Martes, 26 de mayo de 2009

severus snape
Disclaimer: esta es una historia que se basa en uno de los mejores personajes creados por la adorada J.K. Rowling. No, no es Harry Potter, es Severus Snape. (Desearía que Rowling me lo regalara. Jeje.)

Aclaraciones: es un fic que comienza romántico y algo lento para luego haber situaciones bien explicitas. Así que quedan advertidos. Puede haber ocasionales escenas de torturas y violaciones, por lo tanto esta clasificado para mayores de 18. Los pensamientos van entre comillas.

Pareja: Severus Snape y Selena.

************ ¡ACLARACION IMPORTANTE!****************
ESCENA SUBIDA DE TONO. Así que quedan advertidos, si no les gusta este tipo de escena, ya saben que pueden salteársela o no leer el capi. En cualquiera de los casos, nos leemos al final o en el próximo.
********************************************************

Capítulo 43: El despertar.

Detrás de un lujoso mostrador, una mujer rechoncha pero de apariencia muy seria los esperaba.
- ¿En qué puedo servirles?-
- Estemmm … queremos organizar una fiesta sorpresa.- Dijo la morocha. La mujer los observó detenidamente, evaluándolos.
- Las fiestas requieren una enorme cantidad de dinero, nuestro servicio no es para cualquiera.- Respondió secamente.
- Somos Malfoy y no hay nada que no este a nuestro alcance.- Siseó Draco, altanero y arrastrando las palabras.
- ¡Oh!- Dijo la mujer sorprendida. - Mis disculpas, joven Malfoy no sabía que era usted.-
- Lo cual demuestra que no esta a la altura de las circunstancias.- Respondió el joven rubio.
- ¿Puede organizar la fiesta para fin de mes?- Preguntó Selena, apartando a su hermano.
- Sí señorita. Necesitamos ver el lugar y saber el número de invitados.- Dijo la mujer de forma más amable.
- Garrapata …- La llamó Draco tironeándola del vestido.
- ¿Qué?-
- Ven un segundo.- Dijo el rubio, apartándola del mostrador.
- ¿Y ahora qué?-
- No creo que sea una buena idea, que anden fisgoneando por la casa. Hay muchos … secretos.-
- Ya veo … eso es un problema. Lu debería decir que sectores se pueden usar y cuales no, pero entonces no sería sorpresa.-
- Así es.-
- Oye, ¿Crees qué podríamos utilizar otra de las casas?-
- Supongo que sí, la mayoría están deshabitadas y no creo que padre haya escondido nada allí.-
- ¿Conoces dónde están?-
- Realmente no, nunca les di importancia. Pero hay un registro en Gringots.-
- Bien, tengo una idea. Sobre los invitados … ¿Sabes a quién podemos invitar y a quién no?-
- Sobre eso, tengo tanta idea como tú.-
- Es decir, cero.-
- Exacto.-
- ¿Crees que la señora Florence pueda ayudarnos?-
- ¿La madre de Blaise?-
- Sip, ella es muy buena.-
- Tal vez, no sé.-
- No perdemos nada con preguntarle.-
- De acuerdo. Pero si esto se convierte en un desastre, tú te haces cargo.-
- Gallina.- Le gruñó la morocha. Se acercaron nuevamente al mostrador y … - La fiesta se realizará en una de las casas de los Malfoy, aún no nos hemos decidido cual será. La lista de invitados, la tendrá en cuanto hayamos ajustado unos pequeños detalles.-
- Como usted diga, señorita. Podemos empezar a preparar el menú y a diseñar las invitaciones. ¿Qué estilo desean?-
- Lo que corresponde a una respetada familia de sangre pura, como nosotros.- Se adelantó Draco y Selena lo fulminó con la mirada.
- Como ordene. El deposito inicial para la organización es de quinientos galeones. Eso cubre el gasto administrativo y la preparación del banquete. El resto se debe ir arreglando a medida que la organización avanza.-
La morocha miró a su hermano. - Muy bien, aquí tiene el deposito.- Dijo el joven rubio, sacando el dinero de su abultado bolsito. Dieron media vuelta y se marcharon.
- ¿No es mucho dinero?- Preguntó Selena.
- No, solo son unos céntimos.-
- ¡Son quinientos galeones de oro!- Exclamó la morocha.
- No es nada para el bolsillo de un Malfoy, la próxima te toca pagar a ti.-
- Lo sé. Vamos a Gringots.-
- ¿Segura que quieres entrar? Aún le tienes miedo a los duendes.-
- No importa, serás tú quien les hable.-
- Como gustes.- Dijo el rubio, haciéndole una mueca y mostrándole los dientes. - Tal vez les diga que te coman.-
- ¡No molestes!-
- Gallina, un león cobarde.- Canturreaba el rubio.

