Jueves, 05 de marzo de 2009

severus snape

Disclaimer: esta es una historia que se basa en uno de los mejores personajes creados por la adorada J.K. Rowling. No, no es Harry Potter, es Severus Snape. (Desearía que Rowling me lo regalara. Jeje.)

Aclaraciones: es un fic que comienza romántico y algo lento para luego haber situaciones bien explicitas. Así que quedan advertidos. Puede haber ocasionales escenas de torturas y violaciones, por lo tanto esta clasificado para mayores de 18. Los pensamientos van entre comillas.

Pareja: Severus Snape y Selena.

Capítulo 35: Patronus.

Esta vez, el boggart no asumió ninguna forma corpórea. Todo lo contrarío, se convirtió en una densa nube negra que la envolvió. Era igual que la primera vez que se había enfrentado a uno. La morocha se asustó inmediatamente. No podía ver nada, ni escuchar a nadie, todo era una oscuridad total. Su corazón se aceleró, mientras un aire frío bañaba su cuerpo haciéndola temblar. Pero a diferencia de la primera vez, ninguna imagen venía a su mente. Solo la penumbra interminable y silenciosa, que la perturbaba y asustaba.
- ¡Riddikulus!- Exclamó, pero el boggart no se transformó. Y eso, comenzó a desesperarla. - ¡Riddikulus!- Pronunció nuevamente y nada.
Trató de moverse, pero una enorme fuerza la sujetó en el lugar. Era como si la gravedad, hubiera aumentado en ese sitió y la obligó a arrodillarse.
- ¡Sáquenme de aquí!- Dijo lo más fuerte que pudo. Pero sus palabras regresaban a ella, en un eco ensordecedor.

- ¡Profesor!- Exclamó Harry, al no poder ver a la morocha entre tanta niebla. - ¿Qué ocurre?-
- No lo sé, Harry.- Decía Lupin, mientras realizaba distintos hechizos tratando de hacer desaparecer a ese humo. Harry no lo pensó dos veces y trató de penetrar la densa niebla, pero fue expulsado violentamente, y antes de chocarse contra la pared, Remus creo una burbuja de aire, que aminoró el golpe.
- Hay que sacarla.- Dijo el muchacho, incorporándose nuevamente y acercándose al boggart.
- Harry quédate en donde estas.- Ordenó el adulto.
- No podemos dejarla ahí.-
- No lograrás nada tratando de entrar a la fuerza. Ya has visto que te ha rechazado, hay un escudo tremendamente poderoso, encerrando al boggart y a Selena.- Sentenció Lupin.

