Viernes, 13 de febrero de 2009

severus snape
Disclaimer: esta es una historia que se basa en uno de los mejores personajes creados por la adorada J.K. Rowling. No, no es Harry Potter, es Severus Snape. (Desearía que Rowling me lo regalara. Jeje.)

Aclaraciones: es un fic que comienza romántico y algo lento para luego haber situaciones bien explicitas. Así que quedan advertidos. Puede haber ocasionales escenas de torturas y violaciones, por lo tanto esta clasificado para mayores de 18. Los pensamientos van entre comillas.

Pareja: Severus Snape y Selena.

Capítulo 32: Angustia.

Selena y Severus, subieron al Gran Salón para la cena. La mirada de Draco hacia el jefe de su casa, era fulminante.
Las cosas estuvieron tranquilas los días siguientes, y Selena iba a ver a su novio cada vez que podía, se besaban y abrazaban continuamente. Últimamente, estaban muy acaramelados y unidos más que nunca. El hecho de que Severus se hubiera sincerado sobre su pasado, era algo que la morocha valoraba mucho. No había podido dejar de pensar en el tormentoso pasado de su profesor de pociones, y al parecer, toda su vida había estado muy solo y fingiendo que estaba bien, cuando por dentro se estaba desmoronando. Pero ahora, ella estaba ahí y no iba a permitir que nada malo volviera a ocurrirle, no iba a dejar que ese hombre se sintiera solo nuevamente.

Draco se presentó en la audiencia sobre el caso del hipogrifo, y dijo exactamente lo que su padre le ordenó.
- Padre ¿Te encuentras bien? Te ves un poco pálido.-
- Estoy bien. No vayas a decirle ni una palabra a tu hermana. Vas a preocuparla sin sentido.-
- No lo haré. Yo …-
- ¿Qué?-
- Sé que quizás sea una tontería, pero … he seguido teniendo pesadillas … sobre el regreso del Señor Oscuro.-
- ¿Le has dicho algo a Selena?-
- No, pero … creo que ella también ha estado soñando. Ha estado muy callada en los últimos días.-
- No te preocupes, estoy haciendo todo lo posible para asegurar nuestro futuro.-
- ¿Qué pasará con ella?-
- ¿Qué quieres decir?-
- ¿Cómo … explicarás que ella esta con nosotros? ¿Le dirás quien es?-
- ¡Estás loco! Si dijera quien es en realidad, estaría firmando su sentencia. O tendría que obedecer a nuestro señor y convertirse en uno de nosotros, o aún peor … sería asesinada.-
- ¿Qué harás?-
- Cuando llegue el momento, lo sabrás.-
- ¿Puedo ayudar?-
- No. Quiero que ustedes se involucren lo menos posible. Vamos, debes regresar al colegio. Dale un beso a tu hermana de mi parte.-
- Lo haré.- Dijo Draco y se aparecieron en la entrada de Hogwarts.

- Sele.-
- ¡Draco! ¿Qué paso?-
- Padre ganó.-
- ¿Y?-
- Sacrificaran al animal. Lo siento.-
Selena se largó a llorar, no quería que nada le pasara al pobre hipogrifo. Adoraba a las criaturas mágicas y lo que estaba sucediendo, era una injusticia. A veces le molestaba, la actitud de los Malfoy. - No es justo.-
- Lo siento … padre te manda un beso.-
- ¿Cómo está él?-
- Bien.- Respondió el rubio.
- ¿Seguro?-
- Si. Solo esta preocupado porque vos te enojes con él por lo sucedido.-
- Ya veo.-
- No has dormido bien.- Dijo Draco acariciándole el rostro. - ¿Tuviste pesadillas?-
- Algo así. La verdad es que no las recuerdo muy bien.-
- ¿Sobre qué son?-
- Yo … sueño con ese sujeto … con su cara de serpiente y varios encapuchados. Hay alguien que grita … lo están torturando, pero no puedo verlo y me despierto.-
- ¿Quién crees que sea?-
- Tengo miedo de que sea Sevi o Lu. No quiero que algo así, le suceda a ellos.-
- No te preocupes, solo es un sueño.-
- Pero … tú también, has tenido sueños así.-
- Solo que me arde el brazo y tengo la marca tenebrosa.-
- ¿Y te parece poco?-
- No quise decir eso. Ya te dije, solo son sueños.-
- Si, pero …-
- Olvídalo. Todo estará bien.-

