Jueves, 23 de abril de 2009

severus snape

Disclaimer: esta es una historia que se basa en uno de los mejores personajes creados por la adorada J.K. Rowling.

No, no es Harry Potter, es Severus Snape. (Desearía que Rowling me lo regalara. Jeje.)

Aclaraciones: es un fic que comienza romántico y algo lento para luego haber situaciones bien explicitas. Así que

quedan advertidos. Puede haber ocasionales escenas de torturas y violaciones, por lo tanto esta clasificado para

mayores de 18. Los pensamientos van entre comillas.

Pareja: Severus Snape y Selena.

************ ¡ACLARACION IMPORTANTE!****************
ESCENA SUBIDA DE TONO. Así que quedan advertidos, si no les gusta este tipo de escena, ya saben que pueden

salteársela o no leer el capi. En cualquiera de los casos, nos leemos al final o en el próximo.
********************************************************

Capítulo 41: Cambio de comportamiento.

Selena se quedó helada, ante lo que su novio acababa de decirle. No esperaba que él lo recordara o lo hubiera dicho

en serio.
- ¿Selena? …-
- Yo … Severus …-
- Entiendo … esta bien.- Dijo el adulto, apartando la mirada.
- Yo no. No te entiendo.-
- ¿Qué quieres decir?-
- Me pides que me case contigo, pero no quieres decir que somos novios, no te entiendo.-
- No puedo evitarlo. Te amo y tengo … mucho miedo de perderte.-
- Sabes que eso nunca va a ocurrir.-
- ¿Qué no? Anoche me echaste, hice que te enojaras lo suficiente como para que me dijeras que me largara.-
- ¿No lo entiendes? Yo dije que quería comprometerme contigo y tú dijiste que no. Me sentí … una tonta, quizás …

malinterprete lo que había entre nosotros.- Respondió la morocha, bajando la mirada.
- Selena … Eso no es cierto. Te amo con toda mi alma …-
- ¿Y por eso anoche hablabas con esa tal Lily …?-
- ¿Lily?- Preguntó Snape, que no recordaba haberla nombrado.
- Sí, Lily, la madre de Harry, tu cierva patronus, ¿Verdad?- Dijo la morocha, que no podía evitar enojarse.
- Ella es parte de mi pasado.-
- No por lo que escuche anoche.-
- Estaba borracho … solo pensaba en ti.-
- Ya no sé que creer.-
- Confía en mi, por favor Selena. No quiero pelearme contigo y mucho menos perderte.-
- Tal vez, haya demasiadas diferencias entre nosotros como para que sigamos …-
- No lo digas. Dame otra oportunidad … no me dejes.-
- Severus …- Dijo la morocha abrazándolo. - No sé que hacer.-
- Quédate conmigo.-
- No podría dejarte, aunque quisiera.-
- Eso quiere decir que … ¿Me darás otra oportunidad?-
- Todas las que hagan falta.-
- Mi Selena …- Dijo Severus y la besó tiernamente. - Lo que te dije …-
- Lo recuerdo, ¿Cómo podría olvidarlo? Y … la respuesta es sí, si quiero casarme contigo.- Respondió la morocha,

sonrojándose como un tomate.
- Selena … Selena.- Dijo Snape, abrazándola con todas sus fuerzas. - Nos casaremos cuando termines el colegio,

¿Te parece bien?-
- Claro que sí.- Respondió sonriendo.
- Amor …-
- ¿Qué?-
- Haremos pública nuestra relación, el día de tu cumpleaños. Cuando tengas 15.-
- ¿Lo dices en serio?- Preguntó con una enorme sonrisa.
- Sí, no quiero perderte, por no confesarle al resto del mundo que te amo.-
- No tienes que hacerlo.-
- Pero es lo que tú deseas y yo también. Deseo decirle a todos, que soy feliz a tu lado y que me amas tanto como yo

te amo a ti.- Respondió el morocho y la besó con mucha ternura. Cuando unos gemidos se escucharon desde la

habitación contigua. - ¿Qué es eso?-
- Lu y Naia, se quedaron por si te sentías mal otra vez.- Explicó la morocha sonrojándose, mientras los gemidos se

intensificaban.
- Esos dos …- Gruñó Severus, tomando su varita y silenciando la habitación. - Ahora sí, tu padre me va a gastar de

