Viernes, 13 de marzo de 2009

severus snape

Disclaimer: esta es una historia que se basa en uno de los mejores personajes creados por la adorada J.K. Rowling. No, no es Harry Potter, es Severus Snape. (Desearía que Rowling me lo regalara. Jeje.)

Aclaraciones: es un fic que comienza romántico y algo lento para luego haber situaciones bien explicitas. Así que quedan advertidos. Puede haber ocasionales escenas de torturas y violaciones, por lo tanto esta clasificado para mayores de 18.
Los pensamientos van entre comillas.

Personajes principales: Selena, Severus Snape y Lucius Malfoy.

Pareja: Severus Snape y Selena.

************************ ADVERTENCIA ***************
Escenas de sexo explicito o Lemon, así que ya saben, si no les gusta, salteen la escena o el capi. En cualquiera de los dos casos, nos leemos al final o en el próximo.
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Capítulo 30: ¿Un nuevo novio?

En la oficina del profesor de pociones, Selena estaba en los brazos del rubio, que le acariciaba suavemente el rostro. Mientras que Severus los observaba atentamente, tratando de mantenerse tranquilo, porque sentía que se estaban metiendo en su territorio. Es que, definitivamente la morocha era suya y de nadie más. La única razón, por la cual no mantenía a Lucius alejado, es que sabía que ese rubio decía la verdad, la necesitaba. Pero … había algo más que Severus estaba manteniendo en secreto, aunque Malfoy, parecía haberse dado cuenta.
Luego de que Selena y Lucius se marcharan a clases, Snape se quedó en su despacho, esperando a que se le hiciera la hora de ir a dictar su materia.
- Al fin estas solo.- Le susurró Alecto al oído.
- ¿Qué quieres?- Gruñó Severus.
- Ya lo sabes … a ti.- Dijo la furia sentándose en el regazo del morocho.
- No podemos seguir con esto.-
- Hiciste un trato. Mis hermanas y yo dejamos de atormentarte, a cambio de que estés conmigo. Además de que Megera … no vuelva a acercarse a esa niña.- Dijo la hermosa furia, para luego rozar sus labios con los de Snape. - Ella tiene razón … eres delicioso.-
- Alecto …- Gruñó el profesor.
- Shh … disfrútalo como yo.- Respondió Alecto, besándolo nuevamente y desabrochándole la camisa. Severus no pudo contenerse y se dejó llevar por la lujuria que la furia le hacía sentir. Le quitó el vestido y la acomodó sobre la mesa, ella le quitó el pantalón y el boxer y se abrió de piernas para recibirlo. Se besaron intensamente, mientras sus lenguas danzaban en sus bocas, jugueteando una con la otra. Ella tomó la mano de él y la dirigió hasta su sexo húmedo, para que la acariciara. Snape frotó su mano, concentrándose en el clítoris y escuchando los jadeos que le provocaba. Besó el cuello de Alecto y bajo lamiendo toda la zona, hasta el pecho de la furia, mordisqueo la punta endurecida, mientras su mano se humedecía por los líquidos que salían del sexo de Alecto. Ella estaba más que preparada para recibirlo. Siguió amamantándose, primero de un pecho y luego del otro, a medida que introducía un dedo y después otro en el interior de la furia, provocándole un placer que la volvía loca.
- ¡Más!- Gimió Alecto. - ¡Sigue!- Agregó cuando él, tocó el punto exacto en su interior. Snape sentía como el sexo de la furia se aferraba a sus dedos y sus caderas se movían desesperadamente, faltaba poco para que ella se corriera, sacó sus dedos, para introducir tres. Un roce más y ella se corrió, mojando la mano del morocho y el escritorio, mientras gritaba aferrada a él.
- ¡SEVERUS!- Gimió con todas sus fuerzas y su magia hizo temblar los frascos de las estanterías. - ¡MÁS!- Exigió y él se preparó para penetrarla. Apenas posicionó la cabeza de su pene en la abertura de la furia y se retiró, viendo como Alecto se estremecía sobre el escritorio esperando que la complaciera. Volvió a acomodarse y nuevamente se alejó, esto era lo que más le agradaba de la situación, torturar a la furia, privándola de la liberación que le ofrecía.
- Deja de jugar.- Gimió la furia, cuando Snape se posicionó nuevamente, lo rodeó con sus piernas y lo obligó a introducirse del todo. - ¡Si!- Gimió de placer, cuando él comenzó a moverse de forma salvaje y violenta. Embestida tras embestida, y sus cuerpos se acercaban al clímax, cada penetración era más y más fuerte, hasta que ella no pudo más y se corrió. - ¡SEVERUS!- Gritó fuera de sí y sintiendo una enorme oleada de placer y liberación en todo su cuerpo. Snape siguió penetrándola y unos minutos después, también se corrió.
- ¡SELENA!- Gritó a todo pulmón, para bronca de la furia. Salió del interior de de la furia, se limpió con un hechizo y se vistió rápidamente.
- Estas conmigo, no con esa mocosa.- Gruñó Alecto.
- Quizás mi cuerpo esté contigo, pero mi mente y mi corazón están con ella.-
- Serás mío, todo mío. Tu mente, tu corazón y tu cuerpo, serán míos y no de esa chiquilla que no vale nada.-
- No te atrevas a hablar de Selena.-
- Ya lo verás, haré que te olvides de ella por completo.-
- Hace un mes que estamos fornicando y no he dejado de amar a Selena ni un poco, todo lo contrario. Mientras que a ti …-
- Es mejor que no termines esa frase, o …-
- ¿Qué? ¿Te irás y no volverás?-
- No. Haré que esa mocosa se arrepienta de haber puestos sus ojos en ti.-
- Ella es pura, no puedes herirla.-
- Quizás … no sabes todo sobre nosotras.-
- Aléjate de Selena …-
- Eso depende de ti … te quiero para mi sola.-
- Le pertenezco a ella.-
- Eso lo veremos.- Dijo la furia y se desvaneció. Dejando a un profesor de pociones muy preocupado. No solo le preocupaba lo que la furia podía tramar, lo que más le aterraba era que Selena descubriera el trato que había hecho.

