Viernes, 15 de mayo de 2009

severus snape
Disclaimer: esta es una historia que se basa en uno de los mejores personajes creados por la adorada J.K. Rowling. No, no es Harry Potter, es Severus Snape. (Desearía que Rowling me lo regalara. Jeje.)

Aclaraciones: es un fic que comienza romántico y algo lento para luego haber situaciones bien explicitas. Así que quedan advertidos. Puede haber ocasionales escenas de torturas y violaciones, por lo tanto esta clasificado para mayores de 18.
Los pensamientos van entre comillas

**************** Advertencia **************************
Escenas muy subidas de tono, así que quedan advertidos. Si no les gusta, pueden salteárselas o saltearse el capi. En cualquiera de los dos casos, nos vemos al final o en el próximo. Si es que todavía les interesa esta historia.
Nos leemos luego.
Miaka Snape.
PD: ¿Alguien lee estas advertencias?
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Capítulo 38: Tierra de demonios.

Lucius y Selena, seguían besándose lentamente, disfrutando de su cercanía y de la calidez que se despertaba en ambos. El rubio jugaba con los bordes de las bragas, tratando de quitárselas a la joven, que devoraba su boca con pasión y dulzura. Malfoy volvió a tumbarla sobre la cama, acomodando sus cuerpos a la perfección, y rozando su erección contra la suave tela. Selena arqueaba su cadera, para aumentar el roce de sus cuerpos, perdida en el deseo que la consumía y la impulsaba a seguir. Su mente estaba en blanco y ningún pensamiento coherente lograba abrirse paso, su cuerpo la estaba gobernando.
Las sombras murmuraban un cántico lleno de lujuria y deseo, que se filtraba en los oídos de los amantes, provocando su necesidad.
Lucius se amamantó nuevamente, recorriendo ávidamente el cuerpo que tenía debajo. Mientras que Selena sentía que su piel quemaba, todo su cuerpo estaba en llamas y solo el roce de Lucius, calmaba esa sensación. Ella gemía intensamente, con cada caricia de la lengua del rubio sobre la punta sensible de su pecho, sus bragas se humedecían ante cada roce y él suspiraba desesperado por algo más de intimidad. Solo la fina tela de las bragas, impedía que sus cuerpos se fusionaran. Aunque Lucius había tratado de quitarlas, algo más fuerte en él, lo frenaba. Estaban bañados con pequeñas gotas de sudor, que parecían perlas al resbalaban por su piel. El deseo y la desesperación, nublaban su juicio, impulsándolos a seguir.
- Selena …- Gimió el rubio, rozando continuamente su cuerpo contra ella. - Yo … Tenemos que …- Trataba de decir.
- Lu …- Gimió humedeciéndose aún más, ante los continuos roces de la dureza del adulto. Se aferró a él, acercándose más, mientras su respiración se aceleraba. Buscó los labios del adulto y se fundieron en un beso frenético y salvaje. Un beso tan brusco, que sus labios se hincharon, mordisqueó el labio del rubio, hasta causarle algo de dolor, pero eso no fue suficiente para separarse. La pasión crecía en ellos y las cosas se volvían más rudas. Daban vueltas en la cama, intercambiando sus posiciones, tratando de satisfacer la hoguera interna. Él también gemía, con su voz masculina y ronca por el placer que experimentaba, mientras Selena se removía, tratando de satisfacer la necesidad que experimentaba en su delicada protuberancia femenina, hinchada y sensible, que anhelaba una mayor estimulación.