por vida.-
- Lo siento, estaba muy preocupada por ti y no sabía que hacer.-
- No es tu culpa. No debí beber tanto.-
- Las pociones … ¿Qué tomaste?-
- Uhm … no estoy muy seguro … una era para mantenerme despierto y poder embriagarme toda la noche y la otra …

creo que un alucinógeno, para poder ver una ilusión tuya y no sentirme tan solo …-
- Mi Severus … eres terrible.- Respondió la morocha, colocándose sobre el adulto y besándolo apasionadamente.
- Espera …-
- ¿Qué?-
- Debo ir a darme un baño, huelo terrible.-
- Solo un poco.- Respondió la morocha.
- ¿Quieres … que nos bañemos juntos?-
- Claro que sí.- Respondió feliz y se levantaron.
- Ama … - Dijo la elfina que había dormido en el pasillo.
- ¡Minsky! ¿Te quedaste toda la noche ahí?-
- Sí ama, el amo Lucius me lo ordenó, por si usted me necesitaba.- Respondió la elfina y la morocha frunció el seño. -

¿Qué puedo hacer por usted?- Preguntó deseosa de ayudarla.
- ¿Podrías preparar el baño para Severus y para mi?-
- Por supuesto ama, será un placer.- Dijo la elfina y corrió al baño, mientras que en el pasillo se escuchaban los

gemidos de Naia y Lucius.
- Ese idiota, por lo menos tendría que haber silenciado la habitación.- Gruñó Severus, apuntando su varita hacía esa

habitación y silenciándola.
- Solo se han dejado llevar …- Dijo la morocha sonrojada. - Me alegra que ahora sea feliz.-
- ¿No te pone celosa?-
- ¿Por qué todos me preguntan lo mismo? Claro que no me pongo celosa, él es … mi familia y quiero que sea feliz.

¿Qué?-
- Nada.- Dijo Snape fríamente.
- Ama, ya esta todo listo.-
- Gracias Minsky.-
- ¿Les preparo el desayuno?-
- Sí, pero en la mansión Malfoy, Draco se quedo solo, si se ha despertado dile que regresaremos en un rato.-
- Como ordene ama.- Dijo la elfina y se desapareció. Selena y Severus entraron en el baño y lentamente se

desnudaron.
- No me he olvidado …-
- ¿De qué?-
- ¿Por qué me preguntaste eso?-
- Curiosidad …-
- ¡Uff!- Protestó la morocha. - Sí pudiera usar Legeremancia contigo, lo haría.-
- Menos mal que no puedes, no quisiera que supieras lo que pienso en este momento.-
- ¿No? ¿Por qué?-
- Porque es algo así …- Respondió el adulto, jalándola hacía él y devorándole la boca con desesperación mientras

entraban en la bañera con el agua caliente y con mucha espuma. Parte del agua se derramó, mientras ellos se

acomodaban y se besaban. Severus recorrió el cuerpo de su novia con ansias y acariciando cada porción de piel, al

tiempo que la temperatura de ambos comenzaba a elevarse. Deslizó su mano hasta el sexo de su novia y la estimuló

lentamente, haciendo que ella se desesperara.
- SE … VERUS.- Gemía, mientras sentía la mano de su novio, acariciando su feminidad de la forma en que a ella la

volvía loca. Él introdujo su dedo suavemente, hasta tocar la membrana de su virginidad. Rozó esa zona, una y otra

vez, mientras sentía como las paredes del sexo de su novia se aferraban a su dedo. Ambos gemían intensamente,

desesperados por su cercanía y a la vez sintiéndose lejos. Ella se corrió, en el momento en que su novio comenzó a

amamantarse de sus pechos, saboreándolos primero con su lengua, como si fueran una fruta madura.
- ¡SEVERUS ABRE LA PUERTA!- Bramó Lucius.
- ¡Maldición!- Siseó el morocho. - Me olvidé de él.-
- ¡ABRE!- Ordenó el rubio. - SI NO ABRES EN CINCO SEGUNDOS, TIRARÉ LA PUERTA.-
- ¡Espera!- Dijo la morocha, con la voz entrecortada.
- Más vale que te quite las manos de encima o lo pagará caro.-
- ¡Ya! ¡Déjate de gruñir!- Le contestó Selena.
- ¡SOY TU PADRE!-
- Ya te abro.- Siseó Severus, saliendo de la bañera y tomando una toalla para cubrirse. Selena agarró un toallón y

también se cubrió. El morocho abrió la puerta y Lucius entró apresuradamente.
- ¿QUÉ DEMONIOS ESTABAN HACIENDO?-
-¿Y a vos qué te parece?- Preguntó Selena.
- Cuidado con el tono, jovencita.-
- Solo nos bañábamos, nada más.-
- ¿Y desde cuando gimes al bañarte?- Gruñó el rubio.
- Abras escuchado mal, los que gemían eran ustedes.- Dijo la morocha, mirándolo a los ojos y el rubio se sonrojó.