En un lugar remoto, una sombra se arrastraba por el suelo y una enorme serpiente dormía placidamente, entre un montón de cadáveres frescos.
- Mi señor …-
- Colagusano … has regresado.- Siseó la sombra, irguiéndose en toda su envergadura. - ¿Conseguiste lo que te pedí?-
- Sí, mi señor. También le traigo noticias.-
- Muy bien … entonces comencemos.- Dijo Lord Voldemort, tomando lo que su súbdito le ofrecía y haciendo caso omiso a las noticias. Acarició con avidez a un extraño libro, con una tapa cubierta por piel humana. Con un movimiento de su varita, el libro quedó suspendido en el aire. En una página de piel de cordero, escrita con sangre, un intrincado y poderoso hechizo, le daba la bienvenida al mago oscuro.  Voldemort comenzó a recitar un horrible cántico, y los cadáveres que reposaban a sus pies comenzaron a fusionarse. Poco a poco, se fueron convirtiendo en una masa amorfa, hasta que un haz de luz negra los envolvió. Como si fuera un proyectil, se dirigió hasta el señor tenebroso y las sombras que lo formaban, devoraron la masa de cuerpos. Un grito desgarrador, seguido de una risa macabra, anunciaba el resurgimiento del mago más oscuro de todos los tiempos.
 - Ahora solo nos faltan tres más.- Agregó, mientras Colagosuno  contemplaba la terrorífica apariencia de su señor.

Mientras que en el ministerio de la magia …
- Esto es una mala idea.- Gruñía Lucius.
- Es lo que se debe hacer. No puedes permitir que se salga con la suya.-
- No quiero acusarla. En parte es mi culpa. Además, nada grave sucedió.-
- Fue un milagro. Pudiste lastimar a mi Selena.- Gruñó Severus.
- Señor Malfoy.- Lo llamó un alto funcionario.
- Sí.-
- Puede verla, pero solo unos momentos.-
- Gracias, señor Lair.-
- Es un placer ayudarlo.- Respondió el hombre abriendo una puerta. La sala donde estaba Naia, estaba siendo custodiada por dos enormes y desagradables dementores. Rodeándola como si fueran unos lobos hambrientos, cercando a su presa. Lucius movió su varita y el patronus con la forma de Selena apareció en la habitación, alejando a las criaturas.
- Lucius …- Dijo la castaña con lágrimas en los ojos.
- Naia … yo …- Trató de decir, pero la muchacha se arrojó a sus brazos. Sin embargo, quedo a medio camino, las cadenas que la sujetaban al suelo no le permitieron avanzar. El rubio se acercó a ella y la envolvió entre sus brazos.
- Lo siento … Lucius … en verdad lo lamento. Te quería solo para mí.-
- Naia …- Respondió, alzándole el rostro y mirándola a los ojos. - Debí darme cuenta. Lamento todo esto.-
- Lo sé, pero eres un Malfoy y haces lo correcto.-
- Yo …-
- ¿Me quisiste … aunque fuera solo un poco?-
- Lo que siento por ti es real. Me hiciste muy feliz …-
- Te usé.- Respondió la joven, colocando su mano en los labios del rubio. - Sabía cual era tu debilidad y … me aproveché de ella para que no me dejaras.-
- No fue siempre así. Lo hiciste cuando se acercaba la hora de conocer a mis hijos.-
- Aún así …-
- Voy a tratar de sacarte de aquí. No quiero que vayas a Azkaban por esto.-
- Es lo que merezco. La pena por controlar a otro mago … es de cincuenta años. Ya me lo han explicado.-
- No permitiré que termines en ese lugar. Tiene que haber otra forma …-
- Bésame.- Le pidió Naia y Lucius la complació. Besándola con ternura y aferrándola con fuerza contra él. Deseando que todo fuera una pesadilla. Cuando un dolor en su brazo, lo obligó a apartarse. La marca tenebrosa estaba escociéndolo. En el pasillo, una sensación igual, estaba sintiendo Severus. La marca tenebrosa estaba recobrando sus fuerzas a pasos agigantados. El funcionario que custodiaba la puerta, también se removió intranquilo y cruzó una mirada significativa con Snape. Entró en la habitación y le pidió a Lucius que se retirara. Malfoy besó nuevamente a Naia y se marchó.
- Tenemos que hablar.- Dijo Severus y los tres hombres, entraron a una habitación cercana.
- La marca …- Dijo el funcionario.
- Lo sé, yo también lo sentí.- Dijo Lucius preocupado.
- ¿Creen que él … regrese?-
- Eso parece.- Dijo Severus.
- Debo … tengo que ir a ver si ya va a comenzar el juicio.- Dijo el señor Lair muy pálido y se marchó.
- Este no es el mejor momento, para que él regrese.- Dijo Lucius.
- Lo sé.- Respondió Severus.
- Ni una palabra a mis hijos.-
- ¿No crees que se me va a complicar un poco, mantener semejante secreto ante Selena?-
- Nada de baños juntos, ni nada de lo otro. Usarás una camisa de forma permanente ante mi hija o de lo contrarío, tendré que verme forzado a prohibirte estar con ella.-
- Eso solo empeoraría las cosas.-
- Me importa un bledo. No quiero que ellos se preocupen.-
- Tarde o temprano …-
- Prefiero que sea tarde.- Lo interrumpió Lucius.
- De acuerdo.- Gruñó Severus, que odiaba tener que ocultarle algo a la morocha, porque por experiencia sabía, que eso solo le traía problemas.