Severus se despertó intranquilo, algo en su ser le decía que las cosas estaban mal. Se removió entre las sábanas y sin poder contenerse, se levantó. Caminó hasta la habitación de la morocha y se frenó en la puerta al escuchar los profundos gemidos que salían del interior. Dolido y furioso, decidió entrar. “No voy a dejar que se burlen de mi.” Gruñó internamente, sintiéndose terriblemente herido y traicionado. Abrió la puerta, y las sombras se desvanecieron sorprendidas por la irrupción.  El símbolo de la lujuria debajo de la cama, permaneció imperturbable, demostrando que las cosas no eran normales. Lucius se removía sobre la joven, que se aferraba a él, como si su vida dependiera de ello. Snape los miró por unos segundos, algo confundido. Se acercó a ellos y arrojó a Lucius lejos de la cama. Selena protestó por la lejanía del adulto y Severus la envolvió en una sábana y la sacó de la cama. Pero aún así, el cuerpo de la joven quemaba como si fuera puro fuego. Lucius miró al morocho y escuchaba las suplicas de la joven, su propio cuerpo reclamaba por volver con ella, también estaba ardiendo por la lujuria.
- ¡Estúpido! Te han hechizado.- Le gruñó Severus.
- Me quema.- Gimoteó la joven.
- Tranquila, ya te sentirás mejor.-
- Me quema la piel.- Protestó nuevamente. Y Snape, podía sentir como el cuerpo de Selena, aumentaba su temperatura. Llamó a un elfo y le ordenó que preparara un baño con agua fría. Y a otro, le dijo que le avisara a Narcisa de lo que estaba ocurriendo. Unos minutos más tarde, mientras Lucius se cubría con una sábana y trataba de contener el deseo de arrebatar a la morocha de los brazos de su amigo, Narcisa llegó a la habitación, seguida de Belial.
- ¿Qué ocurre?-
- Los hechizaron con lujuria.-
- ¿Lujuria?- Preguntó la rubia preocupada.
- Si, llevaré a Selena a tomar un baño helado.-
- Eso no funcionará.- Dijo Belial.
- ¿Qué sugieres? ¿Qué la deje con Lucius?-
- Es una posibilidad.-
- ¡NO!- Gruñó Severus.
- Selena.- Gimió el rubio. Narcisa se acercó y lo tocó.
- También esta ardiendo.-
- ¡Xana!- Exclamó Belial y una hermosa joven apareció de entre una espesa nube de humo. Tenía un vestido confeccionado en una extraña tela, que marcaba sus generosas curvas a la perfección.
- Mi señor, ¿Me llamó?- Preguntó la joven, con una voz melodiosa.
- Así es. Tienes una misión que cumplir para mí. Te harás cargo de las necesidades sexuales de este hombre.- Dijo Belial, señalando a Lucius. - Sin usar tus poderes para castigarlo, solo debes complacerlo.-
- Como lo ordene, mi señor.- Dijo la joven.
- Llévalo a su habitación y quédate a su lado, hasta que este satisfecho.-
- Sí, mi señor.- Respondió Xana. Tomó a Lucius y se desvaneció junto a él.
- ¿Quién es ella?- Preguntó gruñendo la rubia.
- Un Súcubo que esta bajo mi mando.- Respondió el demonio. - Solo el sexo, terminará con el hechizo.- Agregó mirando a Severus y a la joven.
- ¡No!- Gruñó Snape. - Así no. Ella se merece …-
- Morirá, se prendera fuego si su deseo no es calmado.- Gruñó Belial.
- Lucius no se veía tan mal.- Siseó Severus.
- Es adulto y ya ha mantenido relaciones sexuales. Es más fácil que pueda controlarse, pero la niñata …-
- No tendrá sexo de esta forma.- Gruñó Severus posesivamente y aferrándola contra él.
- Puede estar contigo.- Dijo Narcisa.
- ¡No! No voy a obligarla a estar conmigo.-
- No seas testarudo.- Gruñó Belial. - ¿Quieres qué muera?-
- Debe haber otra forma.- Siseó Severus.
- Tengo calor, mucho calor.- Gimoteó Selena y su cuerpo transpiraba, mientras se removía en los brazos del morocho.
- Esta sufriendo, Severus. Tenemos que hacer algo.- Dijo Narcisa.
- ¡Nereo!- Exclamó Belial, perdiendo la paciencia.
- Mi señor.- Dijo un joven de una hermosura tan perfecta, que no parecía real.
- Hazte cargo de la niñata, complácela, sin usar tus poderes.-
- Como ordene mi señor.- Dijo Nereo, haciendo una reverencia ante Belial y luego, acercándose a Severus y a la joven. - Entréguemela.-
- Retrocede.- Siseó Snape, sacando su varita.
- Él es un Incubo.-
- No le pondrá un dedo encima a mi Selena.-
- Hay que hacer algo y tú, no pareces muy dispuesto.-
- No se la voy a entregar a un demonio.-
- Entonces, que muera en tus brazos.- Gruñó Belial. - Nereo, puedes marcharte.- Agregó y el Incubo se desvaneció.
- ¡No! ¡La niña!- Gimió Narcisa.
- Habla con él, mi reina.- Dijo el demonio furioso.
- Sí me permiten, me haré cargo de ella.- Dijo una voz conocida, desde una esquina.
- Nada de demonios.- Gruñó Severus.
- Astaroth, ¿Qué haces aquí?- Gruñó Belial.
- Mi señor me ha mandado por la niña.-
- ¿Seere?-
- Así es. Mi príncipe quiere a la niña en su reino. De esa forma, el hechizo se desvanecerá.-
- ¿Por qué Seere quiere a la niña? ¿La ha elegido como su reina?-
- Ella no será la reina de nadie.- Gruñó Severus. - No ha vuelto a invocar a un demonio.-
- No tiene que hacerlo. Cuando alguien invoca a un demonio, independientemente de cual sea, en cierta forma, invoca también al rey o príncipe demonio que lo gobierna. Narcisa nunca me invocó, pero si a uno de mis súbditos y cuando la vi … la elegí como mi reina.- Explicó Belial y a Severus se le contrajo el estómago.
- Debo llevarme a la niña, queda poco tiempo.-
- ¡NO!- Bramó Severus, atrayéndola más contra si.
- Mi príncipe, dice que usted también es bienvenido.-
- ¿Seere deja que unos mortales vayan a su reino?- Preguntó incrédulo Belial.
- Hará una excepción.-
- Severus, vete con ella.- Lo urgió Narcisa. Snape no lo pensó demasiado, Selena ardía en sus brazos.
- Esta bien, iremos con usted.- Dijo el morocho y Astaroth los desapareció a ambos.
- ¿Estarán bien?- Preguntó la rubia.
- No lo sé, Seere es muy volátil.- Confesó Belial.