Las vacaciones de semana santa, llegaron rápidamente. Y aunque los chicos tenían una enorme pila de deberes, Selena quiso regresar a la Mansión Malfoy. Muy pocos chicos, abandonaron el castillo durante esa semana. Hacía el anochecer, llegaron a la estación. La morocha salió apurada del tren y corrió hacía los brazos del rubio.
- ¡Lucius!- Exclamó arrojándose a sus brazos.
- Mi pequeña.- Dijo el adulto, aferrándola con todas sus fuerzas.
- Te extrañé. Te extrañé mucho, mucho.-
- Yo también.-
- ¿Vamos a casa?-
- Aún no.- Respondió el adulto, y con un movimiento de su varita, hizo desaparecer el equipaje de sus niños y las mascotas, y luego los miró.
- ¿Qué vamos a hacer?- Preguntó Draco.
- Iremos a cenar a un restaurante que abrieron en el callejón Diagon.- Sentenció el rubio con una sonrisa.
- ¡Genial!- Dijo el joven rubio.
- ¿Quieres ir?- Preguntó el rubio a la morocha.
- Si. Quiero estar contigo, en donde sea.-
- Parece que esta vez, me has extrañado más que de costumbre.-
- Si, tenía muchas ganas de verte.-
- Yo también. No he podido dejar de pensar en ti.- Respondió Lucius, tomándola de la mano, mientras Draco se aferró a su capa y se desaparecieron.
Cenaron deliciosos manjares en el nuevo local y luego regresaron a su casa. Ambos pequeños estaban agotados por el largo viaje y la abundante cena. Razón por la cual, no protestaron cuando el adulto los mandó a dormir. Saludó a cada uno de sus niños, primero a la morocha y luego al joven rubio. Al final, regresó a la habitación de su pequeña, para verla dormir. Un rato después de que cayera profundamente dormida, Selena comenzó a quejarse en sueños, mientras se removía en la cama intranquila.
- Pequeña … despierta.- Le susurró Malfoy tiernamente. - Selena … despierta.-
- ¿Qué sucede?- Le preguntó media dormida.
- Tuviste una pesadilla, ¿No lo recuerdas?-
- No lo sé. Estoy algo confundida.-
- Tranquila, todo esta bien.-
- ¿Te desperté? ¿Grité mucho?-
- No. En realidad, estaba aquí. Te miraba dormir.-
- Olvide que siempre lo haces.-
- Quiero aprovechar cada segundo que te tengo conmigo.-
- Me lo hubieras dicho. Ven, duerme conmigo.- Le dijo la morocha y le hizo un lugar en la cama. Lucius se acostó a su lado y la abrazó.
- Todo va a estar bien. Te lo prometo.-
- Lo sé. Vos siempre me vas a cuidar. Te quiero mucho.-
- Y yo a ti.-
- Lu …-
- ¿Si?-
- Como cabeza de familia … ¿si alguien me lanza un hechizo … vos lo podes retirar?-
- ¿Qué hechizo? ¿Quién se atrevió a hechizarte?- Gruñó el adulto.
- Draco …-
- Voy a matarlo.- Siseó haciendo un amague de levantarse, cuando la morocha lo aferró del brazo para sujetarlo.
- No, espera …-
- Nada justifica que te haya hechizado.-
- Él no lo hizo con mala intención.-
- ¿Qué te ha hecho?-
- Me lanzó el hechizo radar.- Respondió la morocha sonrojada, mientras el adulto se quedó perplejo.
- Draco … ¿Draco te lanzó el hechizo radar?- Preguntó incrédulo.
- Si, ¿Me lo puedes quitar?-
- No. Aunque soy el cabeza de familia y me hubiera correspondido a mí lanzártelo, Draco también tiene esa facultad, por ser el hijo mayor.-
- Oh, creí que lo podrías quitar.-
- ¿Te ha dado mucha lata?-
- Bastante. Severus ya se cansó, si vuelve a interferir … creo que te quedarías sin hijo varón.-
Lucius se rió. - No lo culpo. A mi tampoco me agradaría que alguien me interrumpiera o me vigilara de esa forma.-
- ¿Lu?-
- ¿Qué?-
- Yo …- Trataba de decir Selena, y se puso muy colorada. El adulto la miró por unos instantes y comprendió de que se trataba la cosa.
- ¿Severus y tú … están avanzando?-
- Algo así.-
El rubio gruñó. - Quiero que esperes hasta el matrimonio.-
- Lo sé, él también. Pero …-
- ¿Pero qué?-
- Nos hemos … me da vergüenza.-
- Soy tu padre o lo más cercano que tienes a uno. Quiero que confíes en mi.-
- Confió en ti, solo me da vergüenza.-
- Pequeña …-
- Él … Severus y yo … nos hemos acariciado y … el otro día, sus caricias me hicieron estremecer y creía que me estaba haciendo pipi y …-
- ¿Dónde te ha estado tocando ese desvergonzado? Aún eres una niña.-
- De la cintura para arriba.- Se apresuró a responder la pequeña, antes que el adulto montara en cólera. Al parecer, su respuesta pareció tranquilizarlo un poco. El problema es que él, ya no la veía como una muchacha, sino como una niña pequeña, su niña y por eso no soportaba pensar que la estuvieran “manoseando”. Luego de tragar aire, profundamente varias veces. Lucius consideró que era momento de “esa” charla, que durante algún tiempo la muchacha había estado esquivando. Al terminar …
- ¿Tienes alguna duda?-
- No, gracias por explicarme.-
- Quiero que siempre que lo necesites, recurras a mi sin tener vergüenza. Soy tu familia.-
- Lo sé, es solo que … como vos sos hombre.-
- Te entiendo … pero no tienes otra opción. Desearía que pudieras tener a tu madre contigo, o que por lo menos que yo tuviera alguna esposa …-
- No la necesito, te tengo a ti y estoy feliz por eso.- Respondió la morocha abrazándolo.
- Siempre estaré para ti.- Le dijo Lucius acariciándole el rostro y aferrándola aún más contra él. - Ahora duerme. Que mañana nos espera un gran día.-
- ¿Qué vamos a hacer?-
- Salir de compras, comer helado e ir a donde tú quieras.-
- Gracias. Dulce sueños.-
- Dulces sueños para ti también, mi pequeña.-

