Martes, 09 de junio de 2009

severus snape, lemon

Disclaimer: esta es una historia que se basa en uno de los mejores personajes creados por la adorada J.K. Rowling. No, no es Harry Potter, es Severus Snape. (Desearía que Rowling me lo regalara. Jeje.)

Aclaraciones: es un fic que comienza romántico y algo lento para luego haber situaciones bien explicitas. Así que quedan advertidos. Puede haber ocasionales escenas de torturas y violaciones, por lo tanto esta clasificado para mayores de 18.
Los pensamientos van entre comillas.

Capítulo 41: Cumpleaños.

Severus le tendió la mano a su novia y fueron juntos a cenar, aunque cada dos pasos, se frenaban para besarse. Algo había cambiado, sutil pero importante, una barrera invisible que se levantaba entre ellos, por fin había desaparecido.
- Te amo.- Le dijo Severus, deteniéndose para devorarle la boca.
- Y yo a ti …- Respondió la morocha, con la respiración acelerada.
- Llegaremos tarde …- Dijo el adulto, iniciando un nuevo beso, mientras que ella, amoldaba su cuerpo al de él. Sujetándose con fuerza y sintiendo un ansía, que invadía todo su cuerpo.
- Lo siento.- Se disculpó Selena, completamente sonrojada, cuando su estómago protestó del hambre.
- Será mejor que vayamos. Estas creciendo muy rápido y necesitas alimentarte bien.-
- Gracias.-
- ¿Por?-
- Por cuidarme y tolerar todas mis chiquilinadas.-
- Y yo debería darte las gracias por soportar todos mis errores y mis quejas de viejo gruñón.-
- No eres viejo. Eres hermoso y perfecto.-
- Selena …- Pronunció el profesor de pociones y la besó tiernamente.
Minutos más tarde, llegaban al salón para cenar. Los miles de demonios que habitaban el castillo, estaban acomodándose cada uno en su lugar. Aunque la guerra estaba declarada, ninguno de ellos parecía estar alterado.
- Selena, por aquí.- La llamó Seere, para que se sentará a su lado.
- Gracias.- Respondió la morocha, cuando el príncipe demonio la ayudo con la silla, ante la mirada fulminante de Snape. - ¿Y Lu y Neri?-
- Ya han sido avisados de la cena, pero me temo que tienen … otros planes.- Respondió el atractivo príncipe y la morocha se sonrojó. Ya se imaginaba de que planes estaba hablando.
- Todo esta muy tranquilo.- Dijo Severus, para atraer la atención de Seere y que dejara de ver a su novia.
- Así es. Es la calma que antecede a la batalla. Pero no deben preocuparse, tardara un tiempo hasta que los enfrentamientos lleguen al castillo. Por ahora, podrán disfrutar de la tranquilidad de mi humilde morada.-
- ¿Y qué pasará con los que viven afuera?- Preguntó Selena.
- No hay villas demonios, si es a lo que te refieres. Nadie vive fuera del castillo. Mi reino es extenso, pero solo es tierra yerma, no hay vida fuera del castillo. Nada crece …- Respondió lamentándose el joven príncipe.
- Entonces, ¿Qué detendrá el avance del enemigo?-
- Hay hechizos que frenan a aquellos que se adentran en mi reino con la intención de pelear. Y cuando esas barreras sean destruidas, mis soldados serán enviados al frente.-
- ¿Por qué me ayudas? No lo entiendo, no soy un demonio.- Dijo Selena confundida.
- Es un secreto.- Respondió Seere con una sonrisa. - No te preocupes, mi reino es fuerte y te protegeremos.
- Gracias.- Respondió la morocha sonrojada y tomando la mano de Severus.
La cena transcurrió tranquilamente, y Lucius junto con Nerissa llegaron para el postre. La castaña estaba muy sonrojada, mientras que en los labios del rubio, se dibujaba una sonrisa traviesa y feliz. Pero en cuanto vio a la morocha, la sonrisa se desvaneció.
- Toma, te guarde algo de carne, esta deliciosa.- Le dijo Selena a su amiga.
- Gracias, me muero de hambre.- Respondió la castaña, mientras llamaba la atención de los incubos que estaban en el salón.
Los demonios machos, olfateaban el ambiente y miraban con lujuria a la joven Ravenclaw. Una situación que no fue pasada por alto, por el príncipe demonio, ni por los dos adultos.
