Lunes, 12 de noviembre de 2012

Desde el día que nací que estoy maldita. Condenada a vivir en un limbo, en el mundo de los vivos, no estoy viva pero tampoco muerta, solo transito un mundo al que no pertenezco. Un mundo que me desprecia. Todo me es ajeno y hostil. Y a pesar de saber que este no es mi lugar, tengo el deseo ardiente de pertenecer a él. Ser como todos los demás. Sin embargo, sin importar cuánto me esfuerce, no logró encajar y así los años han pasado, demasiados años.

 

Aún busco la familia que deseaba, la madre amorosa y protectora, y el padre cariñoso que me brinde sus consejos y su apoyo. Ha pesar de mi edad, parte de mi sigue siendo una niña pequeña que busca unos brazos cálidos en los que refugiarse. Una niña pequeña que necesita cariño y palabras de aliento, alguien que le diga “todo estará bien, tranquila”.

Pero ya es tarde, las cartas fueron arrojadas y a cada quien le tocó lo que le tocó, no hay forma de cambiar el pasado ni el destino. No hay forma de cambiar los meses ni los años, ni imaginar que hubiera pasado si todo hubiera sido distinto.

Estoy rota, quebrada y sin poder ser arreglada. Nunca sabré que es lo malo que hay en mi, nunca sabré porque me toco vivir así. ¿Será que mi alma tendrá que pagar deudas del pasado? ¿De otra vida?

Todos pueden seguir adelante con sus vidas, pero yo no, porque nunca tuve vida. Siempre fui una marioneta, un robot programado haciendo todo lo que se le digiera y cuando los hilos se cortaron la marioneta quedo sin vida. Tirada en un rincón abandonado, ya no había nada a su alrededor, solo el vacio. Un vacio aun mayor que en el que había vivido toda su vida. Los hilos se cortaron, porque la marioneta se rebeló, quería ser libre y volar, quería vivir la vida que siempre había soñado. Y sin saberlo, solo vivió una mentira, una ilusión que terminó por destruirla. Quebró sus fuerzas, sus sueños y las pocas esperanzas que tenía y cuando caía en una espiral sin fondo, apareció él. Su amigo, él que le sacaba una sonrisa, él que parecía preocuparse por ella, él que con el tiempo le daba la sensación de ser especial e importante, de ser querida…

Pero solo era otra ilusión, otra farsa, otra mentira, solo un manipulador, que se aprovecho de la debilidad, que la confundió y la hizo creer que al fin había encontrado alguien que la quería. Pobre tonta, siempre necesitando ser querida, buscando amor, un amor que sabe muy en el fondo que jamás conocerá, jamás llegará. No es para ella, nunca lo será.

Y a pesar de todo, a pesar de la farsa, sigue con su “amigo” tratando de encerrar en lo más profundo de su ser, los sentimientos que tiene hacía él. Tratando de convencerse a sí misma que lo que alguna vez sintió por él, ya murió. Una parte de ella, sabe que este chico, este hombre es más de lo mismo, un vago, un mentiroso y sin embargo, no puede alejarse. Esta atraída como los insectos a la luz.

Extraña su mundo, su mundo de fantasías, donde podía refugiarse y escapar y olvidar. Pero ese mundo murió en el instante que decidió vivir en la realidad, una realidad que terminó siendo una pesadilla.


Publicado por miakayuki2006 @ 19:24  | zona personal
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Publicado por Invitado
Viernes, 01 de marzo de 2013 | 19:21

Muy bueno! Me encanto...

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