Unos días más tarde …
- ¡Sele!-
- ¡Draco! ¡Hola!-
- Padre te anda buscando, quiere hablar contigo.- Dijo el rubio.
- ¿Dónde está?-
- En su oficina, te acompaño.-
- Seguro.-
- Sele …- Dijo Draco, bajando la cabeza.
- ¿Qué?-
- Estem … no lo tomes como algo personal … me refiero a que yo …-
- ¿De que hablas?-
- Tú y Snape … ¿Son novios?-
- Si … ya te lo dije, ¿Por qué?-
- ¿Cuánto hace que estas aquí?-
- ¿En la biblioteca?-
- Si.-
- Mmm …- Dijo la morocha pensando. - Bueno, creo que un poco más de una hora, ¿Por?-
- Hace un rato … pasé por las mazmorras y … escuché a Snape.-
- ¿Y?-
- No es que sea mal pensado pero … creí que estabas con él.-
- No he visto a Sevi desde el desayuno … ¿Por qué pensaste que estaba con él?-
- No es que sea chismoso, pero … Era obvio que estaba con una mujer … estaban gimiendo. ¡Selena! ¿A dónde vas?- Preguntó Draco, cuando la morocha salió corriendo en sentido contrario. En lugar de seguirla, pensó que lo mejor era avisarle a su padre. - ¡Padre!-
- ¿Dónde está Selena? Te mandé a buscarla.-
- Venía conmigo, hasta que le dije …-
- ¿Qué le dijiste?-
- Qué escuché a Snape en su oficina con una mujer.-
- ¡Idiota!- Le gruñó el adulto a su hijo y corrió hacía las mazmorras.

- ¡Sí! … ¡Severus!- Se escuchaba desde el pasillo en donde se encontraba la oficina del profesor de pociones. Selena no tenía que acercarse más, para reconocer la presencia de quien se encontraba en el interior del lugar.
“Una furia, ¡Está con esa furia!” Pensaba Selena. Abrió la puerta, ocasionando que chocara contra la pared y vio a Severus penetrando a la furia que gemía de placer. Ambos adultos miraron a la puerta y la mirada del morocho se descompuso, al ver a su novia en la entrada. Salió del interior de la furia y se acomodó la ropa con un rápido hechizo.
- Selena … Déjame explicarte.-
- ¡DESVERGONZADO! ERES IGUAL QUE LUCIUS.- Bramó la morocha, que se dio vuelta para salir del lugar y se chocó con el rubio. -¡AQUÍ ESTA EL OTRO! APROVECHA Y FORMEN UN TRIO, USTEDES TRES.- Le gritó y los frascos de las estanterías estallaron en mil pedazos.
- Qué mal genio tiene, para ser tan pequeña.- Dijo la furia divertida. - ¿En dónde estábamos?- Preguntó, atrayendo a Snape hacía ella, pero él se alejó.
Lucius corrió detrás de la pequeña y la sujetó.
- ¡Oye! No te enfades conmigo, por culpa de él.-
- Ustedes dos son iguales, con razón se llevan tan bien. ¿Qué pasa? ¿No te gustan las rubias?-
- No seas tonta.- Dijo el adulto y la alzó.
- ¡Bájame!-
- No, te llevaré conmigo.- Gruñó el rubio, sujetándola con fuerza porque ella pataleaba.
- ¡Lucius! ¡Bájame!-
- No.- Siseó, entrando en su habitación. La arrojó sobre la cama y esperó … unos segundos después, ella estallaba en llanto. Se acercó lentamente y la abrazó.
- ¡Me engañó!- Gimoteaba aferrada al rubio.
- Lo sé. Tranquilízate.-
- ¡No!-
- Te hará mal.-
- No me importa.- Lloraba con todas sus fuerzas. El rubio sacó su varita y la adormeció. La acomodó en la cama, debajo de las sábanas y la miró dormir.
“Hemos hecho todo mal.” Pensó, mientras se debatía en lo que debía hacer.
- Es lo correcto.- Le dijo la voz del espejo.
- ¡No!- Siseó Malfoy.
- Lo correcto, no siempre es lo más fácil y tú lo sabes.-
- No puedo hacerle eso.-
- ¿Prefieres verla sufrir?-
- ¡No! Tiene que haber otra forma.-
- No la hay, esto es lo mejor … para todos. Empezaran de nuevo.-
- No quiero perderla.-
- No la perderás … ella recordará que son amigos.-
- Pero …- Decía Lucius. - Esta bien.- Dijo al fin, luego de una larga pausa. Tomó su varita y la apuntó hacía la pequeña, pronunció un largo hechizo, mientras miles de pequeñas hebras envolvían a Selena como si fuera un capullo. Al terminar, las hebras se desvanecieron y la pequeña despertó.
- Hola … - Dijo el rubio.
- Hola …- Respondió la niña con una enorme sonrisa. - ¿Por qué estoy aquí?-
- Te quedaste dormida, ¿No lo recuerdas?-
- No. No me acuerdo de haber venido a verte.-
- Te conté un cuento y te dormiste. ¿Me quieres?-
- Claro que sí. Eres mi mejor amigo.- Dijo la morocha feliz y lo abrazó. Cuando unos golpes ensordecedores la asustaron.
- Tranquila, debe ser Severus.- Dijo el rubio nervioso. Se levantó y abrió la puerta.
- Selena … déjame …- Decía el morocho, cuando vio que su novia se veía distinta, además de que estaba sonriendo.
- ¡Hola Severus!- Dijo la morocha.
- ¿Amor?- Preguntó confundido.
- ¿Te refieres a mí?- Preguntó Selena, aún más confundida que él.
- ¿Qué demonios le has hecho?- Siseó Snape al rubio.
- Pequeña … tengo que aclarar algo con Severus, ahora regresamos.-
- Esta bien.- Respondió sonriendo.