- Señorita Tueris, me temo que debo pedirle que regrese a su habitación y permanezca ahí, por lo menos hasta mañana. Se le llevara la cena y cualquier cosa que necesite.- Sentenció Seere, atrayendo la atención de las dos jóvenes.
- ¿Por qué se tiene que irse?- Preguntó Selena.
- Por seguridad.- Respondió el demonio, hizo una seña y dos súcubo se acercaron a la joven. - Llévenla a sus aposentos y quédense de guardia.- Les ordenó. Nerissa se puso en pie y siguió a las mujeres demonios, hasta su habitación.
- ¿Yo también debo irme?- Preguntó la morocha, preocupada.
- No. No hueles a excitación y no estas en celo.-
- Soy humana, no entro en celo.- Dijo indignada la Gryffindor y Seere, estalló en carcajadas.
- Eso no es del todo cierto, mi dulce niña. Las mujeres humanas que están en desarrollo en este mundo, cuando están cerca del hombre que les atrae o mantienen relaciones, liberan un aroma que atrae a los incubos. Los vuelven agresivos y no pueden frenar el ansia de aparearse. Tu joven amiga, esta emitiendo ese olor y por eso, es mejor que se quede en su habitación.-
Selena lo escuchó y frunció el seño. - ¿Por qué no pasa conmigo? Estoy cerca de la persona que me gusta.-
Seere rió nuevamente. - Aún no te has apareado y tu aroma, es muy tenue.-
La morocha y Severus se sonrojaron. Luego de unos segundos, Selena miró a Lucius.
- Puedo explicártelo.- Dijo el rubio, confundido por lo que estaba experimentando.
- ¿Qué cosa?- Preguntó la joven, sin saber bien, si debía seguir con esta charla o no.
- Nerissa y yo … creo que … me apresuré.-
- Ella te quiere, ¿No me digas que solo te acostaste con ella por qué tenías ganas?- Le gruñó Selena.
- No … si … no sé.- Respondió Lucius muy confundido. - Perdóname.-
- Ella no tiene porque perdonarte, no es tu novia, es la mía.- Gruñó Severus.
- ¿Sí? ¿Desde cuando?-
- Desde siempre.-
- Sí mal no lo recuerdo, hasta hace poco te encamabas con una furia.- Siseó Lucius.
- ¡Basta!- Los interrumpió Selena. - Severus … siempre ha sido mi novio.-
- Eso no es verdad.- Gruñó Lucius.
- Sí lo es. Solo deje de estar con él, cuando todos se metieron a manipular nuestra relación. Primero las furias, luego Draco y Theodore, borrando mis recuerdos. Luego tú los borraste. Y ya perdí la cuenta de que pasó.-
- ¡Se acostó con una furia! Te dejó sola y se fue con ella.-
- No me fui con ella. Alecto me siguió.- Gruñó Severus.
- Si me permiten intervenir …- Dijo Seere.
- ¿Qué?- Gruñó Lucius, ocasionando el nerviosismo entre los demonios.
- Debes controlar tu naturaleza de furia, o tendrás problemas.- Le dijo serio el príncipe demonio.
- Lo lamenta, solo es muy gruñón.- Se disculpó Selena por el rubio.
- Síganme.- Dijo Seere y los dos adultos y la morocha lo acompañaron. Caminaron hasta una habitación, en una de las alas más alejadas y gigantescas del castillo. El lugar, a diferencia del resto, tenía paredes cubiertas de mármol y un piso que parecía ser de oro.
Una fuente de agua, se hallaba en el centro de la habitación. Los chorros del preciado líquido que caían, eran todos de diferentes colores, pareciendo un hermoso arco iris en movimiento.
- Siento que debo intervenir en este especial triángulo amoroso.- Dijo muy serio el joven demonio.
- ¿Qué va a decirnos?- Gruñó Snape, temeroso de que dijera algo que beneficiara a Lucius.
- Voy a explicar porque se sienten tan atraídos el uno por el otro, Selena y Lucius.- Sentenció Seere y todos lo miraron con interés. - En mi mundo, no existe el incesto. Es muy común que los demonios menores se relacionen aún entre hermanos.-
- Selena y yo, no somos hermanos.- Gruñó Lucius.
- No exactamente, pero poseen un vínculo de sangre.-
- Soy hija de muggles.- Intervino Selena.
- Ciertamente, así es. Sin embargo tu abuela, es hija de una furia.-
- ¿Qué?- Preguntó sorprendida la morocha.
- Eres la bisnieta de Megera, y por lo tanto, hay sangre de furia en ti.-
- Mi abuela no era una veela.-
