Jueves, 26 de febrero de 2009

lucius malfoy

Disclaimer: esta es una historia que se basa en los personajes creados por la adorada J.K. Rowling. Sólo algunos son inventados por mí.

Pareja principal: Lucius Malfoy y Ariadna Bast.

Aclaraciones: Es una historia en un universo alterno. Harry Potter sigue siendo el niño que vivió, Sirius Black es su padrino pero no ha estado en Azkaban, todo lo contrarío, trabaja en el ministerio. He modificado las edades de varios de los personajes, por ejemplo Black y Lupin tienen 30 años y Malfoy 25, esto es para que no halla tanta diferencia de edad entre la pareja protagonista y a su vez esta relacionado con algo de la historia. Por ahora, Severus Snape no tiene previsto aparecer en la historia.
Básicamente se trata de romance, intrigas, drama, lo de siempre, narrada en primera persona por Ariadna.

Aclaración 2: en algunas partes del fic, va a haber un cambio en el narrador

Aclaración 3: ocasionales escenas lemon o de sexo explicito.

Capítulo 11: Matrimonio.

- Debemos enviarlo a Azkaban. Si lo que Ari necesita es poder mágico, puede usar el mío.- Sentencié.
- Sirius, no tenemos idea de cómo funciona esa maldición.- Me respondió Dumbledore. - Por ahora no tenemos más opción que acceder a la demanda de Malfoy.-
- ¡No!- Siseé. - No voy a dejar a Ari a merced de ese asesino.-
- ¿Crees que yo quiero a mi nieta con ese sujeto?- Me gruñó el señor Bast.
- No, por supuesto que no. Sí yo me caso con ella …-
- Es decisión de mi nieta … Tú ya se lo has pedido y no te ha respondido.-
- Porque los mortífagos nos interrumpieron.-
- Esta bien, puedes regresar a su lado.-
- Gracias.- Le dije sinceramente. - La alejaré de Malfoy, lo prometo.-
Cuando la reunión terminó …
- Sirius …- Me llamó Remus.
- ¿Qué?-
- Ten cuidado.-
- ¿Con qué?-
- Con lo que tienes planeado hacer. Sé que quieres a Ari, pero me temo que estas confundido.-
- No estoy confundido, la amo. La amo tanto como tú amas a Nynphadora.-
- No creo que sea así.-
- ¿Crees que no la amo?-
- Creo que sientes un tremendo amor por ella, pero no como hombre.-
- No me vengas otra vez con ese sermón, de que la quiero como a una hija porque no es así.-
- ¿Seguro?-
- Deseo hacerla mía. Eso te aclara lo que siento por ella. Estuve a su lado en las vacaciones, recorrí su cuerpo y hubiera pasado algo entre nosotros si no fuera por culpa de esos sujetos.- Le respondí molesto y me marché.
No voy a permitir que Malfoy me la quite, ella será mía. Nos amamos y haré que se dé cuenta de ello.