En un aula cercana …
- ¿Qué le hiciste?-
- Le borré parte de la memoria.-
- ¿Qué? ¿Te has vuelto loco? Ella no es un conejito de pruebas, ni un tiro al blanco. No puedes andar lanzándole distintos hechizos.- Gruñó Severus.
- Lo sé. Pero tú, también tienes la culpa. Hemos hecho todo mal y lo sabes.-
- Eso no justifica que … ¿Me recuerda?-
- Sí, en parte, al igual que a mi. Nos recuerda como sus amigos, nada más. No sabe nada de lo otro … es decir, no recuerda que es tu novia, ni que se ha besado conmigo. Lo ha olvidado.-
- Debería matarte.-
- Pero no lo harás, porque sabes que es lo mejor.-
- Quizás …-
- Hasta que no te deshagas de Alecto y del resto de las furias, Selena estará en peligro. Y yo …-
- Bien … fingiré que solo somos amigos.- Dijo Snape, que prefería ser amigo de Selena antes de que ella, lo echara de su vida para siempre por haberla engañado. Regresaron a la habitación y la morocha los miró con curiosidad.
- ¿Sucede algo?-
- No pequeña, todo esta bien.- Dijo el rubio.
- ¿Severus?-
- Sí, todo esta bien.- Respondió, tratando de controlar la enorme cantidad de emociones que lo atormentaban en ese momento. Cuando la morocha se arrojó a sus brazos.
- Te quiero mucho.- Le dijo sonriendo.
- Y yo a ti.- Respondió Snape.
- ¿Amigos?-
- Sabes que sí.-
- ¿Por qué estas triste?- Preguntó Selena
- Solo estoy cansado. No te preocupes.- Le dijo Snape, acariciándole el rostro.
- Estas triste, a mí no me engañas.- Refunfuñó la muchacha y le dio un beso en la mejilla. Lucius los miraba, a pesar de que había manipulado su memoria. La morocha seguía estando ligada al profesor de pociones, de una forma que ninguno lograba entender. “¿Será que los hechizos no funcionan con ella?” Pensaba Malfoy.

Los días siguientes, Selena parecía ser más feliz que nunca. Reía continuamente y pasaba un rato con Severus, otro con Lucius y luego con sus amigos. No recordaba nada, de las cosas malas que le habían sucedido, pero tampoco de su relación con Snape. Sin embargo, el profundo amor que sentía por Severus, permanecía intacto. Seguía enamorada de él, aunque no se animaba a confesárselo, después de todo, ahora solo eran amigos. Lucius había manipulado sus recuerdos de tal forma, que ella creía que nunca podría haber algo más con Severus que no fuera amistad. Aun así, era feliz de poder estar a su lado de esa forma. También recordaba a la furia, pero no el hecho de haberla visto manteniendo relaciones con su profesor de pociones.
La amistad con ambos adultos se intensificaba, día tras días. El haber podido celebrar su cumpleaños en el castillo, junto a Severus, Lucius y sus amigos Slytherin, la habían hecho enormemente feliz. Malfoy, seguía comportándose como un amigo, sin ningún otro tipo de intensiones. Aunque esta, era realmente la mejor oportunidad que tendría para conquistarla, algo se lo impedía.