Mientras que Naia, estaba parada en la puerta vestida solo con la camisa de Lucius y mirando el cuerpo del morocho.

La piel pálida del profesor de pociones, adquiría un tono rosado solo en las zonas donde tenía cicatrices, y la marca

tenebrosa sobresalía en su brazo.
“¿Por qué tendrá tantas cicatrices?” Se preguntaba la castaña, tratando de saber con que se las habían hecho al

morocho.
- ¿Qué miras?- Siseó Snape, al darse cuenta de la mirada de la joven.
- Nada, lo siento.- Se disculpó Naia avergonzada.
- ¡Te advertí que te esperaras!-
- No hemos hecho nada.- Gruñó Selena, colocándose delante de su novio.
- No hablo contigo, sino con él.-
- Nos estábamos bañando.- Gruñó Severus.
- Te conozco.- Siseó el rubio.
- ¡Basta!- Gruñó Selena. - Nos vamos a casar y punto.-
- ¿Se van a casar?- Preguntó Lucius desviando la mirada del morocho, para concentrarse en su niña. - Estaba

borracho cuando te lo pidió.-
- Se lo pedí esta mañana.- Gruñó Severus.
- ¿Qué? Debiste pedirme mi consentimiento primero.- Siseó el rubio.
- Ya nos habías dado tu bendición.- Le recordó Selena.
- Sí, pero me hubiera gustado hacerlo sufrir un poco.- Dijo el rubio, haciendo un pucherito. - No es justo.-
- Eres insoportable.- Le gruñó Snape.
- Y tú un aprovechado.-
- Lo que digas.-
- ¿Entonces, no hay problema?- Preguntó la morocha.
- Claro que no, te dije que podías elegir a quien quisieras. Y ya me lo veía venir.- Dijo Lucius encogiéndose de

hombros. - ¿Cuándo es la fiesta?-

- Cuando ella termine el colegio.-
- Mucho mejor.- Dijo Lucius sonriendo.
- ¿Qué?- Gruñó Severus, que no le agradaba la expresión del rubio.
- Suerte que me lo han dicho ahora, así tendré tiempo de organizar la boda, haremos una gran fiesta. Contrataré a las

personas indicadas.-
“Eso temía.” Gruñó internamente Severus.
- Todavía falta mucho.- Dijo Selena.
- No, las celebración de las bodas en el mundo mágico, se planifican con al menos cuatro años de anticipación.- Dijo

Naia.
- Son unos exagerados.- Dijo la morocha, miró a su novio y ... - ¿No vas a cambiar de idea o si?- Le preguntó

temerosa, conociendo la aberración que Severus sentía por las fiestas.
- Claro que no, iría hasta el infierno por ti.- Respondió, acariciándole el rostro suavemente. - Te amo.-
- Y yo a ti, mi Severus.-
- ¡Vamos! ¡No se pongan tan melosos!- Gruñó Lucius. - No seas tan desfachatado.- Le siseó a Snape.
- Todavía no terminamos de bañarnos.- Dijo Selena.
- ¿Y eres tan ingenua como para pensar que te voy a dejar con él?-
- Es mi novio …-
- ¡NO!- Gruñó Lucius que se le subía le presión. - Eres una niña.-
- No soy tan pequeña.-
- ¡Eres mi niña, mi bebé!- Exclamó el rubio.
“Estamos perdidos.”Pensó la morocha.
- Lucius, déjalos. Después de todo, van a casarse.- Dijo Naia.
- Eres mi novia, pero estamos hablando de mi hija.- Siseó Lucius bruscamente.
- No quise molestarte.- Dijo Naia avergonzada y la morocha miró al rubio de forma significativa.
- Lo siento, no quise contestarte así.- Se disculpó Malfoy.
- Esta bien, no te preocupes.- Dijo la castaña sin mirarlo y Lucius se acercó, le levantó el rostro y la besó tiernamente.
- En verdad, lo siento. Pierdo la razón cuando se trata de mi niña.- Explicó Malfoy y Naia lo abrazó. La camisa que la

