Mi?rcoles, 08 de abril de 2009

lucius malfoy

Disclaimer: esta es una historia que se basa en los personajes creados por la adorada J.K. Rowling. Sólo algunos son inventados por mí.

Pareja principal: Lucius Malfoy y Ariadna Bast.

Aclaraciones: Es una historia en un universo alterno. Harry Potter sigue siendo el niño que vivió, Sirius Black es su padrino pero no ha estado en Azkaban, todo lo contrarío, trabaja en el ministerio. He modificado las edades de varios de los personajes, por ejemplo Black y Lupin tienen 30 años y Malfoy 25, esto es para que no halla tanta diferencia de edad entre la pareja protagonista y a su vez esta relacionado con algo de la historia. Por ahora, Severus Snape no tiene previsto aparecer en la historia.
Básicamente se trata de romance, intrigas, drama.

Aclaración 2: en algunas partes del fic, va a haber un cambio en el narrador

Aclaración 3: ocasionales escenas lemon o de sexo explicito.

Capítulo 13: Heridas abiertas.

Pasé el resto del día a su lado, encerrados en su despacho. Saboreándonos mutuamente, sus labios son tan suave y me provoca cosquillas en el estómago cada vez que me besa, que tengo miedo de desmayarme.
- Ari …- Me dijo, luego de un largo rato de besos. Me encontraba sentada sobre su regazo, aferrada a su cuello y mis labios a escasos centímetros de los suyos.
- ¿Qué?- Le pregunté rozando nuestros labios, desesperada por volver a besarlo.
- Debes irte, hemos estado demasiado tiempo juntos.-
- ¡Oh! Esta bien.- Le dije apenada y distanciándome. Me jaló con fuerza hacía él y me devoró la boca hasta dejarme sin aliento.
- Te amo. Pero debemos mantener las apariencias, no te enojes.-
- Lo siento, es que … deseo tanto estar contigo.- Respondí avergonzada.
- ¿Crees que yo no? Te agarraría y te llevaría hasta mi casa y permaneceríamos para siempre aislados del mundo.-
- Hagámoslo.- Le dije sonrojada y él rió.
- Sabes que no podemos hacer eso, no por ahora.-
- Lo sé, pero tengo miedo de alejarme y darme cuenta de que todo esto solo ha sido un sueño.-
- No lo es y aquí tienes la prueba.- Me dijo tomando el collar que yo llevaba al cuello.
- ¿Cómo supiste …?-
 Yo te lo regalé. Significa que te he jurado amor eterno. Te he visto usarlo y lo sentí mientras nos besábamos.-
- ¡Lucius!- Le dije feliz y abrazándolo, era él … deseaba tanto que fuera él quien me lo hubiera dado.
- ¿Te gusta?-
- Me encanta.-
- Vamos, debes irte.- Me dijo rozando mis labios y comprendí que a él le costaba tanto como a mi, el tener que separarnos.
- Esta bien.- Respondí levantándome.
- Cuando podamos vernos otra vez, te enviaré un elfo para que te avise.-
- De acuerdo.-
- Ari …-
- ¿Si?- Respondí volteándome cuando había alcanzado el pomo de la puerta.
- Sí algo te sucede, no dudes en venir a verme.-
- Lo haré, lo prometo.- Le dije y me fui, antes de que diera media vuelta y me arrojara sobre él nuevamente.

