Viernes, 20 de marzo de 2009

severus snape

Disclaimer: esta es una historia que se basa en uno de los mejores personajes creados por la adorada J.K. Rowling. No, no es Harry Potter, es Severus Snape. (Desearía que Rowling me lo regalara. Jeje.)

Aclaraciones: es un fic que comienza romántico y algo lento para luego haber situaciones bien explicitas. Así que quedan advertidos. Puede haber ocasionales escenas de torturas y violaciones, por lo tanto esta clasificado para mayores de 18.
Los pensamientos van entre comillas.

Personajes principales: Selena, Severus Snape y Lucius Malfoy.

Pareja: Severus Snape y Selena.

Capítulo 31: La mansión Malfoy.

Los días pasaban rápidamente y se acercaban los exámenes finales. Aún había problemas con la cámara de los secretos y la final de quidditch, entre Gry y Sly se celebraría este fin de semana. Ya que ambos equipos estaban empatados en puntos.

- Estoy nervioso.- Le decía Draco a Selena.
- Tranquilo. Si te pones nervioso va a ser peor.-
- ¿Irás a la tribuna de los Gry o de Sly?-
- Ninguna, en la mía no me quieren y en la tuya tampoco. Lu me invitó a ir al palco con él.-
- ¿Vas a apoyarme?-
- Por supuesto que sí. Eres mi novio.-
- Aún no puedo creerlo.- Dijo el rubio y la besó tiernamente. - Ni siquiera besándote, puedo creer que estemos juntos.-
- Sí que eres difícil de convencer.- Respondió la morocha y lo besó.
- Definitivamente, besas mucho mejor que yo.- Le dijo y la llamó con él dedo, para que se acercara nuevamente. Selena lo rodeó por la cintura y lo besó lenta y suavemente, disfrutando el momento. Cuando …
- ¡Este no es lugar para arrumacos!- Siseó Snape, entrando en el aula, donde los dos jóvenes se encontraban.
- Es el mejor lugar.- Respondió el joven Malfoy desafiante.
- No me conteste.- Gruñó el profesor, acercándose y fulminándolo con la mirada.
- Severus, ¿Qué sucede?- Preguntó la morocha.
- Te andaba buscando, quiero hablar contigo.-
- Ahora está conmigo.- Gruñó Draco.
- Esto no es asunto suyo, señor Malfoy.-
- Lo es, si esta relacionado con mi novia.- Contestó el rubio, enfatizando las dos últimas palabras. Y Snape le gruñó, mostrándole los dientes.
- Ya, compórtense los dos. Sevi es mi amigo, así que también voy a pasar tiempo con él. Después te busco.-
- ¡No!- Exclamó el rubio. - Quédate conmigo.- Le pidió poniéndole una carita compradora.
- Draco …- Susurró contra sus labios y lo besó. - Así no me extrañaras mucho.-
- Esta bien.- Respondió sin más remedio. Sabía a la perfección que nunca podría competir con Snape. A pesar de que ahora era su novia, intuía que Selena seguía ligada de alguna forma al jefe de su casa.
La morocha siguió al adulto hasta su despacho, entraron y el jefe de Slytherin le señaló la silla para que se sentara.
- ¿Por qué no has venido a verme?- Le preguntó dolido.
- Es que …-
- Draco ocupa todo tu tiempo.-
- No exactamente.-
- ¿Entonces?-
- No quiero molestarte, sé que estas muy ocupado. Aunque no sé en que.-
- Te extraño.- Le dijo acariciándole el rostro. Ocasionando que la morocha tuviera una sensación de déjà vú. - ¿Qué sucede?- Preguntó al ver la expresión de la joven.
- Nada … no es nada.- Respondió confundida. - Vendré a verte más seguido.-
- Recuerda que debes …-
- Lo sé. Avisarte primero.- Lo interrumpió. - ¿No vas a decirme en qué andas?-
- Es algo que … no entenderías.- Dijo resignado y apartando su mirada.
- ¿Qué te ocurre?- Preguntó preocupada al verlo tan triste.
- Estoy bien, no es nada importante. Falta poco para las vacaciones …-
- Si, estoy algo … preocupada.-
- ¿Por qué?-
- Tendré que mudarme con la familia de Lu.-
- Él te quiere, al igual que Draco.-
- Lo sé, pero … su esposa.-
- No te preocupes por ella, estoy seguro de que Lucius va a cuidarte.-
- Eso creo.-
- ¿Qué?-
- ¿Qué me están ocultando?-
- Nada, ¿A qué te refieres?-
- Los dos están muy raros.-
- ¿No estarás celosa de que …?- Iba a preguntar el morocho, cuando recordó que Selena desconocía los verdaderos sentimientos del rubio por ella.
- ¿Celosa? ¿Dé qué?-
- De nada.-
- ¡Uff!- Protestó molesta. - Siempre con algún misterio.-
- No te enojes.-
- No lo hago, pero me huele a gato encerrado.- Decía la morocha, cuando sintió una brisa helada. Miró hacía la esquina de la oficina y aunque no pudo verla, sabía que la furia estaba ahí. - ¿Por qué no lo dejas tranquilo?- Gruñó en esa dirección.
- ¿Selena?- Preguntó el adulto.
- ¿Qué vas a hacer con ella?-
- ¿Con quién?-
- Con la furia.-
- ¿Puedes verla?-
- No. Solo sentirla.-
- No te preocupes, por ahora las cosas están bien.-
- ¿Bien? ¿Llamas estar bien, al tener a una furia asechándote?-
- Es algo complicado, por ahora las cosas están tranquilas. Olvídate de ella.-
- No puedo olvidar que una furia te esta atormentando. Incluso yo, puedo sentirla.-
- Te equivocas.- Dijo Alecto mostrándose.
- Márchate.- Le gruñó Snape.
- No lo haré. Ella tiene que saber la verdad.-
- ¿Qué verdad?- Preguntó la morocha, viendo a la hermosa furia.
- Severus y yo, somos pareja.-
- ¿QUÉ?- Bramó la joven, molesta y celosa.
- Lo que has escuchado. ¿No me digas que te has olvidado?-
- ¿Olvidarme de qué?- Preguntó Selena.
- ¡Cállate!- Siseó Severus, incorporándose y enfrentándose a la furia. Alecto lo besó descaradamente, mientras los frascos de la oficina temblaban a causa de los celos de la morocha.
- Pequeñuela, vete … Severus y yo, tenemos que hacer cosas de adulto.- Dijo la furia, deslizando su mano hacía la entrepierna del profesor, pero Snape se separó bruscamente y la miró de forma asesina.
- ¡Selena!- Dijo el adulto, sujetándola.
- Debiste decirme que tenías novia, no te molesto más.- Respondió soltándose del agarre y salió del lugar.
- Te odio.- Le gruñó Snape a la furia, que reía complacida.
- Así que es cierto … mi dulce sobrino le borró la memoria. Que conveniente.-
- No es de tu incumbencia.-
- Claro que lo es. Ahora eres solo mío.-
- Nunca seré tuyo y lo sabes.-
- Dices eso, pero … estas duro.- Respondió acariciándole la entrepierna y ocasionando que él gimiera.

