gracias.-
- De nada. No vayas a salir sola, te esperas hasta que regrese, solo es una hora y luego podremos ir a almorzar.-
- Esta bien, no saldré.-
- Te amo.-  Le dijo el morocho y la besó nuevamente.
- Yo también te amo, Severus.-

Un rato más tarde, mientras la morocha hacia los deberes en el escritorio de su novio …
- ¡Me están volviendo loco!- Exclamó el rubio entrando en el lugar. - ¿Mi amor? ¿Qué haces aquí?- Preguntó sorprendido al ver a la pequeña.
- ¡Lu! Estoy estudiando.-
- ¿Y Severus?-
- Dando clases, ¿Qué te pasó?-
- ¿Es un crimen asesinar a un alumno?-
- Por supuesto que lo es, ¿No lastimaste a nadie o si?-
- Me faltó muy poco. Esos mugrosos Weasley …-
- ¿Qué hicieron?-
- Agregaron polvos picantes a las velas del salón … cuando empezó la clase las activaron. Una nube de pimienta se levantó en el salón y tuve que dar por terminada la lección. La mayoría de los Slytherins terminaron en la enfermería con un ataque grave de estornudos y llanto.-
- ¿Y los Gryffindors?-
- No les pasó nada, usaron un hechizo escudo para protegerse.-
La morocha se imaginó la escena y seguramente habría sido algo muy divertido de ver. - ¿Estás bien?-
- Por supuesto que estoy bien. Una estupidez como esa no me afecta.-
- ¿Cuántos puntos perdimos?-
- Cincuenta por cada uno.-
- Nos vas a dejar en cero.-
- Bien merecido se lo tienen.-
- ¿Cómo sabes que fueron ellos?-
- Porque los interrogué y les hice vaciar los bolsillos y las mochilas a todos los griffindors y curiosamente, los Weasley tenían un sobre de polvos picantes entre los libros.-
- Ya los castigaste, ¿Por qué seguís tan molesto?-
- Porque no es suficiente … me gustaría hacerlos retorcer del dolor, haber si de una buena vez aprenden a respetarme.-
- Sí haces eso, vas a terminar en Azkaban. Pareciera que a ti también te estuvieran manipulando las furias.-
- No, así soy yo.-
- Tienes cara de demente, asustas.-
- No voy a lastimarte.-
- Sé que a mí no, pero ¿Qué hay del resto de los estudiantes?-
- No respondo por ellos.-
- ¡Lucius!-
- Es mi naturaleza. No puedo evitar …-
- Sí puedes, es solo que no lo intentas.-
- ¿Qué sucede?- Preguntó Severus al entrar.
- Lu quiere asesinar a los gemelos Weasley.-
- Tienes todo mi apoyo.- Respondió el morocho.
- ¡Oye! No se supone que lo alientes.-
- Sí estuvieras en nuestro lugar, también lo apoyarías.-
- Lo dudo mucho. Creo que deberías darle a Lu, una poción para los nervios, antes de que haga algo malo.-
- Veo que el papel de niñera va a ser mutuo.- Dijo Snape.
- Tú eres el único que necesita niñera. Yo actúo como siempre.- Respondió Malfoy.
- Esa no es una buena opción en este lugar. No debiste tomar este puesto.-
- Quería estar aquí.-
- Solo querías estar con Selena, y pensaste que podías manejar el resto. Ahora te das cuenta de que esto, no es un juego de niños.-
- Podrías habérmelo advertido.- Siseó el rubio.
- Como si fueras a hacerme caso.- Le gruñó Snape.
- ¿Por qué estas estudiando aquí? ¿No deberías estar con tus compañeros?- Preguntó Lucius, cambiando de tema.
- Me gusta estar aquí.- Respondió la morocha, esquivando las preguntas.
- ¿Aquí? Si este lugar es deprimente, con todos esos frascos llenos de bichos con los ojos saltones. No es indicado para una niña bonita como tú. La torre gryffindor ha de ser más acogedora que este recinto.-