A la mañana temprano …
- ¡No es justo! ¿Por qué no me invitaron? Yo también quería dormir con ustedes.- Se quejó Draco, cuando entró a la habitación de la morocha y la vio dormida en brazos de su padre.
- Tu hermana tuvo una pesadilla. No fue algo que planeamos. Déjate de hacer berrinches que ya eres muy grande.- Siseó el adulto, despertándose de mal humor.
- ¿Qué ocurre?- Preguntó Selena más dormida que despierta, sintiéndose en medio de un partido de quidditch por los gritos.
- ¿Te encuentras bien?- Le preguntó Draco acercándose.
- Si, eso creo.-
- Últimamente, ha tenido muchas pesadillas. Y suele despertarse confundida.- Le dijo el joven rubio a su padre.
- ¿Cómo lo sabes?-
- Cuando estudiamos juntos, se queda dormida y luego, al despertar está confundida. Al estar con Snape, le sucede lo mismo.-
- ¿Por qué demonios no me han dicho nada?-
- No quería preocuparte.- Intervino la pequeña. - Solo son sueños.-
- ¿Qué sueños?- Preguntó el adulto y Selena se los relató. - No te preocupes, deben ser por el estrés de los exámenes finales.- Mintió el adulto, que no quería ni preocupar, ni asustar a su pequeña.
- ¿Vamos a salir?- Preguntó Selena.
- Por supuesto, no vamos a dejar de ir de compras, solo por un sueño.- Le respondió el adulto, dándole un beso en la frente.
- Yo voy primero al baño.- Dijo Draco y salió corriendo.
- Es fanático del baño principal.- Dijo Selena.
- Le gustan las burbujas, a veces me preguntó si no es muy infantil.-
- Creo que esta disfrutando de su niñez. Recuerda que las mujeres maduramos antes que los hombres.-
- Eso es mentira.- Gruñó Lucius.
- Otro machista más.- Respondió la pequeña divertida.
- Y con orgullo.-
- Como todo Slytherin.-
- Así es, mi pequeña leoncita.- Dijo el rubio, abrazándola con fuerza. - Te quiero.-
- Yo también.-
- Selena … hay algo que quiero decirte.-
- ¿Qué?-
- Ya una vez cometí el error de no ser sincero contigo y casi te pierdo. No quiero que eso vuelva a suceder, pero … lo que tengo que confesarte … probablemente te aleje de mi de todas formas.-
- ¿Qué sucede?-
- Yo … aseguré tu futuro, de la única forma en que se me ocurrió. Para ello … tuve que hacer algo terrible.- Dijo el adulto, bajando su mirada.
- Tranquilo, nunca te dejaré. No lo hice antes, y no lo haré ahora.-
- Mi pequeña … significas todo para mi. Y aunque me odies por lo que hice … te aseguro que lo entenderé. Si decides abandonarme, Severus se hará cargo de ti.-
- Lu … dime que sucede.-
- Asesiné a tus padres.- Le dijo el adulto y la morocha se lo quedó mirando sin entender. - Asesiné a tus padres muggles.- Le aclaró al ver que no reaccionaba.
- ¿Qué? ¿Por qué?- Preguntó confundida.
- Si el señor tenebroso regresa … no quiero que queden cabos sueltos, que puedan ponerte en riesgo. Bastaría que los interrogaran, para que supieran que no eres su hija y dado tu extraordinario parecido con tu madre …-
- ¿Crees que él me reconocería?-
- Probablemente.-
- Lucius …- Dijo la morocha abrazándolo. - No debiste hacerlo.-
- Lo siento, mi pequeña. Perdóname.-
- No me refería a eso. Has cargado mucho peso por tus acciones pasadas y lo vuelves a hacer.-
- Tengo que proteger a mi familia, a cualquier costo. Aunque no lo aceptes o no lo comprendas.-
- Lo entiendo.- Dijo la morocha para sorpresa del adulto. - Pero eso no quiere decir que este de acuerdo.-
- ¿Vas a irte?-
- No, lo que has hecho es para protegerme. No quiero pensar, ni volver a hablar sobre esto. Prefiero fingir que no pasó, que no has vuelto a hacer nada malo.-
- No lo entiendo.-
- Eres mi familia, la única familia que tengo, que me quiere y me acepta tal cual soy. Y no quiero verte sufrir. Sobre mis padres muggles … sabía que tarde o temprano, algo les iba a pasar por estar ligados a mi. Sabía que si el innombrable regresaba … ellos estarían en peligro. De alguna forma, estoy segura de que mi pasado se sabrá.-
- Eso no va a ocurrir. Me he asegurado de ellos. Ahora estas a salvo y es para siempre.-
- ¿Ellos … sufrieron?-
- No. Fue rápido.- Respondió el rubio apartando su mirada.
- Te quiero.- Le dijo la morocha, abrazándolo muy fuerte.
- ¿Aún me sigues queriendo?-
- Con todo mi corazón.-
- ¡Oigan! Levántense, se nos va la mañana.- Dijo Draco que había terminado de bañarse y cambiarse. ¿Sucede algo?-
- No, todo esta bien. Solo seguimos desperezándonos un poco más.- Le dijo Selena.
- Vamos, déjense de perder el tiempo. Quiero ir al callejón Knocturn.-
- Ya vamos. Ve a organizar el desayuno.-
- Esta bien. Dense prisa.-
- Gracias.- Le dijo el adulto a su pequeña.
- ¿Por qué?-
- Por no dejarme y no decirle nada a mi hijo. Ya bastante vergüenza le …-
- Shh, no sigas. Todo esta bien.- Respondió Selena abrazándolo. Lo cierto es que la morocha sospechaba que algo así, debía haber sucedido. Solo eso podría haber mantenido a Lucius alejado de ella durante tanto tiempo. Cuando bajo el día anterior en la estación, lo había visto muy mal y angustiado, tal como lo estuvo mientras guardaba el secreto del asesinato de los Mafdet. Trató de no demostrar, lo mucho que le dolió saber la suerte corrida por sus padres muggles, porque eso atormentaría aún más a Lucius y era algo que quería evitar a toda costa. Después de todo, él solo trataba de protegerla, aunque no de un modo muy convencional. La morocha esta segura de que hay algo más detrás de las acciones del adulto, pero por ahora, prefiere no saber nada y esperar a que él, le cuente todo.

Los tres Malfoy disfrutaron del agradable día, recorriendo el callejón Diagon y el Knocturn. Lucius no podía quitarle los ojos de encima a su niña, por miedo a que ella se alejara de él y lo abandonara. No podía creer, que hubiera reaccionado así. Estaba completamente seguro, de que su pequeña se marcharía con Snape, y que jamás podría volver a verla. Sin embargo, un milagro parecía haber ocurrido y su niña seguía a su lado. Tan dulce y cariñosa con él, como siempre lo había sido.

