Martes, 02 de junio de 2009

severus snape


Disclaimer: esta es una historia que se basa en uno de los mejores personajes creados por la adorada J.K. Rowling. No, no es Harry Potter, es Severus Snape. (Desearía que Rowling me lo regalara. Jeje.)

Aclaraciones: es un fic que comienza romántico y algo lento para luego haber situaciones bien explicitas. Así que quedan advertidos. Puede haber ocasionales escenas de torturas y violaciones, por lo tanto esta clasificado para mayores de 18.
Los pensamientos van entre comillas.

Capítulo 40: Crecimiento acelerado.

Severus y Lucius observaban detenidamente, como las dos jóvenes devoraban la comida con desesperación. Para Nerissa las cosas comenzaban a tener sentido, pero Selena ignoraba por completo lo que estaba sucediendo. Era casi la hora del almuerzo, cuando la morocha se sintió satisfecha.
- ¿Qué les ocurre? No han probado casi nada.- Dijo Selena.
- No tenemos hambre.- Respondió secamente el morocho.
- ¿Estás bien?- Le preguntó al ver su mirada.
- No es nada. Este lugar me pone de mal humor.-
- Sele ... vamos a bañarnos, ¿Qué opinas?- Le preguntó la castaña.
- Es una idea genial, hace milenios que no me baño. Aunque no sé donde nos podremos bañar.-
- Por aquí señoritas.- Les dijo una mujer demonios, de piel verde y con escamas. Las dos chicas la siguieron con interés y curiosidad. Recorrieron varios pisos del castillo, hasta una  puerta de roble que se abrió de par en par, para mostrar una enorme bañera, que parecía una piscina. ocupaba prácticamente casi toda la habitación y se encontraba llena hasta el borde de un liquido oscuro.
- ¿Qué es eso?- Preguntó Nerissa.
- Es una sustancia especial que mantendrá su piel suave y joven. Es mejor que no sepan de que esta hecha.- Dijo la mujer demonio.
- ¿Nos bañamos igual?- Le preguntó la castaña a Selena.
- Por mí no hay problema. Me bañaría hasta en lodo, estoy ... toda sudada. Huelo muy mal.- Respondió la más joven, sintiendo su aroma. La mujer demonio se retiró y las dos jóvenes se desvistieron para entrar en la enorme bañera.
El olor de la sustancia, parecía una mezcla de rosas y flores silvestres, era más espesa que el agua, cálida y agradable. Poco a poco se fueron acostumbrando y sus cuerpos se relajaron, disfrutando de las nuevas sensaciones.
- ¿Qué?- Preguntó la Gryffindor ante la atenta mirada de su amiga.
- Eres despistada.- Le respondió escuetamente.
- ¿Por?-
- ¿En verdad no te has dado cuenta?-
- ¿Uhm?-
- Has comido como por … un año.-
- Tenía hambre, supongo que esta relacionado con este lugar. Aunque comí mucho, no me siento mal.-
- Te diré algo … les prometí no decírtelo, pero tarde o temprano te darás cuenta y creo que será peor.-
- No des tanta vuelta y dímelo ya.-
- Esta bien, sujétate al borde porque podrías desmayarte.-
- ¡Ya!- Protestó impaciente la morocha.
- En este mundo, los humanos crecen rápidamente. En un día creceremos lo que deberíamos crecer en un año.-
- ¿Bromeas?-
- No, Lucius me lo explicó.-
- ¿Ellos van a envejecer un año?-
- No, solo nosotras.-
- Machistas.-
- ¡Tonta! Ellos no van a envejecer porque ya crecieron, mientras que nosotras, solo creceremos hasta que nos desarrollemos por completo.-
- ¿En serio? ¿Sevi y Lu se quedarán así y nosotras creceremos en un día, un año?-
- Sí. Esta noche, cumplirás catorce años. Yo empezaré a envejecer mañana, necesitas pasar un día entero aquí, para comenzar a envejecer. Pero …-
- ¿Qué?-
- Eso no es todo.-
- ¿Qué más? ¡Ya, escúpelo!-
- En nuestro mundo, por cada día que pasemos aquí … pasaran diez años allá.-
- ¿Draco … cumplirá veinticuatro años, esta noche?-
- Algo así … no entendí mucho, pero básicamente es así.-
- ¿Cuándo regresemos …?-
- El tiempo habrá transcurrido … diez año por cada día que estemos aquí. ¿Estás bien?-
- Eso … eso creo. Solo estoy algo aturdida …- Respondió Selena, tratando de procesar toda esa información. - ¿Por qué viniste?-
- Ya lo sabes.- Respondió Nerissa sonrojándose.
- Por Lucius.- Sentenció la morocha y la otra muchacha asintió.
- ¿Te molesta?-
- No … debo irme.- Dijo de pronto la Gryffindor.
- No debí decirte nada, Lucius va a matarme.-
- Estoy bien. Es solo que … recordé algo.- Respondió Selena y salió de la pileta, buscó una toalla, se secó y se cambió. - No te preocupes … creo que soy feliz.- Agregó, mientras salía del lugar. Caminó por los grandes y largos pasillos del castillo, hasta que encontró a una de los súcubo que conocía.
- Disculpa … yo … eh …-
- ¿En qué puedo servirte?-
- ¿Sabe dónde está Severus?-
- ¿Te refieres al humano morocho?-
- Sí, a ése.-
- Esta en la biblioteca del castillo, en las mazmorras.-
- Debí imaginarlo.- Respondió la joven.
- Te acompañaré, estos pasillos suelen ser un verdadero laberinto hasta que uno se acostumbra.-
- Gracias.- Respondió la morocha y siguió a la hermosa mujer demonio, hasta las entrañas del castillo. Frente a una puerta de hierro, el súcubo se detuvo.
- Es aquí. Lo encontrarás en el fondo, camina derecho y no te perderás.-
- Gracia de nuevo.- Dijo la morocha y entró en la biblioteca. El lugar era enorme, con estantes hasta el techo y libros de todos los tamaños y formas. Con tapas confeccionadas en distinto materiales y colores. Entre más caminaba, más parecía alejarse el fondo del salón. Las estanterías ocupaban cada rincón de la habitación, dejando solo estrechos pasillos entre una y otra. Ya hacía el final, Selena vislumbró un claro en donde había sillones, sillas y mesas. Su profesor de pociones, estaba muy concentrado mirando un enorme libro,  sentado en un sillón de terciopelo rojo. Se acercó lentamente y él, no notó su presencia.
- ¡Hola!- Exclamó con una sonrisa y sentándose en el regazo de un muy confundido adulto.
- Hueles bien.- Respondió, al sentir el aroma floral que actuaba casi como un afrodisíaco.
- Siempre andas en lugares fríos y alejados.-
- Es mi naturaleza.-
- Te estaba buscando.-
- ¿Sucede algo?-
- Mmm … quizás.- Respondió con una sonrisa picara y él, la miró confundido.
- ¿Vas a explicármelo?-
- Aún no sé si es algo bueno o malo.-
- ¿Qué cosa?-
- ¿Todavía …?- Trató de preguntar sonrojándose. - ¿Todavía quieres estar conmigo cuando crezca?-
- ¿Crees qué estaría aquí, sino fuera así?-
- No me respondas con otra pregunta, dímelo.- Le suplicó con una carita muy tierna.
- Pasaría toda la eternidad contigo.- Respondió Severus, serio y sonrojándose. - ¿A qué viene esa pregunta?-
- Hoy cumplo catorce … Nerissa me contó todo.-
- Esa estúpida muchacha …- Gruñó Snape.
- Estoy bien.- Dijo, acariciándole el rostro. - Estoy bien, porque voy a crecer y ya no seré pequeña. Y entonces no habrá tanta diferencia entre nosotros y de esa manera … a ti no te incomodaría que fuéramos … novios.-
- ¡Tonta! Ahora somos novios.-
- No muy serios …-
- Lo qué ha pasado …-
- Lo sé … fue culpa de la madre de Lu y de los demonios y las furias … pero ahora … podré ser grande y estar contigo.-
- Selena … te amo.- Respondió Severus y la besó tiernamente, olvidándose del libro y de todo lo que lo rodeaba, mientras la besaba por primera vez sin ninguna atadura ni restricción. Saboreándola lenta e intensamente, deteniéndose en cada labio, al tiempo que la sujetaba con fuerza contra él, hasta quitarle el aliento.
- Guau … cada día besas mejor.- Dijo la morocha y comenzó a besarlo nuevamente.

