Viernes, 20 de febrero de 2009

severus snape

Disclaimer: esta es una historia que se basa en uno de los mejores personajes creados por la adorada J.K. Rowling. No, no es Harry Potter, es Severus Snape. (Desearía que Rowling me lo regalara. Jeje.)

Aclaraciones: es un fic que comienza romántico y algo lento para luego haber situaciones bien explicitas. Así que quedan advertidos. Puede haber ocasionales escenas de torturas y violaciones, por lo tanto esta clasificado para mayores de 18. Los pensamientos van entre comillas.

Pareja: Severus Snape y Selena.

Capítulo 33: Vida familiar.

A la mañana temprano, Severus se despertó sintiéndose feliz por su último sueño. Había dormido como un bebé, reconfortado por la cercanía y las caricias de su novia. La pesadilla había quedado enterrada en algún lugar remoto de su memoria. Se desperezó y notó, que Selena no estaba a su lado, una alarma en su cerebro se disparó. Cuando estuvo a punto de levantarse y buscarla desesperadamente, la morocha entró en la habitación con una enorme sonrisa.
- ¡Buenos días! Creí que no ibas a despertar, mi bello durmiente.- Dijo divertida.
- ¡Selena! ¡Ven!- Le pidió sentado en la cama y extendiendo sus brazos. Ella se acercó y se acurrucó. - ¿Dónde estabas?- Le preguntó, aunque por el perfume y el cabello húmedo de su novia, sabía la respuesta.
- Fui a bañarme. Tengo que hacer cola en el baño principal, Draco lo acapara hasta que queda como una pasa. Le gustan las burbujas y a mi las esencias, el otro baño no tiene nada de eso, es mucho más sencillo. Y la otra parte de la mansión … Lucius no me permite entrar.- Respondió la morocha.
 Snape sabía a la perfección porque la otra parte de la mansión estaba clausurada permanentemente. Se trataba de las habitaciones que utilizaban los mortífagos y el señor oscuro, como cuartel general. No solo dormían ahí, sino que también torturaban y violaban a sus victimas. El lugar se encontraba infectado por una terrible energía negativa, y por eso, tras la caída del señor tenebroso, Lucius lo había sellado con un poderoso hechizo.
- ¿Por qué no me despertaste?-
- Traté, pero estabas muy dormido y …-
- ¿Qué?- Preguntó Snape con curiosidad.
- Roncabas. Es la primera vez que lo haces.-
Severus se sonrojó. - Lo siento.-
- No importa. De todas formas, no tenía más sueño. Me extraña que durmieras tanto, siempre despiertas al amanecer.-
- ¿Qué hora es?-
- Casi las doce.-
- Dormí demasiado.-
- Por eso te dije, que parecías el bello durmiente. Tenía planeado despertarte con un beso, pero me ganaste de mano.-
- Todavía puedo recibir ese beso.- Le dijo Severus con una sonrisa traviesa. Selena se acercó muy lentamente a sus labios, haciéndolo desesperar. Trató de acercarse, pero ella se alejó.
- No, se supone que estas dormido.- Protestó la morocha.
- Al diablo con eso.- Respondió Severus, sujetándola con fuerza y besándola con locura. - Hueles delicioso.- Le susurró al oído mientras bajaba a su cuello besándola suavemente. Ella se acomodó sobre sus piernas para estar más cómoda, al tiempo que comenzaba a desabrocharle los botones de la camisa. Snape le levantó la fina remera para quitársela y poder acceder plácidamente a esa piel que tanto le gustaba. Le acarició suavemente la espalda, para luego deshacerse del molesto corpiño, era hora de cambiar de posición. Con un fácil y rápido movimiento, la recostó sobre su espalda y se acomodó sobre ella, mientras se terminaba de quitar la camisa. Recorrió su cuerpo, sabiendo a la perfección cuales eran esas zonas que a ella la volvían loca …
- ¡El almuerzo!- Exclamó Draco, irrumpiendo en la habitación y ocasionando la furia de Severus. El aire de la habitación se volvió frío y las llamas de las velas tintinearon, al tiempo que algunos de los frascos de perfume que se encontraban sobre un tocador, estallaron. El joven rubio retrocedió asustado por la reacción del adulto, que parecía un animal salvaje al cual intentaban separar de su presa.
- Lo siento.- Se disculpó el joven Malfoy, pero Snape trató de levantarse para ir tras él. Severus estaba furioso, no soportaba que nadie viera su espalda llena de cicatrices, y era realmente un milagro, que dejara a Selena quitarle la camisa. Y además, odiaba que lo interrumpieran cuando estaba junto a ella, no quería que nadie la viera. Selena era suya y de nadie más.
- ¡Draco! ¡Vete!- Le dijo Selena, mientras sujetaba a su novio. Su hermano cerró rápidamente la puerta y corrió hasta ponerse a salvo, junto a su padre.
- ¿Qué has hecho?- Siseó Lucius, al ver a su hijo mortalmente pálido.
- Enfurecer a Snape.-
- Te advertí que golpearas la puerta antes de entrar.-
- Lo sé. Me olvidé.-
- Algún día va a matarte. Tienes que entender, que es muy posesivo con Selena.-
- ¿Cómo lo sabías?-
- Solo lo sé.- Respondió el adulto, recordando la noche de la fiesta y el ataque a su niña. El recuerdo de Severus perdiendo el control de su magia, le demostró lo mucho que ese hombre amaba a su pequeña y que era capaz de destruir a cualquiera que se interpusiera entre ellos.