En otro lugar del castillo …
- Nerissa, ¿Cómo te has sentido?- Preguntaba Lucius.
- Muy bien.- Respondió la joven sonriendo. - Nunca me he sentido .. Tan llena de vida y con tanta energía. Nunca podré pagarle todo lo que esta haciendo por mí.-
- No te preocupes por eso. Ya era hora de que hiciera algo bueno para variar.-
- Así que son ciertos …-
- ¿Qué cosa?-
- Los rumores sobre usted …-
- Te dije que me llamaras Lucius, no me trates de usted.-
- Perdón.-
- Esta bien, ¿Vas a decirme cuales son los rumores?-
- Es …-
- No tengas miedo, no voy a hacerte daño.-
- Es una tontería, no debí decir nada.-
- Ya es tarde, no me gusta quedarme con la duda. Dime que se rumorea.-
- Que usted es …-
Por la expresión de la castaña, Lucius sabía de que se trataba. - Veo que las cosas en Hogwarts no han cambiado, no hay ningún secreto que se pueda mantener en este lugar. Los rumores son sobre mi pasado, ¿No es así?-
- Así es.- Respondió Nerissa bajando la cabeza. Lucius con su mano, tomó el rostro de la joven para que lo mirara.
- Lo fui. Hace mucho tiempo, serví al Señor Tenebroso. No te preocupes por eso, no tendrás que …-
- No me importa.- Lo interrumpió la castaña sonrojándose.
- ¿Por qué no?- Preguntó el rubio con curiosidad y sin darse cuenta, le acarició el rostro a la joven.
- Porque no es malo, es el único que ha querido ayudarme. A ningún otro mago le importé. Mi padre, desde que yo era pequeña, visitó a muchos de sus conocidos pidiéndoles que me ayudaran, incluso al profesor Dumbledore … pero ningún aceptó ofrecerme un poco de su magia para curarme. Pusieron las mil y un excusas, sobre todo el director … al parecer tiene muchos secretos y en un desliz, podrían escapársele al compartir su magia. Mi padre siempre se mortificó por no poder ser él, quien me diera su magia … los que comparten lazos sanguíneos cercanos no pueden hacerlo.-
- Aún así, te aseguro que …-
- Gracias por ayudarme y ser sincero.- Respondió Nerissa y le dio un suave beso en la mejilla. - Debo ir a clases, te veré más tarde.- Agregó y se marchó rápidamente, dejando a un adulto muy confundido.

El fin de semana, llegó en un abrir y cerrar de ojos. El clima en el castillo era denso, ambos bandos estaban llevando las cosas a los extremos. Selena se encaminó junto a Blaise a los vestuarios de los Sly para desearle suerte a su novio, cuando Marcus Flint le interrumpió el paso.
- ¿A dónde vas?-
- A ver a Draco.-
- Está ocupado.- Dijo Flint.
- Solo quiero desearle suerte, no voy a ver nada de las tácticas o de …-
- No tiene que ver con eso. ¡Oye!- Dijo el capitán, cuando la morocha se escabulló por debajo del brazo que tenía apoyado en la pared. Al acercarse a la entrada del vestuario, Selena vio a su novio con otra chica.
- Tendrías que haberme escuchado.- Le dijo Flint, sujetándola por la cintura.
- ¡DRACO!- Gritó la morocha, antes de que Marcus la sacara del lugar. El rubio dejó de besar a la muchacha y entonces Selena pudo verla. - ¿Lavander?-
- Sele … - Dijo Draco, pálido al verla. - Espera … ella no es nada, solo …-
- Ahórrate tus estúpidas excusas y quédate con ella. Hacen una bonita pareja.- Le siseó dándole un cachetazo, para luego marcharse.
- Te lo advertí.- Le gruñó Blaise y le dio un puñetazo que le partió la nariz, justo cuando el jefe de su casa, se acercó a ellos.
- ¿Qué demonios sucede?- Gruñó Snape.
- Un culebrón amoroso.- Le explicó Flint. - Malfoy acaba de meterle los cuernos a su novia con otra gry y Zabini se lo ha hecho pagar.- Agregó y Snape salió en busca de la morocha. Aunque la buscó por todo el castillo no pudo encontrarla. El partido fue suspendido por un nuevo ataque y todos regresaron a sus salas comunes.
- ¿Sele? ¿Qué te ocurre?- Preguntó Hermione al verla llorando.
- Me engañó.-
- ¿Quién?-
- Draco con … ELLA. SAL DE AQUÍ, MALDITA RAMERA.- Bramó la morocha al verla.
- No es culpa mía, si no sabes complacer a tu novio.- Respondió Lavander. Hermione tuvo que sujetar a Selena que casi se lanza contra la muchacha.
- Déjala, no vale la pena.- Dijo Hermione.
- Eso piensas tú, otra perdedora.- Dijo Lavander y salió del lugar junto con Parvati.
- Esas dos …- Gruñó la castaña, no llores. No vale la pena, ni ella ni él.
- Debí imaginármelo … Draco nunca se fijaría en alguien que no estuviera a su nivel. Solo juega con todas.-
- Es una serpiente, así son ellos.-
- Quizás tengas razón.-

