Viernes, 20 de febrero de 2009

Disclaimer: esta es una historia que se basa en los personajes creados por la adorada J.K. Rowling. Sólo algunos son inventados por mí.

Pareja principal: Lucius Malfoy y Ariadna Bast.

Aclaraciones: Es una historia en un universo alterno. Harry Potter sigue siendo el niño que vivió, Sirius Black es su padrino pero no ha estado en Azkaban, todo lo contrarío, trabaja en el ministerio. He modificado las edades de varios de los personajes, por ejemplo Black y Lupin tienen 30 años y Malfoy 25, esto es para que no halla tanta diferencia de edad entre la pareja protagonista y a su vez esta relacionado con algo de la historia. Por ahora, Severus Snape no tiene previsto aparecer en la historia.
Básicamente se trata de romance, intrigas, drama, lo de siempre, narrada en primera persona por Ariadna.

Aclaración 2: en algunas partes del fic, va a haber un cambio en el narrador

Aclaración 3: ocasionales escenas lemon o de sexo explicito.

Capítulo 10: Intriga

Lucius levantó todos los hechizos y Tonks entró en el lugar, hecha una furia con su pelo rojo fuego y una mirada asesina.
- Apártese de ella Malfoy.- Siseó amenazante y apuntándolo con su varita.
- ¡Tonks no!- Exclamé. - Él vino a curarme, ¿Lo ves? No tengo ni un rasguño.-
- ¿Peque? ¿Segura que estas bien?-
- Cien por ciento genial.-
- No te preocupes por mi, esta mujer no puede moverme ni un pelo.- Dijo Lucius, mirando a Tonks con una mueca.
- No la provoques.- Lo reprendí.
- Me gustaría ver, en que condiciones lo puedo dejar. No me tiente.- Le gruñó Tonks.
Antes de que Lucius abriera su bocota, lo sujeté. - No busques pelea.-
- ¿Por qué cerró la enfermería, si vino a curarla?-
- ¿A caso no recuerda, qué no era bienvenido, ni siquiera por ella?- Le preguntó. Tonks no le respondió.
- ¿Te curó por completo?-
- Sí, mira.- Le dije mostrándole mis brazos. - Te mostraría el resto, pero …- Agregué mirando a Lucius, no podía subirme la remera frente a él.
- Señor Malfoy, esto le traerá problemas.-
- Creí que era algo bueno curar a la señorita Bast.-
- Lo es, pero usted …-
- Lu, ella tiene razón. ¿Qué pasará si él se entera? Tal vez, sería mejor … que me lanzaras el hechizo de nuevo.- Le dije casi en un susurro.
- ¡NO!- Bramó furioso. - No podría, porque se necesita desear lastimar a esa persona, y yo no quiero lastimarte. No te preocupes por el Señor Tenebroso, le diré que te curé para tratar de ganarme tu confianza y …- Lucius se frenó y miró a Tonks.
- ¿Qué?- Le pregunté.
- Ariadna, yo …- “¿Cómo pude ser tan estúpido? Le he dicho a más de uno lo que siento por ella, si resultan ser … los espías del innombrable … estaré en problemas.”
- Ella no va a decirle nada a nadie. Confío en Tonks, y … ella, ya sabía que nosotros éramos amigos.-
- ¿A caso lo publicaste en el profeta? Te pedí que no le dijeras a nadie.- “No sé de que me quejo, si yo hice lo mismo.”
- Ella me conoce demasiado bien. Se dio cuenta sola.- Le respondí encogiéndome de hombros.
- Nunca revelaría nada, que pudiera perjudicar a Ariadna.- Sentenció Tonks mirando a Lucius.
- ¿Qué ibas a decir?-
- Le dirás al resto que te curé, pero que no confías en mi, porque crees que trato de manipularte, ¿De acuerdo?-
- Sí, pero … ¿Y mi abuelo y los demás de la orden?-
- Ellos pensaran eso, nunca confiaran en mí.-
- Pero si yo les dijo y Tonks me apoya …-
- No. Hazme caso, es mejor así.-
- Esta bien.- Le respondí haciendo un pucherito y acarició mi rostro. Tarde o temprano debo decirle la verdad a mi abuelo, no es justo que lo sigan tratando como al resto de los mortífagos cuando no lo es.
- Es tarde, es mejor que duermas. Necesitas descansar.-
- ¿Puedes quedarte?- Le pregunté descaradamente.
- De acuerdo.- Dijo para mi sorpresa. - Pero solo hasta que te duermas. Mañana vendré a verte otra vez.-
- ¿Lo prometes?-
- Te lo prometo.- Me dijo y me dio un beso en la frente, que me hizo estremecerme. -¡Vamos, a dormir!- Agregó y me arropó.

