Jueves, 26 de febrero de 2009

severus snape

Disclaimer: esta es una historia que se basa en uno de los mejores personajes creados por la adorada J.K. Rowling. No, no es Harry Potter, es Severus Snape. (Desearía que Rowling me lo regalara. Jeje.)

Aclaraciones: es un fic que comienza romántico y algo lento para luego haber situaciones bien explicitas. Así que quedan advertidos. Puede haber ocasionales escenas de torturas y violaciones, por lo tanto esta clasificado para mayores de 18.
Los pensamientos van entre comillas.

Personajes principales: Selena, Severus Snape y Lucius Malfoy.

Pareja: Severus Snape y Selena.

Capítulo 28: Megera

- Selena … Selena …- Susurraba el viento. Aunque a la morocha le parecía una locura, no podía resistirse a ese llamado. Su curiosidad era mayor que su sentido común. Caminó siguiendo la voz, sin darse cuenta de que la estaba conduciendo al bosque prohibido.
- Selena … Selena …- Seguía llamándola el viento, cada vez con más insistencia.
- ¿A dónde vas?- Le preguntó Lucius, que la había visto desde el castillo y decidió seguirla.
- No te importa.- Respondió la morocha.
- Cuida tu tono y la forma en que me hablas.-
- No tengo porque hacerlo. No eres mi padre.- Le soltó molesta.
- Soy tu tutor.- Gruñó el rubio, sorprendido por la actitud de la niña.
- No porque yo haya querido.-
- ¿Estas enojada conmigo?-
- No lo sé, quiero estar sola.-
- Regresa al salón, no has comido.-
- No tengo hambre.-
- Hace un rato querías ir a comer, y ahora dices que no tienes hambre, no te entiendo.-
- No me gusta comer, cuando sé que no soy bienvenida en la mesa. Y gracias a ti, nadie me quiere en la mesa gryffindor. Así que hazme un favor y déjame sola.-
- Selena …-
- Vete, no quiero verte.-
- Esta bien, pero aléjate del bosque. Es muy peligroso.- Dijo Lucius y regresó al castillo. Sintiéndose cada vez peor, no solo había ocasionado que la pequeña se molestara con Snape, sino que ahora también estaba molesta con él.
- Selena … Selena …- Volvió a murmurar el viento, cuando Malfoy se alejó. Sin hacerle caso al adulto, la pequeña se interno en el bosque.
- Selena … por aquí … eso es … ven …-
- ¿Quién es?-
- Selena … aquí … ven …-
- ¿Qué quieres?-
- Ven … Selena …- Susurraba el viento, guiándola a lo más profundo del bosque. La morocha caminó durante un largo rato, internándose más y más en el bosque, hasta que llego a un claro. En el lugar, el sol brillaba intensamente y una hermosa mujer de pelo largo, lacio y rubio, la esperaba.
- Selena … Ven … no tengas miedo.- Dijo la mujer y su voz sonaba como una melodía en el viento.
- ¿Quién eres?-
- Me llamo Megera, acércate, solo quiero hablar contigo.-
- ¿Por qué?-
- Porque tenemos una persona en común a la que queremos mucho.-
- ¿A quién?- Preguntó la pequeña, que lentamente se fue acercando a la mujer.
- A mi hijo.-
- ¿Quién es tu hijo?-
- Lucius.- Dijo la mujer con una sonrisa.
- Tú … tu eres una furia.-
- Así es. No te asustes, no voy a lastimarte.-
- ¿Qué quieres conmigo?-
- Pedirte ayuda.-
- ¿Quieres mi ayuda?-
- Sí.-
- ¿Por qué me trajiste hasta aquí?-
- Porque ningún humano debe ver a una furia, salvo que este siendo atormentado por nosotras. Como verás estoy quebrantado algunas leyes, y por eso te traje hasta este lugar apartado.-
- ¿Por qué quieres mi ayuda?-
- Porque eres la única que puede ayudarme.-
- ¿Qué pasa si me rehúso?-
- Nada. Eres un alma pura, por lo que mi magia no puede atormentarte.-
