Mi?rcoles, 12 de agosto de 2009
severus snape

Disclaimer: esta es una historia que se basa en uno de los mejores personajes creados por la adorada J.K. Rowling. No, no es Harry Potter, es Severus Snape. (Desearía que Rowling me lo regalara. Jeje.)

Aclaraciones: es un fic que comienza romántico y algo lento para luego haber situaciones bien explicitas. Así que quedan advertidos. Puede haber ocasionales escenas de torturas y violaciones, por lo tanto esta clasificado para mayores de 18. Los pensamientos van entre comillas.

Pareja: Severus Snape y Selena.

Capítulo 49: La compensación.

Luego de la bola de helado que Draco le arrojó a la morocha, en la mansión Malfoy comenzó una guerra de comida, que involucró hasta al jefe de la familia. La sala quedó completamente arruinada, con restos cayendo desde el techo y resbalando por las paredes.
- Niños.- Gruñó el adulto. - Esto es un desastre.-
- Se nos fue de las manos.- Se excusó el joven Malfoy.
- Sí, de tu mano al techo.-
- Lo sentimos, lo limpiaremos nosotros.- Dijo la morocha y su hermano le dio una ligera patada.
- No. Mis niños no son un servicio de limpieza ni elfos domésticos, deja las cosas así, los elfos lo arreglaran.- Sentenció Lucius.
- ¿Podemos ir al callejón Knockturn?- Preguntó Draco.
- ¿Crees qué tu comportamiento de hoy, amerita un premio?- Preguntó el adulto.
- Soy un Malfoy y un Slytherin, mi curiosidad por las artes oscuras es parte de mi naturaleza.- Respondió el joven muy serio.
- Payaso.- Le murmuró Selena.
- Iremos al callejón, pero solo porque debemos elegir un presente para los Nott.-
- ¿Presente?- Preguntó la joven.
- Es una tradición de los sangre pura, entregar obsequios durante los funerales.-
- Pero … ¿Del callejón Knocturn?-
- Su familia es como la nuestra …-
- Sí tú lo dices.- Respondió la morocha, encogiéndose de hombros.
Luego de que cada uno se diera un buen baño, para eliminar los rastros de comida, se arreglaron para la salida.
- ¿Listos?- Preguntó Lucius.
- Alguien apesta.- Dijo la morocha, mirando a su hermano.
- No apesto.-
- Te tiraste todo el frasco de perfume encima.-
- Solo un poco. Le dije a Dabria que la vería en la heladería.-
- Vas a asustarla con tanto perfume.-
- Por lo menos, tengo mejor olor que mi cuñado.-
- ¡Oye!- Se quejó la morocha.
- Niños, dejen de pelear. Tu hermana tiene razón, exageraste con el perfume, un Malfoy debe saber cuales son los límites.- Sentenció Lucius y Selena le sacó la lengua a su hermano desde detrás del adulto.
- No me provoques.- Le siseó Draco. - Iré a bañarme.-
- No jovencito. Te hemos esperado por casi dos horas, no te esperaremos más. ¿Vienes con nosotros o no?- Preguntó el adulto.
- Pero … Esta bien.- Gruñó el joven rubio, preocupado por su imagen.
Lucius tomó la mano de la morocha y su hijo se aferró a su capa, en pocos segundos, se encontraban en el Caldero Chorreante.
- Lo primero será buscar el presente para los Nott, quiero sacarme eso de encima lo más pronto posible.-
- Este … yo … padre …-
- Sí, tú vete a donde tengas que ir.- Gruñó Lucius. - Nos volveremos a reunir aquí a las 20 horas, no me hagas ir a buscarte.-
- Sí padre, gracias.- Respondió Draco, y salió apurado hacía el callejón Diagon.
- ¿Tenemos que ir a ese lugar?- Preguntó Selena haciendo un pucherito.
- ¿Tú también planeas abandonarme?-
- No, solo no me gusta ese lugar.-
- Será solo unos minutos.-
- Siempre dices eso y nos quedamos medio día.-
- Te prometo que seré breve.-
- Esta bien.- Respondió la morocha.
Ambos salieron en dirección al Callejón Knocturn, tomados de la mano. Selena se pegaba al adulto y trataba de  no mirar las caras de pocos amigos de las personas que merodeaban el lugar. La gente al verlos pasar, se hacían a un lado, nadie quería molestarlos.
Lucius abrió la puerta de la tienda de Borgin & Burkes y le cedió el paso a su pequeña.
- Señor Malfoy, señorita Malfoy, que placer verlos.- Los saludo Borgin. - Han llegado en el momento justo, he recibido un embarque de …-
- Solo hemos venido por un presente para el funeral de la señora Nott.- Lo interrumpió el rubio.
- Si, ya veo, que lamentable … tan buena mujer que era.-
- Sí, una pena.- Dijo Lucius que estaba por perder la paciencia. - ¿Y bien?-
- Por aquí …- Les indicó Borgin, mientras Selena miraba con el seño fruncido las cosas de los estantes.
Lucius recorrió varias veces la tienda, no encontrando nada que le llamara la atención.
- ¿No tiene nada más?-
- Un momento por favor, iré al deposito.-
- Lu … ya llevamos tres horas aquí, dijiste que serías rápido.-
- Lo siento pequeña, pero tienes que entender que el prestigio de los Malfoy esta en juego.-
- ¿Qué?-
- Las familias como la nuestra, deben entregar un buen obsequio que marque nuestro estatus.-
- Me va a dar dolor de cabeza, ¿Todas las familias son iguales?- Preguntó la morocha, mirándolo significativamente.
- Solo las que … están inclinadas hacia el lado oscuro.-
- Ya veo … en fin, tendré un poco más de paciencia.- Respondió la joven, encogiéndose de hombros, cuando Borgin regresó con varios objetos extraños. Lucius evaluó uno por uno hasta que se decidió por el más raro y costoso.
- Ya sabe como envolverlo, envíelo a la mansión.- Sentenció el rubio y depositó una gran cantidad de  monedas sobre el mostrador.
- ¿No desea adquirir nada más?-
- Por hoy no, hasta luego.- Saludó Malfoy y salió del lugar con la morocha que suspiraba aliviada por salir a tomar aire puro.
- Al fin, ahora quiero ir a la heladería.-
- No fue para tanto.-
- Estuvimos cuatro horas.- Se quejó la joven.
- Esta bien, te recompensaré por la tortura, pero no creo que sea buena idea ir a la heladería.-
- ¡Ah! Cierto, lo olvide, mi castigo.- Respondió bajando la mirada y Lucius rió.
- No es por eso, tu hermano tiene una cita en ese lugar y no creo que seamos personas gratas.
- ¡Me olvidaba!-
- Te llevaré a la tienda de dulces y luego a donde tu quieras.-
- Esta bien, acepto. ¿Y el castigo?-
- Solo fue una reprimenda, para que pensaran en lo que habían hecho.-
- Te adoro.- Le dijo la morocha al adulto, que la tomó entre sus brazos, aferrándola con todas sus fuerzas.