cubría se levantó dejando a la vista unas largas y sensuales piernas. La morocha miró a su novio, pero éste solo la

miraba a ella. Por lo cual, Selena le sonrió.
- ¿Van a quedarse mucho tiempo en mi baño?- Preguntó Severus.
- Esta bien, terminen de bañarse pero nada de toqueteos.- Siseó el rubio.
- Así no tiene gracia.- Dijo la morocha, haciendo un pucherito y Lucius la fulminó con la mirada. - Es solo una broma.-

Aclaró, para tranquilizarlo.
- Vas a matarme de un disgusto.- Siseó el rubio, cerrando la puerta.
- No puedo creer que nos deje juntos.- Dijo Severus.
- Creo que tiene otras ideas en mente.- Respondió la morocha.
- Mal pensada.-
- Es Lucius … - Dijo Selena.
- Supongo que tienes razón.- Dijo Severus, escuchando los gemidos provenientes del pasillo. - ¡VAYANSE AL

CUARTO Y USEN UN HECHIZO SILENCIADOR!- Gruñó Severus.
- ¡ENVIDIOSO!- Respondió el rubio.
- Recuerda que estoy con tu hija.-
- Mantén tus manos lejos de ella.- Gruñó Lucius, mientras Selena reía.
- ¿Te estas divirtiendo?- Le preguntó Severus enarcando una ceja.
- Mucho.- Respondió la morocha riendo.
- Tienes un sentido del humor bastante retorcido.-
- ¿Me vas a decir que esto no es divertido?-
- Quizás, si no fuera por el hecho de que tu padre nos ha pescado, cuando las cosas entre nosotros estaban algo

subidas de tono.-
- Al fin y al cabo, se lo tomó bastante bien.-
- Porque sabe que … estaremos juntos …-
- Para siempre.- Dijo Selena y lo besó.

Regresaron a la mansión Malfoy, donde Draco los esperaba ansioso.
- Veo que lo has perdonado.- Dijo el joven rubio a su hermana.
- Lo quiero demasiado como para estar peleada con él.-
- Me tenías preocupado.-
- Lo siento, osito. ¿Sabes qué?-
- ¿Qué?-
- Sevi me pidió matrimonio.-
- ¿QUÉ?- Bramó el joven. - No es verdad.- Agregó mirando al adulto.
- Es cierto, Draco, voy a casarme con tu hermana, te guste o no.-
- Entonces, más vale que ya no la haga llorar.-
- No tienes que decírmelo.- Gruñó Snape.
- Creo que le viene bien, un recordatorio de vez en cuando.-
- Basta, no peleen.- Les gruñó la morocha.
- Ahora solo faltas tú.- Le dijo su padre.
- ¿Para qué?-
- Para que tengas pareja.-
- Dejen de fastidiarme. No me gusta nada de toda esta melaza.-
- Dices eso, porque Dabria no te da ni la hora.- Le retrucó Selena.
- Creí que se llevaban bien.- Dijo Malfoy.
- Así era, hasta que osito besó a Pansy frente a ella.-
- ¡Muchacho estúpido! Tener amantes es todo un arte y hay que ser cuidadoso.- Gruñó Lucius.
- Vaya consejo que le das a tu hijo.- Dijo Naia, frunciendo el seño.
- Amor, no me refería a que … no hay nadie más en mi vida, que no seas tú.-
- Desde ahora, voy a tener que tener mucho más cuidado contigo.- Respondió la castaña y Snape rió.
- Te has cavado tu propia tumba.- Le dijo el morocho.
- No fastidies.-
- Eso te pasa, por querer hacerte el mujeriego.- Le dijo la morocha.
- ¿Es qué ahora todos me van a decir algo?- Gruñó el rubio.
- ¡Amo! El desayuno esta listo.- Dijo uno de los elfos.
- ¡Vamos!- Exclamó la morocha, arrastrando a Snape a su lado. - Tengo hambre.-
- Tú siempre tienes hambre.- Le gruñó su novio.
- Es que estoy en pleno crecimiento.-
- Pues no has crecido demasiado, sigues siendo bajita.- Dijo el morocho.
- ¡Ey! No soy enana, tú eres muy alto.-
- Tal vez quiso decirte, que estas engordando, garrapata.- Apuntó Draco, burlonamente.
- Eso no es cierto.- Le gruñó su hermana. - ¿Verdad qué no?- Le preguntó a su novio.
- No le vayan a crear un complejo, porque me harán enfurecer.- Siseó Lucius y le acarició el rostro a su niña.
- Claro que no esta gorda, eres hermosa.- Dijo Severus, mirándola con mucha ternura y la joven se sonrojó.
La familia completa, pasaron el día juntos, organizando una salida al callejón Diagon para el día siguiente.
- Vamos al Knockturn.- Dijo Draco. - Quiero comprar algo interesante.-
- ¡No! Otra vez, no. Ese lugar es horrible.- Se quejó la morocha.
- Hagamos una votación.- Dijo el joven. - Los que estén a favor, levanten la mano.- Agregó y para bronca de la joven,