- ¡Ayúdenme!- Pedía la morocha desde el interior del boggart, pero sus llamados no podían escucharse desde el exterior. - ¡SEVERUS! ¡AYUDAME! ¡SEVERUS!- Gritó al fin.
En el despacho del frío profesor de pociones, el adulto se removía inquieto de un lado para el otro. Cuando sintió una opresión en el pecho, un dolor punzante que casi le impedía respirar. “¡Selena!” Pensó en ese momento, y corrió hasta el aula de DCAO. Entró sin golpear y se puso pálido, al ver a Potter tratando de abalanzarse dentro del espeso humo y a Lupin realizando distintos hechizos. No había duda, Selena estaba en peligro.
- ¡Severus! ¡Espera!- Trató de detenerlo el hombre lobo. - No funciona, Harry ya trató de entrar.-
- Hazte a un lado.-  Gruñó Snape, empujando rudamente al profesor de DCAO. -¡Selena!- Exclamó y caminó directamente al humo.
Algo extraño ocurrió, una fuerte corriente mágica fluyó, no solo desde el profesor de pociones, sino también desde el interior del boggart. Una corriente mágica que se fusionó y le permitió al morocho entrar al interior del espeso humo negro, como si solamente fuera eso, solo humo. Ahora ambos estaban en el interior del boggart, y a pesar de la oscuridad, los dos podían verse claramente.
- ¡Severus!- Dijo la morocha, cuando el adulto llegó hasta ella y la alzó.
- Amor … tranquila. Estas a salvo.- Le respondió y la niebla desapareció, regresando al interior del baúl. Tanto Lupin como Harry, se sorprendieron al ver lo fácil que había sido para Snape entrar al interior del boggart, y más aún, al sentir como la magia de éste y la de Selena, parecían fusionarse, como si solo fuera una.
- ¡Selena! ¿Te encuentras bien?- Preguntó Harry acercándose a ellos, pero tuvo que frenarse cuando sintió un intenso escalofrío. La hostilidad y la furia que emanaba del jefe de Slytherin, lo había inmovilizado. La morocha tenía el rostro oculto en el cuello del adulto y estaba aferrada a él, con todas sus fuerzas.
- ¿Se encuentran bien?- Preguntó el merodeador.
- No gracias a ti.- Siseó Severus.
- Déjame revisar a la pequeña.- Dijo Remus, pero al igual que Harry, se vio paralizado por el poder que emanaba del morocho. No solo era la magia del Slytherin la que ocasionaba esa sensación. De alguna forma, él estaba controlando la magia de la morocha. - Severus, baja a la pequeña. Podrías lastimarla.-
La mirada de intenso odio que le lanzó el profesor de pociones, hizo que Lupin retrocediera unos pasos.
- No te acerques.- Gruñó el morocho.
- Severus, tu magia esta fuera de control y de algún modo, has ocasionado que la magia de Selena también se saliera de control. Debes alejarte de ella, hasta tranquilizarte. Siéntala en ese banco, nadie se acercará.-
- ¡No me dejes!- Gimoteó la morocha al sentir que su novio, parecía hacerle caso a Lupin. Y el adulto, volvió a aferrarla con todas sus fuerzas.
- ¿Te encuentras bien?- Preguntó Snape, sentándose en el banco con su novia sobre su regazo.
Ella asintió con su cabeza, aferrándose a él. - No me dejes.- Volvió a decir.
- Tranquila, no lo haré. Nunca te dejaré.-
- La oscuridad, todo era oscuridad.-
- Shh, estas a salvo, ahora estoy contigo. No volverás a enfrentarte a un boggart, te lo prometo.-
Lupin y Harry contemplaban a un muy diferente profesor de pociones, uno que era extremadamente suave y dulce con la morocha a la que tenía en brazos. Si no lo hubieran visto, no lo habrían creído.
- Tronsky.- Pronunció Snape y un elfo se apareció en el lugar.
- ¿Me llamó, profesor Snape?-
- Ve por uno de mis alumnos de Slytherin, Draco Malfoy y tráelo aquí de inmediato.-
- Sí, señor. En seguida, señor.- Dijo el elfo y se desvaneció, segundos después se apareció junto al rubio platinado.
- ¿Hermanita? ¿Qué le ocurrió?- Siseó, con una mirada de furia hacia Lupin.
- La atacó el boggart, otra vez.- Dijo Severus. - Llama a tu padre y dile que venga.-
Draco tomó el comunicador que llevaba en el bolsillo del pantalón, tal como se lo había ordenado su padre. Nunca debía separarse de ese comunicador.
- ¡Padre!- Exclamó el joven rubio.
- ¿Qué demonios ocurrió?- Siseó Malfoy.
- Selena, el boggart.-
- Voy para allá.- Respondió rápidamente el adulto, sin necesidad de más explicaciones. Segundos más tarde, Lucius se había aparecido en las rejas de entrada. Mandó un mensaje al castillo, pidiendo que le abrieran.
- Ve a buscar a tu padre a la entrada.- Le ordenó el jefe de su casa.
- Si, voy.- Respondió el joven Malfoy. Le dio un beso en la frente a su hermana y salió corriendo.
- ¿Selena?- Preguntó el profesor de pociones.
- Estoy bien … solo muy cansada. Quédate conmigo.-
- No te preocupes, lo haré. Y en unos minutos, tu padre estará aquí.- Le dijo suavemente el morocho y la muchacha asintió con la cabeza.
Instantes después y azotando la puerta, Lucius Malfoy entró en el lugar seguido por su hijo.
- ¡Mi niña! ¡Mi pequeña! ¿Estás bien?- Preguntó, arrebatándosela de los brazos a Snape.
- Estoy muy cansada … todo era oscuridad … mucha oscuridad.- Respondió acurrucándose en los brazos del rubio. Lucius temblaba de la furia, acunó a su niña por varios minutos y le dio un beso en la frente. Luego se la regresó a Snape, muy lentamente, porque la morocha se había quedado dormida. Alzó su varita y le lanzó un hechizo silenciador, para no despertarla.
- TE LO ADVERTÍ, LUPIN. TE DIJE QUE MI NIÑA, NO DEBÍA ENFRENTARSE A LOS BOGGART. CASI LA PIERDO POR TU CULPA. ME ASEGURARÉ QUE OBTENGAS TU MERECIDO.- Bramó Lucius.
- No sé que es lo que ocurrió, Lucius. No fue normal, un escudo encerró al boggart y a Selena. Por eso no podíamos entrar a sacarla.- Dijo calmadamente Lupin.
- Me importa una mierda tus excusas. Le dije claramente al director y a ti, que no quería que mi niña se enfrentara a los boggart. Me la llevaré y la cambiaré de colegio, no puedo arriesgarme a que la lastimen nuevamente.-
- No será necesario. Al parecer, por alguna extraña razón los boggart cambia su comportamiento frente a ella. Y por eso, la excusaré de que tenga que enfrentarse a uno. Si la cambias de colegio, será más un castigo que una ayuda.-
- Esto no va a evitar, que te haga pagar por lo que ha ocurrido esta noche.- Gruñó Lucius.
Mientras, Severus acariciaba suavemente el rostro de su novia, ante la mirada incrédula de Harry.
- ¿Mi hermana …?- Preguntó Draco al jefe de su casa.
- Se pondrá bien. Necesita descansar.- Le respondió el morocho.
- ¿Puedo acercarme?- Le preguntó el rubio, sintiendo la energía hostil que emanaba de su cuñado.
- Si, puedes hacerlo.- Respondió el adulto, y Draco se acercó lentamente. Tomó la mano de su hermana entre las suyas y la llevó hasta sus labios, para darle un beso.
Toda esa escena, le parecía a Harry completamente irreal. La actitud de esos tres Slytherin, era algo que el chico que vivió, no podía creer. Nunca pensó que Lucius Malfoy iba a reaccionar de esa forma, defendiendo a una niña hija de muggles, porque nunca creyó que ese hombre realmente quisiera a Selena. Tampoco podía haber imaginado, que Draco se mostrara tan preocupado, o necesitara asegurarse de que la morocha estaba bien. Pero lo más extraño de todo el asunto, era Snape. Quién jamás demostró tener ni la más mínima capacidad de sentir afecto por alguien, y sin embargo, estaba ahí, acariciando tiernamente a esa muchacha.
- Tendrás que buscar alguna explicación para lo que ocurrió. Y lo más probable, es que deba enfrentarse nuevamente a un boggart. Esas criaturas …-
- Eres un maldito imbécil, Lupin.- Siseó Severus. - No importa que tan comunes sean esas criaturas. Jamás volverán a acercarse a Selena, no lo permitiré.-
- Severus …-
- Tú no entiendes nada, no la viste agonizar durante días, teniendo miedo de que cada suspiro fuera el último. No la viste consumiéndose, ardiendo en fiebre y gritando cosas sin sentido, sin poder hacer nada por ayudarla o aliviarla.- Siseó el profesor de pociones. Draco y Harry se estremecieron al pensar en lo que Selena había pasado con anterioridad. Ambos sabían acerca del ataque, pero no tenían idea de lo grave que había sido. Sobre todo, porque ella lo suavizaba demasiado, cuando se refería a ese tema.
- Lo lamento, nunca fue mi intención …-
- Ahórrate tus disculpas. Los gryffindors tienden a creerse dueños de la verdad, a sentirse superiores a los demás y hacen lo que se les da la reverenda gana. Pero el mundo no es como ustedes piensan. No vuelvas a acercarte a ella fuera de los horarios de clases … Probablemente recuerdes de lo que soy capaz de hacer. Y para protegerla no me va a temblar la mano, para regresar a mis antiguas practicas.- Gruñó Snape.
- Severus, llévala a dormir a tu cuarto. Me aseguraré de que pasé la semana a tu lado.- Sentenció Lucius y el morocho asintió. Se levantó y se marchó llevando a su novia en upa.
Al llegar a su habitación, la recostó suavemente en su cama y se acomodó a su lado. Mientras ella dormía profundamente, sin saber el revuelo que se había armado.