- ¿Por qué nunca comes helado?- Le preguntó la morocha al adulto.
- No me gusta.- Respondió Lucius y la muchacha se sentó en su regazo, mientras comía un enorme, helado de chocolate con almendras y granizado.
- Puedes comer del mío.- Le dijo, acercándole la cuchara con una porción. - Di ah.- Agregó.
- No soy un niño.- Gruñó el adulto y de todas maneras, abrió la boca para comer el helado. Draco contenía la risa, aunque sentía que en cualquier momento se iba a hacer pis encima al ver semejante espectáculo.
Rápidamente, el helado desapareció bocado tras bocado, entre el adulto y la pequeña.
- ¿Quieres otro?- Preguntó Lucius.
- Ahora no, más tarde. ¿Y vos?-
- Estoy bien.-
- ¿Te gustó?-
- No estuvo tan mal.-
- El próximo, también lo compartimos.-
- No. Por favor, o voy a tener que cambiarme la ropa interior.- Dijo Draco muerto de risa, mientras su padre lo fulminaba con la mirada.
- No seas tonto.- Le gruñó Selena.
- Vamos, tienes que reconocer que algo así no lo ves todos los días. Aunque a esta altura ya debería haberme acostumbrado. Ya te lo dije, lo tienes comiendo de tu mano y esta vez fue literal.- Respondió el muchacho riendo.
- ¡Draco! Tenme más respeto.- Gruñó el adulto.
- Lo siento. No puedo evitarlo, todo es muy diferente … desde que Sele esta con nosotros. Ahora sí, parecemos una verdadera familia … como los Weasley.- Agregó Draco, casi en un susurró.
- Lo sé, yo también me siento así.- Respondió Lucius, aferrando con fuerza a la niña por la cintura. - Te adoro.- Le susurró al oído.
- Yo también te adoro.- Le respondió la morocha, abrazándolo.
- ¿A dónde quieren ir?-
- A la tienda de mascotas, quiero comprarle golosinas a Onix.-
- Buena idea, así yo también le compro algo a Hunter.-
- Entonces, en marcha.- Dijo el adulto.