todos la levantaron.
- ¡Ey! Se supone que por lo menos tú, tendrías que haber estado de mi lado.- Le gruñó Selena a su novio.
- Lo siento, amor. Pero tengo que comprar algunos ingredientes para pociones.-
- Bien, me doy por vencida.- Exclamó, haciendo un pucherito.
- Pequeña, prometo recompensarte.- Dijo Lucius.
- ¿Con lo que yo quiera?-
- Por supuesto que si.-
- Entonces, todos y he dicho todos, iremos a un centro comercial muggle.- Dijo la morocha, que deseaba fastidiar a

los demás por querer ir a ese horrible lugar.
- ¿En serio quieres ir?- Preguntó Severus.
- Sí, quiero comprarme algo de ropa y algunas cosas más.-
- De acuerdo, iremos.- Gruñó Lucius, que odiaba ir a sitios muggles y aún más, usar ropa muggle.
- ¿Vienes con nosotros, Naia?-
- Si no me queda otra.- Respondió, encogiéndose de hombros.
- ¿A ti tampoco te gustan los muggles?-
- No, son criaturas inferiores.- Respondió la castaña y la morocha frunció el seño. - ¡Oh! Lo lamento …- Agregó al

darse cuenta.
- No te preocupes, cada cual piensa como quiere.- Le respondió cortante la joven y Lucius se tensó, al tiempo que

Draco sonreía. Naia acababa de perder a su aliada.
- Garrapata …- La llamó Draco.
- ¿Qué?-
- ¿Vamos a ir a tus locales favoritos? Los que visitabas cuando eras niña. Me gustaría conocerlos.- Dijo el joven rubio,

echando más leña al fuego.
- Si, quiero ir allí y a un lugar del que me habló Lavander. Extraño un poco ese mundo, después de todo fue mi hogar

durante once años.- Dijo la morocha, acentuando la palabra hogar.
- Amor … ¿Podemos hablar?- Le preguntó Severus al oído.
- Sí, vamos al jardín.- Respondió, tomándolo de la mano. Caminaron tranquilamente y se sentaron bajo una galería

hecha de rosales. - ¿Qué pasa?-
- ¿Te molestó mucho la actitud de Naia?-
- La verdad es que sí. Lu dijo que era hija de mortífagos, pero … no creí que pensara así o lo diría tan abiertamente,

teniendo en cuenta que se supone que yo soy hija de muggles.-
- No le des importancia.-
- Supongo que no.-
- ¿Sigues molesta?-
- No puedo evitarlo. ¿Era eso de lo qué querías hablar?-
- No, era sobre tu repentino deseo de volver al mundo muggle.-
- Ah, eso. En realidad, solo era para fastidiarlos por querer ir al callejón Knocturn.- Respondió, encogiéndose de

hombros.
- Ya eres toda una Malfoy.-
- ¿Te parece?- Preguntó con una enorme sonrisa.
- Eres terrible.- Respondió el adulto y la besó con ternura.
- Mira quien lo dice.-

