Martes, 02 de junio de 2009

severus snape

Disclaimer: esta es una historia que se basa en uno de los mejores personajes creados por la adorada J.K. Rowling. No, no es Harry Potter, es Severus Snape. (Desearía que Rowling me lo regalara. Jeje.)

Aclaraciones: es un fic que comienza romántico y algo lento para luego haber situaciones bien explicitas. Así que quedan advertidos. Puede haber ocasionales escenas de torturas y violaciones, por lo tanto esta clasificado para mayores de 18. Los pensamientos van entre comillas.

Pareja: Severus Snape y Selena.

Capítulo 44: La fiesta.

Después de una larga sesión de besos y caricias, Selena y Severus estaban agotados.
- Tu padre va a matarme.- Gruñó Severus, acariciando la suave piel de su novia, mientras ella se acurrucaba aún más contra él.
- Lo dudo, sabe que soy feliz contigo.-
- Eres su bebé y mira como estas.-
- ¿Cómo?- Preguntó haciéndose la inocente.
- Toda transpirada … y húmeda.-
- No puedo evitarlo, te quiero demasiado.-
- Debí prepararte la poción para tus hormonas.-
- Ah, no señor Snape. Esto ha sido tu culpa.-
- ¿Mi culpa?-
- Si, me hubieras dejado contestar la carta sin darme un ultimátum, no habríamos terminado en la cama.-
- Definitivamente, tu padre va a matarme.-

En otro lado de la mansión Malfoy, Lucius fue a ver a su hijo. Entró en la habitación sin golpear y …
- ¿Qué demonios estás haciendo?- Gruñó al verlo transpirado y con la erección en su mano.
- Padre … yo …-
- ¡Es tu hermana!- Gruñó furioso.
- Lo sé, no es lo que piensas.-
- ¿Qué no? Te encuentro masturbándote, mientras tu hermana esta en la habitación de al lado, haciendo vaya a saber qué con Severus.-
- Padre … yo …-
- Creí que la considerabas tu hermana.- Lo interrumpió el adulto indignado.
- Sí, es mi hermana … es solo que … me equivoque de hechizo. Cuando los leí se veían iguales.-
- ¡Muchacho estúpido!- Gruñó Malfoy. - Quítale ese hechizo a tu hermana o te desollaré vivo.-
- No puedo. Va a matarme, cuando se entere.-
- Elige, o te mata ella o lo hago yo.- Sentenció Lucius y salió de la habitación azotando la puerta. “Esta es una familia de locos.”

Un rato más tarde, la pareja de enamorados hizo su aparición en el salón principal. Severus observó a Lucius y notó que el rubio, estaba de muy mal humor.
- Ya era hora.- Gruñó Malfoy.
- Lo siento.- Dijo Selena, con carita de inocente. - Nos … dejamos llevar.-
- Eso lo sé. Tus gemidos se escuchaban desde aquí. Vete a tu cuarto que tengo que hablar con mi yerno.- Sentenció serio Lucius.
- Lu …-
- Obedece.- Gruñó y la morocha se marchó para no enfurecerlo aún más.
- ¿Qué tan lejos has llegado con mi niña?- Gruñó el rubio, fulminando con la mirada a Snape.
- Aún es virgen.-
- De milagro.-
- Escucha …-
- No, ahora vas a escucharme tú. Es mi niña, mi única niña y ya es tiempo de que te dejes de dar vueltas y de una vez por todas, hagas pública su relación.-
- Lucius …-
- Nada de excusas. Le has pedido matrimonio y ni siquiera le diste un anillo. ¡Por todos los cielos! ¡Estabas borracho cuando se lo propusiste!-
- No fue mi intención …-
- Quiero que ella sea feliz, o te enserias o te alejas de ella.-
- ¿Qué bicho te pico?-
- El señor oscuro se aproxima y quiero que mi familia este bien y feliz. No tengo tiempo para preocuparme de que le rompas el corazón.-
- No haré eso.-
- Más te vale, porque encabezarías mi lista de personas a las que debo eliminar.-
- Haré las cosas bien, se lo he prometido.-
- Eso espero.- Dijo el rubio muy serio.