Lucius se dirigió hecho una furia, hasta el despacho del director, acompañado por Lupin. Subieron por las escaleras ocultas y entraron …
- Va a mantener a este perro rabioso lejos de mi hija.- Siseó Malfoy.
- Voy a pedirte, Lucius, que mantengas el respeto hacia mis profesores.- Dijo el anciano director.
- Haga lo que le digo. No más boggarts y dejará a mi niña que duerma esta semana en la habitación de Severus.-
- Si mal no lo recuerdo, Lucius, no estas en posición de dar ordenes. No perteneces más al consejo escolar.-
- Sigo siendo su padre.- Siseó el rubio.
- Albus, Algo extraño ocurrió esta noche en la clase extra. El boggart se transformó en humo y no pude socorrer a la pequeña.-
- Ya veo.- Dijo pensativamente el Director. - ¿Quién la ayudó? ¿Harry?-
- No, Severus. Entró en el aula y se abalanzó hacia el humo y pudo rescatarla.-
- Lo bueno es que la pequeña esta a salvo. Remus, hazme el favor de avisarle a Minerva de lo sucedido y que la niña dormirá con Severus por unos días.-
- Sí, Albus, lo haré.- Dijo el hombre lobo y se marchó.
- Pagará por esto, Dumbledore.-
- Deberías tener cuidado con las amenazas. Curiosamente, me he enterado de que los padres de la niña, fueron encontrados muertos.-
- Me tienen sin cuidado esos asquerosos muggles.-
- Sospecho, que tú has estado involucrado.-
- No tiene pruebas de ello.-
- No, es verdad. O de lo contrario, ya estarías en una celda en Azkaban. Pero sin embargo, puedo hablar con la pequeña.-
- Haga lo que quiera.- “Fue una suerte que ya se lo haya dicho.”
- Ya veo. ¿También le has confesado que violaste y asesinaste a su verdadera madre? ¿Le has hablado de Aine?-
- No sé a que se refiere.-
- Tarde o temprano, la verdad se sabrá. ¿Crees que la pequeña seguirá a tu lado?-
- ¿Qué es lo que desea?-
- Que la verdad se sepa, que el mal desaparezca. Muchas cosas son las que deseo, pero nada que tú puedas darme.-
- ¿Qué quiere con Selena?-
- Nada en especial. Merece saber la verdad sobre su origen y sobre todo, con quien está.-
- Esta loco, es un viejo senil. Mi niña, era hija de esos muggles, no sé de que me esta hablando.-
- Finge todo lo que quieras, Lucius. Por ahora, te estas saliendo con la tuya.-Respondió Dumbledore. Unos segundos después, McGonagall entró en el lugar.
- Remus me a informado …- Dijo la mujer, y se detuvo al ver a Malfoy.
- Sí, Minerva, es correcto. La niña dormirá por unos días con Severus, hasta que este más tranquila.-
- ¿Todo esta bien, Albus?-
- Sí. El señor Malfoy, ya se marchaba.- Respondió el director y Lucius salió azotando la puerta. Bajó hasta la habitación de Snape y golpeó el cuadro de entrada. Severus se asomó con cara de pocos amigos.
- ¿Qué?- Gruñó.
- Quiero verla.-
- No hagas ruido, esta dormida.-
- Dumbledore … quiere alejarme de mi niña.-
- ¿Para qué haría algo así?-
- Para que mi niña sepa la verdad, sobre quien es su familia. Para que se entere que yo la convertí en huérfana. Es viejo sabe que asesiné a los muggles, si consigue pruebas me enviará a Azkaban.- Respondió Lucius. - ¿La amas?-
- ¿Qué?- Preguntó el morocho confundido, tratando de procesar toda esa información.
- Te pregunté, ¿Sí amas a mi hija?-
- Sabes que sí. Selena es mi vida.-
- Quiero que me prometas, que si algo llega a ocurrirme, si me muero o si me envían a Azkaban, que desaparecerás con ella. Te la llevaras lo más lejos posible, lejos del Señor Tenebroso y lejos de Dumbledore.-
- No lo hará.- Dijo la morocha, que se había despertado.
- Pequeña … ¿Te sientes bien?-
- No me iré a ningún lado, no voy a abandonar a mi familia.- Le respondió abrazándolo.
- Mi niña … tengo que asegurarme de que vas a estar bien.-
- Lo estaré, mientras las personas a las que amo, estén a salvo y a mi lado.-
- Selena, escúchame bien … sabes que en mi pasado he hecho muchas cosas despreciables, y que también en el presente …- Trató de decir el rubio, pero la gryffindor puso su mano sobre sus labios, impidiéndole seguir hablando.
- Te lo he dicho. Nada va a separarnos, somos familia.-
- Mi niña, mi dulce niña.- Dijo Lucius abrazándola con fuerza.
- No dejaré que nadie separe a mi familia. Aunque eso signifique, tener que recurrir a mi estatus de Mafdet. Rogu, me dijo que los Mafdet, tenían un gran poder social y económico, y que no se ha perdido, a pesar de que ellos han desaparecido. Si el heredero regresa, su posición permanece igual que la de sus padres. Y por lo tanto, puedo interferir en muchas cosas.-
- Eso es verdad, pero …-
- ¿No podría protegerte?- Preguntó la morocha, acariciando el rostro del rubio.
- Podrías … pero no deberías. Los Mafdet, nunca ayudarían a alguien como yo.-
- Yo no soy como ellos, ni quiero serlo. Mi único interés, es proteger a las personas a las que amo.-
- Lo sé … no te preocupes por eso ahora. Todo esta bien.-
- Amor, ¿Te encuentras bien?-
- Sí, solo me siento muy cansada, como si hubiera corrido una maratón.-
- ¿Una qué?- Preguntó el rubio.
- Es una competencia muggle. En donde corren de un lado para el otro una gran distancia y gana el que llega primero.- Le explicó Severus.
- Qué tontería.- Dijo el rubio. - ¿No te pasó nada … dentro del boggart?-
- No. Solo había mucha oscuridad, y una fuerza me sujetaba en el mismo lugar.-
- Eso es probablemente, porque ya no tienes los recuerdos de ese elfo.- Dijo Severus. - De lo contrario … te hubiera sucedido lo mismo que la primera vez.-
- ¿Para qué, Dumbledore quiere que conozca mi pasado?-
- Para alejarte de nosotros.- Dijo el rubio.
- ¿Y qué ganaría con eso?-
- No lo sé.-
- ¿Sevi?-
- ¿Si?-
- ¿Qué fue … ese hechizo que usaste?-
- No fue ningún hechizo. Tú magia reaccionó a la mía y ambas se fusionaron. Eso creo un fuerte enlace, que me permitió romper el escudo que te mantenía atrapada junto al boggart.-
- Se sintió … muy bien.- Dijo la morocha sonrojándose. - Como si fuéramos uno solo.-
- Lo sé, yo también lo sentí.- Le dijo, acariciándole el rostro.
- ¿Por qué la primera vez no sucedió lo mismo?-
- Probablemente, porque nuestros sentimientos no eran tan intensos el uno por el otro. Teníamos muchas dudas y confusiones, ninguno sabía que el otro lo quería.-
- Ahora estamos juntos.- Respondió la morocha y le dio un beso muy suave a su novio en los labios.
- Creo que eso, significa que estoy demás.- Dijo el rubio. - Cuida de mi niña, y déjala descansar. Ya tendrás tiempo para mimarla.-
- Puedes quedarte, si lo deseas.- Le dijo Severus.
- Sé cuando sobro. Duerme un rato, mi niña.- Le dijo Lucius y le dio un beso en la frente, para luego marcharse.