Esa noche otro ataque ocurrió, una alumna fue llevada a la cámara de los secretos y tanto Lucius como Severus se preocuparon al enterarse. Minerva les había informado de lo sucedido, pero aún se desconocía quien era la alumna.
- ¡Dobby!- Gruñó Malfoy.
- Amo, ¿Me llamó amo?-
- Busca a Selena y tráela aquí.-
- Sí, amo, por supuesto.- Dijo el elfo y se desvaneció. Instantes después regresaba con una morocha más dormida que despierta.
- ¡Selena!- Exclamó Severus, sujetándola con fuerza contra él. - Amor, estas a salvo.- Agregó para confusión de la joven.
- ¿Severus? ¿Qué sucede?- Preguntó, prisionera de los brazos del adulto.
- Una alumna fue llevada a la cámara de los secretos. No sabíamos quien era y … teníamos miedo de que fueras tú.- Dijo Lucius.
- ¿Una alumna?-
- Sí, pero no te preocupes. Te protegeré.- Dijo el morocho alzándola.
- ¡Ey! ¿A dónde me llevas?-
- A mi habitación. Te quedarás ahí, hasta que sea seguro.-
- Pero …-
- Nada de peros. No voy a estar tranquilo, si no estoy seguro de que te encuentras a salvo.-
La morocha no supo que responder y se acurrucó en los brazos de su profesor, que la llevó hasta lo más profundo de las mazmorras.
- ¿Estabas muy preocupado por mí?- Le susurró al oído.
- Por supuesto que sí. No soportaría que algo así te pasara.-
- ¿Cómo está tu novia?-
- No tengo novia.- Gruñó el adulto.
- ¿A no? ¿Y la furia?-
- Te dije que es algo complicado.-
- Deja de hablarle de tus problemas. Es tarde y tiene que descansar.- Intervino Lucius.
- ¿Nerissa?-
- ¿Qué hay con ella?-
- ¿Se encuentra bien?- Preguntó la morocha, cuando entraban a la habitación.
- ¡Dobby!- Gruñó Lucius. El hecho de pensar que tal vez fuera la castaña, la victima del monstruo de la cámara, hizo que su corazón se angustiara.
- ¡Amo! ¿Qué desea? Amo.-
- Ve por Nerissa y tráela hasta aquí.-
- Sí amo, Dobby trae a la chica.- Dijo el elfo domestico y segundos más tarde traía a la Ravenclaw muy confundida.
- ¿Qué ocurre?-
- Nerissa.- Dijo Lucius y la abrazó sin poder contenerse. Para su sorpresa, la castaña le devolvió el abrazo con la misma intensidad.
- ¿Lucius?-
- Debes quedarte aquí con Selena.- Sentenció el rubio, apartándose de ella.
- ¿Por qué?-
- Ella te lo explicará. Nosotros debemos irnos.-
- ¡Oigan!- Los llamó la morocha. - ¿A dónde van?-
- Tenemos que registrar el colegio.-
- ¡No!- Dijo Selena. - Quédate aquí.- Le pidió a Snape.
- Estaremos bien, no te preocupes.- Respondió el morocho, acariciándole el rostro y luego le dio un suave beso en la frente.
- Severus …-
- No salgan de aquí.- Les gruñó.
- Pero no pueden irse. Lucius … dile que se quede.-
- No pequeña. Ambos debemos irnos, McGonagall nos espera.- Respondió el rubio y se encamino hacía la puerta.
- Tengan mucho cuidado.- Les dijo, antes de que salieran por la puerta. Ambos asintieron.
- ¿Qué esta ocurriendo?- Preguntó Nerissa. - ¿En dónde estamos?-
- Es la habitación de Severus. Una alumna fue llevada a la cámara de los secretos, pero no saben quien es … estaban preocupados por nosotras.-
- Ya veo …-
- ¿Qué?-
- No estoy acostumbrada a que alguien que no sea mi padre, se preocupe por mi.-
- Tú le importas mucho a Lucius.-
- Eso parece …-
- ¿No le crees?-
- Sí, se nota que es sincero. Pero no entiendo, ¿Por qué yo?-
- Tú por lo menos eres de sangre pura, mientras que yo no. Y sin embargo, también me quiere. Su familia es así, aparentan muchas cosas, pero en la realidad no son tan malos como parecen.-
- Escuché que … te peleaste con tu novio.-
- Fue culpa mía.-
- ¿Por?-
- Sabía que Draco no estaba enamorado de mí y aún así … me tiré al río.-
- Ya veo … ¿Estas muy enamorada de él?-
- La verdad no. Me gusta, es bonito, pero … nunca estuve enamorada de él.-
- ¿Te gusta otra persona?-
- Algo así, pero no importa. Sé que nunca podría pasar nada.-
- ¿Es … Lucius?-
- ¿Eh? ¿Lu? No, para nada. Lo adoro, lo quiero mucho, pero solo como amigo.-
- Ah …-
- ¿Qué? ¿A ti te gusta?- Preguntó la morocha con perspicacia. Y Nerissa se sonrojó.