- ¡Severus! Tranquilízate.- Lo reprendió la morocha. - No lo hizo a propósito. Lo asustaste.-
- No debió entrar.- Siseó el adulto.
- Lo sé. Pero no debiste reaccionar así.-
- No pude evitarlo.- Respondió, acostándose a su lado. - Necesito unos minutos para calmarme.-
- Esta bien.- Dijo la morocha, mientras le acariciaba el rostro para luego besarlo. - Tú también eres un caso serio.- Agregó, al tiempo que recorría suavemente con su mano el pecho de su novio.
- Eres mía.- Masculló entre dientes y la muchacha se sorprendió. Era la primera vez, que Snape demostraba ser tan posesivo con ella. Muchas veces se había enfurecido cuando la veía cerca de Blaise o de Harry, o de cualquier otro, pero nunca había dicho algo así. - Lo siento.- Se disculpó al darse cuenta de lo que acababa de decir.
- No sucede nada.-
- No quise tratarte como si …-
- Lo sé, tranquilo.- Le respondió y volvió a besarlo.
- Más que un caso serio, soy un caso perdido.-
- No para mi.- Dijo la morocha, colocándose sobre su novio.
- Te amo, Selena.- Le dijo el morocho, acomodándole un mechón del cabello detrás de la oreja.
- Y yo a ti … ¿Te sientes mejor?- Preguntó acariciándole el rostro suavemente.
- ¿Te asusté?-
- A mi no, pero seguramente has aterrado a mi hermano.-
- Tendré que disculparme.-
- No lo creo, él se lo buscó. Le dije que no entrara a mi pieza de esa forma, cuando estoy contigo. Sino me hizo caso es problema suyo.-
- Eres adorable.-
- Mira quien lo dice.- Respondió sonriendo.
- Vamos a comer, antes de que tu hermano regrese con refuerzos.-
- ¿Te refieres a Lu?-
- Si.-
- Él no vendrá. Solo quiere verme feliz y sabe que lo soy estando contigo.-
- Aún así, no quiero abusar.-
- Esta bien.-
- ¿Te enojaste?-
- No, solo quería estar un rato más contigo. Parece que nunca tenemos tiempo para estar juntos.- Respondió acurrucándose contra el pecho del adulto.
- Es solo hasta que terminen las clases.- Respondió abrazándola.
- ¿Vendrás a verme todos los días?-
- Lo prometo.- Le respondió con un tierno beso.
- Eres adictivo.- Dijo Selena y lo besó nuevamente.
- Vamos.- Murmuró Snape, cuando sus labios eran rozados nuevamente por su novia y comenzaba a sentirse excitado por el contacto de sus cuerpos.
- ¡Ufa!- Protestó la morocha. - Tú ganas.- Dijo levantándose y tomando la mano de su novio, para luego acomodarse la ropa.
- Voy al baño.-
- Te espero.- Le respondió y Snape se marchó. Selena fue hasta el tocador, para arreglar el desastre de sus perfumes rotos. La próxima vez, los guardaría en otro lugar.
- ¡Ama! Ese es mi trabajo.- Dijo Minsky.
- Solo quería …-
- No ama, si el amo Malfoy sabe que usted esta haciendo mi trabajo, se va a enfurecer.-
- Esta bien.- Dijo la morocha resignada. - ¿Puedes … arreglar los perfumes?-
- Lo siento ama, no puedo. Se han mezclado demasiado para recogerlos.-
- No importa, no te preocupes.-
- Te los repondré.- Dijo Severus, que había regresado.
- No, tengo bastantes. Cada vez que salimos, no puedo convencer a Lu de que no necesito otro. Me compra por lo menos cinco, quiere que tenga uno para cada día del año. Aunque yo solo uso unos pocos.-
- Tus favoritos.-
- Sip.-
- ¿Se rompió alguno?-
- No, se salvaron.-
- ¿Segura que …?- Preguntó Severus, rodeando con sus brazos la cintura de su novia.
- Si, tengo suficientes perfumes como para abrir una tienda.-
Fueron al salón principal, donde los otros dos Malfoy los esperaban.
- Perdón por la tardanza.- Se disculpó el morocho, tomado de la mano de su novia.
- No hay problema. Seguramente, no habría ocurrido si cierto hijo mío, tuviera los modales adecuados.- Dijo el rubio, fulminando con la mirada a Draco.
- ¡Buenos Días!- Exclamó la morocha, dándole un beso a su hermano y otro a Lu.
- Buenos días mi pequeña.- Respondió el adulto, muy feliz al ver lo radiante que estaba Selena en compañía de Severus. - En un par de semanas, va a ser tu cumpleaños, ¿Qué vas a querer?-
- Nada, ya tengo todo lo que quería.-
- No voy a dejarte sin regalo. Ya es bastante, con el hecho de que no voy a poder estar contigo ni realizarte una fiesta ese día.-
- Pero no se me ocurre nada.-
- Ven conmigo.- Le dijo el rubio extendiendo sus brazos y la morocha se sentó en su regazo. - Dime cualquier cosa que desees.-
- Golosinas.-
- Ese no es un regalo.- Gruñó el adulto.
- Vas a engordar y tu novio no va a quererte más. No te preocupes, te voy a regalar una caja enorme.- Dijo Draco.
- ¡Malo!- Le respondió la morocha sacándole la lengua a su hermano.
- No hay nada en este mundo que pueda alejarme de ella.- Le siseó el morocho al joven rubio.
- ¿Quieres otra mascota?- Preguntó Lucius.
- No, soy feliz con Onix.- Respondió la morocha, mientras observaba a su kneazle ronroneando en el regazo de su novio.
- Selena … me estoy volviendo loco. Tienes que darme alguna idea de lo que quieres para tu cumpleaños. No hay nada lo suficientemente bueno para regalarte.-
- Exagerado.- Le dijo la muchacha, acariciándole el rostro.
- ¿Tú ya tienes alguna idea de qué vas a regalarle?- Le preguntó Malfoy a Snape.
- Aún no.-
- Más vale que no se te olvide.- Gruñó el rubio. - Has estado cerca de ella, sus dos últimos cumpleaños y no has celebrado ninguno.-
- Hubo muchas complicaciones.-
- ¿Complicaciones? Te olvidaste cuando cumplió los doce y cuando cumplió los trece …-
- Ella me odiaba.- Le gruñó Severus molesto, por recordar esa época en la que creía que se moriría cuando se habían peleado y ella ni siquiera lo miraba.
- ¡Lu! ¡Basta! Déjalo tranquilo.- Lo frenó Selena.
- Es tu cumpleaños y no quiero que nadie lo olvide.-
- No te preocupes por eso. Sevi no se va a olvidar.-
- No ha pensado en un regalo para ti y ni siquiera parece que estuviera preocupado por eso.-
- No importa, sabes que él es así. Termina con esto o no voy a festejar mi cumpleaños.-
- ¡Otra vez no! Deje que no celebraras tus trece años pero eso no va a volver a ocurrir.-
- También están tu cumple y el de Draco.-