 Al caer la noche, regresaron a la mansión Malfoy cargados de bolsas y cajas.
- Se nos fue la mano. Gastamos mucho.- Dijo la morocha, observando el botín de compras.
- No es para tanto.- Dijo Draco, haciendo un gesto con la mano, como restándole importancia al asunto.
Lucius se acercó y la sujetó por la cintura, jalándola hacia él. - Voy a comprarte todo lo que desees. Eres mi niña y te mereces esto, y mucho más.-
- Gracias.- Respondió la morocha y se dio vuelta para abrazarlo. No quería dejar de demostrarle lo mucho que lo quería.
- Mañana saldremos de nuevo.-
- Tenemos que hacer los deberes.- Dijo la muchacha y Draco la fulminó con la mirada.
- No seas aguafiestas. Podemos hacerlos el fin de semana.-
- No nos va a alcanzar el tiempo, son demasiados.-
- Ya basta.- Los interrumpió Lucius. - Harán una parte a la mañana y saldremos por la tarde, ¿esta bien?-
- Si.- Respondieron los dos chicos al mismo tiempo. Unos segundos después, el ruido de una aparición, llamó su atención.
- Buenas noches.- Saludó Snape a los tres Malfoy, al tiempo que la morocha se lanzaba a sus brazos.
- ¡Severus!- Lo saludó Selena.
- Hola amor.-
- Buenas noches Severus.- Lo saludó Lucius, visiblemente mucho mejor que la última vez que lo había visto.
- Cuñado.- Lo saludó Draco.
- Lamento haber venido sin avisar.-
- No seas tonto. Siempre eres bienvenido, pronto serás oficialmente parte de la familia.- Respondió Lucius.
- Gracias.- Dijo Severus algo avergonzado por esas palabras. Nunca imaginó que podría tener una familia y mucho menos, que fuera la Malfoy.
- ¿Te quedas a cenar?- Preguntó la morocha.
- Por supuesto que se queda.- Respondió Lucius.
- Lo haré.- Dijo Severus.
- ¡Genial! Voy a cambiarme y vuelvo.- Dijo Selena y Snape la miró.
- Sabe cambiarse sola.- Agregó Draco al observar a su cuñado.
- Lo sé.- Siseó Snape y Lucius rió.
- Me he enterado de cierto hechizo …- Dijo el rubio, mientras su hijo también se marchaba.
- No te burles.- Lo atajó Severus.
- Tienes que admitir, que visto desde afuera es divertido.-
- Solo a un Malfoy se le pudo ocurrir algo así.-
- ¡Oye! A mi no se me ocurrió.-
- Por la sencilla razón, que por aquel entonces, sentías algo diferente por ella. No te hubiera convenido lanzarle algo así.-
- Esta bien. Admito que tienes razón.-
- Te ves mejor.-
- Se lo conté.-
- ¿Le dijiste el plan?-
- No. Solo que asesiné a esos muggles.-
- ¿Cómo reaccionó?-
- Sigue conmigo.-
- En verdad, te quiere mucho.-
- Lo sé. A pesar de todo, me sigue queriendo.-
- Eres muy importante para ella.-
- Pero no me considera su padre. No sé que soy para ella.-
- Siempre te lo ha dicho. Eres su familia.-
- Sí. Supongo que sí.-
- ¿Crees que no te quiere?-
- Sé que me quiere, pero … no sé si es por la maldición o porque realmente lo siente.-
- Para ser sincero, no creo que esa maldición este resultando. Ese hechizo, fue realizado con el objetivo de hacerte sufrir por amor. Deberías haberte enamorado y deseado a una mujer y no amas a Selena de esa forma … por lo tanto, la maldición no es lo que te une a ella.-
- Puede ser.-
- ¿Qué? ¿Sigues confundido?-
- No. Selena es mi hija, no puedo verla como mujer. Ni siquiera con el extraordinario parecido que guarda con Aine. Desde ese día … todo es diferente. Como si me hubieran quitado un velo de los ojos y ahora pudiera verla bien. Es mi niña.-
- Eres su padre.-
- Hablando de eso …- Le dijo el rubio poniéndose serio y con una mirada asesina. - Mi pequeña, me habló de ciertas caricias.- Agregó al tiempo que Snape se sonrojaba.
- Yo … ella …- Trataba de decir Severus que por primera vez en su vida, no sabía que decir.
- Ya, no te preocupes. Le di, esa bendita charla. Pero te advierto, te esperas hasta el casamiento. Solo la puedes tocar de la cintura para arriba, o me veré forzado a lanzarle yo mismo el hechizo radar y a ti … el cinturón de castidad.-
- Lo prometo. Además, ella me ha dicho que aún no esta lista y no pienso forzarla.-
- Más te vale o te asesino.-
- Lo sé. No lo haré, hasta que nos casemos.-
- ¿Por qué no me dijiste que seguía teniendo pesadillas?-
- Me hizo prometerle que no lo haría, o me dejaba de hablar.-
- Te tiene entre la espada y la pared.-
- Sabe que no soportaría perderla. Y quiere protegerte, a su manera.-
- Soy su padre, es mi deber preocuparme por ella.-
- Lo sé. Pero no puedo …-
- Lo entiendo.-
- ¿Qué crees que signifique?-
- No lo sé. Draco y yo, también hemos estado soñando con el señor oscuro.-
- ¿Por qué ustedes?-
- ¿Tú no?- Preguntó Lucius, con perspicacia al observar a Snape, mirar para otro lado.
- Algunas veces. Recuerdos del pasado, mezclado con otras cosas.-
- Quizás … él se este por levantar nuevamente.-
- Espero que no. No deseo volver al frente de batalla, para ninguno de los dos lados.-
- Supongo que no. Ahora tienes una razón para vivir y ahí viene.- Dijo Lucius, al ver a la morocha regresar.
- ¿Qué chusmeaban?- Preguntó divertida.
- Cuestiones de adultos.- Respondió el rubio.
- Ustedes siempre cuchicheando.-
- No te enojes.- Le pidió Lucius y la morocha lo abrazó.
- No lo hago. Ya me acostumbre.-
- ¿Sabes que te adoro?-
- Creo que me lo has dicho un par de veces, pero no me canso de oírlo.- Le respondió prisionera en sus brazos.
- Te adoro con toda mi alma.- Le susurró tiernamente, mientras Severus los observaba, sin poder creer que Lucius Malfoy se hubiera vuelto tan sentimental. Claro que él, no estaba en posición de decir nada, ya que también se había ablandado desde que esa muchacha entrara en su vida.
- Yo también te adoro mucho.-
- Severus … cuídamela un rato, que voy a organizar la cena.-
- No tienes que decírmelo.- Le gruñó el morocho. Y el rubio se marchó.
- ¿Me extrañaste?- Le preguntó la muchacha y Severus le extendió los brazos.
- Por supuesto, ¿Por qué crees que vine aquí?-
- Quién sabe.- Le respondió mientras se sentaban en uno de los enormes y cómodos sillones. - A lo mejor, extrañabas a Draco.- Agregó y Snape frunció el seño.
- Esta bien, lo confieso. Extrañé a tu hermano, como puedo llegar a extrañar, ser el anfitrión de una fiesta.-
- Amargado.-
- Lo soy y lo sabes. Te lo he dejado muy en claro. Soy amargo y ácido como el limón.-
- Pero eres un limón muy dulce para mi.- Respondió, rozando sus labios contra los del adulto. - Beso …-
- Aquí no.-
- ¿Por?-
- Están tu padre y el latoso de tu hermano.-
- ¿Y? Lucius, te dio su bendición.-
- Aún así …-
- Solo un beso pequeñito.- Suplicó la morocha, haciendo un pucherito.
- Ya te lo dije, eres mi perdición.- Respondió Snape, y la besó profunda y desesperadamente. Quitándole el aliento y acelerándole el pulso.
- ¿Otro?-
- No.-
- Pero soy adicta y necesito mi dosis.- Dijo divertida.
- Te enviaré a una clínica de rehabilitación.-
- No hay cura para lo que tengo.-
- Lo sé. Ceguera parcial.-
- ¡Oye! Ya hablamos sobre eso. No sigas pensando de ese modo.-
- Lo sé. Pero a veces, no puedo evitarlo.-
- Mi Severus …- Dijo la morocha y fue ella, quién lo besó hasta dejarlo sin aliento y con ganas de algo más. Tenía que reconocerlo, él también se había hecho adicto a esa muchacha. Selena le acarició el rostro suavemente, recorriendo con sus dedos los labios del adulto, para luego baja a los botones del traje …
- Hasta acá llegamos.- Sentenció Snape, sujetándole la mano y guiándola de nuevo hacía su rostro. - Tengo que tener, mucho cuidado contigo. Eres un caso serio.-
- No puedo evitarlo.-
- Tengo que prepararte una poción, para que controles tus hormonas.-
- No son mis hormonas, es el amor que siento por ti.-
- Tus hormonas.-
- Cabeza dura.-
- Tengo razón, soy adulto y sé de esas cosas. Yo también tuve tu edad, aunque fue hace mucho.-
- Si, ¿Uno o dos siglos?-
- ¡Ey!- Exclamó el morocho, frunciendo el seño.
- Viste que no eres viejo, si lo fueras no te hubiera molestado lo que dije.-
- Dijiste siglos.-
- Sabes que eres perfecto.-
- Perfectamente viejo para ti.-
- Perfectamente cabeza dura.-
- Te amo.-
- Y yo a ti, con todo mi corazón y mi alma.-
- ¡Oigan! Compórtense, no están solos.- Dijo Draco, cuando regresó y los vio muy acaramelados. - El sillón es lo suficientemente grande para que puedan sentarse los dos.-
- Aguafiestas.- Le gruñó Selena. - Ya me voy a desquitar cuando tengas novia.-
- Inténtalo y te arrepentirás.-
- Ya veremos, además no soy la única que te va a molestar.- Dijo la morocha y miró a su novio. Draco observó al jefe de su casa que tenía un extraño brillo en los ojos, que no le auguraban nada bueno.
- No lo hará.- Le dijo Draco a Snape.
- No crea que me he olvidado de todas sus interrupciones.- Le respondió el adulto, fulminándolo con la mirada.
- ¿Otra vez interrumpiendo?- Preguntó Lucius al regresar, mirando a su hijo.
- No, solo esta fastidiando por envidioso.- Respondió la morocha.
- ¿Yo? ¿Envidiosos? ¿Por qué habría de estar …?-
- Porque te gustaría tener novia.-
- Si, como una patada en los hue …-
- Modera tu lenguaje.- Siseó Lucius. - No quiero que hables así, frente a tu hermana.-
- Suerte que no has escuchado a Theodore.- Murmuró el joven rubio.
- ¿Nott? ¿Qué ha dicho?- Gruñó Malfoy.
- Habla peor que su padre y lo hace frente a Sele. Apuesto a que ella, ya tiene un lenguaje tan obsceno como él.-
- Yo no habló de esa forma.-
- No, pero en cualquier momento, algo se te va a escapar.-
- Tú …- Siseó Lucius. - ¿Es qué no te he enseñado nada? Sabes bien, que tienes que cuidar de tu hermana de todas las formas posibles. Y una de ellas, es evitar exponerla a esa clase de lenguaje. Los Nott, tiene un lenguaje demasiado pornográfico.-
- No es mi culpa, si ella anda con nosotros.- Se excusó el joven rubio, mirando a su hermana y buscando que lo socorriera.
- ¿Por qué te juntas con ellos?- Preguntó Lucius a su niña.
- Porque son mis únicos amigos.-
- ¿Y los Gryffindors?-
- Me llevó … bien. Pero hasta cierto punto …-
- ¿Por qué?-
Selena bajó la mirada y luego la dirigió hacia su novio.
- La rechazan por ser amiga de los slytherin, por ser mi amiga y por ser …- Explicó Snape.
- Una Malfoy.- Gruñó Lucius.
- Digamos que el hecho de tu intervención en el asunto del hipogrifo de Hagrid, ha levantado una ola de furia contra tu familia. Y Selena a quedado en el medio.-
Lucius se acercó y la abrazó. - Lo siento mi pequeña. Cada vez que logras acercarte a tus compañeros, yo termino alejándolos.-
- No importa. No me gusta … lo que dicen sobre ustedes. Tienen prejuicios contra todos los Slytherins, aunque la mayoría nunca ha hecho nada.-
- A diferencia mía.-
- Eres mi familia y voy a defenderte.-
- Aunque no lo merezca.-
- No me importa. Eres mi familia y te quiero demasiado.- Respondió la morocha.