Quería sujetarla y mantenerla a mi lado por toda la eternidad. Pero no podemos andar llamando tanto la atención, se supone que me odia y por lo tanto, no es lógico que pasemos tanto tiempo juntos. Pero solo fue por hoy, a partir de ahora tendré más cuidado, por el bien de ambos.
- Adelante.- Dije al escuchar los golpes en la puerta.
- Permiso Lucius.-
- Dumbledore.-
- He venido a discutir algunas cosas contigo.- Me dijo muy serio y en lo primero que pensé es que me alejarían de mi Ariadna.
- ¿Qué desea?-
- ¿Qué tal eres en pociones?-
- ¿Pociones?- Pregunté desconcertado.
- Slought ha decidido retirarse y necesito un nuevo profesor de pociones.-
- ¿Y me lo pide a mí? Después va a tener que buscar a otro para que me reemplace, tal y como lo hizo al traer a Black a este castillo.-
- No Lucius, los alumnos que han quedado en el colegio, te han aceptado como su profesor, no tendremos ese problema. Ahora dime, ¿Cómo te desenvuelves en pociones?-
- Bastante bien. Lo normal, supongo.-
- ¿No tienes inconveniente en ser profesor de pociones?-
- No, ninguno. Pero ¿Qué sucederá con mis alumnos de DCAO? Sé que son pocos, pero …-
- Darás ambas clases, los horarios los acomodaremos para que así sea.-
- Esta bien, no quiero que a esta altura los chicos deban empezar de cero con Black.-
- No tendrán que hacerlo.-
- ¿Eso era todo?-
- No. También deseo hablar sobre la señorita Bast. Atilano me ha dicho lo que le has pedido.-
- ¿Y?- Pregunté a la defensiva.
- ¿Por qué?-
- ¿Qué?-
- ¿Por qué la quieres a ella? ¿Para obtener el favor de tu señor?-
- ¡NO!- Bramé furioso. - No voy a dejar que nadie la lastime.- Siseé, sin darme cuenta todo lo que estaba reconociendo.
- Ya veo. La pequeña Ariadna ha logrado ablandar tu corazón.- Me dijo con una sonrisa casi paternal.
- Yo …-
- ¿La amas?-
- No sé para que quiere saberlo. No importa lo que diga, ninguno de ustedes podrá creerme.-
- Aunque eso parezca, Lucius, en el fondo sabes que no es así. Te he visto cerca de ella, sospecho que fuiste el que nos mandó la advertencia y el hecho de que la hayas curado … habla por si solo.-
- Pude curarla para ganarme su confianza y engañarlos a todos.-
- Eso es lo que pensé en un principio. Pero interrogué a los mortífagos que hemos capturado, logré que uno me contara sobre esos hechizos.- Me dijo siguiendo con una actitud paternal, pero yo me tensé. Sí ahora sabe como funcionan los hechizos, sabrá que no me necesitan para mantener las heridas de Ari cerradas y entonces … iré a Azkaban.
- ¿Qué?-
- Las heridas una vez cerradas ya no vuelven a abrirse, a menos que se le lance un nuevo hechizo. Pero también sé, que solo aquel que siente un enorme cariño por la victima puede realizar el contrahechizo. Si no amaras a Ariadna, nunca hubieras podido curarla.-
- ¿Qué hará al respecto?-
- ¿A que te refieres?-
- Ya sabe que no me necesitan, ¿Iré a Azkaban?-
- No. Simplemente porque he visto que ese cariño es mutuo. Por más que Ariadna finja que no siente nada por ti, la conozco lo suficiente. La he visto crecer y sé cuando miente. Ella también te quiere y supongo que con su carácter, iría hasta Azkaban por ti.-
Las palabras del director no hicieron más que aumentar mi felicidad. - ¿Entonces?-
- Sucederá lo que tenga que suceder. No interferiré entre ustedes y no te llevaremos a Azkaban.-
- El señor Bast, no ha de estar de acuerdo.-
- A la larga, Atilano aceptara lo que su adorada nieta desea. Aunque seas tú.- Agregó al ver mi expresión escéptica.
- Eso lo veremos.-
- Aún así … hay muchas fuerzas involucradas. Ya has de saber que debes de tener cuidado.-
- Lo sé.-
- Bien, ahora sí. Eso es todo.- Me dijo levantándose y luego se marchó.

- Ariadna …- La llamé al verla a mitad del pasillo.
- Sirius …-
- Quiero hablar contigo, ven.- Le dije, señalando la puerta de mi despacho. Algo reticente me hizo caso y me siguió.
- ¿Qué sucede?- Me preguntó, deteniéndose a escasos centímetros de mi.
- La semana que viene vamos a casarnos.-
- ¿Eh?- Dijo sorprendida.
- Nos casaremos en secreto, solo nosotros dos y el enviado del ministerio. De esa forma estarás segura.-
- Sirius, yo …-
- Dime que sí, por favor Ari …- Le pedí, terminando de acortar la distancia entre nosotros. Acaricie su suave rostro y recorrí sus labios con uno de mis dedos. Ella se sonrojó.
- Yo …- Trataba de decirme, parecía que su mente estuviera en blanco.
- Ari … si no te casas conmigo, ¿Tienes idea de lo que va a ocurrirte?-
- ¿A qué te refieres?- Me preguntó confundida.
- Malfoy, le pidió o más bien le ordenó a tu abuelo, que te entregara a él.-
- ¿Me entregara?-
- Sí. Amenazó a tu abuelo con desangrarte sino le permiten estar cerca de ti. Ari … él te desea … y va a usar cualquier método que tenga a su alcance para satisfacer su deseo. Va a violarte y luego desecharte.-
- Pero si eso es cierto … no me dejará estar con nadie más.-
- Por eso nos casaremos en secreto.-
- Sirius, yo … no …-
¿A caso no me ama? Me acerqué aún más, voy a arriesgarme … trataré de comprobar si lo que Malfoy dice es cierto. La arrinconé contra la puerta, puse mi mano alrededor de su cintura y la jalé hacía mí. Con desesperación devoré su boca, sintiendo la dulzura de sus labios. Ella trató de apartarme y me sobresalté cuando sentí un liquido caliente caer en mi mano.
- ¡Ari!- Exclamé alarmado al ver que sus heridas sangraban. Ella se asustó.
- ¿Qué?- Preguntó temerosa y se alejó de mí. - ¿Qué me has hecho?- Dijo mirándome como nunca antes lo había hecho.
- Ari … yo.- Traté de decirle, acercándome a ella. Pero me rechazó.
- ¡Aléjate de mi!- Exclamó y salió corriendo.