- Somos hombres, no lo festejamos.-
- Otra vez con esa actitud machista. Entonces yo tampoco voy a festejarlo.-
- Eres una niña. Es una tradición celebrar los cumpleaños de las pequeñas de la familia.-
- ¿Desde cuando?-
- Desde ahora. En la familia Malfoy no ha habido hijas mujeres, solo una larga línea de hijos únicos. Compláceme, ¿Si?- Pidió Lucius.
- Esta bien, tú ganas.- Respondió la morocha resignada.
- ¿Qué vas a querer?-
- No sé, tengo que pensarlo.-
- No queda mucho tiempo.-
- No voy a pedirte nada raro.-
- Tiene que ser algo especial.-
- Esta bien, ya veré.- Contestó Selena, que no sabía que iba a pedir.
- Puedes pedir una escoba nueva.- Sugirió Draco.
- Es un regalo para ella, no para ti. Tú ya tienes una escoba.- Gruñó Lucius.
- Pero padre, ya es vieja. Potter recibió una saeta de fuego para navidad.-
- No voy a gastar más plata en escobas. El año pasado le compré a todo el equipo y aún así, terminaste perdiendo contra ese mentecato.-
- No fue mi culpa.-
- Fue patética tu actuación en ese partido.-
- Quiero más postre.- Dijo la morocha, interrumpiendo la discusión porque sabía que después iba a tener que aguantar el mal humor de su hermano. Draco odiaba recordar ese partido y el hecho de haber perdido.
- ¿Quieres más?- Preguntó el adulto, concentrándose en su pequeña.
- Sip, ¿Sevi?-
- No, gracias. Estoy bien.- Respondió el morocho, que también se había puesto de mal humor al recordar el torneo perdido.
Al terminar el almuerzo …
- Debo regresar al colegio.- Dijo Severus.
- ¿Vendrás esta noche?-
- No sé. Veré como andan las cosas.- Respondió el adulto, acariciándole el rostro. - No te enojes conmigo.-
- No lo haré. Es solo que si no vienes …-
- ¿Qué?-
- Voy a extrañarte demasiado.- Respondió sonrojándose y haciendo un pucherito.
- Amor … vas a volverme loco.- Dijo Snape y la besó.
- ¿Otro?-
- ¿No te cansas de mis besos?-
- Nunca, sos delicioso. Más rico que los dulces.-
- Eso es mucho decir, viniendo de una fanática de las golosinas.- Dijo el adulto divertido.
- Entonces … ¿Beso?- Preguntó y Severus la aferró fuertemente, atrayéndola hacía él y devorándole la boca.
- Ahora sí, me voy o me tendrás todo el día así.-
- ¿No te gusta besarme?-
- Por supuesto que si. No tienes idea lo que me cuesta tener que dejarte.-
- Te amo, mi Severus.-
- Yo también te amo, mi Selena.- Dijo el morocho y rozó sus labios contra los de ella y se desapareció.
- ¡Sele!- Dijo Draco.
- ¿Qué?-
- Perdón por molestarlos hoy. Me olvide de golpear la puerta.-
- Lo sé, ya me lo imaginaba. No te preocupes.-
- Yo …-
- ¿Qué?-
- Snape … tiene muchas cicatrices, no creí que tuviera tantas. Padre ha estado en batalla y sin embargo … solo tiene muy pocas.-
Era verdad, las cicatrices de Lucius eran apenas visibles y cuando mucho, tendría un par o dos. Mientras que la espalda de Severus, estaba plagada de cortes profundos y algunas quemaduras.
- Lo sé.-
- ¿No te ha dicho nada?-
- No en realidad. No le gusta hablar sobre eso. La primera vez que lo vi sin camisa … en el torso solo tiene unas pocas, pero cuando le vi la espalda … casi me muero. Han de haber sido muy dolorosas, eso fue lo primero que pensé. Y por mi expresión, creo que lo hice sentir incómodo, se apresuró a vestirse nuevamente y lo tuve que frenar para explicarle mi mirada. Solo me dijo que muchas eran de su época de mortifago, de las otras … no me dijo nada.-
- ¿Qué crees que le haya pasado?-
- No sé.- Respondió la morocha encogiéndose de hombros. “Seguramente … se las hizo su padre. Eso explicaría porque odiaba tanto a los muggles. Estoy segura, que las más profundas son de cuando era niño, de lo contrario podría haberse curado con un hechizo. Sevi … ¿Por qué tuvo que sufrir tanto?”
- ¿Qué vas a pedir para tu cumple?-
- ¡OH no! ¿Vos también?-
- Solo pregunto.-
- No sé, no tengo ni idea.-
- Bueno … una escoba seguro que no. A mí no va a comprármela …-
- Deja de pensar en escobas. Pídele algo mejor.-
- ¿Qué?-
- Que se yo. No sé que quiero para mi, muchos menos voy a tener idea que puedes pedirle tú. -
- ¿Vas a regalarme una escoba?-
- ¿En verdad quieres una?-
- ¡SI!- Exclamó alargando la palabra como si no tuviera fin.
- Esta bien, te regalaré una, ¿La saeta de fuego?-
- No. Esa es la de Potter.-
- ¿Cuál?-
- La próxima que salga.-
- Pero el nuevo modelo sale para cuando terminan las clases.-
- Lo sé, pero quiero el nuevo modelo.-
- De acuerdo. Ni bien sale, te la compro como regalo de cumpleaños.-
- ¡Eres genial!- Le dijo el joven rubio abrazándola. - ¿Y vos?-
- No sé, lo que quieras. Ya tengo lo único que deseaba.-
- Snape.-
- Sip.-
- Sigo sin entenderte, pero se nota que ambos son felices.-
- Hablando de eso … ¿Y vos?-
- ¿Qué?-
- ¿No te gusta nadie?-
- No demasiado …-
- ¿Qué Pansy?-
- No, ni loco. No la soporto, es demasiada engreída.-
- Es tu amiga.-
- No, solo … estamos juntos.-
- Los slytherins son demasiado complicados.-
- Algo así. No es como tú.-
- Por suerte … no me cae bien.-
- No te tiene mucha simpatía.-
- Claro que no, para ella solo soy una sangre …-
- Si supiera quien eres en realidad … se muere. La familia Mafdet tiene un estatus superior al de su familia, e incluso … a la Malfoy.-
- Yo soy una Malfoy.-
- Por adopción, pero perteneces …-
-¡A la familia Malfoy!- Exclamó molesta.
- Esta bien, esta bien. No te enojes, ya entendí.-
- Lo siento. Pero … no tengo recuerdos de ellos, me es muy raro pensar que eran mi familia.-
- Supongo que es muy complicado. Ahora eso no importa, nos tienes a nosotros y padre te adora tanto como yo.-
- Lo sé, por eso soy muy feliz.- Respondió abrazándolo.
- ¡Niños!- Exclamó Malfoy y los chicos fueron hasta donde se encontraba.
- ¿Padre?- Preguntó Draco.
- Durmieron la mayor parte de la mañana o se estuvieron bañando. Así que tendrán que estudiar por la tarde.-
- Pero prometiste que íbamos a salir.- Protestó el joven rubio.
- Solo si estudiaban por la mañana.-
- Si, pero …-
