Mi?rcoles, 25 de marzo de 2009

severus snape

Disclaimer: esta es una historia que se basa en uno de los mejores personajes creados por la adorada J.K. Rowling. No, no es Harry Potter, es Severus Snape. (Desearía que Rowling me lo regalara. Jeje.)

Aclaraciones: es un fic que comienza romántico y algo lento para luego haber situaciones bien explicitas. Así que quedan advertidos. Puede haber ocasionales escenas de torturas y violaciones, por lo tanto esta clasificado para mayores de 18. Los pensamientos van entre comillas.

Pareja: Severus Snape y Selena.

************ ¡ACLARACION IMPORTANTE!****************
ESCENA MUY PERO MUY SUBIDA DE TONO. (Tercera base casi cuarta) Así que quedan advertidos, si no les gusta este tipo de escena, ya saben que pueden salteársela o no leer el capi. En cualquiera de los casos, nos leemos al final o en el próximo.
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Capítulo 37: Visita a Hogsmeade.

Dabria y Selena, compraron miles de golosinas, lo suficiente como para un ejercito. A pesar del castigo, la morocha compró chocolate para cuando se terminara el hechizo. Aunque no pudo resistirse y probó la pata de una rana …
- ¡Que asco!- Exclamó, escupiendo el pequeño trozo mientras la castaña se partía de risa.
- Debiste aguantarte, sabías que te iba a pasar eso.-
- Sí, pero … creí que tal vez Lu solo bromeaba.- Respondió encogiéndose de hombros.
- ¿A dónde vamos?-
- A la tienda de la que me hablaste.-
- Buena idea. De seguro, nos llevara gran parte del día.- Dijo Dabria y se encaminaron al lugar.

En el callejón Diagon …
- ¿Qué le parece, este set de maquillaje en valija de piel de dragón?-
- No, mi pequeña no usa maquillaje ... Estoy perdido.- Decía Lucius frustrado.
- ¿Todavía no te has decidido?- Gruñó Snape, al regresar.
- No, tiene que ser algo perfecto.-
- Debiste buscarle algo antes, no a ultimo momento.-
- Hace tres meses que estoy buscando. No me vengas con sermones y dame una mano.- Le siseó Malfoy.
Hacía dos horas que Lucius estaba en la tienda más grande del callejón Diagon. Una de las empleadas, Naia no se había alejado de él. Las otras, ya habían perdido la paciencia con el rubio. No importaba lo atractivo que era, su mal humor las espantaba. Severus se puso a revisar nuevamente los objetos del lugar, porque si seguían así, no se marcharían jamás.
- ¿Qué son esas cosas?- Preguntó el morocho.
- Objetos muggles, se venden como pan caliente. Son considerados rarezas.-
- ¿Para qué sirven?- Preguntó el rubio.
- Son llamados reproductores de MP3, MP4 y MP5. Sirven para escuchar música, ver y tomar fotos muggles.-
- ¿Le gustará algo así?- Le preguntó Malfoy a Snape.
- Probablemente, la música de nuestro mundo no le agrada.-
- Con un par de hechizos, lograríamos que funcionara en el colegio.-
- Sí, me puedo hacer cargo de eso.-
- Disculpen, pero si la jovencita es de sangre pura, no le agradaran los objetos muggles.- Intervino Naia.
- Es un tema complicado, fue criada por muggles.- Respondió Malfoy para sorpresa de la empleada. - Me llevo uno de esos … ¿Cómo dijo que se llaman?-
- Reproductores de MP3, 4 o 5.-
- ¿Cuál es el más … completo o costoso?-
- El MP5.-
- Envuélvame uno de esos y busquemos algo más, esto es muy poco.-
- Lucius …- Gruñó el morocho.
- ¿Qué?-
- Ya tienes un regalo.-
- No, tiene que haber algo más … especial.-
- Ella estará feliz con eso.-
- Lo dices, porque tú tienes el regalo ideal. Seré yo, él que quede mal.-
- A ella no le importan los regalos, solo quiere una familia y tú se la has dado.-
- Quizás … solo quiero que su cumpleaños sea especial. Es su primer cumpleaños como una Malfoy.- Dijo Lucius, mientras la empleada escuchaba con mucho interés.
- Creo que te estas haciendo demasiado problema. Ella es muy sencilla.-
- Porque nunca ha tenido nada mejor.-
- Vas a echarla a perder.- Gruñó Severus.
- Solo quiero consentirla.-
- Esta bien.- Siseó el morocho, dándose por vencido. - Busquemos algo más.-
- Gracias.- Dijo el rubio sinceramente, sorprendiendo al profesor de pociones. Siguieron buscando durante un largo rato, mientras Malfoy se desesperaba. Naia trataba de mantenerlo tranquilo, ofreciéndole varias opciones y manteniéndolo ocupado. Al tiempo que Snape, prefería ignorarlo y buscar algún otro regalo.
- ¡Lo encontré!- Exclamó Malfoy. - Esto es perfecto.- Agregó sonriendo.
- ¡Al fin!- Exclamó el morocho. - ¿Qué encontraste?-
- Un guarda recuerdos. Es ideal, podremos rellenarlo con los recuerdos que tenemos a su lado, a ella le gustara.-
- Sí, es una buena idea. Deberías pedirle también a sus amigos.-
- Sí, tienes razón. Hablaré con Draco.- Dijo Lucius.