- Adelante.- Gruñó Lucius, en su oficina.
- Permiso profesor.- Dijo una alumna de quinto año de Ravenclaw.
- ¿En qué puedo ayudarla?-
- Tengo unas dudas sobre el trabajo que nos mandó a hacer …-
- ¿Qué dudas tiene?- Preguntó el rubio educadamente. Esta chica que acababa de entrar, era a una de las pocas alumnas a las que toleraba. Era muy inteligente pero agradable, no trataba de llamar la atención como el resto de sus compañeras. Lo cual, la convertía en un misterio para el adulto. Sin contar, que cuando venía a preguntarle algo, eran verdaderas dudas y no estúpidas excusas como la de la mayoría.
- Sobre la anfisbena … ¿Tenemos que describir todas sus virtudes medicinales o solo las más importantes? Porque por lo que he leído, son un poco más de un centenar.-
- Solo con las más importantes, estará bien.- Respondió el rubio, mirándola intensamente. La muchacha tenía un cuerpo bien proporcionado, que incluso debajo de su uniforme, se apreciaba su atractivo.
- Y sobre las Lamias … ¿Tenemos que hablar de todos sus supuestos orígenes y las poderes que poseen? Porque usted dijo que no quería más de un pergamino … y yo ya llevó cinco.- Dijo la castaña sonrojándose.
Lucius lo pensó por unos segundos … - ¿Tiene aquí su trabajo?-
- Sí.-
- Déjeme verlo y le diré que partes puede quitar.-
La muchacha se levantó, sacó de su mochilla los cinco rollos de pergamino y rodeó el escritorio de su profesor para dárselos. Cuando el adulto tomó los pergaminos, sus manos se rozaron y una corriente eléctrica fluyó entre ambos. La muchacha se sonrojó y Lucius decidió concentrarse en lo que tenía en las manos, aunque el dulce perfume de la joven lo distraía. Revisó uno por unos los trabajos, corrigiendo algunas partes y haciendo aclaraciones en otra, mientras se lo mostraba a la chica que permaneció parada a su lado.
- ¡Ah! Ya veo …- Dijo la Ravenclaw, ante una aclaración del profesor. - No es parsel lo que hablan, es otro idioma. Creí que como eran mitad serpientes, hablarían ese idioma.- Agregó, para instantes después, apoyarse sobre el escritorio.
- Señorita Tueris … ¿Se encuentra bien?-
- Sí, no es nada … solo estoy algo mareada.-
- Siéntese.- Le dijo, levantándose y ofreciéndole su lugar. La chica se sentó y apoyo su cabeza contra el respaldar. - ¿Cuánto hace que se siente así?-
- Hace unos meses, va y viene. Estaré bien en unos minutos, lamento molestarlo.-
- No diga estupideces … no me molesta.- Dijo el rubio, observándola. La muchacha estaba cada vez más pálida y eso lo preocupaba.
- Permiso profesor.- Dijo Selena asomándose en el aula. - ¿Qué le pasa?-
- Esta mareada.- Respondió Lucius, cuando la morocha se acercó. Selena puso su mano sobre la frente de la chica y …
- Tiene algo de fiebre, deberías llevarla a la enfermería.-
- ¿Tiene fiebre?- Preguntó Malfoy y puso su mano sobre la frente de la Ravenclaw. - Está ardiendo.- Dijo y la alzó.
- No, estaré bien. Ya se me va a pasar.- Dijo Tueris. Selena le abrió la puerta y lo acompañó hasta la enfermería, mientras la muchacha se acurrucaba contra el pecho de su profesor. La morocha, abrió la puerta de la enfermería y llamó a Madame Pomfrey que vino en seguida. Lucius dejó a la Ravenclaw sobre una cama y se hizo a un lado para que la enfermera la revisara. El seño fruncido de la mujer, no era un buen augurio y Lucius ya lo sabía.
- ¿Qué le ocurre?- Preguntó el rubio.
- Hablemos afuera.- Sentenció la mujer, luego de adormecer a la muchacha. Selena y Malfoy la siguieron. - Esta muy débil … tengo que informárselo a Minerva, al director y por supuesto al profesor Flitwick.-
- ¿Qué tiene?- Preguntó Selena.
- Es una extraña enfermedad, que suele agarrarle a las brujas y magos muy jóvenes y algo débiles. La enfermedad le consume la magia hasta matarlos. Ya sospechábamos que esto podía ocurrirle a la señorita Tueris.-
- ¿Por qué?- Preguntó Selena.
- Porque su madre cayó gravemente enferma durante el embarazo, solo vivió lo suficiente para darla a luz. Al no poder nutrirse adecuadamente durante su desarrollo, no solo de alimentos sino también de magia … la ha hecho una persona muy débil.-
- ¿Nutrirse de magia?-
- Así es. Durante el desarrollo en el vientre de las madres, los magos y las brujas absorben no solo los nutrientes sino también la magia.-
- ¿Y los hijos de muggles? ¿Cómo hacen?-
- Eso es un misterio, que aún no se ha podido revelar.-
- ¿Pueden curarla?-
- Tal vez … necesita de alguien que le ceda un poco de su magia, todos los días por el resto de su vida.-
- Yo puedo hacerlo.- Dijo Selena, que quería ayudar a la muchacha.
- Eres muy buena, pero tu magia no es suficiente.-
- ¿Por qué no?-
- Aún no has alcanzado tu máximo potencial, eso se logra cuando cumples la mayoría de edad. La señorita Tueris, necesita de la magia de un mago adulto, no de una bruja. La magia siempre debe provenir de alguien de diferente sexo.-
- Ya veo …- Dijo la morocha.
- Voy ha buscar a los profesores. Pueden quedarse con ella durante un rato, sí así lo desean.- Dijo la enfermera y se marchó.
Selena y Lucius regresaron al interior de la enfermería y se acercaron a la muchacha.
- ¿Crees que puedan encontrar a alguien que la ayude?- Preguntó Selena.
- Probablemente …- Dijo el rubio pensativo.
- ¿Qué?-
- ¿Crees que yo pueda ayudarla?-
- ¿Tú?- Preguntó la morocha sorprendida.
- Sí, soy mago, adulto y tengo un buen nivel de magia.-
- ¿Podrías hacerlo? Es decir … estas ayudándome a mí … ¿No sería demasiado?-
- Son cosas diferentes. A ti, te ayudo a mantener tu magia bajo control, no te estoy dando de la mía. Por lo que podría tranquilamente, ofrecérsela a ella.-
- ¿Profesor?- Dijo la Ravenclaw.
- Tranquila. Te encuentras en la enfermería.- Respondió Lucius tomando la mano que la chica le había extendido. Selena los miraba atentamente, se sentía algo extraño entre ellos. Como si hubiera una fuerte conexión de la cual, ni Lucius ni la señorita Tueris se habían percatado. - ¿Te sientes mejor?-
- No realmente … me duele el cuerpo.- Dijo y unas lágrimas rodaron por su mejilla. Lucius instintivamente, las secó con su mano.
- Te pondrás bien … no te preocupes.-
- Profesor … gracias por ayudarme.-
- De nada.- Respondió el rubio con una sonrisa.
- Dale de beber esto.- Dijo la morocha que había ido hasta las vitrinas de pociones y tomado una.
- ¿Qué es?- Preguntó Malfoy.
- Es una poción para calmar el dolor. Seguramente la hará sentir mejor.-
- Definitivamente, Severus te ha hecho adicta a su clase.-
- Sin que te molestes pero … Pociones es mi materia favorita.-
- Debí imaginármelo.- Gruñó el adulto. - Señorita Tueris … beba.- Le dijo, ayudándola a incorporarse. Ella bebió un sorbo y se recostó nuevamente. Seguía muy pálida y eso, preocupaba mucho a Lucius. Segundos más tarde, madame Pomfrey entró acompañada de las autoridades del colegio y del jefe de Ravenclaw.
- ¿Cómo sigue?- Preguntó Minerva.
- Le dimos esta poción.- Dijo Selena, entregándole el frasquito a Madame Pomfrey.
- Muy bien pensado, Lucius.- Dijo la enfermera.
- Yo no fui. Fue idea de Selena.- Respondió el rubio y la morocha se sonrojó. La joven Ravenclaw se había quedado dormida nuevamente.
- Tenemos que encontrar una solución y pronto.- Dijo Minerva.
- Ya le he avisado a su padre, esta en camino.- Dijo el pequeño profesor de encantamientos.
- Será difícil encontrar a un mago dispuesto a esto. La mayoría no desea compartir su magia.- Dijo la enfermera.
- Haremos todo lo posible.- Dijo Dumbledore.
- Yo … yo le entregaré mi magia.- Dijo Malfoy, para sorpresa de los otros adultos.
- ¿Tú?- Preguntó McGonagall.
- Sí, si el padre esta de acuerdo, lo haré.-
- ¿Seguro? Lucius, recuerda que es un hechizo de unión … tienes que cumplir y pasar tiempo a diario con la muchacha.- Dijo el director.
- Estoy seguro.-
- Muy bien, hablaremos con el señor Tueris.- Sentenció Dumbledore.
Todos esperaron en la enfermería, incluyendo a Selena por ser la protegida de Lucius. Cuando el padre de la muchacha llegó y le contaron todo, dudó un poco de aceptar el ofrecimiento de Malfoy, sobre todo, al conocer el pasado de ese hombre.
- Él es muy fuerte y podrá ayudarla.- Dijo Selena, al ver la duda en el padre de la chica. - Siempre me está ayudando a mi y soy hija de muggles. Mis padres me echaron y él se convirtió en mi tutor.- Agregó para sorpresa del Señor Tueris, que pensó por unos segundos más y aceptó el ofrecimiento de Lucius. Minerva realizó el hechizo de unión cuando la señorita Tueris despertó. Lucius y la muchacha, entrelazaron sus manos y McGonagall pronunció el hechizo que hizo aparecer un lazo que las envolvió. Una enorme calidez, recorrió el cuerpo de ambos y la magia fluyó libremente desde el adulto a la joven, que rápidamente fue mejorando su aspecto. Cuando terminó el hechizo, todos los dejaron a los dos solos en la habitación.
- Gracias.- Dijo la muchacha. - Me siento mejor que nunca.-
- De nada. Ahora, deberemos vernos a diario y pasar unos cuantos minutos juntos para que no decaigas.-
- Esta bien, profesor Malfoy.-
- Puedes llamarme Lucius, creo que sería lo mejor.-
- Entonces, usted puede llamarme por mi nombre … Nerissa.- Dijo la muchacha sonrojándose.
- Lo haré.- Respondió el rubio con una sonrisa.
Las cosas, cambiaban rápidamente, Lucius pasaba varios minutos al día con Nerissa, sorprendiéndose de lo agradable que era esa muchacha. Mientras que Severus, seguía viéndose con la furia. Selena por el contrario, se había acostumbrado a que los adultos, parecieran haberla dejado de lado y ya no ser el centro de atención de ambos. En gran parte, porque un joven rubio, estaba dispuesto a llamar su atención a toda costa. Lucius le había dicho a Draco y a Blaise, que no debían decirle nada a Selena sobre la relación que tenía con Severus. Porque por su bien, habían tenido que borrarle la memoria. Esa fue, la mejor noticia que el joven Malfoy había escuchado en años. Ahora, podía estar con Selena y averiguar si estaba realmente enamorado de ella y si era correspondido.