La cena fue agradable y perfecta. El ambiente familiar que se respiraba en el lugar, hacía que todos se olvidaran de los problemas y las preocupaciones que los acechaban.
- ¿Te quedas a dormir?- Le preguntó Selena a su novio.
- No sé.-
- Puedes quedarte, pero solo a dormir.- Dijo Lucius muy serio.
- No tienes que andar aclarando.- Gruñó Snape en respuesta. Mientras la morocha miraba divertida a los dos adultos.
- Quédate …- Le suplicó poniendo una carita muy lastimosa.
- Esta bien, me quedo.-
- Buag, no sé como soporta que le ponga esas caras.- Dijo Draco refunfuñando. - Es demasiado, para mi frágil estómago.-
- ¿Frágil estómago? Si comes como un troll.-
- No como tanto, ni de forma tan asquerosa.-
- La próxima te pongo un espejo para que te mires.-
- Eso no cambia el hecho de que es desagradable las caras que pones. Somos slytherins, no hufflepuff.-
- Ya basta Draco, déjalos tranquilos.- Siseó Malfoy.
- ¡Oh! ¡Vamos padre! ¿Me vas a decir que a ti no te dan asco?-
- No. Creo que aún te falta mucho por madurar y eso me esta preocupando.-
- Soy maduro.-
- No emocionalmente.- Le dijo la morocha.
- No lo necesito, si voy a comportarme como tu.-
- Entonces, no va a ver más Malfoy. Estoy arruinado, nuestro apellido se va a perder contigo.- Gruñó Lucius.
- ¿No era que no querías nietos tan pronto?- Preguntó Draco y su padre lo fulminó con la mirada.
- Vamos a dormir.- Le dijo Severus a su novia, antes que esta simple discusión pasara a mayores. Ya que había notado, la vena prominente en la sien de Lucius.
- Si. Buenas noches Lu.- Dijo la morocha, lo abrazó y le dio un beso.
- Buenas noches mi pequeña.-
- Duerme bien, Draco.- Le dijo Sele dándole un beso en la mejilla.
- Dulces sueños hermanita.-
Selena y Severus se acostaron, muy juntos y abrazados.
- Gracias.- Dijo la morocha.
- ¿Por?-
- Por quedarte a dormir.-
- Quería estar contigo, te extrañé mucho.-
- Yo también quería estar a tu lado.-
- ¿Te encuentras bien?-
- Si.-
- Lucius … me contó sobre …-
- No quiero hablar sobre eso.-
- ¿Segura? Sabes que puedes hablar conmigo.-
- Lo sé.- Le respondió acariciándole el rostro. - Es solo que no quiero hablarlo, prefiero olvidar.-
- Amor, tarde o temprano vas a caer en cuenta … y entre más tarde sea, peor será la caída.-
- No te preocupes, estaré bien. Solo quédate conmigo y abrázame muy fuerte.- Le pidió Selena y el adulto la aferró con fuerza contra su cuerpo. Pequeños sollozos comenzaron a estremecerla, mientras se aferraba a la camisa de su novio y ahogaba el llanto contra su pecho.
- Tranquila amor. Shh.- Le decía Severus. Mientras le acariciaba la espalda y le cantó una suave melodía, hasta que se quedó dormida. Al adulto, le destrozaba el corazón verla sufrir de esa forma. Pero estaba convencido, de que para variar, esta vez Lucius había hecho lo correcto. Lo único que les importaba a ambos, era proteger a esa pequeña.
El profesor de pociones, tardó en quedarse dormido. Y cuando lo logró, solo fue para caer en una horrible pesadilla sobre su pasado.
- Así que eres Severus Snape.- Dijo el hombre con cara de serpiente.
- Si, señor.-
- Lucius me ha dicho que tienes un gran talento. ¿Eres un mestizo?-
- Si, señor. Mi madre era una bruja y mi padre es un asqueroso muggle.-
- ¿Aún vive?-
- Por desgracia.-
- Valla, esto es interesante. ¿Cuántos años tienes?-
- Dieciocho.-
- ¿Quieres ser uno de mis mortífagos?-
- Si, señor.-
- Tienes que demostrarme que eres capaz de serlo. No cualquiera puede unírseme. No solo se necesita talento, sino que … otras cosas.-
- Haré lo que me ordene.-
- ¿Cualquier cosa?-
- Sí, señor.-
- Bien, eso lo veremos. Tu primera misión, será traerme a tu padre.- Dijo Voldemort.
- Lo traeré.- Respondió firmemente Severus. Se desapareció y unos minutos más tarde, regresó con su padre.
- Muy bien, vas por el buen camino. Ahora quiero que lo tortures, hasta que yo te lo diga y luego … tendrás que matarlo.-
Tobías Snape, miraba alternativamente, a su hijo y al extraño hombre con cara de serpiente. Sabiendo cual sería su destino, ya que durante muchos años, había atormentado a su hijo. Golpeándolo a él y a su madre, despreciándolos por su condición mágica, sin pensar que algún día tendría que pagar las consecuencias de sus acciones.
Severus miró a su padre, ya no había vuelta atrás. Era el momento de enterrar su pasado, de acabar con su sufrimiento. Estaba convencido de que si se vengaba de ese hombre, todo el dolor que había sentido desde pequeño se iría y podría comenzar de nuevo. Creía que al fin, podría ser feliz. Apuntó su varita y siguió las ordenes de Voldemort, hasta que al final, acabó con su padre.
El resto de los mortífagos que habían llegado uno a uno, vitorearon lo ocurrido. Lucius miró a otro lado, conciente de que era el responsable de arruinar la vida de Severus. Quizás ahora el muchacho no lo viera así, pero en unos años … las cosas serían muy diferentes. El rubio nunca había querido ser un mortífago y lo que más necesitaba era a alguien en quien pudiera confiar y por eso lo había elegido a Severus. Sin embargo por algún tiempo, el morocho había caído bajo la influencia del señor oscuro y la sensación de poder y respeto que lo rodeaba. Por lo menos, así lo veía Severus en ese momento, al fin tenía poder, estaba recibiendo la marca tenebrosa.