Mientras que los jóvenes Malfoy, luego de elegir una de las propiedades de la familia para hacer la fiesta, habían ido a ver a la familia Zabini. La señora Florence los atendió con mucha amabilidad y estuvo dispuesta a ayudarlos con la lista de invitados. Todos ellos estaban ajenos a los peligros que se les avecinaban. La oscuridad recobraba fuerzas, pero era más que eso. Un poder terrorífico estaba a punto de ser liberado.
- Sele …- Le dijo Blaise. La morocha se alejó un poco del resto de la familia y se acercó a Blaise.
- ¿Qué te ocurre? ¿Por qué tanto misterio?-
- Yo … quería pedirte un favor.-
- ¿Un favor?-
- Si.-
- ¿Qué?-
- Yo … este … -
- Blaise, habla de una vez.-
- Quiero que me ayudes con mis padres.-
- ¿En qué?-
- Quiero presentarles a Hannah.-
- ¿Eh? ¡Genial! ¿Pero qué tengo que ver yo?-
- Mis padres te adoran y sí … estas presente cuando les cuento la novedad, probablemente no me arranquen la cabeza.-
- No creo que hagan algo así, aunque yo no este. En todo caso, será un placer ayudarte. Para eso son los amigos.-
- ¿En serio?-
- Claro, ¿Quieres qué hable primero con tu mamá?-
- ¿Lo harías?-
- Sí, ella me agrada mucho.-
- Te adoro.- Dijo Blaise abrazándola, mientras sus padres los observaban. Un rato más tarde y aprovechando el hecho de que estaba a solas en la cocina con la señora y los elfos, la morocha decidió que era el mejor momento.
- Señora Florence …-
- Dime cariño, ¿Qué ocurre?-
- Yo … quería hablar con usted, sobre algo importante.- Dijo Selena, que comenzaba a darse cuenta, que no era algo tan sencillo.
- Esta bien cielo, siéntate.- Le dijo la mujer con una expresión bondadosa y señalándole una silla. Se sentaron y la joven pensó en como arrancar …-
- Es sobre Blaise … él …-
- Mi hijo es un desubicado, esto es algo que debería hacer él y no tú. ¿En qué estará pensando?- Dijo la mujer, interrumpiéndola.
- ¿Eh?- Preguntó Selena confundida.
- Lo que tratas de decirme, cariño, es que tú y mi hijo están juntos, ¿Verdad? Ya me lo veía venir, Blaise habla mucho sobre ti, de hecho, creo que solo habla de ti. Me hace muy feliz que se quieran, pero ¿Cómo lo ha tomado Severus?-
- No. No señora, no es lo que quería decirle. Severus sigue siendo mi novio.- Dijo Selena sonrojada y preocupada por como le estaban saliendo las cosas.
- ¡Oh! Cariño lo siento, creo que malinterprete todo. ¿A caso quieres hablar de … bueno, las relaciones sexuales?-
- ¿Qué? No. Lu ya me ha hablado de eso y prefiero no tener más charlas de ese tipo.- Respondió aún más sonrojada, creyendo que se le iba a incendiar la cara.
- Entiendo, pero no es lo mismo que hablarlo con una mujer.-
- Gracias … quizás …-
- Lo hablaremos en otro momento. Pero entonces, ¿Qué querías decirme?-
- Es … Blaise esta enamorado … él … esta saliendo con una chica. Es una chica muy buena, pero … Blaise tiene miedo de decírselos.-
- Miedo, ¿Por qué habría de tener miedo?-
- Es que ella … es hija de muggles y una Hufflepuff. Tiene miedo de que ustedes no la acepten.-
- Ya veo.- Dijo la mujer, frunciendo el seño. - Ciertamente, si se tratara del abuelo de Blaise, probablemente lo encerraría en el sótano por lo menos durante un año. Pero mi esposo y yo, no seguimos esos ideales, y la prueba esta en que … no nos unimos al Innombrable cuando apareció. Supongo que todas las historias que su padre le ha contado, son las que le han generado ese temor.-
- Entonces … ¿No está enojada?-
- Claro que no, cariño. Pero sí, muy sorprendida. Siempre creí que habría algo entre mi hijo y tú.-
- No, solo somos amigos, es mi mejor amigo.-
- Supongo que me tendré que conformar con eso. Me hubiera gustado mucho que fueras mi hija.- Dijo la mujer abrazándola. Algo que sorprendió enormemente a la morocha y correspondió el abrazo.
- Gracias … en verdad, muchas gracias.- Dijo la joven, con lágrimas en los ojos.
- Te diré un secreto.- Dijo Florence y la morocha asintió. - Tú siempre serás mi favorita.- Agregó sonriendo de forma maternal.
- Y usted la mía.-
- Ahora dime, ¿Quién es esa muchacha?-
- Se llama Hannah Abott, es una pelirroja muy simpática.-
- ¿Crees qué mi hijo se digne a traerla a casa, antes del próximo milenio?-
- Creo que sí.- Dijo Selena riendo.
- Hablaré con él. Gracias por ayudarlo.-
- De nada.- Respondió la morocha y abrazó a la mujer.