- ¿Huelo tan mal?- Le preguntó Draco a su novia.
- No … solo un poco fuerte.-
- Garrapata tenía razón.- Refunfuñó el rubio.
- Por lo general, las mujeres siempre tenemos razón.- Respondió la castaña con una risita.
- No te burles.- Gruñó el joven Malfoy.
- Lo siento, no pude evitarlo.- Respondió la Ravenclaw y le dio un suave beso en los labios.
- Quise bañarme, pero mi padre no iba a esperarme.- Barbotó Draco cuando se separaron.
- Ya esta, olvídalo. Disfrutemos de la tarde.- Dijo Dabria tomándolo de la mano y jalándolo para seguir recorriendo el callejón Diagon.
- ¡Fíjate por donde caminas!- Le gruñó Draco a la persona con la que había chocado.
- Mejor, cuida la forma en que me hablas.- Siseó Pansy y luego miró con despreció a la castaña. - Aún estas en deuda conmigo.-
- No es el momento …-
- Yo creo que sí.- Respondió la morocha con malicia. - Estuve pensando por mucho tiempo, algo que compensara tu falta y …-
- Hablaremos mañana.- La interrumpió el rubio.
- No, ahora. Desde hoy y por el periodo de un año, serás mi esclavo personal.- Sentenció Pansy con una sonrisa triunfal.
- Un Malfoy, jamás será esclavo de nadie.-
- Es tu decisión, pero si no lo haces … mi padre hablará con el tuyo.-
Draco tragó en seco, sabía lo que le diría su padre si no aceptaba hacer la compensación exigida. Miró a su novia con carita de disculpas y luego dijo … - Bien, acepto.-
- Eso esta mejor.- Dijo Pansy. - Mi primera orden, será que me acompañes por el resto de la tarde. Tu y yo … solos.-
- Yo … No …-
- ¿No vas a obedecerme?- Siseó la morocha.
- Draco … esta bien, no te preocupes, nos veremos mañana.- Intervino Dabria.
- Me temo que tendrás que esperar un año para poder estar con él, durante ese período me pertenece solo a mi.- Dijo Pansy divertida, al ver la expresión de dolor de la castaña y del rubio.
- Lo siento.- Dijo Draco, acariciándole el rostro a la castaña.
- Lo sé, solo …-
- Te amo solo a ti.- Dijo el rubio y le plantó un beso apasionado en los labios a su novia, mientras Pansy se enfurecía.
Dabria se marchó algo preocupada, por el destino de su novio a manos de esa engreída Slytherin.
- Vas a pagar por esa escenita.- Gruñó Pansy.
- Es mi novia, ¿Qué esperabas?-
- No entiendo, como tu padre acepta que andes con alguien como ella … una sangre sucia.-
- No vuelvas a llamarla así.- Siseó Draco peligrosamente.
- Compórtate cachorrito o será peor para ti.-

