Viernes, 03 de abril de 2009

Como todo en la vida, la gran red tiene sus ventajas y desventajas. No vamos a caer en los extremos, como hacen algunos y decir que la internet es lo peor que le ha ocurrido al hombre, ni tampoco decir que es lo mejor.
Tiene sus encantos y desencantos. Por mi parte, no solo me ha permitido expresar mis ideas o escribir mis historias, que de otro modo permanecerían encerradas en mi mente, apolillándose y ocupando espacio. Sino que también me ha permitido acceder a libros que de otra manera hubiera sido imposible. Hablo de muchos textos universitarios, que me saldría una fortuna poder adquirirlos y sin embargo, la internet los ofrece gratuitamente. Claro esta, en detrimento de los autores y las editoriales.
Pero afrontémoslo, hay libros, sobre todo del ámbito de la ciencia, que salen lo mismo que un alquiler de un departamento. En ese caso la opción es muy sencilla … gastar tanto dinero en un libro … es demasiado y más aún en la actual situación económica.
Por otro lado, la internet me permitió leer libros literarios que, si los hubiera visto en una librería probablemente no me hubieran llamado la atención.
Descargar gratis un libro, tiene sus ventajas. Lees más o menos de que se trata, lo descargas y comienzas a leerlo, si te gusta, es genial. Si no … no desperdiciaste tu dinero. Cosa que ocurriría en una librería, como tantas veces me ha pasado. Comprar un libro porque tenía pinta de ser algo que me iba a gustar y luego de la cuarta o quinta hoja, se convertía en un bodrio que terminaba en algún rincón olvidado de mi casa. Ahora simplemente, vacío la papelera de reciclaje.
Si realmente, el libro logra atraparme hasta el punto de saber que en un tiempo no muy lejano, querré leerlo otra vez, ahí sí me doy una vuelta por la librería y me lo compro. Como ha sido el caso de la saga de Harry Potter y la de Crepúsculo.
Sobre aquellos que dicen que se pierde algo al leer un libro virtual, en cierta forma tienen razón. Recorrer y poder tocar las hojas impresas, es algo especial y más aún, si se trata de un libro usado. Tengo que reconocerlo, el olor de los libros viejos me fascina. Me acuerdo cuando mi viejo me llevaba a la librería cuando era pequeña. Me dejaba elegir muchos libros, porque al ser usados resultaban baratos, me pasaba la tarde entera revisando estantes y estantes de libros. Mis dedos se ponían negros del polvo, pero el olor de los libros me encantaba. Así conocí a Louisa May Alcott y “Mujercitas”. A Arthur Conan Doyle y “El mundo perdido.” A Julio Verne y “Viaje al centro de la tierra”, todas historias maravillosas.
Actualmente, estoy leyendo “Temor Frío” una novela policial de Karin Slaughter y la novela “Bestial” de Alex Finn, una especie de cuento de hadas moderno.

 


Tags: internet, libros gratis

Publicado por miakayuki2006 @ 11:21  | zona de actualidad
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios
Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.