Mientras que en Hogsmeade …
- ¡Mira que bonito!- Decía Dabria, observando un anotador con forma de corazón.
- Se le puede poner una foto en la tapa. Es hermoso.-
- ¿Nos compramos uno cada una?-
- Dale, yo te doy una foto de mi hermano.-
- ¿En serio?-
- Por supuesto.-
- ¿Qué foto le vas a poner vos?-
- Mmm … es un secreto.-
- ¿No confías en mi?-
- Sí pero … es algo complicado.-
- Lo entiendo.-
- No es que no quiera contártelo, es solo … que prometí guardar el secreto.-
- Ya veo … no importa. Algún día me lo dirás.-
- Espero que sea pronto, a mi me gustaría hacer pública nuestra relación, pero …-
- Él no esta de acuerdo.-
- Aún no.-
- Que complicado.-
- Solo un poco.-
- Ya es casi la hora de almorzar, ¿Vamos?-
- Claro.- Respondió la morocha, ambas caminaron hasta las tres escobas, repletas de bolsas.
- ¡Ey! ¿Se compraron todo Hogsmeade?- Preguntó Nott al verlas.
- Exagerado.- Le dijo Sele.
- Es que es la primera vez, que te veo tan cargada.-
- Eso es, porque siempre vamos a las tiendas que a ustedes les gustan.-
- Déjame ayudarte.- Le dijo Blaise, agarrando las bolsas que la morocha llevaba en su mano izquierda. - Así estarás más aliviada.-
- Gracias, ya me pesaban mucho.-
- Eres una mala influencia para ella.- Le dijo Theodore a Dabria. - Ella nunca compra tanto.-
- No la molestes.- Le gruñó Selena.
- Solo bromeo.- Se defendió Nott, pero Dabria se había alarmado. No estaba acostumbrada a estar con esos chicos y no sabía si en realidad bromeaban o no.
- Yo te ayudaré con esto.- Dijo Draco, tomando las bolsas que la castaña sujetaba en una mano.
- Gracias, no tienes que molestarte.-
- No es ninguna molestia. Blaise no es el único caballero de los slytherins.-
- Sele … yo te cargo el resto.- Dijo Goyle.
- Gracias Greg.- Le dijo Selena al enorme muchacho, que cuando no estaba tratando de aterrorizar a alguien, tenía una expresión muy bonachona. Entraron en el lugar y buscaron unas mesas en un rincón apartado.
- Guardemos dos lugares.- Dijo el rubio.
- ¿Para?- Preguntó Nott.
- Padre y Snape, vendrán a comer con nosotros.-
- ¡Genial!- Exclamó la morocha, pero la noticia no le cayó bien a todo el mundo. Theodore, odiaba que el jefe de su casa los rondara tanto, sobre todo porque eso significaba que tenía que mantenerse alejado de Selena. Por otro lado, Dabria se sentía incómoda por el hecho de que el padre del rubio se reuniera con ellos. Deseaba con todo su corazón, agradarle a ese hombre.
- ¡Padre!- Exclamó Draco, viendo entrar a los dos adultos. Todos hicieron un lugar en la mesa, para que se sentaran. Selena terminó ubicada entre los dos, y Dabria entre Draco y Lucius.
- Yo … tengo que irme.- Dijo la castaña incómoda.
- ¿Te sientes mal?- Preguntó Selena, al notarla muy pálida.
- No … solo recordé que le prometí a alguien que almorzaríamos juntos.-
- Supongo que una mesa llena de Slytherin, es perjudicial para la salud de la señorita Amonet.- Dijo Severus y Draco lo fulminó con la mirada.
- ¡Dabria!- La llamó Selena, cuando la chica se levantó y salió corriendo. - No fuiste muy amable.- Le gruñó la morocha a su novio.
- Nunca lo he sido.- Le respondió, antes que ella se marchara.
- ¡Dabria! ¡Espera!-
- Lo siento.- Dijo la castaña. - No tengo nada en contra de tus amigos o de tu familia, pero … me siento rara junto a ellos.-
- Tranquila, es normal. A mi me pasó lo mismo, cuando comencé a juntarme con ellos.-
- Tu padre debe haber pensado que soy de lo peor.-
- Lo dudo mucho.-
- Snape no ayudó mucho, me desagrada.-
- Él no es malo, solo algo … le falta el sentido del tacto y a veces es muy grosero, pero te aseguro que no es malo. Vamos, regresemos.-
- No. Van a pensar que estoy loca.-
- No lo harán. Vamos, te sentarás entre Blaise y yo, eso te hará sentir mejor.-
- Esta bien, gracias.-
- De nada. No vayas a dejarme sola con todos esos chicos, se pondrán a hablar de quidditch o de mujeres.-
- ¿En serio?-
- Pues así es generalmente, salvo …-
- ¿Qué?-
- Cuando se ponen a babosear, mirando a cada chica que pasa.-
- ¿Tu padre y Snape también?-
- Eh … no, ellos prefieren otros temas.-
- ¿Cuáles?-
- Son Slytherins … hablan sobre las artes oscuras.- Respondió la morocha, encogiéndose de hombros y entrando nuevamente a las tres escobas.
- No, te equivocas. Krum es el mejor buscador.- Decía Nott.
- Te digo que es … Sele, Dabria, regresaron.- Dijo Blaise.
- ¿Qué te dije? Nos fuimos dos minutos, y ya están hablando de quidditch.- Le dijo Selena a la castaña. Se sentaron como la morocha había sugerido y aún así, quedó junto a Severus, para bronca de Nott.
- ¿Le sucede algo, señor Nott?- Preguntó Snape, al notar la mirada que el joven le lanzaba.
- No señor, no me sucede nada.-
- Dabria, nosotros ya hicimos el pedido, ¿Qué vas a querer?- Preguntó Blaise. - Te lo iré a encargar.- Agregó amablemente.
- Mmm, cerveza de mantequilla y … ¡Ah! El menú número uno. Gracias.- Le dijo la castaña con una sonrisa a Zabini, que ocasionó los celos del rubio.
- Eres lento, muchacho.- Le siseó Lucius a su hijo.
- ¿Y yo?- Preguntó la morocha.
- Encargamos tu favorito.- Le dijo Snape.
- Muchas gracias.- Le respondió con una sonrisa. Siguieron hablando de varias cosas, mientras esperaban que les trajeran la comida. Mientras Selena y Severus se tomaban de las manos por debajo de la mesa. Él, le hacía suaves caricias sobre el dorso de la mano mientras que a ella, se le escapaban algunas sonrisas.
- Algo huele mal.- Dijo Nott, al ver entrar a unas personas. Vincent aprovechó y les tiró con unas servilletas sucias.
- ¡Ey! Pedazos de …-