- ¿Qué es lo que deseas?-
- Que ayudes a mi niño.-
- ¿A Lucius? ¿Qué le ocurre?-
- ¿No te has dado cuenta?-
- ¿De qué?-
- De lo mucho que mi niño te ama y te necesita.-
- Yo … lo quiero, como amigo. Yo amo a Severus.-
- Mi niño merece ser feliz. Toda su vida ha sido un infierno, una tortura tras otra, que le han ocasionado un gran pesar y sufrimiento. Necesita que alguien lo ayude a sanar, necesita que le brinden mucho amor. Y es a ti, a quien a elegido.-
- Pero, yo … solo puedo ayudarlo como amiga.-
- Si ayudas a mi niño, te prometo que mis hermanas y yo, nos alejaremos para siempre de ese hombre al que amas.-
- ¿Tengo que dejar a Sevi … e irme con Lu, para que no lo tortures más?-
- Así es.-
- ¿Y tu hermana? Ella quiere tener un bebé con Sevi, y  …-
- No te preocupes por eso. Si aceptas lo que te propongo, ninguna de mis hermanas se acercará a él de ninguna forma, ni para atormentarlo ni para procrear.-
- Pero … él se quedará solo.-
- ¿Quieres que mi hermana se quede con él?-
- No, quiero que sea feliz con … una mujer normal.-
- ¿Te refieres a una mujer humana?-
- Si.-
- Eso no esta dentro de mis posibilidades, pero trataré de encontrar a alguien para él. Tú solo tienes que estar con mi niño y hacerlo feliz.-
- Yo quiero que Lucius sea feliz, pero ….-
- ¿No lo quieres?-
- Sí lo quiero, lo quiero mucho. Pero no de esa forma.-
- En la vida hay que mantener un equilibrio, una cosa a cambio de otra. Si abandonamos a ese hombre al que amas, debe haber algo que lo compense. Tu unión con mi niño, sería lo justo. ¿A caso, quieres ver morir al hombre al que amas bajo nuestro poder?-
- ¡No! No quiero que algo malo le pase a Sevi.-
- Tú tienes el poder para salvarlo. La decisión es tuya.-
- Yo …-
- ¡Ella no tiene que elegir nada!- Siseó el morocho, saliendo desde detrás de un árbol.
- Tú no deberías estar aquí.- Gruñó la furia.
- Y las furias no deberías sellar pactos con almas inocentes. ¡Selena! Ven.- Dijo Snape, y la pequeña corrió hasta él. En cuanto la tuvo cerca, la alzó. - ¿Te encuentras bien?-
- Si, pero … debo elegir. Yo puedo salvarte.-
- Te equivocas.-
- No, ella me dijo …-
- Puedes alejar a las furias de mi, pero me estarías matando en el proceso.-
- No, ellas no van a lastimarte.-
- Pero tú si. Me moriría si me dejaras, ¿No lo entiendes, amor? Eres mi vida, si me dejas, me estarás matando. No podría soportar no volver a tenerte entre mis brazos, no poder besarte, ni verte sonreír, y mucho menos, podría tolerar verte con otro.-
- Sevi …-
- Te amo Selena. Nunca te alejes de mi.-
- Recuérdalo pequeña … él morirá sino aceptas el trato.- Dijo Megera y se desvaneció.
- ¿Qué haremos?- Preguntó Selena a su novio.
- No le hagas caso, encontraré una forma de apartarlas.-
- ¿Seguro … que no quieres estar con esa furia?-
- Solo te quiero a ti.- Dijo Severus y se encaminó al castillo con la niña en upa.
- ¿Cómo me encontraste?-
- Me temo que llegó la hora de confesar.-
- ¿Confesar qué?-
- Te lancé un hechizo localizador, de esa forma siempre puedo saber en donde andas.-
- ¿Cuándo lo hiciste?-
- Después de que te atacó el crotalos pelamis, y estuviste en la enfermería. Nunca me perdoné, que vinieras al bosque con Lockhart. Algo así no iba a volver a suceder, porque desde ese momento sabría exactamente en donde andabas. ¿Te molesta?-
- No, solo es raro. ¿Me has lanzado algún otro hechizo?-
- Por ahora no.-
- ¿Qué? ¿Piensas lanzarme más?-
- Siempre que sean para cuidarte, lo haré.-