- No quiero ir ahí.-
- Selena … aquí abajo hace mucho frío, incluso en los meses cálidos, podrías enfermarte.-
- ¡Cállate!- Le siseó Snape. - No te das cuenta de que se siente mal. A veces, tienes menos sentido del tacto que un troll.-
- ¿Qué ocurrió?- Preguntó el rubio.
- Nada que sea de tu incumbencia.-
- Ella es …-
- ¿Qué vas a decir? Es mi novia, no la tuya.-
- Por ahora.-
- ¡Ya! Déjense de pelear.- Los reprendió la morocha. - Parecen dos niños.-
- Vallamos a comer.- Le dijo Severus, dándole la mano.
- Sip.- Respondió feliz la pequeña.
- Puede que sea tu novia, pero soy su tutor.- Gruñó Lucius interponiéndose en su camino.
- Solo porque no tuviste escrúpulos y te acostaste con Sprout, para obtener su custodia.-
- Eso no importa. Soy su tutor y si le prohíbo volver a verte, tendrá que hacerme caso. Así que te conviene ser más amable conmigo.-
- Tú me prohíbes ver a Sevi y yo te dejo de hablar.- Le siseó la pequeña.
- Para ser su tutor, que poco que te obedece la niña.-
- Porque aún no ha aprendido a respetarme.- Siseó Lucius y miró a la morocha. - Te recomiendo que no vuelvas a tratar de amenazarme o sabrás de lo que soy capaz. Me obedecerás, soy el responsable por tu bienestar.-
El morocho se colocó delante de la pequeña. - No te atrevas a volver a amenazarla. Puede que tengas una posición social superior a la mía, pero te recuerdo que en el campo de batalla … no me llegas ni a los talones.-
- ¿Quieres comprobarlo?-
- Déjense de pelear. ¿Por qué te comportas así?- Le preguntó la morocha al rubio.
- Porque yo también quiero ser parte de tu vida. Pero al parecer, siempre me dejas afuera. Soy tu tutor y sin embargo, cuando algo te pasa, recurres a él.- Dijo Malfoy señalando al morocho.
- Señalar es de mala educación, creí que un aristócrata como tú, lo sabría.-
- No me fastidies.- Gruñó el rubio.
- Estás celoso.-
- ¿De ti? Nunca.-
- ¡Selena!- Exclamaron los dos adultos al mismo tiempo, cuando la morocha se alejó hacía la puerta.
- Tengo hambre y si espero a que terminen de pelear, me voy a quedar sin almuerzo. Maduren, de una buena vez.-
- Eres muy pequeña, para decirme algo así.- Le gruñó el rubio.
- Te comportas como un chiquilín. Severus siempre ha estado conmigo, no puedo evitar pensar primero en él, cuando no me siento bien.-
- Yo también he estado en tu vida. Te he ayudado.-
- Lo sé, pero … a Severus lo he visto todos los días.-
- No es mi culpa, el que no haya vivido aquí contigo. Ahora estoy y sin embargo, no me buscas.- Dijo el rubio molesto y se marchó.
- Está muy raro.-
- Solo esta celoso.-
- ¿Crees que debería ir a buscarlo?-
- No. Deja que se tranquilice, en estos momentos puede llegar a ser muy desagradable contigo.-
- Ya veo.-
- Él siempre ha conseguido todo lo que ha deseado. Ahora, lo único que anhela con todas sus fuerzas es a ti. Sin embargo, no ha logrado conquistarte y para peor, me has elegido a mi. Eso es algo que él no puede soportar, ha perdido contra alguien tan insignificante y poco atractivo como yo.-
- No eres insignificante y me gustas mucho, mucho. Para mí eres muy bonito.- Respondió la morocha, acariciándole el rostro y Severus la besó.
- Sé que tú me ves de esa forma, pero el resto de las personas no, en especial Lucius.-