Mientras que en la habitación de la morocha, la elfina se había aparecido a limpiar la cama.
- Minsky … puedes hacerlo después.-
- No amita, debo limpiar las sábanas.- Dijo la elfina siguiendo con su trabajo, al tiempo que la morocha se sonrojaba por las múltiples manchas en las finas sábanas de seda.
- Garrapata …- Dijo Draco, asomándose en la habitación.
- Pasa osito, todo esta bien.-
- ¡Cielos! ¿Qué estuviste haciendo?- Preguntó el rubio, al ver las sábanas.
- Como si vos no las mancharas.- Le gruñó Selena y su hermano se sonrojó.
- Tal vez, pero no tanto.-
- Éramos dos.-
- Mi cuñado va muy rápido.-
- ¿Qué quieres?- Lo interrumpió la morocha, para que dejara de ver las sábanas.
- Yo … ¿Me quieres?-
- ¿Eh?-
- Te pregunté si me querías.-
- Osito, sabes que sí. ¿Por qué sales con eso?-
- ¿Me quieres mucho?-
- Por supuesto que sí. ¿Qué te ocurre?-
- Selena, yo … no te enojes.-
- ¿Qué has hecho?-
- Recuerdas … el hechizo que te lancé.-
- Como si fuera tan fácil olvidarlo.- Le gruñó la morocha.
- Es que … me equivoqué.-
- ¿Con qué?-
- Con el hechizo.-
- ¿Qué quieres decir?-
- Era un hechizo diferente. El que te lancé … me permite sentir lo mismo que vos.-
- ¿QUÉ?- Gruñó.
- Recuerda que dijiste que me querías.-
- Sí, te quiero matar. ¿Cómo hiciste eso?-
- Fue un error. No quería lanzarte ese, lo siento.-
- ¿Has estado sintiendo lo mismo que yo? ¿Por eso siempre me interrumpías cuando …? ¡Cielos! Es horrible.-
- Lo siento.- Repitió Draco.
- Quítamelo ahora mismo o le diré a Severus.-
- Él sí va a matarme.-
- Y tendría mucha razón al hacerlo.-
- No le digas.-
- Quítame ese hechizo ahora mismo y luego veré que hacer.-
Draco sacó una hoja arrugada de su bolsillo y murmuró un hechizo que ocasionó que la pulsera roja que tenía en la muñeca se convirtiera en cenizas.
- Ya está.-
- Lo sé. Me siento … diferente.-
- Perdón.-
- Draco, eres terrible. Debiste quitármelo antes y ni se te ocurra, tratar de lanzarme el correcto.-
- No lo haré lo prometo. ¿Qué vas a hacerme?-
- Cuando lo sepa, te lo diré.-
- Recuerda que soy tu querido osito.-
- Mejor no digas más nada.-
- joven amo, iré a limpiar su cama ahora mismo.- Intervino la elfina y el rubio se sonrojó como un tomate.
- ¡UFF!- Protestó Selena molesta y se fue.