- ¡Garrapata!- La llamó Draco cuando regresaron al salón principal. - Es hora de irnos. Recuerda que salimos sin permiso.-
- Es cierto, tienes razón.- Le respondió a su hermano. - Señora Florence, muchas gracias por ayudarnos.-
- De nada, cariño. Recuerda que siempre puedes contar conmigo. En cuanto termine la lista, les avisaré. Mi esposo irá a revisar la mansión por las dudas.-
- Gracias, Señora Zabini y disculpe las molestias.- Dijo Draco, educadamente. Llamó a su elfo y se disponían a marcharse. Selena abrazó a Blaise y le susurró …
- Ya hablé con ella, no vas a tener ningún problema. Avísame como te fue con tu papá.-
- Lo haré. Te quiero.-
- Y yo a ti.- Respondió la morocha y le dio la mano al elfo, para regresar a su casa.

- ¿EN DÓNDE DEMONIOS SE HABÍAN METIDO?- Bramó Lucius, en cuanto llegaron.
- Nosotros …- Decía Selena.
- Fuimos a …- Dijo Draco.
- ¡HABLEN YA!- Gruñó el rubio.
- Estuvimos en el callejón Diagon. Fui a comprarle la escoba a Draco. Lamento haber salido sin permiso.- Dijo la morocha, bajando la mirada y con los ojitos brillosos. Lucius se acercó y la abrazó.
- Lo siento, no quise gritarte. Es solo que regresé a casa y no los encontré y me preocupé mucho.-
- Lo lamento.- Dijo la joven.
- Fue mi culpa.- Intervino Draco. - Yo le insistí que fuéramos. Quería mi escoba, no te enojes con ella.- Agregó nervioso. Lucius lo abrazó también.
- No estoy enojado, solo me preocupé. No quiero que vuelvan a salir solos. Si tienen que ir a algún lado, irán conmigo o con Severus. ¿Entendido?-
- Si.- Dijeron los jóvenes.
Selena levantó la mirada y sus ojos se cruzaron con los del adulto.
- ¿Te encuentras bien?- Le preguntó.
- Ahora que están conmigo si.-
- ¿Qué sucedió …?- Trató de preguntar Draco, pero la morocha lo frenó con la mirada.
- Naia fue hallada culpable.- Barbulló el adulto y se sentó en el sillón. Sus hijos se acomodaron a su lado. - Fue sentenciada a quince años.-
- ¿En … Azk …?- Quiso preguntar Selena pero se calló.
- No, logré que la enviaran a una prisión de baja seguridad, custodiada por animagos. Allí deberá prestar servicios comunitarios, fabricando ropas y otras cosas.-
- Lo siento.- Dijo Selena, abrazándolo.
- Estoy bien, no te preocupes.-
Uno de los elfos, apareció para preguntar sobre la cena.
- Yo me haré cargo.- Dijo Draco, que consideraba que su hermana era mejor para consolar al adulto.
- Gracias.- Respondió su padre.
- Lu … ¿Seguro qué te sientes bien?-
- Sí, solo quédate a mi lado, pequeña.- Respondió Malfoy, envolviéndola con fuerza entre sus brazos.
- Lo lamento. Sé que ella era muy importante para ti.-
- Lo era …-
- Lu … te prometo que serás feliz.- Dijo Selena, mirándolo intensamente a los ojos.
- Lo soy. Teniendo a mi familia a mi lado.-
- Lucius …- Susurró la morocha, acurrucándose contra el adulto.
- Mi pequeña … yo …- Trató de decir, pero prefirió callar. Ya bastante problemas tenía y no quería enfrentar la posibilidad de que la joven, lo amara de otra forma que no fuera como a un padre.
Esa noche, la cena fue bastante triste. Aunque Lucius trató de fingir que todo estaba bien, los problemas le rondaban en la cabeza.
- Severus, no vendrá esta noche. Tiene algo que atender.- Dijo Lucius.
- ¿Uhm? Esta bien.- Dijo la morocha, un poco triste. La razón por la que Snape no iba a ir esa noche, es porque consideraba que Lucius necesitaba estar un tiempo a solas con su familia. Cada Malfoy se fue a dormir a su correspondiente dormitorio. Las horas pasaron rápidamente, y la joven se encontró dando vueltas en la cama, muy intranquila. Se levantó y caminó hasta la habitación del adulto. Golpeo la puerta y se asomó.
- ¿Estás dormido?- Preguntó, entrando a la habitación.
- No, pequeña. ¿Te sucede algo?-
- No puedo dormir.- Se quejó, sentándose en la cama.
- Vamos, duerme aquí. ¿Extrañas mucho a Severus?-