-¡Sele! Así no.- Le dijo Draco.
- ¿Por qué? Es igual.-
- No, el giro es un poco más abierto. Así.- Dijo el rubio, ubicándose detrás de ella y enseñándole como debía mover la varita para realizar un encantamiento, que el profesor Flitwick les había dado de tarea.
- No veo la diferencia.- Respondió refunfuñando y apoyando su cuerpo contra el del rubio. Draco rodeó su cintura con una mano, mientras que con la otra, volvía a guiarla.
- ¡Presta atención!- Gruñó Draco.
- Eso hago, pero sigo viéndolo igual.-
- Eres un desastre.-
- Y tú, un mal profesor.-
- Blaise, ya se cansó de intentar enseñártelo.-
- Si te cansaste, dilo y se acabó. Le pediré a alguien que me ayude.-
- ¿Irás con Snape?- Preguntó poniéndose a la defensiva.
- No.- Respondió la morocha cortante.
- ¿Por qué?-
- No sé … me siento rara, cerca de él.-
- ¿Rara?-
- Cómo si hubiera olvidado algo muy importante, pero no sé qué. Y él …-
- ¿Qué?-
- Esta más raro que yo. Quizás solo sea mi imaginación.-
- Probablemente. ¿Y padre?-
- ¿Qué hay con Lu?-
- ¿Por qué no irías a pedirle que te ayude?-
- Porque esta muy ocupado, entre las clases y ayudando a Nerissa.-
- ¿Estas celosa?-
- ¿De quién?-
- De esa Ravenclaw.-
- No, para nada. Ella esta enferma y me alegra que Lu pueda ayudarla … es solo que …-
- ¿Qué?-
- Siento que ambos me han dejado de lado. Severus me dijo que tengo que avisarle antes de ir a verlo y cada vez que voy a ver a Lu, esta con Nerissa y no quiero molestar.-
- Tonta.-
- ¿Por qué me dices así?-
- Porque eres una tonta. No estas sola.-
- No mucho.-
- Me tienes a mí.- Dijo Draco y se acercó muy lentamente para besarla. Viendo que ella no se alejaba, la besó dulcemente. No estaba seguro, de si ella recordaba, que le había dado su primer beso. - Me gustas mucho.- Le confesó cuando se alejaron y para su sorpresa, la morocha se sonrojó.
- Te dije que estabas confundido.-
- ¿Lo recuerdas?- Preguntó sorprendido.
- ¿Qué cosa?- Le preguntó confundida.
- ¿Qué me besaste?-
- Por supuesto que lo recuerdo, no soy una vieja senil. ¿Por qué habría de haberlo olvidado?-
- Por nada … tal vez porque beso muy mal.-
- Eso no es verdad.- Le respondió sonrojándose nuevamente.
- Quiero proponerte algo …-
- ¿Qué?-
- ¿Quieres ser mi novia?-
- ¡Qué!-
- No soy tan feo, para que me respondas así.-
- No es por eso …-
- ¿Entonces?-
- No sé, yo …-
- Di que sí …-
- Pero …- Decía ella, cuando Draco la besó nuevamente, atrayéndola hacía él.
- No perdemos nada, con probar por un tiempo. De verdad me gustas mucho y te quiero.-
- Yo …-
- Solo di que sí.- La animó, acariciándole el rostro suavemente. - Eres hermosa.-
- Esta bien.- Respondió sonrojándose y Draco, la abrazó con todas sus fuerzas.
- ¡AL FIN!- Gritó el rubio feliz. - Esperé mucho tiempo, por este momento.-
- Exagerado.- Le respondió, y se acercó a él.
- Es la verdad, he estado loco por ti desde que te conocí. Ya te lo he dicho.- Le dijo y la besó nuevamente, saboreándola muy lentamente, mientras ella lo rodeaba por la cintura.
- ¡Me equivoque de aula!- Dijo Blaise al verlos.
- ¡Idiota!- Le gruñó Draco.
- ¿Qué haces con éste?- Le preguntó Zabini a su amiga.
- Ahora es mi novia.- Dijo el rubio con orgullo y Blaise casi se desmaya.
- ¿La hechizaste?- Le gruñó.
- ¡Oye!- Dijo Selena algo ofendida. - No soy tan tonta, como para dejarme hechizar.-
- No eres tonta, pero sí muy ingenua.- Le respondió Blaise. - Además … ¿A ti no te gusta Snape?-
- Sí, pero … nunca podría pasar nada entre nosotros … es nuestro profesor. Y … Draco me gusta mucho.- Confesó la morocha, para sorpresa de su amigo y del rubio. Aunque Zabini, luego de recuperarse del shock inicial, quería gritarle a su amiga, por el error que estaba cometiendo.
- Hablemos.- Le gruñó Blaise a Draco.
- Te escucho.-
- Sele ahora regresamos.-
- ¿Eh? ¿Por qué me dejan aparte?-
- Cuestión de Slytherins.-
- Si tú lo dices.- Le respondió, encogiéndose de hombros. - Quédense ustedes, yo voy al baño y vuelvo.-
Cuando la morocha salió …
- ¿En qué demonios estas pensando? Ella ama a Snape.-
- No lo recuerda y se merece ser feliz, con alguien que verdaderamente la quiera. ¿O te has olvidado que mi padre tuvo que borrarle la memoria, para que no sufriera porque encontró a Snape metiéndole los cuernos?-
- No sabemos bien, que es lo que sucedió. Tal vez Snape solo tuvo un desliz, no es razón suficiente para que ahora los separen.-
- Quizás tengas razón, pero no he visto a Snape, tratando de recuperarla ¿O tú sí? A él no le importa Selena.-
- Ella no te ama.-
- Ese es problema mío. La quiero y me gusta, me conformó con solo gustarle y que me quiera un poco … lo demás, lo veremos con el tiempo. Haré que me ame. Y ni se te ocurra decirle algo sobre Snape, no sabemos de que forma puede afectarla.-
- No lo haré, pero ten cuidado con ella. No quiero que la lastimes.-
- ¡LA AMO!- Bramó el rubio. - Jamás la lastimaría.-
- ¿A no? ¿Y qué hacías el año pasado?-
- Solo quería llamar su atención … reconozco que no fue la mejor manera. Pero ahora estamos juntos.-