- ¡A estudiar!- Siseó el adulto.
La expresión de Draco era la propia de un funeral. Se marchó a su habitación, arrastrando los pies para buscar sus libros, mientras murmuraba maldiciones.
- ¿Te quedas con nosotros?- Preguntó la morocha.
- ¿Quieres que te ayude a estudiar?-
- ¡Si!-
- De acuerdo, ve por tus cosas.- Respondió el adulto y la muchacha salió corriendo, ante la atenta mirada del rubio. “No puedo imaginarme mi vida sin esa niña. Nunca creí que podría ser tan feliz, ella es todo lo que siempre he soñado. Es mi niña preciosa.” Pensaba, cuando ella regresó.
- Esto es todo.- Dijo, mostrando la enorme cantidad de pergaminos que traía en la mano.
- ¿Todo eso?- Preguntó Lucius, que comenzaba a arrepentirse de haber aceptado ayudarla.
- Sí, ¿Qué, no vas a quedarte?- Inquirió la morocha, haciendo un pucherito que derritió al adulto.
- Te dije que te ayudaría y eso haré.- Respondió el rubio y se sentó a la mesa. - Ven.-
- ¡Si!- Respondió con una sonrisa. Draco llegó unos minutos después, aún con su mal humor a cuestas. Se sentó junto al resto de la familia y se pusieron a trabajar. Para cuando se dieron cuenta, la noche había caído sobre la mansión.
- Amo Malfoy, ¿Qué van a cenar?- Preguntó Minsky.
- ¿Ya es la hora?- Dijo Lucius sorprendido.
- Sí, amo.-
- Bien, iré a darles las instrucciones en unos minutos.-
- Con su permiso amo.- Dijo la elfina y se marchó.
- Estudiamos todo el día, no es justo.- Se quejó Draco.
- Mañana saldremos de compras.- Respondió el adulto.
- ¿Todo el día?- Preguntó entusiasmado el joven rubio.
- No, hasta media tarde. Aún no han terminado con los deberes.-
- Son demasiados, no los acabaremos nunca.- Protestó Draco.
- No puedes estar todo el día y todos los días divirtiéndote, tienes responsabilidades que cumplir.- Sentenció el adulto.
- ¿Para qué? Si después no voy a trabajar ni nada de eso.-
- No quiero que mi hijo sea un ignorante, deja de protestar o no saldremos.- Siseó amenazante Lucius y su hijo enmudeció, antes de mandarse algún desastre. Malfoy se marchó a la cocina, dejando solos a sus pequeños.
- Padre exagera.- Protestó Draco.
- Sigue así y en cuanto te escuche, nos quedamos sin salida.-
- Si, supongo que tienes razón. Ya no digo más nada. Estoy muerto de cansancio.-
- Yo también, tengo mucho sueño.-
- ¿Va a venir mi cuñado?-
- ¿Sevi?-
- Si, ¿Cuántos cuñados tengo?-
- No, solo a Sevi. Es que es muy raro que le digas así.-
- ¿Por? Se supone que algún día lo será. Mejor ir acostumbrándome desde temprano.-
- Sí, él será tu lindísimo cuñado.-
- No opino. ¿Y, va a venir?-
- Ni idea. No estaba seguro de lo que haría.-
- ¿Aún sigue interponiendo a Potter antes que a ti?-
- Algo así.- Respondió la morocha y Draco gruñó.
- Tendría que hablar con él. Tiene que tratarte mejor.-
- Sí, claro. Como si te fueras a animar a decirle algo.-
- Por ti, sí.- Dijo firmemente el rubio.
- No lo hagas, déjalo tranquilo. No quiero que se peleen.-
- Tú deberías ser más importante que cualquier cosa en el mundo. Tendrías que ser su prioridad número uno.-
- Lo soy, pero él tiene otras obligaciones.-
- No se comporta, como lo debería hacer alguien de nuestra clase.-
- Draco …-
- Sé que no es de sangre pura, sí eso es lo que me ibas a aclarar. Pero la familia de su madre lo era, y debería conservar esas costumbres. Más aún siendo un Slytherin y el jefe de mi casa.-
- Él hace lo que cree que es correcto y ahora, eso es cuidar de Harry.-
- No busques excusas para su comportamiento.-
- No quiero seguir hablando sobre esto.- Lo cortó la morocha.
- Pero yo sí. Tienes que entender que …-
- ¿Qué ocurre?- Preguntó Malfoy cuando regresó y vio las miradas tensas de sus pequeños. - ¿Por qué se están peleando?-
- No nos pelamos. Solo lo digo a mi hermana, que debe hacerse valer.-
- ¿A qué va ese comentario?- Interrogó el adulto con una mirada severa.
- A Snape, que sigue interponiendo al resto del planeta antes que mi hermana.-
- No interpone al planeta.- Dijo la morocha.
- No, claro que no. Solo a Potter.-
- ¡Ya! Dejen de discutir. Severus sabe lo que hace. Ama a mi pequeña y estoy seguro de eso, o de lo contrarío ya lo hubiera despellejado vivo. ¿A caso dudas de mi juicio?- Siseó el adulto, mirando a su hijo.
- No padre, por supuesto que no.- Respondió Draco rápidamente.
- ¿No va a venir?- Le preguntó Malfoy a su niña.
- No sé.-
- Esta bien, no te preocupes. Él te ama.-
- Lo sé, pero lo extraño mucho.- Respondió la morocha, acurrucándose contra el adulto.
- Mi pequeña.- Dijo Lucius y la alzó.
- ¡Bájame!- Exclamó la morocha.
- ¿Por?- Preguntó el adulto.
- Ya estoy muy grande para que me tengas en upa. Vas a lastimarte.-
- No seas exagerada y no estoy tan viejo, como para no poder alzar a mi niña.-
- Ya no soy una niña.-
- Lo eres para mi. Además … no te pude disfrutar cuando eras un bebé y por eso quiero hacerlo ahora.-
- Lu …- Murmuró la morocha y se aferró con fuerza al adulto, rodeándolo con sus piernas y sus brazos.
Draco observaba la escena, sintiéndose muy feliz por la familia que ahora tenía. - ¿A mi no van a hacerme upa?- Preguntó.
- Tú ya eres muy grande.- Respondió el adulto.
- Tienes preferencias.- Se quejó, aunque solo quería molestar y participar de la escena familiar.
Lucius se sentó en el sillón con la morocha a upa y Draco se acomodó a su lado. El adulto lo rodeo con su brazo y unos minutos después se quedaron profundamente dormidos. Un rato más tarde, Severus se apareció en el lugar y se sorprendió al ver a los Malfoy de esa forma. Un aire de paz y felicidad los rodeaba. Snape se sentó en el sillón de enfrente, tratando de no despertarlos. No quería interrumpir ese momento mágico. Lucius despertó unos segundos después sintiéndose observado, al ver al morocho, sonrió.
- No quise despertarlos.-
- Esta bien, ya casi debe estar la cena.-
- ¿Todo esta bien?-
- Sí, solo querían un poco de mimos y atención. Suena raro viniendo de mi, ¿No?-