- No es eso. Solo … no puedo dormir.- Respondió, acurrucándose contra él. Lucius la abrazó delicadamente y le tarareo hasta que la joven se durmió.
Por la madrugada, Selena comenzó a soñar. Caminaba por los pasillos de la mansión Mafdet, sus pequeñas piernitas la hacían muy torpe y se tambaleaba a cada paso. Los enormes pasillos, la hacían sentir, como si estuviera en la casa de unos gigantes. Las paredes decoradas con empapelados de flores y los cuadros que le sonreían, la tranquilizaban. Había mucha luz y el lugar era cálido. Ante ella, surgió de una habitación, una hermosa mujer con un vestido de seda largo y lleno de pliegues.
- ¿Otra vez te has salido de tu cuna?- Preguntó dulcemente la mujer. - Eres un caso serio, señorita.-
- Ma … má.- Dijo la niña y la mujer sonrió.
- ¿Qué has dicho? ¿Puedes decirlo otra vez?-
- Mamá.- Respondió la niña sonriendo y estirando las emes.
- ¡Mael!- Exclamó la mujer. - ¡Mael! ¡Ven, rápido!-
- ¿Aine? ¿Qué ocurre?- Preguntó el hombre, preocupado.
- Selena … mi niña habló.-
- Otra vez con eso.- Dijo el hombre, mirando con ternura a su mujer. - Es normal que los niños balbucen, pero eso no es hablar, cariño.-
- No balbuceó. Dijo Mamá. ¿Verdad qué sí, cielo? Vamos, muéstrale a papi que puedes hablar.- Dijo la mujer, mirando a su pequeña.
La niña sonrió y … - Ma … má.- Pronunció y volvió a reír.
- Lo ves, te lo dije. Mi niña habló.- Dijo Aine y Mael, tomó a la niña y la alzó muy alto y comenzó a girar con ella.
- Eres una niña muy inteligente. ¿Me preguntó a quién has salido?- Dijo Mael y Aine bajó la mirada.
- Mael …-
- Todo esta bien, amor. Ella es mi hija.- Respondió el hombre, acurrucando a la niña en sus brazos. - Después de todo, tiene mis ojos.-
- Sí, es verdad.- Respondió Aine y dejaron a la pequeña en la cuna.
- Mamá.- Pronunció la niña, viendo salir a su madre de la habitación. Pero también, Selena lo pronunciaba dormida. - Mamá.- Volvió a decir entre sueños. Sin saber, que Lucius la estaba escuchando.
- Lo siento pequeña.- Dijo el rubio, besándola en la frente. - Pequeña, despierta.- Susurró, al ver que lloraba dormida. A la morocha le llevó un tiempo reaccionar.
- ¿Eh?- Preguntó, dándose cuenta de que tenía lágrimas en el rostro.
- Estabas llorando dormida.- Dijo el adulto. - ¿Qué soñabas?-
- No lo recuerdo.- Mintió la joven. - Estoy bien, no te preocupes.- Agregó, acurrucándose otra vez contra él.
- Selena …-
- En serio, no te preocupes. Estoy bien.- Insistió la morocha y lo besó suavemente en la mejilla.
- Mi niña …- Dijo el rubio, sintiéndose terriblemente mal, por todo lo que había causado.
A la mañana siguiente, Selena se levantó muy temprano, sigilosamente, para no despertar al adulto. Que dormía tranquilamente, como si fuera un ángel. Bajó a la cocina y le dijo a los elfos, que les llevaran el desayuno a la cama. Ordenó que prepararan el favorito de Lucius para ambos. Regresó a la habitación y se deslizó nuevamente entre las sábanas. Y se quedó mirando al rubio, como dormía. No le importaba el pasado, para ella, Lucius era su familia. Lo que había sucedido no tenía remedio, todo lo que contaba era su presente junto a ese hombre.
- ¿Pequeña?- Preguntó Malfoy, despertando.
- Buenos días.- Respondió sonriendo y acariciándole el rostro.
- Hola, ¿Pudiste dormir algo?-
- Sí, dormí muy bien. Gracias por dejarme estar aquí.-
- ¿Segura?-
- Sí, no te miento. Dormí bien a tu lado.-
- Selena …- Dijo mirándola a los ojos. - No quiero que me mientas.-
- Tú también eres un cabeza dura. No miento, dormí bien.-
- ¿También? ¿Quién más, es un cabeza dura?-
- Es obvio, Severus.- Respondió la morocha, encogiéndose de hombros. - Ha de ser alguna cuestión de Slytherins.- Agregó divertida.
- Señorita.- Dijo el rubio muy serio. - Más respeto a los Slytherins, no somos ningunos cabezas duras.-