Esa noche, en el Gran Salón, cuando entraban los dos Sly y Selena al lugar. Draco le plantó un beso delante de todo el mundo, ocasionando que la furia de Snape se desparramara por todo el salón. Las velas que alumbraban el techo se apagaron repentinamente, mientras un aire frío se esparcía por el lugar asustando a los alumnos. Dumbledore pidió tranquilidad a los gritos, mientras que Lucius le daba un codazo al profesor de pociones para que se calmara. Una vez que las velas fueron reencendidas, los alumnos se tranquilizaron, aunque un chismoteo fue en aumento, para comentar el beso del rubio y la morocha. Draco la acompañó hasta su asiento en la mesa gry, sobrando a los que lo miraban y luego se marchó hacía su mesa.
- ¿Qué fue eso?- Le preguntó Lavander.
- Yo … Draco y yo … somos novios.- Respondió sonrojada.
- ¡Guau!- Dijo Parvati. - Eres la más calladita y mira con lo que sales. ¡Qué envidia!-
- ¡Qué asco!- Dijo Seamus.
- Nadie te esta hablando.- Le gruñó Selena.
- Era de imaginar que terminarías con una asquerosa serpiente.-
- A mí me parece que estas celoso de Draco.- Le siseó Selena.
- ¿Yo? ¿Celoso de ese gallina?-
- Sí, estas celoso. No has parado de molestarme en todo el año.-
- Tienes demasiado ego, ni que fueras tan linda.-
- Sé que no lo soy, pero eso no impide que no sea bonita para algunos. Para Draco soy hermosa y él era mi admirador secreto.-
- No eres para nada bonita y dudo mucho que esa serpiente estúpida, tenga la suficiente inventiva como para ser tu admirador.-
- ¿Entonces, por qué siempre estas tratando de llamar mi atención?-
- ¡No lo hago!-
- Me temo que si lo haces.- Le dijo Lavander.
- Siempre andas diciendo o haciendo algo para que Sele se fije en ti.-
- Las tres están locas.- Les gruñó y se marchó molesto y Dean lo siguió.