En la torre gryffindor, Harry entró corriendo y buscó a sus amigos.
- ¿Ya terminó la clase?- Preguntó la castaña.
- ¿Y Selena?- Preguntó Ron.
- No tienen idea de lo que acaba de pasar.- Soltó Harry, casi sin aliento.
- ¿Qué?- Preguntó Ron con curiosidad y Harry les relató la sucedido.
- ¿Seguro que no era tu boggart?- Preguntó el pelirrojo.
- ¿Qué cosa?-
- Un Snape cariñoso debería ser la pesadilla de cualquiera.- Respondió el muchacho riendo a carcajadas.
- ¡Ronald! No es gracioso.- Lo reprendió la castaña. - Selena ha de haber sufrido mucho enfrentándose a esa niebla, ¿Se la veía bien?-
- No sé.- Respondió Harry. - Snape se la llevó a su habitación por ordenes de Malfoy. Ella estaba … completamente aferrada a él y luego me pareció que se quedo dormida.-
- ¡Pobre!- Dijo el pelirrojo. - Primero un boggart y luego Snape, ella tiene tanta mala suerte como vos.- Agregó mirando a Harry.
- De seguro que esta noche no va a volver.- Dijo la castaña. - ¿Harry?-
- Me preocupa, eso es todo.-
- Mañana podremos verla, ya es muy tarde hay que ir a dormir.- Dijo la muchacha y envió a dormir a los chicos.

Mientras tanto en las mazmorras …
- ¿Sele, está bien?- Preguntó Blaise.
- Esta con Snape, pero se la veía muy agotada.-
- ¿Por qué le ocurrirá eso con los boggarts?- Preguntó Theodore.
- No lo sé. Pero mi padre les advirtió que no la obligaran a enfrentarse a esas criaturas y no le hicieron caso. Casi pierdo a mi hermana.-
- ¿Snape nos dejará verla?- Preguntó Zabini.
- Lo dudo mucho, estaba hecho una furia … al parecer su magia se fusionó.-
- ¿La magia de quién?-
- De mi hermana y la de él.-
- ¡Oh! Eso es  …- Dijo Blaise.
- Lo sé … algo poco común.- Sentenció Draco, mientras Nott apretaba los puños.