- Dijo que iba a ayudarme.- Le siseó Malfoy a un espejo comunicador, en su habitación.
- Lo estoy intentando.- Respondió el hombre encapuchado del espejo.
- ¿Cómo? ¿Arrojándole las furias a Snape? Eso solo hizo que mi Selena se acercará aún más a él.-
- Ten paciencia.-
- ¿Paciencia? Mientras Severus se gana el corazón de mi morocha, día tras día.-
- Reconozco que lo de las furias, no ha salido como lo planee. Creí que Severus se alejaría de la niña, tras lo que las furias le decían. Hubiera sido lo mejor en ese momento, ya que la pequeña había perdido la memoria.-
- No lo ha hecho, está muy unido a mi Selena y ella a él.-
- Tú también debes ayudar, tienes que conquistarla y agasajarla.-
- Lo he intentado, pero mientras Severus esté en el medio … no tengo ninguna oportunidad.-
- Intentaré otra cosa.-
- Solo …-
- ¿Qué?-
- No lo lastime.-
- ¿Te importa?-
- Aunque es mi rival por el corazón de mi morocha … él es mi amigo. Solo quiero que Selena sea mía, no deseo lastimar a Severus.-
- Me temo que eso no es posible.-
- ¿Por qué no?-
- Porque separar a Severus de la pequeña … sería la peor tortura y el peor de los infiernos para él.-
- Sobrevivirá, él es fuerte.-
- Tal vez. ¿Recuerda lo que te pedí a cambió?-
- Por supuesto, le he dado mi palabra. Si me ayuda a conquistar a Selena le entregaré lo que me ha pedido.-
- Bien, así esta muy bien. Nos veremos.- Dijo el hombre encapuchado y se marchó.
“No debí recurrir a esto.” Pensó el rubio.

*************** Flash Back **************
Unos meses atrás, Lucius deambulaba por los interminables pasillos de la Mansión Malfoy, cuando …
- ¿No te la puedes quitar de la cabeza, no es así?-
- ¿Quién demonios?- Preguntó el rubio mirando a todos lados.
- Aquí, en el espejo.- Respondió una voz.
- ¿Quién es usted?-
- Mi identidad permanecerá en secreto. Solo soy alguien que desea proponerte un trato.-
- ¿Trato? ¿Qué puedes darme tú, que yo pueda querer?-
- A la pequeña Selena Thomas.-
- ¿Selena? ¿Quién le habló de ella?-
- Sé muchas cosas. Como por ejemplo, que la amas más que a nadie en este mundo y sin embargo, ella no te corresponde.-
- Eso no es de su incumbencia.-
- ¿No quieres mi ayuda?-
- No puede ayudarme.-
- Puedo alejarla de ese hombre.-
- ¿De quién?-
- De Snape.-
- Él nunca la dejará.-
- Ah, mi amigo, hay muchas formas.-
- ¿Qué es lo que quiere?-
- Sí te entrego a la pequeña, solo deseo una sola cosa a cambio.-
- ¿Qué? Hablé de una buena vez.-
- La caja de Pandora. Sé que los Malfoy la han guardado durante siglos.-
Lucius lo pensó por unos minutos. - Esta bien, le entregaré la caja si me ayuda a conquistar a Selena.-
- Así será. Debes conseguir su custodia, de esa forma podrás pasar más tiempo con ella. Eso ayudará a que puedas conquistarla.-
- Dumbledore no me lo permitirá, la pequeña esta bajo la custodia de una de sus profesoras.-
- No te preocupes por él, tengo una forma de mantenerlo alejado de todo esto.-
- No podrá engañar a ese viejo.-
- ¿Quién habló de engañar? Dumbledore es asunto mío, no te inquietes por él.-
- Esta bien, la conseguiré.-
- ¿Tienes alguna idea de cómo obtenerla, o quieres que te ayude?-
- No hace falta. Sé cual es la debilidad de Sprout.-
- ¿A sí, cual?-
- El sexo conmigo.- Respondió el rubio orgulloso.
- Bien, lo dejó en tus manos. Ya debo irme.-
“¿Quién demonios será?” Se preguntaba el rubio, mientras se dirigía a enviar una invitación para encontrarse con la jefa de Hufflepuff.