- No estas siendo demasiado … guardián.-
- No lo suficiente, si te encuentro en el bosque prohibido y hablando con una furia.-
- Me pregunto … ¿Qué irás a lanzarme ahora?-
- Ya veremos. Desafortunadamente, no hay ningún repelente contra furias o peligros, porque si los hubiera te los lanzaría. Atraes los problemas y los peligros como si fueras un imán.-
- Exagerado.-
- Estabas con una furia.-
- Que no podía hacerme daño.-
- Pero todas las criaturas y los monstruos que habitan el bosque, sí pueden hacerlo.-
- No me pasó nada.-
- Porque yo te encontré.-
- Bueno … sí, pero ...-
- ¿Qué?-
- Tampoco soy tan inútil, como para no poder defenderme sola.-
- ¿Así que crees que puedes defenderte sola?- Dijo Severus enarcando una ceja.
- Sí puedo.-
- Eso lo veremos.- Respondió el adulto, sentándose en un árbol caído y mirando muy serio a la pequeña.
- ¿Qué?-
- Llegó el momento de comprobarlo.- Sentenció y comenzó a hacerle cosquillas a la niña, que no paraba de reír.
- ¡No! … ¡Basta! … ¡Sevi! …- Decía entre risotadas.
- Vamos, defiéndete.- Le dijo Snape sonriendo y siguiendo con las cosquillas. - ¿Te rindes?-
- ¡No! … ¡Basta, Sevi! ….- Seguía riendo la pequeña y pataleando. - ¡Me duele la pancita!- Exclamó y Severus se detuvo. La morocha trató de devolverle las cosquillas pero al adulto no le afectaron. - ¿No tienes cosquillas?-
- No. Eso demuestra que soy más fuerte que tú y que no puedes defenderte sola.-
- No se vale, hiciste trampa.-
- Ninguna criatura te va a avisar que va a atacarte.-
- Pero las cosquillas son mi punto débil.-
- Tendré que entrenarte, para que no las sientas.- Respondió y comenzó a hacerle cosquillas otra vez.
- ¡Sevi! … ¡Me rindo!- Exclamó entre carcajadas.
- Te gané.- Sonrió triunfal el adulto.
- Abusivo.- Le respondió la morocha, haciendo un pucherito.
- Quiero mi premio.-
- ¿Qué premio?-
- Yo gané y los ganadores, reciben un premio.-
- ¿Qué quieres?-
- Un beso.- Respondió Severus y se acercó lentamente para besarla. Apoyó sus labios de forma muy suave y poco a poco, comenzó a profundizar ese beso. Se besaron, hasta quedarse sin aliento y debieron separarse para poder respirar. - Debemos regresar.-
- Esta bien.- Dijo la morocha y tomó de la mano a su novio.
- ¿Hablaste con Lucius?-
- ¿Qué?-
- Después de que te fuiste de la habitación, ¿Volviste a hablar con él?-
- Yo … crucé algunas palabras antes de entrar al bosque, ¿Por qué?-
- Lo vi, cuando salía del castillo para seguirte … se veía … algo triste.- “Por no decir, completamente destruido.”
- Estaba molesta … creo que fui algo brusca con él.-
- Se lo merece. Te ha ocasionado más problemas de los que ha solucionado.-
- No seas tan duro. No tiene malas intenciones, solo quiere ayudarme, aunque no sabe muy bien como hacerlo.-
- Él quiere separarnos.-
- Lo sé.-
- Eres un caso serio, tu compasión por él nos va a traer problemas.-
- No puedo evitarlo.-
- Si lo hicieras, no serías la Selena que conozco y adoro.-
- Entonces, no te quejes.-
- No me quejo, solo me preocupa perderte.-
- Estaremos juntos para siempre.-
- Dices eso, y hace cinco minutos estabas por hacer un trato con una furia para alejarte de mi.-
- Corrección: para salvarte.-
- Puedo arreglármelas solo. Lo único que necesito es algo de tiempo, para encontrar una forma de deshacerme de ellas.-
- No me gusta verte sufrir …-
- Amor … sufriría hasta morir si tu me dejas.-
- No lo haré, no te dejare. Lo prometo.-
- Espero que cumplas esa promesa …- Decía Severus cuando el estómago de la morocha rugió por el hambre.