Mientras que en el salón de la casa …
- ¿Crees qué se haya molestado demasiado?- Preguntó Naia a Lucius.
- Ya se le va a pasar, es una niña muy buena.- Dijo el rubio.
- Es buena, pero no idiota.- Intervino Draco. - Ésta, insultó sus orígenes y a la familia que la crió, su familia, ¿Cómo

reaccionaría una verdadera Malfoy?- Agregó el joven rubio, se levantó y se marchó satisfecho.
- Lo siento, arruine todo.- Dijo la castaña.
- Tranquila, las cosas saldrán bien.- Le dijo Lucius y la abrazó, aunque internamente no estaba tan convencido.
- ¡Garrapata! ¡Cuñado!- Los llamó Draco, entrando a la galería de rosas.
- ¡Aquí!- Dijo la morocha.
- Me vine con ustedes.-
- Eso es obvio.- Gruñó Snape. - En verdad que te encanta fastidiarnos.-
- No es por eso. No la soporto.-
- ¿A Naia?- Preguntó la joven.
- Por supuesto. No me agrada, creo que será una mala influencia para padre. Ella puede hacerlo recaer … digamos

que en viejas costumbres.-
- ¿Te refieres a qué vuelva a actuar como un estúpido mortífago?- Preguntó la morocha.
- Selena …- Gruñó Severus, sintiéndose algo ofendido por el comentario de su novia.
- Es la verdad, los dos fueron muy idiotas al unirse a ese sujeto, lo sabes. Aún así … te amo.- Le respondió y le dio un

suave beso.
- ¿Podemos regresar al tema?- Preguntó Draco.
- ¿Y?-
- Creo que sí, padre es de … recaer fácilmente.-
- Sevi, ¿Tú que piensas?-
- Lo que dice Draco es cierto. Lucius no soporta demasiado, la tentación de regresar a sus viejas prácticas. Pero no

creo que lo haga, estando ustedes en su vida.-
- Mmm …- Dijo Selena.
- ¿Qué?- Preguntó Draco.
- Es que a veces, alguien enamorado se deja llevar. Y Lu está enamorado con locura … me preocupa. ¿Qué viejas

prácticas podría retomar?- Le preguntó a su hermano.
- Verás garrapata, hay muchas costumbres de las familias de sangre pura, sobre todo de familias como la nuestra,

que padre ha dejado de lado desde que estas con nosotros.-
- ¿Ejemplos?-
- Torturar a los elfos … hay una habitación en la zona prohibida de la mansión en donde … antes se desmembraban y

despellejaban a los elfos vivos, cuando … padre o el abuelo estaban aburridos. Padre no los torturó más, desde que

vives con nosotros.-
- ¿Crees que Naia …?-
- Es de sangre pura, hija de mortífagos …- Dijo Draco.
- ¿Algo más?-
- Estemmm … - Dijo el joven rubio, bajando la cabeza. - Antes, dos veces al año, se celebraba … la caza del muggle.

Se secuestraba un muggle y se lo encerraba en un terreno mágico del que no podía escapar y … padre y el resto …-
- Ya, prefiero que no lo digas, me hago una buena idea. ¿Tú participabas?- Le preguntó a su novio.
- Al principio … antes de terminar el colegio y mientras … fui un fiel mortífago.-
- Entiendo …- Dijo la morocha.
- Lo siento.- Se disculpó Severus.
- Olvídalo, sé que en esa época eras bastante descerebrado en algunos temas.- Respondió la joven y lo abrazó.
- Aquí están.- Dijo Lucius que venía con Naia. - Los estábamos buscando.-
- Ya nos encontraste.- Respondió cortante la morocha. Algo que el rubio notó y que lo preocupó.
- Estábamos pensando en hacer una fiesta …- Dijo el adulto, algo que sabía que sus niños adoraban.
- ¿Para qué? ¿No irás a presentarla oficialmente?- Preguntó Draco, arrastrando las palabras.
- Aún no, es solo una fiesta.- Gruñó el adulto.
- Sí tú quieres.- Respondió Selena, encogiéndose de hombros.
- Pequeños malcriados.- Siseó Lucius. - Se quedan sin salida y sin almuerzo.-
- ¿Qué?- Preguntaron los dos, al mismo tiempo.
- ¿Por qué?- Preguntó Selena.
- No me agrada su actitud y no pongas esa cara, no es propia de una Malfoy.- Dijo el rubio, al ver el pucherito de la

morocha. Dio media vuelta y se marchó junto a Naia.
- Te lo advertí.- Le dijo Draco a su hermana. - Ya lo esta cambiando, él nunca te hubiera tratado así.- Agregó al ver los

ojos brillosos de la morocha. Severus la abrazó preocupado.
- Hablaré con él.- Dijo Snape.
- No, es mejor que no lo hagas. Puede enojarse y prohibirte estar conmigo.-
- Amor …-
- Promete que no interferirás.-
- Esta bien, lo prometo.- Dijo Severus y le dio un suave beso. - Regresemos, quizás ya se le pasó el malhumor.-