En otro lugar de las mazmorras …
- ¿Segura qué te sientes bien?- Preguntó el profesor de pociones.
- Sí, solo muy cansada. Gracias por venir a rescatarme.-
- Ya era hora, de que por una vez llegara a tiempo.-
- No seas tan duro contigo mismo. Siempre has estado a mi lado.- Respondió la morocha, acariciándole el rostro.
- Duerme …-
- Esta bien, pero primero …. ¿Beso?- Preguntó la muchacha y Snape la besó dulcemente. - Ahora sí, hasta mañana.- Agregó y se acurrucó contra el adulto, que la envolvió en sus brazos.
Al día siguiente, ambos se despertaron muy temprano …
- Buenos días.- Dijo la morocha con una enorme sonrisa.
- Hola amor, ¿Cómo te encuentras?-
- Muy pero muy feliz, estoy contigo y dormí como un bebé.-
- Eres terrible.-
- ¿Dormiste bien?- Le preguntó acariciándole el rostro.
- Si, porque estabas a mi lado.-
- Mi Severus … ¿Beso?-
- ¿Ya empezamos desde temprano?-
- Sip, ¿Besito?-
- Uno muy chiquito.- Respondió el adulto y apenas apoyó sus labios en los de ella.
- ¡Oye! Fue muy poco.- Le dijo su novia, haciendo un pucherito y él rió.
- Dijiste “chiquito”.-
- Solo era una forma de decir … ¿Besote?-
- Selena … tenemos que ir a desayunar.-
- Pero …-
- Estamos en la escuela, compórtate.-
- Así se comportan los enamorados …- Protestó.
- Nosotros no … no somos una pareja muy común. Soy adulto y tu profesor.-
- No busques excusas.- Dijo la morocha molesta. - Si no tienes ganas de estar conmigo, solo dilo.- Le gruñó y se levantó.
- ¿A dónde vas?-
- A la torre gry, profesor Snape.-
- ¡Espera! No te enojes.- Le pidió el adulto, sujetándola por la cintura.
- No debería agarrarme de esta forma, los profesores no se comportan de esta manera.-
- Selena …-
- Solo quiero irme.-
- Amor … lo siento, no te enfades.-
- Tarde.-
- ¿Qué sucede?-
- Nada.-
- ¿Vas a regresar a hablarme con una sola palabra?-
- Si.-
- Amor … basta.- Dijo firmemente el adulto.
- No.-
- Selena …-
- Déjame.- Protestó la morocha, tratando de zafarse del agarre de Snape.
- No seas así.-
- Solo quería estar contigo, necesitaba de tus mimos, pero por más de que te lo pedí, me rechazaste. Ahora déjame irme.-
- Lo siento … no me di cuenta, creí que  … solo estabas jugando como siempre.-
- Ahórrate tus excusas.-
- Amor …-
- No empeores las cosas … por favor, déjame ir.- Le pidió firmemente y Severus la soltó. La morocha se marchó dando un portazo, dejando al adulto terriblemente mal.
“Ya lo hice de nuevo. A veces no logró entenderla, pero debí imaginar que no estaba del todo bien, después del ataque de anoche. Soy el peor novio del universo, todavía no sé como es que no me ha dejado.” Pensaba Severus mientras se daba un baño rápido.
Selena caminaba por los oscuros pasillos de las mazmorras, la habitación de su novio era la más alejada del lugar. Pensaba que de ser posible, esa habitación debería estar cerca del centro de la tierra, aún le quedaba un largo trecho por recorrer antes de llegar a las escaleras. Caminaba lentamente y sin ganas, por un instante creyó que Severus la seguiría y podrían reconciliarse, pero al parecer esa no era la intención del adulto.
- ¡Hermanita!- Exclamó el rubio detrás de ella.
- ¡Osito!- Le dijo la morocha y se aferró a él. Blaise y los demás, aparecieron segundos después.
- ¿Qué te ocurre? ¿Te sientes mal?- Preguntó Draco y la muchacha negó con la cabeza.
- ¿Problemas en el paraíso?- Preguntó Nott.
- Si, me pelee con Sevi.- Respondió la morocha, lloriqueando.
- ¿Qué hizo ese idiota ahora?- Le preguntó su hermano.
- Quería mimos y me rechazó.- Explicó y Draco gruñó.
- ¿Sele?- Preguntó Blaise, al ver que temblaba.
- El boggart … fue horrible … todo era oscuridad y no me podía mover … me hizo sentir … muy sola.- Respondió la morocha. Severus se había acercado y escuchó lo que su novia acababa de decir. Estuvo a punto de aproximarse, pero decidió que lo mejor era dejarla con su hermano. Luego, podría hablar con ella y tratar de arreglarse.
- Ya veo … por eso querías mimos.- Dijo el rubio y la morocha asintió.
- ¡Es un imbécil!- Siseó Nott. - ¿Es qué no tiene sentido común?-
- Al parecer no.- Respondió Blaise, encogiéndose de hombros.
- ¿Lo golpeamos?- Preguntó Crabbe.
- No.- Dijo Draco. - Él nos haría puré antes de poder ponerle un dedo encima.-
- ¡Vamos! Te acompañamos hasta el primer piso.- Le dijo Blaise y así lo hicieron. Luego la morocha se fue hasta su sala común. Subió a su habitación, buscó ropa limpia y se fue a dar un baño. Cuando regresó …
- ¿Sele? ¿Te encuentras bien?- Le preguntó la castaña en su habitación.
- Si … solo cansada.-
- Te ves muy triste.-
- No es nada.-
- Lavander y Parvati ya se han marchado … por eso … quería preguntarte …-
- ¿Qué?-
- Es Snape, ¿Verdad?-
- ¿Qué cosa?-
- Tu novio.-
- No, tienes una gran imaginación.-
- Harry me contó lo que sucedió anoche.-
- ¿Y?-
- Dijo algo como que  … tu magia y la de Snape se habían fusionado.-
- ¿Y?- Volvió a preguntar.
- Lo leí en un libro, en las vacaciones de Navidad, ya sabes … algo livianito ...- Dijo la castaña sonrojada. Conociendo a Hermione, “livianito” significaba probablemente un enorme libro, más grande que una enciclopedia.
- ¿Qué leíste?- Preguntó la morocha, con curiosidad.
- Bueno … según el libro … la fusión de magias es algo tremendamente raro … solo se da en los casos en donde hay una relación muy fuerte entre dos personas. Incluso es raro que se de entre padres e hijos, y se supone que la unión en esos casos es de lo más fuerte.-