- Lo siento.- Se disculpó avergonzada.
- ¿No has comido nada?-
- No, en la mesa gry me miraban muy feo.-
- Te llevaré a la cocina y luego pensaré que puedo hacer para que tus compañeros no vuelvan a molestarte.-
- Podrías cambiarme de casa, me gustan los uniformes con verde y plateado.-
- Ya te explique que no puedes cambiarte de casa, aunque yo también desearía que vinieras a Slytherin.-
- Sería un bonito regalo de cumpleaños …-
- Sé que tu cumpleaños es la semana que viene, pero no hay forma de que te cambies.-
- Esta bien, no pierdo nada con seguir insistiendo.-
- Selena …-
- Ya entendí. Me tengo que quedar en gryffindor.-
- ¿Qué vas a querer?-
- ¿Para qué?-
- Para tu cumpleaños.-
- Mmm … no sé …- Decía la morocha, fingiendo pensar. - … a ti.- Dijo al fin.
Severus rió. - Ya me tienes, ¿Alguna otra cosa?-
- No.-
- Tengo que hacerte un regalo y sabes muy bien que soy bastante malo para escoger uno, así que dime que te gustaría que te regalara.-
- No sé, que sea sorpresa.-
- Así me agarra un ataque de desesperación.-
- No eres tan malo haciendo regalos, hasta ahora me han gustado todos los que me has hecho.-
- Porque tenía una buena idea de lo que querías, ahora no la tengo.-
- Improvisa.-
- ¿No vas a darme una pista?-
- Nop.- Respondió Selena, cuando llegaron al cuadro de las frutas. Severus le hizo cosquilla a la pera y la puerta se abrió. La cara del adulto, le provocó una risa a la pequeña.
- ¿Qué?- Gruñó Snape.
- Tu cara, ¿Por qué te molesta tanto hacerle cosquillas al cuadro?-
- Porque me parece una estupidez.-
- ¡Ay! Severus, no tienes que ser tan serio todo el tiempo.-
- Tengo una imagen que mantener.-
- Que se va al demonio, en cuanto estas conmigo.-
- Son cosas distintas.-
- Si tú lo dices.- Le respondió encogiéndose de hombros. Los elfos en seguida los rodearon deseosos de poder servirlos. Los acomodaron en la mesa y unos instantes más tarde, les traían varios platos para que pudieran elegir que comer.
- No comas tanto chocolate, te va hacer mal.- Gruñó el morocho.
- Pero esta muy rico … vamos, pruébalo.-
- No. Ya te dije que no como golosinas ni postres.-
- Mentiroso, ya has comido dulces estando conmigo.- Le contestó, sentándose en el regazo del morocho.
- Siéntate en el banco.- Le dijo frunciendo el seño.
- Nop. Vamos, prueba esta torta mousse de doble chocolate, esta deliciosa.- Le dijo acercándole la cuchara a la boca. - Vamos Sevi, no seas amargo.-
- Selena …- Le dijo con un gruñido, pero la morocha aprovechó que abrió la boca para introducirle la cuchara. - Descarada.- Le siseó.
- No te quejes, que te gustó. Vamos, abre la boca.- Insistió la muchacha y Snape se dio por vencido. Entre los dos, se comieron un par de porciones de la torta, hasta que quedaron satisfechos. - Tienes que limpiarte la boca, te quedaron resto de chocolate.- Le dijo la morocha.
- ¿Aquí?- Preguntó el profesor mientras se limpiaba con una servilleta.
- No, aún tienes un poco.- Le respondió. - Déjame a mi.- Agregó y limpió con un beso la comisura del labio de su novio.
- Tú solo querías una excusa para besarme.-
- Si y funcionó.-
- Eres increíble.- Farfulló poniéndose de pie.
- ¿A dónde vas?-
- Tengo que dar clases en quince minutos.-
- ¡Oh!- Dijo desilusionada.
- Luego podremos estar juntos.-
- Tengo clases de encantamientos a las cuatro.-
- Nos juntaremos después.-
- ¿Lo prometes?-
- Si, ahora vamos.-
- Esta bien.- Le dijo sonriendo.