Mientras que en la piscina …
- Lo siento, no sabía que estabas aquí.- Dijo Lucius sorprendido al ver a la castaña bañándose.
- No importa.-
- Quise bañarme y me trajeron aquí. No pensé que estarían ustedes … ¿Dónde se metió Selena?-
- Se marchó … creo que a buscar al profesor Snape.-
- No me extraña. Te dejo, iré a …-
- Puedes quedarte.- Lo interrumpió Nerissa. - El lugar es lo suficientemente amplió como para que se bañe un ejercito. Me daré la vuelta, hasta que entres.-
- ¿Segura?- Preguntó el rubio.
- Sí.- Respondió la castaña, dándose la vuelta y sonrojándose.
Malfoy se desvistió y entró en el espeso y suave líquido que lo relajaba. - Ya estoy. ¿Te han dicho qué es, esta cosa?-
- Preguntamos y nos respondieron que era mejor no saberlo.-
- He de imaginármelo.- Respondió Lucius, mirando intensamente a la joven. Algo en su interior se removía inquieto, deseando estar más cerca y poder acariciarle el rostro. - Hoy no hemos pasado un tiempo junto, ¿Te has sentido débil?-
- No mucho.- Mintió la castaña, que desde el instante en que su cuerpo había tocado ese líquido, la fuerza se había instaurado en su interior, sanándola.
- Cuando terminemos, estaremos juntos.- Dijo Malfoy, preocupado por ella.
- Podemos estar juntos … ahora.- Dijo Nerissa, acercándose lentamente. Lucius la envolvió en sus brazos y le acarició la espalda. La cercanía de sus cuerpos, les ocasionaba un gran placer y el deseo de jamás, volver a separarse.
- Nerissa … yo …- Trató de decir el rubio, sin saber como expresar todo lo que en su interior se estaba arremolinando.
- Te amo Lucius.- Dijo la castaña y acercó su rostro, para iniciar un beso profundo y apasionado.