- Te lo dije, debiste decírselo.-
- ¡Cállate Dean!- Le Gruñó Finnigan.
- Tienes que admitir que Malfoy se pasó esta vez. Se ha llevado el crédito por tu trabajo.-
- Lo pondré en evidencia …-
- ¿Cómo?-
- Le enviaré otro regalo, mañana temprano, ¿Haber como ese estúpido rubio lo justifica?-
- Aún así … ganas puntos por un lado, pero en cuanto le hablas … los pierdes a todos.-
- No puedo evitarlo, me pongo nervioso con ella.-
- Si no supiera que te gusta … diría que la odias y seguramente eso es lo que ella piensa.-

Más tarde …
- Esa idiota … ¿Cómo es que Malfoy se fijó en ella?- Le gruñó Lavander a Parvati.
- Te ha ganado de mano. No sirvió de nada que te estuvieras luciendo frente a él, no llamaste su atención para nada.-
- Lo sé, pero no lo entiendo. Soy mucho más bonita que ella.-
- Si, pero quizás Malfoy solo este jugando. Sabes que puedes hacer …-
- Sí, recurrir al plan maestro.-

En la habitación del profesor de DCAO …
- Lucius.- Lo llamó el encapuchado del espejo.
- ¿Qué?-
- No deberías estar molesto, después de todo son aún muy jóvenes.-
- ¡Es mi hijo! Él me quitó a mi amor.-
- Eso no es verdad y lo sabes. No debes interferir.-
- Se supone que me estabas ayudando a conseguir a Selena y has hecho todo lo contrario.-
- Lo confieso … Ese nunca ha sido mi objetivo, pero debes confiar en mí. Todo lo que estoy haciendo es por tu bien. Al final, lo veras.-
- ¡Lárgate!- Siseó Lucius y se fue a la habitación de al lado.

- Cariño … ¿Crees que todo saldrá bien?- Preguntaba una mujer al hombre del espejo, mientras acariciaba su vientre.
- Todo esta encauzado … solo faltan ajustar, algunos pequeños detalles para que …-
- ¡MAMI! ¡PAPI!- Gritaba una pequeña, acercándose a ambos. - Miren lo que la tía y el tío me han traído.- Agregó, mostrándole un enorme oso de peluche con los colores verde y plateado para el cuerpo, y rojo con amarillo para la ropa.
- ¡Hola!- Saludaron la tía y el tío de la pequeña.
- ¿Cómo se encuentra mi futuro sobrino?- Preguntó la recién llegada, acariciando suavemente la panza prominente de la esposa del hombre del espejo. Mientras su marido hamacaba a su primogénito, que acababa de quedarse dormido.

Nota de la autora:

Espero que no me maten por las ideas tan rebuscadas de este fic. Sele no perdió la memoria, sino que Lucius se la modificó. Draco … astuta serpiente, no es el verdadero admirador de Sele, pero si esta enamorado de ella. Y Lavander lo esta del rubio … jeje la trama se complica aún más.
Sobre Sevi y Alecto … jejeje … seguro que me van a llegar muchas cartas vociferadoras por esto … pero … de alguna forma Severus tenía que conseguir tiempo para buscar algo para deshacerse de ellas y optó por el trato, que como la furia dijo … ya no lo torturan y Megera no se va a meter con Selena. Y no se preocupen … no va a haber un bebé entre la furia y el profesor de pociones.
Y sobre el hombre del espejo …. Es un misterio … espero que no se hayan dado cuenta de quienes se trata … quiero dejarlas con el suspenso hasta el final.

Sobre los seres que nombra Nerissa, no son inventos míos. Si J.K.Rowling usó leyendas populares y criaturas fantásticas para sus libros como los hipogrifos, las banshee, y las mandrágoras, ¿Por qué yo no? Por ahora solo los nombro, en algún momento, usaré a alguna criatura para el fic. Si es que mis adoradas y fieles lectoras no se cansaron de todas estas locuras …

LA ANFISBENA
La Farsalia enumera las verdaderas e imaginarias serpientes que los soldados de Catón afrontaron en los desiertos de África; ahí están la parca «que enhiesta como báculo camina» y el yáculo, que viene por el aire como una flecha, y la pesada anfisbena, que lleva dos cabezas. Casi con iguales palabras la describe Plinio, que agrega: «como si uno le bastara para descargar su veneno». El Tesoro de Brunetto Latini —la enciclopedia
que éste recomendó a su antiguo discípulo en el séptimo círculo del Infierno— es menos sentencioso y más claro: «La anfisbena es serpiente con dos cabezas, la una en su lugar y la otra en la cola; y con las dos puede morder, y corre con ligereza, y sus ojos brillan como candelas». En el siglo XVII, Sir Thomas Browne observó que no hay animal sin abajo, arriba, adelante, atrás, izquierda y derecha, y negó que pudiera existir la anfisbena, en la que ambas extremidades son anteriores. Anfisbena, en griego, quiere decir que va en dos direcciones. En las Antillas y en ciertas regiones de América, el nombre se aplica a un reptil que comúnmente se conoce por doble andadora, por serpiente de dos cabezas y por madre de las hormigas. Se dice que las hormigas la mantienen. También que, si la cortan en dos pedazos, éstos se juntan. Las virtudes medicinales de la anfisbena ya fueron celebradas por Plinio.