Severus se encaminó al aula de pociones, mientras la morocha iba a la biblioteca. Por el camino se encontró con los niños de primero de su casa.
- ¿Qué les paso?- Preguntó la morocha a los pequeños que venían llorando.
- Malfoy, es muy pero muy malo.- Respondió un niño.
- Hoy estuvo muy cruel.- Dijo una pequeña.
- Nunca es así, es algo hosco, pero … hoy estaba hecho un demonio.- Aclaró otro pequeño.
- Ya, no llores.- Le dijo Selena a una pequeña.
- Dijo que me iba a convertir en un gnomo.-
- No lo va a hacer, no te preocupes. Ve a lavarte la cara y olvida lo que paso.- Dijo la morocha y los pequeños se marcharon. Ella caminó hasta la oficina del profesor de DCAO, pero en el aula aún quedaban algunos alumnos.
- ¡Son un desastre!- Siseó el adulto. - ¿Es qué no entienden nada?-
- Yo … yo …- Tartamudeaba un pequeño.
- Son una vergüenza, no deberían pertenecer a Slytherin.-
- Nosotros …- Trataba de decir otro pequeño.
- ¿Ustedes, qué? ¿Se avergüenzan de ser unos inútiles, de que los descerebrados gryffindors les ganen en conocimiento? …  ¿Qué?- Rugió al sentir el golpe en la puerta.
- ¿Profesor?-
- He aquí otra descerebrada gryffindor. ¿Qué desea?-
- ¿Puedo hablar con usted?- Dijo la morocha, tratando de mantener la calma.
- Ya esta hablando conmigo, así que escupa a que vino.-
- ¿Puedo hablar en privado?-
- ¿Qué? ¿A caso viene a practicarme sexo oral para levantar sus notas?- Gruñó el rubio.
- Eres un idiota.- Le siseó la morocha y salió del aula. Lucius se mordió el labio y despachó a los pequeños de slytherin para poder ir tras Selena. Tal como lo imaginó, el camino que tomó la muchacha era hacía las mazmorras.
Sin importarle que Snape pudiera arrancarle la cabeza por haberla hecho llorar por tercera vez en el día, se mandó al interior de la oficina del profesor de pociones sin golpear.
- Selena …- Dijo el rubio al entrar. La morocha estaba sentada en la silla de su novio, aferrada a la capa del adulto y llorando. - Lo siento … no quise …-
- ¡Vete! No puedes estar aquí.-
- Tú tampoco.-
- Sí puedo. Sevi me dio permiso de venir cuando yo quiera, aunque él no esté.-
- Selena, yo …-
- Eres de lo peor. La persona más cruel y malvada que conozco.-
- Mi amor, yo …-
- ¿Qué? Eres un asqueroso mortífago de pacotilla. Ahora haznos un favor a los dos y vete.- Le gruñó la muchacha, pero lejos de marcharse, Lucius se acercó a ella.
- Logré que me odiaras.-
- Aún sigues con vida …- Le siseó la morocha.
- Supongo que no por mucho tiempo, si sigo actuando de esta forma.-
- No quiero hablar contigo, vete.-
- Dímelo mirándome a los ojos y me iré. Me marcharé lejos y jamás volverás a verme, ni a saber nada de mi.- Dijo el rubio, con la voz quebrada, pues estaba seguro de que la niña se lo diría.
- Sabes que no te lo diré.-
- ¿Por qué no?-
- También lo sabes.-
- Dímelo.-
- Si te marchas, sufrirás una tortura permanente.-
- ¿Solo por eso …?-
- No quiero ser responsable de algo así.-
- Sabes bien, que no es culpa tuya. Soy el único responsable, yo hice el hechizo.-
- Para ayudarme …-
- No realmente … lo hice para tenerte.-
- Tú me habías dicho que …-
