Martes, 14 de julio de 2009

severus snape

Disclaimer: esta es una historia que se basa en uno de los mejores personajes creados por la adorada J.K. Rowling. No, no es Harry Potter, es Severus Snape. (Desearía que Rowling me lo regalara. Jeje.)

Aclaraciones: es un fic que comienza romántico y algo lento para luego haber situaciones bien explicitas. Así que quedan advertidos. Puede haber ocasionales escenas de torturas y violaciones, por lo tanto esta clasificado para mayores de 18.
Los pensamientos van entre comillas.


Capítulo 42: A punto.

Los límites del reino del este, resistían a duras penas tras los interminables choques de los demonios del norte. Las barreras de protección comenzaban a resquebrajarse lentamente y los súbditos de Seere se preparaban para la batalla, que cada vez se encontraba más próxima.
- Mi señor, las defensas de nuestro reino, solo duraran por unos días más. Los demonios más poderosos han sido enviados a reforzar las barreras.- Informó un demonio de piel grisácea y escamosa.
- Sigan protegiendo los límites. Debemos mantener a esa niña a salvo.-
- Sí mi señor, como usted ordene.- Dijo el demonio y se desvaneció en una oscura nube del mismo color que su piel.
- Seere, ¿Crees que en verdad ella …?- Preguntó una hermosa súcubo que se encontraba a su lado.
- No arriesgaría mi reino, si no estuviera seguro sobre eso.-
- Pobre niña, le espera una prueba muy difícil.-
- Es la indicada y no hablemos más sobre el asunto.- Sentenció el príncipe demonio.

En otro lado del castillo, las dos jóvenes seguían recorriendo con curiosidad cada habitación que encontraban a su paso. La mayoría eran los dormitorios de los demonios y eran expulsadas rápidamente de allí, por la magia remanente de sus dueños. En otras habitaciones, se podía ver la historia del reino, a través de enormes tapices que adornaban las paredes de punta a punta y realizados con hilos de oro y plata.
Los cuartos de los pisos inferiores, correspondían a las dependencias de servicio, donde se cocinaba y lavaba la ropa. A medida que se descendía en las profundidades del castillo, el aspecto amigable cambiaba para ser reemplazado por frías paredes de piedras, en donde de vez en cuando, se podía observar marcas de garras y sangre. Allí se ubicaban los calabozos, desde donde emanaban olores nauseabundos y gemidos lastimosos. Las dos jóvenes decidieron que era mejor, no curiosear por ese sector y bajaron hasta lo más profundo, en donde se encontraba la biblioteca.
Lucius levitaba un libro sobre la cabeza de Severus, haciendo que sus hojas chocaran unas con otras, en una clara señal de aburrimiento. Mientras el serio profesor de pociones, se encontraba tan concentrado en la lectura, que ignoraba por completo al rubio y su pequeño juego.
- ¿Vienen a salvarme?- Preguntó Malfoy al verlas entrar.
- ¿Salvarte de qué?- Preguntó Nerissa confundida.
- De morir de aburrimiento.- Respondió el rubio con una carita de niño atormentado.
Las chicas se rieron y se acercaron hasta él. Selena miró a su novio que seguía muy concentrado, sin notar su llegada.
- ¿Por qué no fuiste a buscarnos?- Preguntó Selena.
- No quería ir detrás de dos niñas.-
- Ya no somos niñas.- Dijo Nerissa.
- Aún son muy jóvenes en comparación mía.-
- ¿Sevi?- Lo llamó Selena acercándose a él y dejando a Nerissa discutir con Lucius sobre que tan pequeñas eran.
- ¿Mmm?- Respondió el morocho, sin quitar la vista del libro. La joven se acercó y le hizo unas caricias en el rostro de forma muy dulce. - ¡LUCIUS! ¡Déjate de molestar!- Siseó ante la interrupción.
- No soy Lucius.- Gruñó la morocha, ofendida por la respuesta de su novio. - ¿Qué me viste de rubio platinado?-
- Amor, lo siento. No me di cuenta de que eras vos.-
- Eso se nota.- Respondió Selena haciendo un pucherito, Severus la atrajo hacía sí y le devolvió la caricia de forma muy suave. – No pretendas comprarme de esta forma.-
- ¿No funciona?-
- Nop.- Dijo la morocha muy seria.
- ¿Y esto?- Preguntó el profesor de pociones, acercándose lentamente y rozando sus labios con los de ella, para luego besarla. Se besaron de forma lenta y suave, saboreándose mutuamente, hasta que ambos se quedaron sin aliento.
- Tramposo.- Protestó la joven con una sonrisa.
- Lamento haberte confundido con Lucius, es solo que este libro es fascinante.-
- Eres mi pequeño ratoncito de biblioteca.- Dijo Selena, rozando sus labios contra los de su novio. Se sentó sobre el regazo del adulto y se acurrucó contra su pecho. – Sigue leyendo, yo me quedo así.-
- No voy a leerte esto … es casi como las artes oscuras.-
- Tú sigue leyendo, yo me duermo aquí.- Respondió la joven y se acurrucó aún más contra el cuerpo de su novio.
- ¿Segura?-
- Sí, tengo sueñito y no quiero estar lejos de ti.-
- De acuerdo amor, duerme.- Respondió Severus, aferrándola con un brazo contra su cuerpo. Mientras leía, tarareaba una suave melodía que sumergía a su novia dentro de las aguas de los sueños.