- Hay excepciones … mira a mis padres … me lanzaron a la calle ni bien supieron lo que era.-
- Si, pero no es así siempre.-
- No, es verdad.-
- ¿Es él?-
- No puedo seguir engañándote … Sí es Severus, pero por favor, no se lo digas a nadie.-
- No lo haré, lo prometo. Tú también sabes mi secreto.-
- Es diferente. Ron y tú son de la misma edad, mientras que Severus y yo … además de que es nuestro profesor.-
- ¿Malfoy lo sabe?-
- Si y esta de acuerdo.-
- ¿Te obligaron?-
- Sabes que no, tú misma has dicho que se necesita un vínculo muy fuerte para fusionar las magias.-
- Tienes razón, lamento haber dudado.-
- No hay problema, supongo que si alguna vez hacemos pública nuestra relación, todos van a pensar eso.-
- ¿Se pelearon?-
- Algo así … quería un poco de su atención pero … cuando estamos en el colegio tiende a distanciarse … esta mañana lo necesitaba y me apartó. Me molesté y me fui.-
- Ya veo … Snape no parece … del tipo sentimental.-
- Supongo que no lo es … tiene … digamos que muchos prejuicios.-
- ¿Quieres quedarte o ir a desayunar?-
- Vamos a desayunar, creo que me hará bien.-
- ¡Ah! Me olvidaba … los chicos van a bombardearte de preguntas.-
- ¿Saben lo que significa … la fusión de magias?-
- No, ¿Crees que agarrarían un libro si no fuera obligatorio?-
- Creo que no, menos mal.-
El resto del día, la morocha lo pasó alternando entre sus amigos de sly y el trío de oro. Hasta que llegó la clase de pociones, por la tarde.
Severus estaba de un humor negro y se la desquitó con los gry, a la primera oportunidad que tuvo. Mientras las pociones hervían en los calderos, llenando la habitación de un extraño perfume que no se sabía a ciencia cierta, si resultaba agradable o no. Se pudo escuchar el revoloteo de un ave fuera del aula, algo que ocasionó que los chicos se desconcentraran. El revoloteo continúo por unos cuantos minutos y luego se sintió el picoteo en la puerta. Furioso, Snape abrió la puerta de par en par … el búho negro con el pecho blanco entró en el aula y se posó en la mesa de trabajo frente a la morocha. Dejando un ramo de flores y una cajita con una nota. Ron se cruzó hasta ella y leyó el pequeño papel.
- “Mi dulce amor … ya no llores más, mereces ser feliz. Te amo. Eternamente tuyo, tu admirador.”-
La morocha se sonrojó a más no poder.
- ¿Qué hay en la caja?- Preguntó Parvati. Selena la abrió y en su interior había un pequeño colgante con forma de mariposa. El búho se marchó libre de sus cargas y pasó volando sobre Snape y soltando sus necesidades sobre el adulto. El profesor de pociones tomó su varita y se limpió, luego camino hasta su novia, destilando furia.
- Este no es lugar para recibir agasajos, Señorita Malfoy.- Siseó y apuntó a las flores con la varita y las convirtió en ceniza. - Esta castiga, diez puntos menos para gryffindor por el escándalo que ha armado.-
- Profesor, no fue culpa mía.- Le respondió la morocha.
- No la he visto, rechazar esos obsequios. Así que asumo que ha de disfrutar llamar la atención. Probablemente sea usted misma, quien se los envía. Ahora, todos a trabajar.- Siseó y los alumnos obedecieron. Selena bajó la cabeza, se sentía muy mal por estar peleada con su novio y no pudo evitar que las lágrimas comenzaran a caérsele. Se sentía tan desdichada, que no pudo concentrarse y por primera vez, su poción se echó a perder. Al terminar la clase …
- Señorita Malfoy, debería perder menos tiempo en estupideces como los admiradores anónimos y dedicarse a estudiar. Lo que acaba de entregarme es una porquería, tiene un uno.- Siseó el adulto. - Quédese, que deberá limpiar los calderos de la clase y sin magia.- Agregó fríamente.
Blaise tuvo que sujetar a Draco, porque el rubio sentía unas ganas terribles de golpear a su cuñado. Cuando los alumnos se marcharon …
- Ahora póngase a limpiar.-
- Severus …-
- Soy el profesor Snape, como usted amablemente me lo recordó esta mañana. Cumpla con el castigo en silencio.- Gruñó.
Selena se puso a lavar caldero tras caldero, mientras lloraba en silencio. Snape se encontraba sentado detrás de su escritorio corrigiendo las pociones.
“Solo logro empeorar todo, ¿Por qué demonios le estoy haciendo esto? Ella no tiene la culpa … ¿Cómo me disculpo ahora?”
- Profesor … ya terminé.- Dijo la morocha, sin levantar el rostro.
El adulto la miró … “¡Genial! Esta llorando por mi culpa y no sé que decirle.”
- ¿Puedo irme?- Preguntó la muchacha, ya que el hombre no le decía nada.
- Sí, puedes marcharte.-
- Con su permiso.- Respondió y se encamino a la puerta. Severus la contempló y se dio cuenta de que tenía las manos sangrando. Acababa de recordar, que la poción que les había hecho preparar el día de hoy, una vez seca, se adhería al caldero casi tan fuerte como el cemento. “¡Maldición! Acabo de torturarla.” Pensó y se levantó a buscarla. Selena corrió con todas sus fuerzas, hasta que …
- ¡Hermanita!- Dijo Draco, que la esperaba al pie de la escalera.
- ¡Hola!-
- ¿No se amigaron?-
- No creo que eso vaya a suceder.- Respondió la morocha y su hermano trató de acercarse, pero ella retrocedió.
- ¿Qué ocurre? ¿Estas molesta conmigo?-
- No, solo quiero regresar a la torre. Nos vemos mañana.- Le dijo y le dio un suave beso en la mejilla, para subir corriendo las escaleras. “No quiero que vea mis manos, se pondrá muy furioso si lo descubre. Y no quiero ni imaginarme lo que haría Lu, si las viera”