- Qué lo había hecho para ayudarte, de esa forma me dejaba mejor parado que ser sincero. Modifique el hechizo con la única intensión de que fueras mía, pero cuando llegó el momento de volverlo realidad … no pude obligarte. No quiero un títere … quiero que estés conmigo porque de verdad me amas.-
- Eres peligroso …-
- Lo soy … Selena … no me apartes, por favor.- Le pidió, acercando su mano para acariciarle el rostro. Lentamente recorrió su mejilla, con un suave movimiento, mientras le levantaba la cabeza para que lo mirara a los ojos. - Te necesito.-
- Lucius, yo …-
- Dime que quieres … te daré cualquier cosa que me pidas, haré cualquier cosa que desees. Solo dime que debo hacer para tenerte.-
- No hay nada que puedas hacer …-
- No voy a darme por vencido, no quiero vivir sin ti.- Le respondió abrazándola. - Puedo batirme en duelo con Severus si crees que al ganarle seré digno de ti.-
- Y probablemente pierdas la cabeza …- Le dijo muy seria.
- Ya la he perdido. La perdí por ti. Me he rebajado a cortejar a una niña que ni siquiera es digna de mi.- Masculló el adulto.
- Entonces, hazte un favor y busca a alguien de tu nivel. Alguien que no se…- Decía la morocha, cuando de repente Lucius la besó con desesperación. Fue un beso rudo y salvaje, donde succionó y mordisque sus labios, al tiempo que la sujetaba por la cintura y la jalaba hacía él. Selena no podía resistirse, se encontraba atrapada por una oleada de emociones, muchas de las cuales no conocía. Podía sentir el deseo emanando del adulto, un deseo que rayaba en la plena lujuria, pero lo que predominaba era un intenso dolor y soledad. No eran sus sentimientos los que la abrumaban, eran los sentimientos del rubio que se habían filtrado hasta su interior. La marca del hechizo que se encontraba en su omóplato, le ardía y comenzaba a volverse en un dolor insoportable, igual al que sintió cuando Lucius se la había hecho.
- Me duele …- Gimoteó cuando Malfoy se separó de ella, para recuperar el aliento.
- Lo siento, no quise ser tan rudo.- Dijo el rubio, al ver los labios un poco hinchados de la morocha.
- La marca … me quema.- Dijo, aferrándose a él para luego desmayarse en sus brazos. El pánico embargo al adulto, no había ninguna razón para que la marca le doliera a la pequeña. No había forma en que ella pudiera ser lastimada. Antes de que el morocho regresara, Lucius alzó a la niña y la llevó hasta su habitación. Si de alguna forma la había herido, se torturaría el mismo. La recostó en su cama muy suavemente, la rodó para que quedará con el estómago hacía abajo y puso su mano sobre el omóplato. Incluso a través de la tela de la camisa, podía sentir un intenso calor que no debería existir. Volteó a la pequeña nuevamente y le desabrochó la camisa para poder sacársela. Unos segundos después, pudo contemplar la piel enrojecida alrededor de la marca y parecía que estuviera en carne viva. El dolor que Selena debía haber sentido, debió ser tan intenso que eso ocasionó que se desmayara.
