Jueves, 16 de abril de 2009

severus snape

Disclaimer: esta es una historia que se basa en uno de los mejores personajes creados por la adorada J.K. Rowling. No, no es Harry Potter, es Severus Snape. (Desearía que Rowling me lo regalara. Jeje.)

Aclaraciones: es un fic que comienza romántico y algo lento para luego haber situaciones bien explicitas. Así que quedan advertidos. Puede haber ocasionales escenas de torturas y violaciones, por lo tanto esta clasificado para mayores de 18. Los pensamientos van entre comillas.

Pareja: Severus Snape y Selena.

Capítulo 40: Borrachera.

Severus despertó unas horas más tarde, sintiéndose feliz por estar entre los brazos de su novia, que lo acariciaba tiernamente.
- Buenos días, mi bello durmiente.- Dijo la morocha.
- Amor … - Respondió y la besó dulcemente. - Buenos días.-
- ¿Dormiste bien?-
- Sí, gracias a ti. No te preocupes, ya no estoy tan molesto.-
- ¿Seguro?-
- Nada puede mantenerme enojado, mientras estés a mi lado.- Dijo el adulto y volvió a besarla. - Lamento haber tenido que despertarte …-
- No vayas a disculparte por haberme llamado. No te hubiera perdonado, si me enteraba que estabas sufriendo y no me llamaste.- Lo interrumpió Selena, poniendo un dedo sobre los labios de su novio.
- Gracias por quererme tanto.-
- Te amo mi Severus.- Respondió la joven, besándolo apasionadamente.
Luego de unos cuantos mimos se levantaron y se bañaron juntos. Algo que aún incomodaba un poco al adulto. Selena no tenía su uniforme en la habitación de su novio y no podía regresar a la torre en camisón.
- ¿Qué haré?-
- No te preocupes amor.- Dijo Snape acariciándole el rostro. Llamó a un elfo para que buscara la ropa de su novia y un rato más tarde, subieron juntos al Gran Salón para desayunar.
Selena se sentó en la mesa gryffindor en donde se comentaba el hecho de la marcha de los dementores. Alguien había dicho que Sirius Black, podría haberse ido a otro lugar.
- Selena, buenos días.- La saludo Harry.
- ¿Qué les pasó?- Preguntó la morocha, al ver los moretones de sus compañeros y a Ron con muletas.
- Tuvimos una pequeña aventura con el sauce boxeador.- Dijo el pelirrojo.
- ¿Ustedes no aprenden? El año pasado se chocaron con ese árbol, ¿Y ahora fueron por la revancha?-
- No … nosotros …- Trataba de explicarle Harry sin saber que decirle.
- Fue Cronshank se me escapó hacía el sauce y tuvimos que buscarlo.-
- Ya veo … mi Onix es igual de travieso.- Dijo Selena, que sabía que los chicos le estaban mintiendo.
- ¿Se enteraron?- Preguntó Seamus, acercándose a ellos muy alborotado.
- ¿Qué cosa?-
- Lupin se va.-
- ¿Se va?- Preguntó Harry.
- Sí, es un hombre lobo, todos los de Slytherins lo están comentando.- Dijo Finigan que se marchó para seguir desparramando la noticia.
- Ese maldito.- Dijo Harry mirando a Snape. Se levantó y se fue. Selena miró a su novio que tenía dibujada una sonrisa cínica.
“Fue él … ¿Por qué tiene que comportarse así?” Pensó la morocha que no le hacía ninguna gracia la actitud de su novio.
Por la tarde, la partida del profesor Lupin era el tema principal de conversación. Tres de las cuatro casas, lamentaban que Lupin se hubiera ido, mientras que los Slytherin lo disfrutaban. A ellos nunca les había agradado el profesor de DCAO, en parte porque era demasiado amable y por otro lado por su aspecto pobre.

En la torre gryffindor …
- Es un maldito envidioso.- Dijo Harry de pronto.
- ¿Quién?- Preguntó Selena que no entendía nada, ya que estaban jugando al ajedrez mágico.
- Snape, ¿Quién otro?- Respondió el muchacho y la joven se mordió el labio. - ¿No vas a defenderlo esta vez, o si?-
- Quizás no lo dijo a propósito.-
- Ni siquiera tú, eres tan ingenua como para pensar eso.-
- Bueno … tal vez … halla tenido algún motivo.-
- ¿Por qué siempre tratas de justificarlo?-
- Porque es mi amigo, ya lo sabes.-
- Deberías elegir mejor a tus amigos. Estas rodeada de serpientes.-
- No son tan malos … no los conoces.-
- ¿No son malos? ¿Cómo llamas a lo que hizo Snape?-
- No sé … no quiero hablar sobre eso.-
- Te empecinas ciegamente a defenderlo.-
- Te dije que es mi amigo y lo quiero.-
- ¿Cómo puedes quererlo? Es un hombre cruel, malvado y desagradable.-
- No lo conoces.-
- ¿Y tú sí?-
- Sí.- Dijo Selena firmemente. - No sigamos hablando o terminaremos peleándonos.-
- No quiero pelearme contigo, pero no soporto que defiendas a alguien como él.-
- Harry, ¿Cambiamos?- Dijo Hermione, que estaba atenta a la discusión de los dos chicos y sabía lo que la morocha sentía por ese hombre.
- Sí, ya no sé como continuar.- Dijo el muchacho molesto.
- No te preocupes, me voy para no molestarte.- Dijo la morocha, se levantó y salió de la sala común sintiéndose mal. Bajó unos escalones sin saber a donde iba a ir, cuando …
- Lo siento …- Dijo Harry, que la había seguido y la sujetó del brazo. - Sé que él es muy importante para ti y se comporta diferente contigo. Pero me saca de quicio, eso es todo.-
- Esta bien, no te preocupes.-
- ¿En verdad lo quieres tanto?-
- Sí, así es.-
- No peleemos, ¿De acuerdo?-
- De acuerdo.- Respondió la morocha con una sonrisa.
- Vamos, tenemos que ganarle a Ron.- Dijo Harry extendiéndole su mano.