El sueño cambio, el ambiente se volvió denso y Severus sentía una gran opresión en el pecho. Un hombre encapuchado se encontraba en esa habitación. No necesitaba verle el rostro para saber quien era, cada fibra de su cuerpo se lo decía.
- Así que esta es la famosa niña.- Dijo con un silbido y Snape se dio vuelta para ver que detrás suyo, estaba Selena. El pánico y el terror se apoderó de él. - Acércate.- Le ordenó a la pequeña, que estaba llorando y asustada.
- No.- Dijo Severus interponiéndose entre ella y Voldemort.
- Hazte a un lado.- Gruñó el otro hombre.
- No, ella es …-
- La persona a la que más amas. Pero tú, al igual que los otros mortífagos me han entregado no solo su vida y su alma, sino que todo aquello que les importa.-
- ¡NO!- Bramó Severus amenazante. No estaba dispuesto a moverse ni un solo centímetro, nunca dejaría a la morocha a merced de ese sujeto.
- ¡Crucio!- Dijo Voldemort y Snape cayó al suelo, gritando de dolor.
- ¡NO, DEJELO!- Gritó la pequeña. - Haré lo que me diga, pero por favor, no lo lastime.- Agregó Selena y el hombre con cara de serpiente, levantó el hechizo. Pero Severus no podía moverse, estaba agotado. La morocha caminó unos pasos hacía Voldemort, cuando este levantó su varita y la apuntó.
- Avada kedavra.- Dijo y la pequeña cayó muerta cerca de Severus.
- ¡No! ¡AMOR!- Gritó el profesor de pociones arrastrándose hacia ella.