Miró la marca, sin saber que hacer. Debió haber imaginado que realizar un hechizo de artes oscuras sobre la niña, no era una buena idea. Pero ahora ya era tarde, lo hecho no podía ser cambiado. Buscó un ungüento para aliviar las heridas, pensando que eso tal vez la podía ayudar. Se lo aplicó con delicadeza pero no dio resultado.
- Lucius …- Lo llamó el hombre del espejo.
- Ahora no.- Siseó molesto.
- Te conviene escucharme …-
- ¿Qué?-
- Deberías saber que no debes jugar con las artes oscuras.-
- Gracias por la enseñanza papi, ahora estoy ocupado.- Respondió burlón.
- Tú le has provocado ese dolor y no se recuperará hasta que encuentres una forma de bloquearlo.-
- ¿Cómo sabe lo que está ocurriendo?-
- Te he dicho que sé muchas cosas …-
- Hable de una vez.-
- El vínculo que has creado, funciona de ambos lados.-
- ¿Qué quiere decir?-
- Que tú puedes saber lo que la niña siente y ella lo que tú sientes. Es por eso que los hechizos de artes oscuras no deben ser modificados.-
- ¡Maldición!- Siseó fastidioso, al darse cuenta de que era su dolor, el que había provocado el desmayo de la pequeña. - Lárguese.-
- Piensa en lo que te dije.- Le respondió el hombre. El rubio se levantó y cubrió el espejo con su capa. Luego regresó junto a la pequeña, apoyó sus labios sobre la marca y la besó. Se recostó a su lado y trato de pensar en algo alegre, y solo le vino a la mente una cosa … los momentos que había pasado junto a ella.
“Estoy perdido.” Pensó, mientras recordaba cada instante que había vivido junto a Selena, la primera vez que la había visto, la primera vez que la besó … momento tras momento … hasta que notó que se estaba calmando y la marca comenzaba a volver a la normalidad.
- ¿Lu?- Preguntó la morocha.
- Mi amor … ¿Te sientes bien?-
- ¿En dónde estamos?- Preguntó al darse cuenta de que estaba semidesnuda y prisionera de los brazos del adulto.
- Te desmayaste … fue mi culpa.- Le respondió aflojando el agarre y ella pudo darse vuelta.
- La marca …-
- ¿Te sigue doliendo?- Preguntó preocupado.
- No, ahora no.-
- Lo siento, te causé mucho dolor. No lo sabía, en verdad, no sabía que el nexo era hacía ambos lados.-
- Tranquilo, ya estoy bien.- Respondió acariciando el rostro del adulto. La angustia de Lucius comenzaba a invadirla.
- Perdóname …-
- Esta bien, olvídalo.-
- Lamento todo lo que te dije …-
- Lo sé, solo estabas molesto.-
- Te amo.- Le dijo y la besó con suavidad. - Me ganaré tu corazón, encontraré la forma de enamorarte.-
- Lucius …- Dijo la pequeña. - No sé que vamos a hacer …-
- Solo déjame estar contigo, solo unos minutos más.-
- De acuerdo, luego debo ir a clases.- Le dijo la morocha y el adulto se acurrucó a su lado. Varios minutos después se había quedado dormido. Selena se levantó lentamente para no despertarlo y lo arropó. Le dio un suave beso en la frente y le escribió una nota avisándole que iba a clases y se la dejó sobre la almohada.
Selena se encaminó a la clase del profesor Flitwick pensando en lo que había sentido … mucho dolor y soledad. Era eso lo que Lucius Malfoy sentía día a día y minuto tras minuto. “¿Por qué no hay una forma en la que todos podamos ser felices?” pensó mientras entraba al aula.