Ya fuera de la biblioteca, Lucius y Nerissa tenían problemas para mantenerse alejados el uno del otro. A mitad de las escaleras, el rubio besaba apasionadamente a la joven, presionándola contra la pared y tomando una de sus piernas para que rodearan su cintura. La llama de la pasión, crecía vertiginosamente, ocasionando que sus manos buscaran frenéticamente el contacto con el otro cuerpo.
- Lucius.- Gemía la joven, sintiendo la dureza de Malfoy rozando entre sus piernas, y solo separados por las ropas de ambos.
El rubio la besó rudamente, acariciando el cuerpo de la joven, centímetro a centímetro.
- Lamento informarles, que deben ir a su habitación.- Dijo una súcubo muy seria. - La joven corre peligro, si esto prosigue.- Agregó, mientras que Malfoy la fulminaba con la mirada.
- Bien.- Gruñó molesto por la interrupción. Tomó a Nerissa de la mano y subieron rápidamente por la escalera.

Severus continuaba concentrado en la lectura, mientras acariciaba suavemente el rostro de su novia. La morocha dormía profundamente entre los tibios brazos de su novio, ignorando por completo el destino que les esperaba a ambos.
Una sombra se removía vigilándolos atentamente, sin ser notada por la pareja de enamorados. La joven súcubo, se mantenía cerca de ambos, dispuesta a intervenir si las cosas se intensificaban. Los observaba con curiosidad, para ellos estos dos humanos eran un gran misterio. Podían sentir el aura de unión entre ambos y no entendía porque, aún no se habían entrelazado. Entre más los observaba, más curiosidad sentía, deseaba saber que tenían de especial para que su príncipe arriesgara todo el reino para protegerlos.
- Selena … amor, despierta.- Susurraba Severus.
- ¿Mmm?- Respondió dormida y el adulto sonrío.
- ¿Quieres hacer algo conmigo? Ya termine de leer.-
- Un minuto más.- Respondió la morocha, escondiendo su rostro contra el pecho de su novio. El profesor de pociones, siguió acariciándola y la dejó seguir durmiendo entre sus brazos. Para su sorpresa, comenzó a notar como la joven crecía ante sus ojos. El cabello se hacía más largo y su cuerpo parecía crecer unos centímetros, mientras que las curvas se acentuaban. Poco a poco, Selena iba perdiendo el rostro de niña. A esta altura, se parecía más a una joven mujer que a la pequeña que Severus había conocido hacía unos años. Para él, esa joven se volvía más y más hermosa a cada segundo que pasaba.
- ¿Estará bien?- Se preguntó el morocho en voz alta.
- Lo estará.- Respondió Seere, que acababa de llegar. - Crecen mientras duermen.-
- ¿Ha habido otras humanas que hayan pasado por lo mismo?-
- Mi madre.- Respondió el joven demonio. - Ella era humana, mi padre se enamoró y la trajo hasta nuestro reino. Cuando termine de crecer, se normalizará su comportamiento. Comerá como una persona normal, y no estará tan cansada.-
- ¿Qué le ocurrió a tus padres?-
- Lo que en verdad quieres preguntar, es que le ocurrió a mi madre.- Dijo Seere con astucia y Severus gruñó.
- Sí.-
- Ella fue asesinada junto a mi padre. Pursan es el responsable de sus muertes.-
- ¿Por eso nos estas ayudando? ¿Por venganza?-
- Se puede decir que en parte es así.-
- ¿Y la otra parte?- Preguntó Severus serio.
- Eso se sabrá más adelante. Venía a informarle a la pequeña, que unas súcubos le diseñaron un nuevo vestuario.-
- Eso la alegrara.-
- Y supongo, que extrañaras estas vestimentas.- Dijo Seere con picardía y Severus se sonrojó.
- Leí sobre las leyes de tu reino, en ninguna se menciona el pelo de las vírgenes.-
- No todas las leyes se encuentran en nuestros libros.- Respondió el joven demonio secamente. - La ropa fue dejada en su habitación, debo regresar a coordinar las defensas.- Agregó Seere y se marchó.
- ¿Sevi?- Preguntó Selena, media dormida. Acababa de despertarse al sentir la conversación entre los adultos.
El morocho se la quedo mirando por unos segundos, sin poder responderle. El rostro de la joven, había perdido todo rastro de niñez, quien estaba mirándolo ahora, era el rostro de toda una joven mujer.