- Estaré afuera.- Dijo la metamorfamaga.
- Bien, solo me quedaré unos minutos más.-
- Puede quedarse todo lo que quiera, a ella le agrada su cercanía.- Me respondió, haciendo que mi corazón de brincos. Es tan hermosa cuando duerme, parece un ángel. Incluso ahora, que esta tan flaca y pálida. Tardará un tiempo en recuperarse del todo, pero por lo menos, esas malditas heridas ya no la atormentan. Por unos instantes creí que iba a besarme en los labios, ¡Que iluso!
No puedo creer que yo le importe tanto.
- Lucius …-
- ¿Ari?-
- Lucius …-
¡Qué linda! Habla dormida.
- Lucius … te quiero.-
¿Ella … ella me quiere? Debo haber escuchado mal, o tan solo … me considera su amigo. Pero por lo menos, está soñando conmigo y no con Black. Es mejor que me vaya … ¡Maldición! Tiene sujeta mi capa.
Traté de soltarme, pero ella se removió inquieta. No puedo despertarla, necesita descansar y es una buena excusa para quedarme a su lado. La contemplé dormir por un largo rato, y sin poder contenerme, acaricié suavemente su rostro, acomodándole algunos mechones de su cabello. Ella parecía sonreír ante mi contacto. ¿Estará realmente dormida?
La observé detenidamente y sí, dormía profundamente. Me gustaría entrar en sus sueños y ver de que se tratan, pero sería abusar demasiado. Hizo un pucherito dormida y no pude contener mi impulso. Apoyé mis labios suavemente sobre los de ella y pude sentir su sabor dulce. Quise seguir y profundizar mi beso, pero no debía destruir su confianza de esta forma. Me aparté, sentándome nuevamente en la silla y la miré dormir, hasta que me quedé dormido.

- ¡Buenos días!- Me dijo sonriendo Lucius.
- ¡Lu! Buenos días, creí que no ibas a quedarte.- Le respondí.
- No pude irme.- Me dijo encogiéndose de hombros.
- ¿Por qué?-
- Porque te aferraste a mi capa.- Me contestó. En ese momento, me di cuenta de que estaba sujetando su capa con todas mis fuerzas.
- Lo siento, me hubieras despertado.- Le dije avergonzada y soltándolo.
- Te veías muy linda durmiendo. No quise despertarte, necesitas descansar.-
- Pero por mi culpa no pudiste dormir.-
- No te preocupes, dormí en la silla. Estoy acostumbrado, incluso puedo dormir de pie.- Me respondió acariciando mi rostro. No pude contenerme y lo abracé. Él me envolvió con sus brazos. - ¿Estás bien?- Me preguntó preocupado.
- Sí, solo quería abrazarte.- Respondí separándome un poco, pero él me abrazó más fuerte.
- Quedémonos así un poco más.- Me pidió y volví a acurrucarme en sus brazos. No sé cuanto tiempo pasó, hasta que …
- ¡ARIADNA1 MALFOY, APARTESE DE ELLA!- Rugió mi abuelo, con su varita en la mano y del extremo salían chispas de colores.
- ¡Abuelo no!- Le dije sin apartarme de Lucius. - Mira, me curó. El señor Malfoy me curó.- No podía llamarlo por su nombre, y él se me quedó mirando.
- ¡Mi pequeña! ¡Estás curada!- Me dijo mi abuelo, abrazándome y haciendo a un lado a Lucius.
- Sí, el señor Malfoy acaba de curarme. ¿Ahora puedo irme de aquí?-
- Ya veremos que dice Madame Pomfrey. Señor Malfoy, ¿Por qué ayudó a mi nieta?-
- Porque era lo correcto.-
- ¿A caso cree que con esto reducirá su sentencia?-
- ¡Abuelo!- Le dije, no puedo creer que salga con eso.
- No señor Bast. No espero nada a cambio.-
- Me sorprende eso, de un mortífago como usted.-
- ¡Abuelo, ya basta! Él me curó, deberías estar agradeciéndole y no atacarlo.-
- Mi niña, eres muy ingenua, como para darte cuenta de cómo piensan estos sujetos.-
Tenía ganas de gritar, no puede ser que actúe de esa forma.
- Ariadna, tranquila.- Me dijo Lucius.
- ¿Cómo se atreve a dirigirse con esa confianza a mi nieta?-
- Señor Bast le pido disculpas por mi atrevimiento. Señorita Bast, ¿Me permitiría hablar un momento a solas con su abuelo?-
No creo que sea una buena idea dejarlo solo con mi abuelo, pero …
- Sí, por supuesto señor Malfoy. Abuelo estaré afuera.- Respondí y traté de levantarme, cuando …
- No, mi niña. Nosotros saldremos.-
¡Maldición! No me dejan salir. Estoy cansada de estar aquí. Madame Pomfrey vino y me revisó. Lucius me había curado correctamente, así que me dio el alta. Aún así, no pude salir mientras ellos hablaban afuera.
Me preocupaba Lucius, debí hablar primero con mi abuelo. Estuvieron más de una hora hablando. Cuando regresaron, mi abuelo tenía cara de pocos amigos.
- Mi niña, ¿Qué dijo Madame Pomfrey?-
- Me dio el alta. Ya puedo regresar a la torre y a las clases.-
- Me alegro Ari. Debo hablar con algunos miembros de la orden, vendré a verte más tarde.- Me dijo y me dio un beso, para luego fulminar con la mirada a Malfoy y marcharse.
Miré a Lucius y … - ¿Qué sucede? ¿Qué le dijiste?-
- La verdad.-
- ¿Qué te dijo?-
- No confía en mi, no cree que realmente quiero ser tu amigo.-
- ¿Qué te va a ocurrir?-
- Nada.-
- ¿Eh?-
- Trató de mandarme a Azkaban … tranquila, no lo hará.- Me dijo antes de que comenzara a hiperventilar.
- ¿Por?- Le pregunté con los ojos llenos de lágrimas.
- No llores.- Me dijo acariciando mi rostro. - Tuve que mentirle.-
- ¿Mentirle?-
- Le dije que si me llevaba a Azkaban, tus heridas se abrirían nuevamente. Y esta vez sería mortal para ti. No hay forma de que sepa que no es verdad.-
- ¡Tonto! De esa forma, mi abuelo nunca confiará en ti.-
- No lo hará, no importa lo que le diga o haga.-
- Ahora, mi abuelo no me dejará estar cerca de ti.-
- No tiene otra opción, sé mentir a lo grande.-
- ¿Qué más le dijiste?-
- Que deberías permanecer a mi lado, las heridas son mágicas y necesitan de magia para mantenerse selladas … así que … debes estar conmigo.-
- ¿Contigo?-
- Como lo hemos estado hasta ahora y además … tendrás que pasar unas horas al día durante las vacaciones conmigo.-
- ¡Genial! Ahora sí podré verte.-
- ¿No te molesta las mentiras que he dicho?-
- No, porque ahora podré verte en vacaciones.- Le dije y lo abrace.