Mientras que en la mansión Malfoy …
- Faltan pocos días para que regresen tus hijos.- Dijo Naia.
- Sí, por fin. Los extraño mucho.- Respondió Lucius acariciándole el rostro a la joven.
- Será mejor que me marche.-
- No … Quiero que ellos te conozcan.-
- No creo que sea una buena idea, ¿Y si no les caigo bien?-
- ¿Por qué no habrías de agradarles? Eres maravillosa.-
- Los chicos tienden a ponerse celosos, no les gusta compartir a sus padres y tú eres exclusivo de ellos. Eres todo lo que tienen.-
- No creo que vayan a comportarse así. Todo saldrá bien.- Respondió el rubio, abrazándola y besándola cariñosamente.
- ¿Seguro?-
- Lo estoy.- Dijo Lucius, comenzando con una serie de besos y caricias apasionados.
Naia vivía casi permanentemente en la mansión Malfoy, desde la noche en que Lucius fue a buscarla. Ambos se complementaban a la perfección y el hecho de que ella fuera de sangre pura, facilitaba aún más las cosas, porque compartían muchas costumbres e ideales. A pesar de eso, la joven resultaba ser muy cariñosa y dulce, algo que volvía loco al rubio. Lucius se encontró a si mismo, pensando más de una vez en ir un poco más lejos con ella y comprometerse pero primero, debía ver la reacción de sus hijos.

El último día de clases …
- Sevi …- Dijo la morocha entre beso y beso.
- ¿Qué?-
- ¿Vas a venir a verme todos los días? ¿Lo prometes?
- Lo prometo.- Respondió el profesor y la besó nuevamente.
- Eres muy dulce …-
- Tú también …- Dijo Severus, rozando sus labios con los de la joven.
- Permiso.- Dijo Draco, entrando en la oficina.
- ¡Malfoy! Se golpea la puerta antes de entrar.- Gruñó Severus, mientras su novia le daba un suave beso en el cuello.
- Garrapata … no seas tan exhibicionista.-
- Tú nos interrumpiste.- Respondió Selena sacándole la lengua.
- ¿Qué quiere señor Malfoy?-
- Yo …-
- ¿Le comieron la lengua los ratones?-
- No. Solo … estoy aburrido.- Se quejó el rubio y su hermana puso los ojos en blanco.
- Búsquese una novia y deje de molestarnos.-
- Pero estoy aburrido …-
- Draco, ¿Por qué no vas a ver a Dabria?- Le preguntó Selena y el muchacho se sonrojó.
- No me habla.- Gimoteó el rubio.
- Te lo mereces … no debiste andar besuqueándote con Pansy, si era ella la que te interesaba.-
- Fue un desliz …- Trató de justificarse.
- Te besaste en sus narices. A ninguna chica le agrada algo así, creo que has perdido tu oportunidad.- Dijo la morocha muy seria.
- No …- Gimoteó el rubio. - Díganme como lo arreglo.-
- ¿Está pidiéndome consejos a mi?- Preguntó Snape, enarcando una ceja.
- Por supuesto. Después de todo, esta con mi hermana.-
- No tengo ningún consejo para usted.- Respondió Severus fríamente.
- Que mal cuñado.- Se quejó Draco. - ¿Garrapata?-
- No sé, piénsalo tú solito.-
- No seas mala. Podrás estar con tu novio durante todas las vacaciones. Ayúdame, ¿Si?-
- Eres insufrible.-
- Soy tu hermano … soy tu osito … se buena.-
- Habla con ella. Tendrás que comenzar de cero, siendo primero su amigo y demostrándole que te agrada.-
- Esta bien … iré a arrastrarme a sus pies.-
- Exagerado. Acompáñala al lago, le gusta alimentar al calamar gigante. Casi nunca lo hace, porque sus amigas se ríen de ella.- Dijo la morocha y Draco se acercó a ella, le dio un beso en la mejilla y …
- Eres la mejor hermana del mundo. Te quiero.-
- Y yo a ti, osito.- Respondió Selena y el rubio salió en busca de la castaña de sus sueños.
- Tu hermano es más idiota de lo que imaginaba.- Dijo Severus.
- Trata de parecerse a Lucius, siendo un gran conquistador de mujeres, pero … no tiene ni idea de lo que hace.- Dijo la morocha, encogiéndose de hombros.
- Dos Lucius … el mundo no es lo suficientemente grande para albergarlos.-
- No seas tan malo, no hables mal de mi familia.-
- No lo hago, solo soy realista.-
- Severus …- Gruñó la morocha y el adulto la besó. - Tramposo … sabes que mi debilidad son tus besos.-
- Es lo justo, ya que tú eres mi debilidad.-

Al día siguiente, los alumnos se preparaban para el largo viaje en el expreso de Hogwarts. Draco había logrado más o menos, que Dabria le hablara. Algo que no le agradaba a Pansy, que por el momento se había olvidado del secreto de Blaise y Hannah.
Todos viajaban en el compartimiento, algo apretados pero charlando de lo más alegres y divertidos.
- ¿Qué harás en las vacaciones?- Preguntó Blaise a su amiga.
- No sé. Supongo que Lu debe haber pensado en algo. ¿Y vos?-
- Saldremos de viaje por unos días y …-
- ¿Puedo pasar?- Preguntó Theodore asomándose.
- Sabes que no eres bienvenido.- Gruñó Draco.
- Estoy solo, nadie me habla.- Se quejó Theodore.
- Te lo mereces.- Dijo Blaise.
- Ya … déjenlo tranquilo. Se ha disculpado miles de veces y yo soy la que tendría que estar más enojada y no es tan así.- Dijo la morocha.
- Eres demasiado buena, no deberías perdonar a un sujeto como él.- Dijo Pansy.
- Los Slytherin tienen que comportarse adecuadamente.- Agregó Millcent.
- Como si los Sly, no fueran a hacer algo así.- Dijo Selena.
- Sí, algunos suelen hacer esas cosas. Pero saben que deben respetar a los que tienen una categoría más alta y pertenecen a familias respetables.- Dijo Pansy. - Como la tuya.- Agregó por si las dudas.
- De acuerdo …- Dijo Draco. - Puedes pasar pero con una condición.-
- ¿Cuál?- Preguntó Theodore.
- Serás mi esclavo personal por un año.-
- ¡Osito!- Gruñó la morocha.
- Eso no es algo … muy agradable.- Dijo Dabria, que estaba con ellos por invitación de los dos Malfoy.
- Tiene que pagar por lo que hizo.- Respondió Draco muy serio, tan serio que lo hacía ver mucho mayor y maduro.
- Acepto.- Dijo Nott. - ¿Puedo entrar?-
- Ahora sí.- Dijo Draco con una sonrisa maliciosa.
- No debiste aceptar.- Le dijo Selena al muchacho.
- Ya no quería estar solo y tenía ganas de hablar contigo.-
- No puedo hablar demasiado, se lo prometí a  …  mi novio.- Dijo Selena que casi se le escapa el nombre. Dabria la estaba escuchando atentamente.
- Entiendo, no te traeré problemas. Lo prometo.-