Nota de la autora:

Otro capi, algo corito, lo sé y mil perdones por ello.
¿Cómo que no les gusta la idea de Sevi teniendo un bebé con la furia? Jeje, me lo imaginaba pero me había parecido una idea interesante … como han dicho que no, pues no sucederá. La historia tomará otro rumbo … ya falta poco para que terminen las clases y Sele deberá mudarse con Lu … ¿Qué ocurrirá?
Ya lo sabrán en las próximas entregas, jeje. Por ahora estoy planeando como darle fin al problema de las furias y luego veremos para donde dirijo la historia … seguramente los hechos comiencen a ocurrir un poco más rápido … bueno no adelanto nada más.

Hola Kia Malfoy: Ya me esperaba que fueras la única que quisiera que Sevi y Alecto tengan una bebé. porque eso le dejaba el camino libre a Lu ... lamento que Lu sufra pero ... no puedo evitarlo. Aún no he desicido que será del futuro de Lu ... sea lo que sea ... probablemente no termine con Sele ... no le puedo hacer eso a SEvi, ni Sele ni yo lo podríamos soportar, demasiado cargo de conciencia. igual sé que tú te encargaras de consolarlo.

Hola Kny: Lu no aprende, en este capi la vuelve a hacer llorar. no creo que Sele termine con depre, lo tiene a Sevi para evitarlo, jeje. los gry son algo desconfiados con los sly y la pobre es demasiado amiga de las serpientes ... ya veremos que le pasa con sus compañeros. Ni siquiera una furia se ha podido resistir a los encantos de nuestro morocho, pero bueno ... la mayoría no quiere saber nada con la idea de un bebé, así que ... me quedaré con las ganas de escribirlo. Gracias por darme tu opinión.

Hola Pixel: amiga, qué tal? LA peli, aquí también se supone que se extrena en julio, eso espero porque no aguanto más, quiero ver a mi Sevi, corrección ... nuestro Sevi. Alguién debería darle algunos consejos a Lu, sobre como tratar a Sele, pero en fin ... así es el rubio.

Besitos a todas, buen fin de semana
y cuidense mucho.

severus snape, lucius malfoy


Tags: severus snape, lucius malfoy, fics, fanfics, drama, romance

Publicado por miakayuki2006 @ 8:45  | sele y sevi vers 2
Comentarios (3)  | Enviar
Comentarios
Publicado por kia malfoy
Jueves, 26 de febrero de 2009 | 16:22
ola..nena..
mmm..pss.. k' mal. k' Lu..sufra..
no puede...ser Llorica
pero.. bueno...yo lo consuelo..
uii..si.!
bueno.. mm.. que te dire..
que me enkanto..
ya quiero.saber que sigue.. y como Sevi..
va..a deshacerse..de las furias..
quien es el hombre..del espejo..!???
ya quiero..saber..mas.. bueno..
kuidate..mucho..
ok.
bzos..!!
Publicado por Invitado
Viernes, 27 de febrero de 2009 | 20:01
Kny: pobre Lu...pero vaya k es insistente...
espero k pronto pasen estos malos ratos.......

cuidate....
bye
Publicado por pixel
S?bado, 28 de febrero de 2009 | 13:40
Hi!!! Pfff... pobre sele siempre tiene problemas : con las furias ( menos mal Qe estaba ay Sev xQ si no la ubiera convencido... k zorra es xDD) , con Lucius ( x lo menos se an reconciliado y.... aunke s? Qe a sele le hizo llorar... me hizo gracia lo del sexo oral xDD) Y espero Qe las furias dejen tranQilo a Sev y a Selena y Qe Lucius encuentre otra mujer... xQ Sele es de Sevy!!!

Me alegro de Qe todas hayan dixo Qe no Qieren Qe la furia tenga un hijo con Severus... si no me da un infalto!!

Weno ps te dejo =)... bss y cuidate!!
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