LAS LAMIAS
Según los clásicos latinos y griegos, las lamias habitaban en África. De la cintura para arriba su forma era la de una hermosa mujer; más abajo la de una serpiente. Algunos las definieron como hechiceras; otros como monstruos malignos. La facultad de hablar les faltaba, pero su silbido era melodioso. En los desiertos atraían a los viajeros, para devorarlos después. Su remoto origen era divino; procedían de uno de los muchos amores de Zeus. En aquella parte de su Anatomía de la Melancolía (1621) que trata de la pasión del amor, Robert Burton narra la historia de una lamia, que había asumido forma humana y que sedujo a un joven filósofo «no menos agraciado que ella». Lo llevó a su palacio, que estaba en la ciudad de Corinto. Invitado a la boda, el mago Apolonio de Tyana la llamó por su nombre; inmediatamente desaparecieron la lamia y el palacio. Poco antes de su muerte, John Keats (1795-1821) se inspiró en el relato de Burton para componer su poema.

Extraído de: “El libro de los seres imaginarios.” De Jorge Luís Borges - Margarita Guerrero.


Amiga Kny! Draco es muy presumido como todo Malfoy, se basa en aparentar algo que no es ... pero ante Sele parece ser sincero o casi ... y sí, han sido sus primeros besos ...
sobre Sevi ... jeje ... como ya dije no me manten, pliss!!!
y Lu ... no pensó en que Sele se aparecería tan pronto ... al parecer nadie le enseño a cerrar la puerta, se evitarían muchos problemas.

Pixel querida! y Draco busco una novia ... Sele, las cosas le han salido redonditas gracias a los adultos ... es el más feliz de todos en este momento, jeje ... ah! Sele si sabe de que hablaba Lu, a lo que ella se refería es que no entiende ... si él estaba tannn adolorido como decía ... cómo es que andaba manteniendo relaciones sexuales sin ningun problema?? tal vez no se expreso bien!!! pero vaya que le contesta en este capi ... jejee ... las cosas se han solucionado un poco ... claro que no como nosotras esperabamos ... veremos que ocurre despues.

Hola Kia!!! Hay sí, pobre Lu ... ya tendrá su oportunidad y esta vez le ha ganado de mano su propio hijo ... no pega una, pobrecito ...
y Sevi ... bueno otra chica no era ... se trataba de la despanpanante furia ... jejeje ... lividinoso.

Chicas, les deseo buen fin de semana, besitos a todas.

severus snape, lucius malfoy


Tags: severus snape, lucius malfoy, fic, fanfic, romance, lemon, drama

Publicado por miakayuki2006 @ 9:08  | sele y sevi vers 2
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Viernes, 13 de marzo de 2009 | 16:52
Ola!!!!!! Este capi ..... (espero k no te enfades) pero no me a gustado mucho....esk no deberian de aberle modificado la memoria.... esk no son capaces de afrontar los problemas?? Esk selena me da mucha pena xk siempre le pasa todo a ella.... ya le an borrao la memoria dos veces y ahora encima Sev se acuesta con una puta ( la odioooooooooooooooooo) y lucius est? con la mierdosa esa.... k aunke yo haya dixo muchas veces k me gustaria k lucius se buscara a otra y se olvidara de selena..... ps me arrepiento...y para colmo ahora Draco esta saliendo con Sele!! NO PUEDE SER!! SI DRACO ES MIO!!! Bueno ps en serio....yo creo k ubiera sido mejor k no le borraran la memoria.... o k ahora se arrepientan y se lo cuenten todo...esk no me puedo creer k los 2 sean tan cabrones =( .... x lo menos Sev y "esa" no van a tener un hijo xk si no ya me muero.... y el hombre del espejo.... ps no tengo ni idea de kien es.... ni los demas tampoco.... me as dejado con la intriga!
Weno pues te dejo bs
Publicado por Invitado
Viernes, 13 de marzo de 2009 | 17:39
Kny: muy weno....pero...

k se cree lucius para andar modificandole la memoria a sele!!!...digo, esta bien que no la kiere ver sufrir y todo eso, pero sele tiene k enfrentarlo y quizas lo hubiera solucionado!!....no pueden cada vez k pase algo malo modificar sus recuerdos...y snape!!!...no hace nada....tbn entiendo k fue lo mas conveniente...pero sele tiene derecho a manejar sus recuerdos.....
lo de snape con alecto no me molesta tanto...digo tenia k ser con alguie no??...ademas el mismo dijo que solo su cuerpo estaba con ella, su mente y su corazon con sele Chica...k tierno...
snif...k mas se podia esperar de un slytherin...por lo menos espero k draco maneje bien la situaci?n
y eso del espejo.....me kede con muxa intriga!!!!
ya sabes...aunk eso de modificarle la memoria a sele no me agrado muxo...aun asi tu fic me encanta!!!!!!!!!!
espero k lo sigas igual de bien k hasta ahora!!.....y por dios...ese misterio del espejo...tiene k resolverse pronto!!!!

cuidate muxo....bye
Publicado por Euge
Viernes, 13 de marzo de 2009 | 22:43
wow!! que fuerteee este cap. osea que trama mas interesante..
bueno me muero por seguir leyendo que pasa en los otros capi.
mil besitos..!!
Publicado por kia malfoy
Viernes, 13 de marzo de 2009 | 23:42
mmm.. lindo..cap..
pero..
no me gusto.. muxo.. k' ha sele.. le borraran la memoria..hubiera sido mejor k' se peleara con sevi.. mmm.. bueno.. y creo..k' Lu.. se deberia de quedar.. con nerissa..(no rekuerdo muy bien el nombre) pero..bueno... y draco.. k' se kede..con sele.. y bueno.,. esta bien.. k' regrese.. con sele.. hacen bonita..pareja...
y bueno.. oye..a k' personas te referias.. en el espejo...no entendi..Ojos locos
jeje..pss..ya.. me gusto el capi..
me voy..nena..
kuidate..
bzos.!
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