Al caer la noche, llegaron a la estación completamente cansados y con ganas de encontrarse con sus familias. Se despidieron de sus amigos y cada cual se fue en busca de quienes los esperaban en el anden.
- Ahí esta.- Dijo Draco, señalando a su padre. - ¡Espérame!- Agregó, cuando su hermana salió como un tornado para arrojarse a los brazos del adulto.
- ¡Lu!- Exclamó, abrazándolo con fuerza.
- Mi pequeña, ¿Me extrañaste?-
- Mucho, mucho y demasiado.- Respondió sin soltarlo.
- Padre.- Saludó, educadamente Draco.
- ¿Listos para irnos a casa?-
- Aún nos falta la mitad del equipaje.- Respondió Draco.
- No sé preocupen. Minsky.-
- ¿Amo?-
- Junta el equipaje de mis niños y llévalo a la casa. ¿Entendido?-
- Sí amo. Como ordene, amo.- Respondió la elfina.
- Padre, ¿Por qué tanto apuro?- Preguntó el joven rubio, mientras su hermana evaluaba la mirada del adulto.
- Tengo que hablarles de algo importante.-
- ¿Pasó algo malo?- Preguntó la morocha preocupada.
- No, mi pequeña. No te preocupes, todo esta bien.-
- Bueno, entonces vamos yendo.- Dijo la joven y Lucius los desapareció a los tres para regresar a la mansión.
La casa seguía calida y reconfortable como siempre. La morocha se arrojó sobre el sillón mullido y miró con interés al adulto. Aunque una ligera fragancia femenina, llamó su atención.
- Tengo que contarles algo importante. Hace unos meses conocí a una joven y … estamos saliendo.- Dijo Lucius, que no le agradaba andarse con vueltas.
- ¡Genial!- Dijo la morocha y lo abrazó. - ¿Cuándo vamos a conocerla?-
- Ahora, esta en la habitación de al lado.- Dijo el rubio y se levantó a buscarla. Sin darse cuenta de la cara de su hijo. - Niños, ella es Naia. Naia estos son mis hijos, Selena y Draco.-
- Encantada de conocerlos, su padre me ha hablado mucho de ustedes.- Dijo la castaña algo nerviosa. Selena se levantó y se acercó a saludarla.
- Igualmente. Bienvenida a la familia.- Dijo la morocha con una sonrisa.
- ¿Quién es ésta? ¿De dónde la sacaste? ¿Del burdel más barato de la ciudad?- Preguntó Draco, arrastrando las palabras con la voz cargada de desprecio.
- No te atrevas a dirigirte a ella de esa forma.- Siseó Lucius.
- Padre, entiendo que quieras tener un juguete, pero no deberías presentárnoslo a nosotros. Salvo que la quieras compartir conmigo.-
- ¡Osito!- Le gruñó Selena. - No seas tan desagradable.-
- Es mejor que me vaya. Te dije que no era una buena idea.- Dijo la castaña.
- Naia … no, espera.- Dijo Lucius y Selena vio como sufría el adulto. - Discúlpate con ella.- Agregó mirando amenazadoramente a su hijo.
- No tengo porque. Me has educado a no rebajarme y claramente ésta, no está a nuestra altura.-
- Naia … ¿Por qué no me acompañas a mi habitación y hablamos un poco?- Dijo la morocha, extendiéndole su mano. - Hasta que a mi hermano, se le arregle el cerebro.- Agregó, mirando al joven rubio. Lucius se alegro más que nunca de que la niña estuviera a su lado.
- Gracias.- Dijo Naia tomándola de la mano y caminaron hasta el cuarto de la joven.
- Lamento la actitud de Draco, pero no habla en serio. Solo esta celoso y es algo inseguro.- Dijo Selena.
- ¿En verdad crees eso?- Preguntó la castaña.
- Sí, creo que le preocupa que nos alejemos como familia. Eso es todo. Verás que con un poco de tiempo, te aceptara.-
- Lucius esta embobado contigo y ahora veo porque. Lo apoyas mucho.-
- Lo quiero demasiado, es mi familia. ¿Cómo se conocieron?-
- Cuando tu padre estaba buscando el regalo para tu cumpleaños. Yo trabajo en la tienda departamental, en el callejón Diagon.-
- Ya veo … Debe de haberte vuelto loca, buscando algo perfecto para mi.- Dijo Selena sonriendo.
- Veo que lo conoces muy bien.- Respondió la castaña, cuando el ruido de una aparición les llamó la atención.
- ¡Sevi!- Exclamó la morocha y se arrojó a los brazos de su novio, que se quedo helado, al ver a la otra joven.
- ¿Qué hace ella aquí?- Gruñó.
- Es la novia de Lu.- Respondió Selena. - Naia, él es mi novio Severus. Severus ella es Naia.-
- Ya lo conozco, es la vendedora de la tienda.- Dijo Snape fríamente. - ¿Qué hace en tu habitación?-
- Se amable.- Lo reprendió la morocha. - Draco hizo un berrinche cuando la conoció y ahora esta hablando con Lu.-
- Ya veo.- Dijo Severus, mirando a la castaña muy fríamente y haciéndola sentir incómoda.
- Es mejor que me vaya.- Dijo Naia levantándose.
- No, espera. No te preocupes por mi novio, es así de antipático con todo el mundo.- Dijo Selena, dándole un codazo en las costillas a su profesor de pociones.
- ¡Oye!- Le gruñó Severus.
- No seas descortés.-
- Soy así y no voy a andar cambiando.- Gruñó serio. Mientras la castaña los observaba.
- Quédate con ella y se amable. Iré a ver si Lu no esta matando a osito.- Dijo Selena y se marchó, antes de que alguno pudiera decirle algo.
- Lamento molestarlo.- Dijo Naia.
- No tengo nada en contra tuyo.- Dijo Snape. - Solo me preocupa mi novia. No quiero que vuelva a ver a Lucius teniendo relaciones.-
- ¿Ya lo vio?- Preguntó la castaña sorprendida.
- Fue un accidente. Lo vio con un … par de prostitutas.- Dijo Severus que no estaba muy seguro de no estar metiendo la pata. Pero para su sorpresa, la castaña sonrío.
- Ya veo … es un hombre muy ardiente.- Dijo Naia sonrojándose. - No se preocupe, no tengo intenciones de revelar mi intimidad a los hijos de Lucius. Todo lo contrario, en verdad deseo ser aceptada por ellos.-
- Te deseo suerte con Draco, el muchacho es tan cabeza dura como su padre.-
- Pero el joven lo ha aceptado como pareja de su hermana …-
- Ya era el novio de Selena, desde antes de que fueran hermanos oficialmente. No tuvo voz ni voto.-
- Entiendo …-
- ¿Lo amas?-
- Por supuesto que amo a Lucius.- Dijo la castaña sonrojándose y Severus la miró intensamente a los ojos. Ocasionando que la joven se sintiera intimidada por el hombre.
- Dices la verdad.-
- ¿Qué? ¿Cómo lo sabe?-
Severus hizo una sonrisa irónica. - Legeremancia, por supuesto. Así que … ¿Lucius fue tu primer hombre?-
- Oiga, no le enseñaron buenos modales.- Gruñó la joven y Snape sonrío otra vez.
- Me tienen sin cuidado. Debo … digamos que vigilar de vez en cuando en que anda metido Lucius.-
- Ya veo. En verdad es un buen amigo.-
- No lo hago por él. Lo hago por mi novia.-
- Sí, claro.- Dijo la joven que no se dejaba engatusar tan fácilmente. Y Snape comprendió que la muchacha no era ninguna tonta.