Salí de la enfermería junto al señor Bast, tratando de pensar en que diablos voy a decirle.
- ¿Qué desea a cambio?-  Me preguntó ni bien cerró la puerta.
- ¿Qué?-
- ¿Qué es lo que quiere por haber salvado a mi nieta? ¿La absolución? ¿Dinero? ¿Algún secreto de la orden?-
- ¿Me daría cualquier cosa que yo le pida?-
- Mientras pueda otorgársela lo haré. Mi nieta es todo lo que tengo.-
- Eso es justamente lo que quiero.-
- No le entiendo.-
- Quiero a su nieta.-
- No le voy a entregar a Ariadna, para que la llevé ante …-
- No me ha entendido. Amo a su nieta y quiero casarme con ella.- Bueno, esa es la verdad y nunca tendré mejor oportunidad que esta, para pedir su mano.
- Nunca le entregaré a mi nieta, aún sujeto como usted. Asesino.-
- Traté de ser civilizado, y obtener lo que deseo por las buenas … pero al parecer tendré que recurrir a otros métodos.- No tengo más opción, que mandarme una enorme y astronómica mentira.
- ¿Me esta amenazando?-
- Solo voy a informarle los hechos. Si no me entrega a Ariadna, ella morirá desangrada, lo único que la mantiene a salvo es mi magia.-
- No puedo, no puedo hacerle eso a mi nieta.-
- Sigue sin entenderme. No voy a forzarla a nada, si me ama, me casaré con ella. De lo contrario será libre, lo único que deseo es que me permita cortejarla.-
- ¿Aceptaría un no, de ella?-
- Así es, Ariadna es quien tiene el poder en sus manos.-
- Esta bien, no tengo otra opción.-
- Gracias. Una cosa más, no puede decirle nada acerca de este arreglo … o haré que se arrepienta.-
- Es un mal nacido.-
- Ya me lo han dicho.- Le sonreí socarronamente. Al fin, podré enamorarla sin temor a que su familia me mande al demonio.