- Es una tontería, pero … me gusta desde que lo vi.-
- No es una tontería … te entiendo.-
- Es mucho más complicado, que estar enamorado de alguien de nuestra edad.-
- Lo sé, por eso te entiendo.-
- Dijiste que no te gusta Lucius.- Dijo la castaña, algo recelosa.
- Y así es … ¿Te das cuenta en qué habitación estamos?-
- ¿Te gusta … Snape?-
- Así es, desde el instante en que lo vi. Cuando vino a mi casa a informarme que yo era una bruja.-
- ¿Él fue a avisarte?-
- Si y tuvo que hacerse cargo de mi, cuando mis padres me echaron. Ellos me dieron a elegir que quería … una vida normal o una de bruja. Pero la verdad es que … yo lo elegí a él, quería pertenecer al mundo del que Severus provenía y por eso dije sin pensar que quería ser bruja.-
- Vaya que te pegó fuerte.-
- Así es. No le digas a nadie …-
- No lo haré, si tú no dices que estoy enamorada de Lucius.-
- Prometido.-
- Yo también lo prometo.- Respondió Nerissa y a partir de ese momento, las chicas se volvieron verdaderas compinches.
- ¿Crees que estén bien?-
- Seguramente, son muy fuertes.-
- Aún así …- Decía Selena cuando sintió la presencia de la furia.
- ¿Qué hacen en su cama?- Dijo Alecto celosa y materializándose frente a ellas. Nerissa sacó su varita y la apuntó.
- ¿Quién eres?- Preguntó la Ravenclaw.
- Es una maldita furia, que esta atormentando a Severus.-
- Corrección, soy la novia de Severus.-
- Estoy segura de que lo estas obligando. Eres de lo peor, no sé como te da la cara. Jamás podrás obligar a alguien a que te quiera, solo lograras lo contrarío.-
- Pequeña mocosa, estoy harta de que te entrometas en mi camino.- Dijo Alecto amenazante.
- No te tengo miedo. Eres fea y vieja, y ni siquiera eres humana.-
- Selena, no la provoques.- Dijo Nerissa sujetándola. - Las furias son criaturas muy poderosas.-
- Tal vez, pero solo con aquellos que no son puros. No puede hacernos daño.-
- Es verdad.- Dijo Alecto, pero en un abrir y cerrar de ojos, se acercó a Selena y la tomó por el cuello. - No puedo usar mis poderes contra ti, pero si mis manos.-
- ¡Suéltela!- Exclamó la castaña y realizó un hechizo para apartarla, pero no dio resultado.
- Tonta humana, sus poderes no me hacen efecto.- Dijo riendo y las sábanas sujetaron a Nerissa, impidiéndole moverse. Mientras Selena se debatía, tratando de soltarse del fuerte agarre de la furia. Comenzaba a tener dificultades para respirar y su cara iba adquiriendo un tono rojo, para luego ponerse morado.
- ¡Selena!- Gritaba Nerissa. - Déjela.- Suplicó, cuando desde un espejo, un rayo cruzó la habitación, hiriendo el brazo de la furia.
- Aléjate de ellas.- Bramó el hombre del espejo.
- ¡Tú!- Gruñó Alecto. - ¿Cómo te has atrevido?-
- Has ido demasiado lejos.-
- Nos invocaste.-
- Pero no para esto. Tenían que cumplir una misión específica y han hecho cualquier cosa, menos lo que debían.-
- Somos furias, castigamos a quienes lo merecen y nos apareamos con los que nos agradan, así es nuestra naturaleza.-
- No vuelvas a acercarte a ninguna de las dos.-
- ¿O qué? No podrás intervenir nuevamente. Conozco las reglas de los espejos.-
- No puedo lastimarte en persona, pero conozco a alguien que puede destruirte.-
- ¿A sí? ¿A quien?-
- Habondia.-
- ¡No! Los humanos no pueden invocarla.-
- ¿Lo olvidas? No soy un simple humano. Ahora lárgate.- Le siseó y la furia se marchó. Nerissa se acercó a Selena y la ayudó a recuperarse con un par de hechizos.
- ¿Quién eres?- Preguntó Nerissa, que le parecía familiar ese hombre.
- Por ahora, es mejor que no lo sepan. ¿Te encuentras bien, Selena?-
- Si, gracias. ¿Cómo sabe mi nombre?-
- Te conozco. Debo irme, tengan mucho cuidado.- Dijo el hombre del espejo y se desvaneció.
- ¿Quién será?- Preguntó Selena.
- No sé, pero se me hace familiar.-
- Sí, creo que tienes razón. Gracias por ayudarme.-
- No puede hacer nada, casi te conviertes en sushi.-
- Exagerada.-
- A veces por ser valientes, los gry se pasan y parecen estúpidos.-