- Solo un poco. Aunque nunca lo habría creído si en el pasado me hubieran dicho que tú, serías del tipo paternal.-
- Ni yo. Habría asesinado a cualquiera que me lo hubiera insinuado.-
- Ella te ha cambiado.-
- Nos a cambiado a todos, tú no te salvas.-
- Lo sé.-
- Te ha estado extrañando.-
- Nos vimos esta mañana.-
- ¿Tú no la extrañaste?- Preguntó con perspicacia.
- Para que preguntas si sabes la respuesta.-
- Me gustaría que lo dijeras.-
- ¿Crees que estaría aquí sino la hubiera extrañado?-
- ¿Quién sabe? A lo mejor te ha gustado la comida que preparan mis elfos.- Respondió Lucius.
- Vete al demonio.- Siseó el morocho.
- Dime como llegar.-
- ¿Vas a seguir fastidiándome?-
- Yo tampoco hubiera apostado, si alguien predecía que ibas a estar enamorado de esta forma.-
- Lo sé, aún no puedo creer lo mucho que la amo y más aún, no entiendo como es que ella me corresponde.-
- Están destinados a estar juntos.-
- ¿Lo crees?-
- Sí, solo eso explica que sus sentimientos sean tan intensos.-
- ¿Lu?- Preguntó la morocha, media dormida.
- ¿Qué ocurre, mi pequeña?-
- ¿Con quién hablas?-
- Con alguien que ha venido a verte.- Respondió medio riendo. La morocha giró la cabeza y vio a su novio que le sonreía.
- Hola amor.-
- ¡SEVI!- Gritó y se levantó para arrojarse a los brazos del profesor de pociones.
- ¿Qué sucede?- Preguntó Draco, que se despertó sobresaltado por el grito de su hermana.
- Tu cuñado.- Le respondió su padre.
- Debí imaginármelo.- Gruñó el joven rubio y se acurrucó de nuevo contra su padre, para seguir durmiendo un rato más. - No hagas tanto escándalo.- Le dijo a su hermana, antes de cerrar los ojos.
- Te extrañé.- Le dijo Selena a su novio, acurrucada contra él.
- Yo también. ¿Por qué están tan cansados?-
- Los deberes.- Respondió la morocha bostezando.
- Estuvimos estudiando toda la tarde.- Agregó Malfoy.
- ¿Estuvimos?- Preguntó Severus.
- Sí, los estuve ayudando.-
Snape rió. Ni siquiera cuando Lucius era alumno, se pasaba más de una hora al día estudiando y ahora acababa de decir, que había estado toda la tarde haciendo deberes.
- Tú nunca estudiaste, le pedías a los demás los trabajos.-
- Shh.- Le gruñó Lucius. - No quiero darle esa imagen a mis niños.-
- De acuerdo, no diré nada más.- Respondió Snape divertido, mientras contemplaba a su novia que se había quedado dormida nuevamente. - No parece que estuvieran en condiciones de sentarse a la mesa.-
- Les han dado demasiadas tareas, es su culpa.-
- Tienen que aprender.-
- Tú … te has pasado con ese ensayo que les has pedido. No tengo ni idea de que quieres que te respondan.-
- ¿Ella tampoco?-
- Creo que algo sabe, pero no sé si esta bien. No entiendo nada.-
- Nunca fuiste muy bueno en pociones.- Dijo Snape.
- No, esa es tu especialidad. Dar vueltas para un lado o para el otro, cortar los ingredientes de una forma u otra, es todo lo mismo.-
- Por eso, siempre tus pociones han sido un desastre. Las instrucciones son para algo, no solo para fastidiarte.-
- Si tu lo dices …-
- Amo, la cena ya está lista.- Informó la elfina.
- Bien Minsky, enseguida vamos. Agrega un plato para Severus.-
- Sí amo. Buenas noches, señor Snape.-
- Buenas noches.- Saludó Severus y la elfina se marchó. - Amor … despierta …-
- Un minuto más.- Pidió Selena acurrucándose aún más contra su novio.
- La cena esta lista.- Le susurró Snape.
- Tengo sueño.-
- Amor …- Dijo el morocho, alejándola un poco de su cuerpo. Pero ella se resistió, tratando de regresar a la misma posición de antes, ya que estaba cómoda y calentita.
- ¡Niños!- Exclamó Lucius y los dos pequeños dieron un respingo. - La cena.- Agregó divertido. Draco y Selena se desperezaron rápidamente y se levantaron.
- Quería seguir durmiendo.- Dijo el joven rubio.
- Yo también.- Le respondió su hermana.
- Sí que los tienes bien educados.- Sentenció Severus.
- Tienes que ser firme, sino no despiertan. Créeme que me llevo tiempo descubrirlo, estos dos se potencian.- Explicó Lucius.
- Te vez feliz.-
- Lo soy, más de lo que hubiera podido imaginar.-
Lucius y Draco se sentaron de un lado, mientras que Severus y Selena se ubicaron enfrente. Una vez bien despiertos, los chicos cenaron tranquilamente y disfrutaron de la sobremesa.
A la hora de dormir, los jóvenes de la familia se marcharon, mientras que los adultos se demoraron un rato más.
- ¿Vas a dormir conmigo?- Le preguntó la morocha a su novio antes de irse.
- Sí, en unos minutos te alcanzo.-
- ¿Lo prometes?-
- Lo prometo. Vamos, vete que estas cansada.-
- Sip.- Respondió Selena y le dio un beso a Lucius. - Hasta mañana.-
- Duerme bien, mi pequeña.- Respondió el rubio y la morocha se marchó. - ¿De qué quieres hablar?-
- De la pesadilla que tuve anoche.-
- ¿Qué soñaste?- Preguntó el rubio y el profesor de pociones le contó sobre el horrible sueño.
- Es culpa tuya.-
- ¿De qué hablas?-
- Tú me metiste esas ideas en la cabeza.-
- Yo solo te dije que nosotros teníamos pesadillas y te pregunté si vos las tenías, nada más.-
- No quiero perderla.- Siseó el morocho y el aire del lugar se volvió frío.
- No la perderás, la protegeremos. Es mi pequeña, ¿Crees que dejaría que algo le sucediera?-
- Supongo que no.-
- Ve con ella, ha de estar esperándote. Y no lo olvides … solo pueden dormir juntos.-
- Deja de recordármelo, solo quiero estar con ella.- Gruñó Snape y se dirigió hacía el cuarto de su novia. Cuando entró, vio que la morocha dormía profundamente. Se quitó la ropa hasta quedarse con la camisa y el pantalón y se metió en la cama, lo más suavemente posible para no despertarla. Ella se removió y se acurrucó contra él, aún dormida. El adulto la miraba con atención y dulzura, aprovechando los pocos minutos que compartían. Al estar en el castillo, no había podido dejar de pensar en esa pesadilla y por eso, cada alumno que se cruzaba en su camino terminaba deseando haber hecho otro recorrido. Y para empeorar la situación, las cosas parecían haberse complicado.