- ¡Ari!- Me dijo Isa cuando entré en la torre y se me arrojó encima. -¡Ari!-
- ¡Ey! Vas a horcarme.-
- ¿Te encuentras bien?- Me preguntó Ron.
- Como nueva.-
- ¿Encontraron el contra hechizo.-
- No realmente. Malfoy me curó.-
- ¿Qué?- Exclamaron todos a coro. Aunque Hermione me miró, dándose cuenta de lo sucedido.
- ¿Por qué lo haría?- Preguntó Harry.
- No lo sé. Habló con mi abuelo en privado, supongo que debe haber pedido algo a cambio.- Odio decir semejante mentira.
- Se aprovecha de todo, son unos asquerosos.- Sentenció Ginny.
- No importa, ahora estoy bien. Me estaba volviendo loca en la enfermería, no pienso volver a ese lugar.- Les dije y todos se echaron a reír.
- Nos alegra que ahora estés bien.- Me dijo Hermy.
- Gracias. Me he perdido una semana de clases, supongo que me ayudaran a ponerme al día.-
- Sí, no te preocupes. De todas formas, no ha habido nada interesante.- Dijo Ron.
- Los profesores han estado muy suaves.- Explicó Harry.
- Han de tener muchos problemas en la orden y han bajado la exigencia. Sin contar que muchos alumnos se han marchado.- Me dijo Isa.
- Ya veo.- Les dije.
- Ahora compartimos todas las clases junto a las cuatro casas.-
- ¿Qué?- Le pregunté a Ginny.
- Sí, han juntado a los alumnos del mismo año y tenemos clases juntos.-
- ¿Tan pocos quedamos?-
- Así es. La mayoría de los Hufflepuff se han marchado, casi la mitad de Ravenclaw también. Los gry y los Slytherins son los que más alumnos han decidido permanecer en el castillo.-
- De hecho, muy pocos slytherins se han marchado, son más que nosotros.- Corrigió Fred.
Pasé gran parte del día poniéndome al día, con las clases y las cosas que habían sucedido. Ya que, mientras estuve en la enfermería me habían mantenido bastante desinformada.
- ¡Regresó! ¡Regresó!- Exclamó Ginny, entrando en la sala común.
- ¿Quién regresó?- Preguntamos a coro, Hermy y yo.
- ¡Sirius!- Exclamó la pelirroja.
- ¡Vamos a verlo!- Sugirió Ron y todos nos dirigimos a su oficina. Tenía muchas ganas de verlo, ya que no lo había vuelto a ver desde ese día en San Mungo. Entramos a la oficina sin golpear y él se sorprendió al vernos. Nos miró a todos, pero en cuanto me distinguió se me acercó y me abrazó con todas sus fuerzas. Era como el abrazo de un oso.
- ¡Ari! ¡Ariadna!- Decía, mientras daba vueltas sosteniéndome por la cintura.
- Ya estoy bien, no te preocupes.- Le dije.
- Ari …-
- Sirius … bájame, me estoy mareando.- Le pedí.
- Lo siento.-
- No es nada.-
- No por esto … por todo lo que te ocurrió por mi culpa.- Me dijo, acariciando mi rostro.
- No fue tu culpa.-
- Lo fue, jamás debí haberte llevado a la Mansión Black.-
- Olvídate de eso, ahora estamos bien.-
- Cásate conmigo.- Me pidió arrodillándose. Los chicos exclamaron sorprendidos y yo no sabía que decirle. En ese momento, entró Dumbledore.
- Sirius … tengo que hablar contigo, lamento esta interrupción.- Dijo el anciano director. Por esta vez, me ha salvado.
- Ari …- Me dijo.
- Sirius … yo …-
- Hablaremos luego, cuando estemos a solas.- Me dijo y me dio un suave beso en los labios. No tuve tiempo de reaccionar.
- ¡Genial!- Dijo Ginny, ni bien se marchó Sirius.
- ¡Felicidades!- Exclamó Ron.
- ¡Ahora sí, seremos oficialmente una familia!- Expresó Harry. Yo solo quería salir corriendo, me sentía atrapada y confundida.
- ¿Le dirás que sí?- Me preguntó Isa.
- No lo sé, es … muy repentino.- Respondí.
- Dile que sí.- Me dijo George.
- Queremos una boda.- Agregó Fred. - Eso, nos levantará el ánimo a todos.-
- Vamos, vamos chicos. Precisa descansar, ha estado dos semanas muy grave y no necesita que la apabullen en este momento.- Sentenció Hermy, desalojando la oficina. Incluso Isa se marchó, dejándonos a las dos solas.
- ¿Te encuentras bien?-
- No lo sé. No sé que voy a decirle.-
- ¿Lo amas?-
- Si … no … Es decir sí, lo quiero mucho, pero …-
- No lo amas de esa forma … no deberías casarte con él si no lo correspondes …-
- Lo sé, pero … no me atrevo a decirle que no.-
- ¿Amas a Malfoy?-
- Sí.- Confesé y me sonrojé. - Pero nunca podré estar con él.-
- No cometas el error de estar con Sirius solo para olvidarte de Malfoy. Si haces eso, nunca serás feliz.-
- Supongo que tienes razón. Debo irme.-
- ¿A dónde?-
- Voy … voy a hablar con Lucius, ¿Puedes cubrirme?-
- Por supuesto, no te preocupes por los chicos.-
- Gracias, Hermy.- Le dije y me marché.