La sensación de la desaparición, fue la experiencia más horrible que Severus hubiera experimentado hasta ese momento. Sintió como si desgarraran cada centímetro de su piel, todo era dolor. Sin embargo, Selena no lo había sentido, el calor que quemaba su cuerpo, había bloqueado esa sensación. Llegaron a una enorme habitación, de paredes de roca firme y desnuda, con un techo elevado con forma de cúpula. El piso también era de piedra, pero una alfombra de color borgoña, se extendía desde la puerta hasta unas escaleras, en donde un trono descansaba. Ese trono estaba hecho de oro puro con piedras preciosas incrustadas en toda su extensión. A cada lado de la alfombra, miles de personas con distintos aspectos se encontraban inclinadas mirando hacia el trono. Dos mujeres escasamente vestidas, se encontraban sentadas en los escalones, a los pies del ocupante del trono.
- Mi príncipe, los he traído.- Dijo Astaroth, manteniendo su cabeza casi contra el suelo.
- Bien hecho, mi querido archiduque.- Dijo una voz sensual. Snape no se atrevió a levantar la mirada, solo observaba el rostro de Selena. La temperatura de la joven comenzaba a disminuir y ya no se removía intranquila.
- Gracias, mi señor.- Respondió el demonio y se dirigió a su sitio, entre la fila de demonios, que había en uno de los lados de la alfombra.
- Bienvenidos a mi reino.- Dijo Seere. - Puedes levantar la cabeza.- Agregó con tono amable. Severus lo miró detenida y evaluadoramente. - No temas, no te quitaré a la niña.- Agregó con una sonrisa. A pesar de eso, Snape no se sintió tranquilo.
- ¿Por qué nos has de ayudar?-
- Porque estoy aburrido y no me gusta que los de mi especie se mezclen con otros.-
- ¿Te refieres a los humanos?-
- No, los humanos son necesarios para que muchos de mis súbditos, puedan cruzar la barrera entre nuestros mundos. A los que me refiero, es a otra clase de seres, con los que no debemos mezclarnos.-
- Habla claro.- Siseó Severus y los demonios se removieron intranquilos.
- Ten cuidado en como te diriges a mí. Podrías perder la lengua.-
- No me asus …- Estaba diciendo el morocho, cuando Selena colocó su mano sobre sus labios, silenciándolo. La morocha estaba recuperando la conciencia.
- La niña es más inteligente que tú. Bienvenida a mi reino, Selena.- Dijo Seere con una voz muy sensual. La morocha lo miró. El demonio tenía un traje extraño pero muy elegante. Tenía el cabello oscuro, negro como la brea, el largo pasaba un poco por debajo de los hombros, lacio y brillante. De tez pálida y ojos azules oscuros, que parecían mirar el interior de tu alma. Era el hombre más atractivo que la joven había visto en su vida. Severus conciente del atractivo de su rival, se tensó. Todos los músculos de su cuerpo se endurecieron y la furia se encendió en su interior. Estaba conciente de que no podría competir con alguien que tenía esa apariencia y temía perder a la morocha. Selena sintió el cambio en el adulto y concentró su mirada en su profesor.
- Ya me siento mejor.- Dijo casi en un susurro y mirándolo a los ojos, con una sonrisa tierna. Severus, casi se derrite al verla.
- ¿No tienes calor?-
- Nop.- Respondió sin dejar de mirarlo.
- Veo que ha funcionado, la magia que hay en mi reino, evita el efecto de los hechizos lanzados por demonios de otros territorios.- Dijo Seere. - Megia, los conducirá hasta su habitación. Allí encontraran ropa a su disposición.-
Selena volvió a mirar al demonio y luego a Severus. - ¿Dónde estamos?- Le preguntó al adulto.
- En un reino demoníaco.- Respondió Snape.
- ¿Por qué …? ¡Oh!- Dijo la morocha avergonzada y recordando lo sucedido con Lucius.
- No te preocupes, te cuidaré.-
- Aquí no tienes nada que temer.- Dijo Seere. - Estarás a salvo.-
- ¿Eres como Belial?- Preguntó Selena.
- No, yo aún soy un príncipe. Gobierno el este del reino de los demonios.-
- ¿Por qué nos estas ayudando?-
- Para divertirme un poco.-
- ¿Podemos regresar a nuestro mundo?-
- No, hasta que se levante el hechizo de lujuria que hay en ti.- Respondió el demonio y la morocha se sonrojó. - Aunque si él, desea regresar, puede hacerlo.-
- No voy a dejarla a merced de todos estos depravados.-
- Ten cuidado con juzgarnos. Tú hueles a furia, te has apareado reiteradamente con una de ellas o quizás con todas.- Dijo Seere y Severus gruñó.
- ¿Puedo traer cosas de mi mundo?- Preguntó la morocha, interrumpiendo el duelo de miradas.
- Así es, excepto lo que estas pensando. Tampoco puedes preguntarle a Astaroth o a cualquiera de mis súbditos sobre mí. Esta prohibido.- Dijo Seere.
- Entiendo.-
- Es mejor que vayas a vestirte. Megia, acompáñalos a sus habitaciones.-