Agregó y los tres regresaron a la casa.
- ¿No te parece, que ya has estado mucho tiempo en este lugar?- Le dijo Lucius al ver al morocho.
- ¿Disculpa?-
- No vives aquí, ten mejor educación y vete yendo.-
- ¿Qué demonios te ha ocurrido?- Gruñó Snape, mientras la morocha lo jalaba del traje para que se callara.
- Es mi casa y son mis reglas y mis costumbres. Vete.- Siseó el rubio. Severus le dio un beso en la frente a su novia y

se desapareció, antes de perder la paciencia y poner al rubio en su lugar.
- ¿Por qué lo trataste así? No te ha hecho nada.- Dijo Selena.
- Cierra la boca y vete a tu cuarto.-
- Lu …-
- Soy tu padre y me tratarás como tal, ¿Me has entendido?-
- Pero … Lu …- Decía la morocha, cuando el adulto se acercó a ella y la sujetó con fuerza por el brazo. - ¡Ay! Me

lastimas.-
- Te advertí que te comportaras.- Siseó arrastrándola.
- ¡Padre! ¿Qué haces?- Preguntó Draco, alarmado por el cambio de actitud del adulto.
- No voy a permitir que un par de mocosos, arruinen mi vida.- Dijo, mientras tironeaba a Selena a la parte de la

mansión más alejada.
- ¿Lu? ¿A dónde me llevas? Me duele.-
- Y te dolerá más, a menos que te calles.- Dijo amenazante el adulto. Entraron en la parte prohibida de la casa, solo el

adulto y la joven, ya que Draco no pudo atravesar la barrera. Todo estaba en penumbras y un olor a encierro, humedad

y algo más, flotaba en el ambiente. Se adentraron, hasta que la morocha perdió el sentido de la orientación. Frente a

una puerta enmohecida se detuvieron, Lucius la abrió y empujó a la morocha al interior.
- ¿Lu?-
- Te quedarás ahí, hasta que aprendas a respetarme.- Gruñó y le cerró la puerta en la cara. La habitación quedó a

oscuras y la joven se asustó.
- ¡Lu! ¡Déjame salir!-
- ¡No! Te he mantenido y te he cuidado como si fueras mi hija y ahora vienes a comportarte así. No permitiré que tus

celos arruinen mi felicidad, eres igual que tu madre.-
- ¡Lu! ¡No!- Exclamó la morocha llorando, pero el adulto ya se había marchado. “¿Por qué? Él no es así.” - ¡Minsky!-
- Amita, lo siento.- Dijo la elfina, apareciendo en el lugar. - Pero no puedo ayudarla, ni siquiera debí venir, el amo lo

prohibió.- Agregó y se marchó. Selena se desesperó, hasta que …
“Sí estos elfos no pueden ayudarme, llamaré a los míos.” - ¡Runy!- Exclamó y el pequeño elfo apareció dando saltos.
- ¡Amita! ¡Amita! ¡Por fin me ha llamado!- Chillaba feliz.
- ¿Puedes sacarme de aquí?-
- Por supuesto amita. ¿Dónde la llevo?-
- A la casa de Severus.-
- ¡Sí amita! Runy la lleva.- Dijo el elfo, tomó la mano de la joven y se desvanecieron. Segundos después estaban en

Spinner’s end.
- ¿Selena?-
- Me encerró.- Dijo la morocha llorando y se arrojó a los brazos de su novio.
- ¿Qué? ¿De qué hablas?-
- Lu, me encerró en la parte prohibida de la mansión, en un cuarto oscuro y tenebroso, me dijo que no iba a permitir

que mis celos destruyeran su felicidad. Que era como mi madre.-
- ¡Ese imbécil!-
- Runy …-
- ¿Amita?-
- Ve por Draco y tráelo aquí.-
- Si, amita.- Dijo el elfo y un minuto después, regresó con el joven rubio.
- Garrapata, ¿Estás bien?- Dijo Draco, abrazándola con todas sus fuerzas. - Padre se volvió loco, me encerró en mi