- Cuidado con lo que va a decir, Señor Weasley.- Dijo Snape, cuando el trío de oro se acercó a su mesa. Salvo que ellos, solo podían ver a Hermione y a Ron.
- Ellos empezaron.- Dijo el pelirrojo.
- No he visto que hayan hecho algo.-
- Usted no ve, lo que no le conviene.- Susurró Ron.
- ¿Qué ha dicho, Señor Weasley?- Gruñó amenazante Snape.
- Nada, no he dicho nada.-
- Mejor así, ¿No querrá perder preciosos puntos de su casa?-
- Vamos.- Le dijo Hermione al pelirrojo, tironeándolo de la capa. Pero antes de que pudieran alejarse unos pasos, algo extraño sucedió. La camarera que se acercaba con una bandeja llena de jarras con cerveza de mantequilla, tropezó con algo invisible y las jarras volaron en dirección al grupo de Slytherin. Sin tiempo a reaccionar, Snape y Selena quedaron empapados.
- ¡Maldita sea! ¡Mocosos de pacotilla! ¡Cincuenta puntos menos para gryffindor!- Siseó Snape, todo pegajoso.
- ¡Mi pequeña!- Dijo Lucius al verla chorreando. Los otros que se encontraban en la mesa, pudieron esquivar las bebidas o realizar unos hechizos protectores.
- ¡Estoy pegajosa! ¡Qué asco!- Se quejó la morocha.
- VOY A MATARLOS.- Bramó el rubio, hacía los dos gryffindors.
- Nosotros no hicimos nada.- Dijo Ron.
- Eso le veremos.- Gruñó Snape, sacando su varita.
- Alguien que me seque.- Pidió Selena. Lucius le aplicó un hechizo, pero … - Sigo toda viscosa … Me voy.-
- ¿A dónde?- Preguntó Dabria.
- Al castillo, a bañarme.-
- Te acompaño.-
- No, quédate. Cuando traigan el pedido, me lo guardas con un hechizo y luego me lo llevas al castillo, ¿Si? Blaise, Greg, ¿Me pueden llevar mis cosas, más tarde?-
- Sí, no hay problema.- Respondió Goyle.
- ¿Segura que no quieres que te acompañe?- Preguntó Dabria.
- Si.-
- Esta bien, te llevaré el almuerzo cuando terminemos.-
- Muchas gracias.-
- No puedes ir sola.- Dijo Lucius contemplando a su niña.
- Estaré bien. Solo … parezco salida de un basural. El señor Filch va a matarme cuando me vea entrar, le ensuciaré toda la entrada.-
- No lo hará. Yo iré con usted, también necesito un baño.- Dijo Snape. Lucius le iba a advertir, pero se cayó porque había demasiado público ajeno.
Selena y su profesor de pociones, salieron rumbo al castillo.
- Estas tan feo como yo.- Le dijo la morocha, a mitad de camino.
- Tú eres hermosa, aunque estés toda pegajosa. Por el contrario, yo siempre he sido muy feo.-
- Sabes que eso no es cierto …-
- ¿Qué?-
- Estaba pensando … si ese perro anda cerca … nos va a comer.-
- No seas tonta, nadie va a comerte …-
- ¿En qué piensas?-
- Que quizás tengas razón … tal vez sea yo, él que te coma.-
- Entonces, me ofrezco como cena.- Dijo la morocha sonrojándose.
- Eres terrible.-
- Tú empezaste … ¿Sevi?-
- ¿Qué?- Preguntó el adulto, viendo como su novia se sonrojaba como un tomate. “¿En qué demonios pensará?”
- Yo … ¿Qué te parece si nos bañamos juntos?- Preguntó Selena y a Severus casi le agarra un ataque.
- ¿Quieres que nos bañemos juntos?- Preguntó Snape, sin poder creer lo que su novia acababa de decirle.
- Esta bien … fue una idea muy tonta.- Respondió desilusionada. Llegaron al castillo y como el día estaba muy hermoso, no se encontraron con nadie. - Me voy a la torre, nos vemos luego.- Dijo la morocha, cuando Severus la tomó de la mano.
- No. Ven, puedes bañarte en mi baño, estarás más tranquila.-
- No te preocupes, estaré bien.-
- Ven conmigo.- Le dijo el adulto, tironeándola de la mano. Bajaron a lo más profundo de las mazmorras y entraron a las habitaciones de Snape. - Puedes bañarte primero.-
- Esta bien, gracias.-
- Selena …-
- ¿Si?-
- ¿Estás enojada?-
- No lo estoy. Todo esta bien, tranquilo. Solo estoy … muy pegajosa.- Se quejó, haciendo una mueca, que ocasionó que Severus sonriera. La morocha entró al bañó y se dio una ducha rápida, pensando que tal vez, se había sobrepasado al pedirle eso a su novio. Era obvio que él ahora estaba incómodo. “Maldición, esto no sale.” Pensaba, mientras lavaba su largo cabello.
- ¡Minsky!- Dijo, llamando a la elfina.
- Ama, ¿Me llamó?- Preguntó la pequeña criatura, cuando se apareció en el baño.
- Sí, ¿Me puedes ayudar? No me salé la cerveza del pelo, cada vez está más enredado.-
- Por supuesto, ama. Déjeme a mí.- Dijo la elfina, y con unos cuantos hechizos y algunas pociones que invocó, el pelo de Selena regresó a su lacio habitual.
- ¡Minsky! ¡Muchas gracias! ¡Eres la mejor elfina!- Exclamó la morocha muy feliz.
- Gracias ama por sus elogios, pero Minsky solo hace su trabajo. ¿Necesita algo más?-
- No, gracias.-
- Debo regresar a mis labores, ama. Si me necesita, llámeme otra vez.-
- Lo haré.- Respondió la joven y la elfina se marchó. Feliz de tener su pelo en condiciones otra vez, Selena decidió tomarse un baño de espuma. Preparó la bañera con agua cálida y agregó el contenido de un pequeño frasquito que Snape había preparado para ella. Una vez que la bañera se llenó y la espuma creaba un montón de pompas de jabón, se metió en el interior, relajando todo su cuerpo. Mientras que en la habitación contigua, Severus daba vueltas en circulo. “Fui un idiota. No debí reaccionar así, es mi culpa. La alenté anoche con lo que hicimos y ahora me tiro para atrás. Pero … ¿Y si no le agradó? ¿Si no soy lo suficientemente … bueno para ella? ¿Por qué tardará tanto?”
- Selena …- La llamó abriendo a penas la puerta del baño.
- ¿Sí?-
- ¿Estás bien?-
- Si, me estoy dando un baño de espuma. Lo siento, debí imaginar que te querías bañar. Ya salgo.-
- No.- Dijo rápidamente el adulto. - Esta bien … yo … cierra los ojos.-
- ¿Qué?-
- Que cierres los ojos.-
- ¿Por?-
- Voy a entrar y descambiarme.- Dijo Snape, sonrojándose y la morocha no entendía nada, porque ya se habían visto desnudos.