- Te he dicho que vas a disculparte con ella.- Gruñó Lucius.
- No lo haré.- Lo desafió Draco.
- Tú te has enamorado de una traidora a la sangre y me vienes a dar a mi, lecciones sobre a quien debo mirar.-
- Solo digo lo obvio.-
- Draco, basta. No seas así.- Intervino Selena.
- ¿Y Naia?- Preguntó Lucius.
- Esta con Severus, acaba de llegar.-
- ¿La dejaste con él?- Preguntó el rubio alarmado.
- No va a hacerle nada.- Gruñó Selena, al ver la reacción del adulto.
- Es Severus, es peor que éste.-
- Te equivocas.- Respondió Selena. - Dime ¿Qué bicho te ha picado?- Le preguntó a su hermano.
- Sabes que no esta a nuestra altura.-
- No uses excusas baratas, que ni tú te crees.- Le gruñó Selena. Draco odiaba que su hermana lo conociera tan bien.
- No te entrometas. Son cosas de los hombres de la casa.- Le respondió bruscamente.
- ¡NO LE HABLES DE ESA FORMA A TU HERMANA!- Bramó Lucius fuera de sí. - ¡VETE A TU HABITACION Y NO SALGAS HASTA QUE TE DE PERMISO!-
- ¡Oblígame!- Le respondió el joven, arrepintiéndose al segundo siguiente.
- Sí así lo deseas …- Siseó Lucius. - ¡Imperio!- Gruñó y le ordenó a Draco que se quedara en su habitación.
- ¡Lu! ¡No! Deja de actuar de esa forma. Empeoras todo.- Le dijo Selena.
- Amo a Naia y no quiero perderla.- Le dijo Lucius, mirándola a los ojos.
- Lo sé, ya me di cuenta. No estoy ciega. Pero no conseguirás nada actuando de esta forma.-
- No voy a permitir que el insolente de mi hijo, arruine mi felicidad.-
- Tú también eres un niño grande.-
- ¿Qué?-
- ¿No te has dado cuenta de que osito solo esta celoso?-
- ¿Celoso? Es mi hijo, ¿Por qué habría de estar celoso?-
- Tonto, no quiere compartirte. Sí ahora tienes novia, pasarás menos tiempo con nosotros y el ritmo familiar va a cambiar y estoy segura de que Draco no quiere eso.-
- No voy a dejarlos para irme con Naia.-
- Yo lo sé, pero no estoy tan segura de que Draco lo sepa.-
- ¿No estas enojada conmigo?-
- No, sabes que quiero que seas feliz.- Le respondió abrazándolo.
- Mi niña … ¿No estás … celosa?- Preguntó el rubio, aunque los celos a los que él se refería, eran del tipo del que podía sentir una mujer a quien le arrebataran al novio y no del tipo del que estaba sintiendo Draco.
- Claro que no. Estoy segura que no vas a dejar de quererme porque ahora Naia este contigo, ¿O si?- Preguntó haciendo un pucherito. Lucius rió y le dio un beso en la frente.
- Por supuesto que no. Eres mi niña, mi pequeña hija y cada día te quiero más.-
- Y yo a ti.- Dijo Selena abrazándolo nuevamente. -Iré a hablar con Draco.-
- No, es mi deber como su padre.- Respondió acariciándole el rostro. - Además tengo que levantarle el imperius.-
- No cambias.-
- Lo llevo en la sangre.-
- ¿Ella … lo sabe?-
- Sí, su padre también fue un mortífago.-
- Ya veo, un secreto menos, ¿Y sobre mí?-
- Solo sabe la versión oficial. Eres hija de muggles y yo te adopté, nada más.-
- Esta bien.-
- Nunca voy a ponerte en riesgo.-
- Lo sé, pero si confías en ella …-
- Aún no quiero ir tan lejos. Tú eres lo más importante en mi vida y no voy a arriesgarme.-
- Te adoro.-
- Y yo a ti, mi pequeña.- Dijo Lucius y se encaminaron a la zona de las habitaciones. El adulto entró en la habitación de su hijo y la morocha a la suya, donde Severus y Naia hablaban civilizadamente.
- ¿Y?- Preguntó Snape.
- Lu le lanzó un imperius a osito, pero ahora fue a arreglar la situación.- Dijo la morocha, encogiéndose de hombros.
- Creo que le he traído demasiados problemas.-
- No te preocupes. Él es feliz contigo y encontrara la forma de que todo salga bien. Siempre lo hace.- Dijo Selena, sentándose en el regazo de su novio. Severus se sonrojó un poco, algo que a la morocha le encantó.
- Ama … le traje sus cosas.- Dijo Minsky con la voz entrecortada por el esfuerzo y liberando al kneazle.
- Gracias. ¡Onix pórtate bien!- Dijo la morocha cuando el felino olfateo con desconfianza a la castaña. - Es Naia y es nuestra amiga. Esta bola de pelos es Onix.- Agregó, señalando al kneazle. Naia se acercó lentamente y lo acarició.
- Es muy bonito.-
- Gracias, me lo regaló Lu.-
- ¿No lo llamas papá o padre?-
- No … no estoy acostumbrada.- Respondió la morocha encogiéndose de hombros. La elfina terminó de acomodar las cosas y …
- Ama, ¿Preparo la cena?-
- Sí, por favor.-
- ¿Para cuantas personas?- Preguntó, mientras Selena sacaba la cuenta.
- Para cinco, pero recuerda que Draco vale por dos.-
- Si, ama, como usted diga. Con su permiso.-
- ¿Te quedas a comer, verdad?- Preguntó recelosa a su novio.
- Claro que sí. Esta noche va a ser muy interesante.- Dijo Severus burlón.
- Malo.- Lo reprendió la morocha, intuyendo lo que pensaba el adulto.
- ¿Cuánto hace que están juntos?- Preguntó la castaña.
- Desde que nos conocimos.- Dijo Selena con una enorme sonrisa y acurrucándose contra su novio.
- ¿Estás muy cansada?- Preguntó el morocho.
- Un poco, ha sido un día muy largo. No me gusta el viaje en el expreso, aunque me maree, prefiero las apariciones.-
- Es una tradición …-
- Sí, pero es tiempo que pierdo y no puedo estar con Lu o contigo.-
- Eres terrible …- Dijo Severus y antes de que pudiera reaccionar, la morocha le dio un suave beso.
- Así esta mejor …-
- Compórtate.- Le gruñó el adulto.
- A mi no me molesta.- Dijo Naia.
- Lo ves, todo esta bien.- Dijo Selena.
- Ella es diferente.- Respondió Severus, comprendiendo lo que insinuaba la joven.
- ¿Qué?- Preguntó Naia.
- Sevi no quiere decir que somos novios, por eso cuando puedo lo digo yo.-
- No es que no quiera …- Dijo Snape, saliendo a la defensiva.
- Ya. Ya sé, todavía no es el momento.- Rezongó la morocha y Naia rió.
- ¿Cumpliste los catorce?- Preguntó la castaña.
- Sí, ya falta poco …- Respondió Selena, fastidiando un poco más a su novio.
- ¿Van a comprometerse?- Preguntó Naia.
- ¡Sí!- Dijo la joven feliz.
- Aún no.- Respondió Severus al mismo tiempo, y eso creo una ligera tensión entre ambos. - Es muy pequeña para eso.- Agregó, tratando de arreglar el mal momento. Naia se dio cuenta de que no tendría que haber insistido sobre el tema.
- Sí tú lo dices.- Respondió Selena fríamente y alejándose de él. Se levantó y se sentó en el otro sillón, junto a su Kneazle.
“Ya lo hice otra vez.” Pensó Severus internamente. Cuando los dos rubios entraron en la habitación. Draco estaba algo tenso, pero su actitud había cambiado. Lucius observó detenidamente a su niña y a su yerno e intuyó que algo no andaba bien.
- Mis disculpas. No quise ser tan desagradable. Supongo que … podremos ser amigos.- Dijo Draco sonrojándose y acercándose a la castaña.
- No te preocupes. Entiendo lo que debes haber sentido, todo esta bien y me alegraría que fuéramos amigos.-
- ¿Todo esta bien?- Preguntó Lucius, frunciendo el seño.
- Sip.- Dijo Selena, levantándose y acercándose a él.
- ¿Segura?- Preguntó observándola detenidamente y luego fulminando a Snape con la mirada.
- Muy segura.-
La cena transcurrió de forma tranquila y amena. Aunque lucius notó que Selena estaba más callada de lo habitual y apenas había probado bocado. Algo que tampoco se le escapó a Severus y que pensaba en como iba a solucionar este pequeño roce con su novia. Luego del postre y una larga charla. Lucius se retiró a su habitación con Naia, saludando primero a sus niños y murmurándole algo a Snape.
- Sí la has hecho llorar, haré que lo pagues.- Siseó el rubio al oído del morocho.
- Lo arreglaré.-
- Más te vale.-
Luego, Draco se fue a la suya y Selena se quedó con su novio.
- ¿Quieres que me vaya?- Preguntó Severus nervioso.
- Creo que es lo mejor por esta noche. Estoy muy cansada.- Respondió Selena para sorpresa del adulto, que imaginaba que estaría molesta con él pero no al punto de decirle que se fuera.
- No quise …-
- Esta bien, solo quiero dormir.-
- Selena …- Dijo el adulto acercándose, pero ella se alejó. “ ¡Genial! Esta furiosa conmigo.”
- Hasta mañana.-
- Espera … déjame quedarme.-
- No. Quiero estar sola.-
- Amor …-
- Necesito tiempo para pensar.-
- Selena … no te pongas así.-
- Vete.- Le siseó, perdiendo la paciencia.
- Esta bien, lo lamento.- Dijo Severus y se desapareció. Dejando a la morocha al borde de un ataque de nervios. Caminó lo más tranquila que pudo hasta la habitación de su hermano y golpeo la puerta.
- Adelante.-
- Permiso.-
- ¿Garrapata? ¿Qué te ocurre?- Preguntó el rubio alarmado al verla llorar y temblando. Se acercó rápidamente a ella y la abrazó.
- Lo eché.-
- ¿A Snape? ¿Por qué?-
- Porque Naia preguntó si nos íbamos a comprometer cuando cumpliera los quince y yo fui tan estúpida de decir que sí y él dijo que no.- Dijo Selena y estalló en llanto.
“Esa estúpida mujer ya ha arruinado a la familia.” Pensó el rubio, mientras trataba de tranquilizar a su hermana. - No te pongas así, quizás se sorprendió. Sabes que él te quiere.-
- Quizás, pero no quiere reconocer que estamos juntos. No quiere decir que somos novios y tampoco quiere comprometerse, ya no sé que pensar …-
- Garrapata … tranquila, va a hacerte mal.-
- No me importa …- Gimoteó aferrándose más fuerte a su hermano, que la llevó a la cama y la consoló hasta que se quedo dormida. “Ese imbécil.” Gruñó internamente.