- Entonces, lo aparentan muy bien.-
- Tú quieres que yo te de una lección, ¿No es así?-
- ¿No te atreverías?- Dijo sonriendo.
- ¿A no?- Dijo Lucius y comenzó a hacerle cosquillas, sabiendo que ese era el punto débil de su pequeña.
- ¡Basta!- Decía riendo. - ¡Me rindo!-
- Todavía no.- Respondió Lucius riendo con ella, cuando la elfina entró, trayéndoles el desayuno. - ¿Qué haces aquí?- Gruñó por la interrupción y la elfina tembló.
- Yo le pedí que nos traiga el desayuno a la cama. ¿Está mal?- Preguntó la morocha, preocupada.
- ¿Tú se lo pediste?- Preguntó con desconfianza.
- Sí, me levanté temprano y les dije que prepararan tu favorito. Lo siento, no sabía que no podíamos desayunar en la cama.-
- Esta bien. No es eso.-
- ¿No?-
- Es solo que ha entrado sin anunciarse y eso no es correcto.- Siseó Lucius, fulminando a la elfina con la mirada.
- Lo siento amo, no me di cuenta.-
- Lo dejaré pasar por esta vez.- Dijo el rubio, acomodándose en la cama junto a la morocha. La elfina, les acercó las bandejas con el desayuno y se retiró rápidamente, antes de que su amo, cambiara de opinión. Sin recordar que su marca se había oscurecido, se arremango la manga para desayunar cómodamente.
- ¡Lu!- Exclamó la joven, al notar la marca tenebrosa.
- No es nada.- Respondió el adulto, cubriéndose nuevamente, pero la morocha le sujetó el brazo y lo miró detenidamente.
- Esta negra.-
- Solo esta recuperando su poder.- Respondió secamente el rubio.
- Eso quiere decir que …-
- Estamos a salvo. Olvídate de eso y desayuna.- Dijo el rubio de forma media brusca. Selena se arrojó a sus brazos. - Mi pequeña, tranquila, todo saldrá bien.-
- Pero … ¿Y si regresa? ¿Y si los llama?-
- No pasará nada, estaremos bien. No sirve que te preocupes sin motivos. Anda, vamos, desayuna o harás que este viejo se preocupe por ti.-
- No eres viejo.- Refunfuñó la joven, mirándolo con mucho cariño.
- ¡Buenos días!- Exclamó Draco, entrando con su bandeja. - Yo también quiero comer con ustedes.-
- Mientras no derrames nada, eres bienvenido.- Dijo Lucius.
- ¿Qué secreto me están ocultando?- Preguntó al ver la mirada de ambos. El adulto, decidió ser sincero.
- La marca tenebrosa se ha oscurecido, él esta recuperando sus fuerzas. No quiero que ninguno de los dos se preocupen. Ahora a desayunar que esto se enfría y son mis favoritos.- Sentenció el rubio. Los dos jóvenes intercambiaron una mirada sombría, pero comenzaron a desayunar.
Poco a poco la idea del resurgimiento del señor oscuro, se fue quedando en algún lugar de sus pensamientos y las cosas parecían volver a la normalidad. La organización de la fiesta, progresaba a pasos agigantados y Lucius seguía sin enterarse.
- Amor …- La llamó Severus, entrando en la habitación de su novia.
- ¿Uhm?-
- ¿En qué andas?-
- Nada, solo tengo que contestar esta carta urgente.-
- ¿Por qué no me cuentas?-
- No es nada.-
- ¿Es qué … has conocido a alguien más?-
- ¿Qué?-
- ¿Puedes prestarme atención por un minuto?- Gruñó el morocho.
- Lo siento, ya voy.-
- ¡SELENA!- Bramó el profesor de pociones, sobresaltando a la joven. - Si no quieres que este aquí, me voy.-
- ¿Por qué eres tan extremista?-
- ¿Extremista? Hace una semana que apenas me diriges la palabra.- Respondió el adulto dolido. Selena se dio la vuelta y se arrojó a sus brazos.
- Lo siento, no quise tenerte abandonado.- Le susurró contra los labios y lo besó tiernamente. - Es solo que …- Murmuró y volvió a besarlo.
- No vas a comprarme de esta forma.- Gruñó Snape.
- ¡Uff! Esta bien, pero más te vale que guardes el secreto o voy a enojarme.-
- ¿Qué secreto?- Preguntó con curiosidad el adulto.
- Estamos organizando una fiesta sorpresa para Lu.-
- ¿Quiénes?-
- Draco y yo. Contratamos a un servicio de organización y los padres de Blaise nos ayudan en los detalles.-
- ¿Por qué no me lo contaste?-