******* Flash Back *********
- Mi muchacho, ¿Qué te ocurre?- Preguntó Dumbledore al ver su expresión.
- Nada.-
- ¿Algún problema entre la señorita Thomas y tú?-
- No.-
- Tu expresión dice otra cosa.-
- Estoy de mal humor, nada más.- Siseó Snape.
- Remus desea hablar contigo.-
- ¿Lupin? ¿Qué quiere? Hice suficiente poción matalobos como para un ejercito.-
- Solo quiere hablar contigo.- Dijo Albus, pero el brillo en sus ojos le daba mala espina al profesor de pociones.
- De acuerdo, iré a verlo.- Respondió Snape y fue a la oficina de Remus. - Lupin, ¿Querías verme?-
- Sí Severus, pasa toma asiento. ¿Un té?-
- No tengo tiempo, ve al grano.-
- Solo quería informarte sobre unas clases particulares que voy a darle a la señorita Malfoy.-
- ¿A Selena? ¿Por qué?-
- ¿Recuerdas que no le permitiste enfrentarse al boggart?-
- No quiero que esté contigo a solas.-
- No te preocupes por eso Severus, no estará sola. Hay otro alumno que también tiene que venir a esas clases.-
- ¿Quién?- Siseó Snape.
- Harry.- Respondió Remus con una sonrisa.
- ¿Potter?- Preguntó el morocho y Lupin asintió. - ¡NO!- Bramó Snape fuera de sí.
- Severus, ¿Qué hay de malo?-
- No quiero que este cerca de ti ni de ese muchacho insufrible.-
- Él no es su padre.-
- No me salgas con eso en estos momentos. No estoy para bromas.-
- Severus …-
- He dicho que no. Selena no va a estar cerca ni de ti ni de Potter, mientras yo viva.-
- Soy su profesor igual que tú. No puedes impedir esas clases.-
- No soy solo su profesor.- Gruñó Snape.
- Albus me dijo que son muy amigos, pero aún así no puedes interferir.-
- Hablaré con Lucius, es su padre.-
- Si lo haces, solo la perjudicaras.-
- ¿Y eso es por …?-
- Porque no podrá aprobar el examen final, sino logra enfrentarse al boggart.-
- Tú y tu estúpido examen.- Siseó el morocho.
- Severus …-
- No voy a permitirlo.-
- Te prometo que la cuidaré.-
- ¿Y quién la va a proteger de ti?-
- Estoy tomando la poción, ella no estará en peligro.-
- No confió en ti. Estas ayudando a Black a entrar al castillo.-
- Eso no es verdad.- Respondió Lupin, cambiando su expresión bonachona por una mirada seria.
- Ya lo veremos.-