- ¿Qué te ocurre?- Le preguntó Lucius a la castaña.
- Metí la pata, entre tu hija y su novio.-
- ¿Por qué dices eso?-
- Les pregunté sobre su compromiso y ella dijo que sí pero él dijo que no. Por eso estaban tan tensos cuando entraste con tu hijo.-
- Severus … ya lo volvió a hacer. Imaginaba que algo así había pasado.- Dijo Lucius gruñendo. - Ahora regresó, quiero ver si se arreglaron.-
- Te acompaño.- Dijo Naia levantándose.
- Esta bien.- Respondió el rubio tomándola de la mano. Caminaron hasta la habitación de la morocha y se asomaron. Al ver que no había nadie, el rubio comenzó a preocuparse.
- ¿Crees que se hayan ido a discutir a otro lado?-
- Mi niña no se iría sin decirme nada. Veamos si Draco sabe algo.- Dijo y se asomó a la habitación de su hijo.
- No hagas ruido.- Le gruñó el joven y ambos adultos entraron en el lugar.
- ¿Qué pasó?-
- Lo echó, gracias a ella.- Gruñó Draco.
- ¿Lo echó? ¿A Severus?- Preguntó el adulto atónito.
- Sí, ¿A caso esta mujer te ha vuelto sordo?-
- Termina con esa actitud.- Siseó el adulto.
- Te dije que arruinaría a la familia y aquí tienes una prueba.- Dijo Draco, mirando a su hermana. - Lloró hasta quedarse dormida.-
- ¿Qué pasa?- Preguntó Selena, que se estaba despertando por los gruñidos.
- Nada, garrapata. Vuelve a dormir, yo te voy a cuidar. No como nuestro padre.- Agregó mirando sobradoramente al adulto.
- NO LE LLENES LA CABEZA EN MI CONTRA.- Bramó el rubio, sobresaltando a los dos jóvenes.
- ¿Lu?- Preguntó confundida.
- Lo siento mi niña. No quise despertarte.-
- No importa, estoy bien.-
- ¿Quieres que me quede contigo?- Preguntó el adulto, pero Selena vio que Naia estaba ahí.
- No, estoy bien. Me quedo con osito.- Respondió y Draco sonrió triunfal. A Lucius no le hizo ninguna gracia. Comenzaba a preocuparse por el hecho de que sus hijos lo hicieran a un lado y sobre todo por deteriorar la relación con la niña. Ella se había convertido en el pilar de su vida y no estaba dispuesto a perderla por ningún motivo.
- Ven … todo estará bien.- Dijo Malfoy extendiendo sus brazos.
- No, en serio, me quedo con Draco.- Dijo Selena acurrucándose contra su hermano. - No te preocupes por mí, ya estoy mejor.-
- De acuerdo.- Dijo el adulto y salió de la habitación junto a Naia. Sintiéndose terriblemente mal.
- Lo siento … te causé muchos problemas con tu familia.-
- No te preocupes. No fue tu culpa.- Dijo Lucius y la abrazó. - Regresemos a la cama.-
Pero aunque trató de dormir, no pudo hacerlo. Esta no era la idea que se había armado en su cabeza, de cómo iban a salir las cosas. Dejó a Naia durmiendo en su cuarto y se fue a ver a sus hijos dormir. Entró silenciosamente y se sentó en un sillón cercano. Selena se despertó un rato más tarde, sintiéndose observada y vio al adulto. Se levantó suavemente para no despertar a su hermano y le sonrió a Lucius.
- No pierdes la costumbre.- Le dijo, sentándose en su regazo.
- ¿Estas molesta conmigo?-
- ¿Molesta? ¿Por qué estaría molesta contigo?- Le preguntó, acariciándole el cansado rostro al rubio.
- Por Naia, lo que sucedió y que no estuve ahí cuando me necesitaste.-
- ¿Creíste que me enoje por qué no quise dormir contigo?-
- Es obvio.-
- Tonto … no quería molestarte. Estabas con Naia, no podía dormir contigo y sí con osito, eso es todo.-
- Soy tu padre, eres mi prioridad.-
- Ni que hubiera estado agonizando. Es hora de que también pienses en ti mismo.-
- Eso es lo que he hecho toda mi vida.-
- Lu …-
- Dime si estas enojada.-
- No lo estoy, termina con esa idea.- Le respondió y le dio un suave beso en la mejilla.
- Escúchame bien, tú y tu hermano son lo más importante en mi vida y no quiero perderlos. Si crees que … Naia es un estorbo para la familia … la dejaré.-
- No digas tonterías. Es solo cuestión de tiempo y de que la conozcamos mejor. Seguro que todos juntos seremos felices.-
- ¿Con todos, lo incluyes a Severus?-
- No lo sé.- Respondió la morocha. - Últimamente no estoy muy segura de eso.-
- ¿Qué quieres decir? ¿Ya no lo quieres tanto?-
- Todo lo contrario, cada día lo quiero más. Es solo que, no creo que sea igual para él. En realidad, no creo que debamos estar juntos, yo no soy lo que él desea.-
- Ahora tú eres la tonta. Severus te ama y no podría vivir sin ti. Recuerda que lo conozco desde niños y jamás lo vi actuar como lo hace contigo.-
- Nadie lo conoce realmente.-
- Sabes que eso no es cierto. Tú lo conoces mejor que nadie.-
- Exacto y creí que me amaba y … él no quiere comprometerse ni siquiera quiere decir que somos novios ..-
Lucius gruñó al ver los ojitos llorosos de su pequeña. - Tiene miedo.-
- ¿Severus tiene miedo? ¿De qué?-
- De lo que va a decir la gente cuando se entere de su relación.-
- No te entiendo.-
- Eres mi hija y Severus mi amigo. Él cree, que todo el mundo pensará que su relación fue arreglada por nosotros.-
- ¿Y?-
- Él piensa, que todos creerán que te esta obligando a estar a su lado. Que te fuerza a aceptarlo.-
- ¿Quieres decir que, todos pensaran que me esta violando?-
- Eso es lo que cree y tiene miedo, de que tú te pongas mal y salgas a defender su relación hasta que un día te canses y lo dejes.-
- Yo no haría eso.-
- Pero de todas formas, él tiene miedo. Eres todo lo que tiene, la única que lo ha amado. Entiendo a la perfección como se siente, ahora que tengo a Naia a mi lado.-
- No debí echarlo.- Dijo Selena, sintiéndose muy mal.
- Él tiene algo de culpa, por no decirte esto.-
- ¿Cómo lo sabías?-
- Me lo dijo a mi.-
- Voy a llamarlo.-
- ¿Quieres que vaya a buscarlo?-
- No, es mejor que regreses con Naia antes de que se despierte. Se sentirá mal si no te ve. Ya ha pasado una noche bastante fea.-
- ¿Segura?-
- Sí, le pediré a la elfina que me ayude. Estaré bien.- Dijo la morocha, ante la mirada evaluadora del adulto. Lucius le dio un suave beso en la frente y los dos salieron de la habitación sin despertar a Draco. Aunque el muchacho los había estado escuchando y fingiendo que dormía.