Cerca de la hora de reunirse nuevamente, Lucius y la morocha caminaban por el callejón Diagon cargados de bolsas y paquetes, felices por el tiempo pasado juntos.
- ESTO ES DEMASIADO.- Siseó una voz que ambos reconocieron.
- Draco, ¿Qué sucede? ¿Cómo se te ocurre hacer semejante escena?- Siseó Lucius.
- ¡Padre!- Exclamó el rubio, visiblemente apenado.
- Señor Malfoy, que placer verlo.- Saludó Pansy. - Hola Selena.-
- Señorita Parkinson, buenas tardes.-
- Hola Pansy, ¿Qué tal?-
- Bien, gracias.-
- Draco, estoy esperando una explicación.-
- Yo … padre …- Tartamudeaba el rubio, sintiéndose humillado.
- Lo siento señor Malfoy, ha sido mi culpa.-
- ¿Qué esta sucediendo?- Preguntó el adulto, frunciendo el seño.
- Cumpliendo con la compensación.- Murmuró Draco.
La expresión de Lucius se volvió gélida. - ¿Cuál es el trato?-
- Debo … -
- Solo debe pasar bastante tiempo conmigo, por el plazo de un año.- Intervino Pansy.
- Me temo que ya es hora de que regresemos a la casa, mañana podrán verse otra vez.- Sentenció Lucius.
- Si señor Malfoy, por supuesto.- Respondió Pansy con una sonrisa, le dio un suave beso en la mejilla al rubio y se despidió.
- Padre …-
- Hablaremos en casa.- Siseó Lucius, visiblemente furioso.
Selena miró a su hermano que caminaba con la cabeza agacha y arrastrando los pies. Se acercó a él y lo tomó de la mano …
- No estas solo, tranquilo.- Le susurró, su hermano levantó la mirada y le sonrió tímidamente.
Llegaron al Caldero Chorreante y el adulto tomó la mano de su hija que seguía sujetando a su hermano y se desaparecieron. Al regresar a la mansión …
- ¿Cuál es el trato?- Siseó Lucius, fulminando a su hijo con la mirada.
- Debo … debo ser su esclavo por un año.- Murmuró el joven, arrastrando las palabras y mirando fijamente el suelo.
- ¿EN QUE DEMONIOS ESTABAS PENSANDO? UN MALFOY NO SE SOMETE A NADIE.- Bramó el adulto, perdiendo el control de su mal genio.
- Lo siento … eso es lo único que ella aceptaba a …-
- No debiste meterte en semejantes problemas … todo esto es por esa muchacha insulsa …-
- ¡Lucius Malfoy!- Intervino Selena, sujetando al adulto del brazo. - Entiendo que las apariencias son muy importantes para esta familia, pero Draco no tenía otra opción, o aceptaba la compensación o tú lo matabas por no hacerlo.-
- Selena … no quiero que intervengas en esto. Vete a tu cuarto.- Siseó Malfoy.
- No. Osito es mi hermano y no voy a dejarlo a merced de tu mal carácter.-
- Eres mi hija y harás lo que te diga …-
- ¡Lucius!-
- A TU CUARTO.- Bramó el adulto.
- Garrapata vete … no quiero causarte problemas.- Dijo Draco, tironeándola del vestido.
- Yo no …-
- Selena …- Siseó Malfoy, con la expresión más seria y dura que hizo que la joven retrocediera. Esta vez, el adulto hablaba en serio.
- Pero …-
- A tu cuarto, no voy a volver a repetírtelo.-
- Esta bien …- Resopló la joven y se marchó fulminando con la mirada al adulto.
Entró a su habitación y se puso a dar vueltas por todo el lugar, los segundos parecían minutos y los minutos parecían horas. Era evidente que el adulto, había silenciado la sala porque no se escuchaba ni un solo ruido. Más de una vez, estuvo tentada de regresar junto a su hermano, pero sabía que eso, solo era echar más leña al fuego. Al cabo de una hora, en la que creyó que iba a enloquecer, Draco entró en la habitación y se arrojó a sus brazos.
- ¿Osito?- Preguntó la morocha, abrazando a su hermano con todas sus fuerzas.
- Te dije que lo había visto con peores arranques de mal genio.- Murmuró haciendo un enorme esfuerzo por no llorar.