- ¿Qué le ha hecho a mi hermana?- Gruñó Draco, interrumpiéndole el paso al jefe de su casa.
- No tengo tiempo para hablar contigo, déjame pasar.-
- Tendrá el tiempo que yo diga, mi hermana no quiso estar conmigo y es su culpa. Ahora va a decirme que demonios le ha hecho.-
- Hazte a un lado.- Gruñó el adulto.

Mientras, la morocha había llegado a la planta baja …
- ¡Onix! ¿Qué haces aquí?- Le preguntó Selena a su kneazle. - Te he dicho que no quiero que salgas de la torre. No debes buscar pelea con la señora Norris, siempre llevas las de perder. No quiero un kneazle sin nariz.- Reprendió la morocha a su mascota. Pero el pequeño kneazle parecía haber visto algo interesante y salió a la carrera. - ¡Onix! ¡Regresa!- Exclamó y corrió detrás de su mascota. El pequeño corrió fuera del castillo, cada vez que Selena estaba a punto de atraparlo, el felino cambiaba de recorrido. Habían llegado hasta casi las rejas del colegio, cuando Onix se quedo quieto, agazapado y poniendo las orejas para atrás.
- ¡Te tengo!- Expresó la morocha, pero un ruido proveniente de las sombras, atrajo su atención. - ¿Quién anda ahí?- Preguntó, mientras a su kneazle se le erizaba el pelo. Un gruñido bajo, salía desde detrás de unos arbustos. “El grim, que nos sea el grim.” Pensaba, cuando una fría brisa, parecía haber espantado al animal que se encontraba escondido.
- ¡Los dementores! ¡Onix corre!- Dijo Selena y corrió hacía el castillo. Aunque el kneazle podía correr mucho más rápido, se mantuvo a la par de su dueña. La morocha se dio vuelta para ver a dos encapuchados que se acercaban velozmente. Al no mirar por donde iba, trastabillo con la raíz sobresalida de un árbol. Cayó al suelo y su pequeño kneazle se colocó frente a ella para protegerla.
- ¡Onix! ¡Vete!- Le ordenó, pero el animal no se movió de su sitio.
Cuando los dementores estaba casi sobre ella, se escuchó a lo lejos a alguien que exclamaba …
- ¡Expecto patronum!-
Una luz intensa, cegó a la morocha. Algo pasó a gran velocidad por donde se encontraba y embistió a los dementores. Cuando las criaturas se marcharon, el patronus regresó caminando lentamente hacía la persona que lo había conjurado. Era la criatura más hermosa que Selena había visto … el patronus tenía forma de un unicornio y agachó la cabeza para que lo acariciaran. La muchacha miró hacia atrás y …
- Es una hembra de unicornio, la criatura más bella y dulce del planeta … te representa a ti.- Dijo Severus, con la mirada triste.
- ¿Cómo me encontraste?-
- Fui a buscarte y te vi correr detrás del kneazle.- Respondió el adulto, cuando su patronus desapareció. Se acercó a su novia algo dubitativo y le extendió la mano para ayudarla a levantarse. - ¿Te encuentras bien?-
- Si … gracias.- Respondió, tomando su mano. Y el adulto puso una expresión de dolor al ver la mano de su novia, llena de cortes y aún sangrando.
- Lo lamento, Selena … no quise …-
- Esta bien.- Respondió, alejándose un poco y escondiendo sus manos. - Debemos regresar.-
- ¿Jamás vas a perdonarme?- Le preguntó quedándose en el lugar, mientras ella caminaba junto a su mascota. Selena se dio vuelta y vio al adulto con los ojos brillosos.
- Creí que … ya no querías estar conmigo.-
- Sí fuera así … mi patronus …-
- Ya antes no había cambiado de forma, ¿Por qué habría de cambiar ahora?-
- Lo entiendo. Ve a la enfermería, debes curarte las manos.-
- No es nada.-
- Podrían infectarse.- Dijo el morocho y se dio vuelta, dirigiéndose hacia las rejas.
- ¿A dónde vas?-
- Al bar …-
- ¡Severus!- Exclamó, alcanzándolo y abrazándolo. - Tranquilo, todo esta bien.-
- Amor …-
- Estamos juntos. Lamento haber sido tan dura contigo.-
- Yo tengo la culpa. Debí imaginarme que me necesitabas. Lo siento …-
- No importa, ya paso. Mi Severus … te amo.- Le dijo la morocha y lo besó.
- Perdóname …- Pidió nuevamente el adulto, cuando se separaron.
- Esta bien, estas perdonado … pero a cambio de otro beso.- Le respondió sonriendo y Snape la besó muy tiernamente.
- Déjame curarte las manos …- Dijo el morocho y Selena le mostró sus manos. - ¡Maldición!- Siseó molesto.
- No es nada, no me duelen.-
- Te torturé.-
- No seas exagerado, le has hecho lo mismo a Harry.-
- ¡Exacto! A él lo odio …. A ti te amo y mira lo que te he hecho.-
- Solo estabas molesto, de seguro no te diste cuenta.-
- Deberías odiarme.- Le dijo, cuando terminó de curarla.
- Eso es imposible.-
- Tú hermano … Draco quiere hablar contigo, me lo cruce cuando … vine a buscarte.-
- Seguramente … va a decirme algo en contra tuya.- Respondió la morocha, frunciendo el seño.
- Y tiene razón.-
- Ya basta, no sigas con eso. No quiero que nos peleemos.-
- Esta bien.- Dijo Severus y la alzó.
- ¿Qué haces?-
- Tratar de compensar los desastres que me he mandado.-
- No te preocupes por eso, ya estoy acostumbrada.-
- Eso no cambia el hecho de que te lastimo.- Dijo el adulto y la morocha no supo que contestarle. - Lo sabía.- Gruñó.
- ¿Sevi?-
- ¿Si?-
- Antes de que llegaran los dementores … me pareció ver a ese … animal o grim o lo que sea entre los arbustos. Onix también se asustó.-
- Quédate aquí.- Le dijo, mientras la bajaba lentamente.
- ¿Qué vas ha hacer?-
- Iré a investigar.-
- ¡No!- Le dijo, sujetándolo del brazo. - Ya se fue, huyó cuando vinieron los dementores.-
- ¿Huyó?-
- Si, fue más vivo que Onix y yo.-
- Entonces, eso no es un grim.-
- ¿Por qué no?-
-  Los grim no escapan de los dementores. Ambos son seres oscuros y por lo tanto, no se sienten afectados por la presencia del otro.-
- ¿Entonces … qué es?-
- No lo sé, pero no quiero que te le acerques.-
- ¿Crees que pueda ser un perro muy grande?-
- Quizás.- Respondió y la alzó nuevamente.
- ¿A dónde me vas a llevar?-
- ¿A dónde quieres ir?- Preguntó enarcando una ceja.
- A tu habitación.- Murmuró, sonrojándose.
- ¿Segura qué quieres estar conmigo?-
- Muy segura.-
- Deberías irte a la torre, serían una buena forma de castigarme.-
- No quiero castigarte. Quiero estar contigo y ser feliz.-
- Debiste decírmelo …-
- ¿Qué cosa?-
- Como te hizo sentir ese boggart.-
- No deseaba preocuparte … sé que es un tontería, pero … me asusté con tanta oscuridad y por el hecho de que no me podía mover. Gritaba y nadie me contestaba … me sentí muy sola e indefensa.-
- Amor … debí protegerte, debí haberme dado cuenta …-
- No importa, ahora estamos juntos.-
- Te amo, mi Selena.- Le dijo mientras entraban al castillo.
- ¡Hermanita! ¡Bájela!- Siseó el rubio y el adulto le hizo caso.
- ¡Osito!- Le respondió y lo abrazó. - ¡Tenías que haber visto! … ¡El patronus!-
- ¿Qué patronus?- Preguntó confundido.
- El patronus de Sevi … es una hembra de unicornio y es muy bonita.-
- ¿Su patronus es una hembra de unicornio?- Le preguntó el rubio a su cuñado.
- Así es.- Respondió el adulto. Draco miró al jefe de su casa y a su hermana.
- ¿Es ella?-
- Representa a Selena.-
- Bueno … yo creí que una garrapata la representaría mejor.-
- ¡Osito!- Le gruñó la morocha.
- ¡Malfoy!- Siseó el adulto.
- ¡Vamos! Siempre anda aferrada a alguien, si no es a usted, es a mí, a mi padre o a Blaise.-
- ¡Osito! Eres malo.-
- Solo me divierto.-
- Ya veras … me voy a vengar.- Le dijo, mirándolo con perspicacia.
- Retiro lo dicho.- Dijo al darse cuenta, de a qué se refería su hermana.
- Ya es muy tarde, osito.-
- Sele … ¡No! ¡Por favor!-
- Ya veremos.-
- Vamos, es hora de ir a cenar.- Dijo el adulto, y los tres se dirigieron al Gran Salón que estaba abarrotado de gente.
- ¿Vienes conmigo?- Preguntó el rubio, mientras Snape, rozó la mano de su novia y se dirigió hacía su asiento.
- Mmm, no sé.-
- Hermanita …-
- ¡Hola Sele!-
- ¡Hola Dabria!- Respondió la morocha y el rubio se puso aún más pálido.
- Hola Draco.-
- ¡Ah! Hola.-
- Este fin de semana, es día de visita al pueblo, ¿Quería saber si te gustaría ir conmigo?- Preguntó la castaña.
- ¿Quieres que te acompañe?- Preguntó la morocha.
- Si, siempre andas con tu hermano y sus amigos, creí que te gustaría un poco de compañía femenina.-
- Ella va a venir con nosotros.- Intervino Draco.
- De hecho, osito, creo que es una idea genial . Me encantaría acompañarte, Dabria.-
- ¡Fenomenal! Inauguraron una tienda, con artículos para enamorados. Me gustaría darle un vistazo, ¿Qué dices?-
- Estupendo, quiero comprar algo especial.-
- Iré con ustedes.- Dijo el rubio.
- No, osito. Eres hombre, por lo tanto tienes testosteronas, esta es una salida para un grupo con estrógenos.-
- ¿Qué son esas cosas? ¿De que hablas?-
- ¡Ups! Lo olvidaba, tú no conoces nada sobre eso. Veras … en el colegio muggle nos enseñaron que la testosterona es una hormona masculina y el estrógeno es la hormona femenina.-
- ¡Qué cosas más ridículas! De todas formas, voy con ustedes.-
- Como quieras, pero no te quejes, si empezamos a ver plumas rosas, anotadores con corazones, mochilas con forma de cora …-
- ¡Ya! ¡Vale! Te entendí, que se diviertan.- Gruñó.
- Draco …- Lo llamó Dabria antes de que el rubio se alejara aún más. - Luego podríamos juntarnos todos a comer en las tres escobas.
- Si, tal vez.- Respondió, haciéndose el poco interesado.
- ¿Crees qué se juntara con nosotras?- Le preguntó la castaña.
- Estoy segura. Gracias por invitarme.-
- En verdad quería salir contigo, no solo por tu hermano.-
Selena rió. - Te creo, no te preocupes. Nos vemos luego.- Le dijo la morocha y se fue a sentar a la mesa gry.