En el mundo de los humanos, Draco Malfoy era ahora el cabeza de su familia. La guerra contra el señor oscuro, había terminado hacía solo un par de años y el mundo mágico, aún no se había recuperado del todo. Muchos perdieron a sus seres queridos en las innumerables batallas que se desataron, y entre ellos, la familia de su prometida. Marilyn Cantil, era una joven de cabellos castaños y abundantes rulos, con unas pequeñas pecas y hoyuelos que la hacían ver infantil, algo que a su platinado prometido le encantaba. Si no hubiera sido por sus padres adoptivos, Rose y Michael, sumado al cuidado de su prometida, Draco estaba seguro que habría perecido en alguna de las batallas.
Marilyn se convirtió en su amiga y su aliada, ayudándolo a sobrevivir de las garras de Voldemort. Draco jamás sospecho que en el interior de la mansión Malfoy, se hallaba el secreto que podría destruir al innombrable … la caja de Pandora.
En cuyo interior la esperanza, se hallaba guardada y protegida, para ser liberada en el mundo cuando los tiempos oscuros estuvieran acechando a los humanos.

En los espejos …
- Tu hijo esta a salvo.- Le dijo Severus a Lucius. - Por lo menos en la otra dimensión.-
- Lo sé.-
- ¿Entonces, por qué tienes esa cara?-
- Creí que si lograba salvarlo en el pasado … podría de alguna forma … regresar a este mundo.-
- Alteraste el tiempo y las dimensiones, al intervenir en el pasado. Has separado nuestro pasado del de ellos y ahora es otra dimensión.-
- Solo espero no haber ocasionado un mal mayor.-
- Salvaste a tu hijo, y a cientos de miles que hubieran perecido ante el señor oscuro.-
- Mi intensión solo era salvar a Draco, el resto … fue de casualidad. Nunca creí que invocar a las furias, daría por resultado todo esto. Solo quería que mi yo pasado, liberara el contenido de la caja de Pandora. Sin el señor oscuro, mi hijo jamás hubiera sido un mortífago y no habría muerto por su causa.-
- Ahora, por lo menos un Draco es feliz y tiene una familia adoptiva y dentro de poco, una propia.-
- Sí. Sin embargo, el destino de nuestros dobles … es incierto.-
- Lo sé.- Respondió sombríamente Snape.
- Nuestros hijos están a salvo. Desde que nuestros otros yo, se fueran al reino demoníaco, nuestra realidad se recompuso.-
- Sí, pero no puedo dejar de pensar en ella …-
- Selena tiene la capacidad de ocasionar que te obsesiones con ella. Piensa que tu esposa, esta contigo y tu pequeño hijo también.-
- Aún así … esa niña …-
- Tú otro yo, de esa dimensión la cuidará. Es un cabeza dura y testarudo como tú.-
- ¿Me vas a decir que a ti, no te preocupa cierta castaña?-
- Mi esposa y mis hijos están bien.-
- No te hagas el idiota, sabes bien a quien me refiero.-
- La Nerissa de la otra dimensión estará a salvo … estoy seguro que mi otra parte, se dará cuenta de lo que siente por ella.-
- ¿Quién diría que algún día comprenderías lo que te unía a mi Selena?-
- Lo sé. Era algo demasiado complicado como para entenderlo.-
- Si. Es verdad.- Dijo Severus con una sonrisa, al ver entrar a Selena y a su pequeño hijo.
- ¡Papá!- Exclamó el pequeño y se arrojó a los brazos del profesor de pociones.
- Quería verte. Dice que aún le debes un cuento.- Dijo la morocha, acercándose a su esposo y besándolo dulcemente.
- ¡Busquen un cuarto!- Les dijo Lucius riendo.
- Amargado.- Le respondió la Gryffindor y se acercó a él. - Lamento que Draco …-
- Lo sé. Tendré que conformarme con su recuerdo y ver crecer al Draco de la otra dimensión. Ese de cierta forma, también es tu hijo y mi …- Decía Selena, cuando la imagen del espejo se desvaneció. Separándose las realidades para siempre, y solo pudiéndose ver como reflejos. En esa dimensión, Lucius pudo formar la familia que tanto anhelaba, una familia numerosa y unida por el amor, junto a Nerissa. Y sin olvidar jamás, al pequeño Draco que le fue arrebatado por el lado oscuro. La presencia de Selena y Severus en su vida, junto al de su familia, le ayudo a ser feliz hasta el fin de sus días. Por su parte, Selena y Severus, tuvieron un hijo y una niña, que serían el orgullo de sus largas y felices vidas.