“¿Qué le sucederá?”- Esta bien, ya los cerré.- Le respondió y el morocho entró. Se quitó la ropa y se metió lentamente en la enorme bañera, en la que tranquilamente podrían entrar tres personas.
- Ya puedes abrirlos.- Dijo Severus y su novia lo miró confundida. Él estaba sonrojado y se había sentando frente a ella. Selena se levantó y se acomodó a su lado. Snape la rodeó con sus brazos, y le dio un tierno beso.
- Estas muy pegajoso.- Le dijo ella y tomó una esponja para bañarlo. Si normalmente Snape tenía el pelo grasoso, el derrame de cerveza en su cabeza empeoró la situación.
- Espera.- La interrumpió, cuando comenzó a bañarlo.
- ¿Qué sucede?-
- Nada, yo … solo …-
- Severus …-
- Estoy algo incómodo, eso es todo.-
- ¿Incómodo? ¿Por?-
- Nada …- Dijo el adulto, esquivando la mirada de su novia. Selena se quedó pensativa por un momento y …
- ¿Estás incómodo por qué yo te vea?- Le preguntó al fin.
- Algo así.- Dijo Snape.
“Probablemente, sea alguna cuestión masculina que no entiendo.” - Te amo.- Le dijo y lo besó con mucha ternura, haciendo que él se sintiera reconfortado.
- Yo también te amo … Debes pensar que soy un desquiciado.-
- No, solo muy complicado.-
- Lamento confundirte tanto.-
- Esta bien. Te adoro con todas tus vueltas.-
- Es solo que … No quería estar tan expuesto.-
- Severus … ya nos vimos … desnudos.-
- Lo sé, pero … ahora ibas a verme mejor.-
- ¿Y? ¿Tenías miedo de que … no me agradaras?-
- Algo así.-
- Tonto. Ya te lo dije, eres hermoso y perfecto.- “¿Por qué será tan inseguro, algunas veces?”
- Sé que lo soy para ti, pero a veces no puedo evitar … preocuparme por no agradarte por completo.-
- ¡Ay! ¡Severus! ¿No lo entiendes? Estoy completa y absolutamente loca por ti. No hay nadie en la faz de la tierra, que pueda llamar mi atención que no seas vos.-
- Eso espero, porque no sé que haría sin ti.- Le respondió, para luego besarla. Selena volvió a agarrar la esponja y bañarlo, y luego Severus hizo lo mismo con ella, cada desliz de la esponja, era más una caricia que un baño. - Deja … la cabeza me la lavo yo … ¡No salé!- Gruñó molesto.
- Lo sé.-
- ¿Cómo te lo quitaste?-
- ¡Minsky!-
- ¡Espera!- Dijo Severus, avergonzado de que lo vea la elfina.
- Ama, ¿Me llamó?-
- Si, ¿Puedes lavarle la cabeza a Sevi, como lo hiciste conmigo?-
- Por supuesto amita.- Respondió la elfina y se puso manos a la obra.
- Relájate Severus, parece que te estuvieran torturando.- Le dijo la morocha sonriendo.
- ¿Estás disfrutando todo esto?-
- Solo un poco. ¡Oh! Vamos, no es tan malo.-
- No.- Dijo Snape, incómodo porque la elfina le lavara la cabeza y manteniendo su brazo y su espalda en el agua, para que no se viera ni la marca tenebrosa, ni sus cicatrices.-
- Listo.- Dijo la elfina.
- Gracias Minsky.-
- Solo hago mi trabajo, con su permiso.- Respondió y se desvaneció. El pelo de Severus, había quedado sedoso y brillante, lo cual lo hacía ver mucho más joven. Pero Selena no iba a decirle nada, no quería que se sintiera mal por su aspecto.
- ¿Salimos? Porque si nos quedamos, pareceremos pasas de uva.- Dijo Snape.
- Esta bien, yo salgo primero y te espero en tu …-
- Saldremos juntos.- Respondió sonrojándose y ella le sonrió. Él se paró primero y le tendió su mano para ayudarla a pararse. Con cuidado salieron de la bañera y Severus les aplicó un hechizo secador. - Estas hermosa.- Le dijo, acariciándole el rostro.
- ¿Muy hermosa?-
- Demasiado hermosa.-
- ¿Lo suficiente … como para recibir un beso?-
- Tramposa.- Respondió el adulto y la besó con pasión, quitándole el aliento. La piel suave y perfumada de la morocha contra la suya, ocasionaba que todo su cuerpo la deseara. El beso se convirtió en un preludio de caricias y más besos desesperados, la alzó y la llevó hasta la cama. Se recostó sobre ella, besando cada centímetro de piel, mientras ella comenzaba a gemir. Algo que a él, lo excitaba aún más. Lamió y le mordisqueó el cuello, mientras sus manos recorrían frenéticamente el cuerpo de su novia, con desesperación y deseo.
- Se … verus.- Gimió Selena, cuando él comenzó a acariciarle su sexo. Frotándole el clítoris y apenas introduciendo la punta del dedo en su abertura. Esa pequeña irrupción, una y otra vez, ocasionaban que cada fibra de su ser se estremeciera de placer. Aumentado, por el hecho de que su novio se estaba amamantando de sus pechos. Rozando la punta endurecida con su lengua y mordisqueándola suavemente.
Snape bajó por el ombligo y se entretuvo un rato ahí, escuchando los gemidos de su novia y disfrutando las sensaciones que ella le hacía experimentar. Se sentía tan poderoso, tan perfecto y especial, que deseaba que ella se sintiera igual al estar a su lado. Siguió bajando hasta encontrar el sexo de la morocha, que ya estaba húmedo y preparado para él. Con una mano, separó los labios mayores para poder acceder cómodamente al clítoris, lo lamió suavemente y luego comenzó a succionarlo, una y otra vez, mientras Selena se removía en la cama, gimiendo cada vez más fuerte y contorsionándose por el placer. Se detuvo por unos instantes, no quería que ella se corriera antes que él. Se masajeó su miembro endurecido, desde la base hasta la punta, suspirando contra el sexo de la joven, aumentando la velocidad y volvió a concentrarse en ella sin dejar de estimularse. Succionó nuevamente el clítoris, para luego introducir su lengua en la estrecha abertura.
- ¡Seve … rus!- Gimió Selena, al sentir como la lengua del morocho acariciaba su interior. Se removió en la cama, aferrándose a las sábanas y gimiendo desesperada. Mientras las gotas de sudor, corrían por su cuerpo.