Al entrar y darle la noticia de que podremos estar juntos, me mostró la sonrisa más radiante que jamás había visto. ¿En verdad … me quiere?
- ¿Qué te gustaría hacer en vacaciones?-
- Cualquier cosa.- Me respondió.
- ¿Segura que quieres verme?-
- Por supuesto. ¿Qué haces tú en las vacaciones?-
- Hay cosas que es mejor que no sepas.- Por la mirada que puso, me doy cuenta que ya se las ha imaginado. ¿Cómo podría enamorarse de un monstruo como yo?
- Tendremos que pensar en algo.- Me dijo con una sonrisa. Va a lograr que me estalle el corazón o peor, que me le arroje en cima y la obligue a aceptar mis atenciones. - ¿Qué?- Me preguntó. Espero no estar siendo muy transparente en mis expresiones, no quiero asustarla.
- Nada, solo pensaba que es lo que haremos.-
- Lu … ¿Qué ocurrirá con …?-
- No te preocupes por él, ya has comprobado que soy muy bueno mintiendo.-
- Pero él … puede torturarte para hacerte hablar.- Me dijo con la voz temblorosa y acariciando mi rostro. Cada caricia hace que mi cuerpo se encienda, si sigo así, voy a sufrir de combustión espontánea.
- Puedo soportar el dolor físico, mucho más de lo que puedes llegar a imaginar.- Al parecer le que dije no la tranquilizo en lo más mínimo, porque se aferró a mi con mucha fuerza. Si se mueve un poco más cerca, sentirá lo que me ha provocado.
- Quédate conmigo.- Me susurró al oído. - Cuando te llame, no vayas.-
- Ari …- Le dije alejándola un poco, mi erección comenzaba a dolerme atrapada en mi pantalón. - No puedo ignorar su llamado por demasiado tiempo … la marca … produce un dolor muy intenso y va aumentando a medida que pasa el tiempo. Es aún peor que la maldición cruciato.- Le explique y se estremeció. Soy un idiota, como pude nombrar esa maldición sabiendo que la usaron con ella.
- ¿No hay forma de que estés a salvo?-
- Lo estoy cuando estando a tu lado.- Le dije y le di un suave beso en la mejilla, que ocasionó que un suave tono rosado se apera cierra en su rostro.

- Señorita Bast, ¿Va a quedarse?- Me preguntó la enfermera, interrumpiendo el mejor momento de mi vida.
- No, ya nos vamos.- Le dije y tomé a Lucius de la mano para irnos, pero él me soltó bruscamente. Salimos sin decir nada.
- Lo siento, no quise rechazarte de esa forma.-
- Lo sé, perdón. No me di cuenta, de que debemos fingir que … no me agradas.-
- Es lo mejor. Ve con tus amigos, deben tener muchas ganas de verte.-
- Lo haré. Adiós.- Le dije y me di vuelta para marcharme, cuando él me sujeto por la cintura y me jaló. Me dio un beso en la frente y me dejó ir.

- Atilano, tranquilízate.- Dijo Dumbledore.
- ¿Tranquilizarme? ¿Tienes idea de lo qué ese sujeto quiere?-
- Encontraremos la forma de entregarle lo que desea.- Sentenció Lupin, en el momento en que McGonagall y Black llegaban.
- Ahora que todos los miembros estamos presentes, Atilano ¿Quieres contarnos lo que ha ocurrido?-
- Quiere a Ariadna.-
- ¿Qué?- Siseó Black.
- Quiere casarse con Ariadna.-
- ¿Cree que somos idiotas? Él solo quiere manipularnos a través de ella.- Gruñó Black. - ¿No se lo habrá permitido?-
- No tuve opción. Me ha dicho que si no lo dejo estar con mi nieta … va a dejar que se desangre.-

Nota de la autora:

¿Qué sucederá con Ari y Lu?
¿Qué hará la orden en contra de Lu?

Laura Snape: Gracias por tomarte tu tiempo y leer mis fics. Me alegra que te guste esta historia, que cada vez me sale más rara y experimental.

severus snape, lucius malfoy


Tags: lucius malfoy, fic, fanfic, lemon, drama, romanece

Publicado por miakayuki2006 @ 9:21  | el principe de ojos
Comentarios (3)  | Enviar
Comentarios
Publicado por kia malfoy
S?bado, 21 de febrero de 2009 | 19:17
ola... miaka..!
porfavor..
continua..con la historia.. me mueroo.
por..saber.. que va a pazar..
PORFAVOR..!!
si no, me va a dar..algo..
anda..sip..!
jeje..
buenoo...pss..
si no cuando..tengas..timee..
peroo.. si k' me dejas en suspensoo...
muy bonitoo..este capitulo..
buenoo..
nena..kuidate..mucho..
bzythos..!
Publicado por lady drakos
Domingo, 22 de febrero de 2009 | 20:51
awww...!
xO
me encanta el capituloOo!!
>.<'
aww!
en fin...ya sabes
aqui leyendo..
sorry que no te haya podido
firmar antes...
x.x'
es que justo cuando quiero
agrgar comentario se me termina en time...
u.u'
en fin...!
salu2!!
cuidate ucho y continua asi de guay!
^,^

biee! x)
Publicado por lau snape
Lunes, 23 de febrero de 2009 | 14:05
miaka!! x fin subiste xd!! la verdad este fic m encanta xd aunk lo icistes un poko korto este capitulo fue muy intenso xd m encanto!! wena semanaaa!!xao xxxx
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