De regreso en el mundo demoníaco, las cosas entre Lucius y Nerissa, avanzaban tan deprisa, como los días pasaban en relación en el mundo humano.
- Lucius …- Gimió la castaña de placer, mientras él se removía sobre su cuerpo, amoldándose a la perfección. El deseo, se abría paso en su interior y de alguna manera lograron llegar hasta la habitación del rubio. Sudando y gimiendo, sus cuerpos se unían a la perfección, haciéndolos sentir por primera vez en sus vidas completos y felices.

En la biblioteca, Severus y Selena seguían con los mimos y los besos. Olvidando sus diferencias pasadas y dispuestos a comenzar una nueva vida juntos.
- Lamento interrumpir.- Dijo un demonio, de aspecto terrible, que asustó a la morocha. - La cena, ya esta lista.- Anunció.
- Gracias, iremos en un momento.- Respondió Severus y el demonio se marchó.
- Me asustó, no lo escuché acercarse.-
- Eres un desastre como Gryffindor.-
- Eso es porque siempre quise ser una Slytherin.- Dijo la joven, sonriendo. - ¿No vas a … extrañar a nuestro mundo? ¿Seguro que quiere …?- Trató de preguntar y él la enmudeció con un tierno beso.
- Solo te tengo a ti en mi vida, eres lo único que me importa. Mientras estés a mi lado, todo estará bien.-
- Te amo.-
- Y yo a ti. Lista para empezar de nuevo.-
- A tu lado, sí.- Respondió Selena con una sonrisa.

Nota de la autora:

Chicas no me maten, se que el capi es corto, pero … tiene sus razones.
En este capí traté de darle un cierre a la historia de Draco (Sí, sé que van a querer matarme por ello, también.) espero que les haya gustado, o si desean saber algo más sobre eso. También quise darle un fin, a lo que ocurría en la dimensión del otro lado del espejo y ojala les guste.
A partir de aquí, comienza el principio del fin. La historia esta llegando a su final, aunque faltan algunos capítulos. De aquí en más, la historia va a transcurrir en el mundo demoníaco, y se desatará la guerra entre el reino de Seere y el de Pursan.
Así que espero sus críticas, comentarios, sugerencias, ya saben, lo que quieran decirme.

Querida Kny! Sí Sele va a crecer y esperemos que eso ayude a su relación con Severus. En cuanto a ver a Draco … probablemente pasé mucho tiempo, hasta que quizás pueda volver a verlo. Las cosas están cambiando y el destino que les espera es un misterio.

Pixel, amiga! Sevi es muy tradicional y en cierta forma quiere que las cosas entre ellos sean especiales y no por necesidad. y Draco ... es él quién será muchoooo mayor que Selena. espero que este capi te guste ... algunos misterios son debelados al fin.

Kia! jeje ... en este capi, te enteras que Lu ... es feliz ... en más de una dimensión ... jeje.

Besitos a todas y buena semana.

severus snape, lucius malfoy


Tags: severus snape, Lucius malfoy, lemon, fics, drama, romance

Publicado por miakayuki2006 @ 11:07  | sele y sevi vers 2
Comentarios (1)  | Enviar
Comentarios
Publicado por Piixel
S?bado, 06 de junio de 2009 | 17:14
Holaa!! No te preocupes k no te vamos a matar xDD oy me as pillado con buen humor xDD no importa k draco no vuelva a salir... lo que pasa esk tienee NOVIAA!!! y lo peor de todo esk no soy yo !!! =(. Yo no kiero k termine nunca este fic!!!! Pero bvueno s? k todo tiene un fin...espero k Severus y Slena seannnn muyyyyyyyyy feliiiiiiiiicess!! y Nerissa y Lucius tambiiiien!!!! =)


weno ps te dejo, bss y cuidate!
Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.