Mientras que en Hogsmeade, Draco tuvo que salir corriendo al baño, desesperado por las sensaciones que lo embargaban. Para empeorar la situación, el baño era unisex, y mientras se masturbaba para liberar su necesidad, una joven entró en el lugar. La muchacha no era una de las alumnas de Hogwarts, y se quedó dura al contemplar al rubio con su pene en la mano. Solo por unos instantes, ambos se quedaron observándose mutuamente. Avergonzada, la muchacha se marchó rápidamente, dejando al rubio ruborizado y sin haber terminado de autocomplacerse.
- ¿Draco?- Preguntó Nott, que había ido a buscarlo.
- Sal de aquí.- Siseó el rubio con un jadeo.
- ¿Qué estás haciendo?- Preguntó el muchacho y entró en el baño. - ¡Oye! ¿No pudiste esperar hasta llegar a tu habitación?-
- No.- Respondió gimiendo, al sentir explotar el orgasmo de su hermana. Theodore lo contempló por unos instantes.
- Te equivocaste de hechizo, ¿Le lanzaste a Selena el aumentador de placer?-
- Cállate.- Siseó, mientras su cuerpo se estremecía de necesidad. Nott se echó a reír.
- Eso te pasa por entrometido.- Le estaba diciendo Theodore, hasta que comprendió lo que eso significaba. - ¿Están … están manteniendo relaciones?- Gruñó furioso.
- No lo sé, si no lo están haciendo, es algo similar.- Respondió, alargando la palabra por el placer. - ¿Vas a quedarte ahí contemplándome o te vas a marchar?-
- No, te voy a ayudar y luego hablaré con tu padre sobre esto.- Dijo Nott y le lanzó un chorro de agua helada a Draco. El frío que invadió su cuerpo, le quitó todo el deseo y momentáneamente, interrumpió el enlace entre el rubio y su hermana.
- Gracias, pero no le digas nada a mi padre. Selena tiene derecho a hacer lo que quiera.-
- ¡No con él!- Gruñó molesto y salió del lugar. Vio a Lucius que estaba junto a la barra, hablando con una atractiva camarera y se acercó. - Señor Malfoy.-
- ¿Qué quieres?- Siseó el adulto, molestó por la interrupción.
- Selena … ¿No cree que esos dos … se están tardando demasiado?-
- No es asunto tuyo. Además, dijeron que no regresarían.-
- Sí y ambos debían bañarse … ¿No le preocupa … Selena? No es que quiera meterme, pero ella es muy joven e ingenua … sería fácil … incluso para mí …- Decía Theodore y Lucius gruñó. El muchacho le estaba diciendo, lo que una parte de su cerebro no había podido dejar de pensar.
- Veo tu punto.- Siseó y se marchó, sin decir más nada.
Mientras que en el castillo …
- ¡Se … verus!- Seguía gimiendo la morocha, por las reiteradas atenciones de su novio. Ambos ya se habían corrido, pero sin poder contenerse, comenzaron nuevamente con besos y caricias.
- ¡Selena!- Gemía Snape, contra el cuello de la morocha. Él estaba duro otra vez y el deseo lo embargaba, quería tomarla ahora mismo, deseaba hacerla suya y perderse en su interior.
Estaba amamantándose de forma un poco brusca, ejerciendo más fuerza de lo habitual y cuando ella acarició su espalda, se movió rudamente y la sujetó con fervor lastimándola.
- ¡Ay!- Exclamó la joven por el dolor, cuando él le retorció la muñeca. Eso fue suficiente, para que Severus se apartara por completo.
- Amor … ¿Te lastimé? Lo siento.-
- No es nada, estoy bien.- Dijo, tratando de ocultar el dolor de su muñeca.
- Dime que te duele.-
- Nada … no me duele nada.-
- ¡Maldita sea! Te herí. Lo sabía, soy un monstruo.-
- ¡Severus! Tranquilo.- Dijo Selena, incorporándose y abrazándolo. Él se había sentado en el borde de la cama, dándole la espalda.
- ¡Vete! Déjame solo.-
- No me iré a ningún lado.-
- ¡Te herí!- Repitió furioso consigo mismo.
- Estoy bien.-
- ¿Dónde te lastime? Dímelo, por favor.- Suplicó apesadumbrado y la morocha, decidió que lo mejor era decírselo.
- Solo me aferraste un poco fuerte la muñeca, eso es todo.- Le dijo Selena y Severus le miró el brazo. Las marcas del agarre, delataban lo fuerte que la había sujetado. Snape tomó su varita y le aplicó un hechizo de curación.
- ¿Te sigue doliendo?-
- No, ya no me molesta.-
- Perdóname.-
- Severus … tranquilo.- Le dijo, tomando su rostro y obligándolo a que la mirara. - Te amo mucho.- Agregó para luego besarlo con mucha ternura.
- ¡No! Es mejor que te vayas, no te merezco.-
- ¡Deja de decir estupideces! Fue un accidente.-
- ¡Te lo advertí! Te dije que soy un monstruo, que solo me preocupa mi propio placer, que …-
- ¡YA!- Gruñó la morocha, haciéndolo callar. - Sí, me has dicho todas esas tonterías. Y te equivocas, ni bien me quejé, te alejaste y te preocupaste por mi. Todo esta bien.- Le dijo, acariciándole el rostro y besándolo nuevamente. Severus se fue relajando poco a poco y ella se recostó sobre él, con sus piernas a cada lado de las de su novio. Besándolo con desesperación, mientras él recorría su cuerpo con suaves caricias. Jugueteaba con el lóbulo de la oreja de Severus y se removió sobre él, su sexo frotó el miembro endurecido de su novio y éste gimió de placer. Dándose cuenta de que eso, a él le agradaba, comenzó a repetir el movimiento, frotando sus sexos y disfrutando también de las sensaciones que le provocaba. Snape gemía cada vez más, a medida que ella se frotaba más rápido y más fuerte, faltaba poco para que se corrieran nuevamente cuando …
- ¡SEVERUS! ¡ABRE LA MALDITA PUERTA! ¡Y MÁS VALE QUE NO ESTES CON MI NIÑA!-
- ¡Lu!- Exclamó la morocha, apartándose rápidamente de su novio y buscando algo que ponerse. Por suerte, siempre tenía una muda de ropa guardada en el armario de Snape.
- Va a matarme.- Gruñó Severus, al ver las marcas de los besos por todo el cuerpo de su novia. Buscó algo de ropa y se vistió con un hechizo, mientras Lucius aporreaba la puerta. - ¡Ya! No seas tan escandaloso.- Siseó el morocho.
- Tardaste mucho, ¿Dónde está mi niña?-
- ¿Lu?- Dijo la joven, saliendo de la habitación contigua, con el pelo envuelto en una toalla, disimulando que recién terminaba de bañarse.
- ¿Recién saliste del baño?-
- Sí, no había agua caliente en la torre gry, por eso vine a pedirle a Sevi que me dejara bañarme aquí.- Mintió lo mejor que pudo. El rubio la observó detenidamente, Selena se las ingenió para cubrir todo su cuerpo y evitar que los chupotes que le había hecho Severus se notaran.
- Ya veo.-
- ¿Sucede algo? ¿Me trajiste el almuerzo?-
- No, yo …- Decía Lucius, sintiéndose un idiota.
- ¿Viniste a espiarnos?-
- No. Solo …-
- Nos diste tu bendición.- Gruñó la morocha.
- Para más adelante.- Siseó el rubio, mirando a Snape. El profesor de pociones, tenía su capa puesta, lo que le ayudaba a esconder su enorme erección.
- Ya lo sé. Te dije que iba a esperar.- Respondió el morocho, sintiéndose culpable por mentir. Si Malfoy descubría que tan lejos había ido con su niña, éste lo despellejaría.
- Bien, más te vale. Creo que ya es hora de irme. Te enviaré tu regalo el lunes y si puedo vendré a verte.- Dijo Lucius a su pequeña.
- Sí, quiero verte. No me importa el regalo, solo ven aunque sea unos minutos.- Le pidió, arrojándose a sus brazos.
- Mi dulce niña.- Dijo el rubio, aferrándola con fuerza. - Te amo con todo mi corazón.-
- Y yo a ti.- Respondió la morocha y le dio un beso en la mejilla.
- Te veré el lunes.-
- Sip.- Respondió y el rubio se marchó.
- Me salvé.- Dijo Severus con un suspiro y Selena rió.
- Casi nos agarra. Pero no lo entiendo, te dio su bendición y ahora nos vigila.-
- Eres su niña, ponte en su lugar. ¿A qué padre le gustaría, que un hombre ande manoseando a su pequeña?-
- No estabas exactamente manoseándome …- Dijo la morocha sonrojada y acercándose a él.
- No …- Dijo el morocho, viendo las intensiones de su novia. - Ya … hemos hecho bastante por hoy.- Agregó cuando ella lo besó, amoldando su cuerpo al de él y sintiendo su erección.
- No lo suficiente …- Respondió, desabrochándole la camisa.
- Selena …- Gimió cuando lo besó en el pecho. Tomó la mano de su novia y la guió hasta su miembro endurecido y ella comenzó a estimularlo. Recorriendo cada centímetro de su enorme y duro pene, desde la base hasta la punta, primero con suaves movimientos que lo desesperaban. Eran apenas unos roces que lo hacían desearla aún más, y luego lo aferró con más fuerza, recorriéndolo en toda su extensión, desde el extremo a la base, ocasionando que debiera buscar apoyo en la pared, mientras le devoraba la boca con urgencia. Alcanzó un potente orgasmo, derramándose en la mano de su novia y gimiendo su nombre.
- SELENA ….- Gritó con la respiración entrecortada. La sujetó contra él por unos minutos y luego con su varita, realizó un hechizó para limpiarse y limpiarle la mano a ella. - Vas a volverme loco …- Le susurró al oído, y la morocha sonrió.
- Esa es la idea … que estés loco por mi.-
- Ya lo estoy.- Le respondió y la besó.