Me asusté, mis heridas se habían abierto y sangraba. Sé que no era una gran cantidad de sangre … pero estaba perdiendo el vital líquido rojo. Creí que Lucius solo mentía sobre esto. No sabía que hacer, estaba confundida, pero corrí de nuevo a su oficina. Entré sin golpear y la cara de confusión y temor en su rostro, golpeó mi corazón.
- Ari … Ariadna, ¿Qué te ocurrió?- Me dijo alarmado y acercándose a mi.
- No sé … Sirius me besó, me obligó y luego … comencé a sangrar. Creí que solo era una mentira.-
- Lo era … no debería estar sucediendo esto.- Me dijo, colocando su mano sobre una de las heridas que tenía en el cuello y para sorpresa de ambos, se cerró. Solo el roce de su mano fue suficiente para cerrar cada herida. Fue algo bastante vergonzoso, pues tenía heridas en todo el cuerpo, en las piernas, los brazos y … mis pechos.
- Lu … ¿Por qué …?-
- No lo sé. Se supone que una vez cerradas no vuelven a abrirse. No te miento.-
- Te creo.- Le dije acariciando su rostro y viendo su angustia. - Por lo menos después de esto, Sirius no tratará de tocarme otra vez.-
- ¿Qué te dijo?-
- Quería que nos casemos en secreto la semana que viene.-
- ¡Ese maldito imbécil!- Siseó Lucius. - Me preocupan tus heridas …- Agregó acariciándome el rostro y luego alzándome para sentarme sobre su regazo. Luego me aplicó un hechizo para remover la sangre de mi piel y de mi ropa.
- ¿Crees que vuelvan a abrirse?-
- No lo sé. Quizás …-
- ¿Qué?-
- Quizás fue tu propia magia la que abrió las heridas, para alejar a Black.-
- ¿Puede ser posible?-
- Es solo una teoría. Pero creo que puede ser factible, ya que solo con tocarte pude cerrarlas. Tú me quieres.- Dijo medio aseverando, medio preguntando.
- Claro que sí.- Le respondí y lo besé desesperadamente. Me acurruqué en sus brazos cuando la puerta chocó contra la pared.