 Caminé hasta la oficina de Malfoy y me quedé parada frente a su puerta durante unos segundos, indecisa sobre lo que iba a decirle. Por fin, golpee la puerta.
- Adelante.- Se escuchó desde el interior.
- Permiso.- Dije asomándome por la puerta.
- ¡Ari! Pasa.- Me dijo con una hermosa sonrisa. - ¿Te sientes bien?- Me preguntó alarmado, al verme.
- No realmente.- Le respondí. Se acercó a mí y me acompañó hasta una silla.
- ¿Qué te ocurre? ¿Te duele algo? Se supone que te curé adecuadamente, lo volveré a hacer.- Me dijo angustiado y tomando su varita.
- No, no es eso. No me duele nada.-
- ¿Qué sucede?-
- Yo … no sé …-
- Ari …- Me dijo tomando mi rostro con su mano y levantándolo para que lo mirara. - Sabes que puedes confiar en mí.-
- Sirius me pidió que me casara con él, delante de todos mis amigos.- Le solté.
- ¿Qué?- Bramó.
- Regresó al castillo y fuimos a verlo con los chicos. No creí que saldría con eso en estos momentos y menos, delante de todos.-
- ¿No quieres casarte con él?-
- No.- Respondí. - Pero …-
- ¿Qué?-
- No me ánimo a decirle que no.-
- ¿Por qué?-
- Porque … sé que le dolería mucho y me necesita.-
- No puedes casarte con alguien si no lo amas. No estas obligada, como lo estuve yo. Eres libre de elegir y casarte con esa persona a la que consideres especial y te haga sentir muy feliz.-
- No sé que voy a hacer.- Le dije y lo abracé. No podía decirle que al que consideraba especial, era a él.
- Tranquila, todo estará bien. No te preocupes.- Me respondió envolviéndome en sus fuertes brazos y haciéndome olvidar de todo. - ¿Confías en mí?- Me preguntó al cabo de unos minutos, sin ni siquiera separarnos.
- Por supuesto.- Le respondí.
- Entonces, deja que yo me haga cargo de esto.-
- ¿Qué vas ha hacer?-
- Lo que hago siempre.-
- ¿Eh?-
- Mentir a lo grande.- Me respondió alejándose un poco, para luego darme un beso en la frente. - Yo voy a cuidarte.- Sentenció, mirándome intensamente y ocasionando que me sonrojara.
- Lucius, yo …-
- Shh.- Me dijo, poniendo un dedo sobre mis labios. - Todo estará bien, me aseguraré de que así sea.- Agregó, jalándome hacía él y me acurruque en su pecho, sintiendo el latido de su corazón.