- ¡Oye! ¿Cómo iba a saber que la furia jugaría sucio?-
- Debiste imaginártelo.-
- No les digas, se preocuparan por nada.-
- Debería, te mereces un buen castigo.-
- ¿Les dirás?-
- No, porque no soy soplona.-
- Gracias.-
- Mejor que nos acostemos o nos meteremos en más problemas.-
- Esta bien, hasta mañana.-
- Duérmete.-
- No tengo sueño.-
- Selena … eres terrible.-
- Estoy preocupada por ellos.-
- Ya regresaran y se pondrán furiosos si nos encuentran despiertas.-
- Entiendo …- Dijo la morocha y se acostó a dormir. Unas horas más tarde, ambos adultos regresaron …
- ¿Están dormidas?- Preguntó Lucius, contemplándolas.
- Tueris sí, pero esta niña …- Gruñó Severus.
- Lo siento.- Dijo la morocha en un susurro. - No podía dormirme.-
- Selena …- Gruñó nuevamente el profesor de pociones.
- ¿Están bien?-
- Lo estamos, somos adultos.-
- ¿Y? Estamos hablando de un monstruo legendario.-
- Y nosotros somos ex - mortífagos.- Dijo Lucius.
- Siguen siendo humanos.-
- Magos poderosos.- Siseó Lucius.
- Humanos y mortales.-
- ¡Ya!- Siseó Severus, viendo que ambos parecían a punto de comenzar una batalla. Van a despertar a la señorita Tueris.-
- Lo siento.- Dijo Selena. -¿Encontraron a la alumna?- Preguntó y Severus gruñó.
- Potter y Weasley la rescataron.- Aclaró Lucius.
- ¿Quién era?-
- La menor de los Weasley.- Dijo el rubio.
- ¿Se encuentra bien?-
- Sí, está en la enfermería con su familia.-
- ¿Sucede algo?-
- Nada.- Gruñó Malfoy.
- ¿Tú no habrás tenido algo que ver? ¿O sí?-
- Potter cree que sí y acabo de perder a mi sirviente.-
- ¿Te refieres a Dobby?-
- Sí, ese asqueroso de Potter me engañó, y liberé a mi elfo sin darme cuenta.-
- Lo lamento.- Dijo la morocha, aunque se alegraba por el pobre de Dobby.
- No finjas, tú querías hace rato que lo dejara en libertad.-
- Eh … yo …- Decía Selena, cuando …
- Ven conmigo.- Dijo Severus, extendiéndole sus brazos. La morocha se levantó y se arrojó hacía él. - Tenemos que hablar de muchas cosas. Tú quédate aquí.- Le gruñó a Lucius.
- ¿Qué hago con ella?- Preguntó el rubio, mirando a Nerissa.
- Despiértala y dile que estas bien. Estaba preocupada por ti.- Dijo Selena.
- Eso es obvio, soy él que la mantiene sana.-
- No es interesada.- Dijo la morocha, saliendo a la defensiva de la castaña. - En verdad le agradas.-
- Lo dudo.-
- ¿Es algo de los Slytherins o solo de los ex - Mortífagos, el creer que nadie los quiere?- Preguntó la morocha y ambos adultos le gruñeron. - Tal vez, sea solo de ustedes dos. Hazme caso y dile que estas bien.- Agregó y siguió a Severus.
- Iremos a un lugar … seguro.- Dijo el profesor de pociones, y caminaron hasta el séptimo piso en silencio.
- ¡Uy! ¡Qué feos!- Dijo la morocha contemplando un cuadro con unos trolls.
- Ven.- Dijo Snape, señalando una enorme puerta.
- ¿De dónde salió? No recuerdo que hubiera una puerta aquí.-
- Es por eso, que es segura.- Respondió el adulto, tendiéndole su mano. Selena la tomó y entraron. El cuarto era grande y acogedor, unos bonitos sillones estaban ubicados frente a una chimenea, que parecía recién prendida. Se sentaron y Severus la miró muy serio.
- ¿Qué?-
- Tengo que confesarte muchas cosas y sé que al hacerlo, te enojaras conmigo. Pero quiero que sepas, que nunca fue mi intención lastimarte.-
- Severus, ¿De qué estas hablando?- Preguntó completamente confundida.
- Este último año, has sido … digamos que un excelente blanco para practicar hechizos.-
- ¿Me hechizaste?-
- Algo así, solo te lancé un hechizo ubicador, para saber en donde estás. Pero lo peor, es los hechizos que Draco y Lucius te lanzaron.-
- ¿Qué me hicieron?-
- Draco y Nott, te lanzaron un hechizo desmemorizante, que hizo que te olvidaras de la persona a la que más amabas. Pero luego … recordaste un poco y volviste con esa persona. Sin embargo, algo sucedió y Lucius, tuvo que modificarte la memoria para que no lo recordaras y sufrieras por ello.-
- No entiendo nada, de lo que me estas hablando.-