************** Fin del Flash back ***************

Selena y Severus subieron al salón principal, la mayoría de los alumnos ya estaban almorzando. El adulto acompañó a la pequeña hasta su banco y luego siguió su camino hacía la mesa de profesores.
- ¡Selena! ¿Te encuentras bien?- Le preguntó Neville.
- No debiste irte sola.- Le dijo Dean.
- A ustedes no les importo, no finjan.- Les respondió mirando a Seamus.
- Tú no entiendes, ¿Verdad?-
- ¿Entender qué?-
- Los Slytherins son los únicos culpables de lo que esta sucediendo. Y tú eres tan idiota de juntarte con ellos.-
- No hay ninguna prueba de que sean ellos. Además, no todos son malos. No puedes juzgarlos, tú ni siquiera los conoces.-
- No necesito conocerlos. Pertenecen a la casa que más magos tenebrosos ha dado. El que no debe ser nombrado, era uno de ellos.-
- No todos son como ese sujeto.-
- Eres una idio …-
- ¡NI SE LE OCURRA TERMINAR ESA FRASE, SEÑOR FINIGAN!- Bramó Malfoy. - Está castigado, esta noche venga a mi oficina. Diez puntos menos para gryffindor por su bocaza.- Agregó Lucius, poniendo su mano en el hombro de la pequeña.
El resto de los gryffindors murmuraban, los puntos se les iban como el agua entre los dedos.
- ¿Tienen algo que decir?- Siseó el rubio. - Por si no lo saben, soy el tutor de Selena. Sí alguien se mete con ella, esta desafiando a la familia Malfoy y eso, trae consecuencias. No quiero que nadie vuelva a molestarla, ¿Me han entendido?-
Los leones miraban alternativamente desde la morocha al rubio y viceversa. La pequeña se había puesto bordo, avergonzada por atraer tanto la atención. Cuando Lucius tomó su rostro y le dio un tierno beso en la frente.
- No te preocupes por nada, yo te cuidare.- Le susurró.
En la mesa de profesores, Snape estaba fulminando con la mirada al rubio. Estaba seguro que en lugar de ayudar a la pequeña, había logrado todo lo contrarío.
- ¿En qué demonios pensabas?- Le siseó cuando Malfoy se sentó a su lado.
- ¿A que te refieres?-
- A lo que acabas de hacer.-
- Solo protejo a mi morocha.-
- Te informo que solo has empeorado las cosas.-
- ¿Por qué dices eso?-
- Los gryffindors no la aceptaban por ser amiga de los slytherin, y ahora resulta que vive con uno. Van a considerarla una traidora.-
- No harán eso.-
- ¿A no? Porque no miras hacía esa mesa, la están fulminando con la mirada.- Le gruñó Severus. Lucius miró hacía el lugar donde estaba la pequeña. Se había encogido en su asiento, mientras muchos de sus compañeros la miraban con cara de pocos amigos. - Eres un descerebrado.-
- ¿Vives con Malfoy?- Le preguntó un alumno de séptimo.
- No, aún no. Él consiguió mi custodia hace unos meses.-
- ¿Por qué no dijiste nada?- Le gruñó Seamus.
- Nunca habló con ustedes.-
- Eres su espía.-
- ¿Espía?-
- Sí, de los Slytherins. Le has contado todo sobre nosotros a esos … ¿Quién será la próxima victima? ¿Yo?- Dijo Seamus.
- Ya, déjala tranquila. No pidió que Malfoy se hiciera cargo de ella.- Lo interrumpió Dean.
- Señorita Thomas, venga conmigo.- Le dijo Snape. - ¿Tiene algún problema señor Finigan?-
- No señor.-
- Mejor así.- Siseó Severus amenazante y mostrando sus dientes. Selena se levantó y lo siguió hasta las mazmorras.
- Todo esta peor.- Se quejó la pequeña al entrar en la oficina del profesor.
- Lo sé, Lucius fue un idiota.-
- Creen que soy una espía.-
- ¿Espía?-
- Sí, para los Slytherin. Creen que les paso información para que luego los ataquen. Están convencidos de que lo que ocurre es obra de los miembros de tu casa.-
- Esos estúpidos leones.- Dijo el morocho, abrazando a su novia.
- Quiero cambiarme de casa.-
- Lo siento amor, ya te dije que no se puede.-
- Entonces quiero ir a otro colegio.-
- ¿Te irías?- Preguntó Severus al tiempo que su corazón se estrujaba.
- ¿Vendrías conmigo?-
- No puedo. Le debo mucho a Albus, tengo que quedarme aquí.-
- Pero … ya han pasado muchos años desde que hiciste esa promesa.-
- Así es. Sin embargo, esa promesa es de por vida.-
- Ya veo.-
- ¿Vas a irte?-
- No sin ti.-
- Amor …- Dijo el morocho y la besó con dulzura.