El domingo, Theodore la esperó a mitad del pasillo del primer piso para hablarle.
- ¡Sele!-
- ¡Buenos días!- Respondió sonriendo y le dio un beso a su amigo. Eran los pocos momentos que Nott disfrutaba a su lado.
- Yo … quiero hablar contigo.-
- Claro, ¿Dime que sucede?-
- Es mejor que hablemos en otro lado.-
- Esta bien.- Respondió y lo siguió hasta un aula cercana.
- Selena … no deberías ir tan rápido con Snape.-
- ¿Qué?- Preguntó confundida. Theodore era el último del que podía esperar que dijera algo así.
- Ayer … ustedes tuvieron sexo.-
- Eres mi amigo, pero eso no es asunto tuyo.- Respondió a la defensiva.
- Lo es. Me importas más de lo que te imaginas y no quiero verte con un desperdicio como ese.-
- ¡No te atrevas a hablar de Severus de esa forma!- Le gruñó furiosa. Nott se dio cuenta que estaba llevando las de perder.
- Deberías comportarte como una sangre pura, ¿A caso no te importan los Malfoy?-
- Claro que me importan, son mi familia. ¿Qué tienen que ver?-
- Si alguien supiera que estas follando con Snape … les ocasionarías mucha vergüenza.-
- No veo porque.-
- Él es un mestizo, su padre era un asqueroso muggle.-
- ¿Lo olvidas? Los míos también … ¿A caso soy una mugrosa sangre sucia para ti?-
- Sabes que no.-
- Entonces no te entiendo.-
- No debiste perder tu virginidad con él.- Siseó molesto.
- Para tu información, aún soy virgen. Y lo que haga o deje de hacer con mi novio, no es asunto tuyo.-
- No deberías quedarte con él.-
- ¿Ah no? ¿Y eso es por qué …?-
- Es un fracasado y poco dotado.-
- ¿Poco dotado? Es uno de los mejores magos que he conocido, tiene mucho talento y …-
- No me refiero a eso. ¡Eres increíble! A pesar de que eres nuestra amiga y vives con los Malfoy, sigues siendo terriblemente ingenua.-
- ¿Por?- Preguntó confundida.
- Porque me refería al tamaño del pene de tu novio.- Le respondió Theodore y la morocha se sonrojó.
- ¿Y vos qué sabes sobre la anatomía de mi novio?-
- Todos los que fueron al colegio con tu novio lo saben.- Dijo Nott con malicia.
- ¿De qué hablas?- Preguntó la morocha que le picó la curiosidad. No podía resistirse al hecho de poder conocer un poco más del pasado de Snape.
- Mi padre me contó, que cuando estaban en quinto año, luego de rendir los TIMOS, un grupo de Gryffindors se puso a molestar a Snape. Hechizo va, hechizo viene y tu adorado novio terminó colgando cabeza abajo. Frente a todo el colegio, los gryffindors le sacaron primero los pantalones y luego el sucio calzoncillo, ¿Por cierto, ha mejorado en algo la higiene de su cuerpo y su ropa? ¿O sigue usando esos viejos y sucios calzoncillos grises?-
- ¡Cállate!- Le siseó la morocha furiosa.
- ¡No!- Dijo Nott, sujetándola al ver que se marchaba. - Terminaras de oír mi relato.- Agregó sujetándola contra la pared.
- Déjame en paz.-
- Ya casi terminó. Cuando quedó completamente expuesto, los alumnos estallaron en carcajadas al ver lo poco dotado que estaba, es decir que su pene era muy pequeño. Después de eso, se convirtió en el hazme reír de todo Slytherin. Así que, ahora que lo sabes … no deberías contentarte con algo tan pobre.-
- Para que lo sepas, Severus esta más que dotado.-
- Dices eso porque nunca has visto a otro hombre.- Le susurró Theodore, apoyando su cuerpo contra el de ella. En ese momento, Selena pudo sentir la dureza de su amigo contra su cuerpo. - Puedes tenerme a mí … nadie sabrá lo que hacemos.-
- Por tu bien, te aconsejo que te alejes.-
- Estoy dispuesto a ser solamente tuyo, me tendrás cada vez que me desees.-
- ¡Theodore! ¡Quítame tus manos de encima!- Siseó amenazante, cuando él trató de deslizar su mano por debajo de su remera.
- ¡AY!- Exclamó Nott, echándose para atrás y cayendo al suelo por el dolor. Selena no tuvo más remedio, que darle un golpe entre las piernas a su amigo para que se alejara.
- Te lo advertí.-
- ¡Te amo!- Gimió el muchacho, desde el suelo. Tratando de que ella se quedara a su lado.
- No soy tan ingenua como para creerme tus mentiras. Si sabes lo que te conviene, no te me acercaras nunca más.-
- Selena … no te vayas.- Le suplicó, tratando de incorporarse, pero ella lo había golpeado con fuerza. La morocha se alejó y cerró la puerta con un golpe. - Selena …- Gimió Nott, encogiéndose en el suelo y llorando por haber perdido a su amiga.