- Lo sé. Luego de lo que pasó esta noche … necesito que sepas toda la verdad. Aunque eso signifique perderte.-
- Severus …- Dijo ella, tratando de acercarse, pero él la frenó.
- Déjame terminar. Sé que te va a parecer una locura, pero … fuimos novios y yo arruiné todo. Te engañé y te lastimé.- Explicó Severus y el corazón de la morocha se aceleró.
- ¿Qué quieres decir con qué me engañaste?-
- Me encontraste … manteniendo relaciones con una furia.-
- ¿Dejaste de quererme y no pudiste decírmelo?- Preguntó la morocha y su corazón se desgarraba, ante esa idea.
- ¡No! Nunca he dejado de amarte. Solo fue … hice un trato con ellas, para que dejaran de atormentarme. De esa forma, tendría más tiempo para encontrar una manera de alejarlas definitivamente. El trato consistía en que … debía mantener relaciones con una de ellas, a cambio de que no me persiguieran más y que no se acercaran a ti.-
- ¿Aún es válido el trato?-
- Sí, por eso, te he pedido que me avises antes de venir a verme.-
- Al parecer … solo tú, cumples con ese trato.-
- ¿Dé qué hablas?-
- La furia me atacó, cuando me encontró en tu cama junto con Nerissa. Ella me ayudo.-
- No puede dañarte, eres pura.-
- Yo creí lo mismo, pero la realidad es que no puede usar su magia en mi contra, pero sí sus manos. Trató de ahorcarme.-
- Amor …- Dijo Severus, abrazándola con todas sus fuerzas. - ¿Te encuentras bien?-
- Sí, te dije que Nerissa me ayudó.-
- Amor …-
- ¿Así que te has acostado con ella, para conseguir tiempo?- Gruñó la morocha.
- Así es, yo …-
- Ya veo. Me engañaste y te descubrí, y la única solución que se les ocurrió fue manipular mis recuerdos. Son dos cobardes.- Gruñó Selena, muy molesta.
- No fue mi idea.-
- Pero tampoco, hiciste nada para cambiar las cosas.-
- Lo estoy haciendo ahora.-
- ¿Qué es lo que quieres?-
- Estar contigo, te extraño mucho.-
- Lo dudo, esa furia es mucho más boni …- Decía Selena, cuando Severus la besó con desesperación. Pero para sorpresa del adulto, la morocha le dio un cachetazo. - No soy un juguete con el que ustedes pueden divertirse.- Siseó molesta.
- Lo sé, yo no …-
- Todos creen que …-
- Lo que pasó con Draco, no tiene que ver conmigo.-
- No, pero los dos hicieron lo mismo. Me engañaron y trataron de ocultarlo.-
- Sé que debí explicarte lo de la furia, pero … tenía miedo de perderte. Siempre me has dicho que no querías compartirme con nadie y creí que …-
- Estoy cansada de las mentiras, los engaños y los encubrimientos.-
- Selena … dame una oportunidad, por favor.-
- No.-
- ¿Me odias?-
- Quizás, no lo sé. Ya no sé, que es lo que en verdad siento.- Respondió y se marchó, dejando a Severus completamente abatido. Corrió al baño y se encerró allí. Lloró por largo rato, hasta que …
- Ya pequeña, no llores más. Te hará mal.- Decía el hombre del espejo.
- No puedo evitarlo.- Decía gimoteando. - Me duele mucho.-
- Lo sé, el amor a veces duele. Me gustaría estar contigo y tranquilizarte.-
- ¿Por qué?-
- Porque te quiero mucho.-
- No lo conozco.- Dijo la morocha y el hombre del espejo rió bajo la capucha.
- Eso piensas tú, pero te aseguro que nos conocemos.- Dijo el hombre, con una voz muy dulce. Selena se acercó al espejo y apoyó su mano. La superficie era sólida y fría. - No puedes venir a este lado y yo no puedo ir ahí.-
- Déjame hablar con ella.- Decía otro hombre desde las sombras. Estaba muy alterado y desesperado.
- No, tú lo echaras a perder todo.- Le gruñó el hombre del espejo a la otra persona. Por alguna extraña razón, la situación le era familiar a la morocha.
- Quiero hablar con Selena.-
- ¡No! ¡Cállate y vete, antes de que metas la pata!-
- ¿Quién es?-
- Alguien que te adora con toda su alma y esta muy preocupado por ti.-
- ¿Por qué no puede hablar conmigo?-
- Porque va a meter la pata y es muy importante que eso no ocurra.-
- ¿No vas a decirme quién eres?-
- No pequeña, por ahora no.- Respondió el hombre del espejo. Selena se quedó un rato más en el baño, mientras ese hombre le tarareaba una suave melodía para tranquilizarla.