- Solo necesitamos una, compartiré mi habitación con Severus.- Dijo la morocha, que no le agradaba mucho estar en ese lugar y que sabía que al adulto, le agradaba aún menos dejarla sola.
- Sí es lo que deseas, así será.- Dijo Seere.
Severus llevó en brazos a la morocha, hasta su habitación. Megia era una súcubo de una gran belleza, con generosas curvas y unos pechos firmes y exuberantes, que quedaban casi al descubierto por el fino y ajustado vestido que llevaba. Su cabellera plateada, era larga y lacia y cubría la espalda hasta la altura de una estrecha cintura, que se bamboleaba con cada paso que daba.
- Esta es su habitación, si necesitan algo, solo deben pronunciar mi nombre.- Dijo la mujer demonio, mirando de manera seductora al morocho. Ocasionando que Selena se pusiera celosa.
- Estaremos bien.- Respondió Severus, conciente de la proposición implícita. Entraron en la habitación y dejó a la joven, suavemente en la cama.
- Lo siento.- Dijo la morocha.
- ¿Por qué?-
- Otra vez estoy causando problemas.-
- No es tu culpa.-
- Es bonita.- Dijo la morocha.
- ¿Quién?- Preguntó distraídamente el adulto, mientras buscaba algo decente que alcanzarle a la joven. Los vestidos que se encontraban en el enorme placard de la habitación, estaban diseñados para ser llevados por súcubos.
- Esa mujer.-
- ¿La súcubo?-
- Obviamente, que habló de ella.-
- Supongo que si.-
- Puedes ir …-
- ¿Qué?-
- Puedes ir con ella, si quieres. Lo merezco.- Dijo la morocha, apartando la vista de Severus que seguía de espalda, peleando con los vestidos.
- ¿De qué hablas?- Preguntó el morocho, decidiéndose por el más “decente”. - Creo que este puede servirte.-
- ¿Me estabas escuchando?- Preguntó la joven algo irritada.
- Sí.-
- ¿Qué dije?-
- Algo de la súcubo.-
- Te dije que podías irte con ella, me lo merezco.- Repitió con lágrimas en los ojos. Severus se alarmó.
- ¡TONTA! Nada de esto es tu culpa.-
- Pero … yo … Lucius …-
- Fue a causa de un hechizo.- Gruñó Severus.
Selena sabía que eso, no era del todo cierto. - Pero …-
- Sé que él te gusta …- Dijo Snape gruñendo. - También sé que me amas a mí. Ninguno de los dos, somos lo mejor para ti, pero te has encariñado con ambos. Y ni él ni yo, tenemos las fuerzas para alejarnos de ti. Estamos encerrados en un círculo vicioso.-
- Estas enojado.- Dijo Selena, apartando su mirada. Snape se tranquilizó y se acercó a ella.
- Sí, estoy muy enojado.- Reconoció y la joven se tensó aún más.
- Puedes regresar a nuestro mundo … estaré bien.-
- Sigues siendo la misma tonta.- Le gruñó el morocho y tomó su rostro entre sus manos. - Estoy enojado conmigo, todo ha sido culpa mía.-
- Eso no es cierto.-
- Lo es. Soy el causante de todo. No alejé a la furia como debí haber hecho y eso desencadeno que estemos en este lío. Si hubiera hecho lo correcto, ahora estarías conmigo en un lugar tranquilo y a salvo y no aquí. Nunca te hubieras acercado de esa forma a Lucius y ni hubieras salido con Draco. Yo hice un desastre tras otro.-
- Yo tomé mis propias decisiones.-
- En base a lo que yo hacía y lo que te hice sentir.-
- ¿Aún … me seguís queriendo?-
- Selena … niña tonta … jamás dejaré de quererte. Te amo.- Respondió Severus y la besó suavemente. La morocha se acurrucó contra él. - Todo saldrá bien, encontraré la forma de que las cosas terminen bien. Lo prometo.-
- Y yo prometo mantenerme alejada de los demonios.-
- Eso espero. Ese Seere … es un príncipe y …-
- Y bonito, pero no tanto como tú.-
- Mentirosa.- Dijo Severus sonrojado, porque sabía que la joven era sincera.
- Cabeza dura.-
- Ponte esto, es mejor que nada.- Dijo el morocho, entregándole un vestido.
- ¿Quieres que me ponga esto?-
- Es lo mejor que hay.- Respondió Snape, encogiéndose de hombros.
- Entre esto y nada, no hay mucha diferencia.- Dijo Selena, mirando la escasa tela. Severus se dio la vuelta, mientras ella se cambiaba. El vestido era de una tela suave y sedosa. De color blanco perla, tenía apenas unas tiras que unían la parte delantera con la trasera, que se engrosaban a la altura del busto solo lo suficiente como para cubrirle los pezones. El escote trasero llegaba hasta donde terminaba la espalda, en forma de V, ajustada a su piel y a sus caderas. Continuaba como dos paños hasta la altura de los tobillos, abiertos a cada lado de las piernas. - Sigo estando desnuda.- Se quejó.
- ¿Puedo darme vuelta?- Preguntó Severus.
- Sip, ya estoy lista.- Respondió sonrojada. El adulto la miró y se sonrojó mucho más que ella. Se quedó sin aliento y las palabras no salían de su boca. Para él, la morocha estaba mucho más atractiva que la súcubo Megia.
- Estas …-
- Desnuda.- Se quejó nuevamente.
- Iba a decir, hermosa.-
- Mentiroso.- Respondió sonrojándose.