- Lo era. Aunque nunca le reveló su secreto a nadie. Los hijos de las furias no pueden atraer a las veelas. Sin embargo, tú no eres una veela, pero llevas sangre de una, lo que ha ocasionado que te sientas sumamente atraída por él y que Lucius te correspondiera.-
- ¿Somos parientes?- Preguntó la morocha confundida.
- Lejanos, pero lo son. Ese vínculo de sangre, es el que los atrae.-
- ¿Eres mi … tío abuelo?- Le preguntó Selena al rubio.
- No soy tan viejo como para ser tu abuelo. Aunque supongo que algo soy …-
- Somos parientes.- Sentenció la morocha sonrojándose, al recordar lo que había compartido con Lucius.
- No lo sabíamos.- Respondió Malfoy, al ver la cara de la muchacha.
- ¿Entonces … nos queremos mucho porque tenemos lazos sanguíneos?- Preguntó la Gryffindor.
- Así es.- Respondió Seere. - Pero también existe cierta atracción sexual, por el hecho de que no eres una veela y aún así, llevas su sangre.-
- ¿Siempre estuvimos destinados a estar juntos de algún modo?- Preguntó Lucius.
- No exactamente. El lazo sanguíneo es débil, pero lo suficientemente fuerte como para ocasionar la atracción entre ambos. No es el destino, es lo que sus corazones sienten el uno por el otro, lo que los ha unido. El lazo de sangre por si solo, no crea los sentimientos que ustedes experimentan.-
- En definitiva, se aman porque se agradan mutuamente.- Gruñó Severus.
- Sí.- Respondió Seere. - Pero no es el mismo tipo de amor que siente por ti. El amor entre ellos esta relacionado con su vinculo de sangre.-
- Si no existiera ese vínculo, se amarían como hombre y mujer.- Gruñó nuevamente Severus.
- Eso es algo que no podemos saber. Probablemente fuera así, pero en ese caso, tú presencia cambiaría las cosas. Ella te ama más allá de toda lógica.- Sentenció el príncipe demonio y la morocha se sonrojó.
- ¿Así que eres mi pariente?- Preguntó Lucius, rompiendo el incómodo silencio y alzándola.
- Eso parece.- Respondió Selena.
- En ese caso, de todas maneras me correspondía tener tu custodia.-
- Sip. Lastima que no podamos ver a Draco y decirle que éramos parientes, le daría un ataque.-
- Seguramente, pero es mejor que no lo veas.-
- Ya sabe todo.- Dijo Severus.
- ¿Se lo has contado? Te dije …-
- Fue tu novia.- Gruñó el morocho.
- ¿Nerissa te lo contó?-
- Sí, pensó que era lo mejor y tenía razón.- Dijo la joven.
- Le dije que no debía decirte nada.- Siseó el rubio.
- No vayas a enojarte con ella, y ya deja de ocultarme todo. No soy una niña.-
- Aún lo eres.-
- Solo por unos días.-
- Sigo siendo tu tutor.- Gruñó el rubio.
- Si, pero …-
- Nada de protestas. A dormir, que ya es tarde.- Dijo Lucius y para sorpresa de todos se acercó a Snape para darle a la joven. - Llévala a dormir y cuídala.-
- No tienes que darme ordenes.-
- Soy su tutor y su pariente.-
- Su tío abuelo, querrás decir.- Dijo Severus con una sonrisa burlona.
- No me tomes el pelo.-
- Ya, la llevó a dormir.- Dijo el profesor de pociones y se encaminó a la puerta.
- Buenas noches.- Les dijo la Gryffindor.
- Buenas noches.- Respondió Seere.
- Solo duerman.- Gruñó Lucius.
- No somos como tú.- Dijo Severus y salió del lugar.
- ¿Estás molesto?- Le preguntó Selena mientras caminaban rumbo a la habitación.
- No, ¿Debería estarlo por algo?-
- Creí que … algo de lo que nos contó Seere te había molestado.-
- No del todo. Solo pienso que sucedería si no hubiera un nexo de sangre entre Lucius y tú.-
- Eso no importa, las cosas no son así. Además escuchaste a Seere … te amo con locura.- Dijo Selena y se sonrojó.
- Tanto como yo te amo a ti.- Respondió el adulto y la besó con ternura.
- ¿Sevi?-
- ¿Si?-
- Sí esta noche voy a dar un gran estirón, ¿Qué me voy a poner mañana? Este vestido casi ni me entra. No puedo pedir que busquen mis cosas en el mundo humano, porque tampoco van a entrarme.-
- Ya veremos.-
- No me gusta esta ropa, se me ve … todo o casi todo.-
- Para mi te ves muy hermosa.-
- Degenerado.- Respondió la morocha sonrojándose y Severus rió.