- Minsky.-
- Ama, ¿Me llamó?-
- Sí, lamento llamarte tan tarde.-
- Es mi deber servirla, ama. ¿Qué necesita?-
- ¿Puedes ir a buscar a Severus?-
- Por supuesto ama.- Dijo la elfina y se desvaneció. Regresó al cabo de unos minutos, sola. - No quiere hablar, ama. Lo siento.-
- Esta enojado conmigo, no debí echarlo. ¿Puedes llevarme con él?-
- No creo ama, que sea una buena idea.-
- ¿Por qué no?-
- Esta ebrio, ama. Dice incoherencias.-
- ¿Está en su casa?-
- Así es ama.-
- Llévame, estaré bien.-
- Como usted ordene, ama.- Dijo la elfina y se desapareció llevando a Selena con ella. Unos segundos más tarde, llegaron a Spinner’s end. La casa estaba en penumbras, los libros desparramados por toda la habitación y varias botellas de wisky y vodka estaban tiradas.
- ¿Severus?- Preguntó la morocha tímidamente.
- Hola …- Dijo el adulto, saliendo de entre las sombras con una botella en la mano y un aliento a alcohol inaguantable. - Ahí estas …-
- Lo siento, no debí …-
- No importa … me lo merezco.- Dijo el adulto, bebiendo otro trago. - ¿Quieres un poco?-
- Yo no bebo alcohol y será mejor, que tú lo dejes por un rato.-
- No … esta será mi única compañera, por el resto de mi vida.- Dijo Snape, dándole un beso a la botella.
- Eso es mentira …-
- ¿Sí? Tú no me quieres.-
- Severus, sabes que te quiero …-
- No, tú no me quieres … nadie me quiere. ¿Cómo podrías quererme a mi?-
- Severus …-
- No te acerques.- Le gruñó, cuando ella trató de quitarle la botella.
- Ama, es mejor que nos vayamos y regresemos cuando él este mejor.-
- No Minsky, no voy a dejarlo.- Dijo la morocha. - Severus, escúchame un minuto …-
- No quiero … me dirás que ya no me amas y que me dejas.-
- No voy a decirte eso …-
- Déjame solo … solo como siempre lo he estado.-
- No voy a dejarte, Severus …-
- ¡No!- Exclamó y sacó su varita, la agitó y algunos libros que estaban detrás de ella se pusieron a danzar. - No me gusta tanto silencio.-
- Minsky, sácale la botella.-
- Como ordene ama.- Dijo la elfina y chasqueó los dedos y la botella desapareció de la mano del adulto.
- NO …- Gruñó Severus molesto. - Quiero mi botella.-
- ¡Basta!- Le gruñó Selena, acercándose.
- Tú no me quieres, solo te gusta burlarte de mi. Tu amas a Potter …-
- No es verdad, te quiero a ti.-
- Lily … di la verdad, te casarás con él.-
- No soy ella.-
- Te casarás con él y morirás …- Dijo el adulto, derrumbándose en el sillón. - Y después tendré que cuidar a tu hijo, ese cretino engreído como su padre y él me robará a mi Selena …-
- Severus …-
- No quiero perder a mi Selena … la amo, Lily.-
- No soy Lily, soy Selena …-
- No eres ella, Selena esta enojada conmigo y ya no me quiere. Tú eres Lily, su fantasma y me vienes a recordar lo idiota que soy.-
- Severus …-
- No quiero perderla, quiero a mi Selena.- Dijo el adulto, acurrucándose contra su novia. - Abrázame.-
- Severus … tranquilo.- Dijo la morocha, cuando él comenzó a temblar.
- Ama, ha bebido mucho y me temo que ha mezclado el alcohol con otras cosas.-
- ¿Qué?-
- Miré, ama.- Dijo la elfina, mostrándole varias botellitas de pociones.
- ¿Qué has tomado?- Le preguntó la joven a su novio.
- Cosas … ¿Y mi Selena?-
- Soy yo.-
- No, ella esta enojada.-
- Ya no estoy enojada, vine a verte.-
- Quiero a mi Selena …-
- Severus … soy yo.-
- No me siento bien.- Dijo el adulto y se levantó. Se dirigió al baño y comenzó a vomitar. La morocha lo siguió y le quitó el pelo de la cara.
- Minsky, ve por Lucius. No sé como ayudar a Severus.-
- Sí, ama, ya vuelvo.-
- No me dejes … aunque seas solo una alucinación, no me dejes.-
- No voy a irme y no soy una alucinación. Dime que tomaste.-
- Cosas … Quiero a mi Selena.-
- ¿Pequeña?- Preguntó Lucius, que se había aparecido en el salón.
- Aquí.- Gritó la morocha.
- ¿Qué le ocurre?- Preguntó el rubio, sorprendido al ver a Snape en semejante condición.
- Bebió mucho y tomó algunas pociones, pero no sé cuales. No se siente bien.- Explicó la joven, cuando Severus vomitó nuevamente.
- Es un idiota.- Gruñó el rubio, entrando en el baño. - Yo lo ayudaré, ve a la sala.- Dijo Lucius riendo.
- No te burles, no es gracioso.-
- Sí es gracioso, nunca imaginé que el señor seriedad, quedara en este estado por un rechazo amoroso.-
- No te vayas.- Le pidió Severus agarrándola del brazo.
- No me iré, me quedaré a tu lado.-
- Este no es trabajo para una Malfoy, vete.- Le dijo Lucius.
- No, es mi novio y es mi culpa.-
- Él es un idiota … déjalo hasta que se le pase.-
- No te llamé para eso.-
- Deja que yo la ayude.- Dijo Naia, detrás de él.
- ¡Mujeres! Ven a un hombre destruido y se ponen sentimentales. Como quieras.-
- Ve a acomodar la sala.- Dijo Selena.
- Esta bien.- Respondió el rubio de mal humor.
- Gracias por venir.- Le dijo la morocha a la mujer.
- De nada. hay que preparar unas compresas frías para refrescarlo.-
- Minsky …-
- Enseguida ama.- Dijo la elfina.
- Selena … Selena …- Murmuraba Snape, que se había recostado en el frío piso y apoyado su cabeza en las piernas de la joven.
- Tranquilo, estoy aquí …-
- Te amo Selena … no me dejes.-
- No lo haré …-
- Esta demasiado ebrio, ha de estar alucinando.- Dijo Naia.
- ¿Se pondrá bien?-
- Sí, pero tendrá una gran resaca.-
- Lily … amo a Selena … no quiero que tu hijo me la quite.-
- ¿Quién es Lily?- Preguntó la castaña.
- Una chica de la que estuvo enamorado cuando iba al colegio.-
- Ya veo … que incómodo.-
- Solo un poco.-
- Odio a Potter y al estúpido de su hijo, siempre esta coqueteando con mi Selena.-
- Eso no es verdad.- Gruñó Selena.
- Él te quiere … y te irás con él, como Lily …-
- No me voy a ir con Harry, deja de decir tonterías.-
- Selena …-
- ¿Qué?-
- Cásate conmigo …-
- Bonito momento, elegiste para pedirle matrimonio a mi hija.- Gruñó Lucius desde la puerta.
- Esta ebrio, no sabe lo que dice.- Dijo Selena.
- Cásate conmigo, Selena … di que sí.-
- Shh … tranquilo.-
- Lo sabía, no me amas.-
- Severus …-
- Es mejor que lo llevemos a su habitación.- Dijo Naia, estará más cómodo.
- Esta bien.- Dijo Selena y ambas ayudaron a Severus a incorporarse. Lucius tomó el lugar de Naia, para subirlo por las escaleras, porque Selena no quiso separarse de su lado. Lo dejaron suavemente en la cama y la morocha se quedó junto a él. Lucius y Naia se fueron a la habitación de al lado, ya que Snape estaba más tranquilo y comenzaba a dormirse.
- Selena …- Murmuró Severus.
- ¿Qué? ¿Te sientes mal otra vez?-
- No … cásate conmigo.-
- Descansa … mañana …-
- No.- La interrumpió. - Cásate conmigo, di que aceptas.-
- Severus …-
- Por favor …-
- Esta bien, acepto, me casaré contigo. Ahora descansa.- Dijo la morocha, dándose por vencida.
- Duerme conmigo.-
- Lo haré, vamos duérmete.- Le dijo Selena, acostándose a su lado y Severus la abrazó con fuerza.
- Te amo.-
- Y yo a ti, mi Severus.- Respondió la joven y segundos después el adulto se quedaba dormido.