Nota de la autora:

Kny: Sip, la vida de Lu ha sido muy triste, igual que la de Sevi. Aunque es difícil de creer Snape y Malfoy son amigos, por lo que es natural que el morocho le de consejos a Lucius. Aunque el orgulloso rubio no siempre lo escucha.

Pixel: Bueno ... Lu ... como profe ... Es verdaderamente algo muy pero muy extraño. espero que te guste el capi.

besitos a todas.
Miaka

severus snape, lucius malfoy


Tags: fics, severus snape, lucius malfoy, romance, drama

Publicado por miakayuki2006 @ 9:22  | sele y sevi vers 2
Comentarios (3)  | Enviar
Comentarios
Publicado por Invitado
Viernes, 13 de febrero de 2009 | 13:47
Kny: muy weno el capi...
no puedo creer que Lucius sea el culpable de las furias caida de mandibulas...en fin lo k hace el amor...por lo menos se preocupo un poco x severus.....caja de pandora????....esto se esta poniendo peligroso...........
pobre Sele!!....como esk no hay ningun grifindor que no desconfie de ella??????........en fin....espero prox. capi
cuidate muxo...bye
Publicado por pixel
Viernes, 13 de febrero de 2009 | 15:54
Vaya capi!!!! No me puedo creer Qe Lu se aya aliado con ese del espejo y Qe aya sido ?l el Qe le mando las furias a mi Sevyyy....joooo ='( y yo k me estaba convenciendo de Qe eRa wena persona!!! Y lo Qe le a exo en el gran comedor a Sele... ufff... ya se Qe era con buena intencion pero a sido peor el remedio Qe la enfermedad. Y Sev ps me da muxa pena Qe este sufriendo x culpa de las furias... espero k se solucione pronto...


Oye una pregunta... en tu pais cuando se estrena la peli de Harry Potter y el principe mestizo?

Weno te dejo bss y cuidate!!
Publicado por kia malfoy
Martes, 24 de febrero de 2009 | 16:53
ola..miaka..!
spero.. k'..andes.. muy..bien..
uff..
aapenas.. oi... trmine.. de leer... este..cap...
puedes.. creerlo.. es k'.. como.. trabajo...
a vcs... no me da time.. trminar...
y me kedo...picada Llorica..
pero.. bueno.. ya trmine..
y me nkantoo..
eso...de k'..Lu.. LA DEFIENDA..
se me hace bien.. rOmantiko..
oIe..
SeLE.. tRMiNE.. COn Lu..
bUENoo.
SIgo cOn Lo mIsmO..
a OyE..
y Kien..ES el ENcApUCHado..DEL espeJO..
Se ME HACe..k'..
es Dumbledore...
si...
buenoo..
continua.. pronto.. con el cap..
ok.,.
nos vemos.
bzos..!!!
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