- Porque tú, terminarías por decírselo a Lu y eso ya no sería una sorpresa. Él sabe que estamos tramando algo y si se entera de que vos lo sabes … encontrará una forma de hacerte confesar.-
- No soy tan débil.-
- Lo sé. Sin embargo, Lu podría decirte que si no le cuentas, te prohíbe estar conmigo y tú, hablarías como un lorito.- Sentenció la morocha, rozando sus labios nuevamente contra los de su novio. Lo guió hasta la cama y se sentó sobre él, saboreándolo con desesperación. - Por esto no quería prestarte atención …- Murmuró y lo volvió a besar.
- Selena …- Gimió el morocho, cuando ella frotó su cuerpo contra él.
- Cierra la puerta …-
- Esta cerrada …-
- Me refiero …- Trató de decir, mientras él le quitaba el aliento. - Con magia.- Agregó con la respiración entrecortada.
- Estamos en tú casa.-
- No me importa.- Respondió, desabrochándole los botones de la camisa a su novio. Snape, dirigió su varita hasta la puerta y la movió rápidamente. Tomó a su novia por la cintura y la recostó en la cama.
Ella lo atrajo hacía sí, desesperada por tenerlo más cerca. En pocos segundos, ambos quedaron desnudos, contemplándose mutuamente y deseándose con locura.
Severus deslizó sus manos ávidamente por el cuerpo de su novia, para concentrarse en los duros pezones. Selena contuvo el aliento, su cuerpo respondió sacudiéndose por el placer, mientras sus muslos se humedecían por el deseo.
- Selena …- Gruñó el adulto presa de sus emociones y de sus necesidades. Inclinó la cabeza para saborearlos. Delicadamente, los acarició con la punta de la lengua. Sin poder contenerse, la morocha enredó sus dedos en el pelo de su novio, forzándolo a que tomará su pecho aún más profundamente.
Severus volvió a devorarle la boca, mientras que con su mano, separaba los labios del húmedo sexo de su novia, acariciándola suavemente. Ella gimió contra su boca, necesitando aún más. 
Él se acomodó, separándole las piernas con sus rodillas, recostando su cuerpo masculino y frotando sus cuerpo contra la joven. Como si una fuerza muy poderosa la atrajera, sus caderas se elevaron ajustando su ritmo al de él.
- Severus …- Gemía ante cada roce del miembro masculino hinchado contra su suave feminidad.
El adulto estaba perdiendo la cordura, su deseo de perderse dentro de ella, lo atormentaba como una exquisita tortura. Fue dejando un reguero de besos y fuego, hasta llegar a lo que más anhelaba. Selena echó su cabeza hacía atrás, disfrutando de las caricias tan intimas que la lengua de su novio le brindaba. La penetró una y otra vez, saboreándola, recorriendo cada centímetro, lamiéndola implacablemente, hasta dejarla sin aliento y exhausta. Pero aún así, anhelaban más.
Introdujo su dedo suavemente dentro de la estrecha abertura hasta rozar la membrana de la virginidad, mientras succionaba el clítoris. Los gemidos de la morocha, inundaban la habitación y retumbaban en sus oídos haciendo que se desesperara.
La cabeza de la joven se movía a uno y otro lado, de manera frenética, ante el placer que la embargaba y que hacía temblar todo su cuerpo. Severus se retiró, antes de que ella alcanzara la liberación que tanto necesitaba.
- Amor …- Gimió, ronco de deseo.
Selena se acomodó sobre él, y frotó sus caderas. La dureza de su novio, rozándola en su feminidad, la volvía loca. Poco a poco fue aumentando el ritmo, mientras se humedecía más y más. Hasta que el potente orgasmo, hizo temblar el cuerpo de ambos. Severus había gruñido el nombre de su novia y ella, gritó a todo pulmón el nombre de su amado. Agotada, se recostó sobre el pecho agitado del adulto, quién la envolvió entre sus brazos.
Del otro lado de la puerta, Lucius había alcanzado a escucharlos. Algo molesto, pero sabiendo que se amaban, los dejó tranquilos. Ya tendría tiempo para hablar con Severus y decirle que era hora de que esa relación fuera seria.