*************** Fin del Flash back *******************

 Al recordar esa charla, no pudo evitar gruñir, lo cual despertó a la morocha.
- ¿Qué te ocurre?-
- Nada.-
- Estabas gruñendo.-
- Lupin hablará contigo cuando regreses al colegio.-
- ¿Por qué?-
- Te dará unas clases para que puedas enfrentarte al boggart.-
- Si tanto te molesta, no iré.- Respondió firmemente la muchacha.
- No tienes opción. Sino lo haces, reprobaras.-
- En ese caso, rendiré el recuperatorio con el enviado del ministerio.-
- No. Estaré bien.-
- Sí, bien molesto. ¿Es por tu pasado?-
- No es solo Lupin …-
- ¿Qué más hay?-
- Potter.-
- ¿Qué tiene que ver Harry?-
- También asistirá a esas clases.-
- Una combinación mortal.-
- Así es, no quiero que estés con ellos.-
- Severus …- Dijo la morocha acariciándole el rostro. - No te preocupes, nada me alejará de ti.-
- Te amo.- Respondió el adulto besándola.
- Mi Severus … - Dijo y lo besó. - Eres mi vida.-
Las caricias y los besos se iban intensificando. Los dos se necesitaban mutuamente, y por sobre todo, necesitaban pasar más tiempo juntos.
- Selena …- Gimió Severus.
- ¡PADRE! ¡AYUDAME! ¡PADRE!- Se escuchó desde la habitación de al lado.
- ¡Mi hermano!- Dijo la morocha y se incorporó acomodándose rápidamente el camisón.
- ¡Quédate aquí! Iré a ver.- Sentenció Severus.
- No, voy contigo.- Dijo la morocha aferrándose a él. Ambos caminaron a la habitación contigua. Al entrar, vieron a Draco llorando en los brazos de su padre.
- ¿Hermano?-
- Tuvo otra pesadilla.- Dijo Lucius.
- ¡Me duele!- Se quejó el joven rubio y Selena se sentó junto a él.
- ¿Qué te duele?- Preguntó la muchacha.
- Mi brazo.- Respondió Draco mostrando su brazo que estaba rojo, como si lo hubieran quemado.
- ¿Qué le ocurrió?-
- Probablemente su magia se descontroló a raíz de la pesadilla y se lastimó él mismo.- Explicó Severus analizando el brazo. - Estará bien.- Agregó y agitó su varita convocando un ungüento. Se lo entregó a Lucius y el rubio se lo aplicó a su hijo.
- Severus, necesito hablar un minuto contigo.- Dijo Malfoy y el morocho asintió.
- ¡Padre! No te vallas, no me dejes solo.-
- Enseguida vuelvo.-
- Me quedaré contigo.- Dijo la morocha. - Tranquilo.-
Los adultos se marcharon mientras los dos chicos se quedaron juntos.
- Fue él … el señor tenebroso.-
- ¿Otra vez la pesadilla de la marca?-
- Si, aún me duele.-
- ¿No funciona el ungüento?-
- Un poco, ya no me duele tanto. Pero … estoy seguro de que no me lastime yo mismo.-
- No sé que ocurrió, pero estaremos bien. Sevi y Lu, nos van a cuidar.-
- Duerme conmigo.- Le pidió Draco. - Tengo miedo de dormir solo y estoy muy cansado. No voy a mantenerme despierto por mucho tiempo y …-
- No te preocupes, me quedaré contigo.- Respondió la morocha y se metió en la cama de su hermano. Draco la abrazó y unos minutos después, ambos se habían quedado dormidos.

- Esto no es normal, Severus. No puedes pretender que todo esta bien.-
- ¿Y qué se supone que debería haberle dicho?-
- Lo sé, eso solo los preocuparía aún más.-
- Tendremos que pensar en algo.-
- Él anda por ahí y quiere a mis niños.- Dijo Lucius derrumbándose en un sillón y llevándose las manos al rostro.
- Encontraremos la forma de mantenerlos alejados de él.-
- Sabes bien, que ni siquiera nosotros dos juntos podemos hacerle frente.-
- Lo haremos, no voy a permitir que dañe a mi Selena.-
- Tienes que ayudarme a proteger a mi hijo. Tú tienes un poder mágico superior al mío.-
- Lo haré, no te preocupes. Draco es el hermano de mi novia, no voy a dejarlo a su merced.-
-¿Qué haremos?- Preguntó el rubio.
- Esperar su regreso.-
- ¿Tu marca?-
- Me ha estado picando, ¿Y a ti?-
- También.-
- Es mejor que regresemos con ellos.-
- Sí, tienes razón.-
Ambos adultos regresaron a la habitación de Draco. Al entrar, vieron que los dos pequeños se encontraban abrazados y dormidos. Severus sintió un poco de celos del joven rubio, pero recordó que ambos se aman como hermanos y eso, lo tranquilizo un poco.
- ¿Qué haremos?- Preguntó Lucius viendo a sus pequeños.
- Dejarlos dormir.- Respondió el morocho y se sentó en un sillón del cuarto.
- ¿Te quedarás aquí?-
- Quiero estar cerca de ella.-
- Yo también voy a quedarme.- Dijo el rubio, sentándose en otro sillón.
Los dos adultos, observaron a los chicos dormir y poco a poco, ellos también se quedaron dormidos.
Por la mañana, Draco fue el primero en despertar. Abrió los ojos lentamente y vio a su hermana dormida a su lado y abrazándolo. Un sentimiento calido inundó todo su ser y se sentía muy bien estando así con ella. Era la primera vez que dormían  los dos juntos. El rostro sereno de su hermana lo tranquilizaba, pero la preocupación comenzó a inundarlo. “¿Qué pasará si él regresa? ¿Qué ocurrirá con nosotros? ¿Qué le hará a mi hermana? No puedo permitir que algo le pase. No voy a dejar que me la quite, no voy a perderla. Haré cualquier cosa que ese sujeto me pida, con tal de protegerla. Aunque eso signifique convertirme en un mortifago.”
- Sele …- Le susurró.
- Mmm …-
- Despierta …-
- No …- Gruñó la morocha y Draco rió bajito.
- Vamos, despierta.- Le dijo dándole un beso en la frente.
- No quiero …-
- Sele, tengo que ir al baño.-
- Ve …-
- Tienes que soltarme …-
- Quiero a mi osito.- Respondió la morocha con los ojos cerrados y aferrando con más fuerza a su hermano.
- Yo no soy tu oso de peluche. Déjame ir.-
- Osito …-
- Sele, me estoy haciendo pis.-
- No …-
- ¡SELENA!- Gritó el rubio, sobresaltando al resto de los presentes.
- ¿Qué?- Gruñó la morocha, despertando por completo.
- ¿Qué sucedió?- Preguntaron los adultos al mismo tiempo.
- No me suelta y me estoy haciendo pis.- Dijo el joven rubio.
- Lo siento.- Respondió la muchacha y soltó a su hermano, que se levantó de un salto.
- No sé en que me parezco a tu oso de peluche.- Le dijo Draco y salió corriendo al baño.
- ¿Oso de peluche?- Preguntó Severus.
- Antes dormía con mi osito.-
- Nunca te vi durmiendo con uno.-
- Lo hacía cuando dormía en mi casa muggle y al principio cuando me mude aquí. Pero en Hogwarts, nunca. En parte, porque vos dormías conmigo y por otro lado, porque en la torre me daba vergüenza. Supongo que creí que Draco era mi osito.-
- Así que yo, sirvo como reemplazo de un oso de peluche.- Dijo el profesor de pociones y la morocha lo abrazó.
- No, tú eres mil veces mejor que un osito.-
- ¿Dormiste bien?- Preguntó Lucius.
- Sip, aunque Draco me dio algunas patadas.- Respondió mostrando sus piernas. Tenía algunos moretones que comenzaban a ponerse morados.
- ¿Tu hijo patea dormido?- Preguntó Severus gruñendo, no le agradaba nada que lastimaran a su novia.
- No solo patea, también boxea. Mi pequeña la sacó barata esta vez.-
- No vas a volver a dormir con esa amenaza.- Siseó Snape.
- Sevi, no gruñas. Es mi hermano y no quería dormir solo.-
- Para eso lo tiene a él.- Respondió el profesor de pociones, señalando con la cabeza a Malfoy.
- Pero ustedes se tardaban. No creas que a mi me gusta ser un saco de boxeo.-
- Déjame ver bien tus moretones.-
- No es nada grave.- Respondió la muchacha, pero Snape la alzó y se sentó con ella en un sillón, revisándole atentamente las piernas y gruñendo. Draco regresó unos segundos después.
- ¿Te lastimé?- Preguntó angustiado.
- No, solo me diste algunas patadas.-
- Lo siento, no me di cuenta.- Contestó muy apenado.
- Estoy bien. Sevi, solo esta exagerando.- Dijo la muchacha, mientras su novio le aplicaba una poción sanadora.