Las clases llegaron a su fin, y Selena se marchó junto a Lucius y Draco. Aunque la morocha no le dirigía la palabra al joven rubio, éste había tratado por todos los medios de recuperarla.
- Va a ser un verano muy largo, si no me hablas.- Le dijo Draco, pero Selena lo ignoró. Se había marchado del castillo, sin despedirse de Severus, algo que le dolió mucho, pero quería lastimarlo tanto como ella se sentía herida.
- ¿Pequeña?- Preguntó Lucius, mientras caminaban fuera de los terrenos del castillo para poder desaparecerse. Aunque le hablaba, también estaba enojada con él.
- ¿Qué?- Le gruñó.
- No te preocupes, Narcisa te tratará bien.-
- A esta altura, poco me importa. Las personas a las que más quería y en las que más confiaba me han traicionado y lastimado. ¿Qué me puede importar alguien que no conozco?- Siseó, fulminándolo con la mirada.
- Selena … yo …- Decía Lucius.
- Ahórrate tus excusas y tú también.- Le gruñó a Draco, que estaba a punto de abrir la boca. Al traspasar las rejas de entrada, Draco se aferró a la capa de su padre y el adulto le tendió su mano a la morocha, pero esta lo rechazó y también se agarró a la capa. Se aparecieron en la Mansión Malfoy, donde Narcisa los esperaba. El viaje hizo que Selena se mareaba y estuvo a punto de caerse al suelo, cuando la mujer la sujetó.
- Tranquila, ya te sentirás mejor. Ven …- Le dijo, acompañándola hasta un sillón cercano. - Respira profundo y mantén los ojos cerrados por un rato, eso te ayudara.- Agregó, mientras la tomaba de la mano. La actitud tan dulce y agradable de la mujer, sorprendió a los dos rubios, que no se imaginaban semejante reacción.
- Gracias …- Dijo Selena, al cabo de unos minutos.
- ¿Te encuentras mejor?-
- Sí.-
- Soy Narcisa.- Dijo la rubia con una sonrisa.
- Soy Selena.-
- Encantada de conocerte.- Agregó sin dejar de sonreír. Ni Draco, ni Lucius habían visto a esa mujer sonreír de esa forma. - Ven, te mostraré el resto de la casa.-
- ¡No!- Gruñó Lucius. - Selena, ven conmigo, quiero mostrarte tu habitación.- Agregó, hacía tiempo que deseaba estar con la morocha a solas y poder hablarle. Había esperado por mucho tiempo, poder disfrutar de su compañía y mostrarle la hermosa habitación que le había preparado.
- No quiero ir contigo.- Le gruñó la morocha.
- Selena …-
- Déjala tranquila. Creo que es más que obvio, que los dos ya han hecho más que suficiente.- Les siseó Narcisa. - Ven, cariño. Todo esta bien.- Le dijo la rubia, y la tomó de la mano. Caminaron por la mansión, mientras Narcisa le mostraba cada habitación.
- ¿Lucius te contó?- Preguntó, cuando llegaron a la habitación de la rubia.
- Me envió una carta, diciéndome todo lo que te había pasado este año. Sobre los distintos hechizos de los que fuiste victima, del engañó de Snape y el del mugroso de mi hijo. Supongo que pensó que eso haría que te tratará mejor.-
- Creí qué …-
- ¿Qué?- Preguntó Narcisa, con curiosidad.
- Que yo no le agradaría.-
- Yo pensaba lo mismo. Pero la carta de Lucius me demostró que somos muy parecidas. Al principio creí que … ibas a ser una niña consentida, que ibas a lograr todo lo que yo anhelaba y nunca pude tener.- Explicó. - Alguien que en verdad te amara.- Agregó, al ver que la morocha no la entendía.
- ¿Sabías qué Lucius …?-
- Claro que sabía que él, estaba enamorado de ti. No por nada, estuvo durante seis meses preparándote tu habitación. Sin embargo, tengo que advertirte, los Malfoy no saben lo que es el amor. Creen que aman a alguien, pero lo que en realidad sienten es posesión, como si fuéramos un objeto. De ahí que mi hijo, te haya engañado de esa forma. Pequeña a mi me compraron, solo porque era útil para sus propósitos y porque el padre de Lucius me deseaba. A ti, te han traído de la misma forma. Eres una prisionera en esta casa, tanto como yo.-
- Yo …- Decía la morocha, que a pesar de todo, creía que esas palabras eran demasiado crueles contra Lucius.
- ¿Tú querías vivir aquí? ¿Con Lucius?-
- No realmente, nunca lo pensé …-
- Lo ves, ha manipulado la situación para que no tengas otra alternativa.-
- Quizás, pero …-
- Bien, aún eres muy joven e ingenua para entender las cosas. Con el tiempo verás de lo que te hablo y si tienes suerte … espero estar equivocada. Como te dije, esta es mi habitación, puedes venir a verme cuantas veces quieras, quizás podremos ser amigas.-
- Eso me gustaría mucho.- Dijo la morocha, que le había caído muy bien Narcisa.
- Selena …- La llamó Lucius desde la puerta.
- Sabes que no puedes acercarte a este sector.- Gruñó Narcisa.
- La casa es mía. Voy a donde me plazca.- Siseó amenazante el rubio.
- ¿Qué?- Le gruñó la morocha.
- ¿Ya has visto tu habitación?- Preguntó con curiosidad.
- Ahora íbamos para ahí.- Respondió Narcisa. Lucius se moría por ser quien le mostrara el lugar a la morocha y Selena lo notó.
- ¿No me dejarás que te lo muestre?-Preguntó el rubio.
- Esta bien, iré contigo.- Dijo la muchacha resignada.
- No deberías consentirlo, es peligroso.- Dijo la rubia.
- No le llenes la cabeza con tu veneno.- Gruñó amenazante Malfoy y dio un paso al interior de la habitación.
- Sal de este lugar, te lo advierto.-
- ¿O qué? ¿Quieres que te recuerde cual es tú posi…?-
- ¡Basta!- Le gruñó la morocha. - Deja de comportarte como un idiota, vamos a ver la habitación.- Agregó, tomándolo de la mano, para sorpresa de ambos adultos. Narcisa no podía creer, que ella se atreviera a hablarle de esa manera al rubio y Lucius no creía que aceptara ir con él. Caminaron por la mansión y …
- No vengas conmigo, si no quieres.- Gruñó Lucius, aunque intentaba parecer furioso, no podía engañar a la morocha. El adulto estaba sufriendo mucho.
- Lo siento.- Dijo Selena.
- ¿Por qué?-
- Te estoy lastimando mucho.-
- Me lo merezco.-
- No hemos pasado mucho tiempo juntos, desde que …-
- Desde que Severus te contó todo. No me importa si él se arroja al infierno, pero no debería arrastrarme con él.-
- Tú tampoco te has comportado como debías.-
- Hice lo que creí que era mejor para ti. No quería que sufrieras.-
- Lo sé, pero no puedo evitar estar molesta contigo. Gracias por haberme devuelto mis recuerdos.-
- No tuve otra opción, si fuera por mí … jamás te los habría devuelto. Puedo ver lo mucho que estas sufriendo. No solo por Severus, sino por Draco también. Llegamos … puedo dejarte sola y …-
- No, ven.- Le dijo tomándolo de la mano.
- Pequeña …- Respondió abrazándola con todas sus fuerzas y alzándola. Aunque estaba con la morocha, había algo que se sentía diferente y no sabía que era.