- ¿Qué tengo? ¿Me salieron granitos?- Preguntó la morocha preocupada, ante la mirada de su novio.
- No.- Dijo Severus casi sin voz.
- Me estas asustando ¿Qué tengo? ¿Me salió una verruga, manchas o arrugas?- Preguntó aún más preocupada y Severus se echó a reír.
- Lo siento amor, no tienes nada malo. Solo … has crecido otra vez. Pareces … toda una mujer.-
- ¿En serio? ¿Soy bonita?-
- Muy hermosa.- Respondió el morocho y se acercó lentamente para besarla. Se saborearon lentamente, mientras los minutos transcurrían uno detrás de otro y aún así, sus labios permanecían fusionados.
- ¿Crees que ya haya cumplido los quince?-
- Quizás, ¿Por qué?-
- Así te pedía mi regalo.-
- ¿Quieres otro beso?-
- Sip.- Respondió la morocha y Severus la besó nuevamente, pero esta vez, de forma más apremiante. Devorándole la boca hasta dejarla sin aliento, mientras su mano recorría suavemente el cuerpo de su novia.
Lentamente, le desató el pequeño triángulo de tela que cubría los pechos. Acarició suavemente primero uno y luego el otro, sin parar de besarla. Recorrió todo el contorno, sintiendo la forma y la suavidad de esa piel, hasta concentrarse en el pezón que comenzaba a endurecerse. Lo acariciaba lentamente, haciendo pequeños círculos que se cerraban en el centro, haciendo que se endureciera aún más. Mientras Selena gemía en la boca del adulto, presa de nuevas sensaciones.
Poco a poco, Severus la subió ante la mesa donde había estado leyendo. Comenzó con un camino de besos y caricias, que recorrían lentamente, el rostro, el cuello y siguió bajando, besando y lamiendo cada centímetro de piel que encontraba. Llegó hasta su destino, un pezón duro y turgente, con cuidado, le pasó la punta de la lengua, ocasionando que la morocha gimiera de placer.
Severus apoyó sus labios sobre ese pecho, succionándolo lentamente, haciendo que su novia se removiera debajo suyo. Su mano fue bajando poco a poco, hasta llegar a la entrepierna de su novia, con sus dedos separó los delicados labios y comenzó a estimularla. Provocándole oleadas de placer, que la joven nunca había experimentado.
Selena se removía presa del placer y del deseo, estar de esa forma con su novio, era una experiencia nueva. Lo que estaba experimentando, superaba todo lo que había vivido junto a Lucius. El deseo en su interior por Severus, hacía que esas sensaciones se intensificaran. No sentía ninguna culpa al experimentar todo esto, y eso era lo que diferenciaba a sus experiencias anteriores junto al rubio.
- Severus.- Gemía Selena, ante las oleadas de placer que invadían su cuerpo, mientras su novio se amamantaba y la estimulaba.
El morocho, estaba completamente duro y deseando a la joven más que nunca. Quería perderse en su interior y sentirla gemir su nombre, mientras ambos alcanzaban la liberación. Ahora que Selena ya no era una niña, aquel sentimiento que lo frenaba se estaba desvaneciendo. Su mano estaba completamente mojada, por la humedad proveniente de su novia, que rápidamente se acercaba a la máxima liberación.
- Deben detenerse.- Dijo la súcubo, adoptando forma corpórea.
A duras penas, ambos enamorados pudieron separarse.
- Esto es privado.- Gruñó el morocho, cubriendo a su novia. Al tiempo que la mujer lo observaba y se relamía los labios, al notar la erección en el pantalón del profesor de pociones.
- Es mi novio.- Dijo Selena, al ver la mirada de la mujer demonio.
- Es tu territorio, no lo invadiré. Pero deben detenerse.- Dijo firmemente la súcubo.
- Es mi novia.- Dijo Severus, que no podía evitar desear seguir en lo que estaba.
- Sí la pequeña entra en celo, deberán aislarla como a la otra. Este reino ya tiene suficientes problemas con la guerra, como para agregarle, el hecho de tener que controlar que los incubos no la tomen para aparearse.-
Las palabras de la mujer, ocasionaron que la alarma se dispara en la cabeza del morocho. - Nos detendremos.- Sentenció Severus y la joven hizo un sonido de frustración, que en otro momento hubiera causado la risa de su novio.