Nota de la autora:

Voldy esta recuperando sus fuerzas y el peligro se cierne sobre los protagonistas …

Miss Mafdet! Te reiteró la bienvenida por si no has leído, el pequeño mensaje que dejé en el otro artículo y te comentó un poco sobre el aspecto físico de Selena: tiene el pelo largo y lacio, de color negro su aspecto es casi igual al de su madre, salvo en el color de sus ojos que son avellanas como los de Mael Mafdet.

Hola Kia! amiga, si supiera donde está madame future sería la primera en la línea para pedirle que me diga que me depara el destino ... pero en fin. siempre tuve curiosidad por eso del futuro pero nunca me atreví a ir a ver a alguien, quizas algun día me agarre la locura y vaya.

Marmik, Hola! Sí, existe una relación muy fuerte entre Sele y Lu, yo diría que igual que fuerte como la que hay entre Sele y Sevi solo que de naturaleza bastante diferente. uhmmm, eso no se sabe, hasta ahora, Sele es hija de los Mafdet, aunque su existencia era desconocida para todos excepto para Dumbledore, él es único que sabe toda la verdad. (Ese viejito estaba en todo). En realidad, Lucius conoció a Selena en el callejón Diagon, nunca supo que Aine y Mael tenían una hija, probablemente el día que mató a la familia de Selena si ella hubiera estado ahí, hubiera corrido la misma suerte que sus padres. afortunadamente, eso no sucedió y ahora Lucius ha descubierto lo que es el amor y el cariño junto a ella. Gracias por tus deseos ... lastima que no me animé a rendir, jeje.

Besitos a todas, tengan cuidado y buena semana.

severus snape, lucius malfoy


Tags: severus snape, lucius malfoy, drama, romance, lemon, fic

Publicado por miakayuki2006 @ 11:11  | Sele y Sevi vers 1
Comentarios (4)  | Enviar
Comentarios
Publicado por kia malfoy
Jueves, 28 de mayo de 2009 | 23:20
AMiX..!
no MAnXs..!
sta...este fik..
uff... Llama
jejej..
sip.
y bueno..
me enkantoo..
haa..
y x lo del futuro.. a mi tambien..
me ekantaria..saber..
pero.. stoy..igual que..tu no..
me atrevo.
a ir.. a ver.. a alguien..
supongo...que no creo..
siento que es..un fraude.
y como k' asi noo..
bueno.
nena..
seguire..leyendo.
en kaso.. d que no termine todo.. ahorita..paso..despues..
ummm..
lo prometo..
ok..
me enkanta..sigue..escribiendo.
xaaoo..
nena.!!
Publicado por Miss Mafdet
Lunes, 08 de junio de 2009 | 13:52
Hola muchas cracias por esta bienbenida.
ja me hago una ligera idea de como es Selena...
la verdad creo que seran una pareja extraordinaria con
Severus...
me gustaria saber mas de la historia
de la familia referernte al dragon...
me pregunto como se llaman los peques
de Se y Sevi ?????
muchas suerte con los ex..finales...
Publicado por Marmik
Lunes, 08 de junio de 2009 | 14:04
hola como van los examenes finales...
ejem ejem...
se me da muy mal la narrativa...
pero a ti seguro que probablemente te va como
guante en mano...
siempre puedes acudir a ese don que la naturaleza
te ha otorgado con las letras...
?nimo seguro que puedes...
por cierto mi amiga Mafdet esta mas animada
a formar parte de tus muchas fans...
no tiene computadora y la conpartimos...
pero seguro que tenemos mucho que decir...
cracias...
Publicado por Invitado
Viernes, 19 de junio de 2009 | 14:04
hola soy Miss Mafdet
necesito urgentemente k des vida a esta
apasionante historia de amor!
por fabor dime k has aprobado!
tu puedes....
no acaves esta historia aun
pues hace poco k la leo es
genial...
Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.