- No puedo evitarlo, soy hombre.-
- Si no encontramos algo decente, usaré tus camisas.-
- ¿Solo mis camisas?-
- Síp.-
- También te verías muy … atractiva.-
- Mal pensado.- Lo reprendió cuando entraban a su habitación. Severus la recostó suavemente en la cama y sin poder contenerse, se recostó sobre ella, iniciando un beso apasionado.
- Te amo.- Dijo el adulto cuando se separaron.
- Sevi … Te amo con todo mi corazón.-
- Ya es hora de que duermas.-
- Esta bien.- Respondió, quedándose con las ganas de un poco más de mimos. - Me molesta el vestido.-
- Puedes quitártelo, no te miraré.-
- Como si nunca me hubieras visto desnuda.-
- Siempre ha sido en caso de accidente.-
- Supongo que es verdad.- Respondió la morocha y se quitó el estrecho vestido. Snape se levantó y buscó una camisa.
- Toma, usa una de estas. Así no tendrás tanto frío.-
- Gracias.- Respondió y se vistió. Severus se acostó a su lado, usando solamente un simple pantalón. La morocha se acurrucó en sus brazos y se durmió profundamente. El adulto la observó dormir durante gran parte de la noche, hasta que cayó dormido.
A la mañana siguiente, despertaron por las campanadas del reloj. Como en el mundo demoníaco, no existía ni el día ni la noche, sino que el cielo siempre permanecía tormentoso, se les hacía difícil despertar más temprano.
- Buenos días y feliz cumpleaños.- Le dijo Severus.
- Hola. Gracias.- Respondió la morocha con una sonrisa.
- Lamento no tener nada para regalarte.-
- Te equivocas … hay algo que puedes darme.- Dijo sonrojada.
- ¿Qué quieres?-
- Un súper beso.- Respondió Selena y el adulto la besó apasionadamente, saboreándola intensamente. Primero un labio y luego el otro, regresando nuevamente al primero y siguieron besándose por largo rato. - Eso si que es besar.- Dijo la morocha sonrojada y casi sin aire. Severus también estaba sonrojado y feliz.
- Me alegra que te haya gustado.-
- Mañana quiero otro igual.-
- Ya veremos.- Dijo el adulto, tratando de parecer serio.
- ¿Vamos a desayunar?-
- ¿Tienes hambre?-
- Mucha.- Respondió alargado la palabra.
- Esta bien.- Dijo Severus y se levantó. Selena también lo hizo, se quitó la camisa y se quedó quieta al darse cuenta de cómo su cuerpo se había desarrollado. Las curvas de su cuerpo estaban más acentuadas y sus pechos eran un poco más grandes, pero lo que más le llamó la atención, era que su cabello era aún más largo. El adulto sin darse cuenta de que ella se había desnudado se dio vuelta para verla y se sonrojó aún más que un tomate al contemplarla.
- Crecí mucho.- Dijo la morocha.
- Si.- Es todo lo que pudo decir Snape, sin poder quitarle los ojos de encima. Obligándose a moverse, se encaminó hasta el armario y buscó algo que alcanzarle. Solo había vestidos de súcubos, pero imaginaba que esos, debían de quedarle muy bien. Agarró algo y se lo dio. - Estás más alta.- Dijo al ver que ya pasaba la altura de su hombro.
- Te dije que no era enana.- Respondió la morocha. - ¿No piensas que me voy a poner eso o si?- Preguntó al ver la escasa tela que su novio tenía en la mano.
- No hay mucho que elegir y nuestros hechizos no afectan a esta tela.-
- Ya me di cuenta.- Gruñó tomando la ropa. Se trataba de una pollera de tela casi transparente, que tenía un gran tajo en la parte delantera, que permitía verle las piernas. La parte superior, era apenas un triángulo que se ataba con una cinta a la espalda, marcando sus pechos y dejando al descubierto su ombligo. - ¿Y?-
- Te ves muy hermosa.-
- Degenerado.- Le gruñó pero con una sonrisa. - No te quejes si después se me tiran encima todos los incubos.-
- Eso no va a suceder. No voy a dejar que nadie te ponga un dedo encima.- Siseó furioso.
- Lo sé. Solo bromeo.- Dijo la morocha y lo tomó de la mano para ir a desayunar.
Por el camino se encontraron con Lucius y Nerissa.
- Ey, has crecido.- Dijo la castaña.
- Sip, y no tengo otra ropa.-
- Te ves muy bonita.- Dijo Lucius.
- Otro pervertido.- Le gruñó sonriendo.