Ariadna se marchó un rato después. Yo diría que esperanzada. Aún no puedo creer que haya confiado en mi, para alejar a Black. Si supiera lo feliz que eso me hace …
¿Cómo se atrevió ese imbécil a salir con eso, en estos momentos? ¿Es qué no entiende, que ella necesita recuperarse emocionalmente, después de todo lo que ha pasado?
Voy a asegurarme de que Black no vuelva a acercarse a ella. No voy a permitir que la obligue a casarse con él.
- Adelante.- Gruñí al sentir un golpe en la puerta.
- Lamento molestarte.- Me dijo el hombre lobo.
- Lupin, ¿Qué quieres?-
- Hablar contigo.- Me respondió como si eso fuera lo más obvio del mundo.
- ¿Sobre qué?-
- Sobre Ariadna y Sirius.-
Al escuchar ese nombre, la sangre me hirvió. - Pasa.- Mascullé, tratando de mantener la calma.
- No sé si ya te has enterado, pero … Sirius le ha pedido a Ariadna que se case con él.-
- Lo sé. Ella acaba de decírmelo.-
- ¿Te lo dijo recién?-
- Hace unos minutos. Vino a contarme que Black, le acaba de pedir matrimonio delante de todos sus amigos.-
- ¿Se lo dijo otra vez?- Gruñó el hombre lobo. Me pareció que estaba indignado.
- Así es. Ariadna se siente presionada, cree que debe casarse con ese sujeto.-
- Es lo que me temía.- Respondió afligido.
- Creí que estarías feliz.-
- Ya te he dicho lo que opino acerca de la relación de ellos dos.-
- ¿Por qué estas aquí? ¿No te ha dicho, el Señor Bast el acuerdo que he hecho con él?-
- Sí, estoy al tanto. Sin embargo, estoy seguro de que has mentido.-
- ¿Disculpa?-
- Amas a Ariadna, eso lo sé muy bien. Por lo tanto, estoy seguro de que has mentido, con respecto a que ella se desangraría si no pasara tiempo contigo. Supongo que lo has dicho, para poder justificar el pasar unos momentos a su lado.- Me dijo con una sonrisa.
Me quedé helado, no pensé que éste sujeto, fuera a darse cuenta. - ¿Le has dicho al Señor Bast, tu suposición?-
- No.-
- ¿Por qué?-
- Porque eso le dejaría libre el camino a Sirius. Y de esa manera, arruinaría su vida y la de Ari.-
- Ya veo.-
- ¿Vas a interferir?- Me preguntó. 
- Haré lo que sea necesario para que Ariadna sea feliz. Y si no quiere casarse con Black, encontraré una forma de impedirlo.-
- Bien, eso es todo lo que quería saber. Si deseas mi ayuda … puedes contar con ella.-
- Gracias.- Respondí sorprendido y él se marchó.
Instantes después me dirigí al encuentro con mi enemigo.
- ¡Black!- Gruñí, entrando en su oficina.
- Mira lo que trajo el viento … la pestilencia.-
- Ahórrate tus insultos, sabes que no me afectan.-
- Supongo que no. ¿Qué se siente, saber que eres un cornudo? Han de pesarte mucho, después de todo, desde el día en que te casaste, has sido engañado.-
- Narcisa era una zorra y no me casé con ella porque la amara.- Le sisee.
- ¡No te atrevas a hablar de ella de esa forma!- Me gruñó, sujetando su varita.
- Nunca has podido casarte con aquella a quien amas, dime Black ¿Qué se siente?-
- Me casaré con Ariadna.-
- Vengo a informarte que eso no es posible. Verás, escuché el rumor de que le has pedido matrimonio ...-
- Así es, y ella me ha dicho que sí.- Me interrumpió.
“¡Qué caradura!” - Me temo que tendrás que decirle, que te has arrepentido.-
- No lo haré, nos casaremos en una semana.-
- Bien, como desees. Entonces, me temo que a la Señorita Bast, le queda una semana de vida.-
- ¿De qué hablas?-
- Yo la curé.-
- No voy a permitir que la desangres, solo porque va a casarse conmigo.-
- ¡Oh! ¡No! Yo no lo haré. Tú lo harás.-
- ¿Qué quieres decir?-
- Las heridas mágicas, fueron selladas con mi magia. Si algún otro hombre le pone las manos encima de una forma … digamos que comprometedora … anulará mi poder y las heridas se abrirán en forma automática. Se desangrará en pocos minutos y morirá.-
- ¡NO!- Rugió.
- ¡Oh! Sí, Black. Aunque encuentres el contra hechizo, o a alguien dispuesto a lanzárselo nuevamente, eso no funcionará. Solo puede ser curada una vez. ¿Lo entiendes?-
- ¡Maldito!-
- Esta ligada a mi, de por vida. Ahora, ella es mía. Si vuelves a tocarla o a besarla, más allá de un simple roce … morirá en tus brazos. Por lo tanto, te recomiendo que te mantengas alejado de ella.-
- ¿Qué ocurre si te mato?-
- Lo mismo. Puedes acabar conmigo, si así lo deseas. Pero en cuanto le pongas una mano encima … ya lo sabes. Además, si muero … con el tiempo la magia que mantiene las heridas selladas desaparecerá … por donde lo mires, el resultado es el mismo. Es hora de comprobar cuanto la amas.-
- Voy a encontrar la forma de liberarla de ti, lo juro.-
- Buena suerte.- Le respondí y salí del lugar satisfecho. Nunca olvidaré la cara de sufrimiento de Black, esto realmente ha sido un enorme placer.
Ahora Ari, esta a salvo de este sujeto. Solo me queda encontrar la forma de que se enamoré de mi.