Los días siguientes, las cosas volvieron a la tranquilidad. Severus pasaba casi todo el día en la mansión junto a los Malfoy.
La organización de la fiesta, iba viento en popa, como así también, el oscurecimiento de la marca tenebrosa en el brazo de los adultos.
- Sele …- La llamó Draco.
- ¿Eh?- Dijo, asomándose a la habitación de su hermano.
- Falta enviar las invitaciones, pero no podemos con padre rondando.-
- Lo sé. Severus ya no sabe como entretenerlo.-
- Tu novio es de poca ayuda.-
- ¡Oye! No fastidies.-
- Sal con él.-
- ¿Con Severus?-
- No, tonta. Sal con padre a algún lado. Hará lo que sea por ti. De ese modo, tu novio y yo, podremos terminar con los últimos preparativos.-
- Esta bien. Creo que tengo una idea.-
- Genial. Ahora vete a buscarlo.-
- Ya voy. Eres un mandón.-
- Este lío fue idea tuya.-
- Lo sé, solo espero que funcione.- Dijo la morocha, saliendo de la habitación.
Lucius y Severus, se encontraban en el despacho del rubio, hablando sobre la marca tenebrosa.
- ¿Cuánto crees que falte?- Preguntó Lucius.
- No lo sé. Cada día se vuelve más oscura.-
- Es extraño que no nos haya llamado.-
- No nos necesita. La mayoría lo ha traicionado o ignorado. No estamos en una buena situación.-
- Lo sé y eso me preocupa.-
- Llegado el momento, sabremos que hacer.- Dijo Severus.
- Permiso.- Dijo la joven Malfoy, asomándose en la habitación.
- Pasa pequeña, ¿Qué sucede?- Preguntó Lucius.
- Yo … tenía ganas de salir …-
- Puedes llevarte a Severus.- Sentenció el rubio.
- En realidad … tenía ganas de salir contigo. Hace varios días que no hacemos algo juntos.- Dijo Selena, sentándose en el regazo del adulto.
- ¿A dónde quieres ir?-
- Primero a la mansión Mafdet, le prometí a Runny que iría a verlo.-
- Esta bien, te llevaré.- Dijo Lucius, acariciándole el rostro. Severus le dio un beso a su novia y fingió que se marchaba.
- ¿Lista?- Preguntó Malfoy a su niña.
- Por supuesto.- Respondió la joven, tomando de la mano al rubio.
Instantes después se aparecían en la enorme y luminosa, mansión Mafdet.
- ¡Amita!- Chillaron los elfos felices al verla.
- Hola a todos, vine a saludarlos un rato.- Respondió la morocha, sin soltar la mano de Lucius.
Minutos más tarde, se encontraban rodeados de unos elfos, desesperados por servirlos. Selena se distrajo unos segundos, con los más pequeños, mientras que Lucius hablaba con Rogu.
- El señor tenebroso esta por retornar.- Sentenció el rubio y el viejo elfo se estremeció.
- Señor.- Gruñó el elfo. - Protegeremos a nuestra ama, de usted y de quien sea.-
- Lo sé. Por eso, si algo llegara a sucederme a mí o Severus … debes llevarla lo más lejos posible. Lejos del alcanza del señor tenebroso.- Dijo Lucius.
- Lo haré, no se preocupe. Es mi deber, proteger a la amita.-
- ¡Lu! ¿Qué haces?- Preguntó Selena, al verlo hablar con el elfo.
- Nada, solo le pedí café.- Respondió el rubio. La morocha se acercó y lo abrazó.
- Te quiero mucho.-
- Y yo a ti, mi pequeña.-
- No estés preocupado. Estoy segura de que estaremos bien. Todos nosotros.-
- Lo sé. Aún así, soy el adulto y no puedo evitar preocuparme.-
- No quiero que estés mal.-
- Lamento preocuparte. Últimamente las cosas …-
- La extrañas.-
- Sí, la extraño.-
- Lo siento.-
- No fue tu culpa.-
- Fue la de mi madre … sino fuera por esa maldición, quizás …-
- He pensado en eso, y ya no importa. De todas formas no es tu culpa.- Respondió el rubio, acariciándole el rostro y luego le dio un beso en la frente.
- Quiero que seas feliz.-
- Mientras estés a mi lado, mi pequeña, seré el hombre más feliz del mundo.-
- ¿Sabes que te adoro?-
- Lo sospechaba.- Respondió Lucius con una sonrisa.
El resto del día lo pasaron juntos, caminando por el jardín de los Mafdet y de compras en el callejón Diagon. El vínculo afectivo entre ambos, se hacía cada vez más fuerte y sólido.