Por la mañana temprano, Severus se despertó con un tremendo dolor de cabeza. Se sorprendió, cuando vio que a su lado dormía profundamente su novia.
“No puede ser … me comporté como un idiota frente a ella … le pedí que se casara conmigo y dijo que sí … no es real. Ella no puede querer casarse conmigo.” Pensaba cuando se removió en la cama, a causa del dolor de cabeza.
- Severus … ¿Te sientes bien?- Le preguntó la morocha, despertándose.
- Amor … ¿Eres real?-
- Claro que sí, tonto. ¿Te duele la cabeza?- Le preguntó, acariciándole el rostro.
- Solo un poco.- Respondió el adulto, sonrojándose.
- Bebe esto.- Le dijo, entregándole un frasquito.
- ¿Dónde lo encontraste?-
- Le dije a Minsky que lo buscara.-
- Gracias.- Respondió el morocho y se lo bebió de un trago. Segundos después el dolor desaparecía. - ¿Estuviste toda la noche conmigo?-
- Casi, vine a verte a eso de las dos de la mañana.-
- Selena … lo que haya dicho …-
- Esta bien, no te preocupes. No eras tú, era el alcohol.-
- Yo …-
- Lamento haberte echado.- Dijo la morocha, acariciándole nuevamente el rostro al adulto.
- Lo entiendo, fue culpa mía. Selena yo … lo que dije a noche … era cierto, quiero casarme contigo.-