- Severus … Severus … despierta.- Decía la morocha. Se había despertado al sentir a su novio estremecerse a su lado.
- ¡Amor!- Dijo Snape al verla. La abrazó con todas sus fuerzas, tratando de contener el llanto que le abrumaba la garganta. Esa pesadilla había sido demasiado real. Sino fuera porque tenía a la niña entre sus brazos en ese momento, se hubiera vuelto loco.
- Tranquilo, fue una pesadilla. Todo esta bien.- Le dijo acariciándole el rostro. Severus la besó con desesperación, saboreándola con cada movimiento de sus labios, como tratando de asegurarse de que ella era real y no un sueño. Deslizó su mano por las caderas de su novia, recordando cada centímetro de ese cuerpo que adoraba. Sintiendo como ella le respondía, acariciando su espalda y las abundantes cicatrices que había en su cuerpo. Muchas de las cuales, eran producto de sus peleas como mortífago pero en su mayoría, pertenecían a su niñez. Las marcas que el cinturón de su padre le habían dejado, junto con las quemaduras de los cigarros que Tobías Snape fumaba. Solo quería besarla y acariciarla, beso tras beso y una caricia tras otra. No era lujuria ni deseo, solo la enorme necesidad de asegurarse de que ella estuviera ahí con él.
- Severus …- Dijo la morocha, cuando él alejó sus labios unos centímetros. - ¿Te encuentras bien?-
- ¿Eres real?-
- Claro que lo soy. No tienes tanta imaginación.- Respondió divertida, aunque había notado la angustia del adulto.
- Nunca me dejes.-
- No lo haré. Lo sabes, no podría vivir sin ti.-
- Te amo Selena, eres mi vida.-
- Y tú la mía … ¿Qué soñaste?-
- Nada, no quiero hablar.-
- Esta bien, ven.- Dijo la morocha y Severus se acurrucó sobre su pecho, al tiempo que la rodeaba por la cintura con sus fuertes brazos. Escuchando como su corazón latía aceleradamente por las caricias previas. Mientras ella le acariciaba el rostro y deslizaba su mano por su pelo. El hecho de que tuviera el pelo grasiento y la mayoría de la gente no se atrevería ni a tocarlo con guantes, parecía no molestarla. Le brindaba mimos y caricias que lo reconfortaban, bloqueando lentamente el recuerdo espantoso de esa pesadilla.
Volvió a quedarse dormido, sobre el pecho caliente y suave de su novia. Ya no volvió a tener pesadillas, solo un hermoso sueño de lo que él, añoraba en su futuro … una casa con muchos niños y Selena a su lado.

Nota de la autora.

Espero que les guste el capi y no me asesinen por escribir eso sobre el pasado de Sevi. Le di muchas vueltas al asunto, pensando si él sería o no, capaz de matar a su padre … Creo que dadas las circunstancias de su horrible pasado y que lo odiaba, quizás podría haberlo hecho. No era muy maduro emocionalmente y tal vez por eso pudo hacerlo. Aunque luego, tal como lo pensaba Lucius, Severus se debe haber arrepentido de haber llegado a tal extremo.

Querida Kny: James Potter, creo que en cierto punto, consideraba a Sevi como una amenaza. Snape era amigo de Lily desde pequeño y por lo que se aprecia en el capi “el peor recuerdo de Snape” Lily y James no se llevaban muy bien. Creo que Potter le tenía algo de envidia a Sevi y por eso lo molestaba de esa forma. Una forma muy cruel, pero así son los niños. Sip, por suerte Sele esta al lado de Sevi, (¿Quien no quisiera estar en su lugar?) Sirius … no es malo, pero ha estado doce años en Azkaban y creo que aún le falta madurar un poco. Es inevitable que cuando se encuentren estos dos … algo ocurra. Ya veremos que pasa …

Hola Lau Snape: El grim … Sirius … sip, algo va a ocurrir. ¿Qué? Todavía no estoy muy segura. Me están quedando muchas partes sueltas en la historia que en algún momento van a tener que ir encajando. Ya veremos que ocurre, los personajes van haciendo lo que quieren y a veces en contra de lo que yo deseo. (¿Suena muy ilógico, verdad?)

Bueno eso es todo chicas, y me estoy preparando para las cartas bociferadoras, por lo del pasado de Sevi.

Besitos y buena semana para todas. Cuídense mucho.

Miaka Snape.
severus snape, lucius malfoy


Tags: fics, severus snape, lucius malfoy, romance, drama

Publicado por miakayuki2006 @ 9:31  | Sele y Sevi vers 1
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Comentarios
Publicado por Invitado
Viernes, 13 de febrero de 2009 | 16:00
Kny: muy weno Chica

por lo menos lucius ya esta mas tranquilo luego de contarle lo que hizo a sele.......que lindo es leer como estan todos en una familia feliz Sonrisa...ha sido muy bueno que sele apareciera en la vida de sanpe y en la de los malfoy ^^............estupidos sue?os ??...estan atormentando a todos....y sobre el pasado de snape...no es de extra?ar que matara a su padre, el le hizo sufrir mucho, y ademas en esos tiempo severus era extremadamente frio y malvado...todo lo contrario con lo que es ahora con selena ^^....en fin......cuidate

bye
Publicado por lau snape
S?bado, 14 de febrero de 2009 | 21:22
olaaa!!
un capitulo muy bueno!!!si xd ((suena muy lojiko)) pero lo entiendo yo tmb e exo amago de escribir algo y m pasa lo mismo nunca se k le va a ocurrir a los personajes xd weno solo desirte k este capitulo m encanto sobre todo el final xd ah! m menos mal k sele no se tomo mal el asesinato de sus padres a mano de lucius xd x cierto ? no vas a continuar el de ari y lucius?? ese tmb esta muy bn !! bxitos y wena semana!!!Chica
Publicado por Lady drakosSs
Mi?rcoles, 18 de febrero de 2009 | 23:20
awww! perdon por no firmar otras veces!! >.<' pero si he estado leyendo tus fics!! xD aww!! hablo por todos los capi anteriores!! han estado incribles!! siempre asi te pasas de guay!! ^^ me alegra que tengas tan buena imaginacion!! Muchas risas me encanta tu fic y espero con ansias l proximo capi!! awww!! eres la mera onda!~ ;D xD cuidate muchoOo! y sigo aqi!
Publicado por kia malfoy
Domingo, 22 de febrero de 2009 | 12:25
MIAKA..Chica
ste..capitulo..me parecio..algo trizte..Llorica
pero.. aun asi-- me gustoo..Amor
pobre..sevi..Llorica
oye..
aproposito..
voldemort... va a regresar...
noo..loco
no se vale.. k'.. no regrese.. bueno..
me voy..
ok..
kuidate..
xxaaoooo..
bzythos..
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