- Voy a cortarme el pelo, si me sigue creciendo me lo voy a terminar pisando.- Dijo la morocha al entrar al salón para desayunar.
- Buenos días, pequeña. Lamento informarte que el cabello de las vírgenes es sagrado en nuestro mundo, esta prohibido cortarlo.- Dijo Seere y Selena lo fulminó con la mirada.
- Que conveniente cuando no son ustedes los que tienen que usarlo así de largo.- Se quejó la joven y el príncipe rió.
- Lo lamento mucho, pero son las leyes de mi reino.-
- Esta bien, ya lo entendí. Nada de cortarme el pelo.-
- Así es. Por cierto, feliz cumpleaños.- Dijo Seere y un grupo de demonios, entró trayendo una torta.
- Muchas gracias.- Dijo Selena feliz.
- Mañana el festejo será doble.- Anunció el príncipe mirando a la castaña.
El desayuno transcurrió tranquilamente, y luego cada demonio se fue a hacer sus labores habituales. Severus se marchó con Lucius a la biblioteca, aunque el rubio protestó un poco. Definitivamente, no era ningún ratón de biblioteca pero no tenía otra cosa que hacer y no iba a andar dando vuelta entre las chicas.
- ¿Qué hacemos?- Preguntó la castaña.
- No sé.- Dijo Selena encogiéndose de hombros.
- Ni se te ocurra ir a la biblioteca.- Gruñó Nerissa.
- ¡Ufa!- Protestó la morocha. - Me gustaría estar con Sevi y Lu.-
- Nada de estudiar.-
- Tú eres una ravenclaw, se supone que te gusta el estudio.-
- Si, pero digamos que ahora estoy de vacaciones. Además tú no quieres estudiar, quieres ir con el profesor Snape.-
- Bueno … si … quizás.- Dijo Selena sonrojándose.
- ¿Ya ha pasado … algo entre ustedes?-
- Solo unos súper besos. Tú llevas la delantera.-
- ¡Oye!-
- Es la razón por la que ayer tuviste que quedarte en tu habitación. Según Seere tu aroma volvía loco a los incubos.-
- Solo se dio …-
- ¿Qué?-
- No me ha dicho nada.-
- Lucius es un cabeza dura, le llevará tiempo.-
- ¿No qué era un gran amante y un descarado?-
- Solo cuando se esta divirtiendo. Tú le importas.-
- Eso espero.-
- Estoy segura de eso.-
- ¿Por qué miras tan insistentemente los espejos?- Preguntó Nerissa.
- Por nada.-
- ¿Quieres verlo?-
- ¿Eh?-
- Al hombre del espejo, ¿Te gusta?- Preguntó la castaña tensándose.
- Él no, me agrada pero nada más. Es … hay otro hombre en el espejo que me hablaba …-
- El hombre del espejo era Lucius.-
- ¿Cómo lo sabes?- Preguntó sorprendida la morocha.
- Se quitó la máscara ante mi y me contó todo.- Respondió la ravenclaw y Selena gruñó. - ¿Te molesta?-
- Claro que sí. Le dijo de todo a Sevi porque me hablaba y resulta que él te dice todo a ti, no es justo.-
- ¿Sevi?- Preguntó Nerissa.
- Sip, era el otro hombre.-
- Así que tú también sabías todo.-
- No todo. Solo que ellos eran Sevi y Lu, se supone que del futuro pero …-
- Ahora pertenecen a otra dimensión.- Sentenció la castaña. - Lucius me dijo que íbamos a estar juntos, que nos casaríamos porque me ama con locura, pero …-
-  Sí te lo dijo es porque es verdad. Sevi me dijo que me voy a casar con él.-
- No es lo mismo. El profesor Snape y tú, siempre han estado juntos, mientras que yo … tú le gustas mucho a Lucius.- Dijo la castaña apenada y Selena se echó a reír. - No es gracioso.-
- Lo siento. Es que aún no lo sabes.-
- ¿Qué cosa?-
- Seere nos contó que mi bisabuela es la madre de Lu, tenemos una relación de sangre y eso, es lo que nos atrae.-
- ¿Son parientes?-
- Así es, no le digas a Lu porque no le gusta, pero es mi tío abuelo o algo así.- Respondió la morocha riendo y la castaña se le unió.
- Ya veo.- Dijo Nerissa sin poder contener la risa. - No le gusta nada que le recuerden su edad.-
- Si, aunque no sé porque si no es tan mayor.-
- A comparación nuestra, lo es.-
- Pero ahora estamos creciendo.-
- Esta noche es mi cumple.- Dijo la castaña. - Aún no puedo creer que vaya a cumplir los dieciséis.-
- ¿Por qué no?-
- Con lo de mi enfermedad … nunca creí que viviría tanto.-
- Pero ahora tienes a Lu, él te cuida.-
- Sí, es … como un sueño.- Sentenció la castaña con una sonrisa.