Nota de la autora:

Al fin llegamos a la mansión Malfoy. Poco le duro el noviazgo a Draco … el rubio metió la pata hasta el fondo. Selena ha recuperado sus recuerdos, su amistad con Nerissa es muy fuerte y al parecer esta comenzando una con Narcisa.
¿Qué sucederá en la mansión Malfoy?
¿Severus logrará que la morocha lo perdone?
¿Qué esta sintiendo Lucius?

Aclaraciones: 
El hombre del espejo, menciona a Habondia, quién es capaz de destruir a las furias.
Habondia: Es la reina de las hadas, de las mujeres blancas, de las brujas, de las larvas, de las furias y de las harpías, como lo asegura DELANCRE en su Libro, la inconstancia de los demonios.
Esta definición la encontré en el libro: “Diccionario Demonológico.”
Ya falta poco, para que un par de nuevos personajes aparezcan en la historia y revolucionen las cosa …

Querida Pixel! Lo siento!!!! sé que se la pasan borrandole la memoria a Sele, pero los dos tienen miedo de perderla, saben bien que ella no iba a perdonar a Sevi por eso y Lu vio una buena oportunidad para estar con ella y comenzar de nuevo. draco aprovecho la oportunidad pero ya la echo a perder, jeje. y sí, Sevi no pudo contenerse y le ha contado todo y Lu tuvo que devolverle los recuerdos, jeje. y como era de esperarse Sele esta furiosa con los tres ... Narcisa a aparecido y ... bueno ... sera una gran influencia para Sele.
no me enojo, ya me esperaba las cartas vociferadoras ... jeje ....
lavander .... tuvo a draco por unos días, pero nada más.
Sevi ... bueno, pensó que era una forma de ganar tiempo, por ahora, no le queda otra que cumplir con el trato. y Lu? como que no quieres que este con Nerissa? te gustó mucho la idea del trio??? jeje.
Draco vuelve a estar solito y necesita consuelo, así que niña lo tienes para ti, por lo menos por ahora.
las personas del espejo ... las dejo con la intriga hasta el final.

Amiga Kny! jeje ... todas quieren matarme por el borrado de la memoria, jeje ... bueno, ahora sele recuerda todo lo que Lu le borró pero esta furiosa con todos ... la chica tiene caracter ...
Sevi ... ahora le toca sufrir por sus elecciones al igual que Lu ... Draco también esta pagando la metida de pata. Y Sele encontró a alguien que al parecer la comprende ... Narcisa ... ya veremos que hacen este duo.
El espejo ... jeje ... la intriga continua ...
Gracias por tu apoyo y por no abandonar esta historia.

Hola Eugue! por lo menos tú no me has mandado una carta vociferadora. gracias por leer esta loca historia.

Amiga Kia! jeje ... el espejo ... todas tienen mucha intriga ... paciencia que ya lo sabran ... las parejas aún no estan definidas, pero ...
sobre el trailer: sí es el del misterio del principe o del principe mestizo, como quieras llamarlo.

Besitos a todas, y buen fin de semana.

severus snape, lucius malfoy


Tags: severus snape, lucius malfoy, romance, drama, lemon, fics, fanfic

Publicado por miakayuki2006 @ 9:56  | sele y sevi vers 2
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Comentarios
Publicado por pixel
Viernes, 20 de marzo de 2009 | 14:40
Ola!!! Este capi esta mejor!! Por lo menos le an dixo la verdad! Y me parece bien k sele se aya enfadado con Sev, Lu y Draco porque se lo merecen (draco es mio xDD).... esk no tienen remordimiento...y no me gusta la nerissa esa.... me gustaba mas el trio jajajaj xDDD (k mal estoy) xDD.... y me a sorprendido muxo el comportamiento de narcisa... no me esperaba eso!!!y... Qiero saber kienes son los del espejo!!!!....esk la intriga no me deja vivir...

Te dejo ya... bss y cuidate!!! =)
Publicado por kia malfoy
S?bado, 21 de marzo de 2009 | 14:56
quierida..miaka..
me parecio..precioso.. este capitulo..
era justo que selena se enterara de todo.. especialmente.. de lo que le hizo..Sevi... y bueno.. es justo que ella responda de esa manera.. no manxes...que horrible.. que la enga?en..los tres...Llorica
pero-. bueno haci son los hombres..!
sip..
bueno..me gusto..el cap..
me voy..
tengo..tarea.. y uff.. ia bienen.. examenes..
ok..nena..
kuidate..muxo.!
bezots,,!
Publicado por marmik
Martes, 07 de abril de 2009 | 15:36
ke talsi...
lu y sevi..se fucionan a trabes de un echizo encontrado por severus en un libro de magia muy antigua...
los dos se convierten en la mejor fucion ...
asi es como selena pierde su virg...
pero el peligro es que si se fucionan mas de 7 veces
se pueden quedar fusionados para siempre...
marmiklive
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