Nota de la autora:

Chicas perdónenme por no actualizar estas historias antes, es que entre el bajón que me agarró con desaprobar el examen, la gripe A que anda dando vuelta y … alguien especial que conocí, no he tenido tiempo para venir al ciber a subir la historia o sentarme a escribir nuevos capis. Lo que he estado haciendo, es revisar capítulo por capítulo y haciendo correcciones tanto de ortografía como de narración. Así que les pido a todas que me tengan muchaaaa!!!! Paciencia. Cuando terminé con las correcciones las subiré y seguiré con los nuevos capis.
También tengo que contarles que estoy escribiendo un par de historias nuevas sobre Sevi, y también nuevas historias originales mías … dentro de poco, también las subiré.
Eso es todo, un millón de gracias por su paciencia.
Besitos y buena semana.
 

 

 


Tags: severus snape, fic, frama, romance, lemons

Publicado por miakayuki2006 @ 12:23  | sele y sevi vers 2
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Comentarios
Publicado por lau snape
Mi?rcoles, 15 de julio de 2009 | 14:05
olaaaa!!! porfin escribistes!!! no sabes la rabia k m da k no aprobaras... lo siento de verdad. nuevas historias!! estoi deseando leerlas!! y ese alguien... espero k t valla muy bn eh!! jajajaja bueno nena k sigas escribiendo asi de bn !!!! un beso xaoooooChica
Publicado por kiamalfoy
Mi?rcoles, 15 de julio de 2009 | 17:55
bravo.
bravo.
me nkanto.!
sip..nena.
ya sabes..como siempre.
spero..que no le pase..nada malo..a sele..
y que por dios... sevi..termine..en lo que se kedo..jeje.!
bueno.
me voe.
ando..corriendo.
esk'.. ia tngo..hambre..jiji..
bueno.
me voe.
aios.
bzythos...y abrazoss...!!
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