El día de la fiesta, llegó en un abrir y cerrar de ojos. Los chicos estaban tan nerviosos, que lograron poner nervioso hasta a Severus.
Selena engañó a Lucius, diciendo que quería salir de compras con él y le dijo que debían usar un trasladador. Aunque eso llamó la atención del rubio, el hecho de complacer a su niña fue mayor que su curiosidad. Tomaron una taza de té y en apenas unos minutos, llegaban a una de las propiedades de los Malfoy, que estaba elegantemente decorada, con flores exóticas y hadas que revoloteaban sobre el jardín, arrojando pétalos de flores.
- ¡Sorpresa!- Exclamaron los invitados, ante la mirada atónita y desconcertada de Lucius.
- ¿Qué ocurre?- Le murmuró a su niña.
- Organizamos una fiesta sorpresa para ti, para que levantaras el ánimo.- Respondió Selena, sonrojándose.
- ¿La organizaste tú?-
- Sí, con osito, Sevi, y los padres de Blaise. También contratamos a especialistas.-
- Te adoro, mi niña.- Dijo el rubio, abrazando a su pequeña.
- ¿No te estarás llevando todo el crédito?- Preguntó Draco y su padre lo abrazó antes de que dijera algo más.
La fiesta se desarrolló en armonía, muchos de los invitados, eran miembros del ministerio. Y solo aquellos que habían compartido la vida de mortífago y eran de confianza, habían sido invitados. Por lo que el ambiente era relajado y sereno.
Lucius disfrutó del agasajo y de ser el centro de atención. Los espectáculos se sucedían uno detrás de otro y el rubio los celebraba junto a sus hijos.
El momento de inaugurar el baile llegó, y Malfoy tomó la mano de Selena para iniciarlo.
- Gracias pequeña.- Le susurró, mientras comenzaban a danzar suavemente.
- ¿Te gusta?-
- Es algo que nunca imagine. Es muy especial.-
- Quería hacerte feliz.-
- Lo haces cada día que pasas a mi lado.- Decía Lucius, cuando notó que ya no eran el centro de atención.
- ¿Qué?- Preguntó la morocha al ver al adulto.
- Tu hermano nos esta robando el protagonismo.- Sentenció Lucius, señalando con la cabeza, hacía un rincón del salón.
Draco se había levantado y se dirigió hasta donde estaba Dabria y su familia.
- ¿Me permites este baile?- Preguntó el joven rubio, conciente de lo que implicaba que invitara a una muchacha, cuando el primer tema aún no había terminado. Dabria asintió y lo siguió hasta la pista de baile, sonrojada y aturdida porque su sueño se estaba haciendo realidad.
Unos pequeños estallidos, llamaron la atención de los invitados. Pansy Parkinson, había hecho estallar los vasos y los platos cercanos, llevada por la ira y la envidia.
- ¿Por qué todos murmuran?- Le preguntó Selena al rubio.
- La tradición implica que solo el cabeza de familia, puede bailar la primer canción. Si alguno de los hijos, saca a bailar a alguien durante el transcurso de esa canción, implica que le esta declarando su amor.-
- ¿Quieres decir, qué Draco se le declaró a Dabria?-
- Así es. Tu hermano no es tan lento, como pensábamos.-
- ¡Genial! Solo espero que Dabria sepa lo que significa.-
- Ha de saberlo, fue criada en una familia de magos.-
- Si, tienes razón.- Dijo Selena, danzando por la pista, cuando Severus se acercó hasta ellos.
- Parece que hoy es un día muy especial.- Dijo Lucius con una enorme sonrisa.
- ¿Eh?- Preguntó la morocha.
- Severus, ya era hora.- Dijo el rubio, dejando de bailar.
Severus se acercó hasta ellos y la morocha lo miraba atónita, sabiendo que su novio odiaba los bailes. Y para su sorpresa, el morocho se arrodilló ante ella.
- Selena ¿Te casarías conmigo?- Le preguntó, frente a todos los invitados que murmuraban y mostrándole una pequeña cajita que contenía un anillo. Eran un león y una serpiente entrelazados por la cola.
- Mi pequeña, creo que debes responderle algo.-
- ¡Severus!- Exclamó la morocha, arrojándose a los brazos de su novio.
- Supongo que eso es un sí.- Dijo Snape.
- Sí, me casare contigo.- Dijo Selena y lo besó antes de que dijera algo más.

Nota de la autora:

Mis disculpas por el capi cortito. Espero que les guste y me dejen algún comentario, crítica, sugerencia lo que deseen.

Kia querida! Otro capi y esta vez es la fiesta para Lu ... aún faltan algunas cositas por suceder en esta fiesta ... te dejo con la intriga.

Besos y buena semana para todas.

severus snape, lucius malfoy


Tags: severus snape, Lucius malfoy, lemon, fics, drama, romance

Publicado por miakayuki2006 @ 10:54  | Sele y Sevi vers 1
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Comentarios
Publicado por kia malfoy
Martes, 02 de junio de 2009 | 22:11
amIx..!
nOo..!!
caida de mandibulas
hasta que sevi...se decide..
que emocion.!!
wooww..!!
genial..el capi...
sip..
que inzpo....hee..!!
sip... mi ni?a.... preciosoo..
sigue...escribiendo..
y....mmmm....seguire...con dudas...pero..
bueno...actuliza...prontoo...
sale...byee..!
bzos.!
Publicado por Invitado
Viernes, 19 de junio de 2009 | 15:40
pensava k nunca llegaria este dia,,,
q emocion por fin seve se declara.
no he acavado de leer asta el final
pero buscare el tiempo..
geniaaaaaaaaa!!!!!!!!!!
un saludo Marmik
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