En la tierra del sur …
- Pursan, ¿cuánto falta?- Preguntó Megera.
- Todavía no hemos podido destruir la barrera, no te preocupes preciosa, tendrás lo que deseas.-
- Quiero que mi hijo sea feliz.-
- ¿Aunque esté con una de tus descendientes?-
- La niña tiene mi sangre diluida, no es una veela por lo tanto no rompe ninguna regla al unirse a mi hijo. Tendrán unos descendientes muy hermosos.- Dijo la furia con una sonrisa.
- ¿Por qué de todos los miles de hijos que has tenido, él es tu favorito?-
- Porque ha sido el único que ha sufrido toda su vida hasta que esa niña apareció.-

En algún lugar del castillo del este …
- Mi príncipe …-
- Asegúrate de que la niña no se corte el cabello.-
- Lo haré mi señor, soy su sombra y no han notado mi presencia.- Dijo una demonio que parecía un humo tenue y gris.
- Recuerda que no debes permitir que se apareen.-
- Lo sé, mi señor. Esos dos, parecieran no tener esas intenciones, el hombre llamado Snape, va muy lento en ese tema.-
- Es fundamental que permanezca virgen, si las cosas salen mal … ella será nuestra esperanza.- Sentenció Seere.

Nota de la autora:

Sí, lo sé, este capi no ha sido la gran cosa … solo algunas explicaciones y poca acción. Pero todo tiene una razón que se va a ir revelando poco a poco.


Pixel!!! amiga, jejeje ... bueno por lo menos Draco no se murió ... tal vez aparezca más adelante pero será un dulce viejito ... jeje. Aún falta un poquito para terminar pero no mucho ... jejeje ... ya escribiré nuevas historias y espero que te agraden

besitos y buena semana.
severus snape, lucius malfoy


Tags: severus snape, lucius malfoy, drama, romance, lemon, fics

Publicado por miakayuki2006 @ 11:36  | sele y sevi vers 2
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Comentarios
Publicado por pixel
S?bado, 13 de junio de 2009 | 14:13
Holaaa!! Vaya veo k todos tienen pareja =) ... y son felices. No me esperaba k Selena fuera familia de Lucius!! Y lo k estuviern a punto de acer xDD Bueno ya se han arreglado las cosas ^^. Y xk no kerr? Seere k Selena se corte el pelo?? Y k sea virgen? Ahora me as dejado con la intrga xDD. Me he llevado tres dias para leer este capi.... xk e tenido examenes toda la semana... y el lunes tengo dos examenes ?? y solo me puedo leer este fic... cuando termine de estudiar me leo el otro de vampiros =).

Weno ps te dejo, bss y cuidate!
Publicado por kia malfoy
Domingo, 14 de junio de 2009 | 20:59
amiga..
sta.
emocionant..
k' es lo que kieres...seere..
??
umm..
supongo..que nada.. bueno.
pero.
espero.
equivocarme.
bueno.
continua.
esta.. genial.
nos vemos.. nena.. xaoo.!
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