Me quede en la habitación, tirada en la cama y contemplando el techo. ¿Qué le dirá Lucius a Sirius para que desista en su petición de matrimonio? Seguramente, alguna mentira como la que le dijo a mi abuelo. No debí pedirle que me ayudara, solo ocasiono que lo vean como a un monstruo. Si supieran lo bueno que es, lo especial que es para mi.
- ¡Ari!-
- ¿Si?-
- Creí que estarías feliz de que Sirius por fin se te declarara.- Me dijo Isa.
- Yo también creía eso, pero … se siente muy extraño.-
- Quizás te hayas asustado. Puedes decirle que sí y esperar hasta que terminemos el cole para casarte.-
- Podría ser, salvo que él quiere casarse lo antes posible. En el verano.-
- Al parecer, le has pegado fuerte.- Me dijo riendo.
- No es gracioso.-
- Sí lo es … te pasaste la mitad de tu vida atormentándome, hablando de Sirius, de lo mucho que te gustaba y bla, bla, bla. Ahora lo tienes a tus pies y sales corriendo. Eso definitivamente es divertido.-
- Tienes un sentido del humor bastante retorcido.-
- Soy novia de un Sly, querida, ¿Qué esperabas?-
- Eres insufrible.- Le respondí rodando mis ojos y ella se echó a reír.
- ¿Qué ocurrió con Malfoy?-
- Nada, me curó.-
- ¿Sigue sin agradarte?-
- Así es.- Respondí automáticamente. - No me curo por ser buena persona, le pidió algo a mi abuelo a cambio.-
- ¿Te molesta? ¿Hubieras preferido que lo hiciera por que le agradas?-
- No. Me molesta que sean así.-
- Nunca cambias, tú siempre queriendo que las personas sean todas buenas. Pero el mundo no es así.-
- Ya lo sé.- Le gruñí.
- Sí ese sujeto trató de conseguir que confiaras más en él, le salió el tiro por la culata.- Se rió Isa.
- Supongo que no son muy brillantes. No me conocen.-
- Eso es verdad. Malfoy esta haciendo todo al revés. Tal vez necesite un poco de ayuda.-
- ¿De qué hablas?-
- Podría ir y darle algunos consejos prácticos de cómo ganarse tu confianza.-
- Deja de decir estupideces.-
- No puedo evitarlo. ¿Es qué no te has fijado … lo infartante que se pone día a día?-
- No, no lo he hecho. -
- Eres una digna nieta de tu abuelo. Jamás te fijarías en un Sly.- Me dijo encogiéndose de hombros.
- Él no es solo un sly …-
- Sí, tienes razón, es un mortífago. En fin, es un desperdicio de hombre.- Respondió Isa, afligida.
No sé porque, esta conversación se sintió muy extraña.

En un lugar alejado y sombrío …
- ¿Cómo le esta yendo a nuestro espía?- Preguntó Voldemort.
- Tiene algunas dificultades, mi señor. No pertenece completamente a la orden.- Respondió un hombre.
- ¿Qué novedades nos ha enviado?-
- Dice que Malfoy curó a la nieta de Bast.-
- Que interesante, ¿Qué más?-
- Al parecer, Malfoy ha querido ganarse su confianza de esa forma, pero … la señorita Bast, lo detesta aún más.-
Voldemort rió. - Esa pequeña es muy complicada, pero es la clave para acabar con la orden. Si logramos adueñarnos de ella … tendremos al Señor Bast y a Black, bajo nuestro poder.-
- Si, señor, por supuesto.-
- Bast y Black son los más poderosos de la orden, luego de Dumbledore, sin ellos en nuestro camino … podremos aplastar al resto de la orden como si fueran meros insectos. ¡Ardelia!-
- Mi señor.- Respondió la mujer, haciendo una reverencia.
- Ve a reunirte con Malfoy, extráele todo la información que puedas. ¿Sabes que método debes usar?- Preguntó el hombre con cara de serpiente, acariciando el rostro de la mujer. Luego deslizó su mano por entre las piernas de Ardelia para estimularla.
- Sí … sí …- Gimió.
- Eres una buena chica. Mi chica.- Dijo Voldemort y la besó. - Ahora ve.-