habitación y me quitó mi varita.-
- ¡Snape!- Dijo un hombre, que acababa de aparecerse.
- Macnair, ¿Qué haces aquí?- Preguntó Severus.
- Fui a la mansión Malfoy, para hablar con Lucius y me echó.-
- ¿Y?- Preguntó Severus, poco interesado.
- ¿Qué hacía con la hija de Anukis?-
- ¿Anukis? ¿Has dicho Anukis?- Preguntó Snape preocupado.
- ¿Qué sucede?- Preguntó Selena.
- Ese estúpido, olvida muy fácil las cosas.-
- ¿Qué?- Lo apremió Draco.
- Tú padre es un idiota. Esta saliendo con la hija de Anukis.-
- ¿Y?- Preguntó Selena.
- ¿Usted no la conocía?- Preguntó Draco.
- No le presté atención, debí darme cuenta.-
- ¿Me quieres explicar?- Dijo la morocha impaciente.
- Anukis era uno de los subordinados de Malfoy.- Dijo Macnair. - Hacía los trabajos sucios como Crabbe y Goyle. Solo

que en una oportunidad, Lucius hizo que cargara con toda la culpa y lo llevaron a Azkaban, en donde murió unos años

después, su mujer se suicido frente a su hija y ella terminó en una casa adoptiva. Todos sabíamos que de seguro,

esa muchacha tarde o temprano buscaría venganza. Por eso no entiendo, que hacía teniendo sexo con ella.-
- Tenemos que hacer algo.- Dijo Draco. - Puede manipularlo, de hecho lo esta haciendo.-
- Puede lastimarlo.- Dijo Selena.
- Macnair, quédate aquí y cuídalos, si Lucius bien por ellos, noquéalo.- Gruñó Severus.
- No soy niñera y tengo cosas que hacer. Adiós.- Dijo el verdugo y se marchó.
- Sevi …- Dijo Selena.
- Tengo que hablar con Dumbledore o con alguien, pero no puedo dejarlos solos.-
- No te preocupes, iremos a un lugar seguro.-
- ¿Sí? ¿A dónde?- Preguntó escéptico.
- A la mansión Mafdet, no podrá entrar si no lo dejo.-
- Bien pensado, que ese elfo los lleve.-
- Ten cuidado y cuida de Lucius.-
- No te preocupes. Todo estará bien.- Dijo Severus y la besó tiernamente.
- Runy, llévanos a la mansión Mafdet.-
- Sí amita, por supuesto amita.- Dijo el elfo, tomó de la mano a la joven y al rubio y se desapareció.

Nota de la autora:
Jeje … Pobre Lu, al parecer no pega una. ¿Estará Naia tratando de vengarse?
¿Será solo el malhumor de Lucius lo que lo lleva a actuar de esa forma?


Amiga Kia! Gracias, me alegra que te guste. porque parece que esta versión ya no es tan popular. bua!!! En fin, aquí

hay otro capi ... me disculpo por adelantado contigo, por el cambio en Lu ... ya veremos que le ocurre.

Querida Kny! lamento que tengas problemas y espero que los puedas solucionar. Si necesitas a alguien que te

escuche, ya sabes que puedes contar conmigo, puedes mandarme un mensaje privado o un mail si quieres.

besitos a todas y buen fin de semana.


Tags: severus snape, lucius malfoy, fics, drama, romance, amor, lemon

Publicado por miakayuki2006 @ 11:01  | Sele y Sevi vers 1
Comentarios (3)  | Enviar
Comentarios
Publicado por marmik
Jueves, 23 de abril de 2009 | 17:12
quien es la madre de selena???
es sangre limpia????
creo que si!!!!???
la mansion Mafet si ella es la due?a..
selena es sangre limpia...
la madre de selena es la ex novia de lucios???
cuantas dudas...uffff
Publicado por kia malfoy
S?bado, 25 de abril de 2009 | 15:11
hola..
mi queridisima..miaka..
umm..si tienes...razon..
pobre...de mi Lu..
esa.. tal Naia.. mm..
alguien.,..la tiene..que poner..en su lugar..Ardiendo
waaa..!!Llorica
pobre...de sele.. mmm.. y de malfoy..
tambien..que estaban..
mmmm..
bueno.
seguire..leyendo...

kuidate.
nena..
bzos.!
Publicado por Invitado
S?bado, 25 de abril de 2009 | 18:56
Kny: O_O
imposible!!
y yo k estaba feliz de k lucius tuviera su amor!!
imposible!!
ella se veia tan buena....sniff

esta muy weno!!
cuidate...bye
Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.