Nota de la autora:

Las pesadillas se están intensificando, ¿Cuánto faltará para el regreso de Voldy?
¿Qué sucederá en las clases con Lupin?
Me estoy demorando, mostrando el ambiente familiar de los Malfoy, porque quiero que se vea que tan unidos son. Al mismo tiempo, también sirve para mostrar como poco a poco, Severus comienza a formar parte de esa familia. Lucius ya le ha pedido que le ayude a proteger a su hijo, porque sabe que Snape va a proteger hasta la muerte a la morocha, pero eso no necesariamente se aplicaría al caso de Draco. Pero al parecer Severus también le ha tomado cariño a los dos rubios, quizás comienza a verlos como su propia familia. Una familia que tendrá que sortear muchos obstáculos en un futuro no muy lejano.

Hola Kny: Gracias por entender el pasado de Sevi, realmente esperaba recivir muchas cartas bociferadoras, pero me he salvado. jeje
Me alegra que te guste la vida familiar de los Malfoy porque aquí hay otro capi sobre ella. adoro escribir estas escenas, pero en el próximo capi, regresamos a la escuela ...
las pesadillas ... son un misterio ...

Hola Lau Snape: Si, por suerte Sele ya sospechaba lo que sucedia, y ha perdonado a Lu. después de todo, sabé que él hace esas cosas, pero por sobre todo, sabe que lo hace para protegerla.
sobre el fic de Ari y Lu, me alegra que te guste, hoy lo actualizo junto con este. Y vos donde escribis tus fic?

Hola Lady Drakos! cómo estás? no te preocupes, entiendo que no siempre tienen tiempo de dejar sus comentarios, no te hagas problema.
me alegra que te esten gustando los capis.

les mando un besito a todas. buen fin de semana.

severus snape, lucius malfoy


Tags: severus snape, lucius malfoy, fic, fanfic, drama, romance, lemon

Publicado por miakayuki2006 @ 8:46  | Sele y Sevi vers 1
Comentarios (5)  | Enviar
Comentarios
Publicado por Invitado
Viernes, 20 de febrero de 2009 | 15:32
Kny: me encantan estos capitulos!!!.....en verdad son una familia muy feliz!!!.....estupidos sue?os!!...rayos...solo falta un a?o para que ese cara de serpiente aparesca Llorica...les hace la vida imposible a todos Llorica...asi k draco esta decidido a ser mortifago para proteger a Sele...que tierno...pero estupido!!!....y sobre que pasaria con selena...por k no le piden a dumblendor una mano???...digo...por lo menos voldemort no se le acercaria si esta bajo su cuidado....aunk tampoco es seguro porque harry aun asi se mete en problemas ??...en fin...solo se que k luego del cuarto a?o...las cosas van a empeorar Llorica

espero actualices pronto ^^

cuidate..bye
Publicado por kia malfoy
Domingo, 22 de febrero de 2009 | 13:05
ola.nena..
me nkantoo..!
me parece.. una familia adorable..!
y que los tres quieran proteger..a sele..
xD.. k' envidia...
los tres..super lindos..
k' afortunada es sele..!
pero..buenoo.. .
no quiero que regrese voldy Llorica
Publicado por kia malfoy
Domingo, 22 de febrero de 2009 | 13:34
bueno.. sigo.. opiinandoo..
aver si no te xocas..de mis comentarios.
jeje.
y si.. es asi.
pss.
ni modo.. por que no voy a dejar de pazar..hee..!!Muchas risas
buenoo.... mmm.. me parece.. bien que Lu... y sevi.. se preparen para..el regreso.. de voldy...aunk'...
spero.. k'..solo sea una falsa alarma...
buenoo.
me tngo.. k'..ir..
spero.
actualices..pronto..
y continua..con el de ari y lU.Amor.me mueroo..por saber que sigue..ok.
bzos.
kuidc...
Chica
Publicado por lady drakos
Domingo, 22 de febrero de 2009 | 21:34
^^
aawww!
miaka!
Muchas risas
veras que cada capi
adoro mas tu fic!!
todos tus fic's!
y te tengo un paticion un poco egoista!
;D
veras...
es que como tus fic's son aga bn geniales..
me gustaria que tal vez si tienes chance hicieras
una de draco Malfoy..
no se...
es que el se cree aca galan..
pero no tienee nevia ni nada de eso..
T.T
pobrcito!!
xDD
y la verdad me gustaria que ppudieras hacer un fic
especial para ?l...
claro cuando tengas tiempo!
^^
se que es algo egoista...pero no pude resisitir en pedirlo!
u.u'
en fin!!
ya sabes!
Muchas risas
tu sigue asi de guay!!
^^
ciao! x)
Publicado por Euge
Lunes, 23 de febrero de 2009 | 23:49
amigaaa..sorry estaba de vacaciones y me desconecte full.
pero bueno ya volvi y lo primero que hise fue ponerme al dia con todas las historias..y wow!! si que tienes imaginacion para ir agregando cosas a las historias. Lo cual me encanta jojojjo!!!
bueno siga asi y ojala leea mi post..k esta al ultimo jjajajaaj..!!! cuidece mxiii y besillos
Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.