Nota de la autora:

Chicas, ¿A qué no se esperaban que Sevi saliera con eso? (De hecho, yo tampoco me lo imaginaba) no fue la declaración más romántica de la historia, pero es Severus.
¿Qué sucederá ahora?
¿Qué le dirá Selena?
Aún no puedo creer que esta historia haya llegado al capítulo 40 y más aún que todavía la sigan leyendo. Muchas gracias a todas y besitos.

Amiga Kia! Y si, quién no quiere encontrar a un Sevi a si??? me encantaría conocerlo ... sueño ... sueño ... ya veremos. me alegra que te gustara, y aquí otro capi y Lu ... jeje ... tiene algunos problemitas.

besos y buena semana.

severus snape, lucius malfoy


Tags: severus snape, lucius malfoy, fic, fanfic, drama, romance, lemon

Publicado por miakayuki2006 @ 11:13  | Sele y Sevi vers 1
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Comentarios
Publicado por kia malfoy
Jueves, 16 de abril de 2009 | 14:54
HoLA..
amiga..
no me quede..asi como que caida de mandibulas
no manchez..definitivamente.. me enkantaria.. un Sevi..asi..
que lindo..
aunk'.. bueno al principio si se comporto como un idiota.
lo bueno es k' lo supero.
es adorable..
y woww...
ya es el capi..40..
felicidades...
es adorable todo lo que escribes.. heee...
y conste..que no lo digo ..por que seas..mi amiga.. no es..
k' es verdaderamente..increible...
todo..lo que escribes...
no manches..
me haces.. fantasear.. con un hombre..como ese..
jiji..
bueno..
me voy.
kuidate.
xaaaooo..!
amiga.!
Publicado por Invitado
Viernes, 17 de abril de 2009 | 21:34
Kny: perdona x haberme ausentado s tanto rato.......tengo muxos problemas...apenas y tuve tiempo para leer esta version!!!

esta muy wena!!!!!!!!!!!!!!
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