Nota de la autora:

¿Qué opinan de la forma del nuevo patronus de Sevi? Tengo que darle las gracias a Adriana Barrera, seguidora de esta historia en potterfics, que me sugirió la forma de un unicornio. Porque la verdad, a mi no se me ocurría nada. ¡Al fin cambio de forma! Pobre Sevi, por poco y arruina todo, pero Sele también debería decirle las cosas más abiertamente. Debería imaginar que Sevi no se da cuenta de las cosas.
¿Qué opinan de la fusión de magias?
¿Qué sucederá el fin de semana en Hogsmeade, con la salida de chicas?
¿Guardara el secreto Hermione sobre la relación de Sele y Sevi?

Querida Stella! Me encanta dejarlas con la duda, soy algo malvada, jeje. sobre la relación de Sevi y Sele ... mmm ... mmm ... solo te puedo decir que ................ vas a tener que esperar un poquitito más .... Cuánto? .... dos capis más .... las cosas van a avanzar solo un poco más.

Ey! Kia! Ya veremos que va a pasar entre Draco y Dabria ... Si ... yo quiero que Lu sea abuelo, pero todavía no!!! Draco aún no es emocionalmente muy maduro, ya vimos en los libros que recién en cuarto año, los chicos comienzan a sentirse algo atraídos por las chicas, harry por Cho (la peor pareja para mi gusto), Ron por fleur, y Draco ... bueno en ningún libro especifica ese acontecimiento, pero en fin ... va a tener que remar bastante. Ah ... sobre Lu ..................... ya he pensado en algo ... muy interesante, pero .... aún no sabrás nada .... jeje ... paciencia mi amiga, que no quiero arruinar nada.

Kny! amiga, jaja, me gustó mucho la idea de que Theodore fuera el admirador ... era el menos probable de todos, pero ... las cosas no se van a quedar así, jeje. No torneo de los tres/cuatro magos no va a haber, aún estoy planeando lo que va a suceder ... necesito algo más de imaginación y tiempo.

Un último avisito: no me maten, pero tal vez la semana que viene, actualice solo algunos fic y no todos, es que el 17 rindo un final y no voy a tener mucho tiempo, depende de como anden las cosas veo. probablemente esta historia la actualice porque ya tengo escrito los próximos dos capis, pero el resto ... no estoy muy segura.
ahora sí,
besitos y buen fin de semana, cuidensen mucho.

severus snape, lucius malfoy

 


Tags: severus snape, lucius malfoy, fic, fanfic, drama, romance, lemon

Publicado por miakayuki2006 @ 8:37  | Sele y Sevi vers 1
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Comentarios
Publicado por lau snape
Jueves, 05 de marzo de 2009 | 13:23
buen capitulo!!m gusto el patronus de severus!!xd ya kiero leer el siwiente xd asias ywena semana!! x cierto suerte para el 17 !!!bxitos xxxChica
Publicado por Invitado
Jueves, 05 de marzo de 2009 | 19:32
Kny: muy weno!!!!!!!!!
al fin el patronus de severus cambio!!!!....ya era hora ??
espero k ese par alg?n d?a dejen de pelear....snape siempre mete la pata Muchas risas

y dale con el admirador secreto....k hara snape cuando se entere de kien es????........pobre theodor...le espera una muerte dolorosa Muchas risas

a este paso poco a poco todos se enterar?n del noviasgo....ojala k hermione no se lo diga a nadie.....x dios como esk harry no sospecha nada ?? ??

espero el prox. capi!!!
cuidate y k te vaya bien!!!
bye
Publicado por kia malfoy
Viernes, 06 de marzo de 2009 | 23:29
mI.. ni?a..!!
te deseo..toda la suerte..del mundo.. te mando.. mi energia.. positiva.. y muchas.. oraciones... para que te valla.. muy bien.. en tu exam... kuidate.. muxo.. y hechale..ganas..oki...
haa..
y el capitulo.. muy lindoo....
me emociona... lo de sEle...y sevi...y
lo del grimm..
ya quiero..saber..mas.. de todos.. los fics..
hay.. pero.. buenoo.. a vcs.. es bueno.. quedarse.. con la duda..!
jeje.
bueno..nena..
kuidate...
bzythos..!!
Amor
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