- ¿Qué ocurrió? ¿Qué te dijo?-
- Ya no puedo volver con Dabria.- Respondió, escondiendo su rostro en el cuello de su hermana. Selena podía sentir las lágrimas del rubio resbalando por su piel.
- Tranquilo … ya se le va a pasar y todo volverá a la normalidad.-
- No … debo cumplir con el pacto y dejar a Dabria hasta que transcurra el año.-
Selena se quedó sin palabras, no podía siquiera imaginar como se sentiría su hermano, si lo mismo le ocurriera a ella con Severus, estaba segura que no podría soportarlo. Se sentaron en la cama de la morocha y Draco se acurrucó en sus brazos hasta caer dormido. La joven lo arropó y salió en busca del adulto, camino hasta la sala, y no había señales del rubio. Fue hasta el despacho de la mansión y allí, Lucius miraba fijamente el fuego en la chimenea.
- No voy a cambiar de opinión.- Gruñó al sentir la puerta.
- Estas siendo muy duro con él.-
- Tú no entiendes nada.-
- Lo sé, pero entiendo lo que siente mi hermano.-
- ¿Y crees que yo no?- Preguntó el adulto, dándose vuelta y mirándola intensamente. Su expresión estaba marcada por el dolor y eso ocasionó que Selena hablara de forma más suave.
- Entonces, ¿Por qué …?-
- Ya te lo he explicado. Los Malfoy tenemos una imagen que mantener … aunque sea duro, debemos hacerlo, por nuestro bien.-
- Pero Draco … solo es un muchacho.-
- ¿Crees qué si el Señor Oscuro regresa, le importará que mi hijo solo tenga catorce años? Él solo quiere que nos comportemos según nuestro estatus, sin importar, si se trata de un anciano, un adulto o un niño.-
- No es justo …-
- Selena … ¿No lo entiendes? Me destroza causarle este dolor, pero es necesario.- Dijo Lucius, colocando su mano sobre el hombro de la joven. La morocha lo abrazó, sintiéndose mal por su padre y por su hermano.
- Lo siento … no debí …-
- ¿Defender a tu hermano? No tienes idea, de lo feliz que me hace que ustedes se lleven tan bien.-
- Aún así … lo siento mucho.-
- Todo estará bien, con el tiempo las cosas mejoraran. ¿Dónde está tu hermano?-
- Se quedó dormido en mi cama.-
- Ve con él, te necesita.- Dijo Lucius y la besó en la frente. - Mi pequeña, te adoro.-
- Y yo a ti.- Respondió la morocha y regresó a su cuarto. Draco durmió profundamente por el resto de la tarde y no se despertó ni siquiera a la hora de la comida.
Selena fue al salón, donde Lucius seguía con una expresión atormentada.
- ¿Draco?-
- Sigue durmiendo, no quise despertarlo.-
- Sí, es mejor dejarlo descansar.- Respondió el adulto, desviando la mirada. Selena se acercó y lo abrazó.
- ¿Sabes que te quiero mucho?-
- Eso espero, no quiero perderte.-
- Eres mi familia, nunca me perderás.- Respondió la morocha y un rato después, cenaron exiguamente. Luego de la cena, se asomaron a la habitación de la joven.
- Sigue dormido.- Murmuró la morocha.
- ¿Dónde vas a dormir? ¿En el cuarto de tu hermano?-
- No, en el sillón. No quiero que despierte y este solo.-
- Nada de eso.- Respondió el adulto y movió su varita, transformando el sillón en una cama.
- Gracias.- Dijo Selena y le dio un beso al adulto en la mejilla.
- Dulces sueños, mi pequeña.-
- Dulces sueños para ti también.- Murmuró la joven, viendo al adulto marcharse a su habitación.
A pesar de que la cama era muy cómoda, Selena durmió de forma intranquila, extrañando a Severus, angustiada por su familia y pensando en lo que debía enfrentar a la mañana siguiente.
Había tratado de enviarle una carta a Theodore pero su padre le dijo que no era el procedimiento adecuado, por lo que estaba muy preocupada por su amigo.