No entiendo, ¿Por qué si soy su novia, tengo que acostarme con Malfoy? Odio tener que hacer esto, solo quiero ser suya. Solo quiero que él me toque. Ahora no puedo pensar en esto, tengo que concentrarme en parecer desesperada, por ese rubio engreído. Aunque es excelente en la cama … al único al que deseo es a mi Señor. Sí Malfoy supiera que pienso en Mi Señor cada vez que estamos juntos … seguramente le daría un ataque. Aunque estoy segura, de que él piensa en otra mujer cuando me toma, ¿Me gustaría saber quién será?
Me aparecí en Hogsmeade y accioné el comunicador.
- Amor …- Le dije con una falsa sonrisa. - Te necesito, ven a verme.- Le supliqué.
- Ahora voy.- Me respondió. Tengo que reconocer, que siempre esta dispuesto a ayudarme, no solo a calmar mi apetito sexual, sino a reconfortarme cuando estoy deprimida. Siempre ha sido así, siempre nos hemos reconfortado mutuamente. Es una lastima que no haya amor entre nosotros.
- ¡Amor!- Le dije al verlo y me arrojé a sus brazos.
- ¿Qué sucede?- Me preguntó con una voz suave, al tiempo que acariciaba mi espalda. A veces, pienso que podría vivir en esta fantasía con él.
- Hazme tuya.- Le pedí, mientras dirigía su mano a mi sexo para que me acariciara.
- Ardelia … yo …-
- Lucius, por favor. Te necesito.- Le supliqué, y esta vez, fui sincera. Realmente lo necesitaba, me hacía falta que me reconfortara.
- Esta bien, vamos.- Me respondió y fue él, quien nos desvaneció a ambos, llevándonos a mi casa. Nos aparecimos en mi habitación y comenzó a besarme y recorrer mi cuerpo. Actuando como siempre lo hago yo, con prisa y sin miramientos.
- Espera.- Le pedí.
- ¿Qué ocurre?-
- Quiero que esta vez sea diferente … quiero que hagamos el amor.- Sentencié.

Nota de la autora:


Lamento que estos capis sean cortitos, pero a decir verdad, no es un fic muy largo. Aunque el personaje de Ardelia iba a hacer un mero relleno … resultó que va a adquirir un poco de importancia en la historia. Pensando en como continuar el capítulo, terminé encontrando casi el final del fic … jeje. Aún faltan algunos capis más. No sé muy bien cuantos, pero no creo que sean demasiados.

Amiga Kia Malfoy: lamento mucho dejarte con la intriga por tanto tiempo, pero la verdad es que no me dan las horas del día para mantener al día los tres fics. a veces me agarran algunos bloqueos o falta de inspiración y otras veces, me salen situaciones para los capitulos más futuros. jeje. los fics de sele y sevi, me llevan mucho tiempo, sobre todo la vers 1. pero aquí estoy tratando de cumplir.

Querida LAdy Drakos: Te entiendo con lo del tiempo, no te preocupes. me alegra que la historia te este gustando.

Hola Lau Snape!! Me alegra que te guste esta historia. sé que son cortitos estos capis, lo siento ... pero no es una historia muy larga ... no me maten. por lo menos, esta vez actualice más pronto.

besitos a todas. buen fin de semana y cuidense mucho.

miaka snape

severus snape, lucius malfoy


Tags: lucius malfoy, fics, fanfics, drama, romance

Publicado por miakayuki2006 @ 8:55  | el principe de ojos
Comentarios (2)  | Enviar
Comentarios
Publicado por kia malfoy
Jueves, 26 de febrero de 2009 | 15:58
ola..amiga..!!
klaro.. no te preocupes.. yo esperare...
se k' al final.. la espera.. valdra.. la pena..
me enkantan... estos cap..
bueno.. y los de sele.. y sevi..
ni se diga..
grax.. nena..
eres una persona....genial..!!
ok-..
bueno.. me voy..xaaitoo..
kuidate..
bzythos.!
Publicado por lau snape
S?bado, 28 de febrero de 2009 | 11:33
jaja muy bueno el capitulo !! no importa que sean cortos tomate tu tempo k nosotras esperamos xdxd buena semana bsss
Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.