- ¡Malfoy! ¡Maldito Bastardo!- Me gruñó Black. Rápidamente me levanté colocando a Ariadna detrás de mí.
- Te lo advertí.- Le dije socarronamente. - Casi la matas.-
- Es tú culpa.- Me siseó, apuntándome con su varita. - Devuélvemela.-
- No es tuya, Black.-
- Lo es, Ariadna es solo mía y de nadie más.-
- Te equivocas ahora me pertenece a mí y es para siempre.- Le dije con una sonrisa triunfal, sin perder de vista su varita que emitía chispas. Ariadna se había aferrado a mi capa, era obvio que estaba preocupada por mi.
- ¡NO! Ella me pertenece. Aléjate de ella o …-
- ¿Qué?- Le pregunté deseoso de que intentara algo. Hace mucho que quiero ponerlo en su lugar. Con un rápido movimiento, me lanzó un hechizo que pude bloquear fácilmente. La batalla había comenzado. Mis movimientos estaban restringidos, porque no quería exponer a mi Ariadna. Back parecía no tener en cuenta que sus maldiciones podían alcanzarla y estaba peleando con todas sus fuerzas. Desviaba sus hechizos lo mejor que podía, rebotaban por todo el lugar, destruyendo las estanterías y todo lo que estas contenían. Ariadna seguía aferrada a mi, me preguntaba si tenía miedo, cuando un hechizo muy poderoso se dirigió en mi dirección. La furia de Black, había aumentado su poder y estaba seguro de que no podría contener o desviar semejante maleficio, iba a apartar a Ariadna cuando …
- ¡Protego!- Exclamó ella y un poderoso escudo me protegió. Back se quedó helado al contemplarlo y la miró intensamente.
- ¿Qué has hecho?- Siseó fulminándola con la mirada.
- Yo …-
- ¿QUÉ? ¿VAS A DECIRME QUÉ NO TE HAS DADO CUENTA A QUIEN ESTAS PROTEGIENDO? ¿ACASO TE HA LAVADO EL CEREBRO?-
- ¡NO LE GRITES!- Intervine furioso.
- ¿O ES QUÉ A CASO TE GUSTA COMO TE FOLLA?- Gritó y Ariadna se sonrojó. Iba a contestarle cuando Dumbledore entró.
- Sirius, cierra la boca.- Le dijo el anciano con una voz autoritaria que jamás le había oído.
- Albus, ella … lo protege.-
- Ariadna, puedes retirar el escudo. Nadie lastimará a Lucius.- Aseguró el director y algo dubitativa, ella le obedeció. Back no sabía que hacer, estaba confundido y furioso, eso lo convertía en alguien peligroso. Mantuve mi postura, cubriendo a mi Ariadna mientras el anciano director nos miraba de uno en uno.
- Albus … no puedes permitir que ella …- Balbuceaba Black, señalándonos a nosotros.
- Sirius debes tranquilizarte. Nadie esta obligando a Ariadna a permanecer junto a Lucius.-
- Te equivocas, él le ha lavado el cerebro. Lo sabes, Ari jamás se fijaría en un monstruo como él.-
- Lucius no es un monstruo.- Dijo Ariadna.
- ¿Qué te ha hecho?-
- No me hizo nada.-
- No puedes amarlo.- Gruñó Black. - Te lo prohíbo.-
- Tú no puedes darle ordenes.- Le siseé molesto.
- Basta.- Intervino el anciano. - Las cosas son así, Sirius, y debes aceptarlas.-
- ¡No!- Aulló Black. - Él la esta manipulando. Ari debe tener miedo de desangrarse sino lo complace.-
- Eso es mentira.- Dijo ella.
- No lo encubras.-
- No lo hago.-
- No puedes elegirlo a él.-
- Me eligió hace tiempo.- Le dije triunfal, saboreando el momento. Black me apuntó nuevamente con su varita y para su sorpresa, Ariadna también la había levantado. Estaba otra vez, dispuesta a protegerme.
- Esta bien, Ari. Baja tu varita, puedo arreglármelas solo.- Le dije, poniendo mi mano sobre la suya y la bajó.
- ¡NO! ¡Aléjate de él! Ari, por favor, ven conmigo.- Le suplicó Black.
- No quiero.- Le respondió casi en un susurró. Sabía que la debía de estar destrozando enfrentarse a él. No soy idiota, sé que a pesar de todo, lo quiere demasiado.
- Hablaré con tu abuelo y lograré que lo envíen a Azkaban y jamás volverás a verlo.- La amenazó.
- Haz lo que quieras. Si Lucius va a Azkaban, iré con él y nadie va a poder evitarlo.- Le respondió con un tono serio.
- Eso no va a ocurrir.- Intervino el director. - Sirius, vete a mi despacho y espérame ahí.-
- ¡No! No voy a dejar a Ariadna en compañía de este sujeto.-
- Haz lo que te digo.- Ordenó el anciano nuevamente con una voz autoritaria. Black bajó la cabeza y se marchó blasfemando. - Ariadna …-
- ¿Sí?- Preguntó tímidamente, manteniéndose detrás de mi.
- Ya no tienes que esconderte detrás de Lucius.- Le dijo con una sonrisa, ella me miró y yo asentí haciéndome a un lado. - Veo que tenía razón …- Agregó el anciano, aún sonriendo.
- ¿Sobre?- Pregunté con curiosidad.
- Sobre que esta pequeña en verdad te quiere.- Dijo tranquilamente y ambos nos sonrojamos.
- ¿Qué va a suceder?- Preguntó ella, tomándome de la mano. Yo se la apreté con fuerza.
- Hablaré con Sirius y lo tranquilizaré. Lo que existe entre ustedes dos, se debe mantener lo más secretamente posible, por el bien de ambos.- Los dos asentimos.
- Hermione y Tonks … ya lo sabían.- Dijo ella, sonrojándose.
- Lupin también.- Agregué para sorpresa de ellos.
- Bueno, entonces no todo esta tan mal. Al parecer varios han aceptado que estén juntos. Ahora quiero hablar sobre tus heridas, Ariadna.- Dijo el director, mirándola detenidamente.
- Se abrieron.- Dijo ella.
- Lo sé. El señor Filch me avisó que te vio corriendo por el castillo y sangrando. Por eso había venido aquí y vaya sorpresa con la que me encuentro. ¿Puedes explicarme qué sucedió?-
- Sirius … me dijo que nos casaríamos la semana que viene en secreto y como yo no le contestaba … me besó a la fuerza, traté de alejarlo pero él … es muy fuerte y luego sentí mucho dolor y la sangre comenzó a salir de las cicatrices. Me asusté y salí corriendo y vine aquí.- Explicó, mientras me hervía la sangre al pensar en ese maldito besándola a la fuerza.
- Ya veo …-
- Eso no debió suceder.- Lo interrumpí. - Mentí cuando dije que se desangraría si la alejaban de mi.-
- Lo sé, Lucius. Recuerda que hablé con los mortífagos prisioneros. ¿Tuviste que lanzarle el contrahechizo nuevamente?-
- No.- Respondí. - Solo … acaricié sus heridas y estas se cerraron solas.- Agregué y el director rió.
- No es gracioso.- Intervino Ariadna.
- No pequeña, claro que no lo es. Pero demuestra hasta que punto ustedes dos están unidos. Tu magia respondió haciendo aquello que se suponía debía ocurrir si alguien que no fuera Lucius te tocaba y al mismo tiempo, reaccionó al contacto de él.-
- Entonces … tú teoría era correcta.- Me dijo y asentí.
- Había pensado en lo mismo.- Le dije al anciano.
- Bien, este incidente hay que mantenerlo en silencio al igual que su relación.- Volvió a decirnos. - Así que Ariadna, es tiempo de que regreses a la torre gryffindor.-
- Esta bien.- Dijo mirándome a mi.
- Puedes quedarte unos minutos más.- Dijo Dumbledore sonriéndonos. - Yo debo ir a hablar con Sirius, así que espero que me disculpen.- Agregó y se marchó.
- ¿Estás bien?- Le pregunté dándome vuelta para mirarla y acariciándole el rostro. Ella asintió. - Ari …-
- Estoy bien, no es nada.-
- Lo siento.-
- ¿Por?-
- Porque sé lo mucho que estas sufriendo por haberte peleado con Black.-
- No fue tu culpa.-
- Me protegiste.-
- No podía permitir que algo te pasara.- Me dijo y me abrazó con fuerza. Levanté su rostro y la besé con desesperación. Espero que lo que sienta por mi, sea lo suficientemente intenso como para que soporte el hecho de perder a Black.
- Te haré feliz. Lo prometo.-
- Ya lo soy. Estoy contigo.- Me respondió sonrojándose y la besé nuevamente con desesperación recorriendo su cuerpo con deseo, cuando tuve que apartarme por el dolor intenso que sentí en mi brazo.
- ¡Maldición!- Exclamé, sujetando la marca.
- ¿Lu? ¿Qué te ocurre?-
- Tengo que irme, me esta llamando.-
- ¡No! No vayas. Puede lastimarte …-
- Estaré bien. Regresaré a tu lado.- Le dije, dándole un último beso y me marché rápidamente, antes de que el dolor me hiciera desmayar.