En otro lugar, del reino de los demonios …
- Bitru me has decepcionado. Te envié para que realizaras algo tan simple como unir a dos humanos y no has podido.-
- Padre … lo siento. Hubo muchas interferencias … Belial …-
- No busques excusas. Belial no intervino. Les dejó el camino libre a Tap y a ti.- Gruñó Pursan. - Tienes una última oportunidad de realizar bien el trabajo.-
- No están más en el mundo …-
- ¿Crees que no lo sé?- Siseó Pursan. - Seere los ha acogido en su reino. Ha de querer jugar a algo, como de costumbre. Aún así, por tu bien, te recomiendo que encuentres una forma de unir a esa niña con ese hombre, ¿Me has entendido?-
- Sí Padre.- Dijo Bitru, inclinando la cabeza. Mientras que unos gritos desgarradores se escuchaban en el lugar.
- Continuemos con el banquete.- Ordenó Pursan. Y los demonios presentes, desmembraban vivos a hombres y mujeres para devorarlos. Peleándose como hienas, por las partes, los intestinos y el corazón, eran lo más deseado. La sangre salpicaba las paredes, el suelo y a los demonios. Un espectáculo macabro ocurría en el lugar. En las esquinas, incubos y súcubo violaban a otras víctimas, que luego serían devoradas.
- Puedes unirte al festín.- Dijo Pursan.
- Las furias no comemos humanos.-
- Lo sé, Megera. Pero puedes elegir alguno que te guste y aparearte. Si lo deseas … me tienes a mi. Podrías convertirte en mi reina.-
- Quizás …- Dijo seductoramente la furia.
- Tu sentimentalismo por tu hijo es deplorable. Estas dispuesta a entregarme los secretos de las furias, con tal de ver a ese hombre feliz. Has traicionado a tus hermanas.-
- Me he traicionado a mi misma, pero dejemos mis asuntos personales de lado …- Dijo la furia y se acercó sensualmente al demonio rey.