Más temprano ese día …
- Severus.- Lo saludó Albus, al verlo entrar en el castillo.
- Albus.-
- Siempre tan serio, creí que unas vacaciones junto … a los Malfoy te harían feliz.-
- Soy feliz, lo que me preocupa es esta locura que has planeado.-
- Severus, muchacho … los chicos necesitan entablar amistad con los muggles y con magos y brujas de otros lados, debemos estar unidos por los tiempos que se avecinan.-
- ¿Amistad?- Preguntó el morocho, como si algo se le atorara en la garganta.
- Sí, Severus, amistad. ¿Qué hay de malo en ello?-
- Albus, permíteme decirte, que esto se va a salir de control. Los chicos van a andar todos alterados, pensando en las competencias y dejaran de lado los estudios.-
- Mi muchacho, creo que estas exagerando un poco.-
- ¿Exagerando? Acabo de dejar a los Malfoy como ya lo has dicho y Draco, ya esta haciendo un berrinche por obtener un lugar en el equipo de quidditch.-
- Bueno … hay que entender que hay chicos y chicos.-
- Agradezco el hecho de tener que hacerme cargo, solo de los que formen parte del equipo de pociones.-
- Hablando de eso … ¿Has pensado en como vas a seleccionarlos? ¿Les darás una oportunidad pareja a todos?-
- Sí te refieres a mi prometida …-
- Hablo de los Gryffindors en general, es obvio que no les tienes … mucho aprecio.-
- La tarea de verano, es la forma de selección. Aquellos que logren hacerla correctamente y quieran formar parte del equipo serán aceptados.-
- ¿Solo con eso? ¿Y si son demasiados?- Preguntó el anciano y Severus sonrió cínicamente.
- Dudo que más de uno o dos por año, logren completar la tarea. Exceptuando, claro esta, a los Ravenclaw que quizás sean unos pocos más.-
- Ya veo. Retomando tu comentario acerca del quidditch …-
- No envidio en nada a Hooch.- Lo interrumpió Snape.
- Severus, tengo que pedirte que la acompañes durante el torneo.-
- ¿Qué?- Gruñó el morocho.
- Sabes bien, que Harry tiene una gran posibilidad de ser el buscador del equipo titular. Dadas las actuales circunstancias, lo mejor es que alguien de la orden se encuentre cerca.-
- Envía a Lupin.-
- Tú has hecho que eso sea algo imposible.- Respondió el director, mirándolo significativamente.
- No lo dejen participar.-
- ¿Bajo que escusa?-
- Que te parece … que es un idiota, descerebrado que no hace otra cosa que meterse en problemas.-
- Severus …-
- Es un engreído, arrogante …-
- Sabes que eso no es cierto. Tu odio hacía James, te impide ver al muchacho como es.-
- No menciones a ese sujeto.- Siseó Severus.
- Bueno, bueno, tranquilo. ¿Lo harás?-
- ¿Tengo otra opción?- Preguntó el profesor de pociones, pensando en que haría para hacerle la vida imposible a ese muchacho.
A la mañana siguiente, Severus se apareció en la mansión Malfoy, vistiendo su túnica más negra y su mejor traje. Mientras Lucius salía de la cocina.
- Has llegado.- Dijo el rubio.
- ¿Y a ti qué demonios te ha pasado? Pareciera que te hubieran lanzado el cruciato durante toda la noche.-
- Algo parecido.-
- ¿Selena?-
- Minsky fue a despertar a mis niños. Mi pequeña esta bien.-
- ¿Le pasó algo a Draco?- Preguntó el morocho y mientras esperaban la llegada de los jóvenes de la familia, Lucius lo puso al día con los eventos acontecidos y lo propio hizo Snape.
- Ya veo. No quisiera estar en tu lugar.- Respondió el morocho.
- Yo tampoco.-
- ¡SEVI!- Exclamó la morocha, arrojándose a los brazos de su novio, no bien entró en la sala.
- Hola mi amor, parece que me has extrañado.-
- Claro que sí, ¿Acaso tú no?-
- Sabes la respuesta a eso.- Dijo Severus y la besó con extrema ternura. - Te amo.-
- Y yo a ti. ¿Qué quería el director?-
- Darme un trabajo de niñera.-
- ¿Niñera?- Preguntó la morocha confundida.
- Tu prometido ha de cuidar a Potter.- Dijo Lucius riendo. Solo ver la expresión de exasperación del morocho, le ocasionaba un poco de alegría.
- Cállate.- Siseó Snape.
- ¿Cuidarlo de qué? ¿Cuándo?- Preguntó la joven, atrayendo la mirada de su novio.
- Durante el torneo de quidditch. Albus cree que será el buscador del equipo y …-
- No voy a permitirlo, el buscador seré yo.- Siseó Draco, que acababa de llegar. Su expresión hostil y furiosa, contrastaba bastante con la actitud que había tenido durante los últimos tiempos. Se notaba a kilómetros de distancia, que lo acontecido el día anterior, lo había afectado profundamente.