Nota de la autora:

¿Qué le sucederá a Lucius?
¿Qué hará Sirius ahora que sabe lo que siente Ari?
¿Podrá Dumbledore mantener a Sirius tranquilo?

Amiga Kia! Hola nena! Por ahora no sabemos que es lo que Ardelia le ha informado a Voldy … pero por lo menos Lu es feliz junto a Ari.

Querida Lau: Gracias por seguir todas estas locas historias. Me alegra que te gusten.

Espero que disfruten este capi y ya veremos que sucede con Ari y Lu. Felices Pascuas para todas.
Besitos y buena semana

Miaka Snape.

severus snape, lucius malfoy


Tags: lucius malfoy, amor, romance, drama, lemon, fic, fanfic

Comentarios (2)  | Enviar
Comentarios
Publicado por lau snape
Jueves, 09 de abril de 2009 | 15:53
ya pense k no ibas a continuar esta historia!!!jaja menos mal xk esta perfecta!!weno pues k m gusta acia donde se dirije la trama!! continua asi!! nos leemos la semana k viene!! xao bsssChica
Publicado por kia malfoy
Domingo, 12 de abril de 2009 | 23:31
Ola...
mi ni??--
como,...taz..
spero..que bien..
bueno..que te cuento.. que me enkanto.. este..fik..
es adorable...
mi Lu..
uiii..
me va a volver..loca.
jeje..
Amor
claro.
bueno.
me voy.
y continua... estes--- fik..!!
bye.
bzos.!!
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