Hecha una furia, se encaminó al Gran Salón, para desayunar.
- Garrapata, ¿Qué te ocurre?- Le preguntó Draco al verla.
- ¿A caso todos los Sly son unos idiotas?- Preguntó parada frente a la mesa de las serpientes y más de uno, la fulminó con la mirada.
- ¡Selena!- La reprendió Blaise y la jaló para que se sentara. - Has sido muy tonta al decir eso, ¿Quieres que te maten?-
- ¡No!- Siseó molesta.
- ¿Dónde está Theodore?- Preguntó Crabbe. - Había ido a buscarte.-
- Está tirado en el aula de encantamientos, donde lo deje.-
- ¿Tirado?- Preguntó Goyle, que nunca había visto a la joven tan molesta.
- ¿Qué te hizo?- Preguntó Draco.
- Trató … no sé muy bien como decirlo. Digamos que se me ofreció como amante y trató de demostrarme lo dotado que estaba.- El hecho que la morocha, hablara de esa forma, hizo que sus amigos y su hermano se alarmaran. La conocían muy bien y sabían que ella no hablaba de esa forma. El problema es que no fueron los únicos en escucharla, Snape se había acercado viendo a su novia temblar y quiso saber que sucedía. Al escuchar eso, se marchó dejando a su paso una estela fría. Además, el resto de los Slytherin que estaban cerca, habían seguido la charla con mucha atención.
- ¡Va a matarlo!- Dijo Blaise al ver a Snape salir del comedor.
- ¡Vamos!- Dijo Draco.
- Espérenme.- Dijo Selena.
- No garrapata, tú te quedas aquí.- Le dijo el rubio.
- Oblígame.- Le dijo desafiante y Draco le hizo caso, inmovilizándola con un hechizo. Los muchachos se marcharon, dejándola petrificada frente a la mesa de los Sly. A pesar de que no se llevaban muy bien, Pansy Parkinson le levantó el hechizo. Luego del ataque de Draco y gracias a que Selena la había ayudado a entrar a visitarlo más de una vez en la enfermería, las chicas parecían tener una especie de amistad a medias.
- Gracias.- Le dijo Selena a la Sly.
- Más vale que corras.- Le respondió y la morocha salió como un tornado. A pesar de que se suponía que su relación era un secreto, la mayoría de los Slytherins conocían el hecho de que el jefe de su casa salía con la joven Malfoy. Selena subió las escaleras hasta el primer piso y entró en el aula de transformaciones, donde Theodore se removía en el suelo, presa del dolor. Snape estaba fuera de si, usando la maldición cruciato. Mientras sus amigos, miraban si intervenir.
- ¡Severus! ¡Déjalo!- Exclamó Selena y trató de detenerlo, pero su hermano la sujeto.
- No garrapata. Es su deber castigar a Nott.- Dijo Draco.
- Osito, ¿Te has vuelto loco? ¿Saben lo que le harán a Sevi si en el ministerio se enteran?-
- No lo harán.- Dijo Blaise, señalando un aro dorado en el suelo. Dentro del círculo que parecía hecho de niebla, Severus torturaba a Nott. - Es un hechizo contenedor. Nada de lo que ocurra ahí adentro puede ser percibido por los del ministerio, salvo claro esta, que lo vean como nosotros.-
- Es patético.- Gimoteaba Theodore. - ¿Tiene miedo de que su novia lo deje por alguien mejor proporcionado que usted?-
- ¡Cállate!- Siseó Snape furioso.
- ¡Sevi! ¡Basta!- Dijo la morocha y se soltó del agarre de su hermano. Se metió dentro del círculo y sujetó a su novio. - Tranquilo, estoy bien. No me lastimó y nada va a separarnos. Severus, por favor … detente.- Le suplicó y el adulto la obedeció. Dejó de apuntar a Nott y éste tomó su varita …
- Sectumsempra.- Dijo Theodore pero su puntería falló y le dio a la morocha. Que gritó de dolor al sentir el corte en su mejilla.
- ¡Amor!- Dijo Severus al ver el chorro de sangre emanar de la herida. Rápidamente, tomó su varita y empleó el contrahechizo, invocó un ungüento y se lo aplicó en el rostro a su novia. Mientras el jefe de Slytherin, curaba a la joven, Draco y Blaise se abalanzaron sobre Theodore seguidos por Crabbe y Goyle. Lo golpearon hasta dejarlo inconciente, pero eso no era suficiente para el joven rubio, sacó su varita y estuvo a punto de lanzarle un hechizo cuando Selena lo frenó.
- ¡Osito! ¡No!- Le dijo sujetándolo. - Ya pasó, estoy bien.- Agregó, mientras sujetaba a Snape con su otra mano. El jefe de Slytherin llamó al señor Filch y le dijo que llevara a Nott a la enfermería, el hombre lo obedeció sin decir una palabra, mientras que el grupo de Slytherin y Selena, bajaron a la cocina a comer. Aunque se sentó a la mesa, Selena no tenía hambre, muchas cosas habían sucedido y le daban vueltas en la cabeza.
- ¿Amor?- Preguntó el morocho, algo nervioso.
- ¿Uh?- Dijo ella, perdida en sus pensamientos.
- Lo siento, sé que no … que no te agrada que me comporte así, pero …-
- No debe disculparse.- Dijo Draco. - Hizo lo correcto, lo que se espera de un buen Slytherin y de la persona que este con mi hermana.- Agregó, tratando de hacerle un cumplido, pero Severus sabía que solo lo estaba hundiendo aún más.
Selena miró a su novio y notó su angustia y el nerviosismo. - Todo esta bien.- Le dijo, acariciándole el rostro y sentándose en su regazo. Mientras que Crabbe y Goyle se sonrojaban al verlos. Severus la envolvió con fuerza entre sus brazos y le dio un suave besó.
- Lo siento.-
- No tienes porque. Lo que hiciste fue para protegerme, pero te informo que me puedo defender sola.-
- Lo sé, lo encontré llorando. Pero aún así no pude contenerme.-
- Te entiendo, todo esta bien.-
- ¿Aún me quieres?-
- Por supuesto que te quiero. Te amo, mi Severus.- Le respondió y lo besó. Mientras sus amigos los observaban atentamente y sonrojados.