Nota de la autora:

Las cosas se han complicado y todos los personajes principales han hecho aparición en la historia. La vida de Sele y Sevi se ha visto involucrada con el mundo demoníaco.
¿Qué le ocurrirá a nuestros protagonistas?
¿Logrará Megera su objetivo?
¿Qué tramará Seere?

Aclaración:
Pursan: Gran rey del infierno que se aparece bajo forma humana con cabeza de león, llevando una culebra siempre furiosa, va montado en un oso, dando continuamente el sonido de una trompeta, conoce a fondo lo presente, lo pasado, lo futuro, descubre las cosas ocultas y los tesoros, cuando toma la forma humana, esta es aérea, es padre de los buenos espíritus diabólicos familiares y manda 22 legiones.

Amiga Pixel! Jeje … así que estas a disposición de Draco? Eh? Bueno amiga, lo que le ocurre al joven rubio es más bien una mezcla de capricho y a la vez, se siente atraído por Selena porque con ella puede ser él mismo. La morocha no lo juzga ni debe esforzarse por parecer algo que no es. Pero por ahora se ha quedado solito … por lo que puedes ir tranquilamente a consolarlo.
Bambi? Me gusta mucho, aunque es un nombre de machito, es muy tierno y le queda bien a una niña. Cuídalo mucho.

Kia Malfoy!! Jeje, lo siento amiga, te lo había cortado en la mejor parte … pero bueno, las cosas no fueron demasiado lejos al final. Pobre Lu, siempre se queda con las ganas, pero esa súcubo se las va a quitar …

Hola Marmik! Nooo!!! A Sevi no lo cambio por nada del mundo … lo adoro demasiado. Gracias por tu apoyo, si por alguna obra del destino y un gran milagro esto se convierte en una peli, te llamo como asesora. Por ahora, tendrás que conformarte con esta loca historia … cada vez más loca, ¿No?

Besos a todas, cuídense mucho. 
Severus snape, Lucius Malfoy


Tags: severus snape, lucius malfoy, amor, romance, lemon, drama, fic

Publicado por miakayuki2006 @ 10:44  | sele y sevi vers 2
Comentarios (2)  | Enviar
Comentarios
Publicado por pixel
Viernes, 15 de mayo de 2009 | 16:52
holaa miakaa! =) Menos mal que Sev detuvo a Selena y Lucius porque si no otra vez se hubieran peleado todos..... ODIO A LAS FURIAS!!!! Porque co?o la madre de Lucius se tiene k meter tanto en su vida??? Si Selena no lo ama es cosa de ?l o de su madre..... por su culpa est? metiendo a todos en peligro ?? Estoy deseando k Sev haga desaparecer las dos furias esas k tanto estan atormentando a todos y Sev y Selena se keden trankilos por una vez en su vida.

Bueno te dejo bss y cuidatee!
Publicado por kia malfoy
S?bado, 30 de mayo de 2009 | 15:37
amix..!
me enkanto..
aunk'..
ashhh..!
Mi sUEGra..
como k' ya me xoco...
nadamas..anda ocasionando..pleitos.!
ummmm.....
pero.. bueno..
mi Lu..
siemprE..tAN LIndo.
jeje.!
lasTima..
que no stuve ahi..
si no yo..le hubiera..ayudado...contra..el hechizo..
de la luJuRIa..!
jiji..!
bueno.....
amiguixx..
me enkanto... sigue escribiendo..ok..
xaaoo..
bzos..!
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