Notas de la autora:

Querida Marmik: Jeje … la dulzura le duró muy poco a Lucius, su preocupación por su familia a veces lo lleva a los extremos. Y sí, Dumbledore no puede pensar en nadie mejor preparado que Sevi para custodiar a Harry, aunque eso ponga de muy mal humor al morocho. Jeje … sobre Casius … aún le queda mucho por aparecer.

Querida Lau Snape: jeje … todavía queda mucho, esta historia aún no se acaba, así que espero poder seguir escribiéndola lo más interesante posible.

LAURA! Bienvenida! Me alegra que te guste esta historia y mi forma de ver a Severus. Espero que pronto pueda leer tus historias, si quieres escribirme puedes hacerlo a  cualquiera de mis mail: [email protected]
O
[email protected]

Eso es todo por ahora chicas, besitos a todas y cuídense mucho. Buena semana.

Miaka Snape.


 


Tags: severus snape, lucius malfoy, drama, romance, lemon

Publicado por miakayuki2006 @ 11:11  | Sele y Sevi vers 1
Comentarios (1)  | Enviar
Comentarios
Publicado por LAURA
Jueves, 13 de agosto de 2009 | 5:36
Wuauuuuu!!!
Cada d?a mas interesante!!!!
De verdad, si antes estaba enamorada de Severus, ahora estoy loca por ?l!!!! (LLLLLLL)
Me le? del cap?tul?o 30 al 49 en un solo d?a!!!!!!
Me encanta!!!!
Besos!
Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.