Nota de la autora:

Pobre Theodore, sus problemas recién empiezan. Severus va a tener que controlar su carácter, aunque es comprensible que haya actuado así.

Querida Lau Snape: Ay! Es que a veces, no se me ocurre ningún título y este me salió tirado de los pelos. Sé que no era muy representativo de la historia, pero … fue el único que se me ocurrió … Bua!!! Y sí, para alguien tan golosa como Sele que adora el chocolate, el castigo es más bien una tortura, pero también lo es para Lu que odia tener que castigarla.

Stella querida! Espero que este capi también te guste. Sobre Lu … por ahora anda picando de flor en flor, pero ya veremos que sucederá …

Hola Euge! Me alegra que te gustara el capi anterior y espero que este también te agrade. Y sí, Lu y Sevi son un poco más como una familia … aunque Sevi se comporte un poco amargo, le gusta ser parte de la familia Malfoy y sobre todo, fastidiar un poco al rubio.

Amiga Kia Malfoy!! Parece que todas estaban bastante ansiosas por el progreso en la relación de Sele y Sevi. Se hizo desear mucho???  Y sobre tu querido Lu … ya veremos que es lo que sucede con el rubio super sexi, por ahora, no ha decidido asentar cabeza. Seduce cuanta mujer se le cruza por el camino …

Kny! Amiga!!! No nena! Aún no van a llegar a 4ta base, no estrictamente hablando … pero andan cerca. Van a tener que controlarse un poco, por algún tiempo. Y Draco … como lo dice Lu, el chico es algo lento, pero de seguro pronto pasará algo entre el rubio y Dabria, teniendo en cuenta que Draco esta muy celoso porque al parecer Blaise se esta ganando a la castaña, claro que eso es lo que él ve y no lo que realmente sucede. Ah! Y no me he olvidado de Blaise y Hannah, también hay que ver que sucede entre ellos … y Sevi … ya esta planeando como fastidiar a su cuñado, pero ahora le ha surgido el inconveniente de Nott, un blanco más atrayente. Y sí, Sevi tiene muy buen gusto para elegir regalos … creo que a todas nos gustaría que nos regalaran algo así … las escenas familiares, están a la orden del día … como Sele lo deja entrever algunas veces, su vida con sus padres muggles, no era exactamente una vida familiar y por eso los Malfoy son tan importantes para ella … aunque no pueda llamar a Lu “papá”.

Chicas esto es todo por hoy, les mando un beso enorme y buena semana.

severus snape, lucius malfoy

 

 

 

 


Tags: severus snape, lucius malfoy, fic, drama, romance, lemon

Publicado por miakayuki2006 @ 9:48  | Sele y Sevi vers 1
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Comentarios
Publicado por lau snape
Mi?rcoles, 25 de marzo de 2009 | 15:26
no si lo decia xk despistan un poko xd!! este capi estubo muy bn xd sobre todo m gusto el final !! sigue asi!! cada ves mejor!!
Publicado por Euge
Jueves, 26 de marzo de 2009 | 0:23
definitiva% mejor q el anterior, sobre todo el final. Me encanta cuando sev defiende a selena, es rudo en sus metodos pero al final es romantico.
Pobre Theodore saco todo el slytherin k lleva dentro y termino por poner las cosas muy mal con selena..
bueno sera hasta la prox semana..
cuidece , besitos.
Publicado por Invitado
Viernes, 27 de marzo de 2009 | 15:35
Kny: x dios ese thodor no sabe hacer nada bien desquiciado
y aumk se lo tenia merecido....creo k snape exagero....demaciado!!...por dios usar crusio contra el........en fin....

y draco....jajajaja....va a tener k romper